Notas indiscretas… Tras la salida de González Blanco, se desataron el sábado rumores sobre la llegada del ex gobernador de Chiapas, Manuel Velasco a la Semarnat. En cuentas de Twitter de varios periodistas se afirmó que era un hecho su nombramiento, pero hasta ayer Velasco lo negaba y aseguraba no haber recibido “ningún mensaje ni invitación del presidente ni de nadie del gobierno”. Incluso, quienes ya lo daban por hecho tuvieron que rectificar diciendo que siempre no habría nombramiento. Hoy se sabe que el nombre de Velasco sí fue soltado desde la oficina del Consejero Jurídico, Julio Scherer Ibarra, y que el ex gobernador sí estaba considerado por el presidente López Obrador, pero el grupo de Marcelo Ebrard se opuso y empujó a la subsecretaría Martha Delgado para ocupar la Semarnat, lo que desató una pugna interna que frenó el nombramiento. Incluso en el enfrentamiento, de un lado señalan que desde la cancillería se orquestó una campaña en redes contra el chiapaneco. ¿Qué decidirá el presidente?… (Salvador García Soto, El Universal, p.12)
Josefa González Blanco nunca “se halló” en el gabinete del presidente López Obrador. Lo de que usó sus influencias para retrasar más de media hora un vuelo de Aeroméxico es solamente el pretexto para despedir a la secretaria del Medio Ambiente y Recursos Naturales. Oficialmente se dice que “está fuera del gabinete”, pero de facto, nunca estuvo adentro: Desde que fue nombrada en campaña, a lo largo de los meses de la transición, más el medio año que lleva el gobierno, se quejaba con sus compañeros secretarios de Estado de que el presidente AMLO no le hacía caso. A los más cercanos a López Obrador les pedía ayuda para acercarse al líder, consejos sobre cómo llamar la atención de un primer mandatario que, en el fondo, ha mostrado un desprecio por la ecología: su modelo de desarrollo, su modelo de país, no se ocupa de la sustentabilidad. Ejemplos hay muchos: su apuesta por la generación de energía con carbón, la refinería de Dos Bocas, la termoeléctrica de Morelos, el tren maya, el transístmico, hasta el aeropuerto de Santa Lucía. Semarnat recortó 16 mil empleados y su titular lamentaba a la sorda que no tenía presupuesto para nada. El más claro ejemplo: los incendios que no pudieron combatirse eficazmente. (Carlos Loret de Mola, El Universal, p.2)
¡Qué curioso! a Josefa González Blanco no la corrieron porque se tardó seis meses en nombrar al titular de la Came. Tampoco la corrieron por su indiferencia ante la crisis del sargazo; mucho menos por no aparecer durante la contingencia ambiental. ¿La vaquita marina? Ni quien se acuerde de ella. Por lo que sí despidieron a la titular de Semarnat fue para que no dañara la imagen presidencial con sus actos de prepotencia. Qué bueno que se corten de tajo esos desplantes de los funcionarios, que mal que en Palacio Nacional les importe más parecer que lograr. (F. Bartolomé, Reforma, p.10)
Semarnat y sus expertos sin voz.- Quienes mantienen la esperanza de que a la cabeza de la Semarnat llegue un ambientalista son los empleados de base y confianza que aún integran la dependencia. Nos cuentan que al interior de la Secretaría existe preocupación porque la mayoría de las áreas están paradas operativamente y continúan los recortes. Tras la llegada de Josefa González-Blanco, nos dicen, se fueron muchos especialistas en materia ambiental y los que quedan “están atados de manos” porque el presupuesto con el que cuentan es insuficiente para paliar situaciones de emergencia como los incendios forestales y el sargazo. A estos problemas se suma la angustia de que la titularidad de la Secretaría quede a merced de la disputa política entre integrantes del gabinete. (El Universal, p. 2)
¿Ahora quién va a renunciar?… Josefa, prepotente desde el NAIM; se enreda la 4aT con Manuel Velasco.- La pregunta es ¿quién será el próximo en renunciar Alfonso Romo Garza dice que no y Carlos Urzúa Macías resiste, con estoicismo, el papel del malo de la película asignado por Andrés Manuel López Obrador. En realidad, a la titular de la Semarnat, Josefa González-Blanco Ortiz Mena, la corrieron al ser exhibida, en redes sociales, en una actitud prepotente al regresar a un avión por llegar tarde al vuelo CDMX-Mexicali, nooo por presunta nobleza al reconocer el error. Para los desmemoriados, NO es la primera vez que Josefa exhibe su prepotencia: la vimos en los terrenos aledaños al nuevo aeropuerto de la CDMX en una visita, junto con Javier Jiménez Espriú, a un predio privado. Sin atribución alguna, el 10 de octubre, antes de la toma de posesión, Espriú y Josefa amenazaron al personal de la empresa Martínez y Villegas, en la mina Tezoyo, por presunto daño ambiental, además de pedir las escrituras o documentos del predio. La administradora los corrió sin dejarse intimidar, así que no es la primera vez. Ante la inminente crisis, de inmediato, algunos comunicadores de la 4aT se dieron a la tarea de exaltar la actitud honorable de Josefa al reconocer el error y presentar su renuncia. ¡Sí, cómo no Este capítulo puede llamarse: La hizo y la cacharon. Bastantes broncas tiene López Obrador con el juego de mentiras descubierto en Palacio Nacional por la distribución de la lista de periodistas que recibieron contratos en el sexenio de Enrique Peña Nieto como para tratar de tapar otro escándalo, o desatar uno más, con el presunto nombramiento de Manuel Velasco Coello, sin descartar que el comunicador que deslizó el nombre, simplemente, quiere anularlo; en realidad nunca tuvo posibilidades el ex gobernador chiapaneco. (Impacto Diario, p.3)
Desafíos inmediatos.- La renuncia de Josefa González Blanco a la Semarnat ya es parte del anecdotario de la Cuarta Transformación que está dando para dar y repartir. Cometió un error, incurrió en la ancestral práctica del influyentismo, y aprovechó la coyuntura para poner tierra de por medio. Tenía prisa. Se fue la exsecretaria pero los desafíos ambientales persisten, incluso se agravan. Al frente de la dependencia debe estar un profesional destacado, comprometido. Hay temor entre los expertos de que esa posición quede en manos de un político con una agenda de intereses personales en la que no está la protección del medio ambiente. Entre los desafíos inmediatos del nuevo titular hay tres de gran calado, que afectan a la nación en su conjunto: la refinería de Dos Bocas, el Tren Maya y el aeropuerto de Santa Lucía. En las tres el apartado ambiental es crucial para su continuación. (La Crónica de Hoy, p.3)
Renunciar al cargo de secretario de Estado como sacrificio por haber incurrido en un acto de influyentismo, no es algo normal. No quiere decir que el abuso del poder deba ser tolerado en cualquier grado, sino por lo inédito de la radical consecuencia de su acto vis-a-vis los precedentes que establece. Que no se entienda mal. Si Josefa González Blanco Ortiz Mena, en un acto de contrición presentó su renuncia al ser descubierta y el presidente Andrés Manuel López Obrador la aceptó, ¿cuál es el siguiente paso? Si el presidente Andrés Manuel López Obrador, que realiza todos sus viajes aéreos en líneas comerciales, se retrasa y el avión lo espera, ¿también renunciará? (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, p.44)
Que tan ya se ve Miguel Barbosa como gobernador electo que hasta prometió ayer en su masivo cierre regional de campaña, en la capital de Puebla, que antes de tomar posesión impulsará en el Congreso morenista una reforma al “poder vertical” que prevalece en la entidad, para darle su lugar al Legislativo y al Judicial, así como a los municipios, “atropellados por el morenovallismo”. Su adversario de PAN, PRD y MC, Enrique Cárdenas, ratificó en Tehuacán su plan de recuperar Puebla con la aplicación de un sistema estatal anticorrupción que vaya hasta las últimas consecuencias y conducir al progreso a las comunidades más apartadas. (Milenio Diario, p.2)
Por momentos la terca realidad está alcanzando al Gobierno. No sólo es el que algunas cifras no le cuadren, sino también la forma en que explica algunos temas que le están siendo adversos. Éste es uno de los inevitables efectos de la sobreexposición diaria del Presidente, pero también es parte de la forma en que la sociedad ve a sus gobernantes. Es crítica y acuciosa, más allá de filias y fobias, de chairos y fifís. López Obrador mantiene su bono de popularidad intocado por más que algunos hablen, con más deseos que con datos, de una baja en su popularidad. El Presidente responde a todo, no deja pasar una sola pregunta, e incluso habla de Juan Gabriel. El ejercicio ha logrado que pareciera que no tenemos otro tema que la mañanera; es positivo, pero no está exento de grandes riesgos. (Javier Solórzano, La Razón de México, p. 2)
Preparan el Informe El presidente López Obrador quiere informar a la ciudadanía el avance que lleva su gobierno y comenzará a pedirles a sus colaboradores un corte de caja de sus dependencias para irlas integrando en el segundo informe que dará a finales de junio, cuando se cumpla un año de su triunfo en las urnas. Un instituto con futuro Convencido está Zoé Robledo de que el IMSS todavía tiene mucho que aportar a México y la crisis de la que tanto se ha hablado no es tan severa. Si fuera así, dijo, ya se hubiera paralizado el país. Pero no han dejado de pagar pensiones y jubilaciones, por ejemplo. Además, asegura que hay margen para llevar a buen puerto al instituto, con política, diálogo y buena administración. (El Heraldo de México, p. 2)
El viernes en su conferencia mañanera el presidente López Obrador se ocupó de mí por tercera ocasión en un par de semanas. Le tomo la palabra y le contesto que sí, que tiene razón: los dos queremos un país completamente distinto. A diferencia suya, yo creo y voto por una sociedad democrática, mercados abiertos, con equilibrio de poderes y contrapesos civiles al Presidente. López Obrador cree y trabaja por una sociedad en la que el poder se concentre en una sola persona. Alienta una Suprema Corte supeditada a él, y cuando los ministros no se pliegan a sus deseos los cubre de insultos. (Pablo Hiriart, El Financiero, p.42)