Opinión Migración 020820

Migración y pandemia

Las políticas sanitarias estrictas no se pueden aplicar en todas las naciones, México y Estados Unidos son un ejemplo, donde se permitió la libre circulación y no se impusieron toques de queda o prohibiciones y sanciones como en muchos otros países. Pero en ambos casos se limitó de manera muy severa el flujo de personas que llegan de otras naciones. Es decir, la política sanitaria se impuso de manera absoluta sobre la política migratoria, pero no sobre el libre tránsito nacional considerado como un derecho fundamental.

No obstante, las correcciones e imposiciones que son resultado de la pandemia, algunas serán permanentes y la mayoría temporales. La pregunta entonces es sobre el futuro de la política migratoria. ¿Qué va a pasar con los migrantes en tránsito que vienen de otros países con la intención de llegar a Estados Unidos; con el programa Quédate en México (MPP); con las listas de espera de solicitantes de refugio en la frontera; con la política de contención a cargo de la Guardia Nacional?

En primer lugar, no habrá cambios hasta noviembre, en espera de los resultados de las elecciones en Estados Unidos. Y esto lleva a una disyuntiva, si gana Trump la política de imposición y chantaje seguirá adelante, pero el tema migratorio bajará de intensidad porque ya no habrá un interés electoral. La política de Trump es oportunista y se define a partir de contar con un enemigo redituable a sus intereses en cada momento, ahora son los chinos. Volver sobre el tema migratorio sería reconocer que ha fracasado en cumplir una de sus principales promesas. Por otra parte, la reactivación económica será su principal y casi único objetivo y preocupación.

En segundo término, habría que pensar en el escenario alternativo en ca-so de que gane Biden y en la correlación de fuerzas en el Congreso. Es de esperar que la política internacional de chantaje y amenaza cambie de manera radical y que se vuelva a los canales diplomáticos. Estados Unidos está aislado después de cuatro años de una política agresiva generalizada. Pero es una incógnita si se podrán cancelar o renegociar los acuerdo migratorios del pasado (MPP, listas de espera, devoluciones automáticas, política de contención). Por otra parte, si los demócratas ganan en las dos cámaras, se habrá resuelto del asunto de DACA y los dreamers, pero no necesariamente una reforma migratoria integral, que también es urgente. Y en esa línea, uno se pregunta cuál sería la postura de la cancillería con respecto a empujar una reforma migratoria o a quedarse de brazos cruzados.

Finalmente, habrá que plantearse el futuro de los flujos migratorios nacionales y regionales. La migración mexicana irregular ha ido a la baja desde 2007, y el decrecimiento se dio durante tiempos de crisis. En algo contribuyó la política deportadora de Obama, pero sobre todo influyó el fin del proceso de transición demográfica. La crisis y el desempleo en Estados Unidos no constituyen un buen ambiente para migrar, en el caso de personas informadas.

No es el caso de los países centroamericanos, en crisis económica, política y social permanentes, con altísimos grados de violencia sistémica que permean a toda la sociedad y con mínimos programas de política social. No existen alternativas viables a la migración interna y al desplazamiento dadas las dimensiones de las naciones. En el caso de los hondureños, que son el flujo actual mayoritario, se trata de migrantes pauperizados, tanto rurales como urbanos, con poca o nula información sobre coyunturas laborales y políticas migratorias en México y Estados Unidos. Muy probablemente ese flujo estará presente, otra vez, a finales de año. (Jorge Durand, La Jornada, Política, p. 18)

Libia entre Turquía y Rusia

El único discurso sensato fue el que improvisó el Papa durante su bendición semanal: pidió a los líderes libios sentarse para buscar una solución política y a la comunidad internacional tomar en serio la tragedia de los migrantes atrapados en Libia. A la hora de devolver Santa Sofía al islam, Erdogan declaró que esto era el inicio del “resurgimiento del islam desde Bujara hasta Al-Andalús y la liberación de la mezquita Al-Aqsa en Jerusalén”. (Jean Meyer, El Universal, Opinión, p. 12)

La Fila que más aplauda se lleva los consulados

Señoras y señores representantes de las benditas redes ¡pongánse truchas en las mañaneras!

Como parte del exitoso programa “Jóvenes edificando nuestro futuro”, en colaboración con la cancillería, la 4T está premiando a las filas que más aplaudan, echen porras, lleven matracas y hagan preguntas a modo para resaltar sus grandes logros contra la corrupción con el reparto de consulados de México alrededor del mundo. Se dará prioridad a quienes ocupen desde las 5 horas las primeras filas, sepan bloquear a periodistas fifís con preguntas-juramentos de amor incondicional y demuestren su preparación al haber escrito “textos”.

El jurado también tendrá consideración especial con quienes sean “polémicos”, como la reciente ganadora del consulado mexicano en Estambul, Turquía; por ese y muchos otros méritos, fuentes diplomáticas adelantaron a El Foco que ya se alistan reformas a la Ley del Servicio Exterior para que los premios incluyan embajadas. (El Foco, El Universal, Online)

La higuera, la boca al aire, la queja inútil

Residuos tropicales del pensamiento colonial hasta para agradecerle al emperador del Norte su aparente gentileza de no tratamos como colonia sin recordar —en la conveniente amnesia sometida—, las amenazas de progresivas tarifas comerciales si no hubiéramos puesto a su servicio el control migratorio de nuestras fronteras con la potencia y eficacia de una Guardia Nacional insolvente cuando se trata de narcotraficantes y huachicoleros. (Rafael Cardona, La Crónica de Hoy, Opinión, p. 3)