China lanza dos misiles asesinos de portaviones como advertencia a EU, según New York Times
NYT cita a un funcionario de Defensa de Estados Unidos (EU) (sin identificar): China lanzó una barrera de fuego de misiles de medio alcance al mar del sur de China como demostración por Pekín de su “dominio estratégico y soberanía sobre los mares en disputa (https://nyti.ms/2QCw6T2)”.
El lanzamiento de tales misiles forma parte de los ejercicios militares del país asiático en el mes, cuando la escalada en el mar del sur de China ha alcanzado nuevos grados de tensión (http://goo.gl/ugdmbP) en medio de la guerra multidimensional que libra Trump contra Pekín, donde resalta la temeraria osadía de la visita del secretario de Salud, el libanés-estadunidense Alex Azar, a la isla renegada de Taiwán (https://bit.ly/3jsYJPf), lo cual retrocedió el cronograma de las relaciones bilaterales hasta 1979, cuando Jimmy Carter reconoció a China bajo el apotegma de “la política de una sola China (https://bit.ly/2YKimdB)”. (Alfredo Jalife-Rahme, LA Jornada, Opinión, p. 14)
Amedio año de que estallara a escala mundial la pandemia de Covid-19, es sabido que esta enfermedad ha dejado una estela de pérdidas humanas que, lamentablemente, habrá de continuar durante varios meses, si bien con una intensidad contenida gracias a los esfuerzos de distanciamiento social y al mejor conocimiento del patógeno que la causa. Asimismo, se ha vuelto un tópico el decir que las consecuencias económicas del coronavirus son ya más profundas y muy probablemente serán más duraderas que sus impactos en la salud pública.
México no escapa a esta realidad: en el segundo trimestre del año, el producto interno bruto (PIB) se contrajo 18.7 por ciento, y aunque se prevé que con la recuperación que tendrá lugar en el tercer y cuarto ciclos trimestrales la caída de la economía se situará en torno a 7.4 por ciento del PIB, ello no evitará que se trate del mayor descalabro en un siglo. Asimismo, sólo entre marzo y julio se perdieron más de un millón 100 mil empleos, de acuerdo con las cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social, y un número incalcula-ble de personas que laboran en la informalidad se vieron privadas de sus fuentes de ingreso. Por su parte, las finanzas del sector público se han visto sometidas a una inesperada estrechez, ya que los ingresos del gobierno federal retrocedieron 4.7 por ciento en el primer semestre del año. (La Jornada, Editorial, p.2)
La pandemia por coronavirus llegó a los pueblos en resistencia en un momento de guerra por varios frentes: económico, militar, político y mediático. A la lucha contra los megaproyectos, a la resistencia contra las violencias estatales, paramilitares y del crimen organizado, a la ofensiva mediática y al discurso oficialista que les coloca como enemigos; tienen que sumar la organización para sobrevivir al coronavirus.
Basta con revisar la página oficial del Congreso Nacional Indígena (CNI) para comprobar que durante la pandemia no cesaron los ataques contra los pueblos. Sólo entre marzo y lo que va de agosto, hay más de 40 denuncias que van desde amenazas, detenciones, despojos, torturas, secuestros y masacres. Mayor notoriedad cobraron la masacre contra el pueblo Ikoots, en Oaxaca, o los despojos y agresiones contra integrantes del Ejido Tila, en Chiapas. El ataque del sábado 22 de agosto, por parte de grupos paramilitares contra bases de apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), termina de dibujarnos el escenario de guerra en el que están inmersos los pueblos y sus organizaciones. (Raúl Romero*, La Jornada, Opinión,p.17)
Mientras el país se prepara alborozado frente a una consulta por cuyo previsible y tendencioso resultado, los expresidentes de la República, podrían ser enjuiciados y someterse a la ley cuya majestad no requeriría plebiscito, referéndum o pregunta alguna, especialmente cuando se sabe el motivo y el objetivo para hacerlo, los gobernadores “federalistas” recogen los pedazos de sus fracasados virreinatos y preparan su salida de la pomposa Conferencia Nacional de Gobernadores, con cuyo muerto y petate presionaron a otros presidentes, antes de quebrar la piedra contra el coyol.
Si la CONAGO funcionó como un contrapeso —o al menos una agencia de gestoría—, cuando gobernaban Vicente Fox y Felipe Calderón, displicente uno; resentido el otro, para nada sirve ahora frente a un Ejecutivo Federal empeñado en regresar al centralismo político más duro de cuantos se hayan conocido desde los tiempos de Lázaro Cárdenas.
Para Peña la CONAGO fue siempre una reunión social de amigos favoritos. Él había puesto a casi todos los priistas. (Rafael Cardona, La Crónica de Hoy, Opinión, p.1)
Morena ya no está tan seguro de apoyar al PT
Que tan hondo habrá calado en el ánimo morenista la decisión del PT de llevarse a Mauricio Toledo y a Héctor Serrano a sus filas —para que Gerardo Fernández Noroña presida la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados—, que hasta en la propia bancada de Morena ya están dudando si votar por ellos en lugar del PRI para suceder en esa posición a Laura Rojas. Nos recuerdan que no solamente es ganar en el número de diputados al PRI, sino que también deben alcanzar un acuerdo político para tener mayoría calificada, es decir, las dos terceras partes de los diputados presentes. Algunos legisladores de Morena nos hacen ver su molestia, primero por los “fichajes” petistas y dos, porque ven indefendible que Fernández Noroña presida la Mesa Directiva pues el artículo 18 de la Ley Orgánica dice: “para la elección de los integrantes de la Mesa Directiva los grupos parlamentarios cuidarán que los candidatos cuenten con una trayectoria y comportamiento que acrediten prudencia, tolerancia y respeto en la convivencia, así como experiencia en la conducción de asambleas”.
Alberto Anaya no logra ver a AMLO
Nos dicen que el viernes pasado vieron, muy pensativo, al dirigente de PT, Alberto Anaya, en área de arribo de la Terminal 2 del AICM. Don Alberto esperaba al presidente Andrés Manuel López Obrador, quien regresaba de Reynosa, Tamaulipas, luego de concluir una gira de tres días por el norte del país. Sin embargo, el líder partidista no pudo saludar al titular del Ejecutivo quien desde la pandemia usa una salida distinta a la de todos los pasajeros, por lo que, junto con el coordinador del PT en San Lázaro, Reginaldo Sandoval, no tuvo más que entrar a un exclusivo restaurante de la terminal aérea. Todo esto se dio luego de que el PT engrosara sus filas con ex “adversarios” Mauricio Toledo y Héctor Serrano y ahora flamantes petistas. (El Universal, Opinión, p.2)
Hubo un tiempo, durante la Guerra Fría, en que las derechas mexicanas usaban con liberalidad la expresión “el oro de Moscú” para explicar (e implicar) la razón de ser del Partido Comunista Mexicano y otras pequeñas organizaciones de izquierda. El financiamiento del comunismo soviético era lo que, desde la derecha, descifraba la persistencia de “ideas exóticas”, ajenas a un México que había llevado a cabo “la primera revolución social del siglo XX”.
Ahora, en la era de la globalización y lejos de la Guerra Fría, efectivamente hay oro externo para los partidos mexicanos, puede llegar de cualquier parte y no por razones ideológicas sino de negocios. Puede provenir, por ejemplo, de Brasil, y aterrizar en las arcas del PRI, como ocurrió en 2012, vía una empresa transnacional con sede en Sao Paulo -Odebrecht S.A.- y que apoyó a Enrique Peña Nieto no por razones ideológicas sino para que le permitiera luego extraer del sector público mucho más oro del que invirtió en los cohechos iniciales. (Lorenzo Meyer, El Universal, Opinión,. P.2)
Hace dos años que busco al líder que nos abra las hojas del portón del Palacio Nacional. Ese es el encargo secreto que me ha asignado la cúpula del Neoliberalismo: encontrar al hombre que pueda regresarnos al Poder.
Y es raro que no logre encontrar a ese líder providencial, porque como grupo ideológico, hoy gozamos de circunstancias admirables.
Una unidad sin igual: nos une el rechazo unánime al Bobo que preside sobre la Nación. Tampoco nos falta narrativa: como el Bobo diario informa de lo que ha hecho y de lo qué hará, y como no es lo que dicta nuestro ideario, cada día hay más yerros frescos por los que denostarlo. (Sabina Berman, El Universal, Opinión, p.2)
Entre el estallamiento de la pandemia en México y la convocatoria a una eventual consulta para enjuiciar a expresidentes, el gobierno López Obrador ha recorrido seis meses que bajo cualquier régimen tradicional supondrían una pesadilla social y económica, con riesgos de estallidos sociales. Pero el Presidente asegura ver otra realidad, y ha convencido de ella a medio país.
Cuando ya está entre nosotros la peor crisis sanitaria y económica en 90 años, como no la ha presenciado virtualmente ningún mexicano vivo, López Obrador sostiene un nivel de aprobación (ligeramente encima del 50%) casi insólito aun para países con los básicos democráticos. El fenómeno parece ser producto de la indudable intuición popular del mandatario, así como de una amplia apuesta de los sectores más vulnerables, que forman lo que podría llamarse la nación de los esperanzados, dicho sea con respeto y sin ánimo peyorativo alguno.
A este México que vive en los territorios de la esperanza (en realidad, ha debido hacerlo por décadas) no le interesan episodios como el circo montado en San Lázaro por un grupo de diputados mercenarios, de trayectoria podrida hasta el hueso, aceptados por Morena y sus aliados para conservar la presidencia de la Cámara, una posición casi honoraria —o que lo había sido hasta ahora. (Roberto Rock L, El Universal, Opinión, p.9)
Ya era hora. Arturo Herrera, el secretario de Hacienda, afirmó que para 2021 empezará a recuperarse la economía, sin embargo, será un año de austeridad, pues en 2020 hubo “amortiguadores” que absorbieron el impacto del covid-19, los cuales se verán mermados el próximo año. Indicó que los factores que impidieron un golpe mayor al PIB fueron las coberturas del precio del petróleo, los fondos para los choques económicos y los “guardaditos” que tenía el gobierno. Los fondos de Estabilización de los Ingresos Presupuestales y el FEIEF, dijo, van a ser utilizados este año, por lo que en 2021 se tendrán menos recursos. El secretario participó en la reunión plenaria de los diputados de Morena, donde también habló de la contratación de deuda. Varias semanas llevaba en bajo perfil y regresa con buenas nuevas.
Transparencia y equidad. El presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados y líder de la mayoría de Morena, Mario Delgado, anunció que su bancada no hará “maniobras” para que sus aliados ocupen un cargo en ese órgano legislativo. El también aspirante a la dirigencia nacional del partido firmó un acuerdo a principios de la Legislatura 64, en el cual se comprometió a que el primer año la Cámara de Diputados sería presidida por Morena, el segundo por el PAN y el tercero por el PRI. Actualmente, el PT busca presidir la Mesa Directiva con Fernández Noroña, luego de que en la víspera cuatro diputados se unieron a la bancada petista y se convirtiera en la tercera fuerza política, con 47 legisladores, superando al PRI. Rebasar a la mala nunca es buena idea. (Excélsior, Opinión, p.11)
Trump siempre ha jugado para sí mismo. Así lo hizo como empresario (con éxito cuestionado) y así lo hace como el tierno político que es. Pero, esos sí, sin ningún atisbo de disciplina. El partido que usurpó y se dejó usurpar ahora le pide más visión, ideas y menos protagonismo personal, que fue la estrategia que usó cuando fue candidato y sorpresivamente presidente en 2016. El Trump de ese año y el que corre, parecen no diferenciarse. Se tocan íntimamente. El narcisismo del magnate, su muy probable línea roja, no lo deja divorciarse de ese sí mismo que él más ama y que día a día abona con un despotismo muy poco ilustrado. La Convención Republicana fue un popurrí. Por momentos uno se encontraba ante discursos y presencias que remitían al partido demócrata setentero de McGovern: afroestadunidenses, mujeres celebrando los 100 años del derecho al voto. Por el otro lado, una monja en celo por el trumpismo prolife, un policía rabioso en contra de los disturbios y no sus causas y más perlas de ambigüedad, que pretenden atraer a la jauría ultrareaccionaria. En suma, una esquizofrenia total. ¿La intención? Salvar el voto femenino y negro de las garras de Trumpstain. Estos sectores de votantes que Trump ha denostado tanto y tan frecuentemente han marcado una tendencia. La tendencia es ya un hecho: las mujeres suburbanas y plenamente citadinas favorecen la fórmula Biden-Harris.
Lo mismo ocurre con las tendencias del voto negro que, de hecho, empezaron a marcarse desde las primarias, cuando Biden arrolló a Bernie Sanders en el sur y las que, en la medida en que la campaña se intensifique y Obama y sus cuados ataquen, serán votos irreversiblemente para Biden y, sobre todo, en contra de Tump. A esta tendencia seguirían los hombres maduros, sectores importantes de jóvenes prosanderistas, católicos y profesionistas de ambos sexos. Y, finalmente, nos queda el sector de indecisos, población flotante siempre determinante al definir cualquier votación nacional en EU y que Trump ha decidido olvidar. (José Luis Valdés Ugalde, Excélsior, Opinión, p.11)
Salvo la sorpresiva exhibición de “otros datos” desconocidos hasta ahora por la mayoría de la población, Andrés Manuel López Obrador llegará a su II Informe con las manos prácticamente vacías en lo que a la realización de obras concretas por parte de su gobierno se refiere y, perdón, con el país inmerso en la más grave crisis sanitaria, económica y de seguridad de las últimas décadas y, además, con una sociedad grave, intencionadamente confrontada.
En contraste, el tabasqueño insistirá en la cuestionable acumulación de “logros” en la lucha contra la supuesta corrupción de sus opositores políticos sí, pero no contra la de sus cercanos —Manuel Bartlett Díaz, Irma Eréndira Sandoval y, ahora, su hermano Pío—, en medio de la agria polémica suscitada, merced al desaseado manejo que del caso del otrora ícono de la deshonestidad neoliberal, convertido ahora en delator y protagonista de la zaga distractora de la 4T, “Emilio L”(ozoya Austin), ha venido haciendo él mismo, su gobierno y, claro, el fiscal carnal Alejandro Gertz Manero.
Llega también a la emblemática fecha cargado de reformas legales promovidas por él mismo y aprobadas acríticamente por las bancadas que en la Cámara de Diputados y el Senado lideran Ricardo Monreal Ávila y el siempre obsequioso Mario Delgado de las que pocas son dignas de aplauso y/o antecedente de mejoras socioeconómicas para la población y muchas sí, en contraste, evidencia de reversión institucional y democrática… para no hablar de ilegalidades apoyadas por la (supuesta) voluntad mayoritaria del “pueblo bueno”, conocida vía consultas carentes de toda seriedad y el mínimo rigor técnico. (Enrique Aranda, Excélsior, Opinión, p.16)
La relación entre la ética y política ha sido y será motivo de debate, sin embargo, la historia ha demostrado que no siempre se mantienen en balance y, en esta ambivalencia, se han logrado los más progresistas avances para la nación, así como también las más atroces traiciones.
De cara a las elecciones del próximo año las piezas se comienzan a posicionar y la única constante que estamos viendo es la ingratitud de los políticos que traicionan a sus principios y al proyecto por el cual fueron electos por los ciudadanos, todo ello impulsado por Morena.
En los últimos meses, el partido de Andrés Manuel López Obrador se ha dedicado a la alquimia política para corromper en los congresos —tanto locales como federales— a todo aquel que haya mostrado ser susceptible a mudar sus principios cuando hay intereses de por medio. Con ello se está fomentando la desbandada de bancadas para formar mayorías artificiales, con el burdo objetivo de integrar mesas directivas a modo. (Federico Dóring, Excélsior, Opinión, p.20)
FUERTE se está poniendo el jaloneo interno en la fracción parlamentaria de Morena en el Senado con miras al inicio del periodo ordinario de sesiones en el que los “radicales” buscan imponer su agenda.
ESE GRUPO, encabezado por Martí Batres y en el que también están Citlalli Hernández y Jesusa Rodríguez, hizo circular por WhatsApp una solicitud para convocar a una consulta popular para enjuiciar a ex presidentes… sin que tuviera el aval ni siquiera de su grupo parlamentario.
Y TAL PARECE que la presión que ejercieron les dio resultado, pues cuentan que el propio líder de la bancada morenista, Ricardo Monreal, les ofreció revisar esa iniciativa y otras que quieren llevar ante el pleno. (Fray Bartolomé, Reforma, Opinión, p.8)
Tenemos un Presidente que cree que la pauperización es una meta económica válida; que el empobrecimiento generalizado es “moral” y que puede haber desarrollo sin crecimiento económico: bienestar en medio de un desplome económico de dos dígitos como el que va a padecer México en este fatídico 2020.
Como en lugar de leer e informarse porque, dice, “el conocimiento no importa”, recoge ocurrencias que sueltan sus colaboradores y las convierte sin más en la agenda del día, ha mencionado más de una vez como una fuente de inspiración a Franklin D. Roosevelt.
Aquel Presidente -del Partido Demócrata, por cierto- que sacó a Estados Unidos de una recesión profunda en los años treinta y se unió a los aliados en la Segunda Guerra para derrotar al nazismo. (Isabel Turrent, Reforma, Opinión, p.8)
Inicia así: “El cambio verdadero del país comienza por cambiar (sic) la forma tradicional de intervenir en los asuntos públicos”. Se trata de la “Declaración de principios de Morena”, un documento que consigna muy buenas intenciones. El problema, sin embargo, con la mayoría de los políticos es que una cosa es lo que comunica su fachada (léase promesas, declaraciones, postulados, principios) y otra lo que sucede en realidad. En el escenario gobiernan los actores (el sustantivo es preciso), tras bambalinas las personas, sin máscara ni maquillaje.
Quienes llegan con renovados bríos al poder argumentan que no serán como sus antecesores que… y viene una letanía de fechorías y mañas que, según los nuevos, se acabaron, ¡no más! La evidencia muestra que parece haber una competencia por demostrar quién es peor, o quién es más cínico. Ejemplo: calificar de corrupción cuando otros reciben dinero al margen de la ley, y de “aportación” cuando lo reciben los de casa. (Eduardo Caccia, Reforma, Opinión, p.10)