El 13 de octubre sorprendió la noticia de que miles de personas provenientes principalmente de Honduras, habían dejado sus casas para caminar, manteniéndose juntos y visibilizados, como única estrategia para lograr el objetivo de llegar a Estados Unidos. A la primera caravana se le unieron otras: hombres, mujeres, niños, niñas, familias completas, movilizándose, luchando hasta la última gota por una vida, ‘que se pueda vivir’. ( Carmen Fernández Casanueva, La Crónica de Hoy, Academia , p. 17)
Todos los migrantes merecen nuestro respeto, son palabras que reconfortan del Presidente, que deben traducirse en poner fin a los atropellos en los retenes del INM y en las rutas que realizan cada día los miles de migrantes con o sin caravanas. (Joel Ortega Juárez, Milenio, Al Frente, p. 3)
El cerco sigue ahorcando a los hombres, mujeres y niños que llegan a esta ciudad tomada por la Policía Federal desde hace más de un mes. En el Centro hay patrullaje todo el día, y el jueves persiguieron ilegalmente a una camioneta de apoyo humanitario con 25 migrantes abordo. En el patio de La 72 compiten las historias de horror. En la noche repasan las extorsiones, asaltos, corretizas, violaciones, el hambre y la sed que pasaron, sin que, hasta hoy, haya ninguna acción del Estado mexicano para protegerlos y liberarlos de las mafias y agentes policiacos que los acosan y cazan como animales. (Gloria Muñoz Ramírez, La Jornada, Política, p.13)
Hay que recordar que ya en el pasado cercano Trump hizo otra serie de amenazas contra nuestro gobierno como la de expulsar a todos los indocumentados mexicanos que estuvieran residiendo dentro de territorio norteamericano (alrededor de unos 11 millones de personas) o la de que correspondería a nuestro país el cubrir el costo del muro fronterizo. (Editorial, El Universal, Opinión, p. A12)
Si México acepta eso, significaría en los hechos que está dispuesto a recibir de golpe a 480 mil migrantes ilegales de diversas nacionalidades, entre los que serían deportados y expulsados de territorio estadunidense y los que, día a día, siguen entrando a territorio mexicano. Si a esa cifra se suman los migrantes que ya se encuentran en territorio mexicano, repartidos entre la frontera norte y sur, estamos hablando de una cantidad que pondría en jaque a ciudades enteras del país y a los tres niveles de gobierno, provocando un problema de tales dimensiones, que amenazaría la estabilidad y la seguridad interior de la República. (Salvador García Soto, El Universal, Nación , A6)
El problema de la emigración en el llamado triángulo norte (Guatemala, El Salvador y Honduras) ha crecido de manera exponencial entre muchas razones, por dos que cabe destacar del documento de CEPAL: una, el crecimiento demográfico de estas poblaciones, y dos, “el proceso de urbanización no responde a un proceso de industrialización, sino a un debilitamiento de las estructuras productivas tradicionalmente rurales y a una fuerte expansión de la economía informal”. (Jorge A. Chávez, El Universal, Opinión, A13)
Desde luego, resulta inaceptable sujetar la política migratoria y criminal mexicana a revisión mensual y arbitraria por parte de la Casa Blanca, cuando en una y otra inciden determinantemente los Estados Unidos como polo de atracción y Centroamérica como polo de expulsión. Atar y mezclar esos asuntos con el comercio y pretender castigar con un arancel creciente las exportaciones mexicanas si no se frena la migración y el narcotráfico, es un acto propio de un loco o de un político desesperado o suicida… pero ese es Donald Trump. (René Delgado, Reforma, Opinión, p. 8)
México, dejémoslo muy claro, no tiene por qué convertirse en la policía migratoria de Donald Trump. Y como Estados Unidos no ha podido manejar con eficiencia y sentido humano la crisis migratoria causada por la llegada de cientos de miles de centroamericanos a su frontera sur, entonces le ha aventado el problema a México. (Jorge Ramos Ávalos, Reforma, Opinión, p. 8)
4. Ayuda. El grito de auxilio es constante y lo ignoramos. En Chihuahua se vive una crisis de migrantes que puede desbordarse sin los apoyos necesarios. Hay cerca de tres mil cubanos en Ciudad Juárez, en hoteles, casas de huéspedes y los menos en albergues, esperando cita para pedir asilo en EU. Cifras del COESPO en esta frontera, expuestas por el representante del gobierno de la entidad, Mario Dena, revelaron que hay cuatro mil 945 migrantes que han pedido legalmente asilo, la mayoría, cubanos. Pero hay un número incierto de extranjeros que no se registran ante ninguna autoridad, ya que saben que tienen prioridad frente al gobierno de EU, y además “tienen dinero”, contrario a los centroamericanos y connacionales. Dentro de poco podría convertirse en tema de salud pública. (Frentes Políticos, Excélsior, p. 9 )
En materia migratoria, nuestro país amaneció el día de ayer picoteado por el gallo y aborrecido por las gallinas. Es decir, entre el anuncio de aranceles a las importaciones mexicanas en Estados Unidos de América y la indiferencia de los países centroamericanos del Triángulo Norte (Guatemala, Honduras y El Salvador) para atender el fenómeno migratorio, México ha quedado literalmente en medio de un póquer perverso de juegos de fuerza. regionales. (Ricardo Monreal Ávila, El Universal, Nación, A 7)
Tiene razón el presidente López Obrador cuando dice que los problemas sociales no se resuelven con impuestos o medidas coercitivas. ¿Cómo convertir de la noche a la mañana al país de la fraternidad para con los migrantes del mundo en un gueto, en un espacio cerrado, donde se estigmatiza, se maltrata, se persigue, se expulsa y se le cancela el derecho a la justicia a quienes buscan con esfuerzo y trabajo vivir libres de miseria? Creo en la política que, entre otras cosas, se inventó para evitar la confrontación y la guerra; los hombres de Estado y aún más los de nación, estamos obligados a buscar soluciones pacíficas a las controversias y a llevar a la práctica, por siempre, el bello ideal de la no violencia
. (Carlos Fernández-Vega, La Jornada, Economía, p. 19)
Si Trump quiere frenar la migración hacia su país, deberían cesar su agresiva política injerencista en América Latina que sólo ha causado miseria y descontento social en la región. (El Correo Ilustrado, La Jornada, Editorial, p. 2)
Ésta es la respuesta inteligente a las crecientes olas migratorias que atraviesan México, ya que se irán asimilando tanto en EU como en México y Centroamérica con la sistemática creación de fuentes de trabajo. La demografía es una realidad y la gradual atención hará que lo que por el momento se presenta como un problema sea en verdad un reto. La migración ha sido desde siempre el provocador y catalizador del desarrollo de todas las sociedades del mundo. (Julio Faesler, Excélsior, Nacional, p. 9)
Éste será acaso uno de los momentos más complicados de la relación entre México y Estados Unidos. Pero lo dijo el Presidente de México en la carta que envió al ocupante de la Casa Blanca: “Los problemas sociales no se resuelven con impuestos o medidas coercitivas. ¿Cómo convertir de la noche a la mañana al país de la fraternidad para con los migrantes del mundo en un gueto, en un espacio cerrado, donde se estigmatiza, se maltrata, se persigue, se expulsa y se le cancela el derecho a la justicia a quienes buscan con esfuerzo y trabajo vivir libres de miseria? La Estatua de la Libertad no es un símbolo vacío”. México seguirá el camino del diálogo. (Yuriria Sierra, Excélsior, Pulso Nacional, p. 10)