Opinión Migración 020524

Migraciones y fronteras

Migración es un tema con poco peso en las campañas electorales mexicanas. Esto tiene una raíz de hegemonía mundial, es decir, es producto de toda una construcción por racializar las fronteras que incluso convierten en imperativo moral el hecho de impedir el libre tránsito de seres humanos. Son los tiempos actuales.

En los países ricos, como Estados Unidos, existe toda una narrativa instalada desde el gobierno para “defender” el territorio. El blindaje como acción política toma forma con armas, tecnología, cuerpos policiacos y ciudadanos cuya conciencia de la otredad es tan delgada que convierte en un tiro al blanco a los “ilegales”.

Los migrantes son objeto de todo tipo de vejaciones y atentados a la dignidad. De acuerdo con Ruha Benjamin, existe una moral racializada que los sitúa como “amenazas” para los servicios sociales, la seguridad nacional y la homogeneidad blanca.

En el libro “Resistiendo las fronteras y tecnologías de violencia”, coordinado por Benjamin, diversos autores coinciden en que la vigilancia de las fronteras es una batalla por abolirlas en sí y que el enfoque para resolver la crisis migratoria mundial tiene como punto más importante el ejercicio de un derecho humano: la libertad de moverse y la libertad de quedarse.

El texto citado acuña un nuevo término, la “depórtspora”. Se trata de migrantes que quedan dispersos en territorios diferentes al de nacimiento y al en el que anhelan vivir. Consiste en un fenómeno que gana terreno en México y que pone a prueba no nada más a los interesados en gobernar el país durante los próximos años, sino a las distintas sociedades que hasta el momento muestran prácticas disímbolas.

Esta diáspora deportada gana presencia en México, pero fundamentalmente en la capital. Es cotidiano observar migrantes a la vera del camino, en centrales de camiones, en mercados, en el Metro, en los bajopuentes, en los semáforos, en los comedores populares. Se incorporan paulatinamente a la dinámica económica en particular y a la idea de ciudad en general. Dos episodios sirven como ejemplo.

Por un lado tenemos el caso de algunos comerciantes de la Central de Abastos quienes decidieron emplear en diversos negocios a migrantes. Una nota de este periódico del pasado 23 de enero cuenta la historia de Juan Carlos, carnicero, y Jean, haitiano de 42 años. Relata el mexicano: “Tiene dos meses que llegó solicitando trabajo a través de un conocido y decidimos darle una oportunidad, porque ha sido muy difícil para ellos, cómo están viviendo, en situación de calle. Aquí por el lado humanitario decidimos darle una oportunidad a Jean para que tuviera una solvencia en lo que llega a su punto final, que para ellos es Estados Unidos”.

En la otra cara de la moneda, Alessandra Rojo de la Vega, candidata a alcaldesa en la Cuauhtémoc, quien durante el debate del 16 de abril prometió la reubicación de los migrantes que ocupan la plaza Giordano Bruno, en la colonia Juárez.

Reiteró la postura con un post en la red social X: “Coordinaré para reubicar el campamento migrante cuanto antes fuera de nuestra área metropolitana, como se hace en los países donde impera la ley y el orden”.

La migración deja sobre la superficie la desconexión que existe entre la justicia y humanidad que plantea el sistema hegemónico, entiéndase democracia liberal participativa sustentada en competencia entre partidos, y la que ejerce la clase trabajadora.

Y es que la hegemonía global dispone todos los días una sumatoria de mecanismos interconectados, que funcionan como una maquinaria que criminaliza la migración bajo el argumento del control social sin tomar en cuenta el expansionismo colonial y el imperialismo. El orden y control per sé es un discurso que echa raíces y cuyas expresiones ganan tanto en viralidad como en diversidad.

Un pensamiento hegemonizado bajo estos argumentos no sorprende, antes bien nos ayuda a entender dónde están las fallas y fisuras de algunos espacios sociales mexicanos. Coloca luz en un lugar al cual, si este país aspira a ser distinto, no podemos acercarnos. Nos invita a tomar como punto de partida una pregunta: ¿quién produce, reproduce e impone las condiciones económicas y sociales adversas en los países que todos los días paren migrantes? (Jaime García, El Universal, Online)

Panamá: elecciones, migración e impacto en México y Estados Unidos

El próximo 5 de mayo, Panamá llevará a cabo su proceso electoral donde se elegirá Presidente y 71 legisladores de su Asamblea Nacional. En un contexto de insatisfacción generalizada y desafíos económicos persistentes, los efectos de estas elecciones podrían repercutir más allá de sus fronteras, repercutiendo en los flujos migratorios y por ende en las campañas electorales en países vecinos, especialmente México y Estados Unidos.

 

José Raúl Mulino, del conservador Cumpliendo Metas, lidera las encuestas con 34% de apoyo, lo sigue Ricardo Lombana del movimiento centroderecha con solo 15% de apoyo, mientras que el ex-presidente Martín Torrijos, ahora con el partido de centroderecha Partido del Pueblo, sigue con 13%.

Mulino, quien reemplazó en la candidatura a Ricardo Martinelli después de su descalificación por una condena de lavado de dinero y su posterior asilo en la embajada de Nicaragua, ha propuesto durante una gira electoral el cierre del Darién. Mulino incluso bromeó con la idea de que si Donald Trump vuelve a la presidencia en Estados Unidos, le pediría echar “una paladita de cemento” para hacer un muro en el Darién.

El Darién es una región selvática, que abarca aproximadamente 266 km de longitud y 575,000 hectáreas, que actúa como frontera natural entre Colombia y Panamá, y es conocida por ser uno de los tramos más inaccesibles del continente americano. Geográficamente desafiante y también peligrosa debido al control de bandas criminales y la presencia de narcotraficantes. A pesar de estos riesgos, el Darién es un corredor crítico para la migración hacia el norte.

En 2023, más de medio millón de migrantes atravesaron esta región, una cifra que representa más del 10% de la población de Panamá y que muestra un aumento dramático desde los 24,000 que cruzaron en 2019. El incremento de la migración a través del Darién es un reflejo de la desesperación de personas que huyen del autoritarismo y la crisis económica en países como Venezuela, Haití y Cuba.

Acudimos a una de las crisis migratorias más graves que ha vivido el continente en toda su historia. Tan grave que está reconfigurando la realidad en Estados Unidos donde se ha convertido en un tema crítico para el proceso electoral de Noviembre próximo.

Y es que mientras Donald Trump arremete contra la política migratoria de Joe Biden, los demócratas buscan soluciones a una situación que subestimaron en su complejidad y alcance en 2021. El flujo migratorio, lejos de detenerse, ha aumentado exponencialmente generando caos en diversas ciudades en Estados Unidos cuyos servicios públicos hoy se encuentran desbordados y en los albergues ya no cabe un migrante más. Miles han sido enviados a hoteles, escuelas e incluso se han acondicionado salas de espera en los aeropuertos.

Sorprendentemente en México la migración no ha tomado un papel central en los debates políticos; a pesar de la cercanía con Estados Unidos y de su papel clave para miles de migrantes que buscan cruzar la frontera norte, ni Claudia Sheinbaum ni Xóchitl Gálvez, las candidatas punteras, se ha referido al tema a profundidad. De ganar las elecciones Donald Trump, éste volverá a convertirse en tema central en la relación bilateral.

En este escenario, las promesas de Mulino cerrar el Darién no solo son poco realistas, sino que también destacan una desconexión con la gestión práctica y efectiva de los retos migratorios.  De ganar el próximo 5 de mayo, su gobierno enfrentaría el desafío inmediato de conciliar su retórica contra la migración con la necesidad de políticas migratorias humanitarias y efectivas. La seriedad del asunto exige un compromiso real con estrategias sostenibles y colaborativas que mejoren la cooperación regional. (Solange Márquez, El Universal, Online)

Fuera de Agenda / Llegó el Tren de Aragua

En diciembre del 2021 la Junta Interamericana de Defensa (JID) presentó un informe sobre nuevas amenazas emergentes en el hemisferio occidental, donde se alertaba a los países de América Latina sobre el papel de la corrupción y el narcotráfico como dos pilares de la expansión del crimen organizado trasnacional en el hemisferio.

En el documento de 23 fojas aparece un apartado sobre las “nuevas amenazas a México”, donde en primer lugar está la delincuencia organizada transnacional (incluido el tráfico de armas) como el mayor reto a la seguridad interior, ya que “atenta contra las instituciones de Estado, la gobernabilidad, la sociedad, y el Estado de Derecho”. El análisis hacía hincapié en las nuevas tecnologías que abren oportunidades y dan “facultades específicas para la operación de grupos organizados, los cuales continúan extendiendo sus actividades e influencia, aunado a que la delincuencia organizada se ha valido de la corrupción como medio facilitador de sus actividades”. En el reporte estaba en segundo lugar de riesgos los efectos sanitarios de la pandemia del Covid-19, y en tercero los ciberataques, que se han multiplicado de forma exponencial este sexenio colocando al país en los primeros lugares en incidencias graves junto a Brasil.

El ejemplo más reciente de criminalidad trasnacional a la que se refiere el documento de la JID, es el desarrollo y expansión que ha tenido en los últimos años la banda criminal venezolana conocida como el Tren de Aragua. Este grupo nació en 2014 al interior de la cárcel de Tocorón, en el estado de Aragua, ubicado en la regiòn centro costera de Venezuela, y tomó el nombre para seguir la línea de grupos predecesores como el Tren del Llano y diferenciarse de otras organizaciones como Tren Oriente, Tren del Norte. Uno de los tres jefes es Héctor Rustheford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, quien se fugó del penal a finales del 2023 para pasar a la clandestinidad desde donde opera. La banda se convirtió desde 2018 en la organización criminal venezolana trasnacional más fuerte, aupada por la corrupción de varios lìderes del régimen chavista de Nicolás Maduro, que permitieron que la vida en prisión de los jefes mafiosos fuera con todo tipo de lujos al quedar varias cárceles bajo su control, según el libro de Ronna Rísquez “El Tren de Aragua”, que cuenta la historia de “la banda que revolucionó el crimen organizado en América Latina”.

Del narcotráfico a la minería ilegal, el tráfico de armas, entre las 20 actividades ilícitas el Tren de Aragua, el de mayor ganancia en los últimos años es la migración masiva de venezolanos. Esto le ha permitido expandirse y desarrollar estructuras aliadas en ocho países desde Panamá a Chile y Brasil.

Integrantes de éste grupo han sido detenidos camuflados entre la marea de inmigrantes venezolanos que ha llegado en los últimos meses a Ciudad Juárez. La patrulla fronteriza y la policía estatal de Chihuahua han identificado a integrantes de la banda venezolana entre los grupos que buscan entrar a territorio estadounidense, como publicó El Sol de México. La llegada del Tren de Aragua al país no debería pasar inadvertida para las agencias de seguridad, ya que representa una nueva amenaza, como advirtió la JID, para la seguridad interior en un contexto de empoderamiento del crimen en todo México. (Juan Veledíaz, El Sol de México, República, p. 5 y La Prensa, editorial, p. 14)

Desde Afuera / ¿Los Estados Unidos de Trump?

Washington. Si como muchos creen el próximo Presidente de los Estados Unidos se llama Donald Trump, pueden prepararse para un cambio profundo en ese país.

En una entrevista que será publicada por la revista Time en su próxima edición impresa, Trump describió “las líneas generales de una Presidencia imperial que remodelaría a Estados Unidos y su papel en el mundo”.

El cambio no será necesariamente agradable. Algunos creen que su elección cambiará a EU de manera profunda.

Hace meses que se publican reportes sobre las “pruebas de lealtad” que planean algunos presuntos asesores de Trump y sus estrategias para atiborrar de fieles la administración pública, al margen de su capacidad o experiencia, así como de propuestas políticas para expandir enormemente el poder presidencial y castigar a los críticos.

Ahora lo plantea el propio Trump.

El magnate reiteró la intención de llevar a cabo una deportación masiva de residentes indocumentados, diseñada para sacar a más de 11 millones de personas del país.

Trump “dijo que estaría dispuesto a construir campos de detención de inmigrantes y desplegar al Ejército estadounidense, tanto en la frontera como en el interior”.

De hecho, la revista apuntó que la frontera con México es un foco para el expresidente, que resumiría la construcción de la valla fronteriza y restablecería las políticas migratorias que instauró en su primer gobierno (2016-2020), incluso la de “permanecer en México” para solicitantes de asilo no-mexicanos.

Además, permitiría que los estados rojos (demarcaciones republicanas) donde las autoridades locales han impuesto las más severas limitaciones al aborto, “monitoreen los embarazos de las mujeres y procesen a quienes violen las prohibiciones”.

Según sus principales asesores, él, a discreción personal, retendría los fondos asignados por el Congreso para financiar el cumplimiento de determinadas medidas y estaría “dispuesto a despedir a un fiscal federal que no cumpla su orden de procesar a alguien, rompiendo con una tradición de aplicación de la ley independiente que data de la fundación del país”.

Igualmente, sopesa indultos para cada uno de sus seguidores acusados de atacar el Capitolio de Estados Unidos el 6 de enero de 2021, más de 800 de los cuales se han declarado culpables o han sido condenados por un jurado.

En términos internacionales, renovó su advertencia de que podría no acudir en ayuda de un aliado atacado en Europa o Asia si sintiera que ese país no estaba pagando lo suficiente por su propia defensa.

De acuerdo con un resumen de la entrevista hecho por la publicación, “destriparía la administración pública estadounidense, desplegaría la Guardia Nacional en las ciudades de EU como mejor le pareciera, cerraría la oficina de preparación para una pandemia de la Casa Blanca y dotaría a su Administración de acólitos que respalden su falsa afirmación de que las elecciones de 2020 fueron robadas”. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p. 37)

Vivir como reina y gastar como plebeya / La estrategia es pensar en todos

En los últimos días escuchamos en debates, llamadas entre mandatarios y mañaneras los conceptos de pobreza, gas natural, migración irregular, nearshoring, desarrollo e inversión. Todos están entrelazados y no podemos aislar las conversaciones.

El gas natural ha permitido desarrollo. En México los estados con la atracción de inversión extranjera directa (IED) más alta son aquellos con mayor acceso a gas natural, según el Sistema de Información Energética. Nuevo León en 2022 fue el estado con la más alta participación en el producto interno bruto (PIB) industrial con 12 por ciento, y coincidió como el principal consumidor de gas natural; le siguieron Coahuila y Veracruz.

La proveeduría de energía es uno de los desafíos de México si queremos visualizarlo como centro de producción, lo que nos llevaría a la promesa del tan popular nearshoring.

La historia no es color de rosa, hay otros riesgos, como el agua, la inseguridad, y la intensa competencia salarial por trabajadores especializados. Sin embargo, podrá serlo si establecemos la ruta para enfrentar cada uno de esos desafíos, la seguimos y nos aseguramos que no sea solo para algunos.

El sureste del país no se ha emparejado y requiere atención, sobre todo si queremos que se beneficie del fenómeno del nearshoring. Llevar gas natural a esa región es un primer paso y el proyecto está en marcha vía la ampliación del gasoducto Mayakán y la construcción de Puerta al Sureste, que permitirán llevar gas natural desde Texas hasta Yucatán. Los 715 kilómetros del gasoducto submarino Puerta al Sureste estarán listos en 2025.

Ese potencial desarrollo implica otro gran desafío: la migración irregular. Esta semana el presidente Andrés Manuel López Obrador tuvo una llamada con Joe Biden, presidente de Estados Unidos, en la que “ambos líderes ordenaron a sus equipos de seguridad nacional que trabajen en conjunto para implementar medidas concretas e inmediatas que reduzcan significativamente los cruces fronterizos irregulares protegiendo los derechos humanos”, de acuerdo con lo que se puede leer en un comunicado de la Casa Blanca.

Los gobiernos deben acercarse a este reto con un enfoque holístico, explica Naciones Unidas, “más allá del control fronterizo hay que impulsar la economía de los países y abordar los riesgos del proceso y causas que expulsan a las personas”.

Si una causa de la migración en México es el trabajo, quizá el acceso al gas natural pueda atraer la inversión extranjera directa necesaria para los empleos que nos alejen de la migración irregular.

Ojalá que la estrategia esté pensada para no dejar a nadie atrás, y sí puede iniciar con el gas natural, pero de ahí es urgente resolver todos los otros pendientes. (Regina Reyes-Heroles C., Milenio, Negocios, p. 18)

Periscopio / Se jodió la rodilla… y la política exterior

Herencia maldita en materia de relaciones internacionales dejará el presidente Andrés López Obrador a su sucesora, llámese Claudia Sheinbaum o Xóchitl Gálvez. Sus argüendes internacionales nos han llevado a la ruptura o al congelamiento de relaciones con cuatro países de la región y casi con toda Europa.

Con Ecuador, encabezado por Daniel Noboa, está en juicio ante la Corte Internacional de Justicia por la irrupción de la policía a la embajada mexicana, donde se refugió al ex vicepresidente Jorge Glas, buscado por corrupción.

Con el argentino Javier Milei intercambió descalificaciones en redes sociales por diferencias ideológicas: el sudamericano más inclinado al neoliberalismo y el mexicano al comunismo estilo Castro en Cuba y Maduro en Venezuela.

Con el Perú, López Obrador se enemistó el año pasado al negarse a entregar la presidencia pro tempore de la Alianza del Pacífico a su presidenta Dina Boluarte, a quien calificó de “usurpadora”, sólo porque es de una corriente contraria a sus amigos bolivarianos. Y los peruanos lo declararon persona non grata.

Con El Salvador hay distanciamiento, debido a que el mexicano reprueba la estrategia de seguridad de Nayib Bukele, la cual redujo los homicidios en ese país: en 2019 se reportaron dos mil 398 asesinatos, y 2023 cerró con 194.

López Obrador también está peleado con España, porque su rey Felipe VI ignora maratónicamente su exigencia de que “haga un relato de agravios y se pida perdón a los pueblos originarios por las violaciones a lo que ahora se conoce como derechos humanos”, durante la Conquista.

Lo mismo con Austria, por negarse a regresar a México el Penacho de Moctezuma por razones de conservación (un traslado podría dañarlo al punto de quedar destruido, según los especialistas). Incluso el mexicano los califica de “prepotentes”.

De pilón con la Unión Europea, por condenar el alarmante aumento de los homicidios de periodistas. López Obrador los tachó de “golpistas” y “borregos”, en una de las cartas más viscerales que haya redactado un presidente mexicano.

Peleas y disputas que deberá corregir la próxima presidenta, casi inmediatamente después de que se den a conocer los resultados electorales. Sobre todo, ante un eventual triunfo electoral del antimexicano Donald Trump en Estados Unidos, en la elección de noviembre próximo.

El magnate viene peor que en su primera gestión en la Casa Blanca. Su agenda para México incluye desplegar en la frontera marines, agentes de la DEA, del FBI y de la ATF, abolir la ciudadanía por nacimiento, construir más muro para evitar el ingreso de migrantes a EU y hasta mandar comandos a territorio mexicano para detener narcotraficantes y destruir laboratorios de fentanilo.

Para contenerlo, la próxima presidenta mexicana deberá contar con una cancillería encabezada por un diplomático de verdad que recupere ese amplio respaldo internacional, que se perdió gracias al prócer macuspano que iba directito y sin escalas a ser la reencarnación de Simón Bolívar… pero su lengua le jodió la rodilla. (Raymundo Sánchez Patlán, El Heraldo de México, País, p. 14)

Sube y baja

Ana Claudia Morales Dueña, Directora de Museo

El Museo Interactivo de Ciencia y Tecnología de Aguascalientes reabrió la sala “Pequeños Gigantes Descubriendo la Ciencia y la Tecnología”; una ludoteca que fue remodelada con asesoría de museógrafos enfocados en público infantil.

Brian Kemp, Gobernador de Giorgia

El mandatario republicano ratifica ley que castiga a policías que no entreguen a inmigrantes “sospechosos”. La dura ley cobró impulso tras el asesinato de una estudiante a manos de un venezolano que ingresó desde México en 2022. (Sube y Baja, La Crónica de Hoy, La Dos, p. 2)

¿Jueces partidistas? México en los tribunales de EU

Una muestra de la interdependencia de la relación bilateral es la creciente presencia de México en los tribunales estadounidenses. Recientemente, a los procesos sobre tráfico de armas se suma el caso de las boyas colocadas por Texas en el Río Bravo y la aplicación de la ley SB4 aprobada por dicho Estado para detener a migrantes presuntamente indocumentados. En todos esos juicios los fallos los realizan jueces federales fueron designados por un presidente demócrata o republicano. Independientemente de los méritos de los casos en los que participa el gobierno mexicano, es necesario tener en cuenta el aspecto de la designación partidista de los jueces en Estados Unidos.

Cabe dejar en claro que no se puede afirmar que las decisiones de los jueces federales estadounidenses estén predeterminadas por los intereses del partido del presidente que los designó. No obstante, dado el alto nivel de politización de los temas en los que México se ha involucrado, el ángulo partidista constituye un factor que debe tenerse en cuenta con miras a prefigurar el sentido de futuros fallos y los argumentos jurídicos en los que se basarán dichas decisiones.

En el sistema estadounidense los jueces federales son nombrados por el presidente y sujetos a ratificación por mayoría simple del Senado. En el caso de los jueces de distrito los dos senadores del Estado en el que se ubica el tribunal del juez nominado tienen el poder de bloquear la ratificación si no expresan su consentimiento para que el Senado avance en el proceso de confirmación. Para jueces de las cortes de apelaciones también existe un alto grado de deferencia hacia los senadores, si bien existen precedentes en los que la Casa Blanca optó por seguir de frente en el proceso de nominación y la mayoría del Senado ratificó a los jueces de apelaciones. La naturaleza política del proceso de nominación de jueces es inescapable.

A nivel distrital el caso Smith & Wesson se encuentra ante el juez de Massachussets Dennis Saylor, designado por George W. Bush. La apelación mexicana a su decisión original fue resuelta por un panel de tres jueces designados por presidentes demócratas: Bill Kayatta nombrado por Barack Obama y Gustavo Gelpí y Lara Montecalvo designados por Joe Biden. El fallo de la Corte de Apelaciones a favor de México motivó a que en días pasados Smith & Wesson y otras armerías solicitaran la intervención de la Suprema Corte. Al respecto, cabe recordar que el máximo tribunal estadounidense está compuesto por seis jueces designados por republicanos y tres designadas por demócratas.

En lo que toca al caso de la ley SB4 de Texas, el gobierno mexicano presentó su postura ante un panel de la Corte de Apelaciones compuesto por dos jueces nombrados por republicanos (incluyendo a un ex abogado del gobernador texano) y una jueza recientemente nombrada por Biden. En el caso de las boyas colocadas en el Río Bravo otro panel de apelaciones falló a favor de Washington y los intereses mexicanos. En este caso se trató de dos juezas nombradas por demócratas y otro designado por Donald Trump. Texas apeló al pleno de la Corte de Apelaciones, donde los jueces republicanos tienen mayoría de 12 a 5 frente a los demócratas.

En un año de elecciones en Estados Unidos cabe tener presente la importancia que tendrán los resultados sobre la designación de jueces federales y sus consecuencias para la relación México – EE.UU. Es previsible que los casos sobre leyes migratorias, administración fronteriza y otros temas binacionales requieran que México siga apareciendo en las cortes estadounidenses. (Bruno Ríos S., El Economista, Geopolítica, p. 37)

Desde las Cámaras Legislativas

Consulado general de México en Atlanta; refuerza acciones de servicios y protección consular ante la legislación estatal HB1105 en Georgia

México reafirma su compromiso de proteger y defender los derechos de las personas mexicanas en el exterior, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, México expresa su profunda preocupación tras la aprobación de “La ley de seguimiento y denuncia de extranjeros criminales de Georgia de 2024” (“The Georgia Criminal Alien Track and Report Act of 2024”) (Georgia HB1105).

Esta legislación, que busca intensificar la cooperación entre autoridades locales y federales en asuntos migratorios en el estado, podría tener graves consecuencias que incluyen la separación de familias, prácticas discriminatorias y de perfilamiento racial, así como la potencial disminución de las denuncias en las agencias de orden público por el temor a repercusiones migratorias. Ante esta situación, México reafirma su compromiso de proteger y defender los derechos de las personas mexicanas en el exterior.

Por medio de nuestra representación consular en Atlanta se reforzarán las medidas de asistencia y protección consular para garantizar una respuesta rápida y efectiva a cualquier violación de derechos que puedan enfrentar nuestros connacionales como resultado de la implementación de esta nueva ley. La comunidad mexicana es fundamental para el estado de Georgia, en donde los hispanos constituyen más del 11% de la población total. Esta comunidad juega un papel crucial en el fortalecimiento de la economía local, especialmente en sectores clave como la agricultura, la silvicultura, la construcción y los servicios.

El comercio total entre México y Georgia alcanzó los 18.6 mil millones de dólares en 2023, generando 150,000 empleos en el estado. La robusta relación comercial subraya la importancia de mantener un ambiente positivo y de respeto mutuo, crucial para el bienestar económico y social de ambas partes.

Reiteramos el llamado a toda la comunidad en Georgia para que se acerque al Consulado General de México en Atlanta ante cualquier necesidad de asistencia o protección. Adicionalmente, se encuentra disponible el Centro de Atención y Asistencia a Personas Mexicanas (CIAM) en el número 520-623-7874. México evaluará todas las alternativas consulares y legales para la defensa de su población en el estado. (Jesús Héctor Muñoz Escobar, 24 Horas, Online)

Cartones

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(Gregorio, Excélsior, Nacional, p. 10)