El jueves pasado, 108 médicos cubanos arribaron a la ciudad de Veracruz con la finalidad de apoyar a las autoridades locales en la atención de pacientes contagiados del coronavirus SARS-CoV-2 en la entidad, sexta a escala nacional en número de fallecimientos a causa del Covid-19. El grupo recién llegado se suma al contingente de al menos 590 profesionales de la salud que desde abril ayudan al personal sanitario de la capital del país, gracias a un convenio entre el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), la Secretaría de Salud de la CDMX y el gobierno cubano.
México no es el primer país que se ha visto beneficiado con la presencia de médicos cubanos en sus esfuerzos para combatir la emergencia sanitaria en curso, pues La Habana ha destinado mil 238 profesionales de la salud a 21 naciones de América Latina, el Caribe, África, Asia y, por primera vez, Europa, donde las brigadas cubanas jugaron un papel fundamental durante los momentos álgidos de la pandemia en Italia. Tampoco es la primera vez que los médicos cubanos acuden en auxilio de la población mexicana durante trances difíciles: como ejemplo cabe recordar el inestimable apoyo que prestaron en el istmo de Tehuantepec después de que el sismo del 19 de septiembre de 2017 causara el colapso de los servicios de salud en esta región oaxaqueña. (La Jornada, Editorial, p.8)
Agresiones a periodistas y defensores
Paulina Gómez, guardiana del territorio sagrado de Wirikuta, la encontraron sin vida el 19 de marzo en Zacatecas; Jesús Memije Martínez, delegado de la Comisión Estatal de Defensa de los Derechos Humanos en Costa Grande de Guerrero, fue asesinado junto con su hijo el 24 de abril; Jorge Miguel Armenta, director del periódico El Tiempo murió por impactos de bala el 15 de mayo en Sonora. Los tres homicidios han ocurrido durante estos dos meses de emergencia sanitaria en México.
Los asesinos no están en cuarentena. El Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humaos y Periodistas registra al menos 44 agresiones y el asesinato de dos comunicadores y cuatro activistas del 15 de marzo a la fecha (aunque oficialmente se decretó la sana distancia el 23 de ese mismo mes). (Gloria Muñoz Ramírez, La Jornada, Opinión, p.18)
No es para asustar a los enemigos del gobernador Alfaro de Jalisco. Esta historia data del año de 1947 y el ganón fue J. Jesús González Gallo, quien acababa de ser secretario particular del Presidente de la República y, con la venia de Miguel Alemán, sucesor de Ávila Camacho, ganó en diciembre del año anterior las elecciones para suceder al gobernador de Jalisco Marcelino García Barragán, quien lo había sido desde 1943.
No me equivoqué en la cuenta, aunque sea pésimo para los números: en aquel entonces el periodo de los gobernadores era todavía de cuatro años y González Gallo ganó una elección para un período de la misma duración. En consecuencia, el supuesto era que sería el mandamás de los jaliscienses hasta el 1º de marzo de 1951. Pero no fue así. (José M. Murià, La Jornada, Opinión, p.16)
Ante la lucha contra la terrible epidemia generada por el coronavirus, la responsabilidad del subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud es similar a la del mismo Presidente de la República y constituye hasta hoy una misión que será recordada por varias generaciones de mexicanos, tal como sucedió con el general Ignacio Zaragoza, por su triunfo en la batalla de Puebla, acaecida el 5 de mayo de 1862, sobre las tropas invasoras de Napoleón III. La similitud no resulta irrisoria cuando tomamos en cuenta que buena parte de los críticos y detractores del ya famoso médico y epidemiólogo jugaron un papel similar al de los conservadores de aquellos tiempos, que en esencia fueron traidores a los intereses nacionales.
Seguramente como en aquel entonces, el doctor Hugo López-Gatell tiene muchos detractores y críticos, algunos por razones científicas válidas, otros por celos, al no verse reconocidos de igual manera por sus conocimientos y capacidades, los más a partir de sus diferencias políticas e ideológicas, contrarias a las del presidente Andrés Manuel López Obrador y, finalmente, otro grupo formado por charlatanes y periodistas corruptos como es el caso de Ciro Gómez Leyva, al servicio de los intereses del gran capital, algunos de ellos dotados de lo que conocemos como ”muy mala leche”, cuyo comportamiento me parece que no vale la pena analizar. (Enrique Calderón Alzati*, La Jornada, Opinión, p.20 )
El 23 de junio de 1937, el presidente Lázaro Cárdenas, expropió y nacionalizó los ferrocarriles que estaban en manos de empresas privadas extranjeras, y creó el Departamento de Ferrocarriles Nacionales de México (FNM), el cual fue entregado a los trabajadores para que lo administraran. Este hecho representó un acto histórico para el país. Y no fue sino hasta el sexenio de Zedillo, cuando los ferrocarriles iniciaron su proceso de privatización. En 1995 se reformó el artículo 28 de la Constitución. Se cancelaba la rectoría exclusiva del Estado en la actividad ferroviaria y se establecía que éste otorgaría concesiones y permisos a empresas privadas. Como parte de la argumentación, el ex presidente señaló: “a fin de continuar con la transformación estructural de la economía, es que propongo hacer posible la participación social y privada en los ferrocarriles…” (Cámara de Diputados, 1995). (Violeta R. Núñez Rodríguez*, La Jornada, Opinión, p. 19)
El pasado 11 de mayo se publicó en el Diario Oficial de la Federación ( DOF) el Acuerdo del Presidente de la República, por el que se dispone de la fuerza armada permanente para llevar a cabo tareas de seguridad pública de manera extraordinaria, regulada, fiscalizada, subordinada y complementaria. Dicho acuerdo tiene su origen en diversas reformas en materia de Guardia Nacional a la Constitución, así como en la expedición de su ley reglamentaria. Ambas respectivamente publicadas en el DOF en marzo y mayo del año pasado.
Sin embargo, llama la atención que esta medida haya sido tomada en medio de un panorama político y social caracterizado por la crisis sanitaria ocasionada por la pandemia del Covid-19. En la reforma constitucional sobre la Guardia Nacional se estableció el artículo 5 transitorio que es punto de partida, pues habilita al Presidente para disponer de la fuerza armada permanente en tareas de esta índole por un tiempo máximo de cinco años; tiempo en el que se estima que la Guardia Nacional alcance su madurez operativa e institucional. (Miguel Concha, La Jornada, Opinión, p. 20)
TAL PARECE que el gabinete tiene la instrucción de no dejar que la terca realidad opaque los planes del Presidente, pues hasta los fiascos los presentan como triunfos.
EN LA MAÑANERA de ayer la secretaria de Economía, Graciela Márquez, y el director del IMSS, Zoé Robledo, proclamaron el “éxito” de los microcréditos del gobierno, a pesar de que ni de lejos se acercaron a la meta de 2 millones de beneficiarios.
Y ESTA misma semana Alfonso Durazo, secretario de Seguridad, se ufanó en Palacio Nacional de que durante abril “bajaron” los homicidios en México, lo cual es cierto… y no.
LA CIFRA OFICIAL de abril es de 2 mil 950 homicidios dolosos, contra 3 mil registrados en marzo. Lo que Durazo no dijo es que, dado que abril tiene 30 días y marzo 31, el promedio diario de asesinatos fue mayor en abril, con 98.3, que en marzo, con 96.7.
NI HABLAR del “aplanamiento de la curva” que presume el titular de Salud, Jorge Alcocer, pues no refiere a un descenso real en los casos diarios, sino a un escenario imaginario en el que el gobierno no hubiera tomado medidas.
SI EN el sexenio de Vicente Fox se hablaba del “Gabinete Montessori” porque cada quien hacía lo que quería, este bien podría ser el “Gabinete Peor es Nada”, donde todos dicen lo que el jefe quiere oír. (Fray Bartolomé, Reforma, Opinión, p.8)
Este año está prácticamente descartado. Y el 2021 será el año de la transición a la nueva normalidad. Por eso el 2022 suena mucho más realista para rehacer nuestras vidas; tocar, besar y abrazar sin miedo.
Antes de que caigas en la depresión, no podemos olvidar que esta semana recibimos la noticia más esperanzadora desde que comenzó la pandemia. La farmacéutica Moderna informó que su vacuna experimental contra el coronavirus tuvo buenos resultados en ocho personas. La vacuna parece segura y provocó inmunidad frente a la infección. Una segunda fase con 600 personas empezará pronto y en julio lo harán con miles. Si todo sale bien, según la compañía, podrían tener una vacuna para uso masivo a finales de este año o a principios del otro. (Jorge Ramos Ávalos, Reforma, Opinión, p.8)
Que quisieron agarrar en curva al secretario federal de Seguridad, Alfonso Durazo, durante su reunión virtual con senadores para tratar el tema del decreto presidencial sobre el regreso de las fuerzas armadas a las labores policiacas, pues el panista Mauricio Kuri le cuestionó por qué no han detenido a Ovidio Guzmán, hijo de El Chapo, a lo que respondió que es un reto y que existe solo una orden de extradición a Estados Unidos. Aprovechando el viaje y el cambio de tema, el coordinador también preguntó al sonorense sobre sus aspiraciones a gobernador, quien dijo que no son los tiempos y está dedicado de lleno a su encargo.
Que el pleito sobre la huelga en Notimex parece ser el menor para la secretaria del Trabajo, Luisa Maria Alcalde, a quien ayer le llovió primero con la divulgación de una lista de siete familiares trabajando para el gobierno federal en dependencias como Gobernación, SRE, Función Pública, Hacienda y DIF, y después la balconearon en un video haciendo el súper y comprando vino sin cubrebocas, lo que la convirtió en tendencia a lo largo del día en Twitter. (Milenio, Opinión, p.2)
En los periódicos de esta semana acaban de revivir una foto ya clásica de Javier Duarte con la barba crecida, anteojos y una sonrisa que dibuja, me parece, una actitud de suficiencia.
En ella, el ex gobernador de Veracruz mira casi de frente al obturador de la cámara que lo ha cazado. Sonriente, regordete. Tiene la gracia de un niño juguetón, aunque su mirada es más cercana a la de los protagonistas de las películas de psicópatas o la de emperadores sátrapas. El Nerón de Quo vadis, por ejemplo. (Fernando del Collado, Milenio, Opinión, p.3)
La necesidad de contar en México con una institución que fortalezca la seguridad intermedia la ponen en duda quienes no conocen del tema. Lo anterior resulta radical si tomamos en cuenta que la gran mayoría de los mexicanos son expertos en inseguridad —no en seguridad—, por ello la importancia de entender no solo a la Guardia Nacional, sino también el entorno en el cual se originó, en el que se debe desempeñar y, sobre todo, el componente militar que tiene a pesar de pertenecer a una secretaría de estado civil.
Los análisis sobre el desempeño, o bien la viabilidad de su existencia en el mediano plazo, son subjetivos debido a que juzgan solamente el aspecto político, o bien critican que sea un cuerpo militar disfrazado de civil. (Juan Ibarrola, Milenio, Opinión, p.13)
El misterioso video sobre la felicidad de los pobres
“Baja California Sur hoy es parte de una nueva realidad en México, una nueva realidad donde el pueblo ya no encuentra la felicidad en los lujos, en el carro nuevo, la casa grande o la pantalla”. Eso dice un video viralizado ayer en redes sociales con los logotipos de la Secretaría del Bienestar. Sin embargo, pronto la institución afirmó que el material era falso. ¿Fue entonces guerra sucia de los adversarios “conservadores”? ¿O acaso un creativo afín al gobierno que quiso mandar un mensaje que va en sintonía con el pensamiento oficial? El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo el pasado 6 de mayo: “Hay que buscar nuevos conceptos: en vez de crecimiento hablar de desarrollo; en vez de PIB, hablar de bienestar. En vez de lo material, pensar en lo espiritual”. Si algo nos ha enseñado la 4T, es que cualquier cosa es posible. (El Universal, Opinión, p.2)
En pleno apogeo de la pandemia, los feminicidios con arma de fuego crecieron en México: durante abril pasaron de 12 a 16 casos. Los feminicidios “sin especificar”, sin que se consignara cómo fue ejecutada la mujer, también aumentaron: pasaron de 3 a 6. El total de feminicidios se redujo ligeramente: de 76 a 68. Así se asienta en las cifras más recientes del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (Sesnsp), dadas a conocer el jueves pasado.
El mes previo, en marzo, cuando ya empezaba el encierro, los homicidios dolosos contra mujeres aumentaron de 219 a 254. Un horror: al menos ocho mujeres asesinadas cada día, en promedio. (Pablo Becerra Acosta, El Universal, Opinión, p.5)
La disputa por la generación de energía eléctrica en el país subió ayer de nivel y de tamaño con la entrada en escena de 7 gobernadores de la República que le solicitaron al presidente López Obrador “que cancele definitivamente el acuerdo publicado por el Cenace” y amenazaron con tomar acciones jurídicas si no se echan para atrás las disposiciones del mencionado Acuerdo de Confiabilidad, Continuidad, Seguridad y Calidad del Sistema Eléctrico Nacional publicado el 15 de mayo en el Diario Oficial de la Federación.
Justo un día después de que López Obrador le ordenó a su gabinete de energía dar la “batalla jurídica” contra la ofensiva legal de los amparos interpuestos por las empresas afectadas con el acuerdo que cancela y limita la participación de las energías limpias o renovables en el sistema eléctrico nacional, los gobernadores de Jalisco, Nuevo León, Tamaulipas, Coahuila, Durango, Colima y Michoacán firmaron un manifiesto en el que se pronuncian en contra de la cancelación de proyectos e inversiones de energías limpias y se colocan del lado de las empresas afectadas, varias de ellas asentadas en sus estados, y en contra del gobierno federal. (Salvador García Soto, El Universal, Opinión, p.7)
Estados Unidos y China se siguen golpeando con todo lo que pueden. Esta semana, el ring fue la asamblea de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y si nos enfocamos solo en la rivalidad entre esas potencias, o incluso en factores de política interna que afectan a ambos países, podemos encontrar algunas explicaciones, pero hay un tema adicional: desde hace varios años se puede apreciar un paulatino retiro de Washington de distintos ámbitos de la esfera global, y esto produce vacíos que otros actores están intentando llenar. Ya desde la llamada “Doctrina Obama”, se puso en marcha un repliegue relativo de la superpotencia y una considerable reducción de su presencia en el mundo, esencialmente en cuestiones de seguridad. Con Trump, esa tendencia se ha intensificado y a ella, se ha añadido el abandono (parcial o total) de pactos, tratados, alianzas y otros compromisos internacionales bajo la justificación de que estos arreglos no ofrecen réditos suficientes a Washington. Lo de la OMS esta semana es en realidad un síntoma más de esa tendencia. Por eso no podemos limitarnos a hablar de lo sucedido el lunes. Hay que contar una historia más completa. (Mauricio Meschoulam, El Universal, Opinión, p.11)
En nuestro país, descender de gente influyente garantiza el ascenso social. Esta ventaja competitiva, como dice Ricardo Raphael, los demás “la toleramos sin rebelarnos; algo nos conviene de este régimen que nos inhibe de denunciarlo y combatirlo. Acaso todavía no nos indigna lo suficiente”.
Este fenómeno no es exclusivo de los tiempos que vivimos. Por lo menos desde nuestra Independencia encontramos personajes que, sin más mérito que su apellido, hicieron fama y fortuna. Al final de esta guerra se coronó a los primeros próceres de la patria —Hidalgo, Morelos, Allende, Aldama, Abasolo, Jiménez, Galeana, los Bravo, Matamoros, Mina, Moreno y Rosales— y, en agradecimiento por sus servicios, se concedieron pensiones vitalicias “a sus viudas, hijos y deudos”. (Ángel Gilberto Adame, El Universal, Opinión, p.21)
El pasado 20 de mayo llegó a mi WhatsApp un mensaje con la intervención del diputado de Morena, Eraclio, El Yaco Rodríguez, presidente de la Comisión de Agricultura en San Lázaro, con duras críticas al presidente López Obrador y a su gobierno.
Venía sin membrete, sin fecha, sin remitente. Sólo el discurso de Yako. “Me lo pasaron por el grupo ganaderos de bravo”, nos dijo la fuente que lo hizo llegar.
El tono era rudo, directo, de indignación hacia López Obrador. Muy inusual para un diputado morenista. (Francisco Garfias, Excélsior, Opinión, p.4)
Las últimas decisiones del Presidente de la República son, para muchos, claros signos de su intención de proceder a la gradual estatización de México. Este parecer se confirma con las instrucciones de suspender, aunque sólo por la duración de la pandemia que nos asuela, el proceso de articular la generación de energía eléctrica limpia de origen solar o eólica con la producción, mucho más cara y contaminante, de la CFE.
Ha sido clara la orientación populista del gobierno en la manera en que ha priorizado, con minúsculas dádivas, el financiamiento de los programas sociales con evidente intención electoral, mientras que mantiene reducido el financiamiento a las pequeñas y medianas industrias (pymes). (Julio Faesler, Excélsior, Opinión, p.13)
El 11 de mayo pasado fue publicado un acuerdo presidencial que dispone que las Fuerzas Armadas permanente se incorpore a tareas de seguridad pública, de manera extraordinaria, regulada, fiscalizada, subordinada y complementaria.
Se trata de un acto-consecuencia de las reformas constitucionales aprobadas en 2019 que establecieron en un artículo transitorio que durante los cinco años siguientes a la entrada en vigor de la Guardia Nacional —y en tanto ésta no termine de desarrollar su estructura, capacidades e implantación territorial—, el Presidente de la República podrá disponer de ella en tareas de seguridad pública. (Raúl Contreras Bustamante, Excélsior, Opinión, p.16)
Han pasado casi tres meses desde que se presentó el primer caso de coronavirus en México, y más de dos meses desde que el director general de la OMS hiciera aquella lapidaria declaración definiendo el covid-19 como una pandemia debido a los alarmantes niveles de propagación y a la gravedad del virus.
Y son ya ocho semanas desde el inicio de la Jornada Nacional de Sana Distancia, con sus fases y episodios, como la falta de coordinación entre los órdenes de gobierno, la incertidumbre sobre el curso de la pandemia, la demanda de pruebas de detección e información confiable, las deficiencias en la ejecución de las medidas implementadas y las contradicciones en la comunicación oficial. (Marco Adame Castillo, Excélsior, Opinión, p.17)
Como ya he comentado, López Obrador es un presidente extraordinariamente poderoso. Esto por la extraña combinación de que Morena tiene amplias mayorías parlamentarias, y es al mismo tiempo sumamente débil en la sociedad. Ello le permite una concentración del poder peligrosa que difícilmente habrían podido lograr, en tiempos democráticos, presidentes de cualquiera de los partidos tradicionales (PAN, PRI, PRD) aún con las mismas mayorías en el Congreso. Es como si tuviéramos un Presidente independiente, sin Poder Legislativo.
Decía Giovanni Sartori respecto de los partidos políticos que hay quien piensa que éstos podrían ser “sustituidos por encuestas, estudios de opinión y… por los propios ciudadanos sentados en las terminales de sus computadoras… escribiendo sus preferencias y sus ideas políticas… Sin embargo, los partidos dan algo que no puede brindar ninguna encuesta y ninguna máquina. Transmiten unas exigencias respaldadas por una presión”. Es decir, los partidos en democracia cumplen una “función expresiva” indispensable: articulan demandas que tienen una base social identificable y razonablemente estructurada. (Alejandro Poiré / Opinión El Heraldo de México, Opinión, p.8)