Opinión Migración 020125

Corrupción que duele y mata

Francisco Garduño también se mantuvo, incluso en el mismo puesto de director del Instituto Nacional de Migración, aún bajo investigación desde marzo de 2023 por el incendio criminal en la estación de Ciudad Juárez que dejó 40 muertos y 26 heridos graves. (Adriana Delgado Ruiz, El Heraldo de México, País, p. 5)

La jaula de migrantes: una crisis de identidades ignoradas

México se ha convertido en la jaula de migrantes más grande del mundo, un espacio que encierra miles de historias de huida, supervivencia y, en ocasiones, oportunidad. Esta jaula, invisible para algunos, pero palpable para quienes la habitan, es un reflejo de políticas migratorias diseñadas para contener en lugar de comprender. En ella conviven realidades tan diversas como contradictorias: no todas las personas migrantes son pobres, no todas son refugiadas, no todas representan una amenaza, ni todas buscan un nuevo comienzo con buenas intenciones.

El reciente asesinato de un agente del Instituto Nacional de Migración (INM) en Chihuahua no puede ser entendido en términos absolutos. No sabemos quiénes eran las personas involucradas ni las circunstancias exactas, pero esta tragedia subraya una urgencia: la necesidad de diferenciar los flujos migratorios y atender sus múltiples dinámicas. En esta falta de diferenciación yace una de las raíces del problema, donde la incomprensión alimenta tensiones y perpetúa situaciones como esta.

La trampa de la homogeneidad

La narrativa pública y las políticas migratorias suelen tratar a las personas migrantes como un bloque uniforme. Sin embargo, los flujos migratorios son complejos y están formados por perfiles diversos:

Refugiados: quienes huyen de conflictos armados, persecuciones o violencia generalizada.

Migrantes económicos: personas que buscan mejores oportunidades laborales y estabilidad financiera.

Desplazados climáticos: víctimas de desastres naturales o condiciones ambientales insostenibles.

Actores oportunistas: individuos que se mezclan con los flujos migratorios para explotar el sistema o cometer actos ilícitos.

Al ignorar estas diferencias, las políticas fallan en dos sentidos:

Negligencia: personas con necesidades legítimas de protección o asilo quedan desatendidas.

Vulnerabilidad: la falta de control y diferenciación permite que actores maliciosos se mezclen, aumentando los riesgos para todos, incluidas las instituciones y las comunidades anfitrionas.

Esta homogeneización es peligrosa no solo porque simplifica un fenómeno complejo, sino porque invisibiliza las historias individuales y perpetúa un ciclo de desinformación, rechazo y violencia.

El costo de ignorar las variantes

Cuando no diferenciamos los flujos migratorios, las consecuencias se extienden en varias direcciones:

Para las personas migrantes: La falta de atención adecuada perpetúa su vulnerabilidad, erosiona su salud mental y, en algunos casos, los empuja hacia acciones desesperadas.

Para las instituciones: los agentes migratorios, carentes de herramientas y recursos, enfrentan tensiones y riesgos crecientes.

Para la sociedad: la desinformación alimenta estigmas, xenofobia y una percepción de inseguridad, polarizando aún más a las comunidades.

El reciente asesinato en Chihuahua es un ejemplo extremo de lo que puede ocurrir en este contexto. No podemos justificar el acto ni culpar indiscriminadamente a todo un grupo, pero tampoco podemos ignorar que la incapacidad de identificar quién es quién dentro de los flujos migratorios facilita que estas tragedias ocurran.

Romper la jaula: el imperativo de la diferenciación

La solución no está en endurecer la contención, sino en transformar el enfoque hacia uno que sea inteligente y humanitario. Esto implica:

  1. Sistemas robustos de identificación: tecnologías y protocolos que permitan distinguir entre refugiados, migrantes económicos y posibles actores oportunistas.
  1. Procesos de atención diferenciada: políticas que respondan a las necesidades de cada grupo sin generalizar ni estigmatizar.
  1. Capacitación y fortalecimiento institucional: equipar al INM y a otras agencias con recursos, formación y personal suficiente para manejar la diversidad de los flujos migratorios.
  1. Participación internacional: la cooperación con otros países y organismos es clave para abordar tanto las causas estructurales como las dinámicas internas de los flujos.

Antes del fin

El asesinato en Chihuahua es un recordatorio doloroso de que la crisis migratoria en México no puede abordarse con soluciones simplistas. No se trata de criminalizar a las personas migrantes ni de ignorar los riesgos que algunos actores pueden representar. Se trata de reconocer que los flujos migratorios son tan diversos como las personas que los componen.

México tiene la oportunidad de liderar un cambio en la narrativa y las políticas migratorias, rompiendo la jaula para construir un puente hacia la dignidad, la seguridad y la integración.

Este puente no solo beneficiará a las personas migrantes, sino también a las instituciones y a la sociedad mexicana en su conjunto.

La diversidad dentro de los flujos migratorios no es un problema; ignorarla, sí lo es. Es hora de actuar con inteligencia y humanidad. (Nadine Cortés, El Financiero, Opinión, p. 24)

Trascendió

Que los 24 gobernantes de la cuarta transformación usaron el recurso de los abajofirmantes para manifestar su apoyo a la política migratoria de la presidenta Claudia Sheinbaum, en un desplegado divulgado ayer por la lideresa partidista, Luisa María Alcalde, pero con un retraso de dos meses, periodo en el que Donald Trump mantuvo sus amenazas de una agresiva agenda antimigratoria una vez ganada la elección presidencial en Estados Unidos. En el texto expusieron su respaldo a la estrategia de atender la pobreza en países expulsores y respetar los derechos humanos de os viajeros.

Que por cierto, una aliada de Andrés Manuel López Obrador, la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, subió el tono ante las advertencias de Donald Trump sobre deportaciones masivas y aseguró que de consumarse esa “actitud hostil”, su gobierno tendría que considerar “un cambio en la política de cooperación” con Estados Unidos, cuyas bases militares “no tendrían razón de existir”.(Redacción, Milenio, Al Frente, p.3)

Frentes Políticos

  1. Buenas intenciones. En Tamaulipas, el gobernador Américo Villarrealse pone la medalla de la empatía al inaugurar un albergue en Ciudad Victoria para niños migrantes, anticipando las políticas de Donald Trump. Con 125 espacios y una “opción” de expansión a 200, el Centro de Atención y Protección de Niñas, Niños y Adolescentes es más un escaparate que una solución seria al problema migratorio. Dicen que tiene hasta pista de tartán, ¿para qué? ¿Para que los niños corran hacia una frontera que no los quiere? Mejor revelen dónde están las políticas integrales que incluyan a la Federación y a otros actores. No estamos para cortinas de humo. (Redacción, Excélsior, Nacional, p. 7)

Rozones

Le suben la parada a Trump

Y hablando de temas de migración fue la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, la que le subió la parada al presidente electo, Donald Trump, al advertir que la base militar que tiene Estados Unidos en su país no tendría razón de existir ante una deportación masiva de hondureños. “Frente a una actitud hostil de expulsión masiva de nuestros hermanos, tendríamos que considerar un cambio en nuestras políticas de cooperación con EU, especialmente en el campo militar, en el que sin pagar un centavo por décadas mantienen bases militares en nuestro territorio, que en este caso perderían toda la razón de existir en Honduras”, señaló ayer en una transmisión en cadena nacional en su país. Por cierto que la propia Castro, nos comentan, ha informado que con el Gobierno de México estaría convocando en breve a una reunión de cancilleres de los países que conforman a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, de la que es presidenta pro tempore, para que se discuta el tema de la migración. Pendientes.

Cierre de filas a tres semanas

En medio de tensiones migratorias y amagos del próximo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fueron los gobernadores de la Cuarta Transformación quienes respaldaron la postura en esta materia de la Presidenta Claudia Sheinbaum. Y es que en un pronunciamiento conjunto, 24 mandatarios estatales, incluida la Jefa de Gobierno capitalino, Clara Brugada, enfatizaron que la solución al fenómeno migratorio radica en la colaboración internacional, el respeto a la soberanía y la atención a las causas estructurales, como la pobreza y la falta de oportunidades. “La dureza no es la respuesta”, subrayaron los mandatarios estatales, al destacar que la movilidad humana tiene raíces sociales y económicas. También reiteraron su compromiso de colaborar con el Gobierno federal en la implementación de políticas migratorias que promuevan el bienestar y la defensa de los derechos humanos de los mexicanos en el extranjero. El cierre de filas de los mandatarios morenistas se da a exactamente tres semanas de que Trump llegue a la Casa Blanca y empiece no lo duro sino lo tupido.  (Redacción, La Razón, LADOS, p. 2)

Sacapuntas

Cancillería reaccionó rápido

Buenos reflejos mostró la cancillería, a cargo de Juan Ramón de la Fuente, para rastrear si había víctimas mexicanas en el atentado terrorista en New Orleans, que dejó al menos 15 muertos durante la celebración del Año Nuevo. Poco después de que ocurrieron los hechos, la instancia informó que dos personas mexicanas resultaron afectadas por el ataque, pero se reportan estables. Por cierto, la presidenta Claudia Sheinbaum, fue de las primeras en condenar el atentado. (Redacción, El Heraldo de México, LA 2, p. 2)

2025 incertidumbre y riesgos

Llega el 2025 después de un año lleno de grandes cambios para nuestro país. Es innegable la transformación de la economía mexicana registrada en los últimos 12 meses con importantes cambios derivados tanto del plano interno como del externo.

En el plano de la geopolítica internacional, las tensiones se han venido incrementando con los conflictos en Medio Oriente, la guerra en Ucrania, las disputas entre China, Taiwán y Estados Unidos. A ello se suma la debilidad económica de Europa y China. En paralelo el triunfo de Trump de la presidencia acentúa las preocupaciones ante las amenazas sobre México de imponer aranceles condicionados a la política migratoria y en materia antidrogas.

En lo interno, los cambios a la Constitución fueron mayores, principalmente la reforma al Poder Judicial, desaparición de los órganos autónomos, redefinición de las empresas estratégicas del sector energético, el blindaje a las reformas constitucionales. Asimismo, en la coyuntura, el fin de año muestra una desaceleración productiva, con altas tasas de interés, el mayor déficit público en los últimos 30 años, pero por fortuna con una inflación contenida y descendente.

Este balance, que luce con bastantes retos y dificultades, abre la puerta al 2025 con un elemento que seguramente estará presente a lo largo del nuevo año, se trata de la incertidumbre. Como pocas veces en la historia moderna de México las dudas y riesgos sobre la economía se plasman de manera tan evidente.

Ya los analistas económicos dan cuenta de ello. Por ejemplo, las previsiones sobre el crecimiento económico ubican el consenso en 1.2% pero están muy dispersas (en rango del 0.2% hasta el 2.1%, Encuesta Citi 18 de diciembre), lo cual refleja claramente la falta de homogeneidad en las expectativas derivada de la incertidumbre.

Considero que la principal fuente de incertidumbre para la economía mexicana se ubica en las amenazas de Trump en torno a la imposición de aranceles de 25% a todas las exportaciones mexicanas, hay un consenso generalizado de que dicha amenaza no es factible en virtud de los daños que la medida tendría sobre ambas economías, no obstante, el riesgo existe.

Una segunda fuente se refiere al pronunciado ajuste fiscal al que se ha comprometido el Gobierno mexicano de más de dos puntos del PIB. Aquí se aprecia una doble preocupación, pues de llevar a cabo el ajuste —cumpliendo con el objetivo— sin la mejora programada en los ingresos públicos el impacto sobre el crecimiento económico será significativo por un mayor ajuste al gasto, y por otro lado, si no cumple y se cae en un déficit mayor al programado, dependiendo de la magnitud, el impacto sobre la confianza en la sustentabilidad fiscal tendría importantes repercusiones sobre la inversión y la calificación de la deuda soberana.

Un tercer elemento, pero no menos importante, radica en que los cambios constitucionales en materia judicial y de organismos autónomos tendrán que mostrar eficacia y funcionalidad para favorecer el marco regulatorio de la economía, de lo contrario, la afectación sobre las decisiones de inversión también será importante.

El nuevo programa de Gobierno que intenta fortalecer los logros y corregir algunas insuficiencias de la administración anterior se enfrenta a un panorama de incertidumbre y menor crecimiento. La coordinación de las políticas públicas —especialmente fiscal y monetaria que brinden una perspectiva de estabilidad—, una mayor eficiencia en el gasto público, un éxito más firme en la lucha contra la inseguridad serán requisitos indispensables para sortear los retos que ya son evidentes para este nuevo año. (Valeria López Vela, La Razón, Mundo, p. 20)

Preparativos para una amenaza llamada Trump

Enero de 2025 no terminará para México como ha iniciado.

El panorama cambiará el 20 de enero con el segundo mandato de Donald Trump y un dato da idea de lo previsible:

 Todo el personal diplomático en Estados Unidos, del embajador Esteban Moctezuma, su jefe de Oficina Juan Ramón Flores y los 53 cónsules para abajo fue obligado a suspender sus vacaciones de fin de año.

Tarea:

Prepararse y consolidar un equipo de defensores para los potenciales mexicanos en riesgo de ser violados sus derechos y/o deportados por la política antiinmigrante del magnate republicano.

El primer acto ejecutivo en la materia, ha dicho el mandatario reelecto, será difundir un decreto para restringir los derechos de quienes no radican legalmente en su país.

No todos estarán en riesgo, pero las estimaciones de la cancillería de Juan Ramón de la Fuente y la representación mexicana en Washington hablan de una cifra mayor a los cinco millones en esa situación.

POR LA REVANCHA

El primer paso ha sido contratar a un nutrido equipo de abogados.

Hasta ayer lo integraban más de 320 especialistas, unos bajo pago, otros de manera voluntaria, y a ellos se sumarán organizaciones defensoras de latinos, de derechos humanos y de migrantes.

Una tercera acción es sumar a miembros del Congreso de Estados Unidos y, aquí hay otra sorpresa: han encontrado apoyo de senadores y diputados demócratas, pero también republicanos e independientes.

-Va a ser un año de mucho trabajo -dijo ayer Esteban Moctezuma en su mensaje de año nuevo tras reconocer el trabajo y la conexión de los 53 cónsules con los mexicanos radicados allá.

Pero el problema no estará nada más en las deportaciones, porque antes de ese paso hay acciones como las originarias de detenciones, como pasarse un alto, haber bebido una cerveza y no portar sus documentos de identificación.

 Pero más allá de estas faltas administrativas México, la presidenta Claudia Sheinbaum y el canciller Juan Ramón de la Fuente deben considerar una realidad: Donald Trump llega con poder superior a su primer período, más radical, más amenazante y más violento. (José Ureña, 24 Horas, México, p. 5)

DINERO/ Desafíos de 2025: narcoviolencia, migración y Trump

Los principales desafíos para México el naciente 2025 son la migración, la narcoviolencia y Donald Trump. De algún modo están vinculados, ya que ha anunciado que asignará la etiqueta de terroristas a las bandas criminales y deportará a millones de indocumentados. Según la legislación estadunidense, podría enviar fuerzas armadas a cualquier país a combatir a los narcos. La presidenta Claudia Sheinbaum ha respondido de manera contundente: a México se le respeta; es un país libre y soberano. (Enrique Galván Ochoa, La Jornada, Política, p. 8)

México y los republicanos

Entre los muchos desafíos que enfrenta el gobierno de Claudia Sheinbaum, uno de los mayores es la animadversión hacia México de una gran parte del partido republicano, literalmente ahora en el poder en Estados Unidos. Sheinbaum y su equipo no son responsables de los problemas de la imagen del país, pero suceden a un gobierno que, aunque popular aquí no hizo mucho por mejorar su relación con Estados Unidos y contribuyó de hecho a incrementar la irritación de un sector estadounidense.

De acuerdo con un análisis del Crisis Group, el gobierno Sheinbaum enfrentará “un equipo de Trump que tiene a México en la mira”. Para muestra, precisó el texto, “el representante Mike Waltz, elegido por Trump para convertirse en el próximo asesor de seguridad nacional, copatrocinó el año pasado una legislación que solicita autorización para usar la fuerza contra los cárteles.

Eso suena descabellado, pero el clamor por una acción militar unilateral –ya sea mediante ataques aéreos a laboratorios de fentanilo u operaciones de fuerzas especiales para matar a los líderes– está creciendo entre los republicanos estadounidenses” .

Trump puede intentar enviar de regreso a millones de mexicanos si comienza su prometida deportación masiva de inmigrantes indocumentados. A fines de noviembre, amenazó con aranceles elevados a los productos mexicanos a menos que se detenga el flujo de migrantes y fentanilo, vinculando de hecho otras demandas a la política comercial, que –dada la importancia de las exportaciones para la debilitada economía de México– es probable que sea la prioridad de Sheinbaum”.

El problema es uno acumulado a través de los años y agravado en el último sexenio, y en parte no es culpa de México, sino de los propios Estados Unidos. Para empezar, se permitió que el Tratado Norteamericano de Libre Comercio (TLCAN) se convirtiera en el referente de los problemas económicos de la clase media y pobre estadounidense. Esto sirvió a Trump durante su campaña electoral.

Al margen de otros argumentos, se sugirió que sería un remedio a la migración mexicana hacia el norte, y aunque ese movimiento comenzó a frenarse durante la época “neoliberal” se reinició en los últimos años. Y la imagen no mejoró con las caravanas de Centro y Sudamérica que cruzaron territorio mexicano desde 2017 y llevaron a la acumulación de refugiados en la frontera común.

La cuestión de seguridad es una que pesa considerablemente, y no es mejorada por informes sobre falta de cooperación y los constantes incidentes sobre una violencia por narcotráfico que ha producido más muertos que muchas guerras civiles y reportes de una delincuencia aparentemente desatada.

Y para remate, muchos de los latinos que apoyaron a Trump son de origen cubano, centro o sudamericanos, poco favorables a la postura del gobierno mexicano hacia Cuba, Nicaragua o Venezuela. El gobierno Sheinbaum no es responsable, pero es el que enfrentará la situación y deberá tomar decisiones. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p. 24)