Entre extraños y propios, ¡cómo se ha golpeado al Tren Maya!… empezando por tratar de impedir su existencia. (La Jornada, Contraportada)
ES CURIOSO cómo el presidente Andrés Manuel López Obrador es un ferviente enamorado del pasado nacional… excepto cuando le estorba para sus proyectos personales. Y eso es lo que está pasando con el Tren Maya y el descubrimiento de vestigios por donde pasaría el polémico Tramo 5.
EN EL gobierno federal estaban muy seguros de que antes de julio tendrían las autorizaciones ambientales para avanzar en la construcción. Sin embargo, aquellas tierras están llenas de vestigios mayas, los cuales se han convertido en un dolor de cabeza, pues no pueden ser ignorados y destruidos.
EL PRESIDENTE tiene tanta prisa por cortar el listón, que ya dijo que irá cada 15 días a supervisar el avance de las obras. De ahí que los estudios de arqueólogos y especialistas están siendo sometidos a la presión de los tiempos políticos. Se les olvida que no por mucho madrugar se inaugura más temprano.
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POR CIERTO que el Tren Maya provocó el milagro de que el secretario morenista de Gobernación operara políticamente en favor de un gobernador panista. Ahora que anduvo en Yucatán, Adán Augusto López instruyó a los diputados estatales de Morena para que apoyaran a Mauricio Vila. Pero no fue mera cortesía política, el propósito fue conseguir una ampliación presupuestal para un sistema de transporte local, estratégico para apoyar al Tren Maya.
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ENORME consternación nacional e internacional causó el asesinato de los dos misioneros jesuitas que tenían años trabajando en la Sierra Tarahumara, Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salazar; y el reconocido guía de turistas Pedro Palma.
LA INDIGNACIÓN obedece a que cada día es más evidente que la violencia en México está desbordada y no respeta a personas inocentes que, como en el caso de los sacerdotes, dedicaron sus vidas en favor de los más pobres.
EN los tres años y medio que van del sexenio, los homicidios dolosos ascienden -oficialmente- a 121 mil 655, con lo que se rebasaron los 120 mil 463 que hubo en toda la administración de Felipe Calderón, ésa que tanto critica Andrés Manuel López Obrador. Con la violencia avanza la ingobernabilidad.
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EL QUE nomás no mete gol en política es el gobernador Cuauhtémoc Blanco. El morelense andaba muy ufano diciendo que ya había seleccionado el nombre de su sucesor en la gubernatura.
SIN EMBARGO, le sacaron la tarjeta amarilla desde Palacio Nacional para amonestarlo y advertirle que no será él quien decida a su relevo. Pero no sean malpensados, no es que vaya a haber dedazo presidencial -¡nooo!-; lo que va a haber es una encuesta para disimular dicho dedazo. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 10)
Dirigentes de Morena se cargan a favor de Sheinbaum
Dentro de un chat privado de WhatsApp, denominado Mexicanos por la 4T, en el que participan varios morenistas, la secretaria general de Morena, Citlalli Hernández, y el secretario de Comunicación del partido, Diego Hernández, dan muestras de la operación a favor de la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum. En el chat, nos hacen ver, doña Citlalli postea stickers con la imagen de Sheinbaum y la leyenda #EsClaudia, mientras que don Diego usa uno con la imagen de la jefa de Gobierno con el puño en alto. Así, con este tipo de prácticas de miembros de la dirigencia nacional de Morena, nos comentan otros morenistas, el suelo no se está viendo muy parejo que digamos.
Detrás de la valla que estoy trabajando
¿Alguna amenaza penderá sobre el gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García? La pregunta surge luego de que el mandatario estatal llegó a Palacio Nacional con escolta, y una camioneta blindada, que no tiene ni AMLO. En ese mismo recinto, durante las mañaneras, se ha dicho que la Ciudad de México es una de las capitales más seguras del mundo, pero, al parecer, a don Cuitláhuac no le gusta correr riesgos. Y ya entrados en temas de seguridad, al bajar de su camioneta, el gobernador dijo que solo respondería preguntas si los reporteros se ubicaban detrás de las vallas metálicas que desde hace dos años rodean el Palacio.
Ignacio Mier frente a la muralla opositora
Nos comentan que a pesar de que la dirigencia nacional de Morena ya anunció el inicio de asambleas informativas por todo el país en torno a la reforma electoral, al interior de la Cámara de Diputados las puertas de las reformas siguen selladas y, hasta ahora, hay un no rotundo a la propuesta presidencial. Nos recuerdan que desde la semana pasada el coordinador de Morena en San Lázaro, Ignacio Mier, llevó a la Junta de Coordinación Política una propuesta para que también en julio comience un parlamento abierto en la materia, sin embargo no la presentó, pues sigue sin encontrar apertura por parte de la oposición. Don Ignacio, nos dicen, trabaja a marchas forzadas para convencer a los opositores sobre la importancia de debatir el tema y encontrar puntos de acuerdo, como reducir el financiamiento a los partidos y los costos de operación del INE, en lo que prácticamente todos han simpatizado, pero que se topan con la muralla opositora, que, hasta ahora, se mantiene impenetrable.
Quadri no librará sanción por violencia política de género
Nos comentan que el diputado panista Gabriel Quadri no logrará librarse de la sanción impuesta por cometer violencia política de género contra la legisladora Salma Luévano, por comentarios en contra de la comunidad trans. La Sala Superior del Tribunal Electoral, nos dicen, perfila ratificar la resolución, aunque propone revocar que permanezca cuatro años en el registro nacional de violentadores, y que sea el Instituto Nacional Electoral, el que determine el tiempo de la sanción. (El Universal, Nación, p. 2)
Que una de las más avanzadas discípulas de Keith Raniere es la nueva titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Clara Luz Flores, de quien consta en video que ponía a consideración del gurú explotador de mujeres, encarcelado y sentenciado en Estados Unidos, sus estrategias para combatir el crimen en Escobedo, Nuevo León, material visual que por lo demás la bajó de su carrera hacia la gubernatura por Morena cuando lideraba las encuestas. Habrá que suponer que ahora platicará del tema que le asignaron con Rosa Icela Rodríguez.
Que si los ex dirigentes del PRI y una parte de la militancia no quieren ver ni en pintura a Alejandro Moreno Cárdenas, la cosa no es muy distinta en el Poder Judicial, pues primero un juez en Ciudad de México, Gabriel Regis, dijo no tener competencia para revisar la solicitud de amparo que promovió el campechano para que su paisana Layda Sansores deje de divulgar los audios con los que lo balconea cada semana, y ahora un segundo juzgador, Édgar Martín Gasca, tampoco quiso hacerse cargo del asunto y lo devolvió al primero por las mismas razones.
Que después de la liberación de José Manuel del Río del penal de Pacho Viejo, donde estaba recluido sin pruebas por un homicidio, ayer el senador Dante Delgado puso sobre la mesa otro caso con ecos similares, el de Yolli García Álvarez, ex presidenta del Instituto Veracruzano de Acceso a la Información, quien con padecimientos severos de corazón lleva más de dos años presa sin sentencia por un asunto que no amerita prisión preventiva y es señalado más como otra venganza política del gobernador Cuitláhuac García.
Que en la alcaldía Xochimilco, a cargo de José Carlos Acosta Ruiz, desde hace meses existe un chapulineo de simpatizantes pues Morena se ha agandallado a gente del Partido Verde, y eso que son cuates, con oferta de plazas en el gobierno y beneficios económicos para que emigren junto con los colectivos que los apoyan. El Comité Ejecutivo del PVEM ya indaga el caso. (Milenio Diario, Al frente, p. 2)
Respaldan a Maru
Nos cuentan que el gobierno federal no dejará sola a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, tras el asesinato de tres personas en una iglesia, entre ellas dos sacerdotes. La Sedena, de Luis Cresencio Sandoval; la Marina, de Rafael Ojeda; la Secretaría de Seguridad, de Rosa Icela Rodríguez; y la Segob, de Adán Augusto López, le están brindando el apoyo para dar con los responsables.
Lo arropan ex gobernadores
Preocupó al PRI, de Alejandro Moreno, la reunión de ex gobernadores con Enrique de la Madrid, aspirante a la candidatura presidencial de 2024. No les alarma que el ex secretario de Turismo se mueva, pero sí que lo arropen ex mandatarios como Ángel Aguirre, Héctor Astudillo, Arturo Núñez, Emilio Chuayffet, Natividad González Parás…
Remake, en el PAN
Nos adelantan que el cónclave que prepara el PAN para debatir los recientes resultados electorales será un copy paste de lo ocurrido en el PRI. Porque Adriana Dávila y Gustavo Madero empujan la remoción de Marko Cortés como dirigente nacional, pero la respuesta será igual que la emitida por el líder priista, Alejandro Moreno, a sus detractores: no.
Lo deja pasar
Nos cuentan que el senador por Coahuila, Armando Guadiana, cambió de parecer sobre su aspiración a la candidatura de Morena al gobierno estatal. Se dedicará a su trabajo en el Senado y a amarrar apoyos para el proyecto presidencial de Ricardo Monreal. En otras palabras, deja al subsecretario de Seguridad, Ricardo Mejía Berdeja, toda la vía libre a la candidatura.
Auguran tensiones
En los círculos diplomáticos mexicanos toman con mucha reserva el triunfo de Gustavo Petro en Colombia. Mientras aquí la 4T festeja con bombo y platillo su victoria electoral, los enterados pronostican que la relación bilateral no será miel sobre hojuelas, pues el presidente electo colombiano está realmente convencido de que el crimen en su país es operado por grupos mexicanos. (El Heraldo de México, La dos, p. 2)
Reacción del gobierno de Chihuahua
Maru Campos, gobernadora de Chihuahua, se puso al frente tras el indignante asesinato de dos sacerdotes jesuitas en la sierra Tarahumara y la privación ilegal de la libertad de cuatro personas más. Y es que la mandataria estatal dio ayer cuenta que desde la tarde del lunes, personalmente estuvo al tanto de la investigación y el operativo de seguridad en la zona. “He estado en comunicación con el secretario de la Defensa Nacional, con el secretario de Marina, con la secretaria de Seguridad Pública y con el secretario de Gobernación”, señaló la funcionaria. Además, ofreció garantías de seguridad a los habitantes de Urique, donde ocurrieron los hechos y a la comunidad religiosa. El gobierno estatal informó sobre los hechos ocurridos con más detalle y dio cuenta de los avances para encontrar a los responsables.
Revisen la estrategia
Ante el asesinato de dos sacerdotes jesuitas, quien también reaccionó fue Ricardo Monreal. El senador pidió revisar la estrategia de seguridad. “Es una tristeza que estemos en esta vorágine de violencia en el país, que no haya sido detenida y que continuemos, después de varias décadas de avanzar el crimen organizado en territorios completos de nuestro país. Es momento de reflexionar en el Congreso y de revisar con toda seriedad el plan de seguridad en el que los senadores tenemos la obligación constitucional de hacerlo”, fue el mensaje del líder de la mayoría legislativa. Por lo pronto, se espera la definición de una agenda legislativa para el próximo periodo ordinario de sesiones en el Senado. Todo parece indicar, nos comentan, que la prioridad será precisamente la seguridad pública. Ya se verá.
Clara Luz y la confianza
Sorprendió y también fue motivo de polémica, el nombramiento como nueva titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, de quien fuera candidata de Morena al gobierno de Nuevo León, Clara Luz Flores. Y es que a la también exalcaldesa de Escobedo aún se le ubica como la que mintió sobre su cercanía con la secta NXIVM y el líder de ésta, Keith Raniere, actualmente preso por tráfico sexual de personas. Este hecho, nos comentan, provocó ya hasta comentarios con humor negro de quienes advierten que, si mintió sobre un hecho tan relevante, por qué no podría hacerlo ante el polígrafo en los controles de confianza que se aplican a quienes trabajan en las instituciones de seguridad. Clara Luz se encargará, por cierto, del manejo de los datos de delitos en el país. Uf.
PAN busca tiro con Samuel
Nos cuentan que la iniciativa que presentó ayer la bancada del PAN en el Congreso de Nuevo León en materia de revocación de mandato no es más que otra provocación del partido blanquiazul hacia el gobernador, Samuel García. Con su iniciativa, el PAN busca que se adelante la entrada en vigor del marco jurídico relacionado con la consulta sobre revocación, para que pueda ser aplicado en contra del actual mandatario. Es claro, nos dicen, que esta iniciativa no es más que un intento de vacuna del coordinador de los diputados panistas, Carlos de la Fuente, pues sabe que instancias oficiales lo investigan por un supuesto acopio de propiedades. La respuesta de Samuel no tardó en llegar. “Mucho ayuda el que no estorba”, les dijo a los panistas. Y es que mientras el gobierno está ocupado día y noche en resolver la crisis del agua, los azules andan empapados de grilla, nos comentan.
Morena ataja la “cuauhtemiña” en Morelos
Con la novedad de que dentro de las filas de Morena no ven que entre los integrantes de gabinete de Cuauhtémoc Blanco pudiera salir un buen candidato a gobernador de Morelos en 2024. Así lo dejó ver Raúl Ojeda Zubieta, delegado especial en funciones de presidente del Comité Estatal de Morena en esa entidad. “En el gabinete no veo a nadie con las características para que pueda representarnos como candidato a gobernador”, señaló, luego de que el gobernador informara que el subsecretario de Gobernación, Rabindranath Salazar, no sería el candidato guinda, ya que él ya contaba con un favorito. Ojeda, nos comentan, indicó que se aplicará una encuesta para elegir al candidato y que éste deberá ser militante de Morena, porque entre los allegados a Blanco “no veo a nadie que sea capaz de hacer la cuauhtemiña”. Uf.
Claridad en datos de pandemia
La cifra de contagios de Covid-19 en las últimas 24 horas tuvo un repunte, pues superó 10 mil, la cual había rondado en días pasados, y rebasó las 13 mil. El dato duro es importante, porque ante lo que se identifica como la quinta ola, vuelve a aparecer la exigencia de que haya información completa y correcta de parte de la autoridad. Ayer por ejemplo, el doctor Francisco Moreno aclaró cuál es la variante que está provocando el alza de casos. Y es que el subsecretario Hugo López-Gatell dijo: “Lo que vemos es el comportamiento de la variante Ómicron, principalmente predominan variantes BA4 y BA5”. Vino entonces la precisión: “Contrario a lo comentado en la mañanera, en México las subvariantes de esta nueva ola son BA.2 y BA.2.12.1 (pues) BA.4 y BA.5 aún no llegan a nuestro país”. (La Razón, La dos, p. 2)
En Morena ya saben que desde el INE, asesores electorales y un grupo de consejeros encabezados por el presidente Lorenzo Córdova estudian las posibles violaciones a la Ley Electoral, con el arranque anticipado e inédito en la batalla interna por la candidatura presidencial del partido.
Desde el domingo 12 de junio, fuera de la etapa de campañas, se registraron expresiones por parte de Claudia Sheinbaum, Marcelo Ebrard y Adán Augusto de aspirar a la candidatura de 2024, además Mario Delgado, presidente de Morena, aceptó desde antes que el evento de Toluca sería el inicio del proceso para la elección presidencial.
En el Instituto Nacional Electoral se están revisando las leyes, línea por línea, y armando expedientes por separado de cada uno de los aspirantes con fotografías y audios en los que manifiestan su interés por competir en el proceso y donde piden a la ciudadanía su apoyo en favor del proyecto de la 4T que encabeza el presidente López Obrador. También archivan los gritos de “¡Presidente!”. “¡Presidenta!”.
A las carpetas de investigación también se están integrando fotos de funcionarios públicos de la administración federal que han sido convocados a participar en los actos anticipados.
Ricardo Monreal, el otro aspirante que tiene interés por la candidatura pero que no es querido por el Presidente de la República, dijo el lunes 13: “Vi camiones, espectaculares, letreros, playeras, todo un operativo que nadie puede negar que sean actos anticipados de campaña, pero en todo caso yo no califico eso, pero en caso de que haya una denuncia, el INE y el Tribunal Electoral lo puede definir”.
El trabajo de análisis que se realiza en el INE llegó a oídos de Mario Delgado, quien en su primera oportunidad declaró que no permitirán intimidaciones por parte de los consejeros electorales. Dice que han revisado muy bien la ley y no están cometiendo ningún acto anticipado de campañas. “Estamos lejos de los tiempos electorales y tenemos que aprender, ahora, a vivir en esta democracia abierta, transparente, sin hipocresías. Entonces, no vamos a permitir la persecución política de las autoridades electorales”.
Tiene el árbitro electoral un gran desafío enfrente para hacer que se respeten las leyes electorales, garantizar piso parejo entre los competidores y evitar que se vulneren las condiciones de equidad en la contienda. ¿Está preparado el INE para infraccionar actos anticipados de campaña?, ¿o se perderá la certidumbre de los contendientes, así como a la ciudadanía en general, sobre qué conductas se pueden calificar como actos anticipados de campaña?
UPPERCUT: Después de sentir que Ricardo Mejía Berdeja, subsecretario de Seguridad federal, aprieta el paso rumbo a la gubernatura de Coahuila, Manolo Jimenéz, suspirante priista al mismo cargo, arreció su movilización por todo el estado y ahora sí hasta acepta apadrinamientos a quien se lo pida. (Alejandro Sánchez, El Heraldo de México, País, p. 8)
La mañana del 16 de noviembre de 1989, cuando trataba de entrar a la zona de combate en la colonia Zacamil en San Salvador, me detuvieron efectivos del Batallón Atlacatl del ejército gubernamental en un retén.
Estaban a punto de lanzar una ofensiva para expulsar a la guerrilla de unos multifamiliares donde ésta se había hecho fuerte. Aproveché que los oficiales comían pan con café para conversar con ellos, preparar mi cámara y filmar la incursión.
De pronto recibí una llamada por el radio, me aparté unos metros y escuché a un colega que me decía: “Mataron a los jesuitas; mataron a Ellacuría”. Me quedé frío.
Yo quería y respetaba mucho a Ignacio Ellacuría.
Cada tanto tiempo lo visitaba en su despacho de la Universidad Centroamericana y conversábamos de la guerra, de mis entrevistas con comandantes guerrilleros, jefes militares y políticos, de la paz y del futuro. Era un hombre tan bueno como valiente, agudo y deslumbrante.
Había sido clave en la transformación de monseñor Oscar Arnulfo Romero, quien de vicario militar pasó a ser “la voz de los sin voz” y a pagar con su vida ese atrevimiento.
“¡Puta madre —grité—, mataron a Ellacuría!”. “Habrán sido los terengos (guerrilleros)” dijo, sin dejar siquiera de tomarse el café, un joven teniente; el mismo que unas horas antes había asesinado a Ellacuría y a cinco padres jesuitas más.
La guerra es cosa de niños; son niños y jóvenes los que matan y mueren. Son hombres que generalmente no corren ningún riesgo los que se los ordenan.
Ellacuría luchaba a brazo partido por la paz; la paz que solo puede ser fruto de la justicia; había abrazado la opción preferencial por los pobres y sabía que eso le costaría la vida.
Imposible para mí no evocar su pasión, su memoria y su ejemplo hoy que han sido asesinados en Cerocahui, Chihuahua, allá donde viven los más pobres de los pobres, dos padres jesuitas más, Javier Campos y Joaquín Mora.
Imposible para mí no pensar en los malditos que, desde sus oficinas blindadas, imponen a sus pueblos la guerra y el terror.
A los padres jesuitas en El Salvador los mató un ejército que obedecía órdenes de una oligarquía rapaz y que estaba al servicio de Washington.
A los padres jesuitas aquí los mató el narco, al que desde los Estados Unidos —el mayor consumidor de drogas del mundo— le llegan las armas y el dinero.
La guerra en El Salvador fue la única salida ante la injusticia. La guerra en México fue, por el contrario, impuesta desde el poder para perpetuar la injusticia.
Leo que, poseído de santa indignación, Felipe Calderón se pregunta en Twitter: “¿Tocamos ya fondo? ¿Se olvidará este hecho sin precedentes en días por venir?” y no puedo dejar de pensar en que su cinismo es idéntico al del teniente que ejecutó a Ellacuría.
Fondo tocamos, le respondo a Calderón, desde el momento en que se robó la Presidencia. Desde que, reo de traición a la patria, se postró ante Washington y nos impuso una guerra sangrienta e inútil.
Fondo tocamos desde que hizo de Genaro García Luna su mano derecha y compartió así el mando con el crimen organizado.
Fondo tocamos desde que impuso a la prensa y a la opinión pública la mansa aceptación de las llamadas “bajas colaterales” e hizo del “en algo andarían” (su versión del “mátalos en caliente” de Porfirio Díaz) la coartada perfecta para la masacre.
Fondo tocamos desde que, a balazos, impuso a decenas de miles de jóvenes un solo destino, el horror. Ese horror del que a balazos —como hoy piden muchos que se haga— no habremos de escapar jamás. (Epigmenio Ibarra, Milenio Diario, Política, p. 16)
El asesinato, el lunes por la tarde, de los jesuitas Joaquín Mora Salazar y Javier Campos Morales en su iglesia de Cerocahui, en la sierra de Chihuahua, viene a documentar las deficiencias de su política contra la violencia y la inseguridad.
Este doble homicidio, el modus operandi de los asesinos, la respuesta del gobierno de Chihuahua, la de la secretaría de Seguridad Pública federal y la del mismo presidente López Obrador retratan la realidad de lo que hoy vivimos.
La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, dijo que eran víctimas circunstanciales; la Secretaría de Seguridad federal habló de que habían perdido la vida, y el presidente López Obrador de que, al parecer, los dos sacerdotes fueron también asesinados y no pudo ubicar el doble crimen en Cerocahui.
Es decir, no tenía el reporte detallado de los hechos de la tarde anterior; al parecer, dijo, fueron asesinados dos sacerdotes en Urique, cuando fue en Cerocahui, una de sus comunidades.
Y no se trata de que tenga toda la información exacta, sino de que en la reunión de seguridad, que tanto invoca, le informen con puntualidad de hechos y víctimas, lo que no sucedió ayer, según sus declaraciones.
En lo que va de su gobierno se han rebasado los 124 mil homicidios dolosos y la cifra sigue al alza sin que intente cambiar, más que su estrategia, su frase de los abrazos y no balazos. En lo que va de su gobierno se han superado todos los niveles de homicidios dolosos de que haya registro.
A ver qué dice hoy el papa Francisco, también jesuita, del asesinato de sus hermanos en Cristo. Será implacable, y a ver qué le responde López Obrador. En México no mataban, en otras condiciones, claro, a un jesuita desde el padre Pro en 1927. Solo para dimensionar, no para relacionar. (Joaquín López Dóriga, Milenio Diario, Al frente, p. 3)
En la carrera morenista por la candidatura presidencial, se abren hoy varios escenarios con distintas probabilidades de concretarse. Un punto de partida es que López Obrador no puede darse el lujo de perder el 2024, pues todo su montaje de la gesta histórica se desplomaría, y no podría ya posar junto a Juárez, Madero y Cárdenas en la galería patria (sino, si acaso, al lado de Echeverría). Por lo cual hará todo lo posible para ganar, por las buenas o las malas.
Cerocahui es un punto muy profundo y aislado en la sierra Tarahumara. Ahí se levantó la iglesia de San Francisco Javier a finales del siglo 17 en la época virreinal, que es un símbolo de la evangelización de los tarahumaras. Por más de 250 años los jesuitas han estado a cargo de la misión en la Tarahumara, que llevaba a cabo una decena de ellos en Cerocahui, donde este lunes sucedió lo que era inevitable: dos jesuitas octagenarios fueron asesinados adentro de la hermosa iglesia, esbelta y de adobe, que se pintó de rojo. La versión oficial es que una persona se escondió en el templo, huyendo de otra, presuntamente un criminal, que irrumpió en éste, la mató y prosiguió con los padres. Sus cuerpos, por una extraña razón, se los llevaron los criminales.
“Con profunda tristeza y dolor lamentamos la muerte del padre Javier Campos, el padre Joaquín Mora, y el laico que desgraciadamente perdió la vida junto con ellos”, señaló la Diócesis Tarahumara en un comunicado. “Cualquiera puede decir que estuvieron en el lugar y el momento equivocados. Sin embargo, no ha sido así, ya que ambos sacerdotes estaban cumpliendo con su deber de ayudar y socorrer física y espiritualmente a una persona que estaba perdiendo la vida”.
“Acribillados en el mismo templo, sin más defensa que la fe en ese Dios al que sirvieron durante 50 años como sacerdotes. No conformes con matarlos, los asesinos se han llevado sus cuerpos, sufriendo la misma suerte de tantos desaparecidos, dejando estela de dolor, tristeza e indignación en todos los que los queremos y quisiéramos rendirles el homenaje que se merecen con unas exequias de cuerpo presente”.
La Diócesis Tarahumara tuvo su primer obispo en 1975, cuando el papa Paulo VI nombró al jesuita, monseñor José Alberto Llaguno Farías, al frente de ella. La misión jesuita es una de las pocas que prevalecen aún en el mundo, y durante décadas se dedicaron a dar catequesis y apoyo a las etnias, principalmente a los tarahumaras, recogiendo niños sin padres para incorporarlos a su internado, alfabetizarlos y proveerles una educación católica, que siempre enfrentaron con dificultad por sus propias creencias y valores precolombinos. Pero nunca los abandonaron.
Cerocahui, que pertenece al municipio de Urique en la región de la barranca del Cobre, es una comunidad, como muchas de la sierra Tarahumara, aislada. Tanto, que todavía ahí se conserva puro el ganado criollo español, que sólo se cría en esa zona, y que tiene como único mercado los rodeos en Estados Unidos. La pureza de su apreciada raza es la metáfora de lo lejos que está Cerocahui de todo, salvo del Cártel de Sinaloa, que controla todo el territorio.
El crimen organizado, como señaló el presidente Andrés Manuel López Obrador ayer en la mañanera, tiene fuerte presencia en la región. Lo que no dijo es la ausencia total de fuerzas federales para proteger a los tarahumaras. Cerocahui es uno de los 27 municipios tarahumaras dejados a su suerte. No hay vigilancia del Estado mexicano, ni el Ejército o su grupo paramilitar de adorno, la Guardia Nacional, realizan patrullaje alguno, de acuerdo con personas que conocen la dinámica social de la región. Los policías municipales simplemente no tienen posibilidad alguna de contener al crimen organizado, y menos aún de enfrentarlo.
La situación en la región tarahumara era precaria, pero la inseguridad se agudizó durante el gobierno de Javier Corral, al abandonar el combate al crimen organizado. En 2018, la Consultoría Técnica Comunitaria difundió un informe, a partir de un diagnóstico de 20 municipios, donde concluyó que el crimen organizado se había apoderado de comunidades y poblaciones enteras en la región, con un incremento radical en asesinatos, secuestros, desapariciones y desplazamientos forzados, que fragmentaron el tejido social. Uno de esos municipios fue Guadalupe y Calvo, donde recientemente estuvo López Obrador revisando una carretera que conectaba con Badiraguato.
De acuerdo con el informe, casi 300 mil habitantes vivían asolados por el crimen organizado. En sólo cuatro años, agregó, los asesinatos tuvieron una espiral ascendente incontrolable. En Guadalupe y Calvo, la entrada a Chihuahua del Triángulo Dorado que controla el Cártel de Sinaloa, hubo 667; Urique registró 195. La consultora recordó que el clima se enrareció desde 2006, cuando comenzó la guerra contra las drogas en el gobierno de Felipe Calderón, y continuó durante el de Enrique Peña Nieto. Si con presencia federal en la región el choque contra el crimen organizado causó mucha sangre tarahumara, la ausencia del gobierno, bajo López Obrador, agravó la de por sí terrible situación.
Los reportajes en la prensa de Chihuahua sobre la región dan cuenta de comunidades abandonadas, casas incendiadas, vehículos quemados, tierras arrasadas y ganado desperdigado porque sus dueños o fueron asesinados o huyeron. Grupos rivales del Cártel de Sinaloa, al que han querido disputar su control en el Triángulo Dorado, han provocado enfrentamientos y balaceras, donde la población tarahumara queda en medio del fuego. La zona es importante para el trasiego de drogas y la tala clandestina. La Fiscalía General de Chihuahua estima la devastación forestal en la región tarahumara en 170 kilómetros cuadrados.
El asesinato de los jesuitas no descubre la violencia que vive la Tarahumara, pero la socializa. El Vatican News, uno de los órganos de difusión de la Curia Romana en El Vaticano, reportó en su portal el crimen, que se explica “en el contexto de violencia que vive este país”. El asesinato de los dos jesuitas –que pertenecen a la misma orden que el papa Francisco– se da tras casi medio año de silencio de la Iglesia católica sobre el fenómeno de la violencia en México, donde había sido muy vocal.
La Iglesia se calló tras la salida de Franco Coppola como nuncio apostólico, quien como despedida agradeció al Papa haber sido su representante en un país “tan rico, tan creyente, pero tan azotado por la violencia (y) por la muerte”. Este lunes, esa violencia llegó a la Plaza de San Pedro. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 34)
En memoria de Javier Campos, S.J. y Joaquín Mora, S.J.
Este lunes se cumplió de un modo atroz y dolorosamente el ruego de Ignacio de Loyola que heredó a los jesuitas: “Ponme con tu hijo” (con Jesús en la cruz, en la abnegación, en el momento del abandono y el misterio, caminando al lado de los desvalidos, reivindicando a las mujeres apedreadas). El cobarde triple homicidio perpetrado dentro de un templo católico en Cerocachui, en la Sierra Tarahumara, es la resultante de esa opción radical que han abrazado los misioneros jesuitas desde su fundación en el siglo XVI.
Los descendientes espirituales del padre Ignacio, en todas las épocas, al tiempo que comunican la fe, comparten esperanza, conocimiento, artes, el valor de la libertad y de la irrecusable dignidad humana, lo mismo desde un campus universitario que desde las montañas o los territorios donde los indígenas son hostigados y expulsados; desde el caminar con migrantes y refugiados y hasta en las fábricas y sindicatos. Su vasta formación en espiritualidad, humanidades y ciencias les hace aptos para ser la voz de muchas y muchos que no la tienen, o que no es escuchada. Y esa vocación a menudo representa una amenaza a los poderes y a los intereses de quienes se los disputan.
Y la suerte de los mensajeros de justicia, de la dignidad humana y de la esperanza verdadera fundada en un misterio trascendente suele ser la persecución y el martirio.
El asesinato de los misioneros Javier Campos Morales, el padre Gallo, y Joaquín Mora Salazar, con décadas de servicio a los rarámuri en la Sierra Tarahumara y a la población mestiza de Cerocahui, a quienes acompañaron espiritualmente y en la defensa de sus derechos y territorios, es equiparable al martirio de los jesuitas de las Reducciones del Paraguay, en el siglo XVIII; a la persecución del Marqués de Croix, virrey de Nueva España en 1767; al fusilamiento del padre Miguel Agustín Pro en el siglo XX mexicano, o a la matanza perpetrada contra el filósofo rector Ignacio Ellacuría, otros cinco jesuitas universitarios y 2 empleadas en la madrugada del 16 de noviembre de 1989 en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas de El Salvador. Todos ellos tienen un denominador común: defendieron hasta la muerte la dignidad de los sin voz y sus derechos inalienables.
Esta vez en Tarahumara, las balas llegaron demasiado lejos y dieron en el objetivo. Pero no es la primera vez que los misioneros jesuitas y las comunidades a las que sirven se han sentido amenazadas. Lo vivieron bajo tortura y prisión Jerónimo Hernández, jXel, y Gonzalo Rosas, en Chiapas, víctimas colaterales de la persecución al Ejército Zapatista en 1997.
Lo han vivido también los jesuitas y el equipo que trabajan desde hace 57 años en la radio comunitaria de Huayacocotla, Veracruz, dando voz a nahuas y otomíes.
Aunque la primera presencia de los jesuitas en Tarahumara data del siglo XVII, es durante el siglo XX en que erigida en misión, adscrita a la diócesis local, se han consolidados parroquias, internados, escuelas, talleres culturales, clínicas, centros de derechos humanos, y el acompañamiento en sus rituales y ceremonias ancestrales. Muchos memorables jesuitas han pasado por esas tierras: Luis Verplanken, cuyo registro fotográfico antropológico y las obras sociales que fundó son un referente de la cultura en la región de Creel; Ricardo Robles Oyarzun, El Ronco, “sus textos sobre los rarámuris son referentes indispensables para todos los estudiosos de antropología y quienes quieran conocer mejor esa etnia”, escribió Miguel Concha en La Jornada en ocasión de su muerte; Pedro Juan de Velasco Rivero, cuyo estudio histórico-antropológico Danzar o morir, constituye un registro portentoso de la religión y la resistencia a la dominación del pueblo de “los pies ligeros”; Jesús Martínez Aguirre y José Llaguno Farías, ambos obispos de la Diócesis de Tarahumara y miembros de la orden ignaciana, y Javier el Pato Ávila, defensor de derechos humanos de los indígenas y quien hoy clama por la devolución de los cuerpos desaparecidos de sus hermanos asesinados.
Él es quien hace más de una década viene denunciando el control que ejerce en toda la sierra el crimen organizado, el narco, para decirlo claramente, pero también por grupos que disputan territorios indígenas y sus recursos forestales, ante la pasividad, cuando no complicidad, de todos los órdenes de gobierno.
“Se necesita mucho valor y muchísimo amor por los otros para trabajar de por vida con aquellos que carecen todos los días de lo esencial y que deben luchar a brazo partido para obtenerlo. No cualquiera puede tolerar el dolor al ver su dolor, la tristeza al oír las historias que cuentan, o al ver sus condiciones de vida”, escribió el novelista Martín Solares en su cuenta de Facebook.
Y alumno como fue del padre Joaquín Mora en el Instituto Cultural Tampico, nos ofrece este hermoso testimonio: “No creo que alguien en este planeta pueda decir que buscó lujo alguno (…) Sin duda ha sido el más silencioso de todos los jesuitas que he tenido la fortuna de conocer. Había una manera de hacerlo sonreír de inmediato y era preguntarle por la sierra tarahumara, uno de los primeros lugares al que lo enviaron los jesuitas a ayudar a la comunidad. Por más que amara Tamaulipas, siempre soñaba con regresar allá”.
El provincial de los jesuitas en México, Gerardo Moro Madrid, actualiza en una frase ese misterio que comporta la petición “Ponme con tu hijo” del Padre Ignacio: “No podemos olvidar a los miles de hermanas y hermanos que están padeciendo esto (la imparable violencia en México), los miles de familias que están sufriendo lo que hoy nos toca a nosotros, como orden religiosa, también sufrir”.
No se trata sólo de la muerte de dos curas. La atrocidad contra estos sacerdotes es también una amenaza y una atrocidad contra las comunidades a las que ellos sirvieron. Porque los grupos criminales actúan así para acallar las voces críticas, sin respeto a la ley ni a la vida de nadie, sometiendo a comunidades y al margen de toda autoridad. Eso es lo más grave y preocupante.
Los jesuitas Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salazar fueron fieles hasta la muerte a esa opción, ellos han muerto por su adhesión radical a un ideal y a un misterio que los trasciende y nos trasciende; ¿encontrarán los asesinos trascendencia y redención?, y nosotros y las generaciones que vienen, ¿alcanzaremos un México de justicia y paz? Abrazos hasta la eternidad, queridos hermanos. (J. Francisco De Anda Corral, El Economista, Arte, Ideas & Gente, p. 44)
El inicio de los períodos presidenciales en México y en Estados Unidos suele presentarse como una oportunidad para relanzar la relación bilateral, iniciar nuevos proyectos y dar continuidad a otros que tienen un período de maduración de más largo plazo.
En épocas recientes las campañas electorales en México y Estados Unidos han incorporado posicionamientos respecto de la relación bilateral. Algunos temas se presentan como algo a lo que se debe contribuir: la administración de la frontera, la competitividad regional y recuperación económica, el comercio y el turismo, entre otras. No obstante, existen otros temas donde hay señalamientos que contribuyen al recrudecimiento de las diferencias entre nuestros países; por ejemplo, la migración, el control de armas y otros temas de política exterior.
Por supuesto, cada candidato en cada país estructurará su plataforma de gobierno como considere, y los ciudadanos juzgarán cuál es la mejor. Pero resulta indispensable que, en un tema tan trascendental como es la relación bilateral México-Estados Unidos, exista una discusión amplia y propositiva, que ayude a que los ciudadanos entendamos mejor lo que está en juego según el candidato que se elija.
Con este espíritu, el Centro de Estudios México-Estados Unidos de la Universidad de California en San Diego ha reunido a académicos, líderes de opinión, empresarios, legisladores y otros actores relevantes de ambos países para discutir, en un ambiente constructivo, cuáles deben ser las prioridades en las que ambos países deben enfocarse.
El pasado 1 y 2 de junio, bajo los auspicios del Centro y el liderazgo del Dr. Rafael Fernández de Castro, se llevó a cabo el diálogo “US-Mexico 2025”. El objetivo era conversar cuáles son las acciones que se pueden lograr durante el tiempo restante de las administraciones de los presidentes Lopez Obrador y Biden, y qué temas pueden, desde ahora, destacarse como prioritarios para el inicio de los siguientes mandatos presidenciales: octubre 2024 en México y enero 2025 en Estados Unidos.
Desde mi perspectiva, al escuchar las discusiones de los diversos paneles, uno de los temas que más me llamó la atención fue el sentimiento de fragilidad que parece existir en la relación bilateral. No parece haber duda de que los acontecimientos recientes –la pandemia del Covid-19 y sus secuelas, la escalada retórica entre ciertos grupos de opinión en ambos países, los cambios geopolíticos mundiales, etc.– han puesto a prueba la fortaleza de la relación bilateral.
Llevando esto a los temas que aborda esta columna regularmente, también para mí fue patente lo traumático que aún resultaba para los asistentes recordar cómo en años recientes la relación económica y comercial estuvo bastante cerca de colapsar, así como los enormes esfuerzos y sacrificios que se tuvieron que realizar para evitarlo.
Por ello, es natural que entre empresarios, académicos y otros actores relevantes exista un sentimiento de urgencia para evitar que, con motivo de las elecciones en ambos países, y con motivo del proceso de revisión del acuerdo contenido en el propio T-MEC (Artículo 34.7), se repita el ambiente de ataques y hostigamiento en contra de la integración comercial regional que se vivió hace unos años.
Para evitar lo anterior, tres ideas que se discutieron en San Diego y que considero que deben ser prioridades son:
III. Exigir el cumplimiento irrestricto de todas las disposiciones del T-MEC, en los tres países.
Desde luego, estas ideas deben ser priordad para los tres países del T-MEC, pero no hay que olvidar que México será el país que se evaluará de manera más estricta en ese proceso, ya que ante diversos actores en Washington nuestro país es el que se “aprovechó” de las condiciones del TLCAN anterior.
Por ello, es urgente que los empresarios, funcionarios, sindicatos y académicos mexicanos comencemos desde ahora a pensar en el proceso de revisión del T-MEC, y en cómo reforzar el mensaje de que México es un socio comercial confiable, que cumple sus obligaciones y que es fundamental para el futuro económico de América del Norte. (Juan Carlos Baker, El Economista, El Foro, p. 47)
El presidente López Obrador es especialista en la construcción de adversarios. Se siente cómodo en el conflicto. “La política no es para él la plaza de las conciliaciones, sino la condensación del conflicto”, como apunta el escritor Jesús Silva Herzog (La casa de la contradicción, editorial Random House).
Desde que llegó al poder se ha metido con la UNAM, la clase media, los científicos, el INE, el TEPJF, la Corte, los legisladores, ambientalistas, periodistas, intelectuales, feministas, generadores privados de energías…
Pero hay un grupo al que no sólo no toca, sino que protege: el crimen organizado. No lo esconde, hasta lo presume. “Son seres humanos”, dice, con una pretendida actitud de superioridad espiritual.
Ya es del dominio público que la Guardia Nacional, el Ejército y la Marina tienen la instrucción de no usar la fuerza letal en contra de la delincuencia, lo que deja a los ciudadanos — pueblo bueno incluido— en total indefensión.
Ese cheque en blanco ha llevado a las bandas criminales a cruzar el Rubicón (punto de no regreso): El lunes pasado, hombres armados, presumiblemente al mando de un delincuente apodado El Chueco, mataron a dos sacerdotes jesuitas dentro de la iglesia de Urique, comunidad de Cerocahui, en Chihuahua.
Uno de los jesuitas era Javier Campos, de 78 años, y el otro Joaquín Mora, de 80. Auxiliaban a Pedro Palma, un guía turístico que había entrado al templo a buscar refugio. Iba herido, según reportes de la prensa local. Los sicarios se llevaron los cuerpos.
El padre Javier Pato Ávila Aguirre, miembro y activista de la comunidad jesuita en Chihuahua, compartió su dolor, su rabia, por lo ocurrido.
“Es una muestra de la impunidad, incapacidad e incompetencia de las autoridades para atender la inseguridad”, declaró, según el Diario de Chihuahua.
La Compañía de Jesús hizo notar que hechos como estos no son aislados. “La Sierra Tarahumara, como muchas otras regiones del país, enfrenta condiciones de violencia y olvido que no han sido revertidas”, destacó en un comunicado. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)
¿Cuál es la deuda con Clara Luz? // Cargo en área delicada // Antecedentes: NXIVM y viejo PRI // Atitalaquia: clausurar tiradero tóxico
El presidente de la República decidió nombrar a Clara Luz Flores Carrales secretaria ejecutiva del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en sustitución de Leonel Cota Montaño, el ex gobernador de Baja California Sur que a su vez relevó a Ignacio Ovalle Fernández en la dirección de Seguridad Alimentaria Mexicana, en medio del escándalo (que no ha pasado de eso) por las enormes irregularidades financieras y administrativas cometidas en Segalmex.
Clara Luz fue priísta durante 22 años, presidenta municipal en tres ocasiones de Escobedo, Nuevo León, donde su esposo, Abel Guerra Garza, lo fue dos veces (además de diputado local, dos veces diputado federal y secretario de obras públicas con José Natividad González Parás como gobernador). La nueva funcionaria federal tiene en su currículo, como mayor experiencia en lo jurídico, haber sido directora de ese ramo en el citado municipio norteño.
También fue diputada local y en febrero de 2020 renunció al PRI a fin de quedar disponible para cerrar tratos previos (iniciados por Yeidckol Polevnsky y continuados por Mario Delgado) para ser candidata de Morena al gobierno de Nuevo León. Antes de ser anunciada su postulación, tuvo un desayuno privado con el Presidente de la República, quien estaba de gira en la entidad. Quedó en cuarto lugar de esa elección, con 14.02 por ciento de los votos emitidos. (Julio Hernández López, La Jornada, Política, p. 8)