Opinión Migración 020520

Frentes Políticos

  1. ¿En dónde está?… El gobernador de Tlaxcala anda perdido. Se ha difundido la noticia de que a su estado han regresado más de 50 personas que se dedican a la trata de personas, y que han traído a sus víctimas desde Nueva York, a pasar la pandemia de COVID-19. El problema no es que hayan venido, lo que sí es que llegaron a instalarse al Hotel Sagitario, el cual se ha convertido en un nido de prostitución, auspiciada por el gobierno estatal, y un foco de infección de COVID-19. Aún y que se ha difundido la información, el gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez, ha brillado por su ausencia, y aunque ya es un hecho comentado por todos, las acciones de gobierno no se ven por ningún lado. Gobernador, tiene un foco rojo en su estado, pida que le ayuden sino se ha usted enterado.
  2. Ardua labor. Horacio Duarte tiene una tarea que no será fácil, poner orden en las aduanas. Reconocido por su gran labor al frente de la defensa del ahora presidente Andrés Manuel López Obrador cuando pretendían desaforarlo, Horacio Duarte es un gran operador que, hasta este momento, se encontraba en segunda línea en la ayuda para el Presidente, pero parece que hoy, ante un problema de gran envergadura, el Primer Mandatario voltea a verlo para resolver lo que, sin duda alguna, es uno de los mayores retos de la 4T, las aduanas en nuestro país se han caracterizado por estar rodeadas de corrupción, problema que el actual gobierno ha combatido desde el primer día de su mandato, seguro Horacio Duarte no defraudará y entregará muy buenos resultados. (Excélsior, Opinión, p.10)

 

Covid-19, cambiar para mejor

La humanidad se está enfrentando a una pandemia que está afectando a prácticamente todos los países del mundo, con enormes cantidades de infectados y, lo peor, de decesos. La ciencia no ha alcanzado hasta ahora ningún medicamento o vacuna para enfrentarlo más o menos exitosamente y se sigue cuestionando si realmente las personas inmunes son tales y ya no pueden infectar. De ahí que la estrategia propuesta por los expertos haya sido el aislamiento para tratar de detener el contagio y, sobre todo, evitar la saturación de los hospitales para dar la atención debida a los enfermos. A partir de los acuerdos decretados por el Consejo de Emergencia Sanitaria, se suspendieron actividades no esenciales en el sector público, privado y social, lo que no todos han acatado, hasta la evaluación en mayo 17, aunque la fecha de terminación sería el 30 de mayo. Es decir que a lo sanitario se suma prácticamente el parón de la economía, de enormes efectos negativos, para empresas, sectores, especialmente para los trabajadores que enfrentarán desempleo, restricciones, pobreza y pobreza extrema, además de una grave caída de 6 por ciento del PIB.

Si bien todos los trabajadores son afectados por la situación descrita, hay un grupo que enfrenta una condición muy lamentable, y son los migrantes. En Estados Unidos, Donald Trump los utiliza como bandera electoral y torciendo la realidad señala que impone una pausa migratoria para ayudar a los trabajadores estadunidenses y evitar que los extranjeros tomen sus empleos, lo cual es falso, pues los migrantes no compiten en el mercado laboral con los nativos, al contrario, gracias a los migrantes mexicanos se supera la escasez. Queda claro por qué provocó la ira de un enorme grupo de empresarios que dependen de los migrantes, sobre todo aquellos que responden a las visas temporales para la agricultura y para oficios tales como H2A y H2B. Éstas se van a mantener y gracias a ellos los vecinos del norte podrán tener comida en sus hogares. Pero el costo para los migrantes puede ser altísimo en la medida en que Estados Unidos es el epicentro de la pandemia, los empleados agrícolas no tendrán ningún equipo de protección y estarán expuestos al contagio. Además, estos programas de trabajadores agrícolas son temporales y por ello resultan lesivos porque, como me señalaron estos jornaleros en Carolina del Norte, llevan mucho tiempo acudiendo año con año a los campos del vecino país, y no tenemos nada, ni antigüedad, ni jubilación, nada, pero tenemos que seguir así porque en México estamos peor. Es una asignatura pendiente a la que debe buscarse solución para evitar que siga la migración forzada, es necesario tomarlos en cuenta como parte de la población económicamente activa y generar los cambios para su absorción. (Ana María Aragonés, La Jornada, Opinión, p.20)

 

SOS: Mexicanos en Estados Unidos

Nuestros connacionales en la Unión Americana no la están pasando bien. Mientras las actividades económicas no esenciales han sido suspendidas y miles de empresas han cerrado, mujeres y hombres mexicanos enfrentan no sólo la adversidad económica, sino también el peligro de contagio del Covid-19 y la carencia de atención médica.

Mientras en México pareciera que solo nos preocupa que las remesas disminuirán 20% este año, lo cierto es que nuestros hermanos connacionales enfrentan graves riesgos a su salud y corren el doble de riesgo de ser víctimas del coronavirus 19. Y los datos en la ciudad de Nueva York lamentablemente así lo confirman.

Evidentemente, los mexicanos en Estados Unidos son el sector más vulnerable y paradójicamente, ningún gobierno está viendo por ellos.

Los planes económicos aprobados por el Capitolio no contemplan a los migrantes mexicanos y el presidente de aquella nación ha dicho que no tienen prioridad en la atención médica. Ello se ha reflejado en centenares de muertes de mexicanos en sus casas, víctimas no sólo del virus, sino también de la desigualdad y de la indiferencia a ambos lados de la frontera. Pareciera que al gobierno mexicano sólo le preocupan las remesas y no las vidas de hombres y mujeres que nacieron en nuestro suelo y que están abandonados a su suerte a millones de kilómetros de distancia. (Alejandro Moreno, El Universal, Opinión, p.10)