EL QUE seguramente trae la piel de gallina es el diputado federal potosino Ricardo “El Pollo” Gallardo, ante las versiones de que en la Fiscalía General de la República ya hay una denuncia en su contra por delincuencia organizada -¡qué raro!- y por operaciones -¡ni quién se lo pudiera imaginar!- con recursos de procedencia ilícita.
SEGÚN ESTO, el expediente fue armado con lujo de detalle por la Unidad de Inteligencia Financiera e incluye no sólo al actual legislador del Partido Verde y ex alcalde perredista, sino también a varios integrantes de su familia, empezando por su padre Ricardo “El Gallo” Gallardo Juárez. El clan tiene sus reales en San Luis Potosí y es el vivo retrato de una película como “La Ley de Herodes”.
NO ES la primera vez que se involucra a Gallardo en actividades ilícitas, pese a lo cual el Partido Verde salió a defenderlo diciendo que todo era una campaña de ¡difamación! en su contra para que no compita por la gubernatura el próximo año. A ver si no terminan con “El Pollo” rostizado. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 10)
Ahora sí, AMLO acabó con desabasto de medicinas.- Ayer fue un día feliz para unos y triste para otros. Felices deberíamos estar todos los mexicanos, pues con la reforma a la Ley de Adquisiciones aprobada por la Cámara de Diputados —y con vía libre en el Senado— se acabaron los pretextos para asegurar que el desabasto de medicamentos, que ha marcado un año siete meses de la administración lopezobradorista, se debe a la corrupción. Los tristes están en el sector farmacéutico nacional, quienes aseguran que el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador le está dando un golpe mortal a esa industria, debido a que la nueva ley le permitirá adquirir medicamentos, equipos y servicios relacionados con la salud, en el mercado internacional, y para ello bastará que se determine que no es idónea la licitación pública nacional. Si lo que los farmacéuticos nacionales advierten es cierto, habrá que ver si el tamaño del golpe a la industria valió la pena para contar con un abasto de medicamentos de 100 por ciento en el sector salud. (El Universal, Nación, p. 2)
Calma. Todo a su tiempo. La pregunta es por qué Emilio Lozoya, exdirector de Pemex, no está en la cárcel. La respuesta la dio Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, por la importancia del caso. Desde que Lozoya aceptó su extradición a México, “estuvo claro que se acogería al criterio de oportunidad, colaborando con la fiscalía para convertirse en un testigo colaborador, lo que implicaría no pisar la cárcel”, señaló el abogado penalista Juan Velásquez. Y agregó que “el señor Lozoya se acogió a ese criterio de oportunidad que está previsto en el Código Nacional de Procedimientos Penales, en tanto que accedió a colaborar con la Fiscalía General de la República para convertirse en testigo colaborador”. Así las cosas con el hombre que se dice fue instrumentalizado. (Excélsior, Nacional, p. 11)
Que el nuevo jalón de orejas del Presidente a los diputados de Morena, encabezados por Mario Delgado, surtió efecto inmediato, pues más tardó el tabasqueño en reprochar la decisión de extinguir solo cinco de 200 fideicomisos, que los legisladores en suspender la votación del dictamen “hasta nuevo aviso”, es decir, esperarán el periodo ordinario de septiembre para retomar el tema y, entonces sí, liquidar la mayor cantidad posible de esos fondos. Por cierto, los panistas José Martín López y Martha Estela Romo sorprendieron a su bancada al votar en favor de la reforma lopezobradorista para la compra de medicamentos y vacunas en el extranjero, pues la fracción albiazul, liderada por Juan Carlos Romero Hicks, mantuvo desde la presentación de la iniciativa una férrea posición en contra. (Milenio Diario, Al Frente, p. 2)
La visión de Esquivel.- Así que los descalabros económicos que está dejando la crisis por el Covid-19 alejan cada vez más la posibilidad de tener un repunte en el PIB, al menos el próximo año. Y eso parece saberlo muy bien el subgobernador del Banco de México, Gerardo Esquivel, quien a título personal publicó en la página del órgano monetario una reflexión que más bien apunta, nos dicen, a una alineación con diversas instituciones financieras privadas, así como con organismos internacionales de que la economía se desplomará a doble dígito al cierre de 2020 y, por ende, la recuperación en “V” para 2021 se convertirá en la ya famosa “palomita de Nike” registrando una recuperación, mínimo, hasta 2022. Esta visión del subgobernador al que algunos consideran más afín a la 4T, nos comentan, no se alinea del todo con la del discurso presidencial, y por eso vale mucho la pena revisarla. (La Razón, La Dos, p. 2)
Cae en México exministro de Evo… por robar shampoo.- Parece que eso de darse a conocer por unos pesos, y en otro país, se está volviendo cada vez más común. Ayer, según reportes del periodista Carlos Jiménez, Alfredo Rada Vélez, exministro de la Presidencia de Bolivia en tiempos de Evo Morales, fue detenido en un supermercado de Copilco, al sur de la CDMX, por pretender sustraer sin pagar… ¡dos shampoos! Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana lo aprehendieron a solicitud de personal de la tienda y fue puesto a disposición de la Fiscalía capitalina. (El Financiero, Nacional, p. 45)
Acuerdo en el Senado.- Nos adelantan que en el Senado se tejió un acuerdo para que llegue a la presidencia de la Mesa Directiva el morenista Eduardo Ramírez. El senador por Chiapas es de toda la confianza del coordinador Ricardo Monreal y parece que las bancadas opositoras lo van a respaldar. En contraparte, en la Cámara de Diputados la moneda sigue en el aire entre el PRI y el PT. (El Heraldo de México, La Dos, p. 2)
Los zafarranchos del extraordinario.- La nota parecía ser la pancarta que le arrebató, de mala manera, la senadora morenista Antara Vázquez a la panista Martha Cecilia Márquez. Un mini zafarrancho en el Senado.
Pero el zafarrancho serio fue en San Lázaro. La versión es que el presidente López Obrador pidió a Mario Delgado que se aprovechara el periodo extraordinario para desaparecer de una vez todos los fideicomisos y no sólo cinco como se había acordado. Según la versión, el coordinador parlamentario le explicó que sólo podían discutirse los temas acordados con el resto de las bancadas y no otros con el juego empezado.
El Presidente se molestó. El resultado fue que el tema de los fideicomisos despareció de manera sospechosa de la orden del día. Dicen que el tema regresará en septiembre para cumplir la orden presidencial de desaparecerlos a todos y no sólo a cinco. Los rivales de Mario Delgado dentro de la bancada de Morena en la Cámara baja se frotan las manos. (La Crónica de Hoy, Opinión, p. 3)
México es de los pocos países del mundo donde las autoridades han decidido subestimar la gravedad del problema. Tenemos más de tres meses escuchando decir al presidente Andrés Manuel López Obrador y al subsecretario Hugo López-Gatell que la situación está controlada. Y, sin embargo, casos y decesos se siguen acumulando rápidamente.
A seis meses de la declaración de emergencia sanitaria por parte de la OMS, prácticamente ningún gobierno trata de interpretar las cifras como lo hace el de México. Los que todavía tienen ese instinto son los de Estados Unidos y Brasil, lo cual no resulta sorprendente porque se trata de las dos naciones más afectadas por la enfermedad. México está a punto de convertirse en el tercer país del mundo con mayor número de muertos. Lo será cuando rebase a Reino Unido, probablemente hoy mismo.
Londres comprendió duramente la necesidad de aplicar todas las medidas recomendadas por la OMS (pruebas, rastreo de contactos, aislamiento de posibles contagiados y uso masivo de cubrebocas, etcétera) y enmendó el camino. México se está quedando solo en su obstinación de pretender que puede dar lecciones al mundo, como presumió López Obrador el pasado 8 de mayo. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nacional, p. 2)
Hay molestia en algunos senadores de Morena porque voluntariamente se van a tener que caer con 100 mil pesos cada uno para comprar billetes de la “rifa del avión”, que nomás no camina.
Falta poco más de mes y medio para el sorteo y sólo se han logrado vender el 25 por ciento de los billetes, según datos del propio López Obrador, en la mañanera del lunes. La “donación” se haría en cuatro quincenas de a 25 mil pesos cada una, según la fuente. Buscamos a Ricardo Monreal para cruzar la información. Tardó en contestar, pero al final lo hizo.
“No es así (obligatorio.) Será voluntaria cualquier compra de billetes. Se trata de actuar con solidaridad”, repuso el coordinador de los senadores de Morena.
Son 60 senadores de Morena. Estamos hablando de seis millones de pesos. No sabemos si en San Lázaro pasarán también la charola. No hubo reunión previa porque el coordinador, Mario Delgado, andaba en negociaciones. Pero uno de los legisladores consultados por este reportero aseguró que a los diputados guindas “no nos han planteado absolutamente nada de eso”. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)
El gobierno del presidente López Obrador se ha desistido de cumplir con su función de autoridad sanitaria para todo el país ante la emergencia. La respuesta a la crisis no ha sido homogénea, ni articulada, entre Federación y estados, no sólo por las desigualdades estructurales, sino también por la interferencia de la demagogia política entre gobiernos de distinto color partidista. Sus desencuentros y la carga de emociones en mensajes confusos agravan la falta de capacidades del Estado y las deficiencias para controlar el contagio y salvar la economía.
“Ya vamos de salida… ya pasó lo peor… la tendencia está a la baja” son frases que cada semana, como en el cuento de Pedro y el Lobo, repite López Obrador para impregnar de sentimientos positivos en medio de un temprano y accidentado desconfinamiento desde junio pasado. Pero ahora, al cruzar el umbral de las 35,000 muertes estimadas oficialmente, lo que es un hecho claro es la evidente descoordinación con los estados, a pesar de que es una atribución fundamental del Consejo de Salubridad General, que depende directamente del Presidente. La fragmentación de esfuerzos erosiona el mando contra la pandemia y al responsable del mensaje y la ejecución, Hugo López-Gatell. Ya los pronósticos hoy superan hasta los 100,000 muertos por covid en México en 2020, muy lejos de sus vaticinios. (José Buendía Hegewisch, Excélsior, Nacional, p. 16)
Emilio Lozoya ha dado muestras muy importantes de inteligencia estratégica. En dos días de juicio ha puesto a volar el imaginario de una Nación que quiere sangre de corruptos, le ha inyectado helio a los sueños del Presidente para que pueda cumplir el mandato de 30 millones de votos y derruir el sistema político que enfrentó sin éxito casi dos décadas, y subordinado a la Fiscalía General a sus tiempos, formas y deseos. Con apenas probaditas, no ha aportado absolutamente ninguna de las pruebas que ofreció para no pisar la cárcel, está alistándose para irse a vivir a la casa de sus padres y vivir en libertad provisional mientras lo cuida la Guardia Nacional, al tiempo de ir construyendo la idea de que es inocente y vengarse de quienes siente y cree que lo abandonaron y traicionaron.
Por segundo día consecutivo se declaró inocente de las imputaciones que le hace la Fiscalía por operaciones con recursos de procedencia ilícita en el caso de Odebrecht, como el martes hizo lo mismo en el tema de Agronitrogenados. Además, repitió la misma frase preparada por la defensa: “En relación con los hechos que se me imputan, fui intimidado, presionado, influenciado e instrumentalizado”. Sus abogados añadieron que Lozoya “fue utilizado en su calidad de instrumento no doloso en el marco de un aparato organizado de poder”. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, p. 48)
AMLO desprecia a la industria farmacéutica nacional, a la que acusa constantemente de corrupción, pese a que nunca ha presentado pruebas. La enmienda a la ley elimina la necesidad de licitar las compras públicas de medicamentos o de someterlas a los criterios de salud que se aplican a los productores mexicanos: “Cuando de la investigación de mercado se concluya que la licitación no es la vía idónea para asegurar al Estado las mejores condiciones…, las dependencias y entidades… podrán contratar con organismos intergubernamentales internacionales a través de los mecanismos de colaboración previamente establecidos por estos”.
La iniciativa busca respaldar la decisión previa del Presidente de dejar de comprar medicamentos a los productores nacionales. Para López Obrador, toda la industria farmacéutica nacional es corrupta y por eso hay que comprar en el extranjero. Ayer afirmó: “Es otro pulpo, porque estamos hablando de cerca de 90 mil millones de pesos de compra de medicamentos y había grupos que acaparaban todas estas compras; mucha corrupción, adulteración de medicamentos… y robo abierto”. (Sergio Sarmiento, Reforma, Opinión, p. 10)
En México, la tasa de desaprobación de López Obrador ha subido a 42 por ciento, del 28 que tenía en enero, según una encuesta del diario El Financiero. En Brasil, el nivel de desaprobación de Bolsonaro se ha mantenido más o menos estable en 44 por ciento.
El número de infecciones y muertes por Covid-19 en el país (EUA) sigue aumentando, la economía no se está recuperando, “y realmente no veo nada que pueda pasar en los próximos 100 días que vaya a cambiar eso”, dijo Francis Fukuyama, el famoso autor del libro “El fin de la historia y el último hombre”, y uno de los politólogos más conocidos -y controvertidos- de EU.
En resumen, es demasiado pronto para pronosticar un aumento del nacionalismo y el autoritarismo por la pandemia de Covid-19. También podría conducir al ocaso de líderes populistas o de dictadores, como en el caso de Venezuela.
Las democracias, a diferencia de las dictaduras, tienen elecciones libres que permiten sacar del poder a los líderes ineptos. No podemos descartar ese resultado en EU, México, Brasil y otras democracias populistas, o en dictaduras como Venezuela. Ese sería un efecto inesperado, pero positivo, de la crisis del Covid-19. (Andrés Oppenheimer, Reforma, Internacional, p. 14)
¿Habíamos visto alguna vez a un personaje tan absolutamente impresentable en la presidencia de Estados Unidos? Mentiroso, fanfarrón, egocéntrico, desinformado, mezquino, ruin, vulgar, imprudente e incapaz, Donald Trump lleva a pesar de todo las riendas de la nación más poderosa de este planeta, señoras y señores. Te pellizcas para ver si no estás soñando y no, no es una pesadilla de la que te despiertas aliviado de rencontrarte con las mínimas y habituales bondades de lo cotidiano sino que este sujeto es parte de la absurda realidad que estamos viviendo en estos días.
No ganó siquiera las elecciones, en sentido estricto, porque su rival en la competencia lo superó por tres millones de votos —un número nada despreciable— pero el sistema electoral que tienen nuestros vecinos del norte (otra extravagancia a la que, curiosamente, parecen acomodarse los ciudadanos de allá sin mayores reparos) le permitió llegar a la Casa Blanca.
Lo extraño, entonces, de que Trump, Bolsonaro y otros de su calaña estén ahí, es que no nos lo esperábamos en tanto que el proceso civilizatorio y la universalización de la democracia parecían ser no solo procesos irreversibles sino la expresión misma de un orden de cosas convenido por todos. Pues, no. (Román Revueltas Retes, Milenio Diario, Al frente, p. 2)
El presidente López Obrador ha dicho que no quiere fideicomisos en su gobierno. Que son un nido de corrupción. Mandó cancelar todos para ahorrarse dinero.
Sin embargo, la semana pasada, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) anunció la creación… ¡de un fideicomiso! Le llamó Fideicomiso Maestro de Inversión. Más allá de que conocemos los privilegios de Manuel Bartlett, director general de la CFE, el asunto esconde un motivo muy preocupante: este Fideicomiso va a depender de CFEnergía, que es una empresa filial de CFE. Esto quiere decir que tiene muchos mayores márgenes de maniobra para evadir las obligaciones de transparencia que cualquier dependencia del gobierno federal, facilitando por ejemplo que no se realicen licitaciones. Por esa vía se pueden “colar” muchos actos de corrupción… y estando Bartlett al frente, pues ni qué decir.
Quizá sea pertinente recordar que justo para evadir la transparencia plena, en tiempos de la Presidencia de Felipe Calderón, la construcción de la polémica Estela de Luz se pagó a través de una empresa filial de Pemex. Se llamaba III Servicios (triple i, se pronuncia). A esa empresa este gobierno sólo le cambió el nombre. Le puso PTI Infraestructura. Es la encargada, ni más ni menos, que de repartir los contratos de la refinería de Dos Bocas. Hasta hace unos días, el director de PTI Infraestructura era Jorge Arganis Díaz Leal. Hoy es el flamante secretario de Comunicaciones y Transportes que entró en relevo de Javier Jiménez Espriú. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. 2)
Lozoya: todo conforme al libreto // En espera de nombres // Priístas, pocos y divididos // Alito toma partido
Hasta ahora ha sido más el ruido que las nueces, aunque ello no significa que, en otro momento procesal y político, no vaya a haber nueces.
Todo bajo control y conforme al libreto: la Fiscalía General de la República aportando datos, indicios y presuntas pruebas; Emilio Lozoya, ahora rebautizado para efectos judiciales como ERLA (sus siglas: Emilio Ricardo Lozoya Austin), declarándose no responsable ni culpable e invocando un aparato organizado de poder que lo habría obligado a delinquir, y los jueces, José Artemio Zúñiga Mendoza y Juan Carlos Ramírez Benítez, sobrellevando los protocolos de actuación a sabiendas de que todo desembocará en el trato de interés mutuo que han pactado la FGR y Palacio Nacional para que Lozoya no pise la cárcel, reciba consideraciones y termine como testigo colaborador. (Julio Hernández López, La Jornada, Política, p. 10)
Te escribo estas líneas, Omar, en el mismo día en que reapareces en público a 32 días de que 28 sicarios que dispararon más de 400 balas quisieron acabar contigo, sin éxito, pero que desgraciadamente mataron a tus amigos Pipo y Rafa, quienes siempre fueron para ti más que un “chofer” o “escolta”.
El homicidio de ambos, y tu asombrosa recuperación, me ha hecho preguntarme en los últimos días qué significa realmente esa frase que algunos han repetido desde el 26 de junio: “morir en el cumplimiento del deber”.
Te cuento esto porque quiero compartirte una historia, aunque seguro ya la conoces bien: Karla Jacinto, una dulce, pero aguerrida joven que está iniciando como activista contra la trata de personas, fue obligada a prostituirse desde los 12 años. Durante más de mil 200 días vivió escondida en hoteles del centro del país, donde sus captores la vendieron a hombres que encontraban placer en sus gestos de dolor y asco. (Rosi Orozco, El Heraldo de México, País, p. 7)
La gobernadora de Oregon, Kate Brown, anunció que logró un acuerdo con el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, para que Washington retire a sus agentes de la ciudad de Portland, a los cuales la mandataria estatal acusó de haber actuado como fuerza de ocupación y de haber llevado violencia a la entidad. El retiro de las fuerzas federales se dará de manera gradual, por lo que hoy saldrán del centro de la ciudad más grande del estado y poco después comenzarán su retiro definitivo. Un pequeño contingente permanecerá para resguardar el edificio del Congreso.
Las tropas federales fueron enviadas por el presidente Donald Trump a esta ciudad fronteriza con Canadá con el propósito de reprimir las manifestaciones que tienen lugar desde hace meses en protesta por el racismo institucional y la brutalidad policiaca, las cuales fueron detonadas por el asesinato del afroestadunidense George Floyd a manos del policía blanco Derek Chauvin en Minneapolis, a finales de mayo pasado.
Es evidente que la salida de las fuerzas de ocupación constituye un nuevo revés para la administración Trump, pero no supone sino un breve alivio en medio de los intentos cada vez menos disimulados de ejercer un poder dictatorial sobre un país que, pese a todas sus contradicciones, se presenta ante el mundo como modelo de democracia. (Editorial, La Jornada, Política, p. 6)