EL DESAFÍO de vacunar a millones de personas contra el Covid-19 es tan grande que varios países han nombrado responsables específicos para esa tarea, quienes, en varios casos, no dependen de los ministerios de Salud.
ES EL CASO del Reino Unido, en donde el primer ministro, Boris Johnson, de plano nombró a un nuevo ministro para implementar el programa de vacunación.
ACÁ EN México, legisladores del PAN, el PRI, Movimiento Ciudadano y el PRD presentarán el martes un punto de acuerdo para exhortar al gobierno federal a nombrar a un “Zar” que diseñe y supervise el plan para distribuir y aplicar la vacuna.
QUIENES impulsan esa idea incluso andan diciendo, así como no queriendo, que lo ideal sería confiar esa tarea a alguien como el ex secretario de Salud y actual representante de México ante la ONU, Juan Ramón de la Fuente.
NADA MÁS no se lo vayan a decir a Hugo López-Gatell, pues cuentan que el supersubsecretario ya se vio al frente de esa tarea y no le haría nada de gracia que se la dieran a alguien más.
MUY EXTRAÑADOS quedaron los encargados de comunicación de varias empresas tras recibir un correo de la organización “Historia 4T” invitando a sus directivos a dar entrevistas para felicitar a la Cofepris por su aniversario 19.
MÁS AÚN porque esa agrupación, que tiene su dirección física en Tlaxcala y utiliza los mismos colores que el partido Morena, acompañó la dizque invitación con un tarifario con precios que van desde los 17 mil 150 hasta los 73 mil 850 pesos para que las empresas paguen por enviar sus “felicitaciones”.
¿A POCO quienes manejan el dominio de internet historia4T.org, en donde incluso aparece una foto de Andrés Manuel López Obrador, ya encontraron cómo lucrar con las acciones de un gobierno que presume ser distinto a los anteriores y no participar en ese tipo de enjuagues? Es pregunta de pesos… y centavos.
QUIENES han seguido de cerca el proceso de selección del candidato de Morena y sus satélites a la gubernatura de Guerrero cuentan que definitivamente no habrá candidatura de unidad y se irán a una encuesta para definir esa posición.
Y QUE, a pesar de que hay una docena de apuntados, solo hay tres con oportunidades reales de ganar: Félix Salgado Macedonio, Pablo Amílcar Sandoval y Luis Walton.
EL RETO ahora para el dirigente morenista Mario Delgado es mantener la unidad y, sobre todo, la civilidad en el proceso, pues dicen que las patadas por debajo de la mesa están como para ponerse espinilleras. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p.8)
Y ahora yo también hablaré de Rosario. Siendo que lo hago el último día de una semana dedicada por buena parte de los comentaristas a su persona, aprovecho para abordar el asunto por otro flanco. A mí lo que me admira es cómo hemos simplificado un asunto complejísimo hasta reducirlo a una simpleza, que se resume en la frase: La culpa fue de Rosario.
Me explico.
Ahora sabemos que durante el pasado sexenio se construyó una trama para desviar cerca de 7 mil millones de pesos del erario a 4 campañas electorales del PRI.
Diseñada premeditadamente para ser complejísima –y por eso difícil de descubrir—, se trata de una tubería secreta que recorrió 11 dependencias públicas, incluyendo 5 secretarías de Estado (Agricultura, Educación, Comunicaciones y Transportes, Sedesol y Sedatu) y de la que además tuvieron que estar al tanto los sucesivos Secretarios de Hacienda (a menos que supongamos que cada cual vio salir ese río de dinero del erario y luego lo vio esfumarse y dijo nada más: Ay carambas, qué raro).
Además, la tubería solo pudo ser construida y operar con la anuencia de la única persona con autoridad sobre esas 11 dependencias, a decir: el Presidente del país, Enrique Peña Nieto, si no es que él mismo ordenó que la tubería se armara. De ello no pudieron estar ajenos los operadores de confianza del Presidente Peña, Luis Videgaray y Osorio Chong, su Secretario de Gobernación. (Sabina Berman, El Universal, Opinión, p.2)
Ayer se hizo viral una imagen del fotógrafo Víctor Medina, tomada en Mexicali, Baja California, en la que se observa a una señora mayor pidiendo ayuda al presidente Andrés Manuel López Obrador, mientras éste la observa desde su vehículo, sin bajar el vidrio. De inmediato, usuarios en redes compararon la fotografía con aquel famoso saludo del mandatario a la madre de El Chapo Guzmán, a quien el propio presidente le pidió que no se bajara de su camioneta mientras él se acercaba a saludarla. Nos comentan que si bien el contraste es evidente, las circunstancias también lo son: aquel encuentro en Sinaloa, con la progenitora del capo, se dio el 29 de marzo cuando AMLO todavía se paseaba por el país sin cubreboca ni sana distancia, mientras que su reciente visita a Mexicali se dio ahora que López Obrador se toma un poco más en serio la pandemia (intenta no acercarse mucho a la gente y suele no bajar el vidrio, aunque sí escuche a quienes le hablan). Es decir, esta comparación puede ser reveladora del torpe manejo de la epidemia; de la deferencia innecesaria hacia los criminales confesos y sus familias… pero no una evidencia de haber ignorado a esa madre suplicante.
Son cada vez más los acercamientos entre Felipe Calderón y Margarita Zavala con el PAN para protagonizar una alianza electoral para el 2021. Nos cuentan que este sábado, el expresidente Felipe Calderón tuvo el pretexto perfecto para regresar, al menos, virtualmente al PAN durante el homenaje póstumo que organizó la representación de Durango a uno de los panistas más importantes de las últimas décadas: Juan de Dios Castro, quien fuera su amigo. “Hay buen ánimo de superar agravios”, nos dijo una fuente cercana a la dirigencia. Pero Calderón no perdió oportunidad de recordar uno de sus reclamos más fuertes a su salida del PAN: que en su Consejo Nacional ya no se debatía y explicó que, en protesta, Juan de Dios Castro dejó de asistir a estas sesiones. Nos recuerdan que el otro expresidente panista, Vicente Fox, también sigue con guiños a los blanquiazules al participar en esta ceremonia de quien fuera su consejero jurídico. (El Universal, Opinión, p.2)
El 16 de enero AMLO prometió que al cumplir los dos años de su gobierno tendríamos un sistema de salud como el de Dinamarca. Lejos estamos de ello.
Hoy AMLO se la vive con el cuento de que hay camas libres para pacientes Covid. Muchos le creen. Circula en redes sociales el que en Alemania “están al borde del colapso, ya no tienen camas para pacientes covid. AMLO heredó un sistema de salud destruido por la corrupción del PRIAN, pese a ello, a nadie le ha faltado una cama de hospital”.
La noticia sobre Alemania es falsa. El 25 de noviembre ese país tenía unas 20 mil camas disponibles y llevaba 170 muertes por cada millón de habitantes. En México, en zonas que son focos rojos de la pandemia no hay camas libres y cargamos con 782 muertes por cada millón de habitantes. Según Bloomberg, somos el peor lugar, de 53 países considerados, para vivir durante la pandemia, de acuerdo con criterios relativos a mortandad por el virus y acceso a servicios médicos.
El gobierno de AMLO se prepara para armar otro cuento más: la vacuna contra Covid. Según Marcelo Ebrard la tendremos unos días después de que en Estados Unidos la libere la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA).
Tener la vacuna sería el primer paso, como tener una cama libre con un ventilador. Lo malo es que no tenemos evidencia de tener reservadas las dosis necesarias de vacunas. Tampoco hay una partida en el presupuesto del 2021 para inocular a los mexicanos.
Ahora bien, incluso si la tuviéramos, si no se logra distribuir adecuadamente, no sirve de gran cosa. Por la misma razón que en nada sirve tener una cama sin ocupar, si las personas se mueren en su casa porque no los reciben en el hospital.
Vacunar a todos los mexicanos es la única forma de recuperar una cierta normalidad. Cualquier retraso se pagará con más muertes y más destrucción de la economía. (Carlos Elizondo Mayer-Serra, Reforma, Opinión, p.8)
Por fin, después de muchas horas de profundas reflexiones, meditaciones, lucubraciones y recolección de las ideas principales del caudillo moral de la patria, los redactores de la Constitución Moral de la República, produjeron un documento con un título menos jurídico pero más impresionante por su anhelos y planteamiento: Guía Ética para la Transformación de México.Nomás.
Los pasos de este cuadernillo, folleto, panfleto o plaqueta, el cual será distribuido por millones en los cuatro rumbos de la nación, fueron simples.
Primero la adopción de la “Cartilla Moral”, de Alfonso Reyes, distribuida por los evangélicos en sus templos y zonas de influencia (no olvidemos al conocido pastor Arturo Farela, egresado del “Seminario San Pablo de la Iglesia Cristiana Interdenominacional”, en la colonia Portales de la Ciudad de México).
Después, la encomienda a un grupo de leales (as) , algunos de ellos (as) parte del gobierno; otros (as) con parientes (as) en la administración y algunos (as) más en matrimonio con los (as)propagandistas (os) más conspicuos, para generar una Constitución (a) Moral (a), concepto (a) este (a) absolutamente (a) anárquico (a) , fuera de toda posibilidad (a) de ser tomado (a) en serio (a). Basta.
Una Constitución es política; no moral. Lo otro es un catecismo, no una ley, especialmente cuando se quieren poner (o imponer) frente a los ojos de los ciudadanos valores propios de una persona (en este caso el líder carismático), presentados como los principios “axiológicos” de un Movimiento de Regeneración Nacional cuya mescolanza (eclecticismo, le diría otro), les permite caminar de la mano al anarquista Flores Magón y a Jesús de Nazaret. (Rafael Cardona, La Crónica, Opinión, p.3)
Recuerdo las mañanas en la jefatura de gobierno hace 20 años. Andrés Manuel López Obrador advirtió que empezaríamos a trabajar al amanecer. Creímos que era una ocurrencia que duraría un par de semanas y duró todo su sexenio. Todos los días tenía una rueda de prensa y una junta de seguridad con los responsables de la policía. Esto le daba una ventaja: tenía ya horas trabajando cuando sus competidores desayunaban en un restaurante elegante.
Hoy asistí a una Mañanera. AMLO debe levantarse a eso de las 5 de la mañana y estar listo para la junta de seguridad a las seis. A las siete recibe a los periodistas en el recinto de la vieja Tesorería. Es un salón muy amplio, quizá el mayor de todo el Palacio Nacional: art decó con remaches metálicos y en el techo e integradas las viejas cajas de maderas preciosas en las paredes. El salón está pintado con colores suaves y luce radiante; puede albergar una junta de ministros, de embajadores o de gobernadores (y si fuera necesario de los tres grupos).
Las Mañaneras son odiosas para la prensa crítica y la oposición, y son muy molestas para los reporteros de cualquier tendencia porque los obliga a levantarse temprano. Muchos comunicadores escriben que estas conferencias están exacerbando la polarización del país. (José Agustín Ortiz Pinchetti, La Jornada, Política, p.12)
Nos adelantan que el formato del mensaje que emitirá el presidente López Obrador el próximo martes, con motivo de sus dos años de administración, será similar al del Segundo Informe de Gobierno. Los únicos citados al acto en Palacio Nacional, programado a las cinco de la tarde, son los miembros de su gabinete y su familia. Eso sí, guardando sana distancia.
Reencuentro azul
Como anillo al dedo cayó al ex presidente Felipe Calderón el homenaje virtual del PAN a Juan de Dios Castro, fallecido por COVID-19. A la ceremonia que encabezó el líder panista Marko Cortés se sumó el ex presidente y hasta fue orador. Nos dicen que el acercamiento con su ex partido no fue casual, pues podría haber reconciliación, aunque sea vía alianza.
Con la ayuda del góber
Por cierto, en la bancada albiazul en el Senado ya algunos se están moviendo para ir tras una candidatura. Es el caso de Gustavo Madero, quien pidió licencia porque quiere ser gobernador de Chihuahua. Tiene confianza en el dedo índice el gobernador Javier Corral, quien enfoca todos sus esfuerzos en sacar de la contienda a Maru Campos, la mejor posicionada.
Sedena, por la equidad
Por instrucción del secretario de la Defensa, Luis Cresencio Sandoval, el Ejército Mexicano entró a los 16 días de activismo contra la Violencia hacia las mujeres y niñas, que iniciaron el 25 de noviembre pasado a propuesta del Inmujeres. Se trata de capacitar y sensibilizar a los elementos sobre temas de paridad, y planear acciones en pro de la equidad de género. (Opinión El Heraldo de México, El Heraldo de México, Opinión, p.2)
De tiempos difíciles veníamos. Hoy nos enfrentamos y encaminamos hacia tiempos aciagos en muchos sentidos. Uno de ellos: la grave y creciente contradicción que ha sido el signo distintivo del actual gobierno, prueba de ello, la noticia más reciente: la “Guía Ética para la transformación de México”, dada a conocer el pasado 26 de noviembre.
Permanentemente el discurso oficial, repudiando al neoliberalismo, ha hablado de volver a un auténtico estado liberal. Sin embargo, al final terminó por dar a luz a un nuevo estado-ético. Claro, su propio estado-ético, el cual por naturaleza es antítesis del estado liberal. Y es que mientras en éste lo que predomina es el Derecho y el régimen de libertad a ultranza, al reconocer y ser libres e iguales en sus derechos todos los hombres, en el estado-ético lo que impera es la voluntad estatal que se erige en árbitro rector de lo que debe entenderse como bueno o malo. A consecuencia de ello, este último tipo de modelo estatal, en vez de constituirse en garante de los derechos de la ciudadanía, deviene en agente modulador de la sociedad.
¿Qué implica? Un volver atrás en la historia de la conformación del Estado a la visión hegeliana que concebía al estado-ético, a diferencia del liberalismo en el que el estado se subordina a la sociedad civil, como una realidad de la “idea ética”: sujeto, voluntad y razón del “espíritu ético”, en el que cada individuo se desarrolla como un momento de la realización de todos en el marco de dicho “universal concreto” que es la institución estatal. Aún más, es un retorno al “Leviatán o la materia, forma y poder de un estado eclesiástico y civil” de Hobbes, lo que implica una regresión de cuando menos 400 años. Ello, dado que como lo ilustró la magna obra hobbesiana, el estado leviatánico además de identificar al interés público con el privado, se erige en el pastor supremo, guía moral de su pueblo, al que conduce, educa y, sobre todo, limita en sus derechos. Veamos sus antecedentes directos dentro de la realidad nacional. (Betty Zanolli, El Sol de México, Análisis, p.11)
Desde el miércoles último, 25 de noviembre, estoy pintada de naranja. Uso pañoletas naranja, vestido naranja, zapatos naranjas, moños naranjas. Me visto de naranja, pues lo pide la ONU desde la inauguración del Día Internacional en contra de la Violencia hacia las mujeres. ¡16 días de activismo mundial!…
Si todas las mujeres del mundo nos uniéramos en esta campaña de la ONU, la cual lleva precisamente el nombre de ÚNETE, podríamos detener un poco esas actitudes machistas que se traducen en violentar los derechos humanos de las mujeres: desde algo tan sencillo como el “calladita te ves más bonita”; “me voy de la casa si no me haces caso”, hasta las violencias extremas como los golpes y los feminicidios, los crímenes de honor y las mutilaciones sexuales…
En su libro 5000 años de misoginia, la escritora Patricia Segués define la misoginia como “las actitudes y comportamiento de odio, repulsión y aversión hacia la mujer”, “fruto podrido de las sociedades patriarcales que se relacionan con la violencia hacia las mujeres en todos los órdenes de las relaciones humanas: el familiar, el social, el político, el económico”. Si para Patricia Segués la misoginia es producto de la creencia de que la mujer es el “sexo débil” e inferior con respecto al masculino, para mí, es producto del sentido de posesión de lo masculino (el patriarca) sobre lo femenino… (Tere Ponce, El Sol de México, Opinión, p.28)