Tras el anuncio del presidente Andrés Manuel López Obrador de que su gobierno procedería a una limpieza de malos servidores públicos en la Comisión Nacional de Agua (Conagua), seis altos funcionarios de esa dependencia presentaron sus renuncias: Eduardo Seldner, subdirector de Administración, Alfredo Ocón, subdirector general técnico, Víctor Yamanaka Alcocer, de Infraestructura Hidroagrícola, Eugenio Barrios, de Administración del Agua, Patricia Ramírez, de Agua Potable, Drenaje y Saneamiento, y Celia Maya García, subdirectora general jurídica.
El señalamiento presidencial, formulado en su conferencia matutina de ayer, es reacción a una investigación periodística, según la cual el control de la institución se encontraba en manos de funcionarios relacionados con las administraciones de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, y ocurre con el telón de fondo del conflicto en presas de Chihuahua por la negativa de diversos grupos a permitir que México se ponga al corriente en sus aportaciones de agua a Estados Unidos, de acuerdo con los términos del Tratado de Aguas Internacionales que ambos países firmaron en 1944; un elemento de contexto igualmente importante es la entrega discrecional de concesiones del líquido a particulares, concesiones que llegaron a ser disparatadas en número y volumen en sexenios anteriores y que constituyen por sí mismas un indicio de influyentismo y de posibles prácticas corruptas en la institución. (La Jornada, Editorial, p.6)
Huellas de seis años
Han caminado 2 mil 190 días buscando a sus hijos. Llevan 52 mil 560 horas sin consuelo. Su caminar, dicen en el sexto aniversario de la desaparición de sus hijos ,ha sido muy difícil. Y piden, con humildad, que la sociedad nos entienda, porque si a alguien le llega a faltar un ser querido no se quedaría en su casa con los brazos cruzados.
Se apostaron este viernes un día antes del sexto aniversario de la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa frente a la Fiscalía General de la República (FGR). Y ahí, junto al colectivo Huellas de la Memoria y gente solidaria, dejaron plasmadas las huellas de sus zapatos con los que, literal, han recorrido el país buscando a sus hijos, reclamando justicia y exigiendo verdad. (Gloria Muñoz Ramírez, La Jornada, Opinión, p.11 )
Economía: ¿luz al final del túnel? // Ministros: ¿conflicto de intereses?
Lo dijo desde junio pasado y lo ha reiterado a partir de entonces, por lo que parece que toma forma lo dicho por el presidente Andrés Manuel López Obrador, en el sentido de que la caída económica del país ya tocó fondo. Ello no quiere decir que todo es color de rosa ni que todo se arregló, pero sí que el panorama poco a poco se aclara.
La caída económica más drástica se reportó en mayo pasado, cuando todos los indicadores mostraron un tono no rojo, sino morado. A partir del mes siguiente comenzó a observarse cierta mejoría y en julio (el dato más reciente) se respiró con mayor holgura, aunque falta mucho terreno por recorrer. (Carlos Fernández-Vega, La Jornada, Opinión, p.20 )
La mayor potencia militar del mundo enfrenta este noviembre sus elecciones presidenciales marcadas por dos hechos que combinados entre sí producen un escenario de consecuencias imprevisibles. Por un lado, la pandemia que asola el planeta y que ha causado ya cerca de un millón de muertes en el mundo, de las cuales más de 200 mil se han producido en Estados Unidos. Por otro lado, la segunda ola de protestas antirracistas agrupadas en el #BlackLivesMatter, que se convierte al mismo tiempo en una respuesta al auge de la alt-right en la mayor economía mundial.
La actitud errática de Trump a la hora de enfrentar la pandemia se ha traducido en denunciar a China por infectar el mundo en la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) y en decidir la salida de Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), al mismo tiempo que anuncia que la vacuna contra el coronavirus estará a finales de octubre y las primeras dosis serán distribuidas antes de que termine 2020.
Pero la realidad es que en estados clave desde el punto de vista electoral, como California, Texas, Florida, Georgia y Arizona, la epidemia de Covid-19 se ha disparado, y la Universidad de Washington calcula llegar al 3 de noviembre, día de la elección presidencial, con más de 250 mil personas muertas. (Katu Arkonada, La Jornada, Opinión, p.16 )
Tamaulipas-Insabi, sí hay colaboración
Con la novedad de que los diferendos entre instancias federales y estatales —de partidos de oposición— no son forzosamente un patrón y prueba de ello se dio ayer en Tamaulipas, donde el gobernador, Francisco García Cabeza de Vaca, y el titular del Insabi, Juan Ferrer, decidieron echar adelante con la conclusión de dos obras centrales para la entidad: los hospitales generales de Ciudad Madero y de Matamoros, que habrán de concluirse. El primero recibirá una inversión de 357 millones de pesos y el segundo 80 millones de pesos para quedar terminados. El mandatario estatal, nos comentan, aprovechó para destacar “la voluntad política que existe de poder concluir estos dos proyectos con el único propósito de mejorar las condiciones de salud de los tamaulipecos”. Buena noticia.
A juzgar por lo visto y por lo denunciado por sus contendientes, la batalla por el liderazgo de Morena se está desarrollando en un ambiente cada vez más crispado y con elementos de guerra sucia. Espionaje, presuntos sobornos, desvío de recursos, compras de voluntades, son sólo algunos de los dardos lanzados hasta el momento. La queja más reciente es la relacionada con la revelación de una conversación entre Bertha Luján y Alfonso Ramírez Cuéllar. El juego sucio prevalece y la famosa cultura democrática ha palidecido ante lo que se termina evidenciando en estos encendidos enfrentamientos: el interés, nos dicen, es el monto de recursos en juego, como el presupuesto de Morena que, aún recortado, apuntará hacia los mil millones de pesos y la cereza del pastel, que consiste en tener decisión en la elección de candidatos para los puestos que estarán en disputa en 2021. Es mucho lo que está en juego. (La Razón, Opinión, p.2)
Que el presidente Andrés Manuel López Obrador envió ayer por la tarde a la Cámara de Diputados su iniciativa de reforma al sistema de pensiones, que reducirá de mil 250 a mil el mínimo de semanas de cotización en el Seguro Social para tener derecho a ese pago, y aumentará de 5.15 a 13.87 por ciento la aportación patronal a los trabajadores de manera gradual desde 2023 hasta 2030. De inmediato Gustavo de Hoyos, líder de la Coparmex, señaló en sus redes sociales que el documento no es lo que se acordó el pasado 22 de julio con el sector privado, pues busca aplicar el control de precios en los servicios financieros, y aseguró que con esto se violan cláusulas del T-MEC.
Que el Senado ya se prepara para la contienda 2021 y con la encomienda de evitar “mano negra”, el presidente de la Mesa Directiva, Eduardo Ramírez, nombró al constitucionalista y especialista en derecho electoral Fredy Erazo Juárez como coordinador para el Desarrollo Democrático y Procesos Electorales. En tanto, la panista Xóchitl Gálvez no desaprovechó la oportunidad para advertir que el principal “foco rojo” en las elecciones del próximo año estará en el eventual uso clientelar de los programas sociales del gobierno federal. (Milenio, Opinión, p.2)
Nuestro “pueblo”, ancestralmente relegado y prácticamente sin potestades, tiene de pronto la facultad de hacer justicia. O sea, le van a otorgar un poder que nunca ha tenido. Estará en condiciones de decidir una cuestión mayor: acusar a cinco ex presidentes, llevarlos luego a juicio y castigarlos al final. Se resarcirán así unos agravios que se remontan al origen mismo de nuestra nación —somos raza conquistada y no es casualidad tampoco que resuenen exigencias de que los colonizadores nos pidan perdón, así sea que la gente de ahora en España, empezando por Su Majestad el Rey Felipe VI, no tenga nada que ver con las brutalidades perpetradas por sus lejanos antecesores— y que, en tiempos más recientes, no corren ya por cuenta de Hernán Cortés y su pandilla sino que llevan la firma de casa, o sea, que los saqueadores son tan mexicanísimos y tan guadalupanos y tan patriotas como el que más.
Lo de la corrupción, justamente, es un tema muy peliagudo: nos dicen que era consustancial al satanizado neoliberalismo pero, qué caray, escarbas un poco, ahora mismo, y te encuentras con que el irrefrenable impulso de hacer oscuros negocitos, de robar lo robado que se le iba supuestamente a devolver al pueblo, de tener casas y condominios y propiedades sin ser un potentado sino meramente un académico o un sempiterno empleado de doña Administración, de otorgar contratos a tus amiguetes de toda a vida y de embolsarte dineros que no te tocaban porque debían ser usados para crear bienes públicos, ese incontenible instinto depredador —repito— también lo llevan dentro algunos y algunas de los que se han incrustado en la maquinaria de la 4T. (Román Revueltas Retes, Milenio, Política, p.9)
“La calle es libre”, dicen. Nos pertenece a todos en conjunto y a nadie en especial, aun si en ciertos momentos exultantes has llegado a creerla rendida a tus pies. Conquistamos las calles —nos adueñamos de ellas, emocionalmente— solo de recorrerlas, ubicarlas, sumarlas cada quien a su mapa mental. ¿Y no es verdad que el gran ardor del cautiverio tiene que ver con la nostalgia viva por aplanar otra vez el asfalto como cuando y por donde se le dé a uno la gana?
Cuando alegamos que la calle es libre —de pronto airadamente, como respuesta a alguna actitud abusiva— lo que nos interesa que se entienda es que ninguno puede acapararla, y quien así lo intente estará consumando un despojo tan obvio como intolerable. Nadie puede jactarse honestamente de “ganar las calles” si como consecuencia los demás ciudadanos habremos de perderlas a lo largo de días, semanas, meses o incluso años, en el nombre de fines “progresistas” cuyos medios apestan a barbarie. (Xavier Velasco, Milenio, Opinión, p.3)
Se les acabó el veinte. Quien aspire a un cargo de elección popular el próximo año ya se tiene que ir del gobierno. “Lo más pronto posible, ya tienen que cambiar de trabajo (…) porque no se puede mezclar lo partidista con el gobierno (…) aprovecho para ya decirles de una vez, a mas tardar en octubre, a finales de octubre”, sentenció el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Aclaró que los que renuncien no se van corridos, no son mal vistos y no son malas personas. Pero dijo que no recomienda a nadie.
Insistió en que no quiere que se utilice al gobierno para favorecer a partidos o candidatos, que tiene que haber elecciones limpias y libres y nada de manipulación. Que se acabó el fraude. ¿Y cómo le va a hacer para evitarlo? ¿Dejará de ocurrir solamente porque él lo dice? ¿Quién controlará a las distintas militancias?
Ese discurso lo hemos escuchado elección tras elección. Ahora tendrá la oportunidad de demostrar si en efecto su gobierno quiere y puede ser distinto a los demás. (Amador Narcia, El Universal, Opinión, p.5)
Han transcurrido seis años (es decir, un ciclo completo en calendario político mexicano: un sexenio) desde que se suscitó la desaparición de 43 jóvenes normalistas cuyo paradero final sigue siendo un enigma de la historia reciente de México, pero hasta el día de hoy puede decirse que es prácticamente nulo el avance hacia el esclarecimiento de lo que sucedió y que las investigaciones siguen empantanadas.
El actual gobierno echó por tierra la “verdad histórica” presentada como un intento de dar carpetazo al asunto por el gobierno de Enrique Peña Nieto, y se liberaron a buena parte de los detenidos, a la vez que surgieron nuevos inculpados, como Tomás Zerón, quien dirigió buena parte de los interrogatorios relacionados con el caso y a quien se acusa ahora de tortura y de fabricar culpables. (El Universal, Editorial, p.10)
CON EL OJO cuadrado dejó Andrés Manuel López Obrador a quienes vieron su conferencia mañanera de ayer y el “análisis” sobre lo publicado el jueves en varios periódicos.
Y ES QUE pasó de criticar las notas periodísticas que le incomodan en las portadas, a juzgar los contenidos de las secciones de O-pi-nión y hacer un conteo de los textos que considera “positivos” y “negativos”.
CASUAAALMENTE de todos los medios satanizados, perdón, analizados por el Presidente, el único que encuentra tooodo bien en la 4T es el que más dinero recibió del gobierno en 2019: 251 millones 646 mil pesos.
¿A POCO ahora hasta las ideas personales tienen que estar alineadas con lo que piensa el Presidente? Es pregunta que, como Séneca, pesa las opiniones en vez de contarlas. (Fray Bartolomé, Reforma, Opinión, p.8)
La pregunta es fascinante. ¿Cuánta gente se necesita en una protesta para derrocar a un dictador? La politóloga de Harvard Erica Chenoweth calcula que se necesita que el 3.5 por ciento de la población de un país salga a protestar para acabar con una dictadura, según una entrevista que dio a la BBC. También cree que un movimiento de protesta tiene el doble de posibilidades de tener éxito si no es violento.
Pregunta: ¿cuántos venezolanos tienen que salir a protestar pacíficamente a las calles para derrocar la dictadura de Nicolás Maduro? Con una población de 33 millones de habitantes se necesitaría que 1,155,000 venezolanos salieran a exigir la salida de Maduro, si nos basamos en el cálculo de Chenoweth.
Ha habido múltiples protestas pacíficas desde la muerte de Hugo Chávez en marzo del 2013 y Maduro sigue en el poder. Entonces ¿qué ha fallado en Venezuela? Que a los manifestantes los matan, los desaparecen, los encarcelan y los torturan. Eso es lo que ha pasado.
El nuevo reporte de 443 páginas del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas sobre Venezuela es un terrorífico manual de maldad y crueldad. Detalla con nombre y apellido los asesinatos, violaciones, mutilaciones y represiones que han sufrido quienes se han opuesto a la dictadura venezolana. Y acusa directamente a Maduro de saber de esas terribles violaciones a los derechos humanos. (Jorge Ramos Ávalos, Reforma, Opinión, p.8)
Nunca, desde que Madero ocupó la Presidencia, había existido en México el grado de libertad de expresión y la independencia de medios que disfrutamos hoy. Jamás había cuajado un entorno como el actual en que todos expresan su punto de vista sin que haya represalias.
Celebremos que exista una vigorosa opinión pública crítica. Yo mismo estoy en desacuerdo con algunas medidas, algunos proyectos y tonos del actual régimen y me preocupa profundamente la implementación de ciertos programas. Pero, ¿por qué enfatizar sólo lo que puede ser cuestionable y no señalar lo que ya ha transformado a México? ¿Por qué son pocos los articulistas y comentaristas que celebran que haya, por primera vez en nuestra historia y caso único en el mundo, un Presidente que se comunica y expone diariamente ante sus interlocutores frente a una audiencia nacional? ¿Por qué no subrayar que la Presidencia de la República le costó a la Nación 3500 millones de pesos en 2018 y sólo 721 en 2019?
¿Quién recuerda que, a propuesta de MORENA, la actual legislatura redujo su presupuesto anual en un 30%? ¿Qué tanto advierten los historiadores que tenemos la esposa del Presidente -se rehúsa a ser llamada primera dama- más intelectual y erudita de toda nuestra historia? ¿Con qué frecuencia se analizan las implicaciones de que las exenciones de impuestos sean ya inconstitucionales? ¿O que la corrupción y el fraude electoral se hayan tornado delitos graves, sin recurso a fianza? ¿Por qué no hacer hincapié en que López Obrador es el primer Presidente al que se retirará el fuero y el único de nuestra historia que se someterá a un referéndum revocatorio?… (Héctor Vasconcelos, Reforma, Opinión, p.10)
Decía George Orwell: “El lenguaje de los políticos está diseñado para que las mentiras parezcan verdades y dar apariencia de solidez a lo que es puro viento”. La cita del escritor británico me transportó a la mañanera, que es una fábrica de mentiras que se convierten en “verdades” ‒y para muchos en la Biblia‒ sólo porque el Presidente lo dijo.
López Obrador es “puro viento” cuando afirma que antes de la 4T, los columnistas callamos “como momias” ante el saqueo neoliberal. Es una generalización, como las muchas que hace desde ese privilegiado púlpito, en contra de todo aquel que haya osado diferir de su “verdad”.
Estaría bien que pusiera a Yessy, quien le ayuda a colocar sus textos en las redes sociales, a revisar columnas publicadas en los sexenios de Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña Nieto. Verá que no todos los autores ‒que no son 4T‒ estaban vendidos o alquilados al régimen en turno, como sostuvo en la mañanera. (Francisco Garfias, Excélsior, Opinión, p.4)
Se maneja con éxito la historia de que la guerra por la dirigencia de Morena es una pelea adelantada por la sucesión de 2024.
Me temo que se trata de una ilusa interpretación de los pleitos en torno al avasallante poder de una marca que difícilmente será desplazada en 2021.
Y es que, independientemente de quienes lo conduzcan, Morena encabeza las preferencias electorales para el próximo año.
Mario Delgado puede ser el candidato de los moderados y Porfirio Muñoz Ledo el de los radicales puros. Pero eso no cambia una realidad monumental: ese partido es el aparato electoral del Presidente.
Pretender que la llegada del coordinador de los diputados a la dirigencia beneficiará las aspiraciones de Marcelo Ebrard es ignorar lo que atestiguamos cotidianamente: ningún integrante de las estructuras gubernamentales y partidistas de la autoproclamada Cuarta Transformación puede contradecir a López Obrador. Y el que se atreve, se va. (Ivonne Melgar, Excélsior, Opinión, p.9)
Sin salida. Una vez más Rosario Robles se queda sin esperanza de salir de prisión. La juez cuarto de Distrito de Amparo en Materia Penal en Ciudad de México, María Dolores Núñez, otorgó una suspensión definitiva contra la prisión preventiva que le decretó hace un año el juez Felipe de Jesús Delgadillo, por ejercicio indebido del servicio público relacionado con la Estafa Maestra. Sin embargo, esto no implica su libertad. Además, las autoridades pueden impugnar el fallo en la próxima audiencia, en la que la FGR formulará la acusación por su pre-sunta responsabilidad en el desvío de más de cinco mil millones de pesos destinados a pro-gramas sociales durante el gobierno de Peña Nieto, y por el que solicita le impongan una pe-na de 21 años de prisión. ¿Por qué no aplican la misma celeridad a los demás casos de corrup-ción?
Sin perder el tiempo. En Morena ya todo está dispuesto para que elijan a sus líderes de manera democrática. El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación aprobó por una-nimidad las modificaciones que realizó el INE a la convocatoria para la renovación de la diri-gencia nacional de Morena, por lo que el proceso se realizará a través de encuestas. Los ma-gistrados de la Sala Superior del TEPJF calificaron como improcedentes las quejas presentadas por los militantes para que no se realizará una encuesta de reconocimiento. En la mesa todo está puesto, pero por debajo sigue el golpeteo, el fuego amigo, sobre todo hacia Mario Del-gado, quien lleva las de ganar. Demasiadas heridas quedarán pasada la tempestad. (Excélsior, Opinión, p.11)