Denuncian abusos contra venezolanos
Más de 10 horas de espera en un cuarto, sin comida ni agua, y sin poder comunicarse.
Estas son las condiciones que enfrentan los migrantes rechazados al ingresar a México por el Instituto Nacional de Migración (INM) en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
Al bajar del avión, y después de ser entrevistados dos veces, los extranjeros son llevados a un cuarto de 3 por 3 metros dentro de la Terminal 1 del aeropuerto, donde les prohíben prender sus celulares y los obligan a quitarse las agujetas de sus zapatos.
“Las colchonetas huelen horrible, no tenían forro ni nada”, recuerda Francis Machado, originaria de Venezuela que intentó entrar a México el 6 de diciembre de 2018 con un boleto de regreso para el 12 del mismo mes.
El agente del INM se burló de ella porque llevaba “sólo” 200 dólares para subsistir esos siete días, le confiscó su boleto de regreso y su pasaporte y la llevó a un oficina detrás de la taquilla.
“Me dijeron que colocara en un lugar mi celular y mi cartera, y que pasara a una sala de espera. Había mucha gente”, explica en entrevista telefónica.
En la sala de espera les preguntan si alguna vez les han negado una visa o los sitios que planeaba visitar en México y les piden llenar un formulario, tras lo cual esperan una segunda entrevista.
“Me preguntó lo mismo, con un tono agresivo. Me recriminaba que por qué había dejado a mi hija de dos años en Venezuela para venirme a pasear, y luego me mandaron de nuevo a la sala de espera”, dice Francis, llorando al recordar el suceso..
Pasó una hora más ahí, para luego decirle que no había sido admitida y que debía firmar un acta en la que hac que no cumplía los requisitos para ingresar.
INCOMUNICADOS
“Yo no firmé”, asevera Liliana Sevilla en otra entrevista.
La venezolana llegó a México el 10 de abril a las 12 de la noche en el vuelo IJ2891 invitada por dos de sus primos y su mejor amiga. El mismo proceso y las mismas condiciones, con boleto de ida y de regreso y carta de invitación.
Ariadna Pérez Rocha, encargada de la Subdelegación Local del INM en el AICM Terminal 1, la amenazó al decirle que si no firmaba no iba a poder entrar a México nunca.
“Aunque había un cartel pegado en la pared que decía que toda persona tiene derecho a comunicarse con su consulado, por más que insistí no me dejaron”, indica Liliana.
Los funcionarios, asegura, no les dieron ni agua ni comida durante el tiempo que estuvo Liliana ahí.
“Decían que todos los venezolanos y colombianos son iguales, que todos van a cometer delitos a México, que van a quedarse o a intentar cruzar la frontera hacia Estados Unidos”, manifiesta.
A su regreso, los repatriados viajan con un agente del INM que lleva sus pasaportes y no se los entrega hasta que haya aterrizado en el lugar donde comenzaron su viaje.
Denegados
Según cifras del INM el rechazo a velezolanos para ingresar a México ha ido en aumento durante los últimos años:
(PORCENTAJE DE RECHAZO)
| 2013 | 0.30 |
| 2015 | 0.57 |
| 2019 | 3 |
* Hasta mayo
715,000
han intentado ingresar a México
9,423
han sido rechazados