Templo mayor
LA SALIDA de Olga Sánchez Cordero de Gobernación estaba más cantada que “Las Mañanitas”. Lo que sí sorprendió a algunos fue que en su lugar se nombrara a Adán Augusto López. Y es que al tabasqueño no se le conoce el oficio político que esa posición requiere.
LA CLAVE, entonces, está en la palabra “tabasqueño”. El presidente Andrés Manuel López Obrador decidió privilegiar el paisanaje a la capacidad y echó mano de uno de sus más leales, el ex priista al que hizo gobernador de Tabasco postulado por Morena.
DE QUE se trata de un hombre de todas las confianzas del mandatario, ni duda cabe. El asunto es que con este nombramiento, López Obrador manda una nueva señal de cerrazón: en lugar de buscar nuevos equilibrios políticos y regionales, se arropa entre los suyos para seguir adelante con la Cuarta Tabasqueñización, perdón, Transformación del país.
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POR CIERTO que está por verse cómo impacta en la carrera presidencial la llegada de Adán Augusto López a Bucareli. Hay quienes dicen que viene a apuntalar la candidatura de Claudia Sheinbaum. Sin embargo, dentro del propio gobierno capitalino no están tan seguros. Con eso de que no hay tabasqueño que no quiera ser Presidente, dicen que el ahora ex gobernador puede llegar a sentirse con derecho, sobre todo ahora que el Presidente lo puso en el tablero con el resto de sus corcholatas.
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HOY QUE las y los veracruzanos padecen por la falta de recursos para enfrentar la destrucción que dejó “Grace”, hay quienes se acuerdan de que el gobernador Cuitláhuac García gastó 100 millones de pesos en darle gusto al Presidente. Y es que destinó 30 millones para una escuela de beisbol (el proyecto deportivo presidencial) y luego le metió 72 millones a la remodelación del estadio “Beto Ávila” (deporte favorito del Presidente). El colmo es que ese gasto fue para beneficio únicamente de la empresa que maneja al equipo Águila de Veracruz, pues el morenista prácticamente se los regaló por 10 años. ¡Ponchado!
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LO HIZO en 2005 Vicente Fox contra el propio AMLO. También Felipe Calderón usó a la PGR para perseguir a figuras políticas contrarias al PAN. En el sexenio de Enrique Peña Nieto, la Procuraduría más que para investigar delitos, sirvió para garantizar la impunidad de los aliados y, de paso, descarrilar la candidatura de Ricardo Anaya en 2018. Y ahora, con la 4T, el panista vuelve a ser cliente de los fiscales al servicio del poder. Queda claro que, sin importar el color de sus partidos, no ha habido un solo Presidente que se aguante las ganas de usar y abusar del Ministerio Público para perseguir al adversario político en turno.
LÓPEZ OBRADOR asegura que él no interviene en la Fiscalía General de la República, pero la historia de su sexenio tiene otros datos. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)
Bajo reserva
La intempestiva, aunque también muy pronosticada, salida de Olga Sánchez Cordero de la Secretaría de Gobernación no es, nos comentan, producto de un exabrupto presidencial ni de un manotazo sobre la mesa, como ha ocurrido con otros cambios en el gabinete. En esta ocasión, es respuesta al debilitamiento del oficialismo tras los reacomodos políticos de las pasadas elecciones de julio. El Andrés Manuel López Obrador de 2019 y 2020 no necesitaba negociar, simplemente arrasaba. El de hoy, aunque se resista a la idea, tiene que negociar con la oposición.
Esa es la razón por la que el gobernador de Tabasco, Adán Augusto López, llega a Bucareli, para que la voluntad presidencial se transmita fielmente hacia otros actores políticos, principalmente opositores, de quienes el Presidente ya no puede prescindir. El trabajo del nuevo secretario de Gobernación será convertir los deseos de imposición de Palacio Nacional en operación política fina que consiga, sin admitir debilidad, cierto nivel de cooperación de los “conservadores”. Un reto, nos dicen, considerando que no parece que el Presidente vaya a cambiar el tono desafiante de sus mañaneras.
Senadoras al margen
Como balde de agua fría cayó entre las varias legisladoras el anuncio de que la ahora exsecretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, regresa a la Cámara Alta por la puerta grande, pues presidirá la Mesa Directiva a partir del 1 de septiembre.
Entre las cuatro suspirantes, la más inconforme fue Marybel Villegas Canché, quien ya se sentía con un pie y medio en la Presidencia del Senado, pues, nos dicen, asegura que contaba con el apoyo de la mayoría de sus compañeros de bancada. Junto con las otras 3 candidatas tuvo que “apechugar” y aceptar las decisiones de arriba, pero no pudo ocultar su molestia, ni siquiera en el video en el que las cuatro senadoras aparecieron al lado de c, y en el cual fue la que no acompañó el acto con una sonrisa forzada ni con aplausos fingidos. No es para menos: a Marybel Villegas ya se le cebó en este año la candidatura a la alcaldía de Cancún y la presidencia del Senado; veremos si la tercera es la vencida y logra en 2022 la gubernatura de Quintana Roo.
¿Vuelta de página?
Aseguran en el círculo cercano del coordinador de Morena en el Senado, Ricardo Monreal, que ya hubo una “operación cicatriz” con el presidente López Obrador y quedaron atrás las intrigas palaciegas poselectorales. Estas mismas voces dicen que el retorno de Olga Sánchez Cordero —y su virtual presidencia en el Senado— hizo que se recompusiera la comunicación entre el tabasqueño y el zacatecano. Veremos cuánto dura la tregua rumbo a la selección de candidatos de los próximos años.
Despistes en Morena
Al que literalmente agarraron “despistado” con los cambios en el gabinete fue al dirigente nacional de Morena, Mario Delgado, quien estando en Campeche “pendiente” del recuento de votos de la elección a gobernador, recibió, de forma tardía, la noticia de que Olga Sánchez Cordero dejaría Gobernación para reintegrarse al Senado y que el gobernador de Tabasco, Adán Augusto López, llegaría a Bucareli. Las palabras del propio Delgado fueron: “Me agarraron despistado”, y de inmediato puso a sus colaboradores a que le ampliaran toda la información. Hay algunos teléfonos descompuestos entre Palacio Nacional y Morena, al parecer. (El Universal, Nación, p. 2)
Frentes políticos
De la mano. Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores, acompañado de su esposa, Rosalinda Bueso, ofreció un desayuno a un grupo de empresarios para agradecer su colaboración, pues durante la pandemia, algunas de las empresas más importantes de México se sumaron a los esfuerzos del gobierno. La iniciativa privada apoyó para proveer ventiladores, equipo de protección médica y camas de hospital, además de otras acciones. Entre los invitados al evento destacó la presencia del doctor Manuel Mondragón y Kalb, personaje muy cercano a Ebrard, quien reconoció la trayectoria del canciller y destacó los buenos resultados que en esta etapa lo han acompañado. Bien hecho.
Trascendió
Que apenas habían pasado ocho minutos del Encuentro de Gobernadoras, Diputadas Federales y Locales, Presidentas Municipales y Alcaldesas Electas 2021 cuando Nadine Gasman, titular de Inmujeres, informó que Olga Sánchez Cordero debió retirarse de súbito por instrucciones del presidente Andrés Manuel López Obrador. Quien parecía estar enterado con antelación del relevo en Gobernación fue Ricardo Monreal, quien la víspera afirmó que su liderazgo al frente de la bancada “está más firme que nunca”, aclaración pertinente cuando en menos de tres meses han llegado Gabriel Hernández, César Cravioto y ahora la ministra en retiro, personajes cercanos a Palacio Nacional y el Antiguo Palacio del Ayuntamiento.
Que cuando pareciera que el magistrado José Luis Vargas no dará más de que hablar se le ocurrió pedir vacaciones, casualmente los días en que tendría que apoyar a alguno de sus compañeros para que ocupe la silla de la presidencia del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, de la que fue destituido, con el fin evidente de no verse obligado a respaldar con su voto a alguien del “G5”, colectivo que se encargó de arruinarlo.
Que la Concamin se convirtió en tiro al blanco de la Canacintra, organización empresarial que promueve junto con Coparmex y Concanaco la idea de ser factor de peso a la hora de que se vote la revocación de mandato, en busca de crear un bloque contra el Presidente, porque ven a Francisco Cervantes, titular de la primera, con una “relación muy cercana a la 4T”, que él defiende por ser eso parte de su encomienda con los industriales.
Que a los problemas de imagen que afronta el alcalde de Mérida, Renán Barrera, a raíz del asesinato del joven José Eduardo Ravelo a presuntas manos de policías municipales, a quienes el munícipe defiende a toda costa, se suma otro que ha puesto en jaque a toda su administración con el embargo de Santander por un adeudo de 588 millones de pesos, que por ahora contuvo el ayuntamiento con un acuerdo de pagos en abonos. (Milenio Diario, Al frente, p. 2)
Sacapuntas
Mantiene interlocución
Antes de operar el relevo en Segob para que Olga Sánchez Cordero retomara su escaño en el Senado, el presidente López Obrador consultó en persona al líder de la bancada de Morena, Ricardo Monreal. Ello indica que su interlocutor sigue siendo el zacatecano, quien de inmediato logró que las cuatro aspirantes a la Mesa Directiva dieran paso libre a la ex ministra.
Bienvenida a Olga
Nos hacen ver que la oposición en el Senado no tiene impedimento alguno para que Olga Sánchez Cordero sea la próxima presidenta del Senado. De hecho, hasta festejan su reincorporación, porque le reconocen su oficio político, su apertura al debate e intercambio de ideas y, principalmente, su ánimo de construir.
Chiapas le preocupa
Un tema que preocupa sobremanera al presidente López Obrador es la conducción del gobierno de Chiapas, a cargo de Rutilio Escandón. Nos explican que en la gira de este fin de semana por aquellas tierras, el mandatario federal aprovechará para revisar a detalle varios asuntos, específicamente los relacionados con la seguridad en comunidades indígenas.
Nueva escuela
En días iniciará operaciones la nueva escuela de enfermería en Azcapotzalco. La jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, inaugurará, junto con el saliente alcalde Vidal Llerenas, ese plantel, muy necesario en estos tiempos de pandemia. Cuenta con centro de urgencias, consultorios y aulas equipadas. Se estima que egresen 120 profesionales de la salud al año.
Romero gana la mano
Se desinfló el plan del líder de Morena en San Lázaro, Ignacio Mier, para crear una megabancada y acaparar todos los órganos de gobierno. El tema se desactivó en una reunión con los próximos coordinadores del PRI, Rubén Moreira; del PRD, Luis Espinosa Cházaro; y del PAN, Jorge Romero. Con ello, el panista va sin obstáculos por la presidencia de la Jucopo. (El Heraldo de México, La dos, p. 2)
Rozones
Por la remoción en la UNAM
Rápida y contundente, nos comentan, fue la respuesta del rector de la UNAM a la grave denuncia que hizo la Comisión Interna de Equidad de Género del Instituto de Investigaciones Estéticas por las expresiones del director de esta institución, Iván Ruiz García. Y es que el doctor e investigador de tiempo completo en el área de arte contemporáneo, quien ha enfocado sus estudios a la violencia, declaró a la propia radio universitaria que “el feminicidio, por más horroroso que pueda ser es un acto de amor”. Enrique Graue envió una carta a Javier Garciadiego, presidente de la Junta de Gobierno de la UNAM, para que se pueda procesar de manera inmediata la remoción del funcionario universitario. El delito de feminicidio, nos recuerdan, se encuentra al alza en el país y a su contención nada suman las expresiones que, desde espacios de autoridad, en este caso educativa, tienden a normalizar la violencia contra las mujeres.
Suma Cabeza de Vaca a Acosta Naranjo
Nos comentan que con miras a cerrar fuerte el último tramo de su gobierno, el gobernador de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, ha comenzado a realizar una serie de movimientos en posiciones clave, como es la oficina de la representación de la entidad en la Ciudad de México, en la que designó como titular a Guadalupe Acosta Naranjo, exdiputado federal nayarita, quien ha sido presidente y secretario general nacional del PRD, cabeza de la corriente de Los Galileos y que está curtido en distintos terrenos de negociación política, como lo mostró siendo secretario técnico de la llamada Alianza Federalista, cuyo grupo de gobernadores conformado por mandatarios emanados del PRI, PAN, MC y el independiente Jaime Rodríguez, se hizo sentir desde su confirmación en septiembre de 2019 para buscar contrapesos en el federalismo.
Morena y sus dos pistas
En la Cámara de Diputados se mantiene abierta una negociación en dos pistas con Morena como actor principal. Esto, luego de que el lunes pasado el coordinador de la bancada guinda, Ignacio Mier, planteara conformar una “megabancada” con sus aliados en las urnas —PVEM y PT—, con miras a presidir la Jucopo en San Lázaro. En la primera pista, nos confirman, ya están cerradas las pláticas con los verdes y avanzadas con los petistas. Sin embargo, este jueves el líder de Morena salió a declarar que el tema de la famosa “megabancada” sólo era “una propuesta”, lo que abre una segunda pista: las de las posibles aproximaciones con los partidos de oposición para encaminar reformas promovidas por la 4T. En ese escenario, el bloque opositor enfrentará el dilema de mantenerse unido y monolítico, sobre todo, porque de por medio estarán espacios relevantes para el gobierno de la Cámara.
¿Avión presidencial con escala en Qatar?
Este jueves, durante un encuentro con gobernadoras, diputadas y alcaldesas electas en el Centro Cultural Los Pinos, la que se llevó los aplausos fue la diputada del PRI, Dulce María Sauri, luego de proponer que el Gobierno federal utilice el avión presidencial TP01, que sigue generando gastos, como de mantenimiento, para enviarlo a Qatar para traer a nuestro país a mujeres y niñas de Afganistán que pueden estar en riesgo por la llegada del gobierno talibán, como lamentablemente se confirmó tras los atentados en el aeropuerto de Kabul, en los que no hubo distingos de género, de derechos humanos, ni de vidas. El avión aparentemente estaría listo. ¿Será empleado para una misión como la que, con una aeronave de la Fuerza Aérea, se ejecutó para rescatar de Bolivia a Evo Morales? Ya se verá.
Tema, sin más, postergado
Nos cuentan que de nada sirvieron las 50 mil firmas de apoyo, ni el llamado que hicieron activistas. Tampoco el posicionamiento de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México. Al final, el dictamen de las infancias trans, que duerme el sueño de los justos en el Congreso capitalino, fue ignorado por los legisladores sin que se explicaran siquiera los motivos de esa decisión. Ayer, los diputados locales en la Jucopo dijeron no a incluir la reforma en la última sesión extraordinaria que tendrán y, aunque se espera que la propuesta sea retomada en la segunda legislatura, la primera ya le quedó mal, nos dicen, a decenas de familias que querían ver la luz para el reconocimiento a la identidad de sus hijos.
Defensa con matices
Así que panistas encabezados por su presidente nacional, Marko Cortés, ofrecieron ayer una conferencia de prensa para refrendar la defensa que el albiazul ha hecho de Ricardo Anaya, ante lo que se ha señalado coçmo un embate desde Palacio Nacional. Nos hacen ver que si bien el diputado federal electo Santiago Creel y el coordinador del PAN en el Senado, Julen Rementería, plantearon de nuevo ese respaldo, el líder del blanquiazul no evadió dar una larga lista de destacados militantes que pudieran abanderar a su partido en 2024: Mauricio Vila, gobernador de Yucatán; Maru Campos, electa de Chihuahua; Diego Sinhue Rodríguez, de Guanajuato; Francisco Domínguez, de Querétaro, y Francisco García Cabeza de Vaca, de Tamaulipas. Nos señalan que con eso uno de los mensajes claros es que la defensa y el cierre de filas es con el Anaya panista, no con el Anaya aspirante presidencial. Porque entre una opción y la otra, los argumentos y la vehemencia con que éstos se exponen varía. (La Razón, La dos, p. 2)
Pepe Grillo
El corrido de la Tropa del Infierno
Parece un relato de corrido, pero es la cruel realidad que se vive en ciertas comunidades del país.
Se cuenta que un convoy de 30 camionetas con hombres armados, cerca de 150 sicarios, intentó tomar la alcaldía de Hidalgo en Coahuila, cerca de Nuevo León, pero más cerca de la frontera de Estados Unidos, a la altura de Laredo.
Se trata de integrantes de la llamada Tropa del Infierno, un remanente de los Zetas, agrupados en el Cartel del Noreste, que operan en los municipios fronterizos de Nuevo León y Tamaulipas y que ahora quieren extenderse a Coahuila.
Se dice por allá que la policía estatal recibió un pitazo de sus colegas texanos de movimiento inusual. Pudieron preparar la defensa de la comunidad y pedir apoyo a las fuerzas armadas.
Tres agresores perdieron la vida y tres policías estatales resultaron heridos. El convoy optó por retirarse, pero todo mundo da por hecho que volverán. (La Crónica de Hoy, Nacional, p. 9)
Rayuela
¿Dónde andan Bush hijo, Blair y el gran pillo Aznar, verdaderos artífices de la desgracia que ha caído sobre la humanidad? (La Jornada, Contraportada)
En privado // Corcholata para el Presidente
El pasado fin de semana, el Presidente se fue a La Chingada, su finca en Palenque, y al único que recibió durante horas fue a su amigo querido, el gobernador de Tabasco, Adán Augusto López.
Pero en ese momento se entendió como un encuentro a ese nivel amistoso, como si uno no acabara de entender que todo lo que hace López Obrador tiene una intención política, lo que quiere decir que aún conserva su capacidad de sorprender y que no todo en él es previsible, como aseguran.
De regreso a Palacio, el lunes en la mañanera dijo que se quedaría el miércoles en Veracruz para evaluar los daños del huracán Grace.
Pero ya lo tenía todo resuelto, no lo de Grace, lo de Adán Augusto.
Así que ayer por la mañana, de su oficina llamaron a Sánchez Cordero, quien se encontraba en un evento del Instituto de Mujeres que abandonó sin intervenir y marchó directo a Palacio donde, en su despacho, el Presidente le informó de su nuevo destino: el Senado, que presidirá.
Antes, había recibido a Ricardo Monreal para decirle que retomaba su escaño, la Mesa Directiva y que operara. Él seguiría como presidente de su Junta de Coordinación Política y como coordinador de la bancada de Morena.
Desde antes habían llamado a la Quinta Grijalva, en Villahermosa, para que Adán Augusto se presentara en Palacio, adonde llegó para ser confirmado en lo ya hablado: ser el nuevo secretario de Gobernación.
En este ajuste, el Presidente se hizo de otra corcholata, grande, para la sucesión: su querido amigo, paisano y ahora titular de Gobernación.
Y en la oficina de su consejero jurídico vieron, calibrando, este movimiento, para quienes afirmaban que Julio Scherer venía, decían, desplazado, a la baja. (Joaquín López Dóriga, Milenio Diario, Al frente, p. 3)
Historias de reportero // El último desdén a Olga
Desencajada. Sentida, incluso molesta con el presidente por las formas. Olga Sánchez Cordero dejó la Secretaría de Gobernación. Fue el último de los maltratos. En distintos momentos del sexenio, integrantes del gabinete me confiaron que Andrés Manuel López Obrador la trataba mal en las reuniones, con desdén, a veces incluso callándola: tú sólo estás para lo de Ayotzinapa, en lo demás no te metas. Me contaron que así se la soltó en una junta hace unos meses, dejando a la concurrencia congelada.
Ninguna salida del gabinete fue tan anticipada como la de la exministra de la Suprema Corte. Se mencionó, ventiló, filtró y adelantó muchas, muchas veces…. hasta que sucedió.
Según me dicen fuentes muy bien informadas, el presidente López Obrador, pidió hablar por teléfono con su coordinador en el Senado, Ricardo Monreal, para que se pusiera en contacto con la secretaria Sánchez Cordero con el objetivo de recibirla de regreso en la bancada de Morena, pero no como una senadora más, sino en la presidencia de la Mesa Directiva.
Sánchez Cordero y Monreal se reunieron para terminar de amarrar el asunto, ya que para ese cargo, que le corresponde a Morena por su condición de mayoría, estaban apuntadas Ana Lilia Rivera, Freyda Marybel Villegas, Bertha Caraveo e Imelda Castro.
En sus casi tres años de gestión, Olga Sánchez Cordero no fue una secretaria de Gobernación con peso en la operación política. No fue la mano dura del régimen. A diferencia de sus antecesores, ella fue más bien el rostro noble y suave del gobierno: derechos humanos, temas en favor de la mujer, justicia para Ayotzinapa. La Gobernación al estilo tradicional siempre ha estado en otras manos: el presidente, Julio Scherer, Marcelo Ebrard.
Pero si algo hemos visto a últimas fechas es una sucesión de tropiezos en la operación política de Palacio. Se cayó el periodo extraordinario para la revocación de mandato, se cayó lo de Zaldívar, los expedientes de las elecciones tropezaron en el INE, se descompuso el tribunal electoral, se han caído varios de los casos judiciales más mediáticos, el presidente terminó enojadísimo con el resultado de la elección intermedia, encima lo del Metro, y la oposición está crecida, unida y envalentonada, y con suficientes legisladores para paralizar los arranques y ocurrencias del primer mandatario.
El nuevo secretario es gran amigo del presidente. Cercanísimo. Con Adán Augusto López debe más bien esperarse que regrese a Gobernación el peso político que tuvo en gobiernos anteriores. Es un nuevo operador de primera importancia. Y eso mueve todo el tablero, empezando por el de la sucesión.
SACIAMORBOS
Entre quienes se fortalecen con el nuevo secretario de Gobernación ponga hasta arriba de la lista a “Andy”, muy, muy, muy cercano a él. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. 2)
Gran angular // Llegó para AMLO la hora de negociar
La salida de doña Olga Sánchez Cordero de la Secretaría de Gobernación y su regreso al Senado hizo una carambola de muchas bandas. Hay que decir primero, antes de referirlas, que los Presidentes —al menos desde Salinas de Gortari— usualmente hacen cambios de sus encargados de la política interior. CSG tuvo tres secretarios de Gobernación, Ernesto Zedillo cuatro, Vicente Fox dos y Felipe Calderón cinco, sin perder de vista que dos tuvieron trágicas muertes.
Solo Peña Nieto conservó al mismo titular de Gobernación durante todo su sexenio. Pero esa fue la excepción de una regla no escrita con la que se planta cara al natural desgaste de ese importante cargo y se da cauce a los necesarios ajustes en la conducción política del país.
Lo importante, en este caso, es que la remoción de la ministra de la Corte en retiro puede leerse como el reconocimiento de AMLO de que es momento de la negociación política, de que exactamente a la mitad de su gobierno no puede ni debe mantenerse en el conflicto político permanente como estrategia para llevar a buen puerto su pretendido proyecto transformador.
La confrontación con diversos actores de la vida nacional, un día sí y otro también, ha llevado al país a niveles de polarización ya insostenibles y riesgosos. Es preciso negociar, operar políticamente, más obligado ahora por la nueva conformación del Congreso que al recomponer sus fuerzas ya se deja ver como un dique a las reformas legislativas que la 4T se ha planteado para el segundo tramo del sexenio.
¿Echaron a doña Olga o ella decidió irse? Aunque parezca contradictorio puede verse desde ambos ángulos. Su gestión no fue protagónica ni determinante en la operación política. La hicieron a un lado el propio Presidente y su poderoso consejero jurídico, Julio Scherer, con quien siempre disputó la interlocución con las fuerzas políticas representadas en el Congreso y con el Poder Judicial, afín éste último a su conocimiento y buena relación por haber sido ministra de la Corte. Perdió, entonces, esa batalla y dejó de serle funcional al Presidente.
Por otro lado, sin embargo, no era desconocido su desacuerdo con algunos puntos centrales de la reforma del Poder Judicial, sobre todo con el artículo transitorio que plantea alargar la gestión del ministro Arturo Zaldívar como presidente de la Corte. Algunos de sus cercanos y aliados políticos afirman que ella planteó al Presidente su deseo de dejar el cargo. ¿Una desencantada más?
En cualquier caso, el objetivo del cambio es poner en Gobernación a un operador político fuerte —un poco la mano dura de los secretarios de antaño, pero conciliadora, confiable y leal, hasta donde las ambiciones sucesorias lo permitan— función que venían desempeñando el propio Scherer y Marcelo Ebrard.
Pero el personaje escogido para llegar al Palacio de Covián fue el gobernador de Tabasco, Adán Augusto López, a quien López Obrador ya había sugerido que incorporaría al gabinete. Hace poco más de un mes se refirió a él como “un cuadro, un profesional, un buen gobernante, una buena persona, un hombre íntegro, una gente honesta”. Tal es la percepción presidencial, aunque el bajo perfil del mandatario tabasqueño no ha dejado ver con claridad sus capacidades de operador político.
Lo que parece indudable es que Adán Augusto López ha mostrado una lealtad a toda prueba (condición que López Obrador reclama como dogma a sus colaboradores), fundada en una sólida amistad que es prolongación de la que sostuvo con su padre, el ya extinto notario público Payambé López Falconi, uno de los pocos tabasqueños que desde 1980 mostró su apoyo al hoy Presidente.
El vínculo, incluso, involucra a la hija de Payambé y hermana de Adán Augusto, Rosalinda, a la sazón esposa del gobernador de Chiapas, Rutilio Escandón y nombrada por AMLO Administradora General de Auditoría Fiscal del SAT.
El hielo que había congelado la relación de AMLO con Ricardo Monreal tras los resultados en la Ciudad de México de las elecciones del pasado 6 de junio, parece que ayer empezó a derretirse. El líder parlamentario del Senado y presidente de la Junta de Coordinación Política recibió una llamada telefónica tempranera en la que AMLO le notificó que Sánchez Cordero se reincorporaba a su escaño senatorial, pero no como una más, sino como una propuesta para encabezar la mesa directiva del primer año de la LXV Legislatura.
Monreal acusó recibo de la instrucción y empezó a operar. Por su oficina desfilaron los coordinadores parlamentarios de la oposición y horas más tarde le dio la bienvenida a la ya en ese momento exsecretaria de Gobernación.
Pasado el mediodía, habló con las senadoras de Morena que habían hecho pública su aspiración de presidir al Senado: Ana Lilia Rivera, Freyda Marybel Villegas, Imelda Castro y Berta Caraveo. Las cuatro —aseguran fuentes de la cámara alta— mostraron su institucionalidad y unidad en torno al proyecto de la 4T. Avalaron que doña Olga sea inscrita por la fracción mayoritaria de Morena como aspirante a presidir la mesa directiva, donde estimaron haría un gran papel por su experiencia y conocimiento de las leyes en su reconocida trayectoria como ministra de la Corte.
Pero eso lo definirán hoy los senadores morenistas y si transita una negociación aparentemente ya amarrada, pasado mañana domingo se votará en la plenaria de la nueva Legislatura.
La coyuntura le vino a Monreal como “anillo al dedo”, por citar al clásico, ya que no solo reactivó su comunicación con el Presidente, sino que aprovechó la coyuntura para ratificar el respaldo de la mayoría de los senadores de su partido para seguir siendo su líder y continuar al frente de la Junta de Coordinación Política.
Y aquí es donde se vislumbra otra lectura que cruza por el adelantadísimo proceso de sucesión presidencial al que por razones políticamente naturales (la cartera de Segob), pero también de lealtad y amistad, se ha incorporado Adán Augusto López.
AMLO ha mostrado con toda claridad su respaldo a la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum y hasta ayer, muchos analistas políticos veían al exrector de la UNAM y hoy embajador de México en la ONU, Juan Ramón de la Fuente, como el plan B del Presidente. Esa ecuación, al igual que las que tienen que ver con Marcelo Ebrard y Esteban Moctezuma, se alteraron con el nombramiento en Gobernación de Adán Augusto López. ¿Será él el verdadero plan B de López Obrador?
Sus cercanos aseguran que Adán Augusto sí ha hecho cálculos de carácter sucesorio y, como siempre en política, llega con adversarios y partidarios. En un primer vistazo dentro del gabinete tiene en su paisano Octavio Romero, director de Pemex y muy amigo también de AMLO, a un histórico adversario. Por el contrario, de acuerdo con su círculo interno, mantiene una relación fluida con las Fuerzas Armadas, dada su gran relación con el general en retiro Audomaro Martínez Zapata, director del Centro Nacional de Inteligencia.
Por eso le digo que este cambio en el gabinete es una carambola de muchas bandas. Y en Palacio Nacional aseguran que vienen otros. (Raúl Rodríguez Cortés, El Universal, Opinión, p. 11)
Historias de NegoCEOs // Relevo en Segob: jugada de tres bandas de AMLO
En un lenguaje de refranes y frases célebres propio de la 4T, con el enroque en la Secretaría de Gobernación anunciado ayer, el presidente Andrés Manuel López Obrador mata tres pájaros de un sólo tiro: 1) aleja a su leal Adán Augusto López Hernández del desastre en que se convertirá el proyecto de la refinería de Dos Bocas y lo pone cerca de la sucesión presidencial; 2) coloca un contrapeso en el Senado de la República a Ricardo Monreal, y 3) amarra en su equipo de trabajo al consejero jurídico, Julio Scherer, al quitarle del camino a una de sus principales detractoras, la ahora senadora y probable presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara Alta, Olga Sánchez Cordero.
Para nadie es un secreto que el nuevo titular de Segob es uno de los personajes consentidos en Palacio Nacional. Es hijo del recién fallecido notario Payambé López Falconi, quien en los años 80 apoyó al hoy mandatario nacional para fundar el PRD de Tabasco, dando fe de las asambleas para la confirmación del partido. La lealtad que López Falconi y su familia mostraron en un escenario de control y persecución priísta fue suficiente para forjar una amistad que hoy pone a Adán Augusto en el gabinete y que mantiene a su hermana, Rosalinda López Hernández, en un puesto clave del SAT, como administradora General de Auditoría Fiscal Federal.
La confianza en estos jóvenes, que acompañaron junto a su padre el movimiento obradorista desde sus verdaderos inicios, catapultó previamente a Adán Augusto a gobernar ni más ni menos que la entidad natal del Presidente y, más aún, a coordinar y administrar la construcción de uno de los proyectos más emblemáticos de la presente administración: la refinería de Dos Bocas. El ahora gobernador de Tabasco con licencia operaba la adjudicación de contratos para dicha obra y confeccionó diversas leyes en el Congreso local con el objetivo de blindar la misma, como la imposición de hasta 13 años de cárcel a quienes impidan la ejecución de trabajos y obras públicas.
Así, en un escenario cada vez más problemático para una refinería que absorbe muchos más recursos de los que se tienen programados, que enfrenta riesgos de inundaciones y que arrastra daños ecológicos, la imagen de un político que genera más que simpatías en el Presidente no puede verse asociada con el fracaso. Corresponderá entonces asumir esa responsabilidad a una ya desgastada secretaria de Energía, Rocío Nahle, y a un también desprestigiado director general de Pemex, Octavio Romero Oropeza.
El segundo objetivo de los cambios en las oficinas de Bucareli tiene que ver con la lastimada relación que existe entre López Obrador y el coordinador de la bancada de Morena en el Senado, Ricardo Monreal. La llegada de Sánchez Cordero a la Cámara Alta –así como la del exoperador de los programas del Bienestar, Gabriel García, en julio pasado– se observa como un contrapeso al político zacatecano, pese a que la enviada del Presidente ya tuvo su primer fracaso legislativo, cuando no fue capaz de cabildear un periodo extraordinario para aprobar la Ley Reglamentaria de Revocación de Mandato.
El tema que completa la carambola de tres bandas es el voto de confianza que el Presidente le otorga a su consejero jurídico, al eliminar del gabinete político y de seguridad a su declarada rival; la misma de cuya oficina salió la versión –que revelamos en redes sociales– de que “los Scherer” habrían operado a favor del candidato priísta Adrián de la Garza en la elección para gobernador de Nuevo León. También en este espacio comentamos que, según fuentes del gabinete, Scherer presentó su renuncia al Presidente, pero el consejero se mantiene firme y con buena influencia en Palacio Nacional.
Posdata 1
El cuñado del nuevo secretario de Gobernación es el gobernador de Chiapas, Rutilio Escandón, estado al que por cierto irá este fin de semana el presidente López Obrador. Otro cuñado es Humberto Mayans, actual consejero independiente de Pemex, quien está casado con Silvia López Hernández.
Se sabe que Adán Augusto López no tiene la mejor relación con su paisano Octavio Romero, director general de Pemex, quien por más que el Presidente lo quiera mantener al frente de la empresa, los rumores aseguran que no terminará el sexenio y se podría ir más pronto que tarde de la petrolera. El envío de Adán Augusto a Gobernación debilita aún más a Romero, quien es considerado un lastre para Pemex. Por cierto, el hijo de Silvia López y Humberto Mayans es el actual administrador central de la Coordinación Estratégica de Auditoría de Comercio Exterior del SAT. Qué bonita familia.
Posdata 2
Como publicamos en este espacio, el empresario Carlos Cabal Peniche se encuentra en Italia desde hace varias semanas. El exbanquero se defiende de las imputaciones judiciales de la FGR por el presunto fraude sobre 600 millones de pesos que solicitó junto con su esposa y la hija de Alejandro del Valle a Crédito Real para comprar la participación de 50% que tenía Televisa en Radiópolis. Todo se hizo con la venia y conocimiento de Miguel Alemán Magnani. Lo que dicen los abogados cercanos al caso es que ni Cabal ni Del Valle tuvieron intenciones de ayudar a Alemán Magnani, sino que lo usaron, cobraron el dinero y huyeron. (Mario Maldonado, El Universal, Cartera, p. 22)
Estrictamente personal // Un incondicional a Gobernación
Olga Sánchez Cordero duró la mitad del sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador. Parece mucho tiempo para sobrevivir en un gobierno disfuncional donde su propia cabeza maneja la anarquía transversal y responsabiliza a sólo unos cuántos de muchos temas.
Pero no dependía de ella. De hecho, nunca su juego y destino político estuvo en sus manos, sino en las de López Obrador. Al menos tres veces presentó su renuncia al cargo, acotada en las principales funciones del despacho, la jefatura del gabinete y la política interna, y todas esas ocasiones el Presidente se las rechazó –una, en enero del año pasado, luego de haber tenido un episodio muy delicado de salud en Palacio Nacional–. Pero ayer no tenía en la cabeza que la iban a renunciar.
Sánchez Cordero descubrió la víspera que su paso por Gobernación tenía fecha de caducidad para hoy, y que el Presidente, que tenía unas cuatro semanas de haber tomado la decisión, fue tejiendo su salida sin decirle nada.
Le encargó la interlocución con las fracciones parlamentarias en la Comisión Permanente para un periodo de sesiones extraordinario para ver la revocación de mandato, cuyo fracaso mostró sus limitaciones políticas, en parte, resultado de la mala relación que tenía con los gobernadores.
Tampoco se enteró que ayer por la mañana, el Presidente y el coordinador de la bancada de Morena en el Senado, Ricardo Monreal, hablaron sobre su futuro, que empieza hoy, cuando asuma la presidencia de la Mesa Directiva de esa Cámara, el segundo órgano más importante en ésta.
La secretaria fue engañada con la verdad. Desde junio se venía manejando que Sánchez Cordero había presentado su cuarta renuncia, a lo que ella salió al paso desmintiendo lo que habían publicado dos columnistas con acceso a información de Palacio Nacional. Todavía no estaba listo López Obrador para el cambio, hasta este miércoles, cuando fue citada por el Presidente a Palacio Nacional, de donde salió, hacia su despacho en Gobernación, desencajada.
Un cambio de gabinete, en gobiernos funcionales, es un golpe de timón porque las cosas no están funcionando. En una presidencia como la de López Obrador, esa lógica no opera. La política interna la ha manejado desde un principio Julio Scherer, consejero jurídico de la Presidencia, y los asuntos de seguridad y migración con Estados Unidos se los quitaron para hacer responsable al canciller Marcelo Ebrard. La pelea con Ebrard la perdió hace tiempo, y los conflictos que tuvo recientemente con Scherer no lo mermaron a él, quien sigue teniendo una relación estrechísima con el Presidente.
Durante todos estos tres años, Sánchez Cordero fue considerada un florero por la prensa política, pero le era útil al Presidente en ese papel, sobre todo porque cuidaba la relación con Carlos Slim, a quien durante años le escrituró sus empresas. La relación se desgastó por errores de ella que incomodaron a Slim, quien optó por utilizar su derecho de picaporte con el Presidente. Tampoco le funcionó como barrera con los gobernadores, sino que le atrajo más problemas con ellos. Aun así, si la quitaba, ¿quien llegara iba a querer ser secretario de Gobernación?
Después de la experiencia con Sánchez Cordero, ¿querría pasar como un simple tapón que podía poner o quitar el Presidente?
Pues el Presidente encontró fácilmente a ese funcionario entre uno de los suyos, muy cercano, que lo ha acompañado políticamente desde sus tiempos como líder del PRD en Tabasco, Adán Augusto López, el gobernador al cual hace unos días el Presidente hizo grandes elogios. Sólo algunos en el círculo íntimo entendieron el mensaje. El equipo cercano de Sánchez Cordero no. Inclusive, su equipo la estuvo esperando en el aeropuerto, porque iba a viajar a Chiapas, para acompañar al Presidente.
Su equipo se quedó esperando porque ella fue convocada de nuevo a Palacio, para entregar el cargo. López llegó al mediodía a Palacio Nacional como gobernador y salió como secretario de Gobernación, con lo que el Presidente, una vez más, recurrió a sus más cercanos y leales. López pertenecía a una de las dos corrientes del PRD en Tabasco cuando López Obrador era el líder. Una de las corrientes la encabezaban Octavio Romero Oropeza, actual director de Pemex, y Alberto Pérez Mendoza, amigo desde la juventud del Presidente, su verdadero brazo derecho, y que murió en 2013.
La otra corriente la encabezaba Fernando Mayans, a la que pertenecían López y su hermana Rosalinda, esposa del actual gobernador de Chiapas y que es la administradora general de Auditoría Fiscal del SAT. Mayans tuvo un breve paso por la administración federal y cuando López asumió la gubernatura de Tabasco en enero de 2019, se integró al Seguro Social local.
La llegada de López al gabinete es la segunda de ese nivel que va a uno de quienes han estado al lado de López Obrador desde hace más de tres décadas. El secretario de Bienestar Social, Javier May, que pertenecía a la corriente de Romero Oropeza, es el otro. Aunque con otro equipaje político que May, López no va a cumplir una función autónoma como secretario de Gobernación. No está en el ADN del Presidente.
El cambio, sin embargo, no será del todo cosmético. Los actores políticos sabrán que López, a diferencia de Sánchez Cordero, sí tiene el picaporte con el Presidente y la cercanía para tratar asuntos que a ella no le permitían. Por esa relación, su papel no será necesariamente el de florero, pero sí de un amortiguador para su viejo amigo.
Este reacomodo en el gabinete hay que verlo de manera semiótica. López Obrador se sigue rodeando de los suyos e incondicionales rumbo a la sucesión presidencial, que todos estos cambios es lo que revelan. El Presidente se sigue encerrando en una burbuja en medio del segundo tercio del sexenio que es fundamental para que pueda armar la maquinaria para poder mantener el poder de Palacio Nacional e imponer a su candidata, que al final es lo que quiere. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, p. 40)
Alhajero // Carambola política
Tanto anunciar y anunciar su salida de Gobernación –algunos desde antes incluso de que tomara posesión–, hasta que finalmente ocurrió. Se va Olga Sánchez Cordero y el gobernador de Tabasco, Adán Augusto López toma su lugar en el Palacio de Cobián. La exministra vuelve al Senado. Ocupará la Presidencia de la Mesa Directiva si no hay mayor objeción en las bancadas.
Un hecho determinó su caída: falló al operar en el Congreso en dos ocasiones consecutivas, la votación de un tercer periodo extraordinario para sacar adelante la ley reglamentaria de la Revocación de Mandato.
El senador Ricardo Monreal advirtió de esa derrota. Pero López Obrador no le creyó. Desconfiando del zacatecano, envió a la titular de Segob a cabildear y demostrarle que sí se podía. De haberlo logrado la ex ministra la encomienda, el Presidente de la República hubiera tenido los elementos para demostrar no sólo la incompetencia del zacatecano, sino –de nueva cuenta– su “traición” a él y al partido.
Es el argumento de los radicales y del equipo de Claudia Sheinbaum: traición. Traición en la elección de junio pasado. Traición en la Ciudad de México. Ese es el fuego que alimentó a AMLO para lanzar a doña Olga a la arena. No midieron que en esa batalla no sólo Monreal buscaría poner a salvo su cabeza, sino que la oposición PAN-PRI-PRD y hasta Movimiento Ciudadano (gracias a la presión que ejerció Dante Delgado entre los suyos en la última sesión de la Permanente) también se jugaba una partida fundamental para su devenir. (Martha Anaya, El Heraldo de México, País, p. 6)
Arsenal // El regreso de Olga y la sonrisa de Monreal
Al grano: López Obrador le pidió a Ricardo Monreal que operara el regreso de Olga Sánchez Cordero al Senado. Ya tenía la decisión de reemplazarla en Bucareli por su “paisano, amigo y compañero entrañable”, Adán Augusto López Hernández.
Fuentes de primer nivel nos dicen que a la exsecretaria de Gobernación le ofrecieron la Secretaría del Trabajo. La rechazó. La de Medio Ambiente. La rechazó. La exministra tenía otros planes. Es senadora con licencia. Le pidió al Presidente que la ayudara a regresar a la Cámara alta, pero no a cualquier escaño. Sabía que era el turno de una mujer en la presidencia de la Mesa Directiva y lo aprovechó.
Senadores de la mayoría la eligen hoy para proponerla al pleno. Ricardo Monreal trabajaba ayer a marchas forzadas para planchar el asunto. El proceso se hará en urna, con voto secreto y ante notario, para que no haya duda de que hay democracia y división de Poderes en México.
Cuestión de guardar las apariencias. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)
Astillero
La sureñización gobernante // Eje Tabasco-Chiapas // ¿Adán Augusto es el delfín? // Monreal, distancia que crece
El 12 de julio pasado, de visita en Villahermosa, Tabasco, el Presidente de México ventiló la posibilidad de incorporar a su gabinete al gobernador del estado.
Un reportero local planteó: desde hace meses se está comentando o chismeando que usted podría incorporar a su gabinete al gobernador López Hernández. ¿Existe esta posibilidad?. El conductor de la conferencia mañanera de prensa respondió: pues sí, sí existe. Pero depende de Adán y, además, de la necesidad que se tiene de contar con un gobernador como Adán, pero sí existe. Argumentó que a él le daba mucha tranquilidad saber que su estado natal estuviera bajo el mando de Adán Augusto López Hernández y, luego de llenar de elogios a su paisano, dejó la puerta abierta: podría tener un buen desempeño en el gobierno federal, en una secretaría de Estado (https://bit.ly/3DjmdRv).
Ayer, en una rápida sucesión de hechos, el presidente Andrés Manuel López Obrador sacó de la Secretaría de Gobernación a la etérea Olga Sánchez Cordero, la enfiló a reinstalarse en el Senado e hizo que la perfilaran para presidir por un año la mesa directiva de esa cámara (las demás aspirantes declinaron, ante el deseo superior). (Julio Hernández López, La Jornada, Política, p. 6)
Razones // Fentanilo: narcotráfico y uso médico
Decíamos en el libro La nueva guerra, del Chapo al fentanilo (Grijalbo, 2021) que el juicio del Chapo Guzmán significaba, en el mundo del narcotráfico y del crimen organizado, el fin de una era, no sólo por la virtual desaparición de un capo emblemático, sino también porque el mundo del Chapo, el de la cocaína, no ha muerto, pero ya ha nacido otro que lo eclipsará: el mundo de las drogas sintéticas, que ejemplifica mejor que cualquier otra el fentanilo.
Este opiáceo sintético es mucho más barato para producir; para su consumo se necesitan dosis de menos de dos miligramos, por lo que se pueden hacer miles con apenas unos kilos; se puede producir en cualquier cocina, no huele, su apariencia es la de azúcar glass y se vende en pequeñas pastillas imposibles de distinguir de cualquier medicamento; las utilidades que deja son geométricamente superiores a las de cualquier otra droga. Tiene un gran inconveniente, mata con enorme facilidad. Sufrir una sobredosis es una posibilidad real, con que una pastilla tenga medio miligramo de más, se acaba el viaje.
Pero, además, el fentanilo es la droga para la época. La mariguana y el LSD fueron las drogas de los 60 hasta los 80, de alguna forma, los años de la paz y el amor, de la liberación sexual, de la búsqueda de los sentidos y la paz interior, de encontrar el yo mediante procesos alucinógenos que iba tan de la mano con la mejor música de aquellos años. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 12)
Juego de espejos // Ricardo Anaya
Uno de los mayores retrocesos de la política nacional fue la persecución del candidato presidencial Ricardo Anaya por la PGR, por consigna del presidente Enrique Peña Nieto. Utilizar la procuración de la justicia con una evidente motivación electoral es propio del autoritarismo. Algo semejante aconteció en el gobierno de Vicente Fox contra el ahora presidente López Obrador.
La acción penal contra Ricardo Anaya es reedición de lo mismo. La información disponible hace evidente que es un caso judicial con el propósito de sacar de la competencia a Ricardo. A un gobierno que no ha dado muestra de castigar la corrupción de momento le nace el interés de presentar cargos contra un adversario en la disputa por la Presidencia de la República, igual que en el gobierno de Peña Nieto.
Es grave que un Presidente persiga a sus adversarios y todavía más, que lo haga con un propósito de anular un derecho político fundamental, ser votado. Todavía más serio es que la maquinaria opere oficiosamente con el propósito de dar curso a las pulsiones autoritarias del Presidente y exonerar a sus cercanos.
Esto significa la pérdida de sentido de legalidad de las áreas de investigación, como ocurre repetidamente con la UIF, dependencia del gobierno, la que primero bloquea cuentas sin permiso judicial, con todo lo que eso implica reputacionalmente para un negocio o persona, y luego investiga. (Federico Berrueto, Milenio Diario, Política, p. 10)