¿SE ACUERDAN cuando el Presidente, para impulsar la reactivación económica, se reunió con empresarios y acudió con cubrebocas a plantas industriales a abanderar el regreso a la actividad? ¿No? Pues es que no lo ha hecho.
LLAMA la atención que todos los días Andrés Manuel López Obrador insiste en que ya pasó lo peor, que ya vamos de salida, que ya es hora de irnos reactivando, pero no se le ve mucho empeño en el asunto. En contraste, varios gobernadores andan visitando fábricas y empresas, pero no por cortesía, sino bajo la idea de promover la recuperación económica sin descuidar la salud. Y es que los mandatarios estatales tienen más claro que la economía familiar está con el agua al cuello.
SIN EMBARGO, el Presidente no ha tenido ese tipo de acercamientos. Al contrario, pareciera empeñado en ponerles piedritas a los pequeños y medianos empresarios, a esos que son los que generan el mayor número de empleos, pero que no forman parte de su corte ni lo acompañan a la Casa Blanca. Tan dado que es a leer los Evangelios y a AMLO se le olvida que a Dios rogando y con el mazo dando. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)
Nos comentan que a las varias actividades que el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, ha desempeñado desde la llegada de la pandemia del Covid-19 hay una que se puede agregar a su lista. Don Hugo se ha desempeñado como lector de poesía y activista en contra de la comida chatarra y los refrescos, pero también, al parecer, cree tener madera de asesor de medios de comunicación. En su conferencia del domingo el médico dio consejos a medios de comunicación acerca de cómo construir los encabezados de las notas y cómo tratar los datos que todos los días se presentan en el salón de Tesorería. “Pareciera como que también la creatividad se necesita estimular en algunos medios de comunicación (…) ponemos a disposición (una nueva plataforma de información sobre Covid) esperemos que les sea útil a los mexicanos, a ustedes comunicadoras y comunicadores (…) díganles a sus casas editoriales que existe esto para que también el que hace los encabezados vea los datos y sepa a qué se refieren sus notas cuando se las presentan”. Así que el doctor que, según sus datos, ha domado la pandemia tiene tiempo de sobra para hacer el trabajo de editor de medios. La noticia es que no hay encabezado que pueda ayudar al doctor luego de 40 mil muertes, e imagine las cabezas de los diarios si se pudieran conocer las cifras reales de contagios y decesos. (El Universal, Nación, p. 2)
El abismo. Campeche traía problemas económicos insalvables desde que inició la administración de Carlos Miguel Aysa González, gobernador sustituto, pero la pandemia de covid-19 acentuó la recesión económica que se arrastraba desde hace tres lustros. No pudo pasarle nada peor al estado que la combinación coronavirus-Aysa. Va tan mal su gestión, que Campeche reprueba seis de los ocho indicadores de los semáforos económicos de la organización México ¿Cómo vamos? Presenta “foco rojo” en crecimiento económico, empleos formales, pobreza laboral, informalidad, desigualdad laboral y ocupación del gobierno, mientras que en deuda pública y productividad está en “amarillo”. Lo peor no son los colores de las cifras, sino el rojo del coraje que tienen los campechanos. Pura desilusión. (Excélsior, Nacional, p. 13)
Que la fracción de Morena en la Cámara de Diputados, encabezada por Mario Delgado, superó de última hora la rebelión interna que buscaba descarrilar la elección de cuatro consejeros del INE y decidió llamar a entrevistas virtuales a siete de los 20 finalistas para verificar su talante ante la honestidad y la austeridad. (Milenio Diario, Al Frente, p. 2)
Secretario de Hacienda promueve el cubrebocas.- Finalmente alguien en el gabinete legal recomienda abiertamente el uso de cubrebocas, y no es, por supuesto, Hugo López-Gatell. Se trata nada menos que del secretario de Hacienda, Arturo Herrera, quien ayer dijo que la mascarilla “va a ser no solamente uno de los elementos más importantes para protegernos, sino que va a ser uno de los elementos que permitan relanzar con mayor éxito la economía”. Esperemos que el subsecretario de Salud escuche al titular de las finanzas públicas –quien se recuperó de Covid–, y no haga oídos sordos como ha hecho con la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, quien incluso le ha obsequiado cubrebocas al responsable del manejo de la pandemia, mismos que él, a su vez, ha regalado a alguien más. (El Financiero, Nacional, p. 29)
El INE brinca el obstáculo.- Los reventadores morenistas perdieron el duelo. Se quedaron con las ganas de descarrilar el proceso de selección de cuatro nuevos consejeros del INE, como parte del objetivo final de asumir el control del instituto. Las huestes bejaranistas tropezaron esta vez, pero lo seguirán intentando.
El sector de Morena que defiende las instituciones, en este caso Mario Delgado y Porfirio Muñoz Ledo entre otros, tiene oportunidad de hacer una elección impecable de los mejores perfiles posibles.
Se sorteó un obstáculo importante, el proceso democrático prevalece y el INE incluso puede salir fortalecido. Lo deseable es que esta misma tarde los elegidos rindan protesta sin contratiempos en el salón de sesiones del INE ante el consejero presidente, Lorenzo Córdova y el secretario ejecutivo, Edmundo Jacobo. (La Crónica de Hoy, Opinión, p. 3)
Las propiedades de Pablo Amílcar.- Nos aseguran que nomás es cosa de atar cabos sueltos para entender que las propiedades que, como el nopal, cada vez le encuentran más al superdelegado en Guerrero, Pablo Amílcar Sandoval, se tienen que ver —ya instalados en el argot de la botánica— como parte del ecosistema preelectoral morenista. En el cual hay que tener en cuenta el aumento en la presencia de Luis Walton, que amenaza con convertirse en plaga para sus aspiraciones, y con la extinción de las de Félix Salgado Macedonio, quien más tardó en pedir licencia al Senado que en regresar. El caso es que a Sandoval Ballesteros ahora le exhibieron otra propiedad, aunque él insiste en que su patrimonio no ha crecido, y le salió el también morenista Rubén Cayetano a denunciarlo por hacer uso de las ayudas sociales para la promoción personal. ¿Será que además de propiedades le están mostrando debilidades? Al tiempo. (La Razón, La Dos, p. 2)
Se va, se va, se va y…
Muy interesante el tema sobre la posible renuncia de Javier Jiménez Espriú a la Secretaría De Comunicaciones y Transporte, se ve que el presidente lo aprecia mucho, pues a diferencia del ex secretario de Hacienda, sigue en pláticas con él. Su peso es tal en el gabinete que dicen que podría proponer para el cargo a una persona muy cercana a él, también con amplia trayectoria en la UNAM y que ha jugado un buen papel en la liquidación de compromisos en tono al NAIM Texcoco. ¿Será? (24 Horas, Página 2, p. 2)
El 26 de septiembre de 2018, un Juez federal condenó a Javier Duarte Ochoa, ex gobernador de Veracruz, a nueve años de prisión y una multa de 58 mil 890.60 pesos. La disparidad de los presuntos delitos contra la sentencia y la multa, así como declaraciones del propio Duarte sobre que había sido presionado para aceptar el procedimiento abreviado, hicieron que la orga nización civil Tojil presentara una denuncia frente a la PGR en donde lo más importante es que los ciudadanos fueran reconocidos como víctimas del delito y por lo tanto pudieran participar en el proceso, entre otras cosas, para vigilar que ese tipo de acuerdos no sucedieran sin alguna supervisión.
Y ese caso va a terminar en un acuerdo entre uno de los protagonistas del presunto delito y la fiscalía. Cosa que no está mal en sí misma. Los delitos relacionados a corrupción son difíciles de armar y probar; en todo el mundo la mayoría de veces se necesitan pactos similares. Lo importante es la calidad de ese acuerdo en relación con el delito y sus responsables.
Y por eso importa la transparencia del acuerdo, sus razones y sus consecuencias. Y por eso importa que la sociedad esté de alguna manera involucrada en el proceso penal. Y por eso importa lo que Estefanía y Adriana harán frente la CIDH. Porque las víctimas de Lozoya et al… Fuimos, pues sí, todos. (Carlos Puig, Milenio Diario, Al Frente, p. 2)
Hoy recojo el testimonio de dos mujeres a las que conozco hace muchos años y respeto, una Sara Lovera, reportera, y otra Vanessa Rubio, desde el lunes senadora del PRI con licencia. De Sara, que formó parte del Comité Técnico Evaluador para la selección de los cuatro nuevos consejeros del INE, rescato la exhibición que hizo de John Ackerman, al que llama un individuo sin ética, que miente, que fue impuesto en el Comité. Sus actitudes fueron siempre sospechosas. Pero evidentemente su comportamiento es peligroso. Estuvo emboscado y cuando no logró sus objetivos, entonces se hace eco de quienes sí trabajan por destruir al INE. Se convirtió en su vocero. No tuvo empacho en convertirse en un censurador. Rompiendo la regla interna escribió, se exhibió, dio de qué hablar. John Ackerman, que no se excusó del conflicto de interés, revisó el expediente de Diana Talavera Flores, a quien quiso incluir en las quintetas hasta el último momento sin una lógica racional. Tenía o tiene un interés personal en Diana Talavera cada vez más claro ahora que se publican fotos de una amistad antigua.
Vanessa, quien el lunes pidió licencia al Senado por razones personales y académicas, respondió a las insinuaciones de que su salida tiene que ver con la llegada de Emilio Lozoya, de lo que me dijo: Una cosa es pensar distinto, debatir ideas y otra muy distinta e inaceptable son las mentiras, y eso es una absoluta mentira porque no puedo ser más ajena a este tema, no hay manera de un hilo, de una vinculación, nada. Absolutamente nada. No se vale que la gente salga por intereses oscuros, pero al final del día la mentira es inaceptable.
No se vale especular y especular con mentiras. Aquí quedan los testimonios de dos mujeres intachables a las que los perversos quisieron calumniar y a los que respondieron de un modo rotundo. Ojalá hubiera más Loveras y más Rubios. (Joaquín López – Dóriga, Milenio Diario, Al Frente, p. 3)
Enrique Peña Nieto solía hacer los amarres en su propia oficina. Con gobernadores o con legisladores de mayor perfil. Votos a cambio de recursos presupuestales con margen de discrecionalidad para que a la hora de ser asignados, generaran una “comisión”. Concluida la negociación, levantaba el teléfono rojo de la oficina presidencial en Los Pinos y muchas veces incluso giraba la instrucción directamente a Fernando Galindo, su subsecretario de Egresos de Hacienda: dale tantos millones a tal o cual. Y punto.
Lo que seguía era una minuciosa operación para darle forma “legal” al asunto. El papeleo, pues, para guardar las apariencias. Esa minuciosa operación era llevada al cabo por un hombre que fue asesinado hace dos meses en Morelos. La Fiscalía local apuntó que fue un crimen pasional. Nadie como Isaac Gamboa Lozano, quien el sexenio pasado se desempeñó como titular de la Unidad de Política y Control Presupuestal de Hacienda, para hacer una radiografía de cómo funcionaba la corrupción al más alto nivel: a cambio de los votos en el Congreso, legisladores y gobernadores recibían manga ancha para “etiquetar” recursos del presupuesto federal hacia alguna obra pública que quisieran, y de esa obra, ellos se quedaban con una tajada.
Isaac Gamboa era el hombre que aterrizaba el papeleo. Las citas solían realizarse en las oficinas de la Secretaría de Hacienda en la Avenida Constituyentes de la Ciudad de México. Era el último eslabón de los “moches” que habían pactado en las negociaciones políticas los altos mandos del gobierno. Gamboa Lozano se llevó muchos nombres y muchos números a la tumba. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. 2)
INE: el menospeorismo // ¿Oportunidad perdida?// Responsabilidad de Delgado // Evaluaciones continuistas
De consumarse hoy, como todo apuntaba hasta ayer en la noche, la elección de cuatro consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE) mediante el criterio desfallecido del menospeorismo, la llamada Cuarta Transformación habrá desaprovechado clamorosamente una oportunidad, tal vez difícilmente repetible, de iniciar un proceso auténtico para desenmarañar y depurar uno de los nudos principales que han frenado el desarrollo democrático de la nación.
Apremiado por los tiempos jurídicos que le incitaron a una rápida resolución, entrampado por un mecanismo de toma de decisiones que no supo encauzar hacia el mandato de cambio político profundo que dictaron sus electores, el ebrardista Mario Delgado, es decir, el partido Morena en su vertiente legislativa en San Lázaro, podría ejecutar hoy alguna suerte de malabarismo político (con sus aliados, el Verde, el PT y el PES, con los que algo se habrá de ceder y negociar) para sacar adelante la votación en cuanto a las citadas consejerías electorales, pero no habrá hecho lo suficiente para impulsar la urgente revulsión en el INE que diera certidumbre a los delicados procesos comiciales en puerta e impulsara en los ciudadanos la confianza plena en la organización y resultados de esas jornadas electorales. (Julio Hernández López, La Jornada, Política, p. 10)
Después de varios días de ausencia, un padre de familia, ebrio consuetudinario, llega a casa con una enorme sonrisa. Tambaleante, con los ojos inyectados y evidente aliento alcohólico, reúne a su esposa e hijos en la sala y, acto seguido, dice de manera muy solemne: “Detuve el crecimiento de mi forma de beber. El mes pasado me tomé cien cervezas, pero este mes estuve mejor. Lo admito, destapé las mismas cien, pero me terminé únicamente 99 de ellas. A la centésima botella sólo le di un trago y tiré el resto del contenido por la alcantarilla. Así es, familia, mi consumo bajó 0.8%. Felicítenme”.
¿Qué dirían a este hombre sus interlocutores? Seguramente alzarían los hombros, pondrían los ojos en blanco y lo dejarían solo con su borrachera.
Pues ese mismo porcentaje de disminución fue el que presumió el lunes pasado el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, al dar a conocer las cifras de homicidio en el país. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nacional, p. 2)
La confusión y el secretismo persisten en el caso de Emilio Lozoya. Lo evidente es que, mientras el exdirector de Pemex permanece internado, la Fiscalía General de la República está interrogándolo, revisando la información con la que cuenta y construyendo el caso que presentarán en tribunales, partiendo de la base de que Lozoya se ha acogido al estatus de testigo colaborador.
Hemos dicho que este interrogatorio, anterior a la presentación de Lozoya ante un juez, podría afectar el debido proceso, ya que su declaración debe ser pública. De fuentes oficiales de muy alto nivel me aseguran que no es así, que las declaraciones se vuelven públicas hasta que pasan a ser tuteladas por un juez. En otras palabras, que hasta que no se presente a Lozoya, sus declaraciones no tienen por qué hacerse públicas. Una especialista en el tema, que no es parte del gobierno, me asegura que el problema es otro. Como Lozoya tiene orden de aprehensión, debió ser internado de forma inmediata en un penal, presentado ante un juez para que rindiera su declaración y por la vía de la ley de ejecución penal, solicitar que fuera atendido, si el juez lo concede, en un hospital particular. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 10)
Unos 32 mil millones de dólares son los ingresos anuales que se estima perciben los criminales por la trata de personas, ocupando el tercer lugar de los negocios ilícitos después del narcotráfico y de las armas (Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, UNODC). La trata de personas es considerada delincuencia organizada y cuando trasciende fronteras los países pueden ser donde enganchan a las personas (origen), de traslado (tránsito) o de explotación (destino). México, es país de origen, tránsito y explotación, principalmente en cuanto a explotación sexual y trabajo forzado, y a decir de la Embajada de EUA en su Reporte sobre Trata de Personas 2019: “El Gobierno de México no cumple con los estándares mínimos para la eliminación de la trata de persona, pero está realizando esfuerzos para lograrlo”.
Tipos. La trata de personas puede ser por explotación sexual que es la más común, o al menos la mayormente detectada y reportada a nivel mundial. Trabajos forzados en el sector agrícola, en la minería, la construcción, fábricas clandestinas y el trabajo doméstico. La Interpol identifica también la trata cuando se obliga a las personas a participar en actividades delictivas, lo cual desafortunadamente no es ajeno a México y se ha documentado en especial lo que sucede en Guerrero. La mendicidad es otra forma muy presente en nuestro país de trata de personas, donde niñez, personas con discapacidad y de pueblos originarios (véase el caso Oaxaca) son obligados a pedir dinero y pagar cuotas, so pena de castigos y mayor violencia física y psicológica. También es trata el tráfico de personas y la extracción de órganos de “donantes” “voluntarios”, sometidos o al final desaparecidos. (Clara Luz Álvarez, Reforma, Negocios, p. 2)
Emilio Lozoya ya está cantando ante las autoridades, dice el presidente Andrés Manuel López Obrador, y asegura que está declarando ante la Fiscalía General. No es cierto. Lo que hizo Lozoya, a través de su padre Emilio Lozoya Thalman, como se describió en este espacio la semana pasada, fue negociar impunidad para él y su familia, y lo que el Presidente llama declaración es un escrito sobre los diferentes temas y soportes documentales que ofrece como quid pro quo. De eso a la judicialización del caso madre sobre la corrupción en México, falta un trecho.
Escándalo, sin embargo, habrá garantizado, y será interesante ver cómo Lozoya cumple las expectativas creadas a la Fiscalía General sobre la corrupción de Odebrecht, y responde a la imputación de sobornos de la empresa que le hizo hace unos tres años Luis Alberto de Meneses Wyell, quien como director de la empresa brasileña en México, le entregó más de 10 millones de dólares. En esta segunda parte de su testimonio, De Meneses Wyell recuerda que cuando Lozoya asumió la dirección general de Pemex le solicitó una reunión “indicando que tendríamos mucha expectativa con relación a la cuestión de conquista de contratos en Pemex. Le respondió dijo que para que tuviéramos éxito, tendríamos que atender las cuestiones relacionadas con los requisitos técnicos y comerciales que Pemex establecía”, aunque les ofreció “que podría contribuir para que concretizáramos nuestra conquista. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, p. 32)