Por más que se empecinen nuestros vecinos y los conservadores, Chihuahua no se olvida. (Rayuela, La Jornada, Contraportada)
EL GOLPE es demoledor: la acusación del Departamento de Justicia en contra de Rubén Rocha Moya lo exhibe como un narcogobernador, el cual llegó al poder por medio de una alianza entre “Los Chapitos” Morena Así de contundente.
NO SE TRATA DE una de las bravatas habituales que vienen de Washington, sino de una denuncia formal presentada ante una Corte de Nueva York avalada por un Gran Jurado y que incluye una solicitud oficial de extraditar al gobernador de Sinaloa. Además hay un detalle clave: EU cuenta con decenas de peces gordos del narco, empezando por los propios “Chapitos”, Ovidio e Iván Archivaldo, por lo que tienen todo un arsenal contra funcionarios mexicanos. Vamos por partes.
SER O NO SER. Para la presidenta Claudia Sheinbaum, darle validez a la acusación contra Rocha Moya es reconocer que la 4T tiene su propio Genaro García Luna Y que aquellos que dijeron ser distintos, resultaron igualitos.
EL NARCOGOBIERNO Si ya de por sí los cargos por narcotráfico son graves, no son menores los señalamientos de que Morena se unió a “Los Chapitos” en la elección de Sinaloa en 2021. Y ese apoyo, que en su momento denunció la oposición, fue correspondido con permitirle al crimen organizado actuar a sus anchas y hasta decidir sobre los cuerpos policiacos.
EL RASPON A AMLO. El tema de fondo es que el ex presidente AMLO quedó en la mira. Y fue el propio senador Inzunza quien lo implicó al decir que la acusación estadounidense tiene como propósito afectar al tabasqueño. Inevitablemente, López Obrador lo que él consideraba su “legado” salen muy lastimados.
PORQUE resultó que en la 4T también habría narcopolíticos Y porque el propio López Obrador se empeñó en hacer gobernador a Rocha Moya, pues éste confesó que perdió la encuesta de Morena, pero que AMLO ordenó imponerlo.
ASÍ QUE esta acusación ya se convirtió en la mayor crisis del gobierno de Claudia Sheinbaum. Si su administración resiste a la entrega de Rocha y socios, pondrá la confrontación con el gobierno y las cortes estadounidenses en el nivel más alto. Pero si accede, abre la puerta a nuevas acusaciones, aunque también podría venir una necesaria limpia de la clase política.
POR LO PRONTO, la pregunta obligada hoy en la mañanera es: ¿en serio va a dejar que el acusado siga gobernando Sinaloa?
POR CIERTO que hasta anoche no se conocía de algún pronunciamiento de gobernadores en apoyo a Rocha como sí ocurrió en agosto de 2024, cuando “El Mayo” Zambada lo implicó en el tema de su secuestro y envío a Estados Unidos El miedo no anda en burro. Américo Villarreal, de Tamaulipas, debe estar preocupado o Marina del Pilar Ávila, de Baja California.
Y EN EL SENADO y la Cámara de Diputados, no solo había desconcierto y confusión entre los legisladores morenistas. Algunos de plano prefirieron evadir debates y entrevistas. Estaban desencajados. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 10)
Entrega de Rocha a EU no será tersa
Nos hacen ver que tanto la postura asumida por la Cancillería mexicana, como la de la Fiscalía General de la República sobre la solicitud de detención y extradición del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y nueve funcionarios y exfuncionarios sinaloenses acusados por Estados Unidos de cinco cargos federales, entre ellos el de asociación delictuosa con el cártel de “Los Chapitos”, dejan ver que no será un proceso nada terso. De entrada, la Cancillería hizo notar que en la solicitud provisional de detención con fines de extradición no se presentaron pruebas. Luego, al dar a conocer su postura sobre estas solicitudes, la Fiscalía General de la República volvió a señalar que no se presentaron pruebas que permitan solicitar una orden de aprehensión en contra de Rocha y los demás acusados, y dejó claro que, en el caso del gobernador, este no puede ser detenido ya que cuenta con fuero, por lo que sería necesario un juicio de procedencia para removerle dicha protección. Se vislumbra, nos dicen, un largo y complejo escenario político-diplomático-judicial.
19 horas de angustia en Palacio Nacional
A las seis de la tarde del martes, el gobierno de México conoció que el gobierno de Estados Unidos quería en extradición al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otras nueve personas. 19 horas después Washington lanzó la bomba al dar a conocer la acusación que presentó ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos Distrito Sur de Nueva York al imputar a los funcionarios mexicanos delitos de narcotráfico y de trabajar para la facción de “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa. ¿Qué sucedió en esas 19 horas que transcurrieron entre la notificación por parte de Estados Unidos? Pocos lo saben de cierto, pero, es posible que fueron horas de angustia al analizar cuáles son las implicaciones de extraditar o no extraditar al gobernador y los coacusados.
El senador que se esfumó
Una de las diez personas acusadas por Estados Unidos y solicitadas en extradición por delitos relacionados con narcotráfico, es el senador de Morena Enrique Inzunza. Nos hacen notar que el legislador sinaloense asistió la mañana de ayer al Senado, y como cualquier otro día, estuvo en la reunión previa de los senadores y pasó lista. Pero, luego del mediodía que se conoció la acusación en su contra, don Enrique se esfumó y ya no estuvo en la sesión. Y, lo mejor para él, es que justo ayer finalizó el periodo ordinario de sesiones y ya no tendrá que asistir esta semana al recinto de Paseo de la Reforma. A través de redes sociales intentó descalificar las acusaciones de Estados Unidos. A Inzunza lo declararon integrante de la Comisión Permanente que sesionará a partir del próximo miércoles. El senador, que tiene fuero y no puede ser detenido, ¿estará presente en la próxima semana en la sesión, o solo sabremos de él por sus redes sociales?
Sheinbaum alista visita a Palenque
La presidenta Claudia Sheinbaum se prepara para viajar a Palenque, Chiapas, lugar donde habita el expresidente Andrés Manuel López Obrador. Nos dicen que la visita, prevista para viernes y sábado, incluye la inauguración del Parque Ecoturístico “La Ceiba” y un acto en una escuela primaria. La agenda se desarrollará a unos cuantos kilómetros del rancho “La Chingada”, donde descansa el exmandatario. Se trata, nos comentan, de una gira programada con anticipación, y, hasta ahora, no hay información sobre la posibilidad de algún encuentro entre la Presidenta y el expresidente. (Bajo Reserva, El Universal, p. A2)
Que el domingo se despejará la incógnita sobre si el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, asistirá al Consejo Nacional de Morena, del que forma parte, donde se definirá el relevo en la dirigencia del partido y si lo recibirán con el grito de “¡no estás solo!” que varios guindas, en teoría, quisieran soltar. Aunque ya hay señales discretas de cierre de filas, hasta anoche no se conocía de algún desplegado como el que publicaron todos los gobernadores de la 4T, cuando Mario Delgado estaba al frente del CEN, en defensa del hoy objetivo público de la DEA.
Que “para eso me gustaban”, se oyó en los pasillos de San Lázaro cuando el vocero cameral de Morena, Arturo Ávila, respondió que para que exista un García Luna actual debe haber sentencia y condena de juez, aunque, eso sí, se apuró a aclarar que no “mete las manos al fuego por nadie”, incluido Rubén Rocha, por supuesto. Al final fue el líder de la bancada, Ricardo Monreal, quien salió a confrontar a los panistas por lo que llamó “acusaciones partidistas y expresiones electoreras”, ante las que pidió esperar la decisión de la Fiscalía General de la República sobre la solicitud de extradición.
Que en el cierre de su primer mes como canciller, Roberto Velasco enfrenta uno de los momentos más difíciles de la relación con Estados Unidos por el caso Rubén Rocha. Tanto, que ayer entró y salió de Palacio Nacional varias veces, igual que otros funcionarios, como la titular de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, además de atender asuntos adicionales propios de las relaciones exteriores. No faltaron quienes creen que algo habrá sabido a tiempo el renunciante Juan Ramón de la Fuente…
Que un personaje muy activo en San Lázaro fue Ariadna Montiel, terminando de allanar su camino hacia la presidencia de Morena, porque lejos de incurrir en exceso de confianza y dar por descontada su elección, la ex secretaria de Bienestar sostuvo encuentros por separado con Ricardo Monreal, líder de la bancada guinda, y el vicecoordinador Alfonso Ramírez Cuéllar, logrando el respaldo de ambos para relevar a Luisa María Alcalde el próximo domingo. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)
Rocha lo niega todo
Con un mensaje en redes sociales respondió el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, a la acusación de Estados Unidos en su contra por presunto narcotráfico. Minutos después de difundida la noticia, el mandatario estatal rechazó las imputaciones presentadas por el fiscal Jay Clayton ante la Corte Sur de New York. “Este ataque no es únicamente a mi persona, sino al movimiento de la Cuarta Transformación, a sus emblemáticos liderazgos, y a las y los mexicanos que representamos esa causa”, consideró. Dijo haber platicado con la presidenta Sheinbaum y que, por ahora, se mantiene en el cargo.
Inzunza se esfuma del Senado
También el senador de Morena Enrique Inzunza negó estar involucrado en los delitos que le imputaron en EU. Ayer pasó lista en el Senado, pero tras conocerse la acusación en su contra desapareció del recinto. Más tarde difundió en redes sociales su postura, que no varía mucho de la de su paisano el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Maru sale ganando
Por cierto, la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, resultó beneficiada con la bomba informativa detonada ayer contra el sinaloense Rubén Rocha y otros personajes de Morena. Y es que ahora queda en segundo plano el tema de los agentes de la embajada de EU en México fallecidos en territorio chihuahuense en un accidente carretero.
Dice Félix que no va
Tras muchos jaloneos, el senador Félix Salgado Macedonio no sólo confirmó que deja de lado sus aspiraciones por la gubernatura de Guerrero, sino que se mantendrá en la Cámara alta y no pedirá licencia. Según él, deja la vía libre a sus compañeras Beatriz Mojica y Esthela Damián, que van por la candidatura morenista.
FGR pide pruebas a EU
Si bien la Fiscalía General de la República, al mando de Ernestina Godoy, indicó que abrirá una investigación propia para saber si hay sustento en las acusaciones contra políticos de Morena, pidió pruebas a EU. El vocero de la dependencia, Ulises Lara, indicó que la extradición está condicionada a que se presenten evidencias sólidas.
Con España, se avanza
Pese a la coyuntura, es de rescatar la reunión que sostuvieron la presidenta Sheinbaum y el ministro de Exteriores de España, José Manuel Albares, después el mensaje conjunto con el canciller Roberto Velasco. Y es que sellaron la voluntad bilateral para avanzar en áreas de cultura, ciencia, defensa de la democracia y la agenda multilateral conjunta.
Se apunta a la Cuauhtémoc
Como en la CDMX es temporada de destapes, la senadora Cynthia López Castro anunció su intención de buscar la alcaldía Cuauhtémoc, “el corazón de la CDMX”. Al rendir su informe de actividades, ayer, fue arropada por figuras de Morena como el coordinador Ignacio Mier, Pedro Haces y el vicepresidente del Senado, Sergio Gutiérrez Luna. (Sacapuntas, El Heraldo de México, La 2, p. 2)
Campeche, en bancarrota
Con la novedad de que no es novedad: el gobierno de Campeche, que encabeza Layda Sansores, está prácticamente en bancarrota. Resulta que el gobierno morenista de esa entidad enfrenta falta de liquidez e incluso dificultades para cubrir servicios básicos, como el pago de luz, según lo ha reconocido la propia mandataria. La situación es tan crítica que Sansores ha dicho que, de no contar con recursos, podría suspender operaciones en oficinas estatales y que no pedirá prestado. A ver qué sucede en sus últimos meses.
El PT, con la canija duda ante llegada de Ariadna a Morena
Conforme avanza el tiempo y se acerca el proceso electoral, los aliados de Morena tienen menor temor de expresarse. Geovanna Bañuelos, vicecoordinadora del PT en el Senado, si bien saludó la inminente llegada de Ariadna Montiel como líder de Morena, resaltó que siempre “existe el riesgo” de que los padrones electorales, que ella estuvo manejando como secretaria del Bienestar, se usen con fines electorales en beneficio de cualquier partido. “Sería terrible, terrible institucionalizar el uso de los programas sociales”. Sin embargo, acotó que “sin duda” se le da el beneficio de la duda.
Arma Taddei su ‘club de Toby’ y provoca críticas
Consejeros del INE están molestos con la presidenta del Instituto, Guadalupe Taddei, por armar su ‘club de Toby’ en el INE, pues aunque la paridad de género ha sido una bandera que ha defendido la institución, solo en una de 10 áreas clave que tuvieron cambios se nombró a una mujer. Con la nueva composición, en la cual el consejero Martín Faz acusó que la presidenta del INE dejó de lado el perfil técnico e impuso perfiles políticos, los hombres tendrán mayoría, evidenciando la incongruencia entre el discurso y las acciones.
La telaraña de Mier
Quien al parecer sí anda jugando a Pinocho es Ignacio Mier, coordinador de Morena en el Senado, pues en su defensa a Enrique Insunza, senador acusado en EU por presuntos vínculos con el narco, afirmó que sí se presentó y estuvo en el “informe de la senadora (Cynthia López)”, y que fue ahí donde le comentó del enredo en que estaba. Sin embargo, al menos en las fotografías y videos que se compartieron del informe, ni las luces del sinaloense.
Mañanera más breve
Cuarenta y tres minutos duró la denominada “mañanera del pueblo” de ayer. La más corta desde que Claudia Sheinbaum despacha en Palacio Nacional. La morenista no aceptó preguntas que no estuvieran relacionadas con el Acuerdo para el Fomento de la Industria Siderúrgica Mexicana, signado durante la conferencia. Es un hecho que el gobierno federal ya tenía conocimiento de que Estados Unidos había imputado formalmente al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por nexos con el narco, ya que el martes a las 18 horas la cancillería recibió solicitudes de extradición. La atención estaba en otra parte.
Relación México-EU, “con alfileres”
Justo cuando en San Lázaro acordaron crear una comisión que dará seguimiento al T-MEC, para los diputados de oposición el escándalo y la balconeada al góber de Sinaloa, Rubén Rocha, dejaron “con alfileres” la relación México-EU. “Y cada segundo que Rocha Moya siga en su cargo, el gobierno de la presidenta Sheinbaum pierde espacio de negociación”. “Cada segundo de impunidad daña la relación con ‘alfileres’ que se tiene en materia de seguridad”, remató el panista Federico Döring. ¿Y ahora quién quitará los alfileres? (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 49)
› Voto de ministra del pueblo… ¿contra el pueblo?
Nos dicen que a muchos llamó la atención la postura de Lenia Batres en contra de ordenar al Instituto Mexicano del Seguro Social que cubra las prótesis y aparatos auditivos a menores con discapacidad. En primer lugar, porque a todo México prometió que ella es la ministra del pueblo, una figura que asumió en aras de la defensa de los intereses de la gente y en particular de los más necesitados quienes, como ella misma ha dicho, históricamente han carecido de un sistema de justicia que los respalde. Bueno, pues esta vez, según el argumento que aportó, Batres Guadarrama decidió colocarse no necesariamente del lado del sector al que el proyecto buscaba proteger —y que finalmente lo hizo aun con su voto en contra—. “No podemos nosotros presumir que el IMSS tenga capacidad material y financiera para proporcionar estos insumos”, dijo la ministra. Batres también destacó que las y los ministros del máximo tribunal del país deben emitir sentencias realizables y no votar por resoluciones al aire que, a su juicio, terminen convirtiéndose en demagogia. Qué tal.
› Captura relevante de agresores
Relevante, nos hacen ver, la captura rápida que se ha dado de los responsables del asesinato de una familia en Azcapotzalco, hecho que ha impactado fuertemente a la comunidad por el grado de violencia con que se cometió. Fue el secretario de Seguridad Ciudadana, Pablo Vázquez, quien ayer dio cuenta en el programa Al Mediodía con Solórzano, que se transmite en el canal de YouTube de La Razón, de cómo se dio el seguimiento de los presuntos responsables desde el sitio donde se cometieron los delitos —porque además del multihomicidio hubo robo de bienes— hasta el municipio de Atizapán de Zaragoza, en el Estado de México. Gracias a esa colaboración entre policías y fiscalías capitalina y mexiquense se llevó a cabo la captura de cuatro personas que estarían involucradas en los hechos, de las que se indaga para confirmar la versión que habría sido una la que le quitó la vida a la familia. El funcionario se ha comprometido a que en el caso, en el que se apunta a que pudiera estar relacionado con un tema de despojo, habrá justicia.
› Layda en quiebra
Con la novedad de que a cinco meses de iniciar su último año de gestión, Layda Sansores ha dado cuenta de que el gobierno de Campeche no tiene liquidez ni para pagar la luz. Ah, pero no sólo eso, sino que resulta que ya advirtió que si le llega la cuenta de electricidad —la cual le enviaría una empresa a cargo del Gobierno federal como en este caso es la CFE— no la piensa pagar. Ha dicho que mejor apagará todo. “Yo ya les dije, ya fuimos a México: la próxima vez, que nos apaguen la luz; cuando no tengamos dinero, no la voy a pagar ni voy a pedir prestado ni prórroga, apago todas las oficinas y que vean que en Campeche las oficinas se paralizan porque no tenemos recursos”, amagó. La gobernadora morenista se ha cuidado de no señalar a funcionarios federales, y ha preferido arremeter contra la “fórmula maldita” establecida en Ley de Coordinación Fiscal heredada, según dijo, de “la derecha” a la que achaca un “recorte”. En la entidad, nos recuerdan, se aprobó para esta año un endeudamiento de mil millones, pero Sansores ha preferido escalar el desafío en espera de que quizá Hacienda le resuelva el desastre. Pendientes.
› Le dan el sí a Máynez
Si bien, nos advierten, era cuestión de tiempo que la alcaldesa de León, Alejandra Gutiérrez, se pasara a MC tras renunciar al PAN, algunos destacan lo rápido que terminó por dar el brazo a torcer ante la insistencia del dirigente nacional del movimiento naranja, Jorge Álvarez Máynez. Dicen que tampoco es para menos, pues finalmente son tiempos de definiciones y la carrera —no oficial— rumbo a las elecciones de 2027 y luego las del 2030 ya está más que empezada, por lo que el arropamiento que recibió Alejandra tras darle el sí a los emecistas viene acompañado de su velada, pero bien cantada nominación como próxima candidata de ese partido a la gubernatura de Guanajuato. Lo que está por verse, varios señalan, es si la fórmula de quitar fichas a otro partido —el PAN, en este caso—, alcanzará para arrebatar también a los blanquiazules uno de sus históricos bastiones, ya que Guanajuato no sólo ha sido conocido por su apoyo casi incondicional a Acción Nacional sino por ser la entidad que más votos ha aportado a esta fuerza política en las recientes elecciones presidenciales. ¿Lograrán revertirlo?
› Advertencias a Montiel
Todavía no se oficializa la posición de Ariadna Montiel en la dirigencia nacional de Morena y ya comenzó a recibir quejas de los problemitas que arrastra el partido en el poder. Destacó la inconformidad que externó ayer el senador zacatecano Saúl Monreal, quien aunque no acusó directamente que nomás no lo han dejado competir por la candidatura guinda al gobierno de Zacatecas, no se guardó lo incómodo que para él han sido “los sectarismos” que se han formado en el partido, al menos en los estados, principalmente en su natal Zacatecas, donde gobierna su hermano David y donde —ya antes había reclamado— no le han dado el suficiente apoyo para llevar a buen puerto sus aspiraciones políticas que insiste en desmarcar del nepotismo que todos —menos él— ven. Aunque nos dicen que nadie se atrevería a apostar que Saúl tendrá mejor suerte con Ariadna al frente de los morenistas, nos indican que el reciente pronunciamiento del menor de los Monreal sí ha servido para imprimir una nueva radiografía de las fallas y las necesidades que ha arrastrado Morena en los últimos años y que ya no encontraron solución bajo la tutela de Luisa María Alcalde.
› Aguas turbias en caso Manzo
Comentan que, en medio de la investigación a raíz del homicidio del alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo, una nueva acusación comenzó a generar otro frente —y muy ruidoso— desde la propia familia del edil asesinado. Se trata de los señalamientos que hizo su propio hermano, Juan Manzo, ojo, no en contra de las autoridades que llevan a cabo las pesquisas, sino del ayuntamiento de Uruapan, hoy encabezado por la viuda del expresidente municipal, Grecia Quiroz. En sus redes sociales, el hermano del occiso —que, por cierto, se desempeña como subsecretario de Gobernación de Michoacán— lamentó que la administración de su cuñada “esté pagando la defensa de los escoltas acusados de facilitar el homicidio” de Carlos. Nos hacen ver que, además del desencuentro familiar que estas declaraciones implican, la postura de Juan Manzo en torno a los escoltas de su hermano, contrasta con la del diputado local Carlos Bautista Tafolla, integrante del Movimiento del Sombrero, quien ha dicho que la detención de estos custodios no es más que una “cortina de humo”, ya que, declaró, uno de ellos incluso era para el exalcalde casi casi como un padre. (Rozones, La Razón, LA DOS, p. 2)
Nadie debe llamarse sorprendido por el anuncio de ayer en Nueva York. El anuncio de la apertura de una acusación formal contra 11 funcionarios en activo y exfuncionarios, incluidos el gobernador Rubén Rocha Moya y el senador Enrique Inzunza Cázarez –su candidato a sucederlo el próximo año–, por su relación con Los Chapitos, era algo donde lo único sorprendente es que no fue antes. La acusación de la Fiscalía en la Corte de Brooklyn junto con la DEA colocan, por primera vez en la historia, a un gobierno mexicano -en este caso estatal-, al servicio del narcotráfico.
Le han disparado un tiro al corazón del régimen obradorista que no creía que la relación de los políticos con el crimen organizado era una prioridad de la Administración Trump. En el primer capítulo de la historia que apenas comienza, acusó a la parte más alta de la estructura política y a todo el aparato de seguridad y fiscalías, de haber servido a los intereses de Los Chapitos. En el proceso están los dos políticos sinaloenses más importantes, el alcalde de Culiacán, el vicefiscal, los exsecretarios de Administración y Seguridad y varios exjefes policiales.
Las implicaciones son muy graves y delicadas, como también complejas de resolver para la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien el embajador Ron Johnson le pidió en enero que actuara contra políticos vinculados con el crimen organizado, para que no lo hiciera el Departamento de Justicia, y fue omisa. El jueves pasado, en Los Mochis, junto a Rocha Moya, Johnson anunció que pronto vendrían las acusaciones en Estados Unidos. Llegaron, y recuperando el tiempo perdido pidió su captura con fines de extradición. La cancillería y la Fiscalía General dijeron que no había pruebas, cayendo en el error de que el Tratado de Extradición no establece pruebas en este primer periodo procesal.
Esta acusación es una explosión de alcances inimaginables.
En la escalera del poder, arriba de Rocha Moya se encuentra el expresidente Andrés Manuel López Obrador, que no es mencionado en la acusación (que se puede consultar en esta liga: https://shorturl.at/WiJQ9), pero tarde o temprano su nombre emergerá en la opinión pública, porque además de lo que están declarando los jefes del Cártel de Sinaloa ante las fiscalías, hay dos investigaciones abiertas contra él en Brooklyn. Para subrayar hacia donde apunta la luz, en el anuncio de ayer estuvo el director de la DEA, Terrance Cole, que estuvo en México cuando era presidente, y quien elaboró la primera lista con 35 políticos, mayoritariamente morenistas, vinculados con el crimen organizado.
El antecedente inmediato a la acusación en Nueva York es agosto de 2024, cuando Ismael El Mayo Zambada, días después de ser capturado por un comando estadounidense en Culiacán, lo imputó de estar coludido con el Cártel de Sinaloa y lo acusó de traición por aliarse con Los Chapitos. En lugar de tomar las cosas con la seriedad que ameritaba, y abrir una investigación para determinar responsabilidades, López Obrador lo protegió y corrió a Sinaloa para abrazarlo. Obligó a la presidenta electa a ir con él y a los gobernadores de Morena a publicar desplegados en su apoyo. Tenía que protegerlo: era su enlace con el Cártel de Sinaloa, que a cambio de dinero y apoyo de sicarios para inhibir elecciones, le dio amplios márgenes de operación a Los Chapitos.
No dijo la Fiscalía de dónde salió la información para abrir el proceso, pero no es difícil saberlo. Una fuente de inteligencia estadounidense dijo que la captura de Zambada había sido para que aportara información sobre la relación del Cártel de Sinaloa con el expresidente Nicolás Maduro, con lo cual se determinó su extracción de Venezuela. Pero también para llenar algunas lagunas sobre la relación de los cárteles con la clase política. Ovidio Guzmán, hijo de El Chapo, está colaborando con las autoridades estadounidenses, con información sobre esas relaciones y operaciones, que han terminado con detenciones y destrucción de laboratorios de fentanilo.
La acusación formulada es brutal: “Los acusados desempeñaron diversas funciones esenciales para el cártel… presuntamente protegieron a los líderes del cártel de la investigación, el arresto y el enjuiciamiento; proporcionaron información confidencial de las fuerzas del orden y del Ejército a miembros del cártel y narcotraficantes aliados para facilitar sus actividades delictivas; ordenaron a miembros de organismos policiales estatales y locales… que protegieran cargamentos de droga… en tránsito a Estados Unidos, y permitieron que miembros del cártel cometieran actos de violencia brutal sin consecuencias. A cambio… recibieron colectivamente millones de dólares provenientes del narcotráfico”.
Sheinbaum no puede hacer lo que López Obrador: blindar a Rocha Moya y fingir que no pasa nada. Fue investigada por los servicios de inteligencia estadounidenses durante la campaña presidencial y no encontraron relación alguna con el crimen organizado, pero Rocha Moya se convirtió en una losa con la cual ha tenido que cargar, por compromiso heredado, y para evitar, como argumentan, que la acción en contra de un militante, sería reconocimiento de fracaso del régimen.
Esta protección es imposible de mantener tras lo que sucedió en Nueva York, salvo que la opción suicida fuera endurecer la posición con Estados Unidos y buscar alianzas con sus enemigos. No es el pensamiento de la presidenta, pero algunos en el ala dura de Morena piensan que es una alternativa. Están equivocados. Se acaba de demostrar. Ni cabezas frías, ni pensar que Trump no dañaría una relación comercial ni alteraría la frontera común, como argumentaban, es una defensa soberana. Aplicar la ley, como se lo pidieron por meses, es la solución.
Ya no lo hizo Sheinbaum, pero puede recortar las pérdidas. El problema es cómo. Una acusación tan grave inhabilita al gobernador, al alcalde y al senador. Deben entender que política y judicialmente están muertos y allanar una salida a la presidenta, al gobierno y al movimiento, renunciando y contratando abogados en Estados Unidos. La presidenta puede salir a decir públicamente, como lo hizo varias veces en privado, que quiere pruebas antes de proceder. Ganará algunos días, pero nada más. Si antes le dijeron que no se las podían dar por temor a filtraciones, ahora menos, que es una investigación en curso.
No es una decisión fácil la que tendrá que tomar en Palacio Nacional, porque la acusación contra Rocha Moya tiene fuertes repercusiones en Tlalpan y Palenque contra López Obrador, a quien se le había ido el miedo porque pensaba que Trump estaba demasiado ocupado con Irán, ignorando las voces de que si se había parado de la mesa, regresaría a terminar de comer. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 54)
El gobierno de Estados Unidos le está dando una oportunidad histórica a la doctora Claudia Sheinbaum: comenzar a ejercer como presidenta de México.
La doctora Sheinbaum sabe que el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, está metido con el narco. Lo saben también todos en su gabinete de seguridad. Desde hace tiempo han diagnosticado que sacar a Sinaloa de la guerra pasa por quitar de ahí al gobernador. Pero la presidenta no podía: a Rocha Moya lo ha protegido siempre López Obrador. Así que Sheinbaum optó por ser cómplice de su permanencia.
Ayer, el gobierno de Donald Trump le ofreció una salida: la decisión no la tiene que tomar ella. La presidenta de México puede echarle la culpa a Trump y empezar una profunda limpieza de narcopolíticos de Morena con el caso más emblemático de todos, el del gobernador Rubén Rocha Moya. Y como no hay ninguna garantía de que Trump vaya a conformarse con Sinaloa, a la presidenta le conviene ser ella la que limpie -lo que debió haber hecho con Rocha Moya- para “vacunarse”, para matizar el costo político de los casos que puedan venir.
Encubrir a Rocha Moya, como parece que será por lo visto hasta ahora, puede significar un costo gravísimo para el país y también para ella como presidenta. Le estaría abriendo la puerta a Trump para sus anhelados operativos antinarco en suelo mexicano. Le estaría abriendo la puerta a Trump para su anhelado rompimiento comercial con México. Porque Trump podría argumentar que México encubre a los capos que Estados Unidos quiere perseguir. Le estarían confirmando sus acusaciones de que México es un narcogobierno, de que en México mandan los narcos y la presidenta -muy dulce, muy inteligente, muy linda, muy bien vestida- está dominada por ellos y les tiene miedo. ¿La presidenta va a arriesgar la soberanía nacional y el TMEC por proteger a Rocha Moya y a López Obrador?
La presidenta pensará que entregar a Rocha Moya es destruir el legado de López Obrador y destruir al movimiento. Ese legado ya está destruido por la acusación misma. Del estigma de narcopresidente ya no se zafa nunca. A ella no le toca salvar a López Obrador. A ella le toca salvar al país. Y en esa ruta, salvar a su movimiento, independizarlo de la aniquilada figura de López Obrador y asumir el mando. Porque la acusación no es contra ella ni contra nadie de su gabinete. Así que a la presidenta le toca tomar una decisión difícil, muy difícil. Políticamente muy difícil y personalmente muy difícil. Pero para eso tiene que sentirse presidenta, saberse presidenta y ejercer como presidenta.
SACIAMORBOS
Si a pruebas nos vamos, hay más pruebas de vínculos con el narco de López Obrador… que de Rocha Moya. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. A9)
En todo el escándalo en torno a lo que hubo o dejó de haber en torno a los agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) muertos en Chihuahua en un accidente carretero, tras ayudar a agentes mexicanos en la destrucción de un laboratorio de drogas clandestino, queda clara una cosa: que México carece de una agencia o una oficina de contrainteligencia, o que tiene una que de plano es inservible.
Puede haber algo en medio, pero, a la verdad sea dicha, sería preferible ignorarlo porque implica que la tiene, pero no le hace caso. Porque a decir verdad, el tema del espionaje y el contraespionaje en México no tiene años, tiene décadas.
Que esos agentes de la CIA hayan participado en una operación antinarcóticos tampoco es nuevo, dado el foco actual de las preocupaciones bilaterales, aunque al parecer falta aclarar de parte de quién y de dónde salió la invitación.
Sabemos que ya en 1913 los predecesores de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) estadounidense tenían interceptadas las líneas telegráficas mexicanas para estar al tanto de los movimientos de los Ejércitos revolucionarios; sabemos que una agente nazi, Hilda Kruger, encandiló a muchos políticos mexicanos, incluso al entonces secretario de Gobernación Miguel Alemán, allá a fines de los 30 y principios de los 40.
Las autoridades mexicanas ayudaron a los estadounidenses en su vigilancia de las actividades de agentes soviéticos y cubanos en los 60 y 70, a través de oficinas de la Secretaría de Gobernación como la Dirección de Investigaciones Políticas y Sociales, y que indicios de la participación de la Dirección Federal de Seguridad (DFS) en los asesinatos del periodista Manuel Buendía en 1984 y del agente antidrogas estadounidense Enrique Camarena llevaron a su disolución y la creación en 1989 del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN), sustituido en 2018 por el actual CNI.
En principio, ahí debería haber, como hubo en el CISEN o en la DFS, un sector de contrainteligencia o contraespionaje, al menos como un órgano de vigilancia respecto a las actividades de los agentes de inteligencia de otros países. Y esos agentes abarcan el espectro: no sólo estadounidenses, sino rusos ¿qué pasó con la lista de 20 que los estadounidenses pasaron a México hace un par de años?, cubanos, españoles, chinos, franceses, ingleses, coreanos. Y esos son los que sabemos que hay, sin demeritar los que no tenemos referencias.
Antes hablaba de la Ciudad de México como la Viena de América, por la intensa actividad de espionaje que se registraba, aunque la vecindad con EU lo hacía y, hace atractivo, de paso hacia Cuba o de regreso. El hecho es que había una oficina de contraespionaje que, sin ser perfecta y a veces con abusos, tenía por lo menos una idea de lo que pasaba en el país de forma encubierta. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p. 33)