Más allá del pleito palaciego, lo que realmente preocupa de la renuncia de Germán Martínez es que confirma que la Cuarta Transformación es en realidad la Cuarta Improvisación, pues gobierna al tanteo. El diagnóstico que hace del Seguro Social el ahora ex funcionario es el de una institución víctima de mala praxis médica, o mejor dicho hacendaria, que en lugar de aliviarla la está enfilado a un shock presupuestal y operativo. Dado que el IMSS gasta alrededor de mil millones de pesos ¡diarios!, los “pequeños” errores se traducen en afectaciones a miles y miles de pacientes. Sabido es que Andrés Manuel López Obrador tiene la manía de poner a competir -y a veces pelear- a sus colaboradores, sin embargo cada vez resulta más evidente el desgaste al que está sometiendo a Carlos Urzúa. Habrá que ver cuánto tiempo más aguanta el secretario de Hacienda como el pararrayos del Presidente. (Reforma)
Carambola por la dimisión.- Nos adelantan que lo más probable es que Germán Martínez regrese pronto al Senado de la República a su escaño, lo que le genera una carambola de dos bandas a Morena. Primero, el escaño de don Germán es ocupado en este momento por el líder sindical Pedro Haces Barba, secretario general de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM), y cuya salida del Senado podría debilitar la ofensiva que ha emprendido para que su central obrera borre del mapa a la priista Confederación de Trabajadores de México (CTM). En la segunda banda está la manera en la que sus compañeros de bancada reaccionarán a su estruendosa renuncia al IMSS. Si el clima les es adverso, Martínez podría optar por declararse senador independiente, sin embargo, en esa cámara Morena no está para desperdiciar votos, pues ya alguna reforma constitucional se ha caído por falta de un solo voto. (El Universal)
Fuertes declaraciones. Germán Martínez sacudió las estructuras del nuevo gobierno con su renuncia inesperada y con una carta en la que acusa a funcionarios de Hacienda de querer hacer un uso pernicioso de los recursos del instituto. Cinco meses duró al frente el expanista antes de decir adiós. Y por supuesto levantó suspicacias, primero, porque se va en medio de una crisis de desabasto de medicamentos y quizás prefiera verla desde la comodidad de su hogar; pero lo más grave es que no dio nombres de quienes lo obligaron a redactar la misiva que deja entrever que no todos los funcionarios del gabinete caminan con la misma dignidad, compromiso y buenos propósitos que pide el presidente Andrés Manuel López Obrador. Si hay congruencia, varios funcionarios deberán ser echados próximamente. (Excélsior)
Las barajas para el IMSS.- Luego de la renuncia de Germán Martínez al IMSS varios nombres se barajan para sucederlo. Unos dicen que será César Antonio Medina, actual delegado en Tabasco y quien tiene a su favor la cercanía con el Presidente de la República; otros mencionan a Humberto Mayans Canabal, pues indican que el exsenador del PRI era la primera propuesta del mandatario para dirigir ese instituto, pero optó por Germán Martínez por su larga experiencia. En las próximas horas se verá. (La Razón)
¿Quién sigue? En su carta de renuncia Germán Martínez apunta que, siguiendo el ejemplo de López Obrador, él no llegó al cargo para ser florero. ¿Quiénes estarán interesados en sustituirlo? El relevo se conocerá de un momento a otro, pues la idea es mostrar que si algo tiene de más el gobierno son aspirantes al gabinete legal y ampliado. De hecho, el propio Presidente dijo ayer, como no queriendo la cosa, que vienen otras renuncias. Ayer en la tarde se manejaron con insistencia dos nombres para el IMSS, ambos de políticos tabasqueños. César Raúl Ojeda, que comenzó como priista, se pasó al PRD y luego a Morena, y también se habla de Fernando Mayans, experredista que decidió mejor apoyar la candidatura presidencial de López Obrador. (La Crónica de Hoy)
Superdelegado escurridizo.- Por cierto, ahora que el superdelegado de Chiapas, José Antonio Aguilar, está en el ojo del huracán por no transparentar su paso como encargado de las finanzas en el municipio chiapaneco de Ixtapa, cuando en 2009 se registraron irregularidades por el desvío de más de 40 millones de pesos. Se dice que Aguilar se siente blindado por la sencilla razón de que mantiene fuertes vínculos con el gobernador del estado, Rutilio Escandón, tanto que se comenta que está en el círculo familiar del mandatario. ¿Será? (24 Horas)
Adelanta más renuncias.- Vienen más renuncias en el gabinete del presidente Andrés Manuel López Obrador. Él mismo lo soltó así, ayer, al comentar sobre la dimisión de Germán Martínez Cázares como director del IMSS. En los pasillos de Palacio Nacional se comenta que más que un golpe al gobierno federal, esto debe ser visto como un reacomodo, pues están confiados de que se irán los que ellos llaman “arribistas”. (El Heraldo de México)
Al margen el escaso tiempo que, en opinión de los más, debió pasar para que Germán Martínez Cázares pudiera darse cuenta, y aceptar, lo difícil que resulta sumarse a un gobierno con principios, valores y, en especial, “prácticas de gestión” contrarias a las consideradas propias, lo cierto es que la sorpresiva renuncia del expresidente de Acción Nacional a la Dirección General del IMSS constituye, para decirlo pronto, una señal preocupante y peligrosa, otra, respecto de lo que es dable esperar del (aún) nuevo gobierno… (Enrique Aranda, Excélsior)
Instantáneas: Sacudida. Más allá de constituir una ruptura en el gabinete de AMLO materializada en renuncia por primera vez en su gobierno, la de Germán Martínez al IMSS obliga a preguntarnos: ¿Qué tan enfermas están sus finanzas?, ¿realmente se trabaja para curarlo?, ¿por qué el denunciado descuido de Hacienda? (El Universal)
Tan sólo la semana pasada el Presidente nos recetó una colección de mentiras y medias verdades que ilustran esta compulsión, más populista que bíblica, por hacer creer que su palabra está por encima de la realidad. Hablo exclusivamente de algunas de las que dijo la semana pasada. Mandó al Congreso, para su discusión y análisis, el Plan Nacional de Desarrollo, que en su primer capítulo, página 14, a la letra dice: “Tal es el propósito de tipificar la corrupción como delito grave, prohibir las adjudicaciones directas…” Una investigación del diario La Jornada (martes, 20 de mayo, de Fernando Camacho Servín) nos dice que el 75.7 por ciento de los contratos del gobierno en este año se han dado por adjudicación directa. (El Financiero)