Remesas: panorama complicado
En línea con los pronósticos económicos que perfilan a 2026 como otro año de bajo crecimiento, las remesas, una de las principales fuentes de ingresos para el país, también reflejarán un menor dinamismo. En BBVA prevén que llegarán 60 mil millones de dólares a México por ese concepto, lejos de los récords de casi 65 mil millones de dólares. Se trata del efecto de Donald Trump y su política migratoria, que impactó el flujo de dólares a México, debido a que entre los paisanos se mantiene el temor por salir a trabajar y ser deportados. Habrá que ver si las remesas se recuperan en el corto plazo o si el país está entrando a una dinámica de recibir menos envíos de dinero desde su principal socio comercial. (Desbalance, El Universal, Economía, p. A26)
Signos de economía estancada
La consulta del Banco de México revela que los analistas demostraron poca confianza para 2026, pues redujeron hasta 1.37 por ciento el crecimiento del Producto Interno Bruto.
Un estudio de BBVA, anuncia que por primera vez en más de una década por varios meses consecutivos se ha reducido el monto de las remesas que envían los migrantes a sus familias.
Señales de una economía estancada, por factores internos y externos, panorama descorazonador reflejado en la información de un aumento en la cartera vencida en tarjetas de crédito familiar. (José Fonseca, El Economista, Política y Sociedad, p. 47)
Hasta el cierre de esta edición, el conteo preliminar de los votos de las elecciones presidenciales celebradas en Honduras el domingo pasado arrojaba una diferencia de menos de mil sufragios entre el puntero Nasry Asfura, del Partido Nacional, y su cercano perseguidor, Salvador Nasralla, del Partido Liberal. La aspirante centroizquierdista del gobernante Partido Libertad y Refundación (Libre), Rixi Moncada, apenas habría obtenido 20 por ciento de las preferencias. Debido a las deficiencias del Consejo Nacional Electoral, el escrutinio oficial y los resultados definitivos podrían demorar un mes o más, pese a que el país cuenta con un padrón de apenas 6.5 millones de ciudadanos. Lo que parece irreversible con las cifras disponibles es que una abrumadora mayoría de los hondureños se decantó por los candidatos de derecha y ultraderecha, postulados por las formaciones que se alternaron en el poder a lo largo de un siglo sin muchas más diferencias que sus colores.
De este modo, los comicios se saldaron con una involución en la que no sólo queda abortado el proyecto progresista de la presidenta Xiomara Castro, sino que se malogra de forma acaso definitiva el intento de convertir, por primera vez en la historia hondureña, la independencia formal en real mediante una nueva Constitución que pusiera fin al control oligárquico que ha hecho de la nación centroamericana la segunda más pobre del continente, únicamente delante de Haití. Las trayectorias personales y los equipos que rodean a Asfura y Nasralla auguran que, sin importar quién de ellos llegue al Palacio José Cecilio del Valle, Honduras volverá a ser una base militar de Washington con asiento en la ONU.
Aunque en cuatro años habría sido imposible acabar con las enormes carencias de la sociedad y del propio Estado, en su gobierno Castro logró sostener el crecimiento económico, reducir la pobreza y la desigualdad, así como llevar la tasa de homicidios a su nivel más bajo en décadas. Pero todo ello es claramente insuficiente y no puede subestimarse un factor de desencanto en los resultados electorales referidos. Por otra parte, para entender el voto masivo favorable a los partidos responsables de que 60 por ciento de los habitantes subsista por debajo de la línea de pobreza, debe considerarse el control absoluto sobre los medios de comunicación por parte de los 25 grupos económicos y las 10 familias a los que Moncada denuncia por haberse apropiado de 80 por ciento de la riqueza del país. Debe recordarse que en 2009 esa misma élite, con la bendición de la Casa Blanca de Barack Obama, usó a las fuerzas armadas para derrocar y expulsar del territorio nacional al ex presidente Manuel Zelaya, esposo de la actual mandataria Castro y primero en proponer un plebiscito para convocar a un proceso constituyente.
En las antípodas ideológicas e intelectuales del demócrata, en esta ocasión el presidente Donald Trump ha jugado un papel no menos decisivo en la configuración del gobierno hondureño a través de sus respaldo público a Asfura y su anuncio de indulto al narcotraficante Juan Orlando Hernández, correligionario del aparente ganador, quien usó sus ocho años al frente de Tegucigalpa para enviar 400 toneladas de cocaína a Estados Unidos. El endoso del magnate al candidato de ultraderecha, unido a la amenaza de cortar ayudas e inversiones si no se cumplen sus deseos, tiene una influencia inestimable en Honduras debido a factores como la labor colonizadora de las iglesias evangélicas (a las cuales se adscribe alrededor de la mitad de la población), la casi extinta Usaid y las organizaciones no gubernamentales estadunidenses; la gran dependencia de las remesas enviadas por los migrantes, o la histórica presencia de tropas de la superpotencia, sumada al factor de intimidación del despliegue militar estadunidense en el Caribe y dirigido, en lo inmediato, en contra de Venezuela.
En suma, Trump ha cosechado un éxito más en la imposición de regímenes dóciles en América Latina y el Caribe, pero no parece que el pueblo hondureño vaya a recibir a cambio nada más que el acelerado saqueo de sus recursos naturales, el regreso de la violencia de Estado contra campesinos, ambientalistas y otros disidentes, y una pérdida catastrófica de soberanía. (La Jornada, Editorial, p. 2)
Festeja resistencia contra autoridades migratorias de EU
Celebramos la resistencia que crece en Estados Unidos contra el ICE y su ataque a migrantes. En ciudades como Chicago la población se organiza en acciones colectivas con silbatos y patrullajes para oponerse a las redadas, persiguiendo, bloqueando y expulsando al ICE de sus barrios. Apoyan legalmente, asisten a la niñez, dotan vivienda a quienes son criminalizados por “el delito” de trabajar. La resistencia crece en Charlotte, Carolina del Norte, y Nueva Orleans. Se unen a las acciones sindicatos como el United Electrical Workers Local 150. Exhiben en videos la violencia y racismo policiaco. Se manifiestan frente al campos de detención como el Alcatraz de los caimanes, realizan vigilias, boicotean a Starbucks y Home Depot que apoyan al ICE. (Pablo Moctezuma Barragán, La Jornada, Editorial, p. 2)
Humor negro
Ya no sorprende el humor negro, por decir lo menos, de la Oficina de Migración y Aduanas (CBP, por sus siglas en inglés), dependiente del Departamento de Seguridad Interior, de Kristi Noem. Y es que, por qué no, quiso aprovechar que ayer fue Cyber Monday (día de ofertas para compras por internet), y presumió que la app CBP Home ofrecía a los migrantes irregulares “la mejor oferta de Cyber Monday de la temporada”, que consistía en “Vuela a tu país gratis y recibe un regalo de salida de mil dólares”… Ya ni la burla perdonan. (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 35)
Recientemente, Estados Unidos ha adoptado una nueva medida extrema en lo que suele considerar su “patio trasero” –Centroamérica, incluyendo Panamá–: revocar las visas de quienes mantienen relaciones buenas o cercanas con China. Como si fuera poco, el embajador estadunidense enPanamá declaró abiertamente que una visa estadunidense no constituye un derecho, sino un privilegio, sin el mínimo disimulo de su postura arrogante. Ante ello, el presidente panameño, José Raúl Mulino, expresó con indignación en una conferencia de prensa: “Eso no es coherente con una buena relación que yo aspiro a mantener con Estados Unidos”. La visa, salvoconducto en promocióndel intercambio de personal y en fomen-to de los lazos entre países, queda así relegada a un papel como arma de coer-ción e injerencia en manos de Estados Unidos. En esencia, se trata de una in-tentona de someter a otros países me-diante presiones políticas y económicas.
¿“Estado de derecho” o “hegemonía disfrazada de legalidad”? La emisión de visas depende, sin duda, de las leyes y regulaciones de cada país. Sin embargo, cuando esta emisión tiene como objetivo interferir en los asuntos internos de otros estados y ejercer jurisdicción de brazo largo, será un acto “ilegal” bajo la excusa del “estado de derecho”. El ar-tículo 2 de la Carta de la ONU establece: “Ninguna disposición de esta Carta autorizará a las Naciones Unidas a intervenir en los asuntos que son esencialmente de la jurisdicción interna de los estados”. Asimismo, la Declaración de Principios de Derecho Internacional, aprobada por la Asamblea General de la ONU en 1970, enfatiza: “Ningún Estado o grupo de estados tiene derecho a intervenir directa o indirectamente, y sea cual fuere el motivo, en los asuntos internos o externos de ningún otro”, y “Todo Estado tiene el derecho inalienable a elegir su sistema político, económico, social y cultural, sin injerencia en ninguna forma por parte de ningún otro Estado”. A pesar de ello, Estados Unidos interfiere en los intercambios y la cooperación normales entre China y los países centroamericanos, utilizando las visas como herramienta para obstaculizar la cooperación con China de los países concernientes, lo que menoscaba sus derechos e intereses legítimos, sabotea flagrantemente el estado de derecho internacional y el orden internacional, y revela el carácter hegemónico de la política estadunidense.
¿“Igualdad y beneficio mutuo” o “supremacía propia”? El preámbulo de la Carta de la ONU empieza reafirmando “la fe en la igualdad de derechos de las naciones grandes y pequeñas”, mientras su artículo 2 dispone: “La Organización está basada en el principio de la igualdad soberana de todos sus miembros”. Asimismo, la Declaración de Principios de Derecho Internacional de 1970 subraya: “Los propósitos de las Naciones Unidas sólo podrán realizarse si los estados disfrutan de igualdad soberana y cumplen plenamente las exigencias de este principio en sus relaciones internacionales”. Dicha de-claración ofrece una exposición más detallada sobre el principio de igualdad soberana, el cual comprende, entre otros aspectos, la igualdad jurídica de los estados, el deber de cada Estado de respetar la personalidad de los demás estados, y el deber de cada Estado de cumplir plenamente y de buena fe sus obligaciones internacionales y de vivir en paz con los demás estados. No obstante, Estados Unidos, al esgrimir a su antojo el garrote de visas, trata de hecho a Centroamérica como su “patio trasero” y recurre a su poderío nacional más fuerte para coaccionar a los países de la región a acatar sus órdenes. Esta conducta no solamente contradice la promesa de “respeto mutuo, igualdad y beneficio mutuo” que Washington hizo en la Cumbre de las Américas de 2022, y viola el principio de igualdad soberana de los estados, sino que también deteriora gravemente las normas básicas que rigen las relaciones internacionales basadas en los propósitos y principios de la Carta de la ONU.
¿“Cooperación de ganancia compartida” o “Estados Unidos primero”? La Carta de la ONU establece en su artículo 2: “Los miembros de la Organización cumplirán de buena fe las obligacio-nes contraídas por ellos de conformidad con esta Carta”. Asimismo, la Declaración de Principios de Derecho Internacional de 1970 destaca: “Los estados tienen el deber de cooperar entre sí, independientemente de las diferencias en sus sistemas políticos, económicos y sociales, en las diversas esferas de las relaciones internacionales”. Sin embargo, Estados Unidos no sólo se niega a cumplir su obligación de cooperar de buena fe, sino que también actúa de manera contraria a la razón y al espíritu del multilateralismo, imponiendo su propia voluntad por encima de las normas internacionales, recurrir a restricciones de visas para obstaculizar los intercambios y la cooperación normales entre China y los países centroamericanos. ¿Y esto qué es, si no es una actitud hegemónica?
En los años recientes, la cooperación entre China y los países centroamericanos con que ella tiene relaciones diplomáticas ha venido profundizándose. Resultados de cooperación, tales como biblioteca, estadio y centro de convenciones, han mejorado el bienestar social y contribuido al desarrollo local, mientras la cooperación en inversión y comercio ha generado más empleos y oportunidades de crecimiento para los países de la región. Gracias a ello, este “jardín de flores” de Centroamérica goza de creciente tranquilidad y prosperidad. A medida que se fortalece el desarrollo económico regional y mejoran las condiciones de vida, más centroamericanos pueden vivir y trabajar con tranquilidad y felicidad en su propia tierra, y hay mayores probabilidades de aliviar problemas estructurales como la migración irregular. Estos avances, correspondientes a los propios intereses estadunidenses, bien deberían haber sido acogidos con beneplácito por Estados Unidos. Sin embargo, las fuerzas antichinas de Estados Unidos, aferradas a intereses estrechos y miopes y a una mentalidad de guerra fría de suma cero, se obstinan en instigar a tensiones y confrontación, perturbando la paz y la tranquilidad en su vecindad, lo que no puede sino hacer sentir lástima.
En 1973, el Consejo de Seguridad de la ONU convocó una reunión en la Ciu-dad de Panamá, haciendo debates acerca del proyecto de resolución sobre la abolición del antiguo tratado del Canal y el apoyo a un nuevo convenio más jus-to y equitativo. El texto no fue aprobadodebido al veto de Estados Unidos. El en-tonces canciller panameño, Juan Anto-nio Tack, expresó con firmeza: “EstadosUnidos vetó a Panamá, pero el mundo vetó a Estados Unidos”. La historia es un espejo. Aunque el poder de la fuerza puede imponerse temporalmente, la justicia perdura en el corazón del pueblo. Sean cañoneras o visas, ¡ningún garrote puede detener la voluntad popular, ni mucho menos la corriente imparable del progreso histórico! (Lu Daxin, La Jornada, Política, p. 16)
Cerca ya de cumplir su primer año en la Casa Blanca (segundo mandato), Donald Trump ha sido en extremo exitoso, pero sólo para consolidar el desprecio de millones de personas en el mundo y, en el plano interno, de una parte muy importante del universo que votó por él en las presidenciales de noviembre de 2024. Muestra de esto último es que muchos de los llamados “latinos” que sufragaron por él en aquellas elecciones a estas alturas muestran su creciente hartazgo por el comportamiento del esperpéntico personaje que despacha en la Oficina Oval.
De acuerdo con las mediciones de noviembre de 2024, alrededor de 47 por ciento del voto “latino” favoreció a Trump (otras fuentes estiman que en realidad fue 37 por ciento), que sufragaron sin medir las consecuencias de su decisión, toda vez que ya en ejercicio de la presidencia de Estados Unidos uno de los objetivos punitivos internos del magnate naranja ha sido, precisamente, la minoría “latina”, es decir, la misma que en buena medida hizo posible que el susodicho ocupara por segunda ocasión la Casa Blanca.
De lo anterior da puntual cuenta el más reciente análisis temático del Pew Research Center (PRC, del que se toman los siguientes pasajes), el cual subraya que “los latinos se han vuelto más pesimistas desde las elecciones presidenciales de 2024. La mayoría afirma que su situación en Estados Unidos ha empeorado”. Y según avanza su mandato, ellos “son cada vez más críticos con su desempeño laboral, y las políticas migratorias y económicas de su administración, dos temas clave para los votantes latinos en las elecciones del año pasado”.
De entre los resultados de dicho análisis destacan los siguientes: 70 por ciento de los “latinos” desaprueban la forma en que Trump está manejando su trabajo como presidente; 65 por ciento desaprueban el enfoque de la administración hacia la inmigración; 61 por ciento dicen que sus políticas económicas han empeorado las condiciones económicas.
Aun así, sostiene el informe, “las opiniones de los latinos sobre Trump y su administración están profundamente divididas según cómo votaron en las elecciones de 2024: quienes lo hicieron por Trump expresan un fuerte apoyo al presidente y sus políticas, mientras quienes votaron por Kamala Harris tienen opiniones profundamente negativas. Por ejemplo, 81 por ciento de los votantes latinos de Trump aprueban el desempeño del presidente, aunque este porcentaje ha disminuido desde 93 al comienzo de su actual mandato. Mientras, casi todos los votantes latinos de Harris desaprueban al presidente. Estos patrones reflejan el sentir del público estadunidense en general”.
En materia de inmigración, Trump ha intensificado sus esfuerzos para detener y deportar a inmigrantes que residen de forma indocumentada en el país, empleando tácticas más agresivas. En las elecciones de 2024, los votantes “latinos” estuvieron entre los grupos con los mayores cambios hacia Trump desde 2016. Casi la mitad (48 por ciento) lo respaldó en 2024, frente a 36 por ciento en 2020 y 28 por ciento en 2016. “Hoy, los latinos son el segundo grupo racial o étnico más grande del país, representando a uno de cada cinco estadunidenses. También se encuentran entre los grupos demográficos de más rápido crecimiento en Estados Unidos, representando una proporción cada vez mayor de la población, el electorado y la fuerza laboral del país”.
Los “latinos” son pesimistas sobre su situación en Estados Unidos. Alrededor de dos tercios (68 por ciento) afirman que hoy es peor que hace un año, mientras 9 por ciento afirman que es mejor y 22 por ciento se mantienen prácticamente igual. “Esta es la primera vez que la mayoría de los latinos dice que su situación ha empeorado en casi dos décadas. Cuando el PRC hizo esta pregunta en 2019, al final de la primera administración de Trump, 39 por ciento dijeron que había empeorado y en 2021, 26 por ciento dijeron lo mismo. Ahora es 68 por ciento”. Sobre las políticas de Trump, 78 por ciento de los “latinos” afirman que los perjudica. (Carlos Fernández-Vega, La Jornada, Economía, p. 23)
En México hablamos de Remesas como si fueran un bloque sólido, estable, casi ritual. Cada mes celebramos o lamentamos el número que publica el Banco de México, pero pocas veces nos detenemos a pensar cómo deberíamos leerlo. Y ahí está la trampa: según la ventana de medición, la historia cambia.
Si uno observa octubre de 2025 de manera aislada, el dato parece menor: 5,635 millones de dólares, una caída anual de 1.7%. La narrativa inmediata sería: “se enfrió el envión migrante”. Pero basta mover el lente para ver otra fotografía.
En el acumulado enero–octubre, las Remesas suman 51,344 millones de dólares, un retroceso de 5.1% anual. Es un ajuste más profundo y estructural. Si el análisis fuera solo con corte mensual, se perdería la magnitud del frenón.
Y luego está la medición que casi nunca se comunica bien: los últimos 12 meses móviles. Esa visión de ciclo suaviza la estacionalidad y explica mejor la inercia real. Bajo ese criterio, el flujo acumulado es de 62 mil millones de dólares, prácticamente igual al mes previo, y todavía históricamente alto. El famoso “piso de 60 mil millones” se mantiene. Entonces, ¿se están cayendo o no? Depende y ese es el punto.
Las cifras mensuales capturan el pulso inmediato, pero son volátiles. Las cifras acumuladas muestran tendencia, pero incorporan rezagos. Y los 12 meses móviles revelan la inercia del fenómeno, pero ocultan cambios recientes. Una buena dirección pública tendría que combinar los tres lentes.
El país se acostumbró a las Remesas como amortiguador del consumo, estabilizador social y ancla macroeconómica. Pero 2025 está demostrando que ya no crecen al ritmo de años anteriores, y que el ajuste puede pasar desapercibido si solo miramos la cifra del mes. Leer las Remesas requiere la misma disciplina que la economía: el dato no vale por sí solo, vale por la ventana desde la que se observa. Hoy, las tres ventanas empiezan a contar la misma historia: no estamos ante una crisis, pero sí ante el fin de la era de crecimiento acelerado. (Iván Ramírez Villatoro, El Heraldo de México, Merk-2, p. 19)
Desde la “renuncia” de Alejandro Gertz Manero a la FGR se han publicado varios reportajes y artículos de opinión en los que se hacen recuentos de lo que hizo (y no hizo) durante 7 años como Fiscal General. Hace unos días en este diario se recordaban algunos de los principales escándalos que acompañaron el paso de Gertz Manero por la FGR. Quizás el más conocido fue el de su excuñada Laura Morán. Ella y su hija, Alejandra Cuevas Morán, fueron acusadas por el delito de homicidio por omisión de cuidados. Alejandra estuvo detenida más de 500 días en la cárcel de Santa Martha Acatitla hasta que fue absuelta y liberada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación. También está el de los 31 científicos acusados(as) de delincuencia organizada y lavado de dinero en un caso que parecía más una vendetta de la entonces directora de Conacyt que una investigación fundada. En 2024, después de 5 años, la Fiscalía perdió el caso, en definitiva, a pesar de haber intentado varias veces que el Poder Judicial abriera la investigación. De haber prosperado, estos científicos(as) habrían quedado detenidos en Almoloya de Juárez, junto con algunos de los narcotraficantes más conocidos del país. Pero a pesar de evitar la cárcel varios perdieron sus ahorros y salud, defendiéndose legalmente en un caso que el Poder Judicial determinó que no estaba sustentado.
Aunado a estos casos, la Fiscalía de Gertz dejó muchos asuntos importantes pendientes. Está el caso de las filtraciones telefónicas con Emilio Lozoya; el caso de Salvador Cienfuegos, acusado en Estados Unidos pero exonerado por la Fiscalía sin rastro de una investigación. Más recientemente está el caso del rancho Izaguirre donde la Fiscalía negó que existiera un crematorio, a pesar de los muchos indicios que apuntaban a que este lugar era usado como campo de adiestramiento de la delincuencia organizada y para desaparecer cuerpos. En su escritorio quedaron los casos de Ayotzinapa, el espionaje de Pegasus, el de OHL, el incendio en las instalaciones del INM (que dejó 40 muertos y 26 heridos), las matanzas de dos menores de edad por parte de militares en la Sierra de Sinaloa, etc.
En términos de procuración de justicia queda también un gran déficit. Importantes partes del país están contraladas por el crimen organizado. En estos lugares, los habitantes son sometidos a extorsiones, violencia en las calles y amenazas a su seguridad. Las recientes manifestaciones de transportistas en todo el país tienen como principal reclamo la falta de seguridad existente en las carreteras del país. “La corrupción y la extorsión existen por algunos elementos de Guardia Nacional, seguridad pública estatal y hasta policías municipales”, dijeron los organizadores. Hoy existen más de 150,000 personas desaparecidas en el país, los homicidios continúan en niveles alarmantes y la impunidad está por encima del 90% de los delitos cometidos.
Gertz se va de la Fiscalía dejando una institución en crisis y omisa en su función básica de procurar justicia, investigar los delitos de alto impacto que le corresponden, desmantelar organizaciones criminales o apoyar a las personas buscadoras. Todo parece indicar, además, que en su lugar quedará, de manera permanente, una incondicional del actual gobierno. No sabemos si hará o no un mejor papel, pero el contexto es preocupante. Durante la gestión de Gertz hubo un Poder Judicial que frenó los excesos en el uso político de la institución. La nueva encargada llega en un contexto donde el Poder Judicial Federal está controlado por el partido en el gobierno y debilitado en sus funciones como contrapeso, gran parte de la seguridad pública está en manos de militares, se ha ampliado la prisión preventiva y la mayoría de los estados son gobernados por Morena. No es difícil pensar que la Fiscalía seguirá siendo usada con fines políticos —ahora con menos controles, sin investigar las redes de corrupción existentes (en las que participan autoridades) y sin tener como objetivo principal atender los graves problemas de seguridad e impunidad que aquejan el país. (Catalina Pérez Correa, El Universal, Opinión, A23)
Del bisabuelo sabemos que llegó a finales del XIX, de un caserío llamado Vinaròs. Hoy es famoso por sus playas, y su comida. Pero Vicente Heroles, iletrado, salió de España por pobre, buscó nuevos horizontes. Lo acompañaba una mujer de la cual casi nada sabemos. Su apellido: Lombera. Después de varios tumbos, terminaron en Tuxpan, Veracruz. Allí él, apresurado por el hambre, decidió que podría ofrecer un servicio de barcaza para desembarcar regularmente los productos que llegaban de Europa, y que en muchas ocasiones se quedaban en los navíos porque Tuxpan, otro villorrio en ese entonces, carecía de muelle. Todos perdían. Regularidad, fue su oferta: la mercancía sería llevada a tierra a pesar del mal tiempo y de los riesgos. La correspondencia saldría de Tuxpan. Tuvo éxito en su apuesta y terminó su vida legando a sus tres hijas un pequeño patrimonio. Siempre firmó con una X.
A él siguió otro inmigrante español, Jesús Reyes, también iletrado o casi. Él llegó en plena Revolución, y se dedicó al comercio. Fue distribuidor de la Cervecería Modelo, se casó con Juana Heroles y enterró la miseria de la que también había huido. De ellos nació mi padre, al que en sus primeros años de vida le decían el Espantamuertos por la cantidad de hermanos previos que se habían perdido. Lo curaban de reumatismo encerrándolo en una jaula con abejas para que lo picaran. Nunca se quejó de ello. Ese niño, Jesús Reyes Heroles, en cuyo hogar no había un libro, nacido en 1921, salió de Tuxpan a buscar la secundaria. Se fue a Tampico, donde encontró ese espacio. Buen estudiante, lector obsesivo, tuvo que migrar otra vez a San Luis Potosí en busca de la preparatoria. Allí, de nuevo, viviría en una casa de huéspedes que, si no mal recuerdo, era de la familia Calvillo o Nava. Dos años después, a la capital.
Ingresa a la Facultad de Derecho viviendo en un sitio de horror y desayunando en el barrio chino. Allí conoce a los que serían sus amigos de por vida: Jorge Castañeda Álvarez de la Rosa, Alfonso Noriega, el Chato, Antonio Martínez Báez, distinguidísimo profesor de la facultad y muchos otros, Santiago Oñate, por ejemplo. Empecinado en avanzar consigue una beca en Buenos Aires y se lanza a estudiar su posgrado. Le dieron el adiós como si se fuera a un viaje intergaláctico, con pocas esperanzas de regresar. Cruzó los Andes con tubo de oxígeno. Del lado de mi pareja de vida, lo mismo. Un especialista en la industria de la lana, “estambre”, que fue muy exitoso. Fortuna familiar, ninguna. El otro un oficial farmacéutico que encontró trabajo de por vida en su primera incursión en la Ciudad de México. Dicen que abrió la ventana de su hotel en el centro en pleno diciembre y dijo, sí así es el invierno aquí, de aquí soy.
Del lado de mi madre lo mismo. Federico González Garza logra su título de abogado trabajando como telegrafista. Muy cercano a Madero, de hecho muchos de los documentos básicos los redactó él, tuvo que salir del país con el golpe. Estudió derecho anglosajón, mi abuela lavó ajeno. Él se acreditó ante la Barra de Nueva York y litigó en Estados Unidos. Nunca perdió la maña: “Decir señora espérola pórtico Cine Chapultepec a las 5 p.m.”, y colgaba para desesperación de mi madre, que estaba del otro lado de la bocina.
Ella lograría su licenciatura en Relaciones Internacionales en la Universidad Femenina. Fue la primera alumna y llegaría a ser vicecónsul en Nueva York. Miro para atrás y lo que veo es una palabra hoy enterrada: movilidad. Esa fantástica posibilidad de lograr, no sólo más ingresos, sino la forma de vida que desea una persona.
En el pasado la hubo. Esa posibilidad de ampliar el espectro vital a través de educación y crecimiento económico. Por séptimo año el PIB será inferior a lo que México puede y necesita. “Mitad de los mexicanos que nace pobre, morirá pobre…”, CEEY. Deserción, altísima. Sólo 28 de cada 100 que ingresa a primaria llegará a la educación superior. (Federico Reyes Heroles, Excélsior, Nacional, p. 10)
Pareciera que la fuerza de la inercia está abandonando a Nicolás Maduro. A pesar de la incertidumbre que ha acompañado las últimas semanas, todo indica que el dictador y su séquito están viviendo sus últimos días como usurpadores del poder en Venezuela. Millones de personas renuevan la esperanza de que la democracia regrese y la pesadilla termine de una vez por todas.
La presión continúa. La atención mediática no cesa. El presidente estadunidense habló por teléfono con su homólogo de Venezuela, la semana pasada en una conversación de la que no tenemos información sólida. Ni el gobierno de Estados Unidos ni el de Venezuela han comentado sobre los detalles del intercambio ni cuáles serán los pasos a seguir.
La noticia de la conversación se difunde un día después del aviso de Trump sobre que las Fuerzas Armadas “empezarán muy pronto” a “detener” a los “narcotraficantes de Venezuela” por tierra, tras las operaciones en el mar, donde Estados Unidos ha bombardeado más de 20 lanchas y matado a más de 80 personas.
En tanto, la economía venezolana continua su ruta de descenso, convirtiendo a ese país en una “fábrica de migrantes”. El país caribeño se adentra dolorosamente en el territorio ya conocido de la hiperinflación, escasez de divisas extranjeras y caída de la producción petrolera. La dictadura ha destruido el entramado económico de una nación atrapada por el apetito de Rusia, Irán y China y la incompetencia criminal de un régimen rapaz que sigue al pie de la letra las recetas caducas de la dictadura cubana.
En un informe publicado a principios de abril, economistas e investigadores de la Universidad Católica Andrés Bello, una de las más prestigiosas del país, prevén una inflación superior a 200%, una caída de 20% de las exportaciones de hidrocarburos y una contracción económica de 2.05% a finales de 2025.
“Se está dando una tormenta perfecta”, refiere el economista venezolano José Manuel Puente, profesor de economía del Instituto de Estudios Superiores de Administración y del IE-Madrid, quien estima que la situación política del país y el fraude electoral en la elección presidencial de 2024 han tenido un impacto demoledor en la economía de Venezuela.
El flujo de migrantes no ha cesado. Si bien se presentan retornos espontáneos a Venezuela, persiste la salida de personas refugiadas y migrantes que se dirigen a países vecinos y al resto del mundo. Con base en información de la Agencia de Refugiados de Naciones Unidas, la cifra ya superó los 7.9 millones a nivel mundial.
BALANCE
Venezuela se ha tornado en un asunto de gran relevancia política para Estados Unidos. Para 2023, aproximadamente 770 mil inmigrantes venezolanos vivían en esa nación, representando menos de 2% del total de 47.8 millones de inmigrantes en el país. Los inmigrantes venezolanos en Estados Unidos se encuentran concentrados especialmente en Florida, donde se han transformado en un asunto de interés electoral rumbo a las elecciones intermedias del año próximo.
Es importante recordar que la administración de Biden designó a Venezuela para el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) en 2021, permitiendo que 607 mil venezolanos estuvieran amparados por dicho mecanismo. El retorno de la administración Trump en enero de 2025 trajo cambios profundos a la política de inmigración de Estados Unidos, y en específico para los venezolanos.
Mientras escribo estas líneas, la Casa Blanca ha anunciado que el presidente estadunidense tendrá una reunión específica para hablar sobre los pasos a seguir en Venezuela. Los próximos días serán cruciales para delinear el futuro del pueblo venezolano. Pareciera que Maduro tiene los días contados. El retorno a la democracia luce inminente. (Francisco Guerrero Aguirre, Excélsior, Nacional, p. 10)
“Geoffrey Hinton ha sugerido que la inteligencia artificial debería tener un ‘instinto maternal'”, con esta cita del premio Nobel de Física y conocido como el padre de la Inteligencia Artificial empezó Sabina Berman como moderadora de la tercera ronda del foro “Mujeres en el Poder: El rumbo de México”, organizado en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2025, que este año tiene como invitado especial a Barcelona. Las panelistas, aunque ya conocían las preguntas, estaban sorprendidas por el enfoque. La senadora Amalia García hizo hincapié a propósito de la sensibilidad, la solidaridad y los sentimientos con los que se debe gobernar ante los avances de la Inteligencia Artificial. Por mi parte, tuve el honor de compartir el Panel II. México 2030: Economía global en clave femenina, junto con Liliana Melo de Sada, Tatiana Clouthier, Victoria Kühne y la moderadora, Verónica Juárez Piña.
He de decir que el tema sobre Economía me parecía harto difícil. No obstante quise hablar de un tema el cual me parece fundamental: los derechos de las trabajadoras del hogar. Su realidad laboral no coincide para nada con los cambios que se han dado en otros sectores, a pesar de la obligatoriedad, un alto porcentaje de las trabajadoras del hogar no cuenta con seguridad social ni contrato formal. Tatiana Clouthier ahondó en el tema. Más adelante, en mi última intervención, hablé de la invisibilidad de las mujeres migrantes que padecen una vulnerabilidad descomunal debido a la violencia de género, la explotación laboral y los riesgos del tránsito migratorio.
Hoy, a las 7:30 p.m. presento en la FIL, en el Salón 4, junto con Rafael Micha, la obra Las Niñas Bien, 40 años después. En el prólogo cuento cómo fue la presentación, hace cuatro décadas: “El libro que tiene usted entre sus manos se publicó hace 40 años; no obstante, han pasado cuatro décadas, me acuerdo muy bien del día de la presentación, la cual fue en el foro de la librería El Ágora. Recuerdo que la sala estaba repleta, no cabía ni un alfiler. Los presentadores eran de lujo, Elena Poniatowska, Carlos Monsiváis y don Edmundo Valadez. El primero en hablar fue Monsi, como todo el mundo llamaba al cronista: ‘Sin oponerme a la diatriba contra la burguesía que comparto con entusiasmo creo exigible un conocimiento detenido de su psicología y de sus hábitos de consumo’. Yo lo escuchaba nerviosísima, era la primera vez que presentaba un libro en el cual se publicaba la recopilación de textos periodísticos publicados en el diario La Jornada. Andrés León eligió el título de una de las crónicas: Las Niñas Bien. Confieso que al principio me opuse por completo, ‘me van a linchar’, pensé. Sin embargo, tuve que acceder, ya que las editoriales son las primeras en elegir el título que más conviene para su venta. Monsi, con su pelo ondulado y muy esponjado, seguía con su exposición: ‘…la enorme banalidad de la condición burguesa se sustenta en la complejidad del capitalismo, y en México, de la economía mixta’. Enseguida, citó la respuesta de Fitzgerald a una pregunta de Hemingway acerca de la diferencia entre los ricos y pobres: ‘la diferencia es que los ricos tienen más dinero’. Todo el mundo se rio”.
Cuarenta años después podemos decir lo mismo con un ligero matiz que hoy por hoy, los ricos tienen muchisísimo más dinero que los pobres a pesar de los programas sociales. El autor de Amor perdido continuaba con su análisis: “…la iniciativa privada es la que más critica la corrupción gubernamental no porque ignore el inmenso beneficio que ésta le aporta, sino por necesidad de equilibrio psicológico que es defensa política”. Entre la audiencia tan nutrida, me fijé que no había muchas “niñas bien”. Lo lamenté pero a la vez lo entendí. “Soy la única que me ocupo de ellas, sino fuera por mí nadie hablaría de ellas”, pensé. “… la burguesía fue afrancesada y hoy es texana porque esta clase necesita desnacionalizarse, ser otra, aquello no contaminado por la miseria por lo nacional que es fealdad física y desacierto educativo… ser ‘niña bien’ ha dejado de ser un privilegio absoluto para ser una condición cargada de dudas”.
La verdad es que sí estoy ilusionada con la presentación, después de tantos años, de la publicación de un libro que no deja de sorprenderme por sus múltiples reimpresiones y ahora espero muchas más. (Guadalupe Loaeza, Reforma, Opinión, p. 9)