Violencia Electoral
El proceso electoral en curso se ha convertido en uno de los más violentos de los últimos años. Mientras que en 2018 se registraron 774 agresiones contra políticos y candidatos, en 2021 llevamos 782, y todavía no termina la contienda. El denominador no es la delincuencia organizada, sino que la mayoría de las víctimas eran opositoras a los gobiernos estatales.
Enredo legislativo
Aunque metió mucho ruido en el cierre de las campañas el amago de petición de Ricardo Monreal para desaparecer poderes en Tamaulipas, lo cierto es que a Morena le falta un voto para poder llamar a un periodo extraordinario. Están atados de manos en el Legislativo para comenzar un proceso en torno a Tamaulipas.
Contra agresores y deudores
Este martes, organizaciones de la sociedad civil darán a conocer los resultados del monitoreo de todos los candidatos que han sido señalados como deudores de pensión alimenticia o agresores de mujeres. Hasta ahora, las activistas de estas organizaciones han creado más de 70 antiboletas para fi charlos.
Alistan envasado de vacunas
Para concretar el acuerdo de envasar la Sputnik V en México, Birmex, que encabeza Pedro Zenteno, tendrá que hacer lo que el Instituto Gamaleya y el Fondo Ruso de Inversión Directa le encargaron. Tras su visita a Rusia, debe cumplir con los requerimientos para un envasado seguro. La idea es contar con las 24 millones de dosis que México adquirió.
Avance en Morelos
Nos hacen saber que, en Cuernavaca, el candidato de Morena, Jorge Argüelles, incrementó distancia de dos dígitos sobre sus más cercanos competidores, y, el sábado por la noche, logró que el instituto electoral acreditara su residencia, y declaró infundados los recursos en su contra, promovidos por algunos partidos. (Sacapuntas, El Heraldo de México, La “, p.2)
Decreto con dedicatoria
La relación bilateral México-Estados Unidos en materia de seguridad descarriló el 18 de diciembre del año pasado, cuando se publicó el decreto que limitó el desempeño de los agentes extranjeros.
Fue un decreto con dedicatoria.
Un mes después, la mayoría de los agentes de la DEA que operaban en México regresó a Estados Unidos. De esta manera el gobierno ajustó cuentas por el disparatado caso que la agencia anti narcóticos montó en contra el general Cienfuegos, ex titular de la Sedena.
De entonces a la fecha la DEA ha estado lamiéndose la herida, pensando en la revancha que puede ocurrir en cualquier momento.
La inminente visita de la vicepresidenta Kamala Harris a nuestro país, precedida por una incursión de los mandos de la CIA, tiene el propósito de reestablecer la cooperación bilateral en materia de seguridad.
Kamala dejará las sonrisas fuera del cuarto de las negociaciones.
Voto útil en Guerrero
No todas las declinaciones son iguales. Algunas importan porque sí pueden impactar en el resultado final de una elección.
Entre ellas está la de Irma Lilia Garzón, ex candidata del PAN al gobierno de Guerrero, quien se sumó a la campaña de Mario Moreno, que abandera a la colación PRI-PRD.
En Guerrero se registra una carrera parejera. Las encuestas hablan de un empate técnico entre “La Torita” y Moreno, de modo que el 5 por ciento de preferencias que tenía Garzón sí pueden hacer una diferencia.
Se dice allá que la estrategia del voto útil está a cargo del ex gobernador Ángel Aguirre Rivero. Si rinde frutos volverá al candelero.
¿El turno de la Larrazábal?
La versión es que los principales empresarios de Nuevo León aceptaron, durante una amigable cena con López Obrador, no obstaculizar la campaña de Clara Luz Flores, candidata de Morena, que entonces tenía una cómoda ventaja.
Pero la campaña de Clara Luz colapsó el día que Adrián de la Garza, candidato del PRI-PRD, la exhibió en un video sonriéndole a Keith Raniere, el de la secta con esclavas sexuales, a quien había asegurado no conocer.
Clara se desfondó porque Morena no tiene en Nuevo León una estructura que impidiera su caída. Ya va en cuarto lugar y, aquí viene lo importante, los empresarios quedaron liberados del compromiso.
¿Qué harán ahora? La versión es que varios de los capitanes de empresa le han pedido a Fernando Larrazábal, candidato del PAN, que decline a favor de Adrián y decidir así la elección a favor de la alianza Va por México.
Se da por hecho que la 4T prefiere mil veces vérselas con Samuel y Mariana, que con los priistas. ¿Declinará Larrazábal?
Cuento de fantasmas
El fantasma del abstencionismo recorre los pasillos de los organismos electorales y las sedes de los partidos que compiten en la elección más grande en la historia de la democracia mexicana.
Están convocados 93.5 millones de ciudadanos. ¿Cuántos de ellos acudirán a las casillas?
Las proyecciones optimistas calculan que si la mitad de ellos vota habrá valido la pena todo el gasto y el trabajo desplegado en los últimos meses.
Ya se verá si casi 30 mil candidatos tuvieron, o no, la capacidad de atraer a los ciudadanos a las urnas, o si por el contrario los ahuyentaron. (Pepe Grillo, La Crónica, Nacional, p.9)
Que la pandemia de covid-19 reflejó también su saldo mortal en el padrón de electores, pues solo en el último año el INE dio de baja a 600 mil personas como consecuencia de fallecimientos generados por el virus, además de otras enfermedades, lo cual representa un número inusual en la actualización de ese instrumento, que es auditado regularmente para mantener su confiabilidad, de acuerdo con los consejeros electorales Ciro Murayama y Jaime Rivera, quienes participaron en el programa El ABC electoral del Canal 6 y MILENIO Televisión.
Que el presidente Andrés Manuel López Obrador se dio tiempo para felicitar al Cruz Azul, que anoche rompió el “embrujo” de 23 años sin conseguir el título del futbol mexicano y mandó abrazos a Santos de Torreón, aguerrido oponente hasta el último minuto de juego. Al igual que el equipo capitalino, el mandatario sabe que el camino al éxito no siempre es corto y menos agradable, pues él tardó 18 años en llegar a la Presidencia de la República. Felicidades pues a La Máquina y a su afición por este noveno campeonato. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)
Que no declina
El que ayer decidió no atender la recomendación que le hiciera el expresidente Felipe Calderón, de declinar en favor del candidato del PRI al gobierno de Nuevo León, Adrián de la Garza, fue el abanderado panista Fernando Larrazabal, que a manera de respuesta presumió el apoyo que le expresó otro expresidente de la República: Vicente Fox. “Es un presidente que gobernó por el PAN y le entregó al PAN la Presidencia”, dijo el aspirante albiazul, quien reprochó luego a Calderón que en su tiempo, según dijo, se entregara y traicionara a Josefina Vázquez Mota. El neoleonés ya advirtió que va en la contienda hasta el final, a pesar de encontrarse abajo en las principales encuestas. Y como sea, se ve que el exmandatario no quitará el dedo del renglón en su idea de que haya declinaciones en favor de los candidatos de la alianza que tengan posibilidades de vencer a los de Morena.
Denuncia por los otros hechos de Matamoros
Y nos cuentan que fue la diputada de Morena Leticia Sánchez quien ya presentó una denuncia por los hechos ocurridos el viernes pasado, en un mitin celebrado en Matamoros, Tamaulipas, ante el dirigente nacional de Morena, Mario Delgado. En ese ríspido suceso que registraron varios medios, Sánchez reclama y forcejea por el micrófono con el candidato Mario López Hernández, al que Delgado fue a arropar. Este suceso, en el que se reclama al líder del partido guinda por la presunta venta e imposición de candidaturas ocurrió poco tiempo antes del polémico episodio en el que este último acusó que había sido retenido por personas con armas a bordo de una camioneta y que el gobierno de Tamaulipas no tiene evidencia, según dijo, para documentar que efectivamente existieron.
Los llamados de la Iglesia católica
La que ayer hizo un incisivo llamado a votar fue la Arquidiócesis Primada de México. Así fue como lo expresó en la publicación Desde la fe: “Más allá de la propaganda política, más allá de la manipulación que muchos intentan, más allá de personajes ‘iluminados’ o tramposos, debe estar la inteligencia del ciudadano responsable y libre que sepa hacer a un lado con su voto a quienes no han cumplido con su compromiso de servir a todos los mexicanos en los momentos de mayor necesidad…”. Por cierto, que a este llamado agregó otro con un carácter más dogmático en el que pide sufragar razonadamente, y buscando qué candidato “pueda garantizarnos que los valores fundamentales de nuestra fe como es el derecho a la vida, el derecho a una familia estable, el derecho a la educación, el derecho a la libertad religiosa, puedan hacerse realidad”.
¿No les faltaron candidatos?
Nos cuentan que donde ningún candidato tuvo la intención de declinar —a diferencia del resto del país— es en Cuernavaca, Morelos, donde, a una semana de las elecciones, la boleta se fue completa con la imagen y el nombre de los 19 abanderados que contienden por la presidencia municipal, la demarcación con más aspirantes de los próximos comicios. Este fin de semana se vio a todos ellos en sus eventos de cierre de campaña proselitista, con mítines, caminatas y eventos deportivos en distintos lugares del municipio, para refrendar sus promesas. Para contender en las elecciones, el Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana registró en total 23 partidos políticos en la demarcación: 10 nacionales y 13 locales. Sí. Contó usted bien.
Morena no va a soltar el tema
Así que la 4T no quita el dedo del renglón en el litigio jurídico-político que tiene abierto contra el gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, y el Congreso de esa entidad. Tanto que ayer se difundió el borrador de solicitud que elabora el senador Ricardo Monreal para que la Comisión Permanente llame a un periodo extraordinario a efecto de que se discuta la eventual declaración de desaparición de poderes en aquella entidad. Esto, bajo la hipótesis de que los primeros se han desapegado de la Constitución. El caso es que en la Permanente a Morena y sus aliados les falta un voto para echar adelante esa solicitud. En tanto en la Cámara de Diputados, lo que la mayoría comandada por Ignacio Mier empuja es una controversia constitucional contra el Congreso local por declarar la improcedencia del desafuero. Ahí, nos comentan, el camino es más largo aún. (Rozones L, La Razón, La Dos, p.2)
La marcha de la locura es el título de un libro seminal que escribió Bárbara Tuchman en 1984 sobre la sinrazón en las tomas de decisiones. Habla de cómo la soberbia, la falta de juicio, sentido común o información llevan a actuar a los líderes en contra de su propio interés. Esto es como se puede explicar la forma de actuar del presidente Andrés Manuel López Obrador en el diferendo con el semanario británico The Economist la semana pasada, contra el que explotó en furia, acompañado por buena parte de los círculos cortesanos, luego de que él mismo ignoró las advertencias de lo que se iba a publicar y desestimó los consejos para atajar el golpe mediático.
La cara del gobierno por la displicencia presidencial la dio el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, en una réplica que envió al director –se equivocó de género porque desde enero de 2015 es directora– del semanario, que no sólo reflejó el humor de un funcionario regañado por el Presidente, sino del propio López Obrador, quien cuando su canciller le anticipó lo que se estaba cocinando en Londres, palabras más, palabras menos, le respondió que no perdiera su tiempo atendiendo los prejuicios contra su gobierno. La insistencia de Ebrard para subrayar la relevancia de lo que preparaba The Economist cayó en los oídos sordos del Presidente.
Cuando la portada latinoamericana comenzó a circular el jueves temprano, bajo el titular de El falso mesías, López Obrador se puso furioso, según describieron varios funcionarios, y le reclamó a Ebrard en la reunión tempranera de gabinete. El canciller le había dicho días antes del texto, del cual se enteró porque la editora –aparentemente de la sección de América Latina, Josie Delap– le había solicitado la posición del gobierno. Cuando se lo informó, López Obrador lo ignoró e instruyó que hiciera lo mismo. Al aparecer en Twitter el adelanto, lo increpó y le reclamó que le había dicho que sería un artículo, no la portada, que enmarcaba un editorial que lo puso como populista y autoritario.
Ebrard se defendió con un argumento simple pero real: no le dijeron que sería la portada (de la edición latinoamericana solamente). Le dijo que les había enviado dos documentos, que le llevó a mostrar a López Obrador, quien de nueva cuenta lo ignoró. Hasta ese momento, la discusión sólo había exhibido la falta de comprensión del tabasqueño de lo que un texto crítico de su gobierno, que apareció en las seis ediciones de la revista, significaría para él. No le preocupó tanto en los reclamos a Ebrard lo que generaría entre inversionistas y gobiernos del mundo, en cuyos despachos se encuentra siempre The Economist, sino la caracterización de autoritario.
Y como describe Tuchman en varios de los estudios de caso de su libro, López Obrador volteó a ver a otros consejeros para escuchar su opinión. Al primero que le preguntó en esa reunión previa a la mañanera llena de ácido y furia fue al vocero, Jesús Ramírez Cuevas, quien le dijo que The Economist fue hace mucho tiempo una revista influyente, pero que en la actualidad se encontraba desgastada y desacreditada, sin la reputación de antaño. No se sabe si en verdad eso es lo que piensa Ramírez Cuevas o si tocó la música que quería escuchar su cómplice en la guerra de propaganda contra sus críticos.
Ante semejante afirmación, el consejero presidencial, Lázaro Cárdenas, se metió en la controversia y dijo que independientemente de su buena o mala reputación, quienes toman decisiones políticas o empresariales en el mundo siguen semanalmente la publicación. Cárdenas propuso un control de daños y enviar una carta donde cuestionaran las aseveraciones del artículo. A esa hora, prácticamente nadie había leído el editorial de The Economist, porque prácticamente nadie habla inglés, y aún no estaba lista la traducción.
A los dos momentos de lo errado a la toma de decisiones, el soslayamiento de López Obrador de lo que venía y la descalificación que hizo Ramírez Cuevas, se sucedieron otros posicionamientos no menos graves. El Presidente le pidió la opinión a quienes estaban en la reunión, las secretarias de Gobernación, Olga Sánchez Cordero; de Economía, Tatiana Clouthier, y del Trabajo, Luisa María Alcalde, además de un personaje que cada vez parece más miembro del staff presidencial, Arturo Zaldívar, presidente de la Suprema Corte de Justicia, quienes coincidieron en el argumento de Cárdenas que podría hacerle daño la publicación. Pero en el colmo de la ignorancia –porque no se puede entender de otra forma–, una de las secretarias dijo que el editorial de la revista había sido financiado por sus enemigos mexicanos.
La extrapolación mecánica de las cosas nunca es recomendable, pero cuando se hace en la toma de decisiones al nivel de jefe del Ejecutivo, los efectos negativos son mayores. Si esa idea fue aceptada por todos, o quienes pensaban diferente no se atrevieron a decirlo ante la irritación del Presidente, lo que afloró de esa discusión fue la falta de rigor analítico colectivo, decisiones sin suficiente información y falta de juicio.
Ignorando a Ebrard, el Presidente le pidió a Ramírez Cuevas, a Clouthier, a Cárdenas y al consejero jurídico, Julio Scherer, respuestas contra The Economist para la mañanera, mientras el canciller le dijo que su equipo había preparado un borrador de la réplica. López Obrador ordenó a Ebrard enviar la carta de inmediato. Se desconoce el contenido de las respuestas. En las 301 palabras que empleó el Presidente el viernes para referirse al editorial, poco sustancioso hubo. La carta de Ebrard fue de 970 palabras, contra mil 89 palabras que en su traducción al español tuvo el artículo de The Economist. Muy larga la respuesta mexicana, proporcional a la displicencia presidencial de no haber atendido en su momento las advertencias del canciller, y que nos regresa a Tuchman, porque López Obrador es uno de esos líderes cuyas acciones suelen ir en contra de sus propios intereses. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p.38)
El estratega de la mezcolanza de empresarios y partidos antiobradoristas, Claudio X. González, no guardó más la compostura y llamó a los ciudadanos mexicanos a mandar al carajo a Morena. Ha de suponerse que la recurrencia del activista X a la malsonancia del vocablo carajo va en la misma línea de simulación lingüística populachera que días atrás dio sus cinco minutos de fama adversa a un articulista, Eduardo Caccia, que se hizo llamar El Cachas.
La carajada de El Claudio se produjo en el Parque Lincoln, de la colonia Polanco de la Ciudad de México, un rumbo de pompa donde Margarita Zavala Gómez del Campo realizó un acto de campaña con la asistencia de unas 200 personas. En realidad, no es preocupante para Zavala que haya poca gente en sus reuniones públicas, pues es candidata de mayoría relativa y, al mismo tiempo, va en lugar de privilegio en las listas plurinominales, así que será diputada federal por una u otra vía. Así fue la negociación con el PAN.
Zavala Gómez del Campo tiene un discurso limitado y una pronunciación defectuosa, pero repite con entusiasmo el guion tremendista que postula la trinidad del pasado (PAN, PRI y PRD), con la peregrina intención de asumirse como salvadores de la Patria, que antes hundieron: la elección del próximo domingo será entre democracia o dictadura, argumenta la coalición acuaceitosa (vocablo habilitado en esta columna para tratar de dar cuenta del insólito coctel de agua y aceite llamado Va por México).
La torpe elaboración intelectual, que supone posible poner a votación una dictadura y que ésta acepte los resultados si le son adversos, cuando las dictaduras por definición abaten los mecanismos institucionales de democracia o sus aproximaciones, suena a aberración en labios de priístas que mantuvieron al país durante décadas en formas de autoritarismo con mínimo disfraz, o de panistas que traicionaron el barrunto de democracia (Vicente Fox y el fraudulento Felipe Calderón, luego salidos ambos a medias de las filas blanquiazules) y gobernaron entre corrupción y muerte (sobre todo, en este último rubro, el esposo de Margarita Zavala), y de perredistas que terminaron como paleros del sistema, convidados para convalidar, convenencieros por sistema.
La elección del domingo siguiente será, ciertamente, entre dos proyectos de nación. Enunciar esta dicotomía es mucho más fácil que entrar al detalle de sus contradicciones. La sustancia es más fácilmente percibible que sus giros y procesos.
Sí: es la lucha entre un proyecto popular de cambio que ha encabezado el candidato presidencial con más votación a su favor en la historia del país y el conjunto de intereses afectados, que ahora se unen en un núcleo provisional de un amasijo empresarial y partidista.
Pero ni uno ni otro bando han logrado definir con claridad sus propuestas e incluso han cometido errores o mostrado tendencias contrarias a sus postulados: Morena, con Mario Delgado como responsable histórico, ha montado en candidaturas del cambio a personajes impresentables, como si buscase rehabilitar en sus filas supuestamente regeneradoras a un muestrario museístico. Los opositores, a su vez, no han hecho autocrítica ni han pedido perdón a la sociedad por el daño que aún recientemente han hecho y, con displicencia, se ofrecen como alternativa médica de las enfermedades y lesiones graves que causaron a la nación.
En esos terrenos de fácil enunciación teórica y difícil aplicación práctica se mueve el criterio votante que el próximo domingo llegará a las urnas. Encuestas, discursos, declaraciones, declinaciones, reacomodos, judicializaciones, amago de anulaciones, pandemia a la baja, pero aún no controlada, y violencia política selectiva forman el contexto general rumbo al momento de emitir el voto. Más lo que se acumule en estos días. ¡Hasta mañana! (Julio Hernández López, La Jornada, Opinión, p.20)
“Todos los días en nuestro país un millón 232 mil mexicanos y mexicanas reciben por parte del gobierno el medicamento que su médico le recetó, ya sea en una farmacia o en una cama de hospital de alguna de las instituciones de salud pública. Cada vez que esto ocurre, el Estado mexicano está presente y cumpliendo su deber frente a los que más lo necesitan y en el momento en que más lo necesitan”, dijo ayer durante la mañanera el secretario de Salud, Jorge Alcocer Varela.
“También hay una cosa que es importante, y esto es un mensaje para los que se portan mal o los que piensan que pueden hacer una fechoría y van a quedar impunes: se están aclarando todos los casos, ya no es el tiempo de antes, de que se cometió un delito y había impunidad; ahora la autoridad no tiene precio, al presidente no se le puede comprar ni el presidente establece relaciones de complicidad con nadie, y así en general está el gobierno, sobre todo arriba”, aseguró el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.
“Va muy bien la economía de México, es de las mejores economías del mundo en cuanto a recuperación después de la pandemia. Ayer hablaba yo de que les molesta muchísimo a nuestros adversarios conservadores porque no se había tenido un primer trimestre como el de este año, con tanta inversión extranjera, llevaba tiempo que no sucedía. No estoy hablando de que creció la inversión extranjera con relación al año pasado, no, creció con relación a varios años. ¿No tendrás por ahí el crecimiento por año del trimestre? Entonces, vamos muy bien”, reiteró el mandatario.
Mientras hablaba y sus funcionarios trabajaban como un coro de iglesia, muchos mexicanos leíamos la más reciente edición de The Economist, Mexico´s false messiah. (Hiroshi Takahashi, El Sol de México, Análisis, Republica, p.6)
MÁS VALE que Marcelo Ebrard vaya practicando cómo se dice en inglés “usted disculpe el tiradero”, porque el lunes que entra, cuando llegue Kamala Harris, Andrés Manuel López Obrador la va a recibir con un país dividido, en conflicto e impugnado. De cabeza, pues.
Y ES QUE mientras los resultados de la jornada electoral del domingo 6 son inciertos, existe una certeza generalizada de que el lunes 7 iniciará una larga y complicada cadena de conflictos electorales.
EMPEZANDO, por supuesto, por el propio Presidente que se negará a reconocer las derrotas de su partido, pero las impugnaciones se prevén de todos lados: por la inequidad en la contienda, porque los gobiernos metieron las manos, por los evideeentes rebases en los topes de campaña, por la coacción del voto en favor de Morena utilizando los programas federales y, claro, por la violencia que no cesa.
¿SERÁ POR ESO que López Obrador insiste tanto en el regreso a clases el día 7? Ha de pensar que puede distraer a la vicepresidenta de EU tocándole la lira de que todo va bien, muy bien, mientras el país se incendia.
SI YA de por sí es conflictiva la situación en Michoacán, dicen que el gobernador Silvano Aureoles no ayuda mucho a propiciar la tranquilidad. Al contrario: los opositores se quejan de que utiliza hasta a los policías para operar en favor de su candidato y, claro, para amedrentar a los adversarios.
AL PARECER el perredista es de los más preocupados ante la posibilidad de que llegue al Palacio de Gobierno un nuevo mandatario que no sea su incondicional. Por algo será.
DESPUÉS de que se diera a conocer que el magistrado electoral Felipe Fuentes no sólo es coleccionista de autos antiguos sino que hasta los arregla en el taller del Trife, cuentan que pronto se sabrá otro asunto relacionado con su patrimonio que no lo dejará bien parado.
SEGÚN ESTO, el juez electoral tiene un “ranchito” donde cría caballos. ¿Será verdad o nomás parte del golpeteo en ese organismo electoral donde ya se ha visto que se llevan bieeen pesado? Es pregunta galopante.
DEBIDO al austericidio de la 4T, no se paga ni un antivirus para las computadoras del gobierno; y obviamente mucho menos hay para pagar rescate a los hackers que tomaron control de la Lotería Nacional.
SIN EMBARGO, no todo está perdido: a lo mejor les interesa un trueque. Que desencripten los sistemas de la Lotenal y a cambio se llevan un avión presidencial que no se usa y que sale carísimo mantener parado en un hangar. Una oferta imposible de rechazar. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p.9)
Morena quiere echar a andar la aplanadora, por si acaso
Morena ya levantó la mano para realizar un periodo extraordinario en la Cámara de Diputados. Nos comentan que los coordinadores parlamentarios de oposición ven un riesgo de que el partido en el gobierno quiera aprovechar lo que resta del periodo para usar la aplanadora, por lo que nos adelantan que no avalarán la propuesta sin condiciones de por medio. Además de los 120 dictámenes de consenso que se deberán aprobar, pedirán que se avalen varias iniciativas de ellos, algunas para impulsar la reactivación económica, otras en materia de movilidad, así como la llamada Ley Fátima, palomeada en comisiones desde la semana pasada, entre otras. Se prevé que hoy sean convocados a una reunión virtual, aunque como algunos están metidos en los cierres de campaña, la negociación podría posponerse hasta el martes.
Llaman a la Marina para evitar una cruzazuleada
Para no correr el riesgo de una sanción de la Secretaría de Gobernación por una violación a la Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales, como ocurrió el jueves pasado en Torreón, la directiva del Cruz Azul decidió darle solemnidad y sobriedad a la entonación del Himno Nacional en el juego de vuelta de la final del futbol mexicano. Nos dicen que, en lugar de llamar a algún cantante famoso, la directiva cementera optó por lo seguro, que la interpretación corriera a cargo de la Banda Sinfónica de la Secretaría de Marina, para evitar los errores y cambios a la letra. La decisión se tomó luego de que en el juego de ida en el estadio del Santos la interpretación del cantante Pablo Montero fue lamentable, pues se le olvidó la letra de varias estrofas, lo que no perdonó la Secretaría de Gobernación, que aplicará la multa correspondiente. Así, el equipo cementero tomó la decisión correcta y evitó una cruzazuleada con el Himno.
Diferencias en el gobierno por medicamento contra Covid
Aunque el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el gobierno de la Ciudad de México siguen defendiendo el uso de la ivermectina en pacientes con Covid, la Secretaría de Salud mantiene su postura acerca de que no existe evidencia científica de que el uso de este medicamento en pacientes con coronavirus evite el desarrollo de complicaciones graves. Desde diciembre se cuestionó a las autoridades sanitarias las razones por las que los kits que otorga el Seguro Social a pacientes ambulatorios de Covid-19 contenían ivermectina, al respecto, Zoé Robledo Aburto defendió el uso de este medicamento y en días recientes el gobierno capitalino dio a conocer resultados en los que estimó que el suministro de este fármaco redujo entre 52% y 76% la probabilidad de que los pacientes fueran hospitalizados con síntomas graves. Pero, a pesar de todo, la autoridad federal se resiste y alerta por su uso. ¿Se pondrán de acuerdo?
Monreal no la tiene fácil
Nos hacen ver que, en su propósito de declarar la desaparición de poderes en Tamaulipas, el líder de los senadores de Morena, Ricardo Monreal, no sólo tendrá que convencer a otras fuerzas políticas, sino a los legisladores de su propio partido político. Para convocar a un periodo extraordinario donde se discuta y vote la desaparición de poderes, Morena requiere el apoyo de las dos terceras partes de los 37 integrantes de la Comisión Permanente, en decir, 25, y por ahora suma sólo 24, contando a esa bancada y sus aliados. La postura de la oposición de rechazar la apertura de un extraordinario para este tema parece sólida, pero don Ricardo no la tiene nada fácil, pues además de doblar a la oposición también tendrá que hacerlo con algunos de los miembros de su bancada. Además, dentro de su propio Grupo Parlamentario hay quienes consideran que no se configuran las causales para la desaparición de poderes. Ya se verá si Monreal logra sacar ese tema. (Bajo Reserva, El Universal, Opinión, p.2)
La semana pasada, William Burns, director de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (la famosísima CIA) realizó una visita a México y tuvo reuniones con diversos funcionarios. Este hecho provocó un torrente de comentarios y especulaciones en los medios y las redes sociales ¿Fue una señal del gobierno de Estados Unidos? ¿Una advertencia previa a las elecciones? ¿Un manotazo de hastío? ¿Vino a preparar la visita de la vicepresidenta Kamala Harris?
La realidad es que nadie, salvo los directamente involucrados, conoce los motivos o la agenda de Burns en México, pero tengo la intuición de que este asunto no se ha leído muy bien:
Las autoridades mexicanas no deberían de minimizar ese mensaje. (Alejandro Hope, El Universal, Opinión, p.2)