COMO QUE al embajador Juan Ramón de la Fuente se le fue el avión y no le explicó al presidente Andrés Manuel López Obrador que iba a hablar ante la Asamblea General de la ONU y no ante una asamblea vecinal de Morena.
A DECIR de diplomáticos en serio, la participación del mandatario mexicano fue una oportunidad desperdiciada, al llevar ante la tribuna internacional los temas de tooodos los días en su mañanera. Dicen que con el discurso de ayer pasamos de la Doctrina Estrada a la Doctrina Mirándose al Ombligo.
VAYA, López Obrador ni siquiera mencionó la inclusión de México en el Consejo de Seguridad, tras varios años de cabildeo diplomático. De hecho, mientras los líderes mundiales hablaron de los temas globales, el tabasqueño aprovechó su tiempo para hablar de un tema tan trascendental para el mundo como la rifa del avión.
POR CIERTO… ¿quién habrá sido el brillante asesor que le dijo al Presidente que era buena idea hablar en una cumbre mundial del orgullo que le provoca el nombre de un dictador fascista como Benito Mussolini? (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)
Cuidan a Olga Sánchez del virus.- Vaya cariño que le tienen en la bancada de Morena en el Senado a la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero. Nos dicen que la mayoría morenista cuida con tanto esmero su eventual comparecencia de este miércoles que hasta hacen sentir que la cita que anunció desde la semana pasada el líder senatorial de Morena, Ricardo Monreal Ávila, de plano pueda cancelarse. Primero se propuso que por el coronavirus, mejor la vieran en plataforma digital, luego que en comisiones, como opción a presentarse ante el pleno, a donde sin problema habrá de llegar, por ejemplo, el canciller, Marcelo Ebrard, aspirante a la Presidencia de la República, según decir del diputado Porfirio Muñoz Ledo, quien lo destapó. Se argumenta también que la presidenta de la Comisión de Gobernación, Mónica Fernández Balboa, está confinada en espera de una prueba de Covid-19, y ello impediría recibir a la encargada de la política Interior. Pero, nos hacen ver, doña Olga tarde o temprano y en cualquier formato se tendrá que topar con el “virus” de la oposición. (El Universal, Nación, p. 2)
Que Ricardo Anaya envió su libro Futuro de México a algunos senadores y el panista Gustavo Madero, quien ya anda apuntado para la sucesión en Chihuahua y hasta se cree acosado por el poder, dice que le toma la palabra para discutir ideas y ver cómo se supera este momento de “frustración”. Una caja de cartón corrugado contenía el volumen con una tarjeta personalizada y no faltó quien opinara que el supuesto “regreso” del ex candidato no es más que una gira promocional del texto y otros dijeron que de seguro está mejor la tesis del queretano sobre grafitis prologada por Carlos Monsiváis. (Milenio Diario, Al frente, p. 2)
Porfirio critica y da espacio a Anaya.- El que ya le compró boleto a Ricardo Anaya en su intención de volver a la arena pública es Porfirio Muñoz Ledo. El aspirante a la dirigencia de Morena subió un video a su cuenta de Twitter en el que responde al mensaje del panista. Entre otras cosas, asegura que “esa calva seráfica está hueca de ideas y de principios”. Cuestiona que el queretano sólo critica y no propone nada, y más aún, asevera que al ex candidato presidencial lo que le gusta es el dinero y para eso quiere el poder, para hacer más dinero. El diputado morenista termina con una advertencia a Anaya: “cuídate”, pues “la Fiscalía de la Nación ahora es independiente y no da tregua”. (El Financiero, Nacional, p. 33)
Abre Olga la glosa.- Comienza hoy con la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, la glosa del Segundo Informe presidencial en el Senado. Nos adelantan que será una comparecencia no tan tersa, pero tampoco una cena de negros. Ésta última, nos comentan, la reservan para otros miembros del gabinete, por ejemplo, Hugo López-Gatell, cuyo turno es el 30 de este mes. (El Heraldo de México, La Dos, p. 2)
El lunes 10 de febrero de este año, Alejandro Gertz asistió a la mañanera y entregó al Presidente, para que lo hiciera llegar al Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado (Indep), un cheque de 2 mil millones de pesos. Dijo que era parte de un procedimiento de “reparación del daño” que no había concluido —dijo que la noche anterior aún estaban en ese proceso—y que no podría decir nada más porque no se había consignado ante tribunales. La denuncia venía de la consejería jurídica.
Eran, hay que decirlo, malos tiempos para el fiscal. Semanas antes había presentado una reforma al sistema de justicia que resultó un desastre y se había desechado; antes de ese lunes se había filtrado su presunta renuncia al cargo. Y eran los primeros días en que el Presidente hablaba de la rifa del avión y cómo todos tenían que ponerle.
Después de la conferencia se supo, y el Presidente lo confirmó, que el dinero venía de supuestas irregularidades en el Infonavit. (Carlos Puig, Milenio Diario, Al frente, p. 2)
El segundo director del Instituto Para Devolver al Pueblo lo Robado, Indep, Jaime Cárdenas, presentó su renuncia al Presidente de la República, que ayer mismo designó al tercero, Ernesto Prieto, tras su arrollador éxito en la no rifa del no avión presidencial como director de la Lotería Nacional.
Al final de la mañanera de ayer surgió del fondo una pregunta: ¿Tiene algún comentario a la renuncia de Jaime Cárdenas? A lo que López Obrador respondió que era por agotamiento, que el servicio público es esforzado y que prefirió la academia, e ignoró el diagnóstico de Cárdenas que denunció que ese Indep tiene a los que roban adentro, pero que no le mereció ningún comentario.
Cárdenas, en su texto, denuncia lo que llama posibles irregularidades administrativas, procedimiento de valuación, que es donde estaba el negocio, que no garantiza el principio constitucional de el mayor beneficio para el Estado, mutilación de joyas, un eufemismo para el robo de alhajas, contratos favorables para las empresas y no para el instituto en el que se robaron parte de lo robado que se iba a devolver al pueblo y, en este marco de corrupción, exhibe conductas de servidores públicos contrarias a las normas, para ya no entrar a los detalles de los riesgos más importantes que enfrenta ese Indep. (Joaquín López – Dóriga, Milenio Diario, Al frente, p. 3)
En las últimas semanas, dos de los secretarios moderados en el gabinete del presidente de Andrés Manuel López Obrador han incurrido en decisiones controversiales e inexplicables, que en las luchas palaciegas de poder les restan poder en lugar de fortalecerlos. En la resbaladilla llena de jabón se encuentran Esteban Moctezuma y Marcelo Ebrard. El primero, secretario de Educación, acaba de meterse en un problema; el segundo, secretario de Relaciones Exteriores, está tratando de salir del suyo sin demasiadas heridas públicas.
Moctezuma, un funcionario que públicamente parece gris pero que siempre ha sido duro, acaba de dar un golpe de timón extraordinariamente osado, y de forma discreta le quitó prácticamente todo el poder a los subsecretarios de Educación. Oculto tras las recientes medidas de austeridad del gobierno y el recorte de los gastos de operación, Moctezuma publicó un nuevo reglamento interno de la Secretaría en donde creó nuevas secretarías generales, sumadas a las ya existentes, la mayoría de ellas dependiendo de él directamente.
Presupuestalmente, se puede pensar mediante ese tipo de acción que redujo gastos, que es lo único que ve la Secretaría de Hacienda y el Presidente, pero en el reacomodo incluyó adecuaciones a varios artículos normativos de la Secretaría. El más importante es el 52, dentro del Capítulo XI de la suplencia de los servidores públicos, donde se establecía que en caso de ausencia del titular, sería suplido, en este orden, por los subsecreta rios de Planeación, Evaluación y Coordinación, de Educación Superior, de Educación Media Superior, de Educación Básica o por el Oficial Mayor. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, p. 36)
A uno le encantan los reflectores; el otro les huye. Uno lleva poco tiempo en la política, pero ya le gustó; el otro lleva décadas y con grandes aspiraciones. La verdad es que ambos tienen aspiraciones y por ello, parte de las tensiones. Me refiero al subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, y al Canciller, Marcelo Ebrard, a quienes el presidente López Obrador ha encargado parte importante de las tareas que enfrenta México ante la pandemia.
Y aquí arranca el problema. Hugo López-Gatell quisiera ser la única figura que destaque en la estrategia para enfrentar al Covid. O si no la única, sí la principal y cuyas ideas sean las que prevalezcan en la toma de decisiones. Pero desde que el presidente López Obrador decidió, por motivos de austeridad, eliminar las ventanillas de Asuntos Internacionales de las Secretarías, la cancillería ha asumido un papel fundamental en la pandemia.
Primero para negociar la llegada apresurada de insumos médicos a México. Segundo para la repatriación de mexicanos varados o que murieron en el extranjero a causa de la enfermedad. Y tercero y más importante en estos momentos, para negociar el acceso a una vacuna cuando esté disponible. (Ana Paula Ordorica, El Universal, Nación, p. 2)
El Instituto para Devolverle al Pueblo lo Robado (Indep) hechura e idea personal del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien ordenó transformar al antiguo SAE de Hacienda en un instituto con nombre de tintes ideológicos y emblemático de su Cuarta Transformación, se ha vuelto centro del escándalo. Su titular Jaime Cárdenas Gracia renunció al cargo que le dio apenas hace tres meses el Presidente, con una dura carta en la que denuncia irregularidades y corrupción en los procesos de valuación y subastas de los bienes decomisados por el Estado, además de conductas ilegales de servidores públicos que manipulaban joyas y alteraban las piezas subastadas.
Y es que el extitular del Indep en su carta de renuncia de tres cuartillas exhibe crudamente la corrupción que priva en el instituto creado y bautizado por el propio Presidente. El apartado tercero de su misiva que dirigió al presidente López Obrador, Cárdenas lo titula “Combate a la corrupción” y dice textual: “1. Encontramos al inicio de nuestra función probables irregularidades administrativas –procedimientos de valuación que no garantizan los principios del artículo 134 constitucional (el mayor beneficio para el Estado), mutilación de joyas, contratos favorables a las empresas y no al Indep, y conductas de servidores públicos contrarias a las normas–. En consecuencia, hemos presentado denuncias administrativas del órgano interno de control. 2. Por la manipulación de distintas piezas de joyería, hemos presentado las denuncias penales a la Fiscalía General de la República”. (Salvador García Soto, El Universal, Nación, p. 7)
Globali… ¿Qué? // AMLO olvidó el mundo en su discurso ante la Asamblea de la ONU
El discurso del presidente López Obrador durante la Asamblea de Naciones Unidas no cumplió con los requisitos mínimos para encontrar eco en una de las cajas de resonancia más potentes del mundo como es la ONU.
Su mensaje fue etnocéntrico porque careció de rasgos globales. La Asamblea de Naciones Unidas, aunque de manera virtual, no es el Palacio Nacional ni la sala del Congreso. Tampoco es un discurso que se pueda usar como entrevista para un periódico ni para un debate con la oposición.
A la tribuna de Naciones Unidas se llega con un discurso de compromisos internacionales en el marco del multilateralismo. ¿Qué puede aportar México para resolver el cambio climático? ¿Qué puede hacer México para evitar, lo que dijo António Guterres en la sesión inaugural, una nueva Guerra Fría entre Estados Unidos y China? ¿Por qué México ha fallado en el manejo de la crisis del nuevo coronavirus siendo el país uno de los cinco donde han muerto más personas? ¿Qué temas llevará México en la agenda del Consejo de Seguridad? ¿Cuáles han sido los avances de la agenda de la Celac ahora que México la preside? (Fausto Pretelin, El Economista, Geopolítica, p. 41)
A principios de su mandato el presidente López Obrador lanzó una vigorosa campaña para combatir el robo de gasolina. Si bien algunas de las acciones que emprendió, como el cierre de ductos, generaron una costosa escasez de combustible, y la estrategia fue un factor en la explosión de Tlahuelilpan del 18 de enero de 2019, que dejó un saldo de 137 muertos, mucha gente respaldó la posición del gobierno. Y con razón. Era inaceptable seguir permitiendo el robo de combustibles, lo cual se hacía muchas veces con la aquiescencia de funcionarios. La fuerza que el gobierno federal empleó contra el huachicoleo, sin embargo, ha estado ausente ante el robo de peajes o los bloqueos de vías férreas.
El Presidente reconoce el daño producido por estas acciones, que son una forma de extorsión, pero piensa que, al contrario de lo que hizo para combatir el robo de combustible, basta en estos casos con hacer un llamado a la gente para que “todos nos portemos bien”. (Sergio Sarmiento, Reforma, p. 8)
Porfirio, es decir, Citlalli // La apuesta, por la senadora // 2024, en el ambiente // Anaya desplazaría a Calderón
El grupo que postula al veterano y pluripartidista Porfirio Muñoz Ledo a la presidencia de Morena busca, en realidad, que la joven senadora Citlalli Hernández Mora, integrante de esa corriente llamada Los puros, sea la beneficiaria inmediata y a mediano y largo plazos.
El cálculo es simple: Citlalli no ganaría de manera directa la dirigencia morenista, pues por edad y carrera política no tiene el nivel de conocimiento público que se requiere para avanzar en las tres encuestas de opinión que firmas particulares levantarán entre ciudadanos en general, al azar y en muestra representativa (según eso).
Pero Muñoz Ledo es una marca política sumamente conocida y, dado que va en una suerte de fórmula extraoficial con Hernández Mora, y a ambos los apoya el grupo nucleado en pro de Claudia Sheinbaum para 2024, con Porfirio se alcanzaría la victoria en términos de popularidad y con Citlalli en cuanto a la operación física y territorial que por edad y circunstancias de salud ya no puede ejercer a plenitud el longevo político, que mantiene lucidez intelectual. (Julio Hernández López, La Jornada, política)
Porfirio Muñoz Ledo, aspirante a la presidencia de Morena, aclara que no está contra Marcelo Ebrard, sino de lo que hace. “Está más acelerado que cualquier político mexicano”, nos dice.
El diputado federal acusa al canciller de moverse prematuramente para salir en la foto del 2024. “Anda desatado por la Presidencia de la República”, dice. Muñoz Ledo, además, está en contra de que el canciller haya puesto la política migratoria al servicio de Trump. “Anda muy ocupado con Estados Unidos”, subraya.
En una larga charla a través de Zoom jura que, si llega a la presidencia de Morena, no va a tolerar que Ebrard esté metido en la sucesión presidencial. “O la regula el presidente del partido o nadie la regula. No se va a meter el Presidente en eso”, dijo.
No quiso abundar en la declaración que le hizo a El País, en el sentido de que, si llega a presidir Morena va a expulsar a Marcelo “si sigue así”. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)
El tiempo vuela. Lugar común chocante, pero veraz. Lo uso para recordar que se está cumpliendo un sexenio de la desaparición, en Iguala, de 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa en Guerrero. Un hito en la historia del sexenio del presidente Peña Nieto. Ese gobierno ya no fue el mismo después de ese terrible evento. Hoy, seis años después, seguimos sin saber cuál fue el desenlace de los normalistas. La llamada “verdad histórica” ya no es ni verdad ni histórica. Las investigaciones continúan. Los muchachos siguen oficialmente desaparecidos. La herida social permanece abierta. Las protestas se eternizan.
Regreso a ver mis notas de hace seis años. Ya desde entonces sentía una gran rabia. El coraje de ver cómo, entre más se investigaba, más mierda salía. Utilicé precisamente esta palabra altisonante en una de mis columnas. Pedí perdón a mis lectores justificando que, a veces, los columnistas teníamos que sacar nuestro enojo de alguna manera. Hoy vuelvo a disculparme. Sí: la mierda de un Estado incapaz de encontrar a los desaparecidos y hacerles justicia a sus familiares.
Decía desde entonces que nos debíamos de poner en los zapatos de los 43 padres de familia quienes, desde el primer día, buscaron incansablemente a sus hijos desaparecidos. (Leo Zuckermann, Excélsior, Nacional, p. 19)
Dos mil veinte pinta para ser el año de las protestas y de las movilizaciones. Algunas (la rifa y las firmas para apuntalar la consulta sobre el juicio a los ex-presidentes) son convocadas por Morena y consagradas desde la tribuna “mañanera”. Otras, como el conflicto por el agua en Chihuahua, forman parte de otra realidad.
Los ciudadanos se movilizan para demostrar su inconformidad con algún acto de autoridad, para meter propuestas a la agenda pública o para defender o ampliar privilegios. También es eficaz como sucedáneo del psicoanalista.
La rifa del avión y la recolección de firmas pidiendo juicio a los ex-presidentes estimularon las críticas. Veamos lo dicho por cuatro políticos. “Cortinas de humo”, bramó el priista; “gran distractor”, añadió el bien portado panista; “ocurrencias presidenciales”, puntualizó el emecista; “simulación” y “farsa ilegal”, sentenció el perredista. (Sergio Aguayo, Reforma, Opinión, p. 9)