Qué injusto el apetito del vecino: no se conforma con lo de la venta de armas al narco, sino que, además, quiere quedarse con el beneficio de su expropiación. (La Jornada, Contraportada)
MUCHOS opinan que las conferencias de Andrés Manuel López Obrador suelen ser un desperdicio de tiempo y de recursos públicos.
PERO pocas veces esa sensación ha sido tan patente como ayer cuando el Presidente, en vez de aprovechar la oportunidad de comunicar a millones de mexicanos las presiones a las que está sometido el sistema eléctrico nacional, decidió negarlo todo y -como acostumbra- culpar a los medios de información.
EN VEZ de contradecir un reporte del Cenace y después acusar una supuesta campaña contra la CFE, ¿qué hubiera pasado si aprovecha para dar recomendaciones concretas de cómo ahorrar electricidad en medio de esta ola de calor? Es pregunta que no quiere tapar el sol con un dedo, por más que sea el dedo presidencial.
DADO que ya estaban resguardadas por 13 mil soldados, la llegada del general André Foullon a la dirección de la Agencia Nacional de Aduanas de México sólo confirma la decisión del gobierno de militarizar las operaciones de entrada y salida de mercancías del país.
EL MENSAJE es contundente, pero no por ello resulta positivo para quienes exportan a México, pues la opinión generalizada de los expertos es que el control militar, lejos de facilitar, complica el ingreso de artículos y materias primas legales.
ESTÁ CLARO que el país tiene un severo problema de contrabando y piratería y que las aduanas son lugares porosos que han sido socavados durante años por la corrupción.
PERO si esos males no han podido ser erradicados con personal aduanero capacitado y conocedor de ese medio, nomás no se ve cómo es que los militares que desconocen completamente el ámbito del comercio internacional podrían lograrlo, así nomás por decreto.
SI ALGO nos han enseñado las ocurrencias del actual gobierno es que cuando la voluntad se confunde con la capacidad, los problemas se agravan en vez de solucionarse.
PREOCUPADOS andan en el PAN de Yucatán por la elección de gobernador en 2024.
AUNQUE el gobernador Mauricio Vila es de los panistas que cuestionan la alianza a nivel federal con el PRI, en la arena local necesita de ese partido.
ENCUESTAS recientes indican que el bloque Morena-PT-PVEM está en un empate técnico con la alianza PAN-PRI-PRD y que, en caso de que panistas y priistas vayan con candidatos distintos, le abrirían la puerta a un posible triunfo de la 4T.
MUY FINITO van a tener que hilar para conciliar las aspiraciones de blanquiazules como el alcalde de Mérida, Renán Barrera, y la secretaria general panista, Cecilia Patrón Laviada, así como las del senador tricolor Jorge Carlos Ramírez Marín si quieren evitar una división que beneficie a Morena y sus aliados. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 10)
La visita, de hora y media, del rector Graue a Palacio Nacional
El pasado martes, en Palacio Nacional se registró una interesante y discreta visita. A las 17:30 horas el rector de la UNAM, Enrique Graue Wiechers, arribó a la sede del Poder Ejecutivo. El doctor Graue salió a las 19:00 horas y se retiró sin dar declaraciones. La visita del rector se dio 24 horas después de que, en la mañanera, a pregunta de un reportero, el Presidente deslizó que la Unidad de Inteligencia Financiera podría investigar los ingresos que obtuvo la Fundación Conde de Valenciana, presidida por Graue, que opera como una asociación civil “altruista”, lo que le permite no pagar impuestos, pero obtuvo ingresos por 600 millones de pesos durante 2022. Graue calificó esa acusación como “mal intencionada”, afirmando que tienen el objetivo de vulnerar su reputación y honorabilidad, así como “debilitar el prestigio” de la máxima casa de estudios del país. Interesante saber si la visita del rector tuvo algo que ver con el tema de esa campaña de desprestigio que asegura le han armado, Y otra pregunta interesante para el doctor sería que dijera con quién se reunió y si ese día tuvo un encuentro con el presidente López Obrador.
El motor que impulsa a algunas corcholatas
Nos recuerdan que las corcholatas van a ganar, aunque pierdan, es decir, los cinco que no sean elegidos para ser el candidato presidencial de Morena, tienen “hueso” asegurado. El senador con licencia y aspirante presidencial Ricardo Monreal detalló que el segundo y tercer lugar serán los líderes en la Cámara de Diputados y en el Senado, o, hasta podrán escoger si quieren ser secretarios de Estado o integrantes del Gabinete; mientras que los restantes, tendrán asegurado su lugar en las listas plurinominales de sus partidos. Así que esta tómbola huesera nadie saldrá sin premio, lo que podría explicar la actitud de algunas de las corcholatas que desde hoy saben que van por el quinto o el sexto lugar de la competencia.
El panista que se fue con Sheinbaum
Quienes al parecer tienen un problema de comunicación son los dirigentes del Partido Acción Nacional en la Ciudad de México. El lunes enviaron una cariñosa felicitación al legislador local Gonzalo Espina. “Hoy es cumpleaños de nuestro diputado local @gonzalo_espina. Deseamos que disfrute su día en compañía de sus seres queridos. #SiHayDeOtra” escribió el PAN capitalino en su cuenta de Twitter. Y sí, hubo de otra, pero de otra fuerza política, pues solo 24 horas después de la felicitación el diputado Espina anunció que se sumaba a los esfuerzos de la exjefa de gobierno Claudia Sheinbaum, quien busca la candidatura presidencial de Morena. Irónicamente, en Twitter doña Claudia subió un mensaje en el que ella y el diputado Espina posan con muy sonrientes, y en el que Sheinbaum le agradece su decisión de apoyarla “y sumar esfuerzos en estos momentos de definición tan importantes para el país”. Así, mientras en el PAN le cantaban las mañanitas, don Gonzalo se fue a otra fiesta.
Listo el trampolín en el Senado
Las licencias de Ricardo Monreal y Manuel Velasco, nos hacen ver, no serán las únicas que se presenten en el Senado con motivo de las elecciones de 2024. Nos advierten que se espera una veintena de solicitudes de licencias en las próximas semanas y meses para participar en alguno de los procesos electorales estatales que se realizarán el próximo año. Serán nueve los gobiernos estatales que estarán en disputa, por lo que algunos senadores ya solo esperan el disparo de salida para apuntarse, como el caso de los presidentes de la Mesa Directiva, Alejandro Armenta, que busca ser candidato de Morena a la gubernatura de Puebla; y del también morenista y presidente de la Junta de Coordinación Política, Eduardo Ramírez, quien quiere ser gobernador de Chiapas. Partidos en el poder van y vienen, pero nos dicen, el Senado sigue siendo utilizado como un gran trampolín para las gubernaturas y hasta para algunas presidencias municipales. (Bajo Reserva, El Universal, p. A2)
1 Muy bonitos. El presidente Andrés Manuel López Obrador se reunió con los gobernadores de Morena en Palacio Nacional a nueve días de que se lleve a cabo el festejo por el quinto aniversario de su triunfo en las elecciones presidenciales de 2018. Participaron, además, algunos integrantes del gabinete federal como la secretaria de Gobernación, Luisa María Alcalde; el subsecretario Alejandro Encinas; la secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel; el director de Pemex, Octavio Romero, así como el titular de la CFE, Manuel Bartlett. Muy bonitos todos en la foto en las escaleras de Palacio Nacional. Habrá que esperar si sus resultados son igual de buenos.
2 El reto de gobernar. En una semana de movimientos estratégicos, es preciso colocar a los mejores perfiles en los cargos de importancia, como la Jefatura de Gobierno de la CDMX. Y aquí el camino se encauza hacia el cuadro más competitivo. Así, 2024 podría ser la “tercera y la vencida” para Mario Delgado, señalado como el aspirante con más amplias posibilidades. No es gratuito. Aquí se suman disciplina, conocimientos y resultados. Ninguna objeción hacia su labor como dirigente de Morena, lo que le coloca como el candidato natural para la capital del país. No ha logrado contender por la CDMX. Lo intentó en 2012 y en 2018. Ahora nada lo impide. Conoce a fondo los detalles de la ciudad. La ciudad es un gran reto.
3 Pionera. Elena Poniatowska, escritora reconocida por su profunda crónica de la sociedad y todo un referente de la Cuarta Transformación, fue la primera mujer en recibir el Premio Nacional de Periodismo. Es de las pioneras en el oficio. Ahora, a pregunta expresa de a cuál precandidato de Morena le daría su voto, la mujer que trasciende la literatura, como luchadora por los derechos humanos, la justicia social y la igualdad de género, respondió, “Me inclinaría por Claudia (Sheinbaum), obviamente, porque soy mujer. Y claro que me interesa muchísimo que aparezca la figura de una mujer. Estamos muy atrasados en cuanto a América Latina. Ya ha habido muchas mujeres desde Eva Perón y nosotros no hemos tenido una sola”. La posibilidad histórica ahí está.
4 Otra fiesta cívica. El presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que el próximo 1º de julio conmemorará el quinto aniversario de su victoria electoral que le otorgó la Presidencia. La celebración será en el Zócalo de la Ciudad de México y al igual que en otras ediciones habrá un festival musical y un discurso ante sus simpatizantes. Esta vez hizo un llamado a todos los simpatizantes de su movimiento para que ese día no haya porras para ninguna corcholata, pues, aseguró que se trata de “celebrar el triunfo de la transformación”. Será difícil que le hagan caso. Así que saquen sus decibelímetros… que a éste y a aquél “les gritaron más fuerte”, se leerá el día después.
5 Operación cangrejo. A cuatro días del anuncio oficial del método de elección del candidato presidencial de la oposición, Alejandro Moreno, líder nacional del PRI, adelantó que en 2023 no habrá candidato presidencial, porque no violarán la ley, sino que buscarán un perfil que lidere la unificación de partidos políticos y sociedad participativa. “Lo que queremos es escuchar a la sociedad, qué dice, consultarla”. Informó que el PRI, PAN y PRD tienen 80% de avance en la construcción de acuerdos sobre el anuncio que harán el lunes en torno a la ruta que seguirán en la elección de su candidato presidencial. Medio año más de especulaciones… Sí, todo indica que la oposición juega a perder. (Frentes Políticos, Excélsior, Nacional, p. 11)
Que plena de soluciones a México fue la sesión de la Comisión Permanente la víspera, con planteamientos como el de la diputada morenista Cecilia Márquez, quien dijo que el superpeso “mantiene una racha positiva al igual que la 4T”, fue la moneda con el mejor desempeño en el primer trimestre de 2023 “y con el esfuerzo de Victoria Rodríguez Ceja” al frente del Banco de México ha combatido los niveles de inflación, a lo que el perredista Marcelino Castañeda respondió con la afirmación de que el único superpeso posicionado es su amigo el cantante Peso Pluma. Y añádale el show de Lilly Téllez…
Que aunque se negó a dar nombres, el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, dijo saber que en próximas semanas habrá más renuncias de otros militantes, “lacayos de Morena” para los cuales ya tiene listo su “bote de basura”. Después de que su partido se quedó esta semana sin legisladores en Hidalgo, con la salida de los ocho que había y que se sumaron a la decisión del ex gobernador Omar Fayad, el campechano negó que haya una desbandada y afirmó que de hecho hay más afiliaciones que bajas. Bueno.
Que líderes empresariales de Ciudad de México y de la comunidad libanesa reconocieron al secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, por el trabajo para disminuir los índices de inseguridad durante una comida convocada por el dirigente del Consejo Ciudadano, Salvador Guerrero Chiprés, y hubo incluso quien deseó que el funcionario continúe su tarea a escala federal. El jefe policiaco agradeció los reconocimientos, atribuyó los logros a su equipo y planteó la necesidad de dar continuidad al esfuerzo.
Que las autoridades académicas de la UNAM cerraron filas hoy contra “la campaña de infundios y calumnias” que pretende afectar el prestigio de la institución y la honorabilidad del rector Enrique Graue. “Contamos con la confianza de la sociedad y eso nos compromete a cuidar el gasto y a ser mejores cada día”, se expone en el comunicado suscrito por los titulares de 65 facultades, escuelas e institutos de investigación de esta casa de estudios. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)
Prevén el fin del Plan B
Resignación hay en Palacio Nacional ante la posible anulación de la segunda parte del Plan B electoral en la Suprema Corte. El máximo tribunal del país discute hoy el proyecto del ministro Javier Laynez Potisek, que contempla declararlo inconstitucional por múltiples violaciones al proceso legislativo, con lo que la contienda presidencial de 2024 se jugará con las mismas reglas con las que el actual presidente López Obrador llegó al poder.
Bárcena no espera trámite
Sin estar ratificada por el Senado como Canciller, Alicia Bárcena ya tomó al toro por los cuernos. El lunes pasado tuvo comunicación con la ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Mélanie Joly, y ayer con el secretario de Estado de EU, Antony Blinken. Con ambos acordó reforzar la cooperación y la agenda común.
Nuevo revés a Taddei
Nos hacen ver que la presidenta del Instituto Nacional Electoral, Guadalupe Taddei, tiene mucho que aprender sobre construcción de acuerdos. El nombramiento de Flavio Cienfuegos como Secretario Ejecutivo nunca fue cabildeado y lo presentó al pleno sin consenso, por lo que seis consejeros lo rechazaron.
Caso Moyá, sin avances
Importante pendiente tiene la Fiscal de la CDMX, Ernestina Godoy, con el caso de las denuncias por extorsión contra José Luis Moyá, el autollamado “zar de la transparencia”. Y es que las querellas parecen descansar el sueño de los justos. El asunto es que, si quiere prolongar su gestión, debe mostrarse eficiente en ese y otros temas que no avanzan.
Cuenta regresiva para Nahle
Escasos nueve días quedan a la secretaria de Energía, Rocío Nahle, para cumplir su promesa de que la refinería Dos Bocas, en Tabasco, produzca su primer barril. Ante el presidente López Obrador ella fijó el próximo 1 de julio como ese día. Pero, nos dicen, se nota más emocionada por entrar a la contienda por la candidatura de Morena a gobernadora de Veracruz. (El Heraldo de México, La 2, p. 2)
Ahora priistas arremeten contra exconsejeros
Ya no nada más es Morena, también en el PRI la traen contra Lorenzo Córdova y Ciro Murayama. Así lo dejó ver el diputado Hiram Hernández Zetina, representante del PRI ante el INE, durante el fallido intento de elección de la nueva Secretaría Ejecutiva. Al ver que Flavio Cienfuegos –propuesto por la presidenta Guadalupe Taddei para el cargo– no alcanzaría los ocho votos necesarios, arremetió contra los exconsejeros, asegurando que “hay resistencias de la burocracia dorada que estaba enquistada en este instituto” y “ahora pretenden desde afuera provocar un impasse, para que no se nombre a la Secretaría Ejecutiva”. Fue más allá y amenazó con cambiar la legislación para que el Congreso pueda interferir en nombramientos del organismo. Más papista que el Papa, pues.
Yeidckol queda fuera y sin curul
La mexiquense Yeidckol Polevnsky se quedó sin nada, la excluyeron de la carrera por la candidatura presidencial de Morena y, como pidió licencia para contender, ya no tiene su curul en San Lázaro, pues ahora la ocupa su suplente, Yolotl Fernanda Enríquez Ibáñez. Ya el dirigente nacional de su partido, Mario Delgado, le aclaró que no puede ser corcholata, porque “fue un acuerdo aprobado por el Consejo Nacional que sólo estarían participando cuatro de Morena, uno del PT y uno del PVEM”. Y hasta le advirtió que “ojalá no lo impugne porque todos tenemos que ser corresponsables de la construcción de la unidad”. Pero Polevnsky ya impugnó ante el Tribunal Electoral. Veremos qué pasa.
Elecciones del Edomex, las cuentas por pagar
El panista mexiquense Enrique Vargas hizo a un lado sus aspiraciones por la candidatura del Edomex en favor de la priista Alejandra del Moral, en la coalición Va por México. Ahora, de cara a 2024, busca cobrarse con una senaduría. “Les quiero pedir que me ayuden, porque vamos en 2024 al Senado de la República”, dijo a sus seguidores. Al menos estructura sí tiene, pues es el coordinador nacional de los diputados locales de su partido. Falta ver si le cumplen.
El cabildeo de Olga
Aunque el exhorto en el Consejo Nacional de Morena fue a que no hubiera cargada de servidores públicos hacia las corcholatas, la senadora Olga Sánchez Cordero está abocada a la promoción de Claudia Sheinbaum. Tan sólo ayer, junto con representantes de la organización SUMA Construyendo Sociedad, se reunió con 250 mujeres de Nuevo León, empresarias, activistas y politólogas, que buscan promover a Sheinbaum. De acuerdo con la ministra en retiro, es importante apoyar a grupos feministas como SUMA, pues buscan posicionar a las mujeres en puestos de poder dentro de la política mexicana.
Acusan malos tratos en alcaldía Iztapalapa
El que está bajo la lupa es el colombiano Mauricio Forero Toro, titular de Protección Civil en la alcaldía Iztapalapa, y no tanto por su desempeño profesional, sino por su explosivo carácter. Sus subalternos ya exhibieron en las “benditas redes sociales” un audio en el que se escucha al funcionario humillarlos con groserías e, incluso, los amenaza con despedirlos. Tras ello, un particular también lo denunció porque, con la misma prepotencia, amagó con cerrar un negocio porque no le gustó cómo lavaron su auto. La alcaldesa y aspirante a jefa de Gobierno, Clara Brugada, ni siquiera se ha pronunciado.
Alito y sus motivos para presumir
En qué estaría pensando el presidente del PRI, Alejandro Moreno, cuando se le ocurrió que era buena idea presumir lo que presumió. Y es que, durante su conferencia de prensa de ayer, cuando acusó a Morena de intentar construir una “elección de Estado” en 2024, soltó que el PRI ganó las elecciones por 70 años. De plano perdió la perspectiva. (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 29)
Escalan denuncia
Así que fue el diputado por Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, quien decidió dar cuenta en la tribuna de la Comisión Permanente de lo que calificó como una utilización con fines políticos por parte del PRI y del PAN de la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León. Y es que, nos comentan, advirtió que la institución a cargo de Pedro Arce ha ejecutado 28 investigaciones contra funcionarios del gobierno estatal, quienes suman ya nada menos que 725 horas en audiencias. “Qué vergüenza… tienen al fiscal a sus órdenes y no al servicio de las víctimas, y de las mujeres, y de todas las personas que necesitan justicia”, apuntó, al escalar también su defensa de la administración del gobernador Samuel García de quien destacó que ha conseguido llevar al estado 21 mil millones de dólares en inversiones. Y fue así que este encendido asunto estatal… sigue saltando sobre la mesa nacional.
Golpe a venta ilegal de medicinas
Y fue la Fiscalía General de Justicia de Guerrero, a cargo de Sandra Luz Valdovinos, la que ayer dio un golpe importante a la venta de medicamentos propiedad del Sector Salud, una activad ilegal que, se denunció, realizaban farmacias del sector privado nada menos que en las inmediaciones del Hospital General de Acapulco El Quemado. Y es que, tras reportarse el caso ante la Comisión para la Protección de Riesgos Sanitarios de la entidad, la propia Fiscalía actuó en su apoyo en coordinación con el Ejército, la Guardia Nacional y las policías estatal y municipal. Así, montaron un operativo en el que detuvieron en flagrancia a, por lo pronto, dos personas que fueron puestas a disposición del Ministerio Público. El caso, nos comentan, amerita que la indagatoria llegue hasta lo último.
Alerta en Sinaloa
Nos recomiendan poner la lupa sobre un fenómeno que se ha presentado en los últimos días en Sinaloa: el “castigo” mediante el clásico tableado por parte del crimen organizado. Ayer un joven murió en Culiacán luego de recibir una golpiza con una tabla en glúteos, espalda y cabeza. No es un hecho aislado, pues apenas el jueves de la semana pasada dos jóvenes fueron hospitalizados en el IMSS de Angostura por el mismo motivo y uno más perdió la vida en el mismo nosocomio el pasado 23 de mayo, tras ser martirizado con una tabla. Cuatro casos en menos de un mes, con dos muertos. La repetición, nos alertan, conlleva el riesgo de que esta práctica tan deleznable se normalice, así que más vale una alerta a tiempo. ¿Y el gobernador Rubén Rocha? Bueno, él está muy ocupado ideando cómo hará para tomar las grandes empresas productoras de grano. ¡Uf!
¿Compló contra El Cuau?
En donde la temperatura política rompió todos los récords es en Morelos, con un proceso de juicio político en contra del gobernador Cuauhtémoc Blanco, que da sus primeros pasos. La reacción del exfutbolista, al acusar complot y “juego amigo” en su contra, es un signo de que la demanda presentada por colegios de abogados pudiera tener sustancia. A juzgar por sus declaraciones de ayer, el mandatario siente que se cierra un cerco en torno suyo, por el activismo de un grupo de diputados locales de Morena que, junto con la oposición, conforman el G-15 que controla el Congreso local. Según Blanco, en el complot también están la senadora guinda Lucía Meza y Rabindranath Salazar, actualmente funcionario de la Presidencia de la República. Hay quien piensa que lo que busca el Cuau con estos señalamientos es vacunarse por si el juicio avanza.
Ajustes en la bancada
En la bancada de Morena en el Senado, nos cuentan, Ricardo Moreno Bastida ya se acomodó por completo en el escaño, porque los morenistas dan por hecho que Higinio Martínez se quedará en el gobierno de Delfina Gómez en el Estado de México. Luego del triunfo del guinda en los comicios mexiquenses, en el grupo parlamentario se esperan más ajustes debido a que otros senadores, como Martha Guerrero, también buscarán espacio en la siguiente administración estatal. En algunos casos, como el suplente Moreno Bastida, la propuesta es que espere a cerrar la legislatura en la Cámara alta, en el 2024, para que después se pueda incorporar al que será el primer gobierno de Morena en la entidad mexiquense, así que, por campañas o por nuevos cargos, en el grupo parlamentario guinda se prevén más cambios.
Un raspón antes del revés
Aún no se concreta en la Corte el revés al Plan B de la Reforma Electoral, que se prevé este jueves, pero la Consejería Jurídica del Ejecutivo federal no se quedó con las ganas de descalificar al ministro Javier Laynez al que acusa de buscar favorecer a la oposición al plantear su invalidez. Y es que, para esa dependencia, el ministro propone declarar la invalidez total del decreto impugnado sin entrar a un verdadero estudio de fondo de las normas cuestionadas, “lo cual retrasa injustificadamente la necesaria transformación del sistema electoral mexicano”. El raspón lo hizo extensivo a toda la Corte que, acusó, “se estaría transformando en una simple oficina de verificación procedimental al servicio de las minorías parlamentarias”. Ahí el dato. (Rozones, La Razón, LA DOS, p. 2)
Sus villanos favoritos
La sesión de ayer en el INE sacó chispas, pues hubo acusaciones desde que hay un grupo de consejeros que trata de obstaculizar el nombramiento de un nuevo secretario Ejecutivo, a propuesta de la presidenta Guadalupe Taddei, hasta que ese bloque de consejeros están manipulados por Lorenzo Córdova y Ciro Murayama, quienes dejaron sus consejerías en abril pasado, esto último fue señalado por el PRI. ¿Será?
Campaña paralela
Entre chalupas, mole y dulces típicos, Eduardo Ramírez, presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, se comprometió a sacar los temas pendientes de esa Cámara, como los más de 70 nombramientos entre los que destacan los comisionados del Inai y magistrados electorales. Además se comprometió a trabajar por su bancada (Morena) y por su estado (Chiapas). La comida se la ofreció el presidente del Senado, Alejandro Armenta. Ambos morenistas buscan ser candidatos de su partido a las gubernaturas de Puebla y Chiapas y aseguran tener la confianza de sus paisanos ¿Será?
Transparencia pendiente
La presidenta de la Primera Comisión de la Permanente, Mónica Fernández, informó ayer a la Mesa Directiva que el próximo lunes se llevará a cabo una reunión “híbrida” para discutir y en su caso aprobar la realización de un período extraordinario en el Senado para aprobar la elección de un comisionado del Inai que cubra la vacante de Francisco Acuña. Dicen que esta convocatoria es otra simulación para cumplir con el mandato judicial que le dictó un juez federal a dicha Comisión ¿Será?
Más rápido cae un hablador…
El popular refrán aplica perfectamente para el ya expanista Gonzalo Espina Miranda, que dejó su bancada y se sumó esta misma semana a la campaña de la exjefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, rumbo a la Presidencia de la República. Resulta que el diputado local era uno de los principales detractores de la denominada cuarta transformación; es más, en sus redes sociales no cesaba en críticas para la administración capitalina, a la cual acusó reiteradamente de incurrir en actos de corrupción y hasta dijo que “se necesita ser imbécil para votar por Morena”. ¡Ouch!¿Será?
Sembrando vida en Cuba
Nos adelantan que en los próximos días arrancará el programa Sembrando Vida en Cuba y Guatemala con la primera fase, así como la segunda fase en El Salvador; ayer, por cierto, se firmó en Honduras el Acuerdo de Voluntades para arrancar la segunda fase del plan. La Directora Ejecutiva de Amexcid, Laura Elena Carrillo, fue bien recibida por beneficiarios de la primera fase, quienes le manifestaron su agradecimiento por los apoyos… Dicen que en el Gobierno de la 4T se sienten satisfechos con su granito de arena, porque según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, la intención de emigrar de los beneficiarios bajó del 56% al 4.4%. ¿Será? (¿Será?, 24 Horas, PÁG. 2)
La campaña de desprestigio contra el Poder Judicial está llegando a extremos. Importa de nuevo recordar que la separación de poderes es una de las bases de una democracia funcional. La autonomía y la independencia de los jueces respecto a las diferentes .fuerzas políticas debe ser una garantía en la que todo mundo concuerda. No un baldón. (La Esquina, La Crónica de Hoy, P.p.)
Las nuevas acusaciones de la Fiscalía para el Caso Ayotzinapa contra 16 mandos y soldados por la desaparición de los 43 normalistas en Iguala en 2014, no son nuevas. Son, en términos generales, un reciclado de los que la fiscal especializada en Asuntos Internos, Adriana Campos López, desestimó el año pasado por estar basadas en una investigación deficiente que no probaba la responsabilidad de los militares en el crimen, por lo que se cancelaron las órdenes de aprehensión.
En el segundo envión de un nuevo fiscal para investigar el crimen, se mantienen las mismas deficiencias, la falta de pruebas y la reiteración de que todo el caso se sustente en imputaciones sin evidencias o declaraciones de oídas de testigos protegidos, que eran jefes y sicarios de la organización criminal Guerreros Unidos. Una vez más, el presidente López Obrador autorizó a Encinas utilizar criminales para imputar militares.
La orden de aprehensión que la juez Raquel Ivette Duarte Cedillo le obsequió a la Fiscalía General la semana pasada, únicamente agrega ampliaciones de las declaraciones de varios testigos protegidos. Gildardo López Astudillo, el Gil, identificado como Juan en el expediente, continúa siendo el testigo estelar de las autoridades, y fue quien declaró que los militares daban protección a Guerreros Unidos a cambio de sobornos. El Gil, identificado plenamente como uno de quienes ordenaron asesinar a los normalistas, obtuvo su libertad a cambio de imputar a los militares.
Las nuevas acusaciones no resuelven las contradicciones y las ineficiencias de la primera imputación contra los militares, donde incurrieron por igual el exprocurador Jesús Murillo Karam y el investigador en jefe del crimen, Tomás Zerón, y el equipo designado por el presidente Andrés Manuel López Obrador para encontrar a los normalistas y resolver el crimen, como prometió en su campaña, que encabeza el subsecretario de Gobernación para Derechos Humanos, Alejandro Encinas.
Lo que más llama la atención es la grave inconsistencia de Encinas, que utilizó chats de WhatsApp para acusar, justificar y meter a la cárcel a los altos mandos de los batallones de Infantería 27 y 41 en Guerrero, mientras que Juan, según la declaración incluida en el pliego para solicitar la orden de aprehensión, señala que el sistema de comunicación que utilizaba Guerreros Unidos era mediante BlackBerry, no WhatsApp.
Las mismas omisiones que tuvo Murillo Karam las tiene ahora Encinas. Una de las más graves probablemente sea que José Luis Abarca, que era el alcalde de Iguala en ese tiempo, no haya sido acusado por el crimen de los normalistas, como sucedió durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, o haya recuperado su libertad en el gobierno de López Obrador, porque los ministerios públicos federales no utilizaron como prueba superviniente dos declaraciones de funcionarios municipales –contenida en el voluminoso expediente del caso Ayotzinapa–, que dijeron haber escuchado a Felipe Flores Velázquez, que era director de la Policía Municipal en Iguala, señalar que A1, el nombre clave de Abarca, había ordenado dar un “escarmiento” a los normalistas.
Esta instrucción se dio antes de las siete de la noche, cuando le reportaron a Abarca que varias decenas de normalistas se dirigían al centro de Iguala donde su esposa, María de los Ángeles Pineda Villa, iba a dar su informe de labores. Un año antes, los normalistas tomaron el palacio municipal y lo habían quemado. No se sabe, porque nunca se lo preguntaron, si ese antecedente fue su motivación para alertar a la policía e impedir que llegaran a boicotear el evento, y aunque Abarca siempre negó su participación en el crimen, la instrucción que dio a través de Flores Velázquez, que se encuentra preso desde 2016, habría permitido que no se le exonerara de ese crimen, por su probable responsabilidad como autor intelectual de la desaparición de los normalistas.
La investigación del equipo de Encinas, que es un abierto enemigo histórico del Ejército, no incluyó un elemento importante, que ayudaría a dar más luz al caso, y que a la vez subraya las contradicciones que sobre su trabajo existen en el mismo gobierno de López Obrador. Se trata de varios exmilitares que, previo a la desaparición de los normalistas, habían asumido posiciones de mando en las policías municipales en la región norte y en Tierra Caliente –que se ha probado estaban al servicio de Guerreros Unidos–, y que habían causado baja del Ejército por sus presuntos vínculos con el crimen organizado.
La trayectoria sospechosa de los exmilitares era del conocimiento de la mesa de seguridad de Guerrero, que se reunía cada semana y en donde, presidida por el Cisen, participaban funcionarios federales y estatales, incluidos los ahora secretarios de la Marina, el almirante José Rafael Ojeda, y de Seguridad Pública de la Ciudad de México, Omar García Harfuch. La prensa solicitó en el sexenio de Peña Nieto las minutas de esas reuniones, pero el Cisen dijo que no existían. Encinas solicitó las minutas al Centro Nacional de Inteligencia, que sustituyó al Cisen y encabeza el general Audomaro Martínez, y le respondieron lo mismo.
El trabajo de Encinas no toca a los exmilitares y se concentra en los 16 mandos y soldados perseguidos. Tampoco explora la probable confrontación dentro de Guerreros Unidos entre dos de sus células, la encabezada por el Gil, y la que jefatureaba Eduardo Joaquín Jaimes, el Choky, otro de quienes ordenaron asesinar a lor normalistas, y ejecutado en 2016, que es algo que se desprende de las declaraciones de los criminales, y que sugiere que por años los criminales han jugado y manipulado a las autoridades.
La investigación del caso Ayotzinapa sigue sin dar resultados creíbles, por tantas contradicciones, deficiencias y omisiones, y la insistencia de culpar sin pruebas a los militares de la desaparición de los normalistas, que es el objetivo prioritario de Encinas, que no va a resolver el crimen, pero sigue enturbiando el caso todavía más y tiene en su horizonte su probable colapso, de la misma forma o peor, de lo que sucedió con el gobierno de Peña Nieto. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 32)
Diego Osorno tuvo que abandonar México a principios del nuevo siglo para refugiarse de manera involuntaria en España. A los 20 años cumplidos, sus trabajos periodísticos ya incomodaban al poder: había ventilado corruptelas de un grupo político que terminó detestándolo. Respaldado por el grupo editorial para el que laboraba, Osorno no se dedicó a contemplar nomás los paisajes ni a beber vino desparpajado, sino que se puso a estudiar todo lo que pudo sobre Europa y se metió en un diplomado sobre coberturas bélicas.
Al volver a México, el periodista regio no tardó en tomar un vuelo con destino a Venezuela para explicarnos la Revolución Bolivariana y los rasgos de su líder máximo, el comandante Chávez, un encantador de serpientes que atrajo poderosamente la atención de Osorno.
Por los mismos días en que él recorría los recovecos de Caracas de cara al primer proceso de referéndum revocatorio del presidente Chávez, el periódico para el que yo trabajaba me envió previamente al mismo evento, cobertura que terminó alargándose por más de tres meses.
Los despachos informativos de Osorno publicados en un diario nacional durante varias semanas mostraban una visión histórica, aguda y sagaz para entender con nitidez los hechos del acontecimiento latino más importante de los últimos tiempos. Pero no fue en Caracas donde conocí a Diego Osorno.
La primera vez que lo vi fue dentro de la Cámara de Diputados, donde estuvo de paso en coberturas informativas para reforzar su entendimiento sobre los entretelones del poder político.
Ese día llevaba puesto un traje príncipe de gales, botas vaqueras, corbata negra y delgada que descendía debajo de su hebilla de cinturón texano —creo que sólo otras tres veces lo he vuelto a ver metido en traje, unas de esas fue la noche de su boda y la otra al recibir el Premio Ariel, donde en esta edición volvió a ser nominado.
El periodista se preparó a fondo para narrar los hechos que tocaban la puerta para marcar un antes y un después en la historia nacional. Si bien no tenía una bolita mágica al estilo Kapuscinski, o sea a partir de hechos sucedidos podía visualizar lo que estaba por venir. Pronto las páginas de diarios y revistas le quedaron chicas. Escribió los libros Oaxaca Sitiada, El Cártel de Sinaloa, La Guerra de los Zetas, Contra EU, la biografía no autorizada de Slim y Mundo Enfermo, entre otros.
Sin temor a equivocarme es el periodista más relevante que ha narrado como nadie el acontecer del siglo XXI por sus testimonios presenciales, directos y sin cortapisas, pero sobre todo porque es cabeza de una generación que supo trasladar su trabajo a la pantalla grande haciéndolo de forma autodidacta.
Lleva más de 19 producciones. Las últimas tres fueron tendencia nacional este junio: El Show, crónica de un asesinato; La Montaña, documental sobre su travesía con el EZLN por el Atlántico y La Evaluación, cortometraje nominado al premio Ariel. México a través de DEO, como le decimos sus cuates. Lo mejor de todo es que lo mejor de Osorno, de 42 años, está por venir. (Alejandro Sánchez, El Heraldo de México, País, p. 6)
Sabe bien que no es el favorito, que no es el elegido, que no es el Plan A. Pero tiene paciencia y tiene experiencia. No se le ve desbocado, incluso su arranque ha sido discreto, apagado. No es la imagen del que está echando toda la carne al asador, mucho menos del que ya la echó.
Adán Augusto López, corcholata presidencial de Morena, está jugando conservador. Como mandando un mensaje al presidente: no soy ambicioso, sé cuál es mi papel, y aquí estoy por si Claudia se cae. O por si se pelean Marcelo y Claudia y el Gran Elector debe buscar una tercera vía. No se sale un centímetro del guion: esta es una competencia para ver quién adula más al presidente y quién le ofrece el más valioso certificado de impunidad.
Adán Augusto lleva al extremo del patetismo la imitación del presidente, una suerte de mala copia que no sólo camina y habla igual, sino que dice lo mismo, repite los chistoretes de la mañanera y hasta hereda sus obsesiones.
Pero mientras va trotando sin prisa en la carrera presidencial morenista, Adán Augusto está haciendo lo que los políticos priistas de la vieja guardia: ampliar su zona de influencia y garantizar que quien ocupe la Presidencia se va a tener que sentar a negociar con él. Él es, a fin de cuentas, un añejo político que se educó por décadas en el PRI.
Desde que el presidente lo nombró secretario de Gobernación, Adán Augusto ha “amasado” poder. Le robó a Claudia adhesiones en el gabinete. Le robó a gran parte de los gobernadores de Morena que ella creía tener en la bolsa (el otro día se ufanó de que sólo 7 de 22 habían salido en cargada a apoyarla). En la Cámara de Senadores todos saben que el verdadero coordinador de la bancada oficial es Adán. Maneja la relación con el Partido Verde a través de Manuel Velasco, tiene en la bolsa al PT y es notoria su íntima cercanía con el dirigente nacional del PRI, Alito Moreno.
Propuso consejeros para meter al INE. Frenó personalmente los nombramientos en el Inai porque no incluían a ningún cercano. Y mientras todo mundo anda distraído con las corcholatas, está por convertir a 20 cercanos suyos en magistrados del Tribunal Federal de Justicia Administrativa, que son los que van a recibir las denuncias de escándalos de corrupción del actual sexenio.
Y así, camina tan campante Adán Augusto. Cumpliendo con el tedioso requisito de ser corcholata, operando bajo la mesa para colocar a sus fichas por doquier y haciendo como que el Ejército no reportó en un informe oficial de inteligencia que cuando fue gobernador de Tabasco entregó el mando de la Seguridad Pública a los cárteles del narcotráfico (el informe se reveló por Guacamaya).
Adán Augusto espera a ver si el destino es benevolente. Si los tiempos del señor son perfectos, como le gusta repetir. Ese ya cayó parado.
Saciamorbos
En Hidalgo se puso tan fuerte la desbandada que hasta Don Abel renunció al PRI. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. A8)
Ningún presidente en la historia reciente de México se dedicó tanto a las celebraciones como lo ha hecho y lo sigue haciendo Andrés Manuel López Obrador. No sólo celebra cada 1 de julio con el pretexto de su triunfo electoral, también celebró a los primeros 100 días de mandato, el primer año de gobierno, el segundo, tercero y cuarto y seguro lo hará al quinto y hasta el sexto año. Ha celebrado todos sus informes, los oficiales y los inventados, la expropiación petrolera, la “defensa de la 4T” y cualquier otra cosa que se le ocurra con tal de encabezar actos de masas y llenar el Zócalo capitalino, una obsesión que además de reflejar su verdadera vocación de líder mesiánico y carismático, promueve la aclamación y el culto a su persona, pero sobre todo, se mantiene en una campaña política permanente en favor de su partido y su movimiento.
Ayer miércoles al mediodía, en pleno día laboral, el presidente convocó en Palacio Nacional al dirigente de su partido, Mario Delgado, junto con los 22 gobernadores de Morena, incluido el nuevo jefe de Gobierno sustituto Martí Batres y la nueva secretaria de Gobernación, Luisa María Alcalde. Pero tan magna reunión no fue para hablar de los problemas o necesidades urgentes que enfrentan los mexicanos en seguridad, inflación, violencia, falta de medicamentos, desapariciones, homicidios, masacres o feminicidios. Nada de eso figuró en el recuento alegre y falaz que les hizo el presidente a los gobernadores, dirigentes y funcionarios de su partido: los invitó a celebrar, con otra concentración masiva en el Zócalo, el quinto aniversario de su triunfo en las urnas el próximo 1 de julio.
Tal despliegue de fuerza del partido gobernante, que distrae a sus funcionarios de sus obligaciones y responsabilidades constitucionales, empezando por el presidente y sus secretarios, y continuando con los gobernadores de 22 estados, no es para resolver o enfrentar algún problema urgente en la República. A los gobernadores se les hace viajar a la Ciudad de México sólo para escuchar autoelogios, odas y panegíricos al “movimiento de transformación”, para que se aplaudan y se vitoreen entre ellos y todos juntos al presidente, para luego planear un festejo multitudinario en el que, una vez más los mexicanos veremos funcionar la nueva versión potenciada y mejorada del viejo acarreo priista —ahora en su versión morenista— que volverá a movilizar a cientos de miles de personas de estructuras clientelares en miles de camiones provenientes de toda la República y en un lleno total y pletórico del Zócalo para aclamar al líder y sus logros.
Para muchos mexicanos tal vez no haya nada que celebrar, en un panorama social y económico que, aunque mantiene al país en marcha, no muestra, con indicadores reales y fehacientes una economía social y familiar boyante, un país que sea seguro y tranquilo, un estado de Derecho fuerte y que nos dé garantías y certidumbre, y mucho menos un sistema de salud que garantice nuestro derecho a recibir atención médica de calidad.
Lo que se ve, a cinco años del triunfo electoral del lopezobradorismo, es más bien un grave deterioro de la seguridad pública, una violencia desbordada en varios estados dominados y controlados por el narco, el aumento de la impunidad y la corrupción gubernamental, empresarial y social. A eso se suma una carestía en los alimentos que no baja al mismo ritmo que los indicadores del Inegi, un retroceso preocupante en materia de democracia, sometimiento y destrucción de instituciones autónomas y un presidencialismo autoritario que no sólo controla y decide todos los asuntos públicos, sino que destruye instituciones y programas, para cambiarlos por otros que no funcionan, mientras maneja el dinero de los contribuyentes con total discrecionalidad, opacidad y a capricho del presidente.
Pero para el presidente y sus correligionarios la realidad es otra. Ellos ven un país “en plena transformación”, en donde, a decir del flamante jefe de Gobierno de la CDMX “hay grandes transformaciones sociales, una gran cantidad de obra, el gobierno está avanzando y hay estabilidad económica, es decir de éxitos, de resultados”. Por eso el presidente le dijo ayer a la nueva clase gobernante que “hay mucho que celebrar” y que reunirse en un día laboral para autofelicitarse y reconocerse, bien vale la pena para organizar un festejo que tendrá lugar el próximo 1 de julio. Un festejo que no es para todos los mexicanos, que no quiere que acudan los que no piensen como ellos ni vean esa maravillosa transformación en marcha. Una celebración para la secta, para los fieles, para los nuevos gobernantes que detentan el poder y pretenden alargarlo por seis años más en 2024.
Al final, de eso se tratará la nueva “magna concentración” a la que está convocando López Obrador, que volverá a gritar a los cuatro vientos que el suyo fue un triunfo histórico, que él es el gran “transformador” heredero de las luchas izquierdistas y equiparable ya a los grandes héroes que independizaron, reformaron y revolucionaron a la Patria. Y volverán las cifras estratosféricas: 500 mil, 600 mil, 1 millón de personas, vistas desde la óptica ideologizada del gobierno capitalino. Y todo para halagar al líder y alimentar su ego, pero también para demostrar que, con sus corcholatas ya en campaña ilegal y anticipada, y con el Zócalo a reventar, AMLO seguirá siendo el gran jefe de campaña, jefe del partido de Estado que mostrará que intentará mandar el mensaje de que la fuerza de su movimiento no podrá ser derrotada y que los mexicanos tendrán que resignarse, en el 2024, al nacimiento de un nuevo régimen que, a imagen y semejanza del viejo PRI, quiere eternizarse en el poder.
Los dados mandan Serpiente Doble. Descendemos al abismo. (Salvador García Soto, El Universal, Nación, p. A5)
En estos días me han preguntado si es necesario dispensar atención mediática al proceso interno de Morena, dado que se trata de una campaña adelantada que rompe con el calendario que establece la ley electoral para el proselitismo.
Yo sostengo que sí, y justo por esa razón, entre otras. Entiendo que el objetivo con el que se diseñó el recorrido de los concursantes es acaparar la discusión pública, pero lo cierto es que hay posibilidades de que la persona a la que se declare ganadora de la encuesta sea la misma que suceda al presidente Andrés Manuel López Obrador. Así que el interés público es evidente.
Ahora bien, eso no significa hacer una cobertura acrítica de esas giras. Por ejemplo, deben subrayarse los dichos y los hechos que pudieran implicar una violación a la ley. Si en un momento dado, la autoridad electoral hace observaciones, dicta medidas cautelares o incluso rechaza el registro de la candidatura de uno o más participantes, el registro periodístico de este proceso será un elemento de contexto muy relevante.
Tampoco debe llevarnos, tanto a periodistas como ciudadanos, a olvidar los otros asuntos de interés público que están sucediendo. Si el propósito de este ejercicio es que nos olvidemos de ellos, se trata de no darles ese gusto.
Yo tengo claro que, mientras transcurre la danza de las corcholatas, están ocurriendo cosas importantes. Algunas de ellas graves.
Menciono dos:
Primero, el estrés al que está siendo sometido el sistema eléctrico. Sin inversión suficiente para garantizar su infalibilidad, la generación y distribución de la energía se está viendo en aprietos por el calor que agobia al país desde hace varios días. El martes se rompió el récord de consumo de electricidad y, simultáneamente, el Centro Nacional de Control de Energía se declaró en “estado operativo de alerta”, al bajar a 6% su margen de reserva operativa.
Consuelo Uranga y Rosario Ibarra, constructoras de la democracia
Eso significa que la diferencia entre la oferta y la demanda se ha estrechado peligrosamente. Si viniera una falla –o un conjunto de fallas– que redujera el suministro de electricidad, podrían suceder apagones regionales más o menos importantes. Incluso una medida remedial podría ser que se le solicite a la industria que entre en paros técnicos.
Todo esto se hubiese evitado o atenuado de no predominar una visión ideológica estatista en el sector y se permitiera la participación de la iniciativa privada, sobre todo en el área de renovables. Y recordemos que, si bien es grave que ciudades completas se queden sin luz por falta de inversión –como le sucedió a Huetamo, Michoacán, donde la temperatura ha superado los 45 grados–, también lo es que el país no esté debidamente preparado para garantizar energía a los inversionistas que quieran instalarse en México como parte del nearshoring.
Otro tema del que no debemos olvidarnos por el concurso de las corcholatas es la violencia. Además de los delitos puntuales que ocurren en todo el país, el enfrentamiento de los grupos criminales está dando lugar a un fenómeno de desplazamiento interno.
El episodio más reciente tiene lugar en Michoacán, donde unos 800 habitantes de comunidades como Las Bateas, Llano Grande y El Tepetate, del municipio de Apatzingán, han tenido que dejar sus hogares y sus tierras por la disputa territorial que protagonizan grupos armados.
En meses recientes, otros estados han vivido situaciones similares, como Chiapas, Guerrero, Zacatecas y Chihuahua, lo cual da cuenta de que hay lugares del país donde no mandan las autoridades.
Además, en Apatzingán, los delincuentes han sembrado minas antipersonal en brechas del municipio, una de las cuales explotó y lesionó gravemente a personal militar hace unos días.
En resumen, la competencia de las corcholatas por ganarse el corazón del Presidente no es lo único ni lo más importante que ocurre en México. Debemos seguirla por lo que pudiera significar en el futuro, pero no limitarnos a tener ojos sólo para ella. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nación, p. 2)
La percepción de ley y orden ha sido central para los Estados Unidos desde el principio de su existencia, pero ¿qué ocurre cuando esa imagen se disuelve en escándalos políticos, o politizados? ¿Cuándo la convicción es que el “aparato” o el gobierno usan al poder judicial a su conveniencia?
Es un tema complicado. Los principales defensores de la tesis de un sistema judicial que favorece a unos y castiga a otros son los republicanos, que condenan el “trato preferencial” a Hunter Biden, hijo del presidente Joe Biden, por delitos que van de la evasión de impuestos dos años seguidos y la posesión de armas de fuego mientras estaba legalmente impedido por un problema de narcoadicción.
Hunter Biden, de 53 años, es la proverbial “oveja negra” de la familia Biden, y aunque los últimos años ha tratado de reformarse sus pecados comienzan a alcanzarlo, parte por acción de las autoridades y parte también por la presión de legisladores republicanos deseosos de elevar el perfil de los delitos del joven Biden para aprovecharlo políticamente en la campaña de 2024.
De hecho, entre los blancos está su relación con una empresa productora de energía en Ucrania hace casi una década.
Pero al mismo tiempo, los mismos que critican la presunta corruptela de Biden, se lanzan contra el Departamento de Justicia y los organismos policiales estadounidenses por lo que consideran como injusta persecución contra el expresidente Donald Trump: después de todo, Trump sólo se apoderó y trató de esconder decenas de documentos secretos que debían haberse quedado en la Casa Blanca cuando salió de ella; tiene una complicada historia de impuestos en el estado de Nueva York, una reputación de hostigamiento sexual, presionó a funcionarios del estado de Georgia para alterar los resultados de la elección presidencial y pareció alentar la asalto contra el Capitolio, el 6 de enero de 2021, cuando el Congreso certificó la validez del voto de noviembre de 2020.
Detalles. Meros detalles.
Después de todo, diría alguno de los legisladores republicanos hoy empeñados en encontrar corrupción en el gobierno Biden, el actual mandatario también tenía documentos secretos “extraviados” en su casa, de su tiempo como vicepresidente de Barack Obama (2008-2016), aunque los entregó sin protestar o tratar de esconderlos.
Y probablemente haya algo más.
Pero eso es correcto. Las investigaciones contra Trump son, sin embargo, injustas producto de conveniencias políticas porque nada hay en el historial de Trump que sugiera que pudiera haber hecho algo malo. Los más de cuatro mil juicios en que se vio envuelto como empresario son meras anécdotas y de ninguna manera son una señal de su carácter o su estilo.
El hecho en todo caso es que los Estados Unidos no son el único país donde el aparato judicial está bajo ataque. Los costos pueden ser enormes, para todo el mundo. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Online)