CUENTAN que los tentáculos de la mafia rumana en Cancún llegan ahí por donde vive el ex Niño Verde. Quienes saben del caso de la banda internacional de clonadores de tarjetas de crédito aseguran que hay líneas (de investigación, no sean mal pensados) que conducen hasta un partido que es verde por fuera y muy gris por dentro.
TAN ES ASÍ que una de las personas de interés de los investigadores es José Luis Jonathan Yong, quien fuera jefe de la policía de Cancún como parte del equipo de Remberto Estrada, que tan mal recuerdo dejó en sus tres años como presidente municipal.
TANTO Yong como Estrada son parte de la corte de Jorge Emilio González Martínez, y fue precisamente durante su paso por el gobierno cancunense que la mafia rumana decidió asentarse en ese punto turístico. Y una cosa es segura: no se quedaron ahí por las bellas playas. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión)
La soledad de Graciela Márquez.- Nos comentan que la conferencia de prensa vespertina en Palacio Nacional, que preside la titular de la Secretaría de Economía, Graciela Márquez Colín, ya dio de sí, pues en la del pasado domingo ya ninguno de los funcionarios que suelen acompañarla aceptó sacrificar su día para asistir. Sola, completamente sola, Márquez dio la conferencia. En broma, nos dicen, que el secretario de Salud, Jorge Alcocer, quizá tuvo algo de razón cuando confundió el nombre de doña Graciela, con el del Nobel de literatura, el gran Gabriel García Márquez, pues al parecer la secretaria Graciela Márquez ya comienza a acumular 100 años de soledad. (El Universal, Nación, p. 2)
Una más. Nadaba de a muertito el gobernador Antonio Echevarría, pero ahora Nayarit salta abruptamente a la agenda nacional. Hay indignación y dolor en las calles de Tepic tras el feminicidio de Diana Carolina Raygoza Montes, quien fue encontrada con huellas de violencia en un domicilio de la colonia Morelos, en plena etapa de confinamiento. La joven había denunciado amenazas. “Nosotros como mujeres siempre hemos corrido el riesgo, es inaceptable, totalmente inaceptable, que ya no podemos estar seguras ni en tu propia casa, estar vigilada, estar blindadas, no es justo ni para ti ni para nadie”, advirtió Cler, amiga de Diana. De apenas 21 años de edad, era estudiante en la Universidad Autónoma de Nayarit. Compañeros y amigos iniciaron diversas protestas. El mandatario no tendrá sino que responder al clamor. ¿Será capaz? (Excélsior, Nacional, p. 13)
Que en la Unidad de Inteligencia Financiera, que encabeza Santiago Nieto, lamentan que la jurisprudencia que legó el ex ministro Eduardo Medina Mora antes de retirarse obstaculice a la autoridad y en cambio beneficie hasta a cárteles de la droga. En el caso de la Universidad Autónoma de Hidalgo, la UIF mantendrá la pelea para congelar de nuevo sus cuentas pues considera que aún no explica el origen de 151 millones de dólares que recibió de Suiza mientras que la DEA sigue buscando vínculos con la delincuencia organizada. (Milenio Diario, Al Frente, p. 2)
Camina el Tren Maya.- El Poder Judicial revocó la suspensión que prohibía la construcción del Tren Maya ante el riesgo de contagio de COVID-19. Un tribunal colegiado resolvió un recurso de queja que presentó el Fonatur, con Rogelio Jiménez Pons a la cabeza, y determinó que los empleados no están en riesgo de contagiarse. (El Heraldo de México, La Dos, p. 2)
Duelo Morena-Concamin.- Mañana miércoles, a las 10 de la mañana, el dirigente nacional de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar, conversará con los miembros de la Concamin, que preside Francisco Cervantes. El tema a debatir será nada menos que el estado de bienestar. Es de esperarse que salgan chispas, luego de que Ramírez Cuellar planteara que al INEGI se le diera la atribución de medir la riqueza sin obstáculos legales. (El Financiero, Nacional, p. 27)
López-Gatell y el cubrebocas, la capitulación.- Se reseñó aquí la batalla que libró el subsecretario Hugo López-Gatell contra el cubrebocas. Se reportaron las veces que parecía decirle que sí para finalmente corregir que no. Fueron varias. Esa batalla decidió perderla ayer. Aunque se batió hasta el final: recordó que es un elemento auxiliar de dudosa efectividad, justificó que no lo había aceptado porque podría distraer de las estrategias de desmovilización de la Jornada de Sana Distancia, que está a cinco días de expirar… Ah, pero anoche recuperó uno del bolsillo del saco. Lo colocó sobre la cara, casi sobre los ojos. Lo acomodó. Alcanzó a advertir que por los laditos aún podría “proyectar cierta cantidad de aire con partículas”. Se lo quitó y pronunció la que podría ser una especie de capitulación: “Nadie ha muerto de asfixia por utilizar un cubrebocas”. (La Razón, La Dos, p. 2)
Tenga cuidado, Presidente, porque sus mensajes mañaneros pueden causar daño a la salud de los mexicanos. Son confusos y contradictorios, y mezclan expectativas y frustraciones, donde el optimismo aplasta al malestar, y escuchan con más atención sus promesas de “ya vamos de salida” del Covid-19, que el llamado a no relajar las medidas de prevención. La urgencia por reabrir la economía para generar ingresos –los recortes presupuestales no alcanzan para programas sociales ni sus obras prioritarias–, no está siendo acompañada por un discurso cauteloso, y el tono optimista del presidente Andrés Manuel López Obrador ha provocado que suba la movilidad en el país. Su palabra sigue siendo muy poderosa, y si empata con las expectativas de la gente, harta por el confinamiento, más aún.
López Obrador está tomando decisiones con la información de López-Gatell, y haciendo promesas alegres. No tiene punto de inflexión. Está casado, para bien y para mal, con el subsecretario, pero podría ser más cauto en sus declaraciones sobre la reapertura. No inyectará tanta felicidad, pero posiblemente la sociedad escuche con mayor atención el llamado a no confiarse. Sus gobernados se lo agradecerán y él se protegerá de críticas y denuncias futuras si las cosas no resultan como aseguran las proyecciones de López-Gatell. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, p. 30)
En los primeros 17 meses de su gobierno en México se registraron 50 mil 400 homicidios dolosos. Peor que nunca en 100 años. Durante todo el sexenio de Felipe Calderón hubo 102 mil crímenes. En menos de año y medio AMLO ya lleva la mitad de “los muertos de Calderón”. No hay paz en el país con López Obrador, como lo prometió.
Permitió que el narco se haya empoderado como nunca, y quitárnoslo de encima costará aún más violencia, vidas. Ofreció acabar con la corrupción, sin venganzas contra el pasado. Pues resulta que ahora hay más corrupción que antes. De acuerdo con el INEGI, en el primer año de gobierno de AMLO aumentó en 64 por ciento el costo de la corrupción para los ciudadanos.
En salud los ahorros cuestan vidas. Nos pasó con el dengue hemorrágico, que no se compraron los pesticidas a tiempo y la mortalidad se disparó 250 por ciento el año pasado.
Era mucho más que una influenza. Y sí entramos a una profunda crisis económica. No era invento de “conservadores”. Falló el Presidente. Ahora debe sumar en lugar de dividir. (Pablo Hiriart, El Financiero, Nacional, p. 28)
El Presidente de la República dijo ayer en su conferencia mañanera estar dispuesto a “que se revise” el pacto fiscal. ¡Notición!, dirían algunos. Aunque, a decir la verdad, las señales que envió Andrés Manuel López Obrador desde Palacio Nacional fueron encontradas.
Pero luego de esta respuesta, se le preguntó si consideraba que éste —en medio de la pandemia del coronavirus— es el momento propicio para analizar los recursos que reciben los estados. Fue ahí donde le dio vuelta a la respuesta previa: ¡No!, repuso tajante.
AMLO señaló que éste era el momento de “apretarse el cinturón” y de aplicar la “austeridad” tal como la hacía él mismo desde la Presidencia. “Hay que bajarle el costo del gobierno a la sociedad y lo mismo deben hacer los gobiernos estatales…, ya no usar aviones, ni helicópteros”, apuntó.
Desde su punto de vista, esta crisis (la más profunda que se recuerde en décadas) “se resuelve con austeridad”. Y la fórmula, expuso, es ésta: 1) No corrupción. 2) No lujos en el gobierno. 3) Liberar fondos para obras. Así nomás. (Martha Anaya, El Heraldo de México, País, p. 5)
No es suficiente lo que muestran las autoridades federales cada noche sobre covid-19 en México. Mucho ruido y pocas nueces, dirían por ahí. Los datos de confirmados, sospechosos, negativos y defunciones que publican en la conferencia de las 19:00 horas se obtienen de un pequeño universo de pruebas.
Hemos comentado que México apenas hace una por cada mil habitantes. Al 22 de mayo realizó 1.43. Mientras que, por ejemplo, Suiza hizo 42.41; Suecia, 20.78; Estados Unidos, 41.65; Chile, 23.92. (Gráficas de Our World in Data).
Por ello, —y el desfase en tiempo del primer contagio—, es mañoso comparar las curvas, sin especificar estas diferencias. No actualizaron la estimación con el modelo centinela, pero tampoco han incluido todo lo que obtienen del magro porcentaje de gente estudiada. (Elisa Alanis, Milenio Diario, Al frente, p. 2)
La semana pasada Dolores Padierna, a nombre de los diputados de Morena, presentó una iniciativa para cancelar todos los fondos y fidecomisos del gobierno que se habían salvado de la primera poda.
Esa relación de 38 incluía al Fondo Nacional de Desastres (Fonden), con un presupuesto superior a 7 mil millones de pesos que es esencial en la atención de los daños que provocan las desgracias naturales: temblores, inundaciones, ciclones y otros.
René Juárez, ex gobernador de Guerrero y coordinador de los diputados del PRI, condenó la iniciativa, que para ser aprobada necesita mayoría simple, lo que a Morena y rémoras les sobra, y la calificó de criminal.
Dolores Padierna, madre de la propuesta, dijo después: Vamos a revisar cada uno de los fideicomisos.
Es decir, en su método atrabancado Morena volvió a poner la carreta delante de los bueyes al presentar la iniciativa, mandarla a comisiones, y luego, pensarla, evaluarla, revisarla y, ante las presiones de los cineastas, enviarla a la congeladora.
Ese es el desmadre que traen en la 4T, que no exenta al gobierno y que siempre endosan, ellos mismos, al presidente López Obrador, porque el único argumento que manejan en sus ocurrencias es así lo quiere el jefe. Y por complacerlo, se lo lleven. (Joaquín López Dóriga, Milenio Diario, Al frente, p. 3)
El presidente Andrés Manuel López Obrador ha calificado al actual clima recesivo mundial como una “crisis del modelo neoliberal”.
El pasado 2 de abril dijo que la contracción económica sería “transitoria” y que de ella “vamos a salir fortalecidos porque no nos van a hacer cambiar en nuestro propósito de acabar con la corrupción y de que haya justicia en el país”.
En ese sentido, continuó el mandatario, “esto nos vino como anillo al dedo para afianzar el propósito de la transformación”.
Aquel día no quedó muy claro a qué se estaba refiriendo el Presidente con dicho comentario. En la historia moderna de México no ha habido un solo gobierno que haya caído parado luego de una crisis. Peor aún, ésta, la peor desde 1932, que se está haciendo acompañar de desempleo masivo, mayor pobreza, inseguridad creciente y muerte por enfermedad.
¿A qué podía aludir el Presidente, quien, antes de tomar posesión, había dicho a sus cercanos que a lo único que él temía era enfrentar una crisis económica? (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nacional, p. 2)
Uno de los deportes favoritos en las redes sociales es burlarse de quienes votaron por Andrés Manuel López Obrador y ahora critican su desempeño.
El más reciente episodio sucedió la semana pasada, cuando gobierno federal y Morena en el Congreso buscaron desaparecer de un machetazo los fideicomisos, afectando por ejemplo a personalidades del mundo del cine, muchos de los cuales apoyaron la candidatura presidencial de AMLO y ahora se quejaban enérgicamente de la medida anunciada.
Ha pasado también con voces feministas cuando el presidente se lanzó contra las marchas contra la violencia hacia las mujeres, así como con liderazgos pro-derechos humanos que se vieron sorprendidos por el talante militarista de la administración federal, y muchos otros sectores de la sociedad. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. 2)
La rebelión de los desapendejados // Proclama de Salinas Pliego // ¿En el ánimo presidencial? // Monreal desinfla globos ajenos
El principal accionista de Televisión Azteca, Elektra, Banco Azteca y otras firmas englobadas en el Grupo Salinas ha lanzado una especie de amistoso exhorto a la desobediencia de las medidas sanitarias dificultosamente cumplidas en México ante la irrupción del mencionado tipo de coronavirus. Es decir, un relanzamiento del llamado antes hecho en pantalla por su principal personaje televisivo en materia de noticias, Javier Alatorre, cuando, en la segunda quincena de abril convocó a ya no hacer caso al encumbrado subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, emblemático vocero del gobierno obradorista en cuanto al citado virus.
La eventual rebelión de los grandes empresarios ya desapendejados podría tener como incentivo que Palacio Nacional no ha dado ninguna muestra real de desacuerdo con los retos que ha lanzado el insurrecto Salinas Pliego. Al conductor televisivo Alatorre se le dio trato de amigo y se le extendió una generosa exculpación pública, a diferencia de lo que sucede con otros medios de comunicación que han criticado las políticas andresinas. El máximo jefe Azteca pudo, por lo demás, extender el funcionamiento de sus negocios hasta llegar a un punto de escándalo, ante el cual aceptó reducir parte de la actividad de algunos de ellos. Aún ahora, mediante la treta de la tercerización o subcontratación ( outsourcing, en inglés), varias firmas siguen contratando personal y trabajando de manera relativamente discreta para el mencionado Grupo Salinas. (Julio Hernández López, La Jornada, Política)
Alertan por fraudes con los apoyos sociales // Fobaproa a la alemana: rescatan a Lufthansa // Adn40 en Amazon Prime
El gobierno de México alertó nuevamente a la población para que no se deje engañar por anuncios que circulan en redes sociales y servicios de mensajería instantánea en los que personas ajenas a la administración ofrecen apoyos de 25 mil pesos y falsas tarjetas alimentarias como parte de un supuesto programa emergente ante la pandemia por Covid-19.
Recientemente la Secretaría de Bienestar y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) congelaron las cuentas de personas ligadas con un presunto fraude que consistía en entregar esas falsas tarjetas a cambio de depósitos de dinero en efectivo. Ya cayeron los primeros defraudadores, pero no es la única banda, hay otros grupos que actúan en distintos estados de la República. Las redes que operan presuntos fraudes buscan cobrar el acceso a falsos programas de apoyo o robar información personal de los ciudadanos.
En el temblor del #S19 ocurrió algo semejante. Incluso desaparecieron donativos importantes que llegaron de instituciones del exterior y hubo un manejo fraudulento en los programas que estuvieron a cargo del gobierno de la Ciudad de México, entonces gobernada por Miguel Ángel Mancera. Es un expediente abierto y no debe repetirse. (Enrique Galván Ochoa, La Jornada, Política)
En el ámbito político, en concordancia, quienes con mayor insistencia pretenden ignorar los riesgos de los rebrotes son mandatarios como Donald Trump y Jair Bolsonaro, estrechamente identificados con los ámbitos empresariales, quienes no han dudado en propalar nociones anticientíficas y falsedades a secas sobre la naturaleza de la pandemia, del virus que la ocasiona y del padecimiento que causa.
Resulta imperativo que las autoridades mexicanas resistan tales presiones, no sólo por evidentes razones de salud pública, sino también por motivos económicos: una segunda oleada de contagios de SARS-CoV-2 sería tan desastrosa para la producción, el comercio y los servicios como lo ha sido la primera, si no es que más, y podría desembocar en escenarios de ingobernabilidad y desintegración institucional.
Así pues, en el momento presente es necesario comprender, y hacer comprender, que el retorno a la normalidad anterior a la pandemia es una ilusión irrealizable en tanto no se disponga de una vacuna preventiva, de tratamientos eficaces para el Covid-19 o de ambas cosas. Lo que viene es necesariamente una etapa incierta de ensayo y error en la que será necesario avanzar con extrema prudencia, lo cual significará suspender actividades o movilidad en cuanto se detecten nuevos brotes del coronavirus. (Editorial, La Jornada, Opinión)
La Organización Mundial de la Salud (OMS) es la máxima instancia de la ONU en materia de salud y tiene como misión “gestionar políticas de prevención, promoción e intervención a nivel mundial en temas de salud”. En otras palabras, la OMS coordina y recomienda medidas a los gobiernos de sus 194 Estados Miembros para el manejo de pandemias como la ocasionada por el SARS-COV2 y de las anteriores, como la del virus de la H1N1 o los brotes de ébola, entre otros. Su misión es la salud, pero al mismo tiempo la OMS es un ente eminentemente político y que no ha estado libre de críticas.
Durante la pandemia de la H1N1, cuyo epicentro fue México, la OMS fue cuestionada por el Consejo de Europa por haber “sobrevalorado la gravedad de la pandemia”, por haber “provocado la pérdida de grandes sumas de dinero público” y por haber “generado miedos innecesarios”. El manejo de esa pandemia ha sido revisado a la distancia y aquí en México los actores políticos de esa pandemia han recordado cómo la OMS alabó al país por su conducción de esa crisis sanitaria. Nuevamente, la OMS también hace política y en ese año México y el organismo multilateral estuvieron del mismo lado. Lo mismo parece ocurrir ahora. (Genaro Lozano, Reforma, Opinión)