Hambre y violencia los empujan adelante. Con todo en contra, siguen su sueño. Y, en cuanto pueden, envían remesas. (Contraportada, La Jornada, P. 32)
¡PARA LLORAR! Así de triste está la situación de las exportaciones mexicanas de cebolla, luego de que las autoridades sanitarias de Estados Unidos ordenaron frenar urgentemente su venta y distribución. ¿Y el gobierno de México? Comiendo tubérculos.
RESULTA que el CDC lanzó en la semana una alerta por contagios de salmonela ¡en 37 estados! Y atribuye la propagación a cebollas procedentes de México, especialmente de Chihuahua. Y es tajante al advertir a la población que, de plano, las tire a la basura para evitar la propagación. De hecho, dos de los principales distribuidores en aquel país, lanzaron un “recall” a nivel nacional.
OBVIAMENTE esto ya provocó la inquietud de los productores mexicanos. Y no es para menos: de los 396 millones de dólares que ingresan al año por ventas de cebolla, 355 millones son de las exportaciones a Estados Unidos. El problema es que el gobierno mexicano no parece reaccionar ante el problema.
APENAS la Secretaría de Agricultura informó que el Senasica investigará la posible presencia de la salmonela en los cultivos mexicanos. Y ya. Ni la Secretaría de Economía o la de Salud se han dado por enteradas. Han de creer que la cebolla todo lo cura.
NO todos los mexicanos son huachicoleros y, sin embargo, se combate este delito. No todas las empresas son factureras, pero también se combate ese ilícito. Entonces, ¿por qué el Presidente tolera que en Guerrero se vendan niñas como si fueran mercancías?
RESULTA desconcertante que en su gira por ese estado, Andrés Manuel López Obrador diga que no fue a atender ese terrible delito, porque “no es la regla”. Según su lógica, se trataría de hechos aislados. Sin embargo, aunque fuera cierto que no es generalizado, ¿acaso la vida de una sola niña no vale para que el gobierno federal tome cartas en el asunto?
SEGÚN organizaciones civiles, en Guerrero han sido vendidas no menos de 300 mil niñas. Hay testimonios de mujeres que fueron vendidas a cambio de dinero, ganado o hasta cerveza. Pero López Obrador tiene otros datos y cree que esas denuncias son “una campaña” de desinformación enajenante. Son los usos y costumbres presidenciales.
HAY QUIENES han querido criticarla por su estilo de influencer, pero el hecho de que Mariana Rodríguez se haya cortado el cabello para acompañar a un niño enfermo de leucemia es sin duda un detalle significativo. Y no sólo para Nuevo León sino para todo un país en el que la clase gobernante tiene un serio déficit de empatía. (F. Bartolomé, Reforma, p. 10)
Renta de patrullas, el escándalo por venir
Los contratos millonarios que la Guardia Nacional ha dado a Grupo Andrade por la venta de patrullas, por más de mil millones de pesos, y la licitación que pretendió obtener del ISSSTE para la venta de ambulancias, por 700 millones, son solo la punta del hilo de una madeja que puede llegar a convertirse en un gran escándalo, nos aseguran. El caso, nos explican, puede escalar cuando además de los montos recibidos por el gobierno federal se investiguen los acuerdos de esta firma, favorita de la autollamada Cuarta Transformación, con corporaciones de seguridad pública de los estados de la República, que le han otorgado contratos multimillonarios. Un escándalo, de esos que tanto señala el actual gobierno que se daban solo en el pasado.
¿Poca empatía de la 4T con la diversidad sexual?
A quienes parece que la Federación atenderá más por compromiso que por empatía, es a la Comisión de Diversidad de la Cámara de Diputados, presidida por la diputada trans, Salma Luévano (Morena), quien organizó una mesa de diálogo con activistas, organizaciones civiles, y funcionarios públicos para hablar sobre el ejercicio del presupuesto para temas de la diversidad sexual. El evento se realizará esta mañana, y aunque estarán presentes activistas reconocidos en la materia, nos dicen que no se espera la asistencia de algún funcionario federal con poder de decisión sobre el presupuesto que pudiese tomar acciones en torno a este tema. Consideran, nos comentan, que se trata de un gesto para cumplir con el expediente.
Revive debate de ley de cannabis
Después de que se encontraba en el limbo la reforma a la Ley General de Salud y al Código Penal Federal para la regulación del cannabis, por fin el Senado se decidió desempolvarla y nos aseguran que tratarán de que se apruebe antes de que termine el año. Las modificaciones a la ley se atoraron en abril pasado, cuando los senadores detectaron al menos 17 inconsistencias en la minuta aprobada por la Cámara de Diputados, que infringían derechos humanos e incluso violaban la Constitución Política. Ahora, nos dicen, ya se han subsanado esos errores y se reiniciarán los trabajos para expedir la Ley Federal para la Regulación del Cannabis, a fin de permitir su uso recreativo, industrial, médico, científico y mercantil.
El reto de Zoé
Muy atareado, nos hacen ver, debe andar el director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo. A menos de una quincena de que se cumplan los 50 días de la campaña “el último jalón”, que tiene como meta vacunar contra Covid-19 a toda la población de Chiapas, los números de vacunados se mantienen bajos. A más de un mes de que arrancó este esfuerzo, la entidad reporta 52% de chiapanecos de 18 años en adelante con biológicos aplicados. El avance que han tenido con respecto al 15 de septiembre, cuando se anunció la campaña, es de 5 puntos porcentuales, pues para dicha fecha se había vacunado a 47% de población en Chiapas. ¿Logrará uno de los funcionarios estrella del gabinete aplicar las dosis contra Covid-19 en el resto de chiapanecos? (Bajo Reserva, El Universal, p. 2)
Cerca de la normalidad
En la Secretaría de Salud de la CDMX están muy optimistas y esperan que la pandemia finalice en los primeros meses de 2022. Jorge Alfredo Ochoa, director general de los Servicios de Salud Pública, resaltó que la vacunación ha disminuido los casos de COVID-19, por lo que estamos cada vez más cerca de la plena normalidad.
Candidatos a Oaxaca
Aunque la baraja está muy amplia para la candidatura al gobierno de Oaxaca, nos dicen que el aspirante podría salir del Senado. Tres legisladores suman apoyos, dos son morenistas: Susana Harp y Salomón Jara; en el PVEM tienen al senador Raúl Bolaños. Nos piden no perder de vista al director del ISSSTE, Luis Antonio Ramírez, quien cada vez suma otros apoyos.
Va de nuevo
Aunque Rosario Robles falló en su intento por enfrentar su proceso penal en casa, el próximo viernes está programada la audiencia de uno de sus excolaboradores: Ramón Sosamontes. Su defensa espera que, en esta ocasión, la FGR pueda formularle imputación al exjefe de Oficina de la Sedesol, porque el 14 de octubre, los fiscales se quedaron con las ganas.
Prospecto
Cada vez cobran más fuerza rumores sobre posibles cambios en el gabinete presidencial, y el presidente del Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje, Plácido Morales Vázquez, es mencionado como posible sustituto de Luisa María Alcalde, al frente de la Secretaría del Trabajo. Lo reconocen por sacar sin sobresaltos las elecciones del SNTE en varios estados.
Toman nota
Nos hacen saber que el gobierno de Quintana Roo, encabezado por Carlos Joaquín, trabaja para mejorar las condiciones de seguridad del estado, por lo que la emisión de una alerta más para viajar a la Riviera Maya, por parte del gobierno de Alemania, los obliga a fortalecer los esquemas de seguridad y protección para los habitantes y los turistas. (Sacapuntas, El Heraldo de México, La 2)
Que a Emilio Lozoya, ex director de Pemex, se le acabaron los días de evadir los reflectores, pues el próximo 3 de noviembre tendrá que acudir al Reclusorio Norte, una vez que se aprobó la reapertura de las audiencias públicas tras la emergencia sanitaria. Esta semana el Consejo de la Judicatura Federal fijará las reglas que el público debe seguir para estar presente en esas comparecencias. La pregunta en oficinas federales es si el ex funcionario se dejará ver o argumentará por enésima vez que no puede ir por causas ajenas a su voluntad.
Que la dirigencia nacional de Morena encabezada por Mario Delgado anunció que aplicará encuestas las dos últimas semanas de noviembre para definir candidatos a las gubernaturas de Aguascalientes, Durango, Hidalgo, Oaxaca, Quintana Roo y Tamaulipas. Los nombres de los abanderados se conocerán la primera semana de diciembre y entonces se sabrá el tamaño de la desbandada morenista, pues hay militantes de peso, como el senador Ricardo Monreal, que simplemente no están de acuerdo con este método.
Que tanto Enrique Horcasitas, ex director del Proyecto Metro, como Moisés Guerrero, ex director de Construcción de Obras Civiles, llegarán hoy a la audiencia por el colapso en la Línea 12 con suspensiones provisionales para evitar ser detenidos en caso de que existan órdenes de captura en su contra. Aunque se sabe que los delitos que se les imputan, homicidio, lesiones y daño a la propiedad, todos culposos, no ameritan prisión oficiosa, ambos ex funcionarios no quieren correr la misma suerte que Rosario Robles. (Trascendió, Milenio, Al frente, p. 2)
¿Cuánto tiempo lleva enojado el Presidente? Veintiún semanas, desde que perdió la Zona Metropolitana de la Ciudad de México en las elecciones intermedias, cuando su bastión se vio vulnerable. Como era previsible, se radicalizó. Andrés Manuel López Obrador, el ser humano, puede enfurecerse y gritar lo que quiera. Pero el presidente López Obrador está obligado a la mesura. Sin embargo, carece de ella, y los recursos políticos que tiene la Presidencia equivaldrían a que si cada mañana, en función de su humor, Maximilien Robespierre decidiera, frente a las gradas de la Revolución francesa, quién va a morir en la guillotina.
La ira del Presidente lo acompañará por varios meses, porque las cosas no le van a salir. No es un mal deseo, es la realidad. No se concluirá la refinería de Dos Bocas en los tiempos anunciados. Tampoco el Tren Maya. El aeropuerto en Santa Lucía avanza, pero no hay infraestructura terrestre para hacerlo funcional. La gasolina y el gas, que prometió no subirían, se elevaron y empujaron el costo de la canasta básica, afectando a quienes dijo que protegería más.
Su gobierno tiene perdidas más de 15 millones de vacunas anti-Covid, y estamos cerca de los 500 mil muertos oficiales, cinco veces más de lo que anunció el gobierno sería el máximo durante la pandemia, que si se añade el exceso de mortalidad relacionada con la enfermedad, estamos en el umbral del millón de decesos. Cuántos de estos muertos son atribuibles directamente al gobierno por sus mensajes falsos y la incapacidad para manejar una crisis sanitaria, se sabrá con posteriores estudios, y todos ellos se agregarán a los asesinados por una violencia que prometió comenzar a bajar hace dos años y medio. El total de homicidios dolosos en la primera parte del sexenio rebasó a los que tuvieron los presidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto juntos.
¿Cómo no va a estar enojado si sus resultados son mediocres? Pero a nadie debía extrañarle su actitud, porque así ha sido a lo largo de su vida pública, escondido siempre en su beligerancia, ignorancia y reducidas capacidades intelectuales. Ser astuto, hábil y conocer de elecciones no es igual a saber. Político sin filtros e ideas fijas que oscilan en la geometría ideológica entre la izquierda antidemocrática, la derecha y la extrema derecha, todo el tiempo se mete en problemas por su pensamiento unidimensional rupestre. Sus últimos pleitos con la UNAM y la Organización Mundial de la Salud son una prueba de ello.
La palabra de López Obrador nunca ha sido la de un presidente, sino la de un líder faccioso que representa al 30% de la población que votó por él, aunque ese apoyo se encogió en las elecciones de junio pasado. Pero su ira no puede tomar formas de pandillero. Se entiende que se indigne porque perdió la elección, pero no el trasladarla a quienes lo castigaron en las urnas o consideran que su gestión presidencial es perjudicial para el país. Sería magnífico que debatiera sus políticas con argumentos y métricas verificables, no con insultos y amenazas.
López Obrador no puede contener su furia porque carece de madera de gobernante, y sigue sin quitarse –nunca lo hará– la textura de un líder social acostumbrado al chantaje y las presiones para obtener resultados. Las extorsiones políticas a gobiernos, que cedían para mantener paz social y la gobernabilidad, las dirige ahora, desde la Presidencia, a todos los grupos políticos y de interés, sujetos de ataques permanentes. El gran diferencial entre antes y ahora, es que antaño no tenía responsabilidad nacional ni tenía que rendir cuentas, como a las que ahora está sometido, como parte de una mirada crítica natural de sus acciones.
El análisis de su gestión se potencia por su megalomanía y asumirse el centro de todo lo que pasa, sin repartir juego político a sus colaboradores para que, como en cascada, se repartieran las críticas. Todo lo concentra en él, y se magnifica por la exposición diaria que practica, donde no es director de orquesta o administrador de los humores y pasiones de una nación, sino promotor de la explosión de los sentimientos y verdugo de los infieles. Es un abusador al que no le gusta que se defiendan o respondan a quienes agrede, y cuando lo hacen se victimiza como el presidente más atacado en un siglo.
La afirmación no se sostiene en términos porcentuales con el presidente Enrique Peña Nieto, por ejemplo, ni con la sevicia falsa de sus cercanos contra Felipe Calderón. Visto en números absolutos, hay más críticas a López Obrador que a otro presidente, pero él mismo se puso en esa tesitura. Al 22 de octubre, de acuerdo con Spin Taller de Comunicación Política, había celebrado 717 conferencias matutinas con un promedio de duración de 108 minutos, lo que significan 77 mil 436 minutos de exposición pública. Ese espacio lo usa para propaganda y difusión, sermones, instrucciones a su gabinete y un circo que llama conferencia de prensa donde a veces se cuelan preguntas de profesionales, pero es frecuentemente utilizado por paleros que allanan el camino para sus vituperios, insultos y disparos.
López Obrador trata siempre de imponer cómo debemos pensar y cómo debemos actuar. Es incapaz de entender la crítica a su llamada cuarta transformación, aunque en lugar de argumentar el cambio –la lucha contra la corrupción, que es su eje, es inexistente–, se enoja porque le dicen que sus acciones supuestamente revolucionarias, se volvieron conservadoras y reaccionarias en los hechos. La pérdida de votos en las últimas elecciones en su bastión metropolitano y la creciente protesta social, por esas razones, no las vio como una crítica a sus políticas regresivas, sino como una conspiración.
La ira del Presidente se irá elevando en la medida en que siga haciendo agua su gobierno. Nunca admitirá responsabilidad por ello, porque es mejor culpar a otros que reconocer que ha fallado y que tendría que rectificar. Pero esto sí, no está en su esencia. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, p. 38)