Columnas de Opinión 240920

Templo mayor

SEGURAMENTE el más contento con el plantón y las movilizaciones anti AMLO del movimiento Frena… ¡es el propio AMLO! Y es que el grupo encabezado por Gilberto Lozano le quiere enseñar a hacer mole a Doña María al pretender que con un plantón el Presidente va a renunciar.

A ESO se suma la actitud del propio Lozano, insultando, agrediendo, descalificando, que sólo sirve para darles armas a los críticos de su movimiento. Es el equivalente a Gerardo Fernández Noroña en el otro polo del espectro político y eso no es halago.

NO OBSTANTE el mérito de Frena es haber puesto sobre la mesa un hecho irrebatible: hay un amplio sector de la población que no sólo no está de acuerdo, sino que está abiertamente en contra del Presidente. Y contrario a lo que dice López Obrador, no se trata de aquellos que perdieron sus privilegios o “dejaron de robar”.

LOS CLAXONAZOS semanales y el plantón de Frena dejan en claro que el mundo feliz de la 4T no abarca todo México. El problema es que el Presidente no lo entiende y los partidos de oposición… ¡tampoco! (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)

 

Bajo reserva

Miente quien diga que la autollamada Cuarta Transformación no dice la verdad, la mera mera verdad de las cosas. Ayer el propio presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, dijo algo que sus antecesores priistas y panistas negaron siempre pese a ser una realidad. Ayer, el mandatario dijo con todas sus letras que Notimex es un medio del gobierno. “Notimex tiene el propósito de informar lo que hace el gobierno, esa es su función…”. Así como lo escuchó, la sinceridad de Presidente es contrastante con la de los expresidentes que aseguraban que Notimex era una agencia informativa del Estado mexicano. Siempre se dijo que la agencia no era de Estado sino simplemente un medio del gobierno, y ayer quedó confirmado. La 4T sí llama al pan, pan, y al vino, vino.

Dejan sin vacuna a López-Gatell

¿A qué le temerá la autollamada cuarta transformación, que en el Senado pidió que al subsecretario Hugo López-Gatell Ramírez lo escondieran en una comparecencia ante la Comisión de Salud con otros funcionarios del sector? Al locuaz vocero de la pandemia lo habían agrupado con la presentación de Juan Antonio Ferrer, del Insabi, y con Alonso Novelo Baeza, titular de Cofepris, pero hasta los senadores de Morena rechazaron el plan. Lo que nadie le puede asegurar a don Hugo es que la leña verde para recibirlo en la Cámara Alta ya está lista, nos dicen, particularmente en la bancada del PAN. Así que don Hugo tendrá que acudir al Senado sin vacuna alguna contra los opositores. (El Universal, Nación, p. 2)

 

Frentes políticos

Dupla dinámica. Los embajadores de México y Estados Unidos, Martha Bárcena y Christopher Landau, participaron en el lanzamiento de la convocatoria del Fondo de Innovación de la Fuerza de 100 mil en las Américas en su capítulo México-Estados Unidos, que apoyará proyectos académicos de universidades estadunidenses y de nuestro país para crear programas innovadores de intercambio de estudiantes a fin de convertirse en una fuerza laboral altamente certificada. A pesar del desafiante contexto actual, la cooperación México-EU en materia educativa, sigue siendo una prioridad para ambas naciones. Este gesto bilateral borra para miles de jóvenes mexicanos el fantasma del muro inquebrantable. Además, este proyecto es una iniciativa líder en la diplomacia pública. De ese tamaño es la amistad entre embajadores; así sus proyectos. (Excélsior, Nacional, p. 11)

 

Trascendió

Que la ministra Yasmín Esquivel tiene listo para someter a consideración del pleno de la Suprema Corte un proyecto de resolución encaminado a desechar la controversia constitucional interpuesta por Laura Rojas, ex presidenta de la Cámara de Diputados, contra el acuerdo del Ejecutivo para disponer de las fuerzas armadas en tareas de seguridad pública. Como lo señaló la Consejería Jurídica del Presidente en su reclamación ante el Poder Judicial por admitir la impugnación, y como han sostenido los diputados de la 4T, la juzgadora argumenta que la panista debió acreditar el aval de la mayoría parlamentaria para presentar el recurso, aun cuando la legislación le da la facultad de presentar “por sí misma” la demanda. (Milenio Diario, Al frente, p. 2)

 

Confidencial

Mariguana en el Senado.- En la comparecencia de ayer de la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, en el Senado, la nota de color la dio el senador sin partido Emilio Álvarez Icaza. El legislador llevó una planta de mariguana para regalársela a la responsable de la política interna del país. Aunque más de uno pensó en las propiedades de dicha planta para aliviar las reumas, la verdad es que Álvarez Icaza simplemente, con el acto, recordó que han pasado dos años y no ha sido aprobada la ley que regula el uso de la cannabis, presentada, por cierto, por la propia Sánchez Cordero en su calidad de senadora, antes de que ocupara la oficina del Palacio de Covián. (El Financiero, Nacional, p. 29)

 

Rozones

Ahí te dejo el… instituto.- Nos aseguran que las relaciones entre el Presidente y Jaime Cárdenas no quedaron muy bien que digamos. El tabasqueño le mandó al constitucionalista dos mensajes fuertes; primero, que no se le dio el servicio público al frente del Indep, luego en la mañanera del miércoles agregó que le faltaron ganas, e incluso le dio miedo enfrentar al “animal de buen tamaño” que representa la corrupción en el organismo. La respuesta del exconsejero del IFE no tardó mucho, al revelar los cuestionamientos que desde Palacio le hacían a su formación como abogado y como académico. El caso es que, sin ser frontal, Cárdenas Gracia dejó bajo el reflector una verdad incómoda. Y es que ahora, nos dicen, el estelar Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado, pasó de verse como Robin Hood a visualizarse como Al Capone. Y como dice la canción: no es lo mismo. (La Razón, La Dos, p. 2)

 

Quebradero //¿Por qué andan renunciando?

Algo importante en este Gobierno es que quienes le han renunciado han planteado argumentos sin esconder las razones de sus separaciones del cargo. No hemos visto aquello de “renuncia por motivos de salud”, “renuncia para dedicarle tiempo a su familia” o “renuncia por razones personales”.

La mayoría de las dimisiones en el presente Gobierno han tenido su razón de ser, nadie ha dejado el cargo por la puerta de atrás u omitido sus motivos. Es saludable, porque se han puesto de manifiesto las diferencias que tienen con el Gobierno, lo cual resulta importante porque debiera permitirle al Presidente, más que señalar a quienes renuncian, a considerar que detrás de estas decisiones se encuentra una serie de motivos que deben de ser considerados para la gobernabilidad.

La renuncia de Jaime Cárdenas Gracia coloca estas reflexiones en la discusión. En su carta de renuncia expone principios y definiciones. En entrevista ayer con Ricardo Rocha establece que: “Yo exponía dudas, puntos de vista, tanto a los colaboradores cercanos al Presidente como al Presidente mismo, y creo que los comentarios que hacía no siempre gustaron… varias veces el Presidente cuestionó mi formación de abogado, mi carácter formalista, mi insistencia en los procedimientos”, explicó ayer Cárdenas.

Al Presidente le vendría bien reflexionar sobre los motivos por los cuales personajes cercanos y quizá hasta queridos han renunciado. No se están bajando del barco por agotamiento o por falta de convicción, lo hacen porque se están dando cuenta de que se van cerrando los caminos para hacer valer la construcción de ideas y proyectos que fortalezca la gobernabilidad y al propio Presidente. (Javier Solórzano, La Razón, La Dos, p. 2)

 

Alhajero // Ya es hora de irse

Ya lo venía pensando, confesó el Presidente. Pero con eso de que salió a relucir el tema del juego de la doble cachucha (usar el cargo para hacer campaña), López Obrador aprovechó para enviarles el recadito:

“Todos los que tienen aspiraciones para participar como candidatos en las elecciones del año próximo tienen que abandonar el gobierno”. ¿Cuándo? Lo más pronto posible (…) A más tardar en octubre, a finales de octubre, apuntaría. A todos quedaba claro en la mañanera que el principal aludido —público es que su sueño es gobernar su estado, Sonora— era Alfonso Durazo, actual secretario de Seguridad. Pero no el único…

En sus respuestas, Andrés Manuel dejaba ver que podía haber otro(s) más, insistía en el plural. E incluso precisaba, para que no hubiera malentendidos: “Y no se van corridos, no se van mal vistos…”.

Es un derecho –agregaría-. “Y yo estoy seguro que los que renuncien con ese propósito van a ir a ayudar; no son malas personas”. En otras palabras, les decía a los suspirantes —a sus simpatizantes, bots y demás— que no los consideraba traidores si lo abandonaban por esa razón: la de ir a ayudar al pueblo. (Martha Anaya, El Heraldo de México, País, p. 6)

 

En privado // De la fatiga al miedo, ¿y lo robado?

El martes por la mañana, el presidente López Obrador se había referido a la renuncia de Jaime Cárdenas a la dirección del Instituto Para Devolverle al Pueblo lo Robado, Indep, diciendo que se había fatigado por el trabajo y regresado a la academia.

Ayer ya le subió al tono y le reprochó desde el púlpito mañanero el miedo que tuvo y dijo: Limpiar era lo que tenía que hacer Jaime, pero no le entró. A Jaime le dio miedo e impotencia no saber manejar las cosas al interior del Instituto. Ni modo que si enfrentamos un problema nos dé depresión, nos inmovilicemos. Fueron las dos cosas, miedo e impotencia, y es que está de buen tamaño el animal (la corrupción en el Indep), pero esta es la lucha de David contra Goliat.

Le decía que el martes, al argumentar la fatiga como razón de la renuncia, el Presidente había omitido su diagnóstico de corrupción al interior del Indep y que ayer insistió en que por temor, Cárdenas no hizo lo que tenía que hacer, limpiar ese instituto, en lo que tampoco avanzó su primer director, Ricardo Rodríguez Vargas, removido el pasado 1 de junio.

Pues temor o depresión, David o Goliat, es obligación de este gobierno limpiar y transparentar al Indep para impedir que ladrones desde adentro se roben lo que, robado antes, iban a devolverle al pueblo. (Joaquín López – Dóriga, Milenio Diario, Al frente, p. 3)

 

Contracorriente // ¿La visibilidad de Ayotzinapa es excesiva?

Estamos a dos días de que se cumplan seis años de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. La mayoría de los problemas que aquejan a la sociedad mexicana están concentrados en este caso: macrocriminalidad, corrupción, desapariciones, tortura, ejecuciones arbitrarias, falta de acceso a la justicia, impunidad, ocultamiento de la verdad, entre otras.

Por ello es tan importante la exigencia social de encontrar la verdad y hacer justicia. México es un país lastimado por miles de casos, miles de seres humanos que exigen justicia y que hoy, como afirman algunos colegas, no tienen la misma atención que el caso Ayotzinapa. Pero eso no es responsabilidad de las familias, defensores o medios de comunicación, se trata de la propia inercia política de un caso que, a lo largo de seis años, ha ido desnudando engendro de impunidad que refuerza la violación de los derechos humanos.

Según declaró el Presidente, este 26 de septiembre se rendirá un informe sobre los avances de la investigación. Resulta poco probable que se trate de un informe sustancioso en su contenido y que dé tranquilidad a las familias. (Maité Azuela, Milenio Diario, Política, p. 13)

 

Estrictamente personal // El malagradecido Presidente

Jaime Cárdenas ha sido un incansable luchador por las causas liberales y se ha alineado recurrentemente a las causas de la izquierda desde hace varios lustros. Al concluir su gestión como consejero electoral se sumó al proyecto de Andrés Manuel López Obrador, y lo acompañó por años con una enorme lealtad institucional. Bajo el mismo principio presentó su renuncia al Instituto para Devolverle al Pueblo lo Robado, por sentir que no podía ya cumplir con lo que se le estaba exigiendo, acompañada por una larga carta que remató con la denuncia de corrupción en ese órgano de gobierno. López Obrador no le agradeció en nada su trabajo. Por el contrario. Le faltó temple y tuvo miedo, criticó.

Vaya con el Presidente, malagradecido irrefrenable, que no pudo quedarse callado para evitar exhibir las miserias de su administración. No fue porque Cárdenas fuera blandengue. Renunció por la falta de apoyo de López Obrador y de su equipo para poder hacer el trabajo de limpia en ese instituto, pero dentro de los márgenes que marca la ley, como abogado que es, que fue lo que explicó a Ricardo Rocha, en una entrevista en Radio Fórmula. “Ellos esperaban seguramente de mí, lealtad, que por supuesto realicé, pero mi lealtad no era ciega, sino una lealtad reflexiva”, agregó. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, p. 32)

 

Arsenal // Gente hincada, gritos de viva Cristo Rey y una demanda: ¡AMLO, vete ya!

Por momentos el Zócalo parecía una estampa de la Guerra de los Cristeros. Imágenes de la virgen de Guadalupe; cánticos religiosos, gente hincada que rezaba el Ave María; vivas a Cristo Rey, banderas mexicanas y una pancarta: “Fuera López no es un grito de odio. Es un grito de amor a México”.

Era gente del Frente AntiLópez Obrador (Frenaaa). Acababan de llegar a la emblemática plaza, luego de acampar, desde el sábado en Avenida Juárez. Ese día no se les permitió llegar a la Plaza de la Constitución, que tantas veces ocupó como opositor y en la que se han plantado, sin problema, los maestros de la CNTE.

Un juez federal les dio la llave para abrir el cerrojo policiaco que impedía llegar al Zócalo donde, dicen, permanecerá hasta que renuncie el Presidente. Eran pocos, muy pocos los que ‒hacia las dos de la tarde‒ habían alcanzado el objetivo. La plancha les quedaba grande, muy grande. Los huecos eran enormes.

Sólo les abrieron la mitad de la histórica plaza. Una doble valla ‒metálica y policiaca‒ los mantenía alejados de Palacio Nacional. No tenía caso pelear por más espacio. Les falta mucho para llenarlo. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)

 

Juegos de poder // ¿Quién va a ganar, Biden o Trump?

Faltan cuarenta días para una de las elecciones presidenciales más importantes de la historia de Estados Unidos. Está en juego la permanencia del movimiento populista de Donald Trump que tanto ha cambiado, para mal, la política estadunidense.

Ayer, The New York Times presentaba un análisis muy interesante en el que concluía que igual era posible una elección muy cerrada entre el presidente Trump y el candidato demócrata, que una elección muy abierta donde fácilmente ganara Joe Biden. Lo que sí parece descartable es una elección donde gane Trump por un margen amplio.

El problema es que la elección en Estados Unidos no es como la de México donde gana el que más votos obtiene. En nuestro vecino del norte se elige al Presidente por medio de un Colegio Electoral. Cada estado tiene un número definido de electores dependiendo su población.

Por tanto, la elección en Estados Unidos no es de ganar más votos populares sino más estados. De ahí que las encuestas nacionales no sean precisas para predecir el resultado. Son más reveladoras las encuestas por estado. (Leo Zuckerman, Excélsior, Nacional, p. 9)

 

Historias de reportero // El discurso anticorrupción se hace (todavía más) chiquito

Un integrante más del equipo de trabajo del presidente López Obrador renuncia a su cargo denunciando corrupción. No la corrupción del pasado, de la que tanto le gusta hablar al presidente, sino la del presente, la que prefiere no abordar.

Jaime Cárdenas no duró cuatro meses al frente del Indep, el Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado. Se fue porque encontró corrupción y el presidente le retiró su confianza.

Lo contó Jaime Cárdenas a Ricardo Rocha en una entrevista. El brutal testimonio desbarata el supuesto talante anticorrupción que tanto presume tener el primer mandatario.

Cárdenas recibió un instituto del obradorismo. Lo solía encabezar Ricardo Rodríguez Vargas, frecuente figura de las conferencias mañaneras presidenciales. ¿Qué encontró Jaime Cárdenas cuando llegó? Subastas arregladas, mutilación de joyas, favoritismo a empresas y extraños manejos de dinero. Eso lo expresó en su carta de renuncia. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. 2)

 

Jaque mate // El cofre robado

El Presidente debería estar agradecido con Jaime Cárdenas, quien renunció este 21 de septiembre al Instituto para Devolverle al Pueblo lo Robado, el Indep. Su carta de renuncia aporta detalles sobre las irregularidades administrativas y actos de corrupción que han marcado a esta institución, que debería ser modelo de un régimen comprometido no a reducir sino a acabar con la corrupción. En lugar de eso, López Obrador ha decidido descalificar a Cárdenas. Error.

Las faltas que señala Cárdenas son preocupantes: inadecuados procedimientos de valuación, mutilación de joyas, contratos favorables a ciertas empresas, conductas de servidores públicos contrarias a las normas. El instituto debe más de mil millones de pesos en laudos laborales incumplidos, otras cantidades millonarias a las empresas de vigilancia que cuidan los almacenes, y 387 millones de pesos a una “tienda departamental” por el fallo de un tribunal. “Queda pendiente conciliar los 2 mil millones de pesos que en febrero de 2020 [la Fiscalía General de la República remitió] al Indep”. La institución, apunta, es “un cofre con recursos importantes, pero no inagotables”. (Sergio Sarmiento, Reforma, Opinión, p. 8)

 

Astillero

El Diablo y el líder cuántico // Femsa, Lozano, Frena // Pagar 8 mil 790 millones de pesos en adeudos // Más prensa que manifestantes

Nunca se había prodigado tanta atención mediática a un grupo opositor al gobierno mexicano de tan reducido e inestable número de participantes. Más periodistas que manifestantes hubo ayer en el traslado de un plantón de miembros del Frente Nacional Anti-AMLO (Frena) a la Plaza de la Constitución, luego de una resolución judicial que ordenó franquear el paso hacia el sitio popularmente llamado Zócalo.

La extraordinaria cobertura del ultraderechista caso puede entenderse a la luz de los ribetes de rijosidad declarativa de su dirigente empresarial, Gilberto Lozano González, y de los riesgos de confrontación física que genera esa pequeña movilización en una ciudad, la de México, y una sociedad que en su mayoría repelen ese tipo de provocaciones de abiertas pretensiones golpistas. (Julio Hernández López, La Jornada, Política, p. 8)