Las cifras que vienen de la tortura en México.- Algunas agrupaciones anunciaron el día de hoy, a través de sus redes sociales, que en los próximos días expondrán a la Organización de las Naciones Unidas cuál es el panorama de la tortura en México. Nos dicen que las asociaciones han trabajado desde hace varios años en este tema, por lo que esperan que sus cifras y las historias que presenten sirvan para que la ONU emita alguna recomendación a las autoridades de nuestro país. La pregunta es ¿cuál será la reacción del gobierno federal? Recordemos que en años anteriores la administración Peña Nieto se indignó porque los informes daban cuenta de una obviedad: que la tortura en México, por parte de policías y procuradurías, es sistemática. (El Universal, p.2)
QUE en oficinas de la Fiscalía General de la República se preguntan quién es el funcionario del gobierno federal interesado en hacer ver como enfermo a Alejandro Gertz Manero, con lo que promueven la idea de que pronto dejará el cargo. Cuentan que en esta administración hay un servidor público que desea el puesto y no es el secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, sino que sus oficinas se encuentran por la Alameda Central y atiende cuestiones hacendarias. ¿Será? (Milenio Diario, p. 2)
Sin misericordia.- El municipio de Minatitlán, Veracruz, volvió a sufrir los estragos de la violencia desatada. El Viernes Santo, un hombre que huía de sicarios quiso refugiarse en un restaurante, pero a los criminales poco les importó que su víctima intentara esconderse entre los asistentes a la palapa La Potra, donde se celebraba una fiesta privada. Iban por uno y terminaron asesinando a 13 personas, entre ellas un bebé. No es la primera vez que hombres tratan de usar escudos humanos, pero a los criminales despiadados nada les importa, les asiste la impunidad. La crónica de esa noche es un acto atroz que no puede permitirse el gobierno de Cuitláhuac García Jiménez. ¿Qué hace para evitarlo?, ¿puede dormir después de esto? (Excélsior, p.7)
No guarda precedente el memorando del Presidente en el que instruye públicamente a su gabinete desentenderse de lo que ordena la Constitución. Queda claro que el gobierno hace uso selectivo de la ley; a sus adversarios, palo; a sus aliados, obsequiosa complacencia. La situación revela que el Presidente actúa por propia cuenta. En su hacer se desconocen los límites del ejercicio de la investidura que ostenta. Es un problema del conjunto, no de una oficina. (Federico Berrueto, Milenio, p.3)
El Estado mexicano ha decidido reformar un órgano que ya existía en la Constitución pero que permanecía inoperante. Se trata de la Guardia Nacional, órgano de disciplina policial que se integrará por exmilitares, exmarinos y expolicías federales, a fin de conformar inicialmente un cuerpo adiestrado de 50 mil elementos. Para ello, las iniciativas de leyes secundarias que se desprenden de la reforma constitucional ya han sido presentadas por parte de Alfonso Durazo Montaño, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, al Senado de la República, para su análisis, discusión, modificación y aprobación por parte del Congreso de la Unión. (José Luis Camacho, El Sol de México, p.12)
El pasado día 11, cuando fueron presentados a los medios de comunicación por el Presidente de la República y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, Andrés Manuel López Obrador, los responsables de la Guardia Nacional, encabezada por el General de Brigada Diplomado de Estado Mayor, Luis Rodríguez Bucio. Me refiero a la Ley de la Guardia Nacional; la Ley sobre el uso de la Fuerza; y la Ley del Registro de Detenciones, en específico. La conducción de la Guardia Nacional, contará con una Coordinación Operativa Interinstitucional, que tendrá entre sus principales funciones, auxiliar al Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, a propósito de la organización y despliegue táctico de los integrantes de la misma corporación. (Javier Oliva, El Sol de México, p.13)