Columnas de Opinión 240924

Rayuela

¿Pondrá alguien fin a la barbarie perpetrada por Israel con la tolerancia de Estados Unidos? (Rayuela, La Jornada, Contraportada)

Templo Mayor

LAS PRESIONES sobre gobernadores para que influyan en los legisladores de sus estados para aprobar la reforma de la Guardia Nacional han ido creciendo. Obvio, las presiones son en aquellas entidades donde no gobierna Morena como Chihuahua, Aguascalientes, Nuevo León, Querétaro, Coahuila, Jalisco y Guanajuato.

 

POR LO PRONTO, el gobernador de Durango, Esteban Villegas, ya dijo que si él fuera legislador votaría en favor de pasar a la Guardia Nacional al Ejército. Y su voz influye en el priismo como para que algún senador tricolor le haga caso.

AUNQUE PUEDEN DAR casi por seguro que tienen la mayoría calificada con la incorporación de Miguel Ángel Yunes Márquez, los morenistas no quieren confiarse.

A DOS DÍAS de que se cumplan 10 años de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, los ánimos entre los familiares de las víctimas y el Gobierno federal están muy calientes.

EL FIN DE SEMANA, un contingente de estudiantes de la Normal guerrerense y familiares de los desaparecidos atacaron el cuartel del Ejército, el lugar donde más podrían saber sobre la llamada Noche de Iguala, pero que nomás no han ayudado a esclarecer lo que pasó aquel 26 de septiembre.

YA ARRIBARON a la CDMX en varios camiones los contingentes estudiantiles y, pa’ pronto, atacaron el inmueble de la Secretaría de Gobernación.

LOS FAMILIARES de los estudiantes, si bien fueron recibidos varias veces en Palacio Nacional, nomás no quedaron convencidos de las indagatorias en la administración saliente. Y luego de observar cómo le fue al ex subsecretario de Gobernación, Alejandro Encinas, con el Ejército, pues incluso lo sentaron a juicio, lucen más que decepcionados.

A UNOS DÍAS del aniversario, las cosas están peor que cuando empezó el sexenio. Ni fue resuelta ni esclarecida la desaparición, y menos se castigó a los responsables. Quedará como un pendiente muy complicado para la nueva Presidenta.

¡AH, CARAY! ¿Cómo entender la declaración de ayer de la presidenta electa Claudia Sheinbaum de que el fiscal Alejandro Gertz Manero permanecerá en su cargo?

SI BIEN ha dicho que pretende hacer sus reuniones de seguridad no sólo con los miembros de su gabinete, sino también con el Fiscal, es claro que el titular de la Fiscalía General de la República no depende de la Presidencia. Formalmente, su periodo concluye hasta 2028, y sólo puede ser removido antes de concluir su encomienda por el Senado, que fue quien lo nombró.

EL ASUNTO NO ES MENOR, pues si la Fiscalía será integrada en las reuniones diarias de seguridad, deberá ser muy clara en la autonomía de sus decisiones. Es previsible que tenga una mayor exigencia de trabajo.

VAMOS A VER si al propio Gertz Manero se le ve más activo, pues a veces no parece tener el menor reparo en comportarse como uno más de la familia morenista. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)

Bajo Reserva

Tamales para festejar que en salud México es mejor que Dinamarca

Hoy, nos hacen ver, será el último informe del Gabinete de Salud en la conferencia “mañanera” del presidente Andrés Manuel López Obrador y nos recuerdan que el mandatario tenía agendado para septiembre recorrer el país y levantar “banderas blancas” en las entidades donde el sistema de salud estuviera 100 por ciento completo –con médicos generales, especialistas, equipo médico y medicinas. A siete días de que concluya el sexenio la meta de tener un sistema de salud mejor que el de Dinamarca parece lejana. ¿También habrá convivio y tamales para festejar el éxito en salud?

 

Las maromas en el Senado

Singular fue la sesión de comisiones en el Senado en la que los legisladores de Morena, Partido Verde y PT tuvieron que hacer maromas para defender la postura del presidente Andrés Manuel López Obrador en el sentido de que traspasar la Guardia Nacional a la estructura de la Sedena no es militarizar la seguridad pública. Los senadores oficialistas repitieron una y otra vez que no se militariza a la Guardia Nacional porque el hoy comandante y la futura comandante de las fuerzas armadas son civiles. Ante la negación sistemática de las bancadas de la 4T, el PAN solo tuvo que leer el dictamen que a la letra dice: “La Federación contará con la Guardia Nacional, fuerza de seguridad publica profesional de carácter permanente e integrada por personal militar”. Así que, si la Guardia Nacional camina como militar, viste como militar y cobra como militar, seguramente será que está militarizada, por más maromas que se quieran hacer.

 

Hará Sheinbaum sus últimos nombramientos

Nos comentan que la presidenta electa, Claudia Sheinbaum, hará en breve los últimos anuncios de los personajes que formarán parte de su gabinete. Se trata de algunos subsecretarios, cuyos nombramientos ya acordó con los secretarios de Estado. Además, se dará a conocer una posición clave: la persona que se hará cargo de la vocería y de comunicación social. En ese sentido, nos comentan que se ha reunido con Jesús Ramírez Cuevas, actual Coordinador General de Comunicación Social y Vocero del Gobierno de la República, para conocer el funcionamiento y logística de las conferencias mañaneras que, ella ha confirmado, se mantendrán durante su gobierno.

 

Por fin, Morena negocia con la oposición

Por fin, la aplanadora morenista negoció con la oposición. Sin embargo, no se trata de que hayan aceptado moverle una coma a alguna de las iniciativas presidenciales, sino de la repartición de las oficinas en la sede de la Cámara de Diputados. Nos comentan que los coordinadores parlamentarios de la oposición y Morena lograron hacer un acuerdo de buena fe para evitar el agandalle de oficinas por parte del partido oficial y aliados. La mayoría morenista, nos dicen, respetó una de las joyas de la corona de la oposición que es conocida como “pecera” del PRI que se encuentra en el edificio H. Mientras que al PAN le dejaron sus oficinas ubicadas en el edificio B, donde presuntamente estaba el spa panista. Así, no hubo acuerdo en la reforma judicial, ni lo habrá para la de la Guardia Nacional ni el resto de las iniciativas mandadas por el Ejecutivo, pero, al menos los priistas y panistas no serán desalojados de sus oficinas. (Bajo Reserva, El Universal, p. A2)

Frentes Políticos

1  Explosión, confusión. David Monreal, gobernador de Zacatecas, nuevamente en el ojo del huracán tras un estallido en la clausura de la Feria Nacional. Mientras que el secretario general de Gobierno, Rodrigo Reyes Mugüerza, se apresura a decir que fue un simple tanque de gas, testigos señalan que no había puestos de comida cerca. ¿La verdadera escena? Una camioneta y un camión de la policía estatal destrozados y agentes heridos. El operativo militar y policiaco instrumentado sólo aviva las sospechas. ¿Tanque de gas o algo más siniestro? Monreal sigue en la ruta del fracaso…

2  ¡Arrancan! Guadalupe Taddei, presidenta del INE, levanta la mano para dar inicio al inédito proceso de elección judicial en 2025, prometiendo transparencia y profesionalismo. Con un discurso que suena casi a manual de autoayuda institucional, asegura que el INE está listo para enfrentar “desafíos” y adaptarse a las nuevas reglas y actores. Lo cierto es que el terreno no es fácil. Esta elección será un experimento democrático de alto riesgo, y Taddei sabe que el margen de error es mínimo. Sin embargo, el reto real es ganarse la confianza en tiempos donde el descrédito es la norma. Veremos si el INE sale bien librado, o tropieza una vez más.

3  El cambio va. La gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, presenta su primer Informe de Gobierno. Congruente con su formación ideológica, apuntala la Transformación con programas para disminuir las brechas de desigualdad. Ofrece no sólo dar seguimiento a las necesidades de los mexiquenses, sino soluciones con programas como la Pensión Universal para el Bienestar o el de Apoyo al Desempleo. Delfina Gómez no se duerme en sus laureles y con las Audiencias Ciudadanas promueve reuniones para conocer de cerca los problemas de la población. El poder de servir no es sólo lema… se ve.

4  ¿Magnicidio? No exageren. Lo de Veracruz fue más bien un acto fallido de malabarismo acuático cortesía de Jorge Cedillo Guevara, enlace distrital de Morena, o como le llaman algunos, “porro del bienestar”. Su blanco eran los trabajadores del Poder Judicial que protestaban. Pero, ¡ups!, la botella que lanzó casi termina golpeando al mismísimo Andrés Manuel López Obrador. Así de bien entrenados están los “operadores” de Morena, fallan el tiro y son los primeros en desaparecer del escenario. ¿Qué hacía ahí el señor? Morena tiene cada vez más problemas explicando estos incidentes.

5  Reputación dorada. Alfredo Ramírez Bedolla, gobernador de Michoacán, se anota un tanto con el reconocimiento de la embajada de EU a su gestión por la certificación Pro Forest Avocado, que garantiza prácticas agrícolas responsables. En un estado donde el oro verde genera 3 mil mdd anuales en exportaciones, asegurar que no viene de tierras deforestadas es clave para mantener a los mercados internacionales contentos. Ken Salazar, embajador de EU, aplaudió el esfuerzo, pero también lanzó un recordatorio: la conservación es responsabilidad de todos, productores incluidos. Nomás no aflojen. (Frentes Políticos, Excélsior, Nacional, p. 13)

Trascendió

Que la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, encabezada por el morenista Ricardo Monreal, descartó citar a comparecer a secretarios del gabinete saliente de Andrés Manuel López Obrador para la glosa del sexto y último Informe de gobierno, con el argumento de que, a solo seis días de finalizar el sexenio, ya no hay tiempo para convocarlos. No obstante, las coordinadoras parlamentarias del PAN, Noemí Luna, y de MC, Ivonne Ortega, insisten en llamar a los funcionarios responsables de las principales áreas de la administración, antes de partir sin rendir cuentas a otras tareas de la 4T.

 

Que la protesta de este martes de los normalistas de Ayotzinapa estaba planeada para efectuarse frente a las instalaciones de la FGR del ratificado Alejandro Gertz, pero, al llegar a Ciudad de México, los manifestantes se enteraron de que la sede ya está en Santa Fe, por lo que decidieron mejor protestar en el Senado. Algo parecido sucedió ayer, cuando el mitin original se trasladó a la Secretaría de Gobernación, después de que se dieron cuenta de que en el Consejo de la Judicatura Federal el personal se encontraba en suspensión de labores.

 

Que la boleta es uno de los temas que más preocupan a algunos consejeros del Instituto Nacional Electoral, que encabeza Guadalupe Taddei, de cara a la elección de ministros, magistrados y jueces, porque la ciudadanía deberá elegir entre una gran cantidad de nombres. Consideran que se deberá implementar una campaña muy agresiva en los próximos meses para que los mexicanos tengan claro cómo se debe votar el próximo primero de junio y, por lo pronto, lo que de verdad no se sabe es cuánto costará.

 

Que esta tarde el Tribunal Electoral de Ciudad de México entregará la constancia de validez de la elección a la Jefatura de Gobierno a Clara Brugada, quien iniciará su administración el próximo 5 de octubre, en una sesión programada para las cinco de la tarde en las instalaciones del órgano, adonde irá acompañada por integrantes de su futuro gabinete. Ayer, por cierto, se reunió con diputados federales. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)

Sacapuntas

AMLO deja Morena

Cerrando su ciclo político está el presidente Andrés Manuel López Obrador. A una semana de dejar el cargo como Jefe del Ejecutivo, el tabasqueño anunció que renuncia a su militancia en el partido político que él mismo fundó en 2011. Además, dijo que está muy contento del relevo generacional en la dirigencia del movimiento guinda, y le envió una felicitación a la nueva presidenta de Morena, Luisa María Alcalde Luján, elegida apenas el domingo pasado, en la Ciudad de México.

 

Por la continuidad

Acalló los rumores Alejandro Gertz sobre su posible salida de la Fiscalía General de la República. Ya se reunió con la presidenta electa Claudia Sheinbaum, y concluyeron que deben fortalecer la coordinación en el gabinete de seguridad, en específico con la SSPC, que encabezará Omar García Harfuch. En tanto, Gertz concluye en 2028.

 

A marchas forzadas

Nos dicen que las últimas dos reformas que podría estar promulgando el presidente López Obrador son la de la Guardia Nacional y la de Pueblos Indígenas. El Senado, que preside Gerardo Ferández Noroña, trabaja a marchas forzadas para avalarlas y sean enviadas a los Congresos estatales para su aprobación antes del 1 de octubre.

 

Saldo positivo

Bien y de buenas anda el secretario de Turismo, Miguel Torruco Marqués, quien visitó El Heraldo de México. Es el segundo titular del ramo que permanece en el cargo todo el sexenio y aunque no dice si seguirá en el gobierno, se tomará unas semanas de descanso para concluir sus libros y componer canciones, dos de sus pasiones.

 

Hacen cuentas en el INE

Donde están arrastrando el lápiz es en el INE, que preside Guadalupe Taddei, pues su Consejo General solicitará recursos adicionales con motivo de la organización de la elección extraordinaria de jueces, ministros y magistrados. Y depende del Legislativo, porque el dinero en  el órgano no es suficiente para el proceso de renovación Judicial.

 

Acatar

La Asociación Nacional de Magistrados de Circuito y Jueces de Distrito del PJF, en voz de Juana Fuentes, pidió al INE que acate las suspensiones otorgadas contra la Reforma Judicial. El organismo debe dejar sin efecto la asamblea encaminada a discutir la aprobación del Proyecto por el que se emite la declaratoria de inicio del Proceso Electoral.

 

Pobre Tijuana

Quien concluyó su gobierno fue la alcaldesa de Tijuana, Montserrat Caballero. La Comisión de Honor y Justicia de Morena confirmó que los traicionó en las pasadas elecciones. Fue expulsada del movimiento y denunciada penalmente por el mal uso de recursos. Terminó su trienio como la peor evaluada de las ciudades fronterizas. (Sacapuntas, El Heraldo de México, La 2, p. 2)

Confidencial

Omar, la pieza clave de la nueva estrategia

Quien, a partir del próximo martes, encabezará la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, será clave de la nueva estrategia de seguridad. En su ámbito será el que defina la estrategia del Estado en materia de seguridad y quien opere el Centro Nacional de Inteligencia, ahora, uno de los elementos sustantivos del plan. Pero, además, en la medida que la Guardia Nacional dependerá ya directamente de las Fuerzas Armadas, coordinará la intervención operativa de éstas. En ello, su buena relación con las Fuerzas Armadas, su experiencia y sus buenos resultados en la Ciudad de México, crean altas expectativas a nivel nacional, en un ámbito en el que las tendencias pueden cambiar con más rapidez de lo que muchos imaginan.

 

Red de extorsión con menores

Padres de familia que han sido alejados de sus hijos detectaron una red de extorsiones encabezada por la abogada Ana Katiria Suárez. Resulta que su despacho siempre acaba con la atención de dos peritos –siempre los mismos– del Centro de Atención a Violencia Intrafamiliar. La extorsión deriva de que se pide una suma gigantesca por la manutención de los menores en casos de divorcio, que puede llegar al millón y medio de pesos al mes. Y si no se accede, hay acusación penal. La denuncia de esta extorsión ya es de varios padres de familia, pero uno de ellos ha sido representado por la abogada Olivia Rubio, quien ya ha hecho pública la denuncia.

 

¿Voto tricolor por GN militar?

De ser cierto lo que asevera Adán Augusto López, de que el PRI avalará el traspaso de la Guardia Nacional a Sedena, la batalla para Morena en el Senado será un día de campo. “Yo sé que Manuel Añorve y los priistas van a ir a votar por el sí, y mañana (hoy) lo vamos a ver en la sesión”, sostuvo el exsecretario de Gobernación. Lo cierto es que después de haber asegurado que el emecista Daniel Barreda estaba en la CDMX aquel día cuando se ausentó en la votación de la reforma judicial, y resultó que en realidad estaba en Campeche, ahora lo que diga el tabasqueño ya no es muy de fiar. Ya veremos…

 

Reaparece el fiscal

Con la novedad de que el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, de quien durante meses no se ha sabido prácticamente nada, reapareció ayer. El funcionario, quien por la mañana se reunió con la presidenta electa, Claudia Sheinbaum, en la casa de transición, se dejó ver en Matamoros, Tamaulipas, donde el inquilino de Palacio Nacional encabezó, junto con Sheinbaum, la ceremonia de repatriación y memoria del revolucionario Catarino Garza Rodríguez.

 

Los juniors, un “sufrimiento”

Amarga queja expresó ayer Ricardo Monreal por el sufrimiento que pasan los hijos de los políticos que también quieren hacer carrera política. “Normalmente los hijos o las hijas de uno, cuando somos servidores públicos, son muy atacados, injustamente atacados, y muchos de ellos terminan en la frustración”, lamentó. De Andy López Beltrán sostuvo que “no hay nepotismo, porque el Presidente ya sale en ocho días, y el partido nada tiene que ver con el gobierno”. De su hija Caty deslizó que “aunque tenemos hijas, en mi caso, muy valientes, que las amamos, sufren mucho porque su papá sigue en la actividad pública”.

 

Urge Grupo Elektra a imparcialidad de ministros

Grupo Elektra salió al paso de los señalamientos en la mañanera respecto de los litigios que lleva con el SAT. La empresa sostuvo que los recursos de revisión ante la Corte contra sentencias de dos tribunales colegiados fueron aceptados “por la evidente inconstitucionalidad y porque responden al ejercicio de nuestros derechos como contribuyentes”. Apeló a un análisis imparcial y completo de su caso por parte de los ministros, y condenó que “el SAT sigue demostrando sus prejuicios, hostilidad política y oscuras intenciones frente a los temas que están vinculados a Grupo Salinas”. Confió así en que prevalecerán la autonomía e independencia judicial, “sin linchamientos públicos ni presiones políticas”. Veremos. (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 31)

Rozones

Sonora y la semántica

Así que el presidente municipal de Cajeme, Sonora, Javier Lamarque Cano, redujo la jornada violenta del pasado domingo en Ciudad Obregón a un problema de semántica. El alcalde morenista dijo ayer que se trató de “un domingo violento, pero no sangriento”. Vaya consuelo el que seguramente sintieron los centenares de ciudadanos que entraron en pánico al escuchar las balaceras. Lamarque se lanzó contra quienes, dijo, “parecen interesados en magnificar los hechos para sembrar zozobra”, pues fue un hecho lamentable, pero no como lo que se difunde en los medios y en las redes sociales. Alguien debería aclararle que la zozobra de la ciudadanía la produjeron las fuertes detonaciones de armas de fuego y las persecuciones en vehículos, no las publicaciones posteriores, que dieron cuenta de los hechos. A imagen y semejanza de gobernadores y de liderazgos de su partido, Lamarque se fue por el camino fácil. En fin.

 

¿Y la gasera?

Luego de la fuerte explosión ocurrida el sábado pasado en el pueblo de Los Reyes, en Coyoacán, que dejó al menos 12 personas lesionadas y siete inmuebles severamente dañados, nos cuentan que autoridades del gobierno de la Ciudad de México y de la alcaldía a cargo de Giovani Gutiérrez han encontrado un punto de coincidencia para seguir atendiendo el caso. Y es que, se ha informado, los vecinos han manifestado su preocupación porque, más allá de las autoridades, que al final han dado seguimiento a la emergencia desde el primer momento, la empresa gasera cuya pipa está involucrada en los hechos es la que anda ausente. Los habitantes del pueblo se encuentran a la espera de que se haga cargo de lo ocurrido, porque hasta el momento ni siquiera ha hecho acto de presencia. Es sabido que en estos casos al final se encuentra a los responsables y las sanciones son severas, así que pendientes.

 

Las ausencias de Rocha

Llamó mucho la atención la declaración de ayer del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, en el sentido de que el sábado no se reunió con la Presidenta electa, Claudia Sheinbaum, porque se tuvo que regresar a Culiacán debido a los hechos violentos de ese día. Hay muchos que piensan que si el mandatario tenía mucha prisa en regresar a su estado, no hubiera acudido tranquilamente, como se ha señalado en las benditas redes que lo hizo, a un restaurante de lujo. Nos hacen ver que a pesar del apoyo incondicional que las cúpulas de Morena le han dado siempre, ha perdido muchos bonos en los últimos días, a raíz de la crisis de violencia en su entidad que ayer cumplió 15 días y que parece no tener fin. Quienes piensan así fortalecen su idea con el hecho de que Rocha se quedó fuera de dos fotografías muy importantes de los gobernadores de la 4T con el Presidente López Obrador y otra con la futura Presidenta y los líderes de Morena. Pero más que fuera de las fotos, nos dicen, el mandatario sinaloense podría estar fuera de la jugadas políticas de relevancia.

“Que se pongan a chambear”

Con la novedad de que en Colima ocurrió que en una conferencia en materia de seguridad, un periodista pidió datos que, dijo, antes se daban, en materia de incidencia delictiva. Pero resulta que el vocero de seguridad de la entidad le dijo que no las tenía y recomendó al reportero que las buscara en el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. “Si usted se pone a chambear en su área, júrelo que va a tener esa información”, dijo Francisco Almazán, quien señaló que la mesa de seguridad “ya dio las cifras que considera pertinentes”. Nos cuentan, sin embargo, que el funcionario no esperaba la respuesta del comunicador: “Entonces les vamos a pedir que se pongan a chambear en sus áreas, porque sus cifras alegres no coinciden con la realidad que vive Colima”. Le cuestionó que cómo era posible que hace unos días, a unas cuadras del Palacio de Gobierno, hayan asesinado a una persona. ¿Qué tal?

 

Buzo, caperuzo

Y fue el senador panista Ricardo Anaya el que, al momento de la votación en comisiones unidas de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos de la reforma que traslada la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional, tuvo un lapsus. Y es que cuando le preguntaron el sentido de su sufragio, el candidato presidencial del PAN en el 2018 aseguró: “a favor”. Y enseguida rectificó: “Perdón, en contra, en contra”. Sus compañeros en principio dudaron si había dado un “yunazo”, aunque después se rieron, mientras los opositores aplaudían y celebraban. Marko Cortés, líder del PAN y también senador se levantó de su silla e intentó mediar para que el voto se registrara en contra. El resbalón de Anaya provocó la risa de Citlalli Hernández y de Ernestina Godoy, presidentas de las comisiones, y hasta sonrojó a Adán Augusto López. Cómo decían los abuelos: ¡Buzo, caperuzo!

 

Prohibido el paso

Y fue el presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, el que decidió que en las próximas sesiones de la Cámara alta en la que se discutan reformas constitucionales, los legisladores estarán parapetados. Porque resulta que giró la instrucción para que el personal de resguardo no permita entrar a nadie que no sea trabajador del Senado. Se informa que, “con la finalidad de garantizar el desarrollo libre de las sesiones ordinarias en este recinto legislativo, se suspende el acceso a ciudadanos y ciudadanas que no laboran en esta Cámara de Senadores o fungen como enlaces legislativos”, refiere la orden que giró. Ha dicho el morenista que lo que motivó esta decisión fue el antecedente de la irrupción de trabajadores del Poder Judicial en la discusión de la reforma en esa materia que forzaron a habilitar la sede alterna. Por lo pronto: prohibido el paso.  (Rozones, La Razón, LA DOS, p. 2)

¿Será?

¿Miedo a decir no?

Los consejeros del INE públicamente señalaron que la elección judicial será un éxito, pero al interior del Consejo General hay una serie de preocupaciones sobre la organización, desde las cuestiones presupuestales, pues los comicios de jueces, magistrados y ministros podrían representar un gasto mayor a la pasada elección, hasta cuestiones que también derivan en más inversión, como campañas para que la gente no se confunda y sepa cómo votar. ¿Será?

Del plato a la boca…

Ayer, el coordinador de los senadores de Morena, Adán Augusto López, aseguró que los senadores del PRI votarán a favor de la adscripción de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional y le pidió a los panistas que sigan sus pasos y voten a favor. Sin embargo, el priista Manuel Añorve aclaró que su bancada no votará a favor y que el miércoles argumentará sus motivos… A ver si no lo desengañan a la mera hora. ¿Será?

Se veló la foto

Dicen que en el actual gabinete federal se habló tan bien y taaanto de un subsecretario, que se terminó por provocar que aquel servidor público no salga en la foto el 1º de OctubreSe expuso tanto su imagen que aún y con todo el apoyo profesional, de todas las maneras posibles, la foto terminó velada. ¿Será?

No se van a dejar

Aunque reconocen el apoyo del Gobierno de la CDMX y de la alcaldía Coyoacán, vecinas y vecinos del pueblo de Los Reyes expresan su preocupación porque la empresa de la pipa gasera que provocó una explosión por acumulación de gas, no se quiera hacer responsable de los daños materiales y de los gastos derivados de la atención médica a las víctimas… Por eso son claros al advertir que no se lo van a permitir y van a manifestarse contra la empresa si no ven que asume su responsabilidad. ¿Será?

Sinaloa puede esperar

Es lo menos que nos lleva a pensar el comentario de ayer del presidente López Obrador, cuando dijo que arrancó tarde la Mañanera ya que, después de la reunión de Seguridad, departió unos momentos con su Gabinete alusivo; compartió que hubo tamales, muchas fotos y hasta mariachi… como si en Sinaloa no pasara nada y no se tuvieran más de 70 muertos por los hechos de violencia… ¿Será?

Vivillo desde chiquillo

Nos dicen que quien parece que nunca le pierde, como diría “el clásico”, es el secretario General del Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana STRM, Francisco Hernández Juárez, y es que después de la elección de julio en la que no participó la disidencia, no se cumplió el requisito de cuota de género en la integración del Comité Ejecutivo Nacional y el Comité Nacional de Vigilancia, además de que solo se registró una participación del 50% de los agremiados, lo que ha derivado en la posible negativa de la toma de nota, ahora se habla de repetir la elección, claro, nuevamente sin la disidencia. ¿Será? (¿Será?, 24 Horas, PÁG. 2)

La Esquina

El huachicol es de esos problemas que no se puede dejar de atender. Crece exponencialmente cuando no se le ve, deja un desastre financiero en Pemex (tal y como lo mostró Presidencia al inicio de esta administración que termina) y abre aún más el desapego a la legalidad. El huachicol no debe echar raíces en poblaciones enteras ni Pemex debe vivir con esos agujeros y sangrías. (La Esquina, La Crónica de Hoy, P.p.)

Estrictamente Personal / ¿Por qué el maltrato?

Qué gran paradoja estamos viendo: Claudia Sheinbaum, la candidata presidencial que obtuvo el mayor número de votos en la historia desde que hay elecciones libres y competidas, será la presidenta más débil que asuma el cargo. La razón es obvia. Andrés Manuel López Obrador no quiere irse. Dejará la Presidencia, pero está aferrado al poder, y en lugar de haber permitido lo que por gravedad política sucede, el desvanecimiento del suyo y el empoderamiento de la sucesora, la acota y domina en forma y fondo.

La metáfora y a la vez anécdota la vimos en el último Grito de Independencia, cuando tañó la campana de Dolores en 60 ocasiones y no quería terminar las arengas, y días antes, en una mañanera donde al final forcejeó con su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller, que le decía que ya había terminado y sutilmente lo jalaba, sin que él quisiera dejar de hablar. La forma en él ha sido destino y el fondo un puente. Cumplirá el mandato sexenal que comprometió desde un principio y que no puede cambiar legalmente.

No le ha dado respiro a Sheinbaum, a quien hace mucho escogió como su sucesora, y la ha arrastrado por todo el país en su gira de despedida, en lugar de ser prudente con los tiempos de quien será presidenta, para permitirle trabajar en el arranque de su gobierno y articular la transición. La verdad es que no hay transición, por decisión de López Obrador, que tampoco parece concebir un nuevo gobierno, entendido como una administración que despierte ánimo y expectativas, porque la continuidad manifestada por ambos ha sido tan abrumadora que la presidenta electa ha sido reducida a administradora de su legado.

Forma y fondo. A principios de septiembre López Obrador dijo que ya había empezado la mudanza de sus libros, pero en lo general, en el departamento donde vive en Palacio Nacional y en las oficinas de la Presidencia, no se aprecian los preparativos para la llegada de la nueva inquilina. De hecho, adelantó que no se iría hasta cuando menos el último día de su gobierno, sin interesarse en las reglas no escritas donde el incumbente deja la sede oficial para que se aliste para quien va a llegar. El presidente que más se resistió a dejar la residencia oficial fue Vicente Fox, yéndose un mes y medio antes de que llegara Felipe Calderón.

López Obrador quiere seguir restregándole quién es él. En las giras a donde va obligada Sheinbaum, es testigo de primera fila para que vea cómo lo aplauden, cómo lo quieren, cómo le gritan que no se vaya, y él contesta que ella hará lo que él comenzó y la compromete a portarse bien, ya sean comunidades o militares.

Le impuso a más de la mitad del gabinete, lo que no sólo es un tema cuantitativo, sino cualitativo. La Secretaría de Gobernación quedará en manos de Rosa Icela Rodríguez, que está adquiriendo un poder creciente en estas semanas más allá del control de Sheinbaum. Se quedó en la Secretaría del Bienestar Adriana Montiel, que operó para López Obrador los programas sociales dentro de un diseño electoral que se construyó en Palacio Nacional con la participación directa de Andrés López Beltrán, el hijo del Presidente, que será el operador de la maquinaria electoral de Morena. En la Secretaría de la Función Pública, que se encarga de revisar los temas de corrupción dentro del gobierno, quedó una incondicional del Presidente, Raquel Buenrostro. En Educación Pública, otra secretaría política, le colocó contra sus deseos a Mario Delgado. Sheinbaum había acordado desde el año pasado una elevada cuota de repeticiones en el gabinete, pero no más de 50% y no más allá del gabinete legal. Ilusiones.

López Obrador dejó a Zoé Robledo al frente del Seguro Social y le impuso a otro enemigo político de Sheinbaum, Martí Batres, en el ISSSTE. Como le fue muy difícil mantener a Octavio Romero Oropeza al frente de Pemex –haberlo hecho era un suicidio político y financiero–, López Obrador lo dejó al frente del Infonavit, que es el único, como el sector salud, que tiene recursos por fuera de presupuesto para construir hospitales y vivienda, dejando abierta también la caja abierta para respaldar operaciones político-electorales.

El Presidente ha carecido de sentido mínimo de institucionalidad. Cuando el exsecretario de Seguridad Pública Genaro García Luna hizo pública una carta donde dijo tener documentación que vinculaba al Presidente con el narcotráfico, se comunicó con Juan Ramón de la Fuente, que será el próximo secretario de Relaciones Exteriores, para preguntarle su opinión, ignorando a su canciller, Alicia Bárcena, y al embajador en Washington, Esteban Moctezuma. También ordenó al secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, que no le dijera el destino del dinero que habían tenido los 350 fideicomisos que desapareció, ocultándole información.

Ramírez de la O refleja parte de la debilidad de Sheinbaum, al surgir versiones de que quería renunciar al cargo de Hacienda que aún no asume, cuyos motivos presumiblemente eran ver las exigencias de López Obrador de seguir regalando dinero cuando está en serios problemas para poder reducir el déficit fiscal del 6% –que podría provocar la cancelación definitiva de inversiones y la salida de fondos de inversión que conllevaría a la casi segura pérdida de grado de inversión– y perfila una crisis financiera de arranque de sexenio. Sheinbaum dijo que no se iría, pero la decisión no recae en ella, sino en López Obrador.

Es la primera vez que antes de iniciar un nuevo gobierno se filtre información de que uno de los futuros secretarios quiera renunciar, pero Ramírez de la O no fue el primero. Otro de los miembros del gabinete de Sheinbaum también le planteó la renuncia por los bloqueos que estaba recibiendo del gobierno obradorista, pero la próxima presidenta lo persuadió. Son muchas las primeras veces, los inéditos y los insólitos que se han vivido en esta transición, que no parece el relevo de un gobierno, sino de la gerencia de la empresa llamada México, dirigida ad infinitum por López Obrador. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 34)

Historias de reportero / Andy 2030: el plan y el clan

Hace justo dos años hice el planteamiento en esta columna y el presidente me insultó dos mañaneras después: dijo que yo era un mentiroso, exigió que presentara pruebas. Mi respuesta fue bastante corta: el tiempo dirá quién miente.

La columna se llamaba: Andy 2030.

Este fin de semana, Andrés Manuel López Beltrán “Andy”, el heredero político del presidente Andrés Manuel López Obrador, fue nombrado secretario de Organización del partido Morena. Tendrá a su cargo, entre muchas otras cosas, la definición de candidaturas, la estrategia política y el control del padrón de militantes.

No es una tarea nueva para Andy. Él ha sido operador político de su papá desde hace años. Fue su emisario con empresarios del más alto nivel, con políticos poderosos y hasta con representantes de gobiernos extranjeros. Colocó a sus piezas en el gabinete: Dagnino en el SAT, De Botton en Hacienda, Alipi en el IMSS. E hizo muchos negocios a través de sus amigos de toda la vida, como el tabasqueño Amílcar Olán. En el Tren Maya, en Dos Bocas, en el Corredor Interoceánico (Transístmico), en el negocio de las medicinas.

Andy se volvió una suerte de símbolo de la corrupción y el nepotismo en el gobierno de su papá. Un ícono del ejercicio monárquico del poder y del tráfico de influencias. Y siempre fue el proyecto secreto del papá para ocupar la Presidencia de México en el 2030. Por eso acomodó todas las piezas para alinearle la carrera política a Andy.

 

“Primero Claudia, él después”, es lo que repiten como mantra. Lo anhela el presidente, lo quiere el hijo, lo aceptan sus hermanos, lo saben sus cercanos y prácticamente todos los que pesan en el entorno de AMLO lo tienen asumido.

Este párrafo lo publiqué en este mismo espacio el 20 de octubre del 2022. Ahora queda claro. Por eso le dejó el partido, por eso su furia incontenible cuando aparecieron las grabaciones que lo exhibían haciendo negocios desde el poder, por eso el ataque personal contra quienes lo revelamos, por eso la investigación de la UIF contra nosotros, por eso el deseo de desaparecer Latinus: qué mejor respuesta para desestimar los cuestionamientos sobre la corrupción de Andy que si el medio que los reveló ya no existiera. Todo ha formado parte del mismo manual: Andy 2030.

La secretaria de Gobernación, Luisa Alcalde, en su discurso de aceptación de la dirigencia nacional de Morena, selló con una frase el descaro: “La corrupción no se tolera y se cuenta con mecanismos eficaces para evitarla y castigarla. No hay cabida al nepotismo”.

 

SACIAMORBOS

¿Quiere cambiarle el nombre a la calle? ¡Buena idea! Que le ponga Andrés Manuel López Beltrán, ese sí que es un símbolo de la corrupción y los privilegios. Tiene razón: los vecinos —algunos a quienes considera adversarios, otros a quienes considera amigos y algunos hasta colaboradores— estarían enojadísimos de vivir en una calle con el nombre de un traficante de influencias. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. A11)

Serpientes y Escaleras / AMLO se va: amado por unos y odiado por otros

La historia del presidencialismo mexicano está llena de personajes que, en sus días de poder y gloria fueron amados, venerados o solo adulados por los mexicanos; pero apenas se quitaron la banda presidencial y volvieron a su vida cotidiana, terminaron convertidos en villanos, ya sea por sus sucesores, por venganzas políticas o porque en la idiosincrasia de los mexicanos se practica por igual la adoración y el culto al gran Tlatoani mientras ocupa el cargo, que el desprecio, el vilipendio y el escarnio para los que ya dejaron el poder.

Los ejemplos sobran y abarcan apellidos como López de Santa Anna, Iturbide, Porfirio Díaz, Carranza, Calles, Díaz Ordaz, Echeverría, López Portillo, Salinas, Fox, Calderón o Peña Nieto. A cada uno de ellos, en su momento, los grupos de poder y muchos sectores sociales los alabaron con elogios como “salvadores de la Patria”, “impulsores del progreso”, “benefactores y prohombres”, “líderes del tercer mundo”, “cultos y deportistas”, “modernizadores de México”, “agentes del cambio”, “valientes contra el narco”, “nuevos rostros de la política” y demás adulaciones con las que, mientras estuvieron en la silla, les endulzaban el ego y las vanidades.

A muchos de esos presidentes les sucedió que, los mismos que los elogiaban y se deshacían en adjetivos y calificativos cuando tenían el poder, después se convirtieron en sus peores críticos, detractores y hasta persecutores. Y en la lógica de los ciclos presidenciales, en la que se ha movido la historia de este país, la mayoría de los expresidentes terminaron no sólo alejados, exiliados o confrontados por sus sucesores –a los que ellos mismos eligieron– sino también fueron  presas del escarnio público con campañas, a veces inducidas y otras ganadas a pulso, en la que la vox populi, que se volvió vox dei, terminó apestándolos a ellos, a sus familias y amigos empresarios y políticos.

Hoy que le restan apenas 7 días al gobierno de Andrés Manuel López Obrador, ese mismo fenómeno de cada fin de sexenio empieza a revelarse.

En el país que dejará el tabasqueño, con un ánimo social y un ambiente político polarizados, enconados y enrarecidos, las expresiones de los mexicanos se dividen entre los que lo aman y lo idolatran a tal grado que no quieren que se vaya o que lo califican, a voz de cuello y sin mayores elementos que su lealtad, agradecimiento o fanatismo, como “el mejor presidente que ha tenido México” o “el gran líder social que transformó al país”; mientras en el opuesto están los que lo odian, lo aborrecen o se dicen fuertemente decepcionados y que, algunos con el mismo nivel de intolerancia, fanatismo o impotencia, no dudan en endilgarle desde ya calificativos de “el peor presidente de la historia” o “el destructor de las instituciones”.

Los que lo alaban y lo adulan a tal grado de incluirlo ya en las arengas patrias como si fuera ya un prócer histórico, dicen ser la mayoría, y reivindican, con la soberbia de los ganadores, sus 36 millones de votos y las posiciones de poder que éstas les permitieron en las pasadas elecciones; los que lo atacan y lo desprecian desde el coraje y la impotencia de los perdedores, afirman que la mayoría de votos no representa necesariamente la mayoría de la población y sostienen, también sin muchos elementos fehacientes, ser mucho más los que rechazan su gobierno.

Y en su salida apoteósica y delirante del poder, donde pretendió dejarlo todo resuelto y calculado, López Obrador está logrando, sin duda, amarrar las posiciones de poder con sus polémicas reformas que le darán el control político de los tres poderes y una Presidencia sin contrapesos ciudadanos a su sucesora y a su movimiento político, al que pretende convertir, aprovechando la democracia y acomodándola a sus intereses, en la nueva versión del régimen de Partido Hegemónico en pleno siglo XXI mexicano.

Quizás como ningún otro presidente en la historia, Andrés Manuel se atrevió a tanto en aras de lograr un poder y una influencia transexenal. En la historia constitucional de la República solamente Antonio López de Santa Anna se había atrevido a constitucionalizar su régimen autocrático en Las Siete Leyes y las Bases Orgánicas hasta que la revolución de Ayutla se lo destruyó; ni Porfirio Díaz se atrevió a modificar la Constitución de 1857 para insertar su dictadura, y ni siquiera Carlos Salinas pudo concretar su plan de poder transexenal de 18 años, a pesar de sus numerosas y trascendentes reformas constitucionales.

Con sus reformas, AMLO está constitucionalizando su régimen centralista de partido hegemónico y eso ha atizado y exacerbado la división y la confrontación que siempre promovió con su discurso agresivo e intolerante desde las mañaneras. Por eso en este tenso, incierto y enrarecido fin de sexenio empiezan a emerger por toda la República, al mismo tiempo que los adioses amorosos de sus simpatizantes y seguidores, las expresiones de odio y repudio de sus críticos y detractores. Primero el fin de semana en Veracruz y ayer en Matamoros, el presidente fue recibido con gritos de “dictador, dictador” por parte de grupos de trabajadores del Poder Judicial que lo han empezado a perseguir en sus últimos eventos.

El ánimo social está encendido y polarizado entre el amor y el odio al ya casi expresidente. Y como él mismo se encargó de regresar a México a los años 30, también es él con sus acciones, nombramientos y reformas transexenales, el que provoca que se empiece a repetir e invocar aquel dicho que resonaba fuerte en la vox populi de aquellos años del Siglo 20: “Allá vive la presidenta, pero el que gobierna está en Palenque”.

 

NOTAS INDISCRETAS… Ayer, con el rápido avance y evolución que tuvo el huracán “John”, se activaron las alertas y protocolos de protección civil en los estados de Guerrero y Oaxaca. Al cierre de esta columna y de acuerdo con los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional, el huracán se fortalecía ya en categoría dos y se esperaba que subiera incluso a categoría tres al momento de tocar tierra, cerca de la medianoche, entre las costas de Pinotepa, Oaxaca, y Copala, Guerrero.

Fue inevitable pensar en la tragedia de “Otis” en Acapulco y ayer la gobernadora Evelyn Salgado instaló al Consejo de Protección Civil en su estado en sesión permanente y desde ahí se dictó la suspensión de clases en todo el estado, algo que también dictaron las autoridades de Oaxaca. Y mientras la gobernadora morenista anunciaba que se habían habilitado ya 200 refugios en la región de la Costa Chica y decía que había instruido a dependencias estatales como la Comisión de Infraestructura Carretera y Aeroportuaria del Estado y la Promotora Turística, “a reforzar acciones preventivas ante el pronóstico de lluvias intensas, como el retiro de rocas, tierra y árboles; además de intensificar los trabajos de limpieza para el desfogue pluvial de la avenida Escénica que conecta hacia la zona Diamante de #Acapulco”, los empresarios de Acapulco, a través del líder de la Concanaco-Servytur, Alejandro Martínez Sidney, le pedía a las autoridades de los tres niveles de gobierno que reforzaran los operativos de seguridad para evitar que se repitieran los asaltos y rapiña que ocurrieron cuando se dio el golpe de “Otis”.

Así que cuando el amable lector lea esto ya sabremos de qué tamaño fue el impacto de “John” y los daños que dejará a su paso en los dos estados del sur. Esperemos que esta vez sí funcionen los protocolos y alertas que se activaron y que se salve lo más preciado que es la vida humana… Los dados mandaron Escalera Doble en busca de una subida, aunque amenazan las serpientes con sus caídas. (Salvador García Soto, El Universal, Online)

Bitácora del director / ¿Cuál es el futuro de Morena?

En su discurso ante el VII congreso nacional de Morena, la presidenta electa, Claudia Sheinbaum, pidió a sus correligionarios que la organización no se convierta en un partido de Estado. “El gobierno de la República cumple sus tareas para la transformación del país, y el partido las suyas”, definió.

A partir de sus palabras, no me queda claro cuál es el concepto que tiene ella de un partido de Estado. Para la ciencia política, se trata de una organización política de carácter único cuyos dirigentes son a la vez dirigentes del país; las decisiones que toma el partido son las políticas que sigue el país, y la ideología del partido no es sólo la preponderante, sino la dominante en el Estado, la sociedad y la economía.

Por ejemplo, el Partido Comunista Chino, cuyo secretario general, Xi Jinping, es, simultáneamente presidente de la República Popular China y presidente de la Comisión Militar Central.

El artículo 1 de la Constitución de ese país establece: “El sistema socialista es el sistema básico de la República Popular China. La dirección del Partido Comunista de China es la característica definitoria del socialismo con características chinas. Está prohibido el sabotaje del sistema socialista por cualquier organización o individuo”. Eso significa, en los hechos, que está prohibido todo partido de oposición real.

Para que Morena se convirtiera en partido de Estado, tendría que cambiarse la Constitución para adoptar un modelo como los que actualmente existen en China, Cuba, Corea del Norte y un puñado de países más, que, de facto o de jure, no tienen oposición. Pero Morena no necesita hacer eso para seguir carcomiendo la joven democracia pluripartidista del país. Basta con que siga por el camino de acaparar el control político; terminar por hacerse del Poder Judicial; acabar con los órganos constitucionales autónomos; negarse a la transparencia y la rendición de cuentas, y aplastar los derechos de las minorías.

Es decir, Morena puede destruir la República como la conocemos, al tiempo que el gobierno, como dice Sheinbaum, se encarga de unas tareas y el partido, de otras.

Poco importa que la nueva Presidenta pida licencia a su militancia en Morena. Andrés Manuel López Obrador hizo lo mismo y eso no obstó para que interviniera en la designación de sus candidaturas, incluyendo la postulación de Sheinbaum, que él condujo de principio a fin.

Lo que está en duda hoy no es si Morena será un partido de Estado –para lo cual, repito, tendría que prohibir a nivel constitucional la existencia de cualquier oposición real–, sino a quién obedecerá la estructura morenista, si a ella o al expresidente Andrés Manuel López Obrador.

Al realizar un congreso nacional y formalizar su dirección para el periodo 2024-2027, y al poner a tres leales al frente del partido –Luisa María Alcalde, su secretaria de Gobernación; Carolina Rangel Gracida, exintegrante de su Ayudantía, y su hijo Andrés López Beltrán–, el presidente López Obrador tomó la delantera al asegurar que Morena siga siendo una agencia de colocación de candidatos bajo su mando.

Así, Sheinbaum podrá –según su definición– encargarse de las tareas del gobierno y el partido de las suyas, pero, a menos de que la nueva Presidenta logre romper el orden de cosas que ha heredado, el poder real residirá en el partido hegemónico, pues será éste el que defina las candidaturas a los gobiernos estatales y al Congreso de aquí a 2027. Ni siquiera tendrá que pedirle presupuesto, puesto que por ley tiene prerrogativas.

El problema para ella es que ese orden de cosas ya tiene una base legal. Por un lado, una dirigencia partidista constituida de acuerdo con la ley. También, líderes de las bancadas oficialistas en el Congreso que fueron competidores de Sheinbaum por la candidatura presidencial –Adán Augusto López Hernández y Ricardo Monreal–, cuyas lealtades, hasta que se demuestre lo contrario, no están con ella. Asimismo, unos gobernadores le deben el puesto a López Obrador, no a la nueva Presidenta.

¿Eso significa que Sheinbaum está atada de manos irremediablemente ante la nueva realidad? No, pero requerirá de un acto de Houdini para zafarse de las amarras que le ha colocado su mentor político. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nación, p. 2)

Desde Afuera / Una relación atribulada (I)

Más allá de partidos o formulaciones ideológicas, el gobierno entrante de Claudia Sheinbaum va a tener una tarea difícil: reconstruir la parte mexicana de la relación con Estados Unidos, si es que quiere llevarla más allá de los confines de la necesidad mutua y de los mínimos indispensables.

Ciertamente, el tema no corresponde solo a México. El gobierno entrante en Estados Unidos, a partir de enero próximo, deberá por su parte tomar los pasos necesarios para encontrar al gobierno mexicano a medio camino, más allá, por su parte, de las promesas políticas y los disonantes argumentos de campaña.

No es incorrecto afirmar que ambos países se necesitan, pero tampoco es asegurar que la relación se encuentra en un momento rocoso, que de prolongarse podría hacer retroceder un siglo la relación bilateral.

En los últimos días, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha puesto en pausa la relación con la Embajada, sino con el gobierno de los Estados Unidos, a raíz de las opiniones vertidas por el Embajador Ken Salazar, en torno a la reforma judicial, promovida por el propio López Obrador.

Para más, se registró el incidente en que el narcotraficante Ismael “Mayo“ Zambada fue secuestrado y llevado a los Estados Unidos por el cartel de los “Chapitos“, a cambio aparentemente de algunas consideraciones para con sus familiares detenidos.

El gobierno mexicano se ha quejado de intromisión indebida y el propio mandatario responsabilizó a esa presunta intervención estadounidense de la violencia que azotó Culiacán las últimas semanas.

Los señalamientos del presidente López Obrador han tenido una respuesta institucional por parte del gobierno estadounidense, que se encuentra en pleno periodo electoral y en una situación de incertidumbre política sin precedente en varias décadas.

Pero quedan en el registro. Y de hecho, la reforma judicial es vista en Estados Unidos, extraoficialmente, como una violación del espíritu, si no de la letra, del tratado de comercio México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), a ser revisado en 2026. Para algunos analistas, tanto Estados Unidos como Canadá creen que esa reforma busca mantener aparte determinados sectores de la economía mexicana en detrimento de los inversores de esos países, y abre la puerta a una renegociación que se antoja difícil.

Desde el punto de vista mexicano, se trata de una manifestación del derecho soberano, y de rechazo a la injerencia extranjera. Lo cierto es que los puntos de vista parecen antagónicos, política e ideológicamente.

A todo esto se agrega una dimensión geopolítica en la que los Estados Unidos ven con desconfianza la buena relación comercial de México con China -desventajosa para México- y en alguna medida, la presencia rusa en México.

En juego, en todo caso, se encuentra una relación en la que México depende en buena medida de un masivo comercio con Estados Unidos y Canadá.

Para los Estados Unidos, compromete su estrategia de consolidar regionalmente procesos de producción y de comercio que faciliten su propio crecimiento. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Online)

Razones / El desafío de la Fiscalía

La presidenta Claudia Sheinbaum ratificó la permanencia de Alejandro Gertz Manero al frente de la Fiscalía General de la República, un cargo en el que podrá permanecer hasta 2028. Se había especulado con la posibilidad, como ha ocurrido en muchos estados con fiscales electos para un periodo de tiempo que dejan su encargo ante el cambio de administración, con que Gertz podría dejar esa posición. Por lo pronto, como lo confirmó Sheinbaum, no será así.

La relación de Gertz Manero con el presidente Andrés Manuel López Obrador terminó siendo muy buena, aunque no lo es con buena parte del equipo de la presidenta Sheinbaum. En el diseño del plan de seguridad que tiene la próxima mandataria la integración, cooperación y colaboración entre áreas militares, de la Guardia Nacional, de la Fiscalía y de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) es una parte medular. Ha habido mandatarios que han apostado a confrontar esas áreas para hacerlas competir entre sí: se demostró que fue un error, lo mejor es la cooperación más estrecha posible. Y en eso está trabajando el gabinete de seguridad de la administración que comienza sus funciones el próximo martes.

En ese contexto, la Fiscalía General de la República, lo mismo que muchas locales, aparecen en este momento como el punto débil de ese mecanismo de cooperación, porque no se han podido establecer los mecanismos necesarios, incluso se especuló con que algunas áreas de investigación pasarían a manos de Omar García Harfuch en el nuevo diseño de seguridad, capacidades que también tendrá la Guardia Nacional en su nuevo diseño institucional.

No se sabe cómo quedará finalmente el esquema de seguridad y la distribución de responsabilidades en el nuevo equipo de gobierno en el ámbito de la seguridad, pero el hecho es que se considera que es en las fiscalías en donde debe ponerse el acento si se quiere judicializar adecuadamente los procesos y si los esfuerzos en inteligencia, información, operación y capturas se puedan reflejar en mayor certidumbre legal y operativa.

A partir del 1 de octubre, la SSPC, que encabezará García Harfuch tendrá mucho más poder que en cualquier otro momento del sexenio que termina. Tendrá poder real, no sólo de coordinación, sino también de definición de estrategias y músculo policial, precisamente para ciertos casos de investigación, además del control sobre el Centro Nacional de Inteligencia.

En la Secretaría de la Defensa, con el general Ricardo Trevilla, se tiene un diagnóstico muy preciso de hacia dónde se quiere llevar la seguridad pública, interior y nacional, a lo que se sumará la integración  institucional de la Guardia Nacional a la Defensa, lo que permitirá potenciar su consolidación y agilizará sus mecanismos operativos: la Guardia Nacional tiene hoy 130 mil elementos y llegará en el próximo sexenio a los 180 mil, un potencial que no ha tenido ninguna institución de seguridad pública en la historia del país (la Policía Federal tuvo un máximo de 30 mil elementos y no todos operativos en su mejor momento).

La relación entre la SSPC y la Defensa Nacional está avanzando en los planes del próximo sexenio y la Marina comienza a incorporarse a ese esquema, con la diferencia de que el almirante Raymundo Morales proviene de experiencias diferentes a la seguridad y habrá una reestructuración profunda en esa dependencia.

En ese equipo de seguridad se considera que el flanco débil está en la FGR, que no cuenta con fuerzas propias de investigación suficientes y que requiere que sus ministerios públicos sean mucho más activos y tengan una participación mucho más cercana con las fuerzas de seguridad. Me llama profundamente la atención que quienes tanto insisten en que la incorporación de la Guardia Nacional a la Defensa implica una militarización de la seguridad no pongan el acento en que la policía civil por antonomasia, que debería ser la de investigación, no termine de desarrollarse y siga siendo subestimada.

Con un diseño institucional u otro, el esfuerzo político tendrá que estar en tener una policía de investigación de carácter federal fuerte y poderosa, ampliamente profesionalizada, si se quiere un sucedáneo del FBI u otra fuerza similar de la que hoy carecemos: hoy la policía de investigación es relativamente pequeña y operativamente depende en muchas ocasiones de otras dependencias. Que a dos meses de la caída de El Mayo Zambada y de Joaquín Guzmán López todavía no sepamos realmente qué sucedió ese día y quiénes estuvieron involucrados, demuestra lo que se tiene que avanzar.

Y si eso es así en el ámbito federal, en el local y en los estados, la situación es mucho peor, salvo algunas excepciones muy marcadas. Las fiscalías tanto en lo federal como en lo local deben participar en las mesas de seguridad federal y de los estados. Cuando las cosas funcionaron mejor en este sexenio, en sus primeros años, fue porque existían mesas de judicialización donde participaban todas las instancias, incluyendo las fiscalías para tener objetivos comunes en el ámbito nacional y estado por estado. Eso se fue perdiendo, en parte por diferencias internas profundas, y se deterioró seriamente esa cooperación.

Mucho de eso tendrá que revisarse, modificarse y recuperarse en la próxima administración, donde no habrá tiempo para reacomodarse, porque hay desafíos urgentes; dos, sobre todo: Sinaloa y Chiapas. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 10)

Project Syndicate / El patriotismo liberal de Kamala Harris

LONDRES. Al aceptar la nominación en la Convención Nacional del Partido Demócrata, detrás de Kamala Harris no había una sino seis banderas estadounidenses, enarboladas en astas doradas que lucían un águila calva en el tope. Cuando Harris terminó su discurso, descendieron del cielo raso globos blancos, rojos y azules, junto con estrellas de papel. La estética parecía más kitsch de la Torre de Trump que vanguardia de San Francisco.

Su discurso también fue a la antigua: ser estadounidense es “el mayor privilegio de la Tierra” porque “en este país, todo es posible (y) nada está fuera de alcance”. Dondequiera que vaya, afirmó la recién nombrada candidata, conoce gente que está lista para “el próximo paso en el increíble viaje que es Estados Unidos”.

“Con Kamala Harris, es cool que los liberales vuelvan a ser patriotas”, pregonó un titular del Huffington Post, en lo que resulta un buen resumen.

Desde luego que el patriotismo de Harris no es enteramente nuevo para un Demócrata. Al expresidente Barack Obama le gusta contar la historia de un niño con un nombre inesperado (el propio), hijo de un inmigrante keniano y una estadounidense del Medio Oeste, quien, después de criarse en Indonesia y Hawái, llegó a ser presidente. “Sólo en Estados Unidos (Only in America)”, solía ser su conclusión, la que también es el título de una canción de música country, favorita de los Republicanos.

Lo que es novedoso es vender el patriotismo a un partido que ha cambiado, algunos de cuyos líderes más prominentes, como la diputada Alexandria Ocasio-Cortes, probablemente no creen que Estados Unidos represente el pináculo del bien del mundo. De hecho, el mayor temor durante la convención eran las protestas contra el apoyo estadounidense a Israel en la guerra de Gaza. También es novedoso que un Demócrata prometa un tipo de patriotismo tan bélico: “Como comandante en jefe”, afirmó Harris, “voy a asegurar que Estados Unidos siempre tenga la fuerza de combate más fuerte, más letal del mundo”.

Pero novedoso o no, el patriotismo de Kamala Harris es lo correcto en el momento correcto. Más allá del exceso de dorado y la retórica exagerada, para ganar una elección se requiere una dosis saludable patriotismo, en Estados Unidos o donde sea. El patriotismo es –y debe ser– un componente esencial de la política liberal y progresista.

Enfatizar el amor a la patria es, antes que nada, una táctica inteligente, porque Harris no será presidente de Estados Unidos si no logra cautivar a las decenas de miles de hombres blancos de clase obrera en estados como Michigan, Pennsylvania y Wisconsin, que hace cuatro años votaron por Joe Biden, pero que anteriormente habían votado por los republicanos y que este año podrían sentir la tentación de apoyar a Trump. A esos votantes el pacifismo o los desayunos de avena orgánica propios de Berkeley no los convocan, pero sí los globos tricolores y las águilas doradas.

La retórica patriótica también resulta ser inteligente porque un truismo de las campañas electorales es que quien logre apoderarse del manto de la esperanza y del futuro, gana la elección. Trump ha enfatizado fatalidad y pesimismo. Para él, Estados Unidos es una nación en declive, arrollada por los inmigrantes e incapaz de ser respetada en el exterior. Harris y su compañero de fórmula, el gobernador del Estado de Minnesota, Tim Walz, han hecho lo contrario: enfatizan las oportunidades que Estados Unidos ofrece. Walz narró a la convención, con voz temblorosa, que cuando nació su primera hija después de una serie de tratamientos contra la infertilidad, él y su señora decidieron llamarla Hope (Esperanza).

El filósofo político de la Universidad de Oxford, David Miller, señala que el “patriotismo liberal” puede sonar como algo semejante a un “rottweiler amistoso”: incongruente, en el mejor de los casos, y completamente contradictorio, en el peor. Pero no hay contradicción alguna. Por el contrario: Miller y otros han construido un convincente argumento filosófico a favor de la versión liberal del patriotismo.

El liberalismo parte de la idea de que todos los seres humanos, sean quienes sean y vivan donde vivan, tienen el mismo valor moral. Sin embargo, a partir de la afirmación que todo individuo merece dignidad y respeto, no se desprende que lo que debemos a todos los demás es exactamente lo mismo, cualquiera que sea el pasaporte que porten.

Las naciones-estado son producto del esfuerzo sostenido de personas que trabajan juntas para lograr una vida mejor – un “sistema justo de cooperación”, lo llamó el filósofo John Rawls–. Es decir, la nacionalidad conlleva un componente ético, y engendra deberes de reciprocidad hacia nuestros connacionales que son diferentes y más amplios que las obligaciones que tenemos hacia los seres humanos en general.

No maltratar a nadie es una obligación que tenemos con toda la humanidad, pero sólo hacia nuestros connacionales tenemos la obligación de contribuir, a través del pago de impuestos, al cuidado de su salud (por ejemplo), y ellos tienen la misma obligación hacia nosotros. Por esto, no hay nada de iliberal en el patriotismo.

Ahora bien, no todos los tipos de patriotismo son iguales. “Estoy con mi país, tenga o no la razón”, no es una afirmación propia del patriotismo liberal. Tampoco lo son los cánticos de “sangre y tierra” entonados por los nacionalistas y los supremacistas blancos que Donald Trump en su momento describió como “muy buena gente”. Para que sea liberal, el patriotismo precisa superar tres pruebas.

La primera es que debe suponer amor a la patria en lugar de odio hacia otras naciones. Como dijo George Orwell, “para mí, el patriotismo es la devoción a un lugar y a un modo de vida en particular que creemos es el mejor del mundo, pero que no deseamos imponer a nadie”. Los psicólogos sociales argumentan lo mismo: así como el amor a mis amigos no significa que tengo que odiar o hacer daño a quienes no son mis amigos, el amor a mi grupo no exige ni implica aversión a otros grupos.

Harris está en la misma onda que Orwell y la psicología moderna. En su discurso empleó la palabra amor ocho veces, dos de ellas en relación a su país (una más de las veces que le expresó amor a su marido).

La segunda condición es que la pertenencia a una nación debe estar determinada por la ciudadanía –un criterio institucional– y no por el color de la piel, la religión, ni el número de generaciones que los ancestros de una persona hayan trabajado la tierra del país en cuestión. Harris es la personificación de este principio: la hija de un padre jamaicano y una madre de la India es igual de estadounidense que los descendientes blancos, anglosajones y protestantes de quienes arribaron en el Mayflower.

La tercera prueba es que en una nación-estado que practica el patriotismo liberal, las identidades nacionales involucran valores compartidos –estar a favor de “la libertad, la oportunidad, la compasión, la dignidad, la justicia y las infinitas posibilidades” es lo que significa ser estadounidense según Harris–. Pero este es sólo uno de los aspectos que constituyen a una persona. Más allá de los valores compartidos prevalecen las identidades individuales. Los estadounidenses pueden ser piadosos o ateos, gays o heterosexuales, carnívoros o vegetarianos, devotos de cualquier deporte, manifestación del arte o práctica cultural que deseen. La candidata tiene muy claro este punto. En su discurso pronunció la palabra libertad incluso con mayor frecuencia que amor –11 veces– entre ellas, la afirmación que uno de esos valores compartidos es la “libertad para amar a quien se ame abiertamente y con orgullo”. (Andrés Velasco y Daniel Brieba, El Economista, Finanzas Globales, p. 34)

Artículo Mortis / La carta

Hay que tomar lo que nos dice García Luna en su carta del 13 de septiembre con un grano de sal. Nuestro ex secretario de Seguridad menciona en ésta que “es del conocimiento público y está en los registros oficiales de México y EUA, los contactos, videos, audios, fotografías, registro de comunicación y gestión entre el actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y sus operadores con los líderes del narcotráfico y sus familias”, cuando en realidad lo único que es del conocimiento público es el nivel de capitulación cómplice del gobierno mexicano ante el narco; en cuanto a pruebas, fuera de los testimonios del Rey Zambada y de otros capos ante las cortes al norte del Bravo, el gran público no ha visto nada más que el vergonzante video de López arrastrándose al besamanos con la mamá del Chapo.

García Luna también escribe que le pidieron que inculpara a ex presidentes y a empresarios a cambio de una sentencia mínima, pero aunque no tengo la menor intención de poner al formidable aparato de justicia estadounidense fuera de toda sospecha, en particular la fiscalía de Nueva York, recalcitrantemente autónoma, difícilmente se prestaría a corromperse únicamente para hacerle el juego a las veleidades de los políticos en turno. Basta recordar cómo reaccionó cuando el general Cienfuegos regresó a México sin un rasguño gracias a los contubernios entre López y Trump, donde éste pagó la eterna sumisión del primero haciendo que su fiscal general, Bill Barr, presionara sin éxito a sus similares neoyorkinos para soltarlo ante el terror del mandatario mexicano y de ciertos mandos en nuestras fuerzas armadas de que hablara: cuando los fiscales se vieron confrontados con el fallo de una jueza que accedió a las demandas de su Ejecutivo “en razón de preservar las relaciones diplomáticas entre ambos países”, renunciaron en masa. Una de las que salió fue Andrea Goldbarg, la formidable investigadora que dio los argumentos de cierre en el juicio del Chapo, y que ahora regresa a Nueva York de manera extraordinaria para llevar el del Mayo. Pero ese es otro tema.

Encima, García Luna no dice con claridad quién le propuso el chantaje, y esto es un punto álgido. Porque si bien es perfectamente creíble que los fiscales negociaran con él para obtener su cooperación y, por otro lado, que el gobierno mexicano le haya pedido al del amigo Trump que prostituyera la justicia para apuntalar su agenda por medio de la extorsión a jugadores claves en México, ambas acciones no deben ser metidas en el mismo saco: en el caso de la segunda, dificultó que los fiscales que llevaron el caso se hubieran prestado a hacerle a cambio de nada el trabajo sucio a un gobernante extranjero, y a uno que traen en la mira desde hace rato, sin que ardiera Troya.

García Luna no está revelando información que no tuviera antes. Falta ver qué cambió para que se sienta con la necesidad de soltarla ahora, a una semana de que López Obrador deje de ser Presidente —al menos, oficialmente— y a dos de que se le dicte sentencia, una que, de no haber imprevistos, lo dejará refundido en la cárcel por muchos años más.

Saquen las palomitas, que esta narconovela va para largo. (Roberta Garza, Milenio, Política, p. 16)

¿Por qué negar lo que todos vemos?

Faltan menos de 7 días para que termine el sexenio de López Obrador. Esta semana ꟷposiblemente hoyꟷ quedará aprobada la reforma constitucional en materia militar que lleva años impulsando. Esta reforma, como he escrito antes, no trata únicamente de convalidar el carácter militar que ilegalmente este gobierno dio a la Guardia Nacional, además, elimina la prohibición constitucional para que los militares realicen tareas ajenas a la disciplina militar (art. 129). Esta disposición ha estado vigente desde la Constitución de 1857, cuando los liberales expulsaron a los militares profesionales del poder. La reforma propuesta deja a criterio del presidente(a) la posibilidad de usar la totalidad de las fuerzas armadas en tareas de seguridad pública, sin pasar por los controles constitucionales. Por último, amplía el fuero de guerra para los miembros de la Guardia Nacional. Hasta ahora, el fuero militar ha servido como un manto de impunidad para los militares que cometen violaciones de derechos humanos en contra de civiles.

Los partícipes del régimen insisten en que no se trata de un proceso de militarización. “Es policializar al ejército, no militarizar la seguridad pública”. “Es regular, no militarizar.” “Si no hay una dictadura, no puede hablarse de militarización”. Apenas la semana pasada la presidenta electa afirmó: “No tienen por qué preocuparse, se van a respetar los derechos humanos. … No significa militarización, por más que digan lo que digan. Militarización quiere decir que hay un mando militar, que está tomando decisiones y las decisiones las toma el comandante o comandanta suprema de las Fuerzas Armadas y es un poder civil.” Ante estos argumentos, la conversación sobre si se trata o no de militarización se torna estéril.

Queda la pregunta, sin embargo, sobre por qué insisten en negar lo que todos vemos. En el Inventario Nacional de lo Militarizado documentamos al menos 291 ocasiones entre 2006 y 2023 en que se transfirió alguna función o presupuesto civil a las Fuerzas Armadas. La militarización sucede y ahora quedará en la Constitución, como proyecto nacional. Creo que para un importante sector del oficialismo resulta vergonzoso reconocer ꟷo peor, defenderꟷ lo que están por hacer. López Obrador y su partido, Morena, llegaron al poder con una bandera de izquierda: de igualdad, democracia, libertades y justicia social.

Pocas políticas están más alejadas de estos ideales que la concentración de poder (encima sin controles reales) en las instituciones de guerra. La historia de México, y de la región, está llena de ejemplos de abusos militares: Tlatelolco, Tlatlaya, Rosendo Radilla, Ayotzinapa, son solo algunos. La desmilitarización, la justicia para estos casos, fueron promesas de campaña. El sexenio termina militarizando y dando impunidad a los militares. Poner las aduanas, los aeropuertos, los puertos, los centros migratorios, hoteles, aerolíneas, la investigación de delitos o la intervención de comunicaciones en manos de militares, no es cosa menor. No solo contradice la supuesta vocación de izquierda del partido oficial, nos ata por generaciones en una ruta que ya ha sido andada con enormes costos humanos. No hacerse cargo de ello tiene mucho de indigno, pero, más importante, impide entender ꟷy discutirꟷ los profundos efectos políticos, jurídicos y sociales que ha tenido ꟷy seguirá teniendoꟷ esta agenda en nuestro país. (Catalina Pérez Correa, El Universal, Opinión, p. A22)