QUE el lunes pasado, por orden del presidente Andrés Manuel López Obrador, el titular de Seguridad, Alfonso Durazo, se reunió en sus oficinas con los integrantes de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, que dirige el coordinador de Morena, Mario Delgado, a quienes dio un informe pormenorizado del operativo en Culiacán. Sin embargo, esta cita dotó de armas a la oposición para la comparecencia que hoy tendrá el secretario ante el pleno en San Lázaro, en la que se prevé que la liberación de Ovidio sea el tema central.
QUE aunque falta que el ministro Arturo Zaldívar firme el acuerdo, la Suprema Corte de Justicia de la Nación concederá una prórroga al Senado para que pueda legislar sobre el consumo lúdico de la mariguana, a pesar de que este jueves concluía el plazo. En el máximo tribunal prevén dar tiempo hasta el próximo periodo de sesiones para que los legisladores se pongan de acuerdo sobre el tema, so pena de que la SCJN deba enmendar la plana al Congreso. (Milenio, Opinión, p.2)
Como tal vez usted recuerde, una organización de taxistas inmovilizó Ciudad de México y algunas otras hace semanas. Entró al quite la Secretaría de Gobernación, en particular el subscretario Ricardo Peralta, y les prometió reuniones y legislación, y apps y demás cosas.
Resultado de aquella negociación, ayer se volvieron a juntar y la secretaría informó, primero, que la Sedatu había entregado un diagnóstico que podría ser pilar para proponer legislación y normatividad a los estados. Todo bien.
Y luego, este párrafo: “También se acordó que la Secretaría de Gobernación coordinará solicitar a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y a la Guardia Nacional (GN) o equivalente, acciones en zonas federales para realizar operativos de revisión en los 56 aeropuertos del país y áreas de jurisdicción federal”. (Carlos Puig, Milenio, Opinión, p.2)
Como le había adelantado ayer, el secretario de la Defensa Nacional, general Luis Cresencio Sandoval, dio el minuto a minuto del fallido operativo del pasado jueves 17 en Culiacán para detener a Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín Guzmán Loera, a partir de una solicitud de extradición del gobierno de Estados Unidos.
Cuando escuché y volví a escuchar y ver la documentación sobre los hechos de aquel día, pude darme una dimensión, que no tenía, de la gravedad de la jornada y de la capacidad de fuego y movilización de la delincuencia, efectivamente, organizada. (Joaquín López-Dóriga, Milenio, Opinión, p.3)
Hasta para intentar explicar un extraordinario asunto criminal como la frustrada captura y extradición de Ovidio Guzmán López, el gobierno de la 4T recurre a la ideologización que ahonda los enconos y a la autocomplaciente propaganda.
El presidente López Obrador fijó la pauta cuando, sin venir al caso, afirmó: “Nuestros adversarios quisieran que nos fraccionáramos, que nos dividiéramos…”. Y repitió que la que se aplica hoy “es otra estrategia, ya no es enfrentar la violencia con la violencia, no es enfrentar el mal con el mal…”. ¿Quién de sus opositores ha propuesto tamañas barbaridades?
Siguieron los secretarios de Seguridad y Defensa. Alfonso Durazo retomó el hilo ideológico y propagandístico, pero el general Luis Cresencio Sandoval hizo una diáfana exposición del operativo en que la voz cantante la llevaron sus subordinados (apoyados por soldados con insignias de la desorganizada Guardia Nacional y policías federales). (Carlos Marín, Milenio, Opinión, p.7)
Nuestro querido presidente Andrés Manuel López Obrador, con su visión de México, ha cambiado mi vida”, me escribió el arquitecto Agustín Salvat Dorantes, asiduo lector de esta columna.
Reproduzco fragmentos de la carta suscrita por Salvat, con la autorización del autor, respetando su estilo y sintaxis, por ser un testimonio característico de cómo la mayoría de los ciudadanos, alrededor de 60 por ciento, apoyamos la transformación que impulsa el primer mandatario:
“Hace 50 años, hasta el parteaguas de 1968, el reinado sexenal iba bien porque crecíamos y crecíamos. Teníamos seguridad aceptable en las calles, de noche igual. La reputación de México era respetable e incluso admirada en lugares como la China de Mao, la India de Indira o los gobiernos militares de Sudamérica. (Agustín Gutiérrez Canet, Milenio, Opinión, p.12)
Ayer el Senado realizó las primeras votaciones para elegir al nuevo o nueva titular de la CNDH. De los tres finalistas, ninguno obtuvo mayoría calificada, de modo que será hasta el próximo martes cuando conoceremos el resultado.
No es una designación cualquiera, ya que la autonomía de la institución puede sufrir una repentina metamorfosis que comience por su dirigencia. Uno de los pilares de la CNDH es su autonomía y para garantizarla es indispensable que el ombudsman tenga un perfil con suficiente distancia de la política partidista y sobre todo que no tenga cercanía filial o amistosa con las autoridades federales a quienes deberá dirigir sus resoluciones.
En tanto, la cabeza de la institución es el principal acompañante de las víctimas de violaciones a derechos humanos, su trayectoria y legitimidad deben contar con la confianza de la ciudadanía. No olvidemos que una de las razones por las que nació la CNDH fue la necesidad de contrapesos reales para la defensa de los derechos humanos, de tal forma que se redujera al máximo posible la discrecionalidad de los funcionarios públicos que disciernen sobre las quejas contra el gobierno federal. (Maite Azuela Milenio, Opinión, p.19)
NO CABE DUDA de que son días negros para los de verde olivo, pues no sólo tienen que sacarle tooodas las castañas del fuego al Presidente, sino que además tienen que poner la otra mejilla. Nada bien cayó en el ánimo de los militares el repentino impulso -por no decir imposición- de María del Rosario Piedra Ibarra como candidata a presidir la CNDH.
Y ES QUE la activista forma parte de una corriente radical que ve en las Fuerzas Armadas al enemigo, no a una institución del Estado. De hecho su hermano Jesús fue combatiente de la Liga 23 de Septiembre, que le declaró la guerra al Ejército Mexicano. A eso se suma que la hija de Rosario Ibarra no sólo desconoce el marco jurídico en torno a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (ni siquiera conoce sus atribuciones), sino que ni siquiera cumple con los criterios que los senadores habían fijado originalmente para confeccionar la terna.
PERO, BUENO, en Palacio Nacional consideran que los soldados aguantan eso y más. (Fray Bartolomé, Reforma, Opinión, p.10)
Después del 1 de noviembre cuando haya tomado posesión Jaime Bonilla como gobernador constitucional de Baja California, se comenzará a fraguar en el Congreso del Estado la llegada del Fiscal Compadre.
Literalmente, el abogado que será el primer Fiscal General del Estado es compadre del gobernador electo. Guillermo “Titi” Ruiz Hernández bautizó a una de las hijas de Jaime Bonilla Valdez y ha sido su abogado personal y corporativo. La liga personal y profesional de estos personajes es por demás estrecha. (Adela Navarro Bello, Reforma, Opinión, p.10)
Los buenos y los malos en Culiacán
Muchas horas de las últimas dos semanas le tomó al secretario de la Defensa, el general Luis Cresencio Sandoval, estudiar a fondo los resultados y evidencias de la investigación que el Ejército Mexicano realizó sobre el operativo que tenía como objetivo la detención del narcotraficante Ovidio Guzmán, nos comentan. Con detalles de precisión y la exposición de materiales e información nunca antes difundida por las fuerzas armadas, el general Sandoval preparó una presentación que fue calificada por los altos mandos del Ejército Mexicano como “inédita”. El tamaño de la polémica levantada por las primeras informaciones difundidas por funcionarios civiles hizo necesario que la presentación de esta mañana fuera armada con datos y evidencias que, aseguran, marcarán una nueva época en la manera en la que la Secretaría de la Defensa comunica la información a la ciudadanía. Independientemente de las razones que llevaron a suspender el operativo y a liberar a Guzmán, un importante general en el alto mando en del Ejército resumió el ejercicio de comunicación del secretario de la Defensa: “Se dejó claro quiénes eran los buenos y quiénes los malos”. (El Universal, Opinión, p.2)
Nunca antes se había informado con tal cantidad de datos y de imágenes los detalles de un operativo en contra de un narcotraficante. Ayer, el general Cresencio Sandoval, secretario de la Defensa Nacional, relató con minucia cómo fueron los ataques coordinados que el Cártel de Sinaloa desató en Culiacán el 17 de octubre pasado, para exigir la liberación de Ovidio Guzmán, el hijo del Chapo.
El general secretario mostró el video de aquella caótica detención, en la que privó el descontrol y el nerviosismo, y en el que Ovidio aparece en un video ordenando por teléfono “parar todo”. Habló de los tres millones de dólares que los criminales ofrecieron para que dejara escapar al hijo del jefe histórico del Cártel. (Héctor mauleón, El Universal, Opinión, p.2)
Falsificación de documentos, simulación de pruebas, robo agraviado, asociación delictuosa, tortura y tratos crueles e inhumanos: por todos estos delitos ha sido denunciado Gualberto Ramírez Gutiérrez, quien durante nueve años fuera el responsable de la Unidad Anti-Secuestro de la Procuraduría General de la República (PGR), recientemente transformada en Fiscalía.
La orden de aprehensión librada hace pocos días en contra de este exfuncionario es evidencia relevante a la hora de visitar algunos de los casos más polémicos en los que Ramírez Gutiérrez estuvo involucrado durante la década pasada. (Ricardo Raphael, El Universal, Opinión, p.2)
A través de uno de sus grupos políticos más poderosos, el partido Morena ha puesto en marcha una estrategia que le permitirá, en unos meses, controlar el Instituto Nacional Electoral, el organizador de las elecciones en México. Algunos de sus alfiles han tomado por asalto posiciones claves en el INE, otros están bombardeando desde el Congreso y el jaque mate está por concretarse en marzo.
De lograrlo, Morena sería jugador y árbitro en las elecciones. Así, el presidente López Obrador estaría comportándose con menos decoro que cualquiera de los más recientes ex presidentes a los que tanto culpó de haberle hecho fraude electoral. Esta columna es una alerta a tiempo. (Carlos Loret fe Mola, El Universal, Opinión, p.5)
Entre López Obrador y Alberto Fernández existe una afinidad ideológica y política, pues representan el agotamiento del modelo neoliberal en sus naciones
Llama la atención que México —y no algún otro país sudamericano como Brasil o Chile— será el primer destino que visite el recién electo presidente de Argentina, Alberto Fernández (acompañado por Cristina Fernández de Kirchner en la fórmula a la vicepresidencia).
Con esto ya son cinco países de América Latina donde sus presidentes (electos o constitucionales) eligen a México como primer destino. En los otros casos, sin embargo, se trató de países que tienen un evidente interés en el nuestro (como son El Salvador, Guatemala, Cuba y Panamá), dado el tamaño de nuestra economía y la proximidad regional. (Hernán Gómez Bruera, El Universal, Opinión, p.6)
Lo que no fueron capaces de entender y escuchar los grupos de Morena, cuando el presidente López Obrador les dio “línea” en forma de la “sugerencia” de que se dejaran de procesos internos que los dividían y confrontaban y que eligieran a su dirigente nacional a través del método de las encuestas, lo entendieron y acataron mucho más rápido y claro los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación que ayer, por mayoría, anularon la elección interna y los Congresos y Asambleas del partido gobernante, ante la “falta de certeza en su padrón nacional y la exclusión de militantes”.
Y aunque el Tribunal no lo dijo, en su fallo que invalida el cuestionado proceso interno en el que se registraron denuncias de irregularidades, rasuramiento de militantes, robos de urnas e incluso balaceras, los magistrados electorales dejan implícito que al final Morena tendrá que recurrir al método de las encuestas para elegir a su dirigente nacional, tal y como lo había “recomendado” desde hace dos meses, el 29 de agosto pasado, el presidente López Obrador, que ya desde entonces alertaba que una elección interna terminaría dividiendo y confrontando a su partido y desatando denuncias y descalificaciones, como las que ayer llevaron al máximo tribunal electoral a cancelar las polémicas votaciones morenistas. (Salvador García Soto, El Universal, Opinión, p.9)
La esperada relatoría sobre lo que sucedió en Culiacán el 17 de octubre pasado, finalmente se dio a conocer. El general secretario de la Defensa, Luis Cresencio Sandoval, mostró la manera como antes de que capturaran a Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán, el Ejército y la Guardia Nacional estaban derrotados. La descripción de cómo fueron sucediendo los eventos aquella tarde, son la radiografía de un gobierno incapaz, estratégica, táctica y operativamente en materia de seguridad, y que, ante el chantaje de criminales, tira la toalla. Las fuerzas federales tienen más capacidad de fuerza que los criminales, dijo bien el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, quien precisó que no la usaron porque eso habría significado iniciar una lucha armada que habría cobrado muchas vidas de civiles. Sin embargo, la justificación del momento esconde el sofisma gubernamental.
La línea de tiempo no refleja una “acción precipitada”, como desde el día 18 el general Sandoval reconoció, sino la incompetencia de quien diseñó la operación y la falta de conocimiento de campo y de información de todos aquellos que la aprobaron en el gabinete de seguridad. El arquitecto del culiacanazo no apareció en la conferencia de prensa donde se reconstruyó la ruta de la derrota de las instituciones, que fue el general Luis Rodríguez Bucio, jefe de la Guardia Nacional, bajo las órdenes formales del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, pero en realidad al servicio del general Sandoval. Tampoco estuvo el director del Centro Nacional de Inteligencia, Audomaro Martínez, responsable de la información sobre la capacidad de fuego y organización del Cártel de Sinaloa, que humilló en cuatro horas al gobierno federal. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Opinión, p.60)
Pese a la distracción informativa que significó la presentación del informe sobre el Culiacanazo en Palacio Nacional, es muy difícil sustraerse del hecho noticioso más importante: la caída de 0.4% de la economía en el tercer trimestre del año y la posibilidad muy real de que el PIB termine el año en territorio negativo.
A diferencia de otros momentos de la historia reciente, en que la economía mexicana ha subido o bajado de acuerdo con el desempeño de la de Estados Unidos –la famosa teoría de “catarrito”–, esta vez los datos de la Estimación Oportuna del Producto Interno Bruto al Tercer Trimestre de 2019, que dio a conocer el Inegi ayer –un avance de los datos definitivos del desempeño del PIB que saldrán el mes entrante–, no guardan relación con lo que ha sucedido al norte de la frontera, donde la economía se expandió 1.9% en el mismo lapso. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Opinión, p.2)
Una cuestión que no quedó clara en la bitácora del fiasco de Culiacán, realizada ayer en la mañanera, es el papel que jugó el Presidente de la República.
Primero dijo que el operativo y la liberación del Chapito fue una decisión del Gabinete de Seguridad que él avaló. Seis días después aseguró que ni siquiera fue informado.
Ayer no quedó muy claro el tema. La bitácora que tuvo que presentar el mismísimo secretario de Defensa, Luis Cresencio Sandoval, deja muchos lunares.
Dice textual el general: “A las 16:45 , el Gabinete de Seguridad informa al señor Presidente sobre lo que está sucediendo en Culiacán. A las 19:49 se ordena la cancelación de la operación, el retiro de las tropas del lugar donde se encontraban”. (Francisco Garfias, Excélsior, Opinión, p.4)
Ayer, en un acto inédito en la historia entre civiles y militares en México, el secretario de la Defensa Nacional explicó el operativo fallido para detener a Ovidio Guzmán López el pasado 17 de octubre en Culiacán.
Su principal mensaje fue consistente con el spin (giro) comunicativo que el presidente Andrés Manuel López Obrador ha tratado de posicionar desde ese día, es decir, que el gobierno hizo bien en liberar al hijo de Joaquín El Chapo Guzmán para evitar una masacre en la capital de Sinaloa.
El general Luis Cresencio Sandoval dedicó la mayor parte de su presentación a exhibir el poder de los sicarios del Cártel de Sinaloa, quienes eficazmente sellaron Culiacán, tomaron varias de sus colonias, secuestraron a algunos soldados y amenazaron con agredir a familias de militares y civiles inocentes. (Leo Zuckermann, Excélsior, Opinión, p.19)
La CNDH ha sido un engaño: Rosario Piedra // Tabacaleras, inconformes con actualización del IEPS // De Hoyos provoca división en Coparmex
Rosario Piedra Ibarra dice que hasta ahora la Comisión Nacional de Derechos Humanos ha sido una institución nula e ineficaz. Fue una instancia más de simulación para creer que en nuestro país se respetaban los derechos humanos, era para engañar a la población”. Rosario es candidata a la presidencia de la CNDH. Afirma que de ser electa garantizará la autonomía del organismo y no se someterá ante ningún poder. Es hija de doña Rosario Ibarra, designada para recibir la medalla Belisario Domínguez este año. Sin embargo, la dejó en custodia del presidente López Obrador hasta que le “sea devuelta junto con la verdad sobre el paradero de nuestros queridos y añorados hijos y familiares, y con la certeza de que la justicia anhelada por fin nos ha cubierto con velo protector”. El Senado aplazó para el próximo martes el nombramiento de la presidenta de la comisión, ya que en dos ocasiones Rosario logró la votación más alta, pero no la mayoría calificada necesaria. Hay otros dos candidatos: el ombudsman de Oaxaca, Arturo Peimbert, y José de Jesús Orozco, ex magistrado electoral que avaló la elección fraudulenta de Felipe Calderón. (Enrique Galván Ochoa, La Jornada, Opinión, p.6)
Tropiezos tácticos // Culiacán: la narcorrealidad // Anulación en Morena // Lastiri, subsecretario con Robles
Es particularmente positiva la disposición del Presidente para dar amplia y detallada información respecto de lo sucedido el jueves culichi en que uno de los hijos del narcotraficante más famoso del país fue detenido y luego liberado. En la conferencia mañanera de prensa hubo videos, cronología y explicaciones de viva voz por parte de algunos de los integrantes del gabinete federal de seguridad. La apertura informativa del obradorismo en un tema tan delicado ha contrastado con la cerrazón y manipulación practicadas por administraciones anteriores, obstinadas éstas en encubrir y acallar.
Como el propio secretario Alfonso Durazo lo planteó en la citada conferencia matutina, es inocultable el hecho de que hubo errores en la ejecución del plan de captura de Ovidio Guzmán López, aunque defendió, como era natural, la estrategia gubernamental en general. La abundancia de información ha hecho, a la vez, que haya un escrutinio social (en otras ocasiones impensable) deseoso de encontrar satisfacción ante dudas y preguntas operativas. Resulta desolador confirmar la increíble capacidad de enredo procesal entre fuerzas de élite y la impresionante respuesta de un cártel que, en efecto, no podrá tener la fuerza de combate del Estado mexicano pero, en su terreno y en sus términos, doblegó a las autoridades constituidas. (Julio Hernández López, La Jornada, Opinión, p.8)