Columnas de Opinión 240720

Astillero

Jiménez Espriú: civil que cae // Más poder a la Armada // Espadas Ancona, antiAMLO // La indebida generosidad

Podría decirse que es una víctima civil. Javier Jiménez Espriú, uno de los acompañantes de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en la larga travesía hacia el poder político nacional, sucumbió ayer en términos administrativos ante el avance de las fuerzas militares, específicamente la Armada, que está en curso de tomar el control de puertos y aduanas marítimas, en el contexto de la amplísima y preocupante cesión presidencial de posiciones a las secretarías de la Defensa Nacional (Sedena) y de la Marina (Semar).

Es cierto que el Presidente de la República tiene entre sus facultades la de nombrar y remover libremente a los miembros de su gabinete y que, a fin de cuentas, en él recae la responsabilidad política e histórica de lo que el gobierno federal haga durante un sexenio y no en sus secretarios o directores. Pero también es verdad que esos subordinados del Ejecutivo federal tienen una área delimitada de operación que debe ser preservada para que el titular pueda entregar cuentas específicas a su jefe. (Julio Hernández López, La Jornada, Opinión, p.10)

 

México está enladronado

Sin conocer a Peña Nieto ni sus 40 ladrones, la tremenda frase que titula este escrito es debida a un viejo periodista, novelista e historiador, Roberto Blanco Moheno, quien fue señalado por Carlos Monsiváis como escarba basura No sé si fue reconocimiento o acusación, pero en el tema de la corrupción, Blanco Moheno acertó y reveló conductas que el sistema había procurado disimular.

La frase se enunció a mediados de la década de los 50 y fue una especie de decir hasta aquí a un sistema que se había empeñado en que esa vergüenza se viera como parte de tantas cosas de la vida, como normal. El presidente Ruiz Cortines, desde sus primeros días, reveló los pecados del inmediato pasado.

Otros presidentes quisieron perseguirla y poco pudieron ante un nudo de codependencias, complicidades oficiales y privadas que ataban con mucho los esfuerzos. El sistema se debía mucho a ella y le correspondía. (Jorge Carrillo Olea, La Jornada, Opinión, p.18)

 

El sistema electoral no sirve

El sistema electoral vigente en México no fue diseñado para garantizar procedimientos democráticos, sino para perpetuar el régimen oligárquico, corrupto y neoliberal que fue derrotado en 2018. Es un andamiaje institucional gatopardista que ha asegurado por décadas la confluencia de los partidos en un consenso de continuismo, simulación y tolerancia a la impunidad y la descomposición; también ha garantizado el sometimiento de la vida interna de las fuerzas políticas con registro a las determinaciones (arbitrarias, tendenciosas y sesgadas la mayor parte de las veces) del IFE-INE y del Tribunal Electoral. En uno y otro faltan tanto las atribuciones legales como la voluntad política para sancionar acciones y conductas fraudulentas, pero tienen atribuciones en exceso para imponer decisiones sin derecho a apelación y para manejar presupuestos excesivos y fuera de toda decencia.

Vale la pena analizar este último punto. Los cargos oficiales han sido por tradición un excelente sitio para efectuar negocios sucios y de allí la distorsión cultural, aún no erradicada, de ver en el servicio público un camino rápido al enriquecimiento. Pero incluso la actividad política y partidista en sí misma, es decir, al margen de puestos en el gobierno, fue convertida en el periodo neoliberal en un sector pletórico de oportunidades de negocio, en el contexto de los enormes y onerosos aparatos partidistas financiados con dinero del erario. (Pedro Miguel, La Jornada, Opinión, p.19)

 

Templo Mayor

PARA un ingeniero como Jorge Arganis que lleva casi 60 años en la talacha, seguramente es un honor encabezar la Secretaría de Comunicaciones y Transportes. Sin embargo, no está claro si es un ascenso en el organigrama real de la 4T.

PORQUE de estar a cargo de ese elefante blanco llamado Dos Bocas, uno de los proyectos consentidos del Presidente, ahora asume una dependencia mermada y marginada de las obras importantes del sexenio y a la que, además, le van a quitar los puertos.

A ESO hay que sumar el hecho de que Javier Jiménez Espriú salió con el prestigio como ingeniero bastante abollado por prestarse a los caprichos presidenciales ignorando las consideraciones técnicas… como cuando avaló las ocurrencias de José María Riobóo y el aeropuerto se fue a Santa Lucía. ¿Será para felicitar a Arganis o para darle el pésame? Es pregunta con buenos cimientos.

VAYA dilema tendrá Alejandro Murat con la visita que hoy inicia Andrés Manuel López Obrador en Oaxaca, pues mientras el Presidente anda como la castañuela haciendo como que no hay pandemia, el gobernador priista trae en su apogeo la crisis del coronavirus.

TAN ES ASÍ que hace unos días, de plano, lanzó una advertencia para los habitantes del Istmo y la Cuenca del Papaloapan para implantar una nueva cuarentena debido al incremento en los contagios. Además, en la capital se ha denunciado que ya no hay espacio en los hospitales. Inclusive hubo un movimiento de médicos para pedirles a los oaxaqueños, a través de las redes sociales, que no salgan de casa. Y en medio de todo eso… llega AMLO sin cubrebocas. (Fray Bartolomé, Reforma, Opinión, p.8)

 

Bitácora del director / Renunciarle al Presidente

En la tradición política mexicana, los miembros del gabinete sólo dejan el cargo por despido o por promoción.

Ha habido excepciones, por supuesto. Como las dimisiones de Gilberto Valenzuela, secretario de Gobernación, en 1925; y Carlos Tello Macías, secretario de Programación y Presupuesto, en 1977.

Valenzuela renunció cuando el presidente Plutarco Elías Calles impuso a Carlos Riva Palacio como gobernador del Estado de México.

-¿Por qué renuncia si yo no le he perdido la confianza? —preguntó el mandatario.

-Usted a mí no, pero yo a usted sí.

Algunas renuncias al gabinete se han quedado en el intento. Como la del escritor Agustín Yáñez, secretario de Educación del presidente Gustavo Díaz Ordaz, quien presentó su dimisión en los días del movimiento estudiantil de 1968.

Yáñez no tardó en conocer la furia de su jefe: “A mí ningún hijo de la chingada me renuncia. Váyase a cumplir mejor su cometido”. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Opinión, p.2)

 

Arsenal / “¿Comunista yo? Naaaa…”: López Obrador

El presidente López Obrador se deslindó ayer del comunismo, doctrina que elimina la propiedad privada en los medios de producción, proclama la inexistencia de clases sociales y limita las libertades individuales.

“¿Cómo va a ser comunista el Presidente de México si va a Washington a ver al presidente Trump? ¿Si tenemos buena relación con Estados Unidos y somos respetuosos de las libertades?”, preguntó el primer mandatario en Palacio Nacional.

El mismo respondió: “Naaada. No hay ningún fundamento. Es un movimiento mundial ultraconservador, que se caracteriza por un odio irracional y la incapacidad para establecer un debate respetuoso.

“Si se les pregunta “a ver, que es el comunismo, no saben. Piensan que es una cosa terrible y ya”. (Francisco Garfias, Excélsior, Opinión, p.4)

 

Frentes Políticos

  1. Buenas intenciones. La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, indicó que aun cuando la lucha en contra de la corrupción ha tenido buenos resultados, falta mucho por hacer. Tras ser cuestionada sobre la encuesta del Inegi, en donde 88% de las unidades económicas considera que los actos de corrupción son frecuentes en trámites de gobierno, destacó el apoyo que ha tenido por parte de los alcaldes para erradicar este flagelo. “Hemos terminado con mucha corrupción que había arriba, hay mucha transparencia. Pero hay muchas otras áreas abajo en donde no hemos podido atender, y estamos comprometidos con acabar y erradicar la corrupción en la ciudad”, dijo. Es el cáncer del país; no lo dejen para después.

 

  1. Viraje. Javier Jiménez Espriú dejó de ser el secretario de Comunicaciones y Transportes, la noticia fue confirmada por el presidente Andrés Manuel López Obrador. La carta de renuncia está fechada desde el pasado 17 de julio, pero hasta ayer fue aceptada por el Primer Mandatario. “Agradecí el apoyo, profesionalismo y servicio aportado al país del ingeniero Javier Jiménez Espriú, quien será sustituido por el ingeniero Jorge Arganis Díaz Leal en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes”, confirmó el Presidente. Espriú se va en un momento en el que la investigación sobre negociaciones con la firma Odebrecht le pisan los talones, y después de que López Obrador transfiriera el control de puertos y aduanas a la Marina, lo que generó diferencias. Qué triste para él que lo mejor de su gestión haya sido su renuncia. (Excélsior, Opinión, p.15)

 

Bajo Reserva

El mensaje clave de la carta de Jiménez Espriú

Quizá lo que nunca tuvo fue capacidad para el puesto, pero sí dignidad. Nos dicen que el secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, será recordado más por sus pifias que por sus logros al frente de su muy importante carrera, pero también que, a diferencia de muchos, tuvo la dignidad necesaria para presentar su renuncia y el valor para expresar su desacuerdo con el Presidente. La prueba, nos hacen ver, está en la fecha de su carta de renuncia: el mismo día, 17 de julio, que el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció en Manzanillo, Colima, que la operación de los puertos mercantes del país le sería arrebatada a la SCT y entregada a las Fuerzas Armadas. La carta de renuncia fue fechada y firmada por don Javier el mismo día. Al igual que Jiménez Espriú, otros han tenido la dignidad de renunciar cuando sus ideas no coinciden con las del Presidente y lo han expresado de manera franca en sus cartas de renuncia, sin la vieja práctica de argumentar “motivos personales” o “motivos de salud”. Resaltan los casos del ex secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, y del exdirector del IMSS, el senador Germán Martínez. Nos dicen que varios miembros del actual gobierno, consideran erróneas algunas decisiones presidenciales, por ejemplo las de llevar la austeridad al exceso de la pobreza y de hacer caravana con el sueldo ajeno. Sin embargo, les ha faltado la dignidad y el valor de Jiménez, Urzúa o Martínez, nos comentan. (El Universal, Opinión, p.2)

 

Gran Angular/ ¿Está el caso Lozoya detrás de la salida de Jiménez Espriú?

La militarización de los puertos y las aduanas anunciada por AMLO el viernes pasado, deberá pasar, necesariamente, por modificaciones a la ley. Y es que, sin menoscabo de la necesidad de que la Marina y el Ejército refuercen la seguridad y emprendan la limpieza de esos recintos infestados de corrupción, su administración corresponde, constitucionalmente, a la SCT y Hacienda, respectivamente. El propio Presidente dijo ayer que promoverá ante el Congreso las reformas necesarias.

Entonces no hay marcha atrás y eso lo confirma el hecho de que AMLO haya aceptado la renuncia de Javier Jiménez Espriú quien argumentó no estar de acuerdo con esa decisión presidencial.

La salida del gabinete del hoy ex titular de la SCT fue la más cantada casi desde el inicio del gobierno de la 4T.

A lo largo de los pasados 18 meses se especuló con los más diversos motivos. Finalmente se concretó ayer por su oposición a militarizar lo puertos, según lo explica en su carta renuncia y lo dijo el Presidente al anunciarla. (Raúl Rodríguez Cortés, El Universal, Opinión, p.12)

 

Desempleo sin salida

Más de 15 millones de mexicanos en capacidad de laborar se encuentran sin empleo en este momento, de ellos, poco más de 2 millones son nuevos desempleados que perdieron su puesto de trabajo a raíz de la pandemia de coronavirus, mientras que los 13 millones restantes lo estaban antes de la contingencia, muchos de ellos en búsqueda de una vacante laboral pero que por la situación no la han encontrado y tendrán que esperar a la reactivación económica para poder colocarse en el mercado de trabajo, incluso de manera informal.

Del universo de más de 32 millones de mexicanos considerados dentro del sector de población económicamente activa, los cuales representan menos de la mitad (48.2%) de personas en edad de trabajar en el país, más de 15 millones reportaron haberse visto afectados con una reducción de ingresos a partir de la instauración de la contingencia sanitaria. (El Universal, Editorial, p.14)

 

Trascendió

Que más tardó el ex presidente Felipe Calderón en reconocer públicamente el mérito de Mario Delgado en la elección por consenso de los cuatro nuevos consejeros del INE, que encabeza Lorenzo Córdova, que el legislador morenista en desmarcarse del elogio y señalar que tal reconocimiento no puede venir de quien, según dijo, fue el beneficiario de uno de los fraudes electorales más vergonzosos en la historia.

De por sí el líder parlamentario en San Lázaro ha sufrido en carne propia una campaña de linchamiento orquestada en redes sociales por defender el proceso de selección de los consejeros electorales, ante el intento de un grupo de sus correligionarios para descarrilarlo, como para que ahora lo asocien con un de los enemigos favoritos de la 4T.

Que de manera sorpresiva, la Auditoría Superior del Estado de Baja California, encabezada por Jesús García Castro, puede perder una de las facultades que tienen todos los órganos fiscalizadores, que es emitir una determinación técnica sobre aprobar o rechazar los informes de las cuentas públicas de la entidad, luego de que la comisión correspondiente del Congreso estatal, presidida por el morenista Marco Antonio Zazueta, aprobó por unanimidad eliminarle esas competencias. El dictamen irá al pleno del Legislativo local. (Milenio, Opinión, p.2)

 

El Asalto a la razón / Aduanas, puertos y Constitución

En su adiós, Javier Jiménez Espriú le razonó al Presidente la causa de su dimisión a la titularidad de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes: “El motivo, que le he expresado personalmente, es mi diferendo por su decisión de política pública de trasladar al ámbito militar de la Secretaría de Marina las funciones eminentemente civiles de los puertos, de la Marina Mercante y de la formación de marinos mercantes. Lamento profundamente no haber tenido éxito en transmitirle mi convicción y mi preocupación sobre la grave trascendencia que considero tiene esta medida para el presente y el futuro de México, tanto en lo económico como en lo político…”.

Afectuoso y agradecido, tuvo la gentileza de no fundamentar su despedida con un detalle que pusiera en duda su fineza, transcribiendo el artículo 129 de la Constitución que su ex jefe prometió cumplir y hacer cumplir: En tiempo de paz, ninguna autoridad militar puede ejercer más funciones que las que tengan exacta conexión con la disciplina militar. Solamente habrá Comandancias Militares fijas y permanentes en los castillos, fortalezas y almacenes que dependan inmediatamente del Gobierno de la Unión; o en los campamentos, cuarteles o depósitos que, fuera de las poblaciones, estableciere para la estación de las tropas. (Carlos Marín, Milenio, Opinión, p.7)

 

En Privado / Renuncias y denuncias

Tres de las cuatro renuncias del gabinete presidencial han ido acompañadas de duras críticas y desacuerdos sobre decisiones y políticas públicas del jefe del Ejecutivo.

La primera fue la de Josefa González Blanco a la Secretaría de Medio Ambiente por un incidente en el retraso de la salida de un vuelo comercial.

La segunda fue la de Germán Martínez a la dirección del IMSS, 21 de mayo de 2019, en la que acusó que algunos funcionarios de Hacienda tienen una injerencia perniciosa, de esencia neoliberal: ahorro, ahorro y más ahorro y un rediseño institucional donde importa más el cargo que el encargo.

La tercera, el 9 de julio del año pasado, del secretario de Hacienda Carlos Urzúa, por diferencias con las políticas económicas del Presidente. Estoy convencido de que toda política económica debe realizarse con base en evidencia, cuidando los diversos efectos que puedan tener libre de todo extremismo, sea éste de derecha o de izquierda. Sin embargo, durante mi gestión las convicciones anteriores no tuvieron éxito. Aunado a ello, me resultó inaceptable la imposición de funcionarios que no tienen conocimiento de la Hacienda Pública, motivado por personajes influyentes del actual gobierno con un patente conflicto de intereses. (Joaquín López-Dóriga, Milenio, Opinión, p.3)

 

Estrictamente Personal / Ganaron (otra vez) los militares

Ocho meses duró la batalla intramuros de Javier Jiménez Espriú para evitar que la Marina se apoderara de los puertos y las aduanas dentro de sus instalaciones, pero no pudo ganar la pelea. Jamás iba a ser vencedor de esta lucha, porque su adversario no era el secretario de la Marina, el almirante José Rafael Ojeda, sino el propio Andrés Manuel López Obrador. Como si no lo conociera. Desde que es Presidente, cada vez que se siente rebasado por las circunstancias de la realidad, se refugia en las Fuerzas Armadas. La debilidad ejecutiva de López Obrador, se está resolviendo sistemáticamente por mayor acción, presencia y control castrense sobre la vida civil del país, cuyo orden está cayendo bajo control militar.

Jiménez Espriú dejó ayer oficialmente la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) por un diferendo con el Presidente al decidir entregar a la Marina el Sistema Portuario Nacional, que tiene 117 puertos y terminales. Era una afrenta más. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Opinión, p.40)