El enredo sobre la suspensión de labores
Hablando de mensajes, el relacionado con una supuesta suspensión de actividades en el Gobierno resultó no ser cierto, al menos hasta ahora. Y es que primero se informó que el documento que daría sustento legal a una decisión de ese tipo se encontraba en proceso de revisión, pero después lo que hubo fue un comunicado de la Secretaría de la Función Pública, a cargo de Irma Eréndira Sandoval, en el que se desmentía dicho documento. “El Gobierno de México seguirá trabajando y garantizando todos los servicios a la ciudadanía… y en el establecimiento de las medidas pertinentes para hacer frente a cada etapa de la epidemia… y al mismo tiempo garanticen la continuidad de operaciones de la Administración Pública”, aseguró la dependencia.. (La Razón, Opinión, p.2)
Ahora todos hablamos, leemos y escuchamos del covid 19, el virus que sorprendió al mundo, aisló a las personas y ojalá logré concientizar sobre lo vulnerable que es el ser humano.
En México, las autoridades sanitarias han sido duramente criticadas por la lentitud con que comenzaron a atender la pandemia y, sobre todo, por el descuido con que se ha manejado el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien, pese a la emergencia sanitaria, continúa sus giras y actos públicos. (Manuel Mejido, El Sol de México, Opinión, p.16)
Aprueban manejo de la crisis del coronavirus // El Presidente no debe exponerse ni exponer a la gente // Reconocen el trabajo de López-Gatell
El tema número 1 del país en este momento es el coronavirus, aunque los casos de infección y muerte han ido avanzando lentamente en comparación con otros países, como Italia y España.
¿Cuál es tu opinión sobre la forma como la Secretaría de Salud está manejando la crisis? El 69 por ciento de los encuestados dijo que está de acuerdo al 100 por ciento; 21 por ciento la aprueba con reservas (gráfica). El sondeo se llevó a cabo entre el lunes 16 y el viernes 20 del mes en curso. (Enrique Galván Ochoa, La Jornada, Opinión,. P.16)
En febrero de 2020 el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) anticipó estar dispuesto a ampliar la aportación patronal a la cuenta individual de sus trabajadores en Afore durante un periodo de ocho años. Hoy, con base tripartita (Estado, 0.225; trabajadores, 1.125, y patrones, 5.15), la aportación obligatoria suma 6.5 por ciento del salario base de cotización (SBC). El CCE –que presume contar con el consenso de todos sus agremiados– ofrece elevarla hasta 13.65 por ciento, iniciando el primer año con 1.5 por ciento puntos porcentuales y, posteriormente, un punto anual durante siete años. El incremento sería puramente patronal y sumado a las aportaciones del Estado y trabajadores llegaría a 15 por ciento del SBC. (Gustavo Leal F.*, La Jornada, Opinión, p.18)
Aunque México es considerado como un país en vías de desarrollo, por su dependencia económica de Estados Unidos, así como por sus reducidos porcentajes de población con estudios superiores y sus altos niveles de pobreza, sus cuadros médicos y epidemiológicos han sido y son hoy considerados entre los mejores del mundo, a partir de varios logros importantes que datan de mediados del siglo pasado, cuando en nuestra nación se logró erradicar la viruela (1951), una de las entonces enfermedades más temidas por los estragos que causaba en la población. (Enrique Calderón Alzati*, La Jornada, Opinión, p.19)
Independientemente de la interpretación que se haga de la situación presente, ya sabemos lo que viene. Incluso en la predicción muy conservadora de la autoridad expuesta por el subsecretario Hugo López-Gatell ante el Senado, la situación se anticipa muy complicada y su duración, de al menos tres meses. Lo que acontece en Italia, España, Estados Unidos y otros países muestra no un cuadro apocalíptico, pero sí desastroso. El mundo será distinto después de la pesadilla. (Liébano Sáenz, Milenio, Opinión, p.2)
Muchas de las personas con las que me encuentro todavía (antes de pasar a la etapa de aislamiento total que nos espera a los fiesteros y despreocupados mexicanos) se creen que lo del Covid-19 es una perversa maquinación: de los chinos, para empezar, que intentarían así instaurar su predominio mundial; o de los estadounidenses, que hubieren enviado a agentes de sus organismos de Inteligencia para sembrar el virus, justamente, en la nación asiática e impedir así que se convierta en la primera súper potencia del globo; y, desde luego, de unas empresas farmacéuticas que ganarán fabulosas sumas de dinero porque, teniendo entre sus manos el remedio, lo administrarán a sus anchas y a su exclusiva conveniencia. Hay otras teorías que no me interesó siquiera retenerlas en la mente ni mucho menos desentrañarlas de tan extravagantes y absurdas que son. (Román Revueltas Retes, Milenio, Opinión, p.9)
El mundo vive hoy una amenaza de seguridad internacional que no se limita a un país o bien a una región continental.
La amenaza multidimensional a la seguridad nacional, o bien internacional, que conlleva una epidemia o pandemia, depende por mucho del conocimiento, experiencias y acciones concretas que distintos países o regiones enteras tengan al respecto. (Juan Ibarrola, Milenio, Opinión, p.13)
En el exterior siguen atentos a la evolución del COVID-19 en México. Preocupa que AMLO “minimice el riesgo” de contagio de este virus, señala el Grupo Eurasia en su último reporte sobre nuestro país.
Este grupo, especializado en materia de riesgos políticos, tiene oficinas en Nueva York, Washington, Londres, Tokio, São Paulo, San Francisco y Singapur. Le da puntual seguimiento a la propagación del coronavirus que amenaza a la humanidad (Francisco Garfias, Excélsior, Opinión, p.4)
A estas alturas del sexenio, y ya en la antesala de la emergencia aún no declarada por el COVID-19, podemos aventurarnos a señalar que ni siquiera el peligro de una pandemia y sus inciertas consecuencias económicas le pondrán freno a la polarización como mecanismo y estilo de gobierno.
Los mensajes del Presidente sobre la situación de salud en la que nos encontramos siguen muy lejanos de las invitaciones a la unidad que los gobernantes de cualquier rincón del planeta utilizan en coyunturas bélicas, de riesgo sanitario o de naturaleza catastrófica. (Ivonne Melgar, Excélsior, Opinión, p.8)
Así como ha impactado profundamente en los mercados internacionales, el brote global de coronavirus tendrá efectos claros en el sistema internacional y las relaciones entre países, en el corto y en el largo plazo. Hago aquí dos lecturas en torno a cómo la pandemia que enfrentamos afectará el escenario internacional en 2020 y hacia el futuro.
En primer lugar, el coronavirus podría marcar un cambio decisivo en la balanza de poder entre Estados Unidos y China. La influencia de EU en distintos temas de la agenda internacional ha ido en declive, dejando un vacío de liderazgo. La respuesta tardía y cuestionable de la administración del presidente Donald Trump frente al coronavirus podría abonar a la pérdida de legitimidad de EU como un líder frente a retos de gobernanza global. Mientras tanto, China emerge de las complicaciones iniciales de la crisis sanitaria —originada ahí mismo, en la provincia Hubei — como una potencia exitosa que podría apoyar a otros países a manejar la pandemia. (Ricardo Smith, El Universal, Opinión, p.11)
“¡Paren el mundo que me quiero bajar!”, decía una frase que falsamente se le ha atribuido a Mafalda, la famosa niña de la tira cómica de Quino. Cuando la leí por primera vez, me dio risa absurda. Pero en este 2020 el mundo, de pronto, se paró. Y lo que no podemos hacer es bajarnos. Este es el único planeta que tenemos, no hay plan B y nuestro destino, como el de todas las especies, es buscar cómo sobrevivir. (Jorge Ramos Ávalos, Reforma, Opinión, p.8)