Opinión Migración 011219

Frentes políticos

¿Florero? Las 38 madres centroamericanas que buscan a sus hijos desaparecidos en México sufrieron el desaire de Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación, quien las dejó plantadas en la cita pactada en el Antiguo Colegio de San Ildefonso. La caravana de mujeres esperó al funcionario con la esperanza de poderle entregar una carta donde exigen al Gobierno de México cumplir con su obligación de buscar a sus hijos. Karla Quintana Osuna, titular de la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas envió un mensaje de WhatsApp al subsecretario de Gobernación, quien abrirá un espacio en su agenda para recibirlas el miércoles 4 de diciembre en sus oficinas. Que sea cierto porque aquí el que más pierde es él. Ojo.

Distractores inconvenientes. Los que siguen serán días definitorios en la relación bilateral México-Estados Unidos. No sólo se espera la aprobación del T-MEC, pues otro de los puntos a aligerar es la posible designación de los cárteles mexicanos como terroristas, informada por Donald Trump. Ante la amenaza, Marcelo Ebrard, el secretario de Relaciones Exteriores, anunció que ambas naciones sostendrán una reunión de alto nivel para reforzar la cooperación que realizan en el combate del tráfico de armas y el trasiego de drogas. “Vendrá a México el procurador estadunidense, con lo que se podrá apuntalar la cooperación entre ambas naciones. Más acciones reales y menos vociferaciones es lo conveniente. Y no subirse a la agenda electoral de Trump. ¿Como para qué? (Excélsior, Nacional, p. 11)

Sacapuntas

Bukele, sin los 30 mdd.- Congelados están los 30 millones de dólares que ofreció la 4T al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, para generar crecimiento en país y evitar la migración. Nos cuentan que el Congreso salvadoreño no ha podido ponerse de acuerdo en el esquema para ejercer ese dinero. Aclaran que el atorón es de la parte salvadoreña, no de la mexicana. (El Heraldo de México, La Dos, p. 2)

Un año perturbador

Confieso seguir más los dictados de mi conciencia, que a las conferencias “mañaneras” del Presidente. Con esa libertad, pero también desde la gratitud y el compromiso con el movimiento que encabeza López Obrador, intento un balance de su primer año de gobierno.

Descalificarlo todo es tan fácil y burro como una charlatanería de Fox; pero aprobarlo todo, sin la menor crítica, es dañino para la 4T y ofensivo para quienes confiaron en Morena. Lisonjas, adulaciones, cobas, son palabras que deben estar proscritas del diccionario lopezobradorista.

Fue un error inexcusable Culiacán. El Estado debe perseguir a los delincuentes sin tregua. El crimen privatiza calles y causa dolor. No es venganza privada sino justicia pública. Los treinta millones de votos autorizaron a usar la fuerza de manera legítima y proporcional. No habrá paz ni reconciliación con el miedo que dejan sentir asesinos, violadores o secuestradores. Nuestras Fuerzas Armadas y su Comandante Supremo deben ganar todas las batallas.

Finalmente, me hubiera gustado escuchar al Jefe del Estado en la ONU hablar de moralizar la vida pública, el Estado de bienestar, llamar a una Cumbre mundial sobre migración en Tijuana y presumir la tradición de asilo y refugio en México. (Germán Martínez Cázares, Reforma, Opinión, p. 9)

Mirando al otro lado // ¡Viva la discrepancia!

Hoy, 1 de diciembre de 2019, se cumple un año del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, pretendidamente heredera de ese movimiento estudiantil. Sin embargo, lo que ha construido en su primer año es un entorno nacional de resentimiento, descalificaciones, persecuciones, encono, desconfianza y, finalmente, recesión económica y cárteles al alza.

El Presidente señaló los cinco momentos más difíciles de su primer año: la explosión del huachicol en Hidalgo, el “culiacanazo”, la presión de Trump por la crisis migratoria, el asilo a Evo Morales y la tragedia de la familia LeBarón. Y sus “éxitos”: reducción a la violencia y el crimen, la economía marcha bien y la “transformación política” que prometió avanza a todo vapor.

Dice que está satisfecho con su obra, pero su rostro y actuar reflejan otra cosa. (Ricardo Pascoe, El Heraldo de México, País, p. 8)

Narcotráfico no es terrorismo

En una entrevista de radio con Bill O’Reilly publicada en redes sociales el pasado 26 de noviembre, el presidente Trump declaró que estaba en marcha el proceso para designar a las organizaciones mexicanas del crimen organizado como grupos terroristas. No quiso especificar acciones concretas, sólo agregó que había ofrecido ya al presidente Andrés Manuel López Obrador “limpiar” ese asunto y que con la ayuda de los Estados Unidos se podía “eliminar a los narcotraficantes de la faz de la tierra”.

La respuesta del Gobierno de México ha sido clara y oportuna. Ese mismo día en un comunicado oficial, la Cancillería declaró que México daría seguimiento al tema por la vía diplomática. El Secretario de Relaciones Exteriores estableció comunicación inmediata con el Departamento de Estado norteamericano y el propio presidente de la República agradeció al presidente Trump sus propuestas y fue contundente: México no admitirá acción alguna que atente contra la soberanía nacional. “Cooperación sí, intervencionismo no”. (Juan Ramón de la Fuente, El Universal, Nación, p. 8)