Donald Trump mezcló comercio con migración; desenvainó la espada arancelaria para asestárnosla a partir del lunes. México se aprestó a enviar seis mil efectivos de la Guardia Nacional a sellar esa coladera migratoria que por frontera tenemos al sur.
México cedió, no perdió. Negoció con política migratoria para evitar la colisión comercial. Tensión con Estados Unidos que no se desactivó desde las secretarías de Economía, Agricultura o Hacienda, la faena correrá por cuenta de Gobernación, del Instituto Nacional de Migración y de la Guardia Nacional. (Carlos Urdiales, La Razón, Lados, p. 2)
QUE mientras el gobierno de Donald Trump presionaba para que México fuera “tercer país seguro” y así no aceptar ninguna solicitud de asilo, la delegación mexicana en las negociaciones, encabezada por el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, y la embajadora en Washington, Martha Bárcena, logró que Estados Unidos reciba el trámite y en todo caso devuelva a los solicitantes, si el juicio no les resulta favorable, a sus países de origen. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)
Nosotros le hemos informado al gobierno de Estados Unidos que México aprobó la Guardia Nacional y tiene la encomienda de cubrir las coordinaciones regionales en la frontera sur; le hemos dicho que son 6 mil hombres desplegados”, Marcelo Ebrard. Más claro ni el agua.
Toda ésta retórica para encubrir los datos del Instituto Nacional de Migración, citados por Reforma, de 75 mil 286 migrantes de otros países detenidos en México entre enero y mayo de éste año y 53 mil 847 deportados a sus respectivos países. (Joel Ortega Juárez, Milenio, Al Frente, p.3)
Sin duda estamos ante la más difícil negociación entre México y Estados Unidos de los tiempos recientes. Este viernes continuaba el diálogo entre EU y México. Se mantuvieron las amenazas de imponer aranceles y ataques verbales. Pero se mantuvo el diálogo y la negociación. La situación es compleja porque en esta negociación de nuevo tipo se involucraron migración, aranceles y seguridad. EU aumentó la presión por la tarde: se acababa el tiempo para que el presidente Trump firmara el decreto para imponer tarifas del 5% a todas las exportaciones de México a partir del lunes 10 de junio. Desde ayer México informó que se reduciría la migración de manera considerable, con la presencia de 6,000 elementos de la Guardia Nacional que se ubicarían en la frontera con Guatemala y con medidas de mayor control en los trámites migratorios. Esta noche México aceptó el regreso a su territorio de todos los migrantes de países como Honduras, Guatemala, El Salvador y otros en busca de asilo en EU, una vez que hayan presentado su solicitud allá. Deberán esperar en territorio mexicano la resolución judicial de si se les otorga o no el asilo. La espera puede durar más de un año. De acuerdo con datos recientes podría negarse el asilo a la mayoría. No será sencillo, México deberá construir todo un andamiaje social, de vivienda y empleo en las ciudades de la frontera para hacer frente a la nueva situación. (Enriqueta Cabrera, El Universal, Opinión, p. A13)
¿Quién puede culpar a Trump por pretender que en su país transiten únicamente migrantes legales? Nadie. Cada país tiene sus leyes y su soberanía. Recientemente Olga Sánchez Cordero mencionó exactamente lo mismo: queremos una migración legal y ordenada. Es una exigencia que debe darse cada país, no solo los “bravucones”. Allá saben que un grandísimo número de latinoamericanos es gente trabajadora y honesta, que forman la diversidad cultural que caracteriza a los Estados Unidos. Simplemente, como cualquier país sano buscan disminuir los males que los aquejan y, Trump, como político, busca crear el mensaje que le traiga más adeptos …en su país. (Azul Etcheverrey Aranda, El Unviersal, Opinión, p. A13)
En relación con el diferendo con Estados Unidos fueron tres. El primero y original, el vaivén en la política migratoria. El segundo y principal, no leer las reiteradas señales enviadas por el emperador de los chantajes en torno a su molestia por la creciente migración centroamericana con destino a Estados Unidos. El tercero y coyuntural ante la amenaza conjurada, enviar e integrar una importante misión a Washington sin incorporar a las autoridades responsables de la migración y la seguridad. El tema, obviamente, no era comercial. (René Delgado, Reforma, Opinión, p. 8)
Efectivamente, las ostensibles pretensiones electorales del presidente Trump pueden impactar negativamente el bienestar de los mexicanos al imponer un modelo de política migratoria o de seguridad bajo el sistema de la amenaza. Es una técnica de trato con el vecino, no solo con México, a la medida de los prejuicios de quien ahora es presidente y quien ve amenazado su deseo de reelección. Más allá del problema migratorio y la necesidad de ponerle orden, la postura del presidente Trump de utilizar el comercio y las facultades de excepción que tiene en materia internacional que le permiten actuar sin intervención del Congreso, son una amenaza a la buena vecindad entre ambos países como lo hemos visto en días pasados. (Liébano Sáenz, Milenio, Al Frente, p. 2)
De la migración puede decirse otro tanto. La asimetría económica y el poderoso dólar producto de la histórica expoliación a medio mundo, junto con los altos niveles de pobreza no sólo en Centroamérica sino en gran parte de Asia y África, hacen de esa potencia un imán irresistible para las masas depauperadas que se aventuran por México. (Aurelio Ramos Méndez, La Crónica de Hoy, Opinión, p. 1)
Después de una semana de amenazas, chantajes e insolencias por parte del presidente Donald Trump, ayer se conjuró el peligro de la imposición de un arancel de entre 5 y hasta 25 por ciento a las exportaciones mexicanas enviadas a Estados Unidos. Según tuits realizados por el magnate y la conferencia de prensa ofrecida por el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, en el acuerdo por el que se suspende de manera indefinida la imposición de las tarifas aduanales, el gobierno mexicano ofreció reforzar las acciones para reducir la migración irregular que transita por su territorio procedente, sobre todo, de Guatemala, Honduras y El Salvador. (Editorial, La Jornada, p. 8)
¿Para qué empeñarse en la mentira de que nada tiene que ver el despliegue de la Guardia Nacional para la contención de miles de centroamericanos en Chiapas, con las presiones económicas de Estados Unidos? ¿Para qué convocar a un acto de unidad, si las medidas fronterizas se están negociando y se pone en prenda a quienes menos tienen? ¿Por qué hacer creer que coincidieron
las amenazas de Trump con la criminalización de los dos defensores, Cristóbal Sánchez e Irineo Mujica, y con la detención de cientos de migrantes que caminaban de Ciudad Hidalgo a Tapachula, entre ellos muchos que ya habían iniciado sus trámites de regularización en México? (Gloria Muñoz Ramírez, La Jornada, Política, p. 14)
Muchos de los integrantes de los cárteles que ahora controlan las rutas migratorias en México cobrando derecho de tránsito, asesinando y desapareciendo migrantes, son ex integrantes de las tropas de élite centroamericanas que fueron entrenadas en la Escuela de las Américas en Estados Unidos. Se trata de una cultura militarista de muerte que ha globalizado técnicas de tortura y pedagogías del terror que tuvieron su origen en manuales contrainsurgentes estadunidenses y que hoy son retomados por narcotraficantes como Los Zetas. Muchas de las armas usadas por el crimen organizado y las fuerzas de seguridad que se han coludido con ellos llegaron a México entre 2006 y 2011 vía Estados Unidos, en el contexto de una operación legal de venta de equipo militar conocida como Rápidos y Furiosos, que luego se perdió
y fue a dar a manos equivocadas
según explicación oficial de ambos gobiernos. (R. Aída Hernández Castillo, La Jornada, Opinión, p. 19)
En este sentido, es sabido que la libertad de tránsito, circulación y el derecho a emigrar son principios básicos reconocidos desde la Declaración de los Derechos Humanos, y ello ha sido vulnerado en los tratados con Estados Unidos. Por eso hoy México puede estar en condiciones de ser líder en los nuevos ejes de la geopolítica regional. Mientras Donald Trump navega de problemas jurídicos hacia estrambóticas estrategias de campaña, nosotros tenemos un gobierno democrático, sensato y liberal que está mostrando una gran capacidad para ser punta de lanza en la resolución de los graves conflictos de la región latinoamericana. Además, es un hecho que la falta de armonización de los países de esta región deriva en problemas migratorios que a todos nos conviene resolver. (María de los Ángeles Huerta del Río, El Sol de México, Análisis, p. 14)
El canciller dijo que el acuerdo contempla el despliegue de la Guardia Nacional en la frontera sur, y que los que migrantes que hayan cruzado la frontera para pedir asilo en Estados Unidos sean devueltos a México “sin demora”. Va textual lo que dijo Marcelo: “Quienes crucen la frontera sur de Estados Unidos para solicitar asilo serán retornados sin demora (México), donde podrán esperar las resoluciones de sus solicitudes. “México, por razones humanitarias y en cumplimiento de sus obligaciones internacionales, autorizará la entrada de dichas personas mientras esperan la resolución de sus solicitudes de asilo”. El acuerdo obliga a México a dar oportunidades laborales y de educación a migrantes, mientras esperan respuesta a las solicitudes de asilo. ¿Qué tan lejos está eso de lo que llaman “tercer país seguro” que exigía el gobierno de Estados Unidos para bajar los aranceles? ¿Estamos en capacidad de otorgar oportunidades laborales a los centroamericanos cuando no podemos dárselas a un gran número de mexicanos? Son preguntas, no se enfaden. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)
3.Adiós asperezas. El presidente Andrés Manuel López Obrador confirmó que seis mil elementos de la Guardia Nacional participarán en tareas migratorias en la frontera sur de México, para frenar el flujo de centroamericanos que busca llegar a Estados Unidos. “Tenemos por ley que hacerlo, y hacemos todo lo que nos corresponde, pero también cuidamos que se respeten los derechos humanos y que se atienda el problema de fondo”, manifestó. Sobre las declaraciones del presidente Donald Trump de que México necesita a Estados Unidos y no Estados Unidos a México, levantó en dos ocasiones sus manos haciendo el símbolo de amor y paz, para rematar diciendo que es dueño de su silencio. ¿Para qué pelear? La mesura es la mejor consejera.
4. Compromiso. Chihuahua se convertirá en un segundo filtro en contra de los migrantes que hayan ingresado ilegalmente al país para cruzar a Estados Unidos, ya que se instalarán retenes policiacos sobre la carretera Panamericana. Fernando Mesta, encargado de despacho de la Secretaría de Gobierno estatal, afirmó que esta medida se hace en coordinación y a petición del Instituto Nacional de Migración. Por ello, desde hace 7 días se instalaron centros de revisión, sobre la carretera Panamericana que une a Chihuahua con Durango, principal vía que utilizan los ilegales para llegar a la frontera, principalmente a Ciudad Juárez y Ojinaga. Ya se han detenido y deportado a cerca de 300 migrantes centroamericanos. El territorio de Javier Corral asume su responsabilidad. ¿Y los demás gobernadores?, ¿Calladitos? (Frentes Políticos, Excélsior, Nacional, p. 9)
Pero el problema no es comercial. Para los Estados Unidos la ola de inmigración es una confirmada realidad, sin posibilidades de asimilación ordenada, que ya detona disturbios y choques en las fronteras. Cientos de miles de individuos y familias desarraigadas que brotan desde el sur, o de África o de Asia, no se atienden ni con alardes ni diálogos de cancilleres. Europa lleva mucho tiempo de saber que la acción internacional es la única respuesta. (Julio Faesler, Excélsior, Nacional, p. 9)
¿Quién está detrás de las caravanas de migrantes?
Sospecha fundada de estar manipuladas para perjudicar severamente al actual gobierno mexicano que ha dado señales de abatir o por lo menos investigar la infausta corrupción en empresas que antes alardeaban de intocables. Sospechoso. (Editorial, La Jornada, p. 8 )