UNA BUENA: el Instituto Nacional de Migración desactivó la megacaravana de migrantes que iba a Estados Unidos. La dependencia de Francisco Garduño logró el acuerdo, con lo que se resuelve una de las mayores preocupaciones de las autoridades norteamericanas.
PERO COMO en la vida nada es gratis, el gobierno mexicano tendrá que pagar el costo. De entrada, les otorgará papeles de estancia legal a 4 mil 800 personas, además de asumir la custodia de niños, adolescentes y personas de la tercera edad por medio del DIF.
EN TEORÍA, los miles de migrantes que participaban en el “Éxodo de la pobreza” aceptaron ya no ir a la frontera y, mejor, quedarse en México. Coincidentemente, ayer mismo se abrieron dos casetas más en el Puente Internacional Dos, en Coahuila; y se anunció la reapertura del Puente Internacional Uno, lo que permite pensar que los flujos comerciales y de personas podrían comenzar a regularizarse. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)
Secuestrados
El secuestro de 31 migrantes en Reynosa confirma que atravesar por algunas zonas del país por tierra es muy peligroso, más si se trata de migrantes en un país en donde el comisionado de migración, Francisco Garduño, sigue tan campante después de la muerte de 39 personas encerradas en la estación migratoria que se incendió en Ciudad Juárez… Ayer desde Colombia, el presidente Gustavo Petro confirmó que hay cuatro colombianos. Se espera que AMLO informe hoy sobre el plagio… ¿Acudirá Garduño? ¿Será? (¿Será?, 24 Horas, PÁG. 2)
Los números son simples, pero la herida es inmensa.
Han pasado 13 años y cuatro meses sin acciones efectivas del Gobierno mexicano para resolver la inseguridad ni el problema migratorio.
Desde aquel 22 de agosto de 2010, cuando el mundo se horrorizó con la masacre de 72 seres humanos en San Fernando, Tamaulipas, han pasado tres administraciones federales.
La bomba le explotó a Felipe Calderón cuando 58 hombres y 14 mujeres fueron bajados de un autobús, masacrados y sus cuerpos tirados a la intemperie a 150 kilómetros de la frontera con Estados Unidos.
El drama continuó con Enrique Peña, aunque con citas aisladas y pérdidas en páginas de periódicos o en los noticieros, y ahora resurge con 31 vidas cegadas en el ejercicio de Andrés Manuel López Obrador.
Washington ha dado una dimensión distinta a México y por ello Joe Biden envió a una delegación gorda –Antony Blinken (secretario de Estado), Alejandro Mayorkas (Seguridad Nacional) y Liz Sherwood Randall (Casa Blanca)- a abordar el tema.
Un día nada casual: el 27 de diciembre, cuando para el Gobierno estadounidense el descanso es sagrado.
Pero de algo sirvió ya. (José Ureña, 24 Horas, México, p. 5)
¿Cuándo replantearemos el Tratado de Libre Comercio con Centroamérica?, pregunté a Marcelo Ebrard en una comparecencia ante la Cámara de Diputados cuando aún era canciller. “No tenemos comercio con Centroamérica” me contestó.
Efectivamente, si comparamos el valor de nuestras exportaciones a Estados Unidos, que son equivalentes a 32 por ciento de nuestro PIB, las exportaciones a Centroamérica son nada más .6 por ciento.
Pero nuestro escaso comercio con Centroamérica no es justificación para la situación en la que se encuentra nuestra frontera.
Desde el punto de vista microeconómico, regional, el comercio de la frontera con Guatemala es muy significativo para los mexicanos que habitamos en esta región del país. Y la situación de nuestras aduanas es deplorable, impidiendo la fluidez de dicho comercio, donde ya los comerciantes que pueden optaron por el río ante los cuellos de botella que se hacen por tierra, con los miles de vehículos de carga que mensualmente exportan nuestras mercancías.
Pero desde el punto de vista macro e internacional, el fortalecimiento de nuestro comercio con Centroamérica incluye el de tránsito de vidas humanas. Se estima que este año más de 200 mil inmigrantes ilegales fueron detectados en su tránsito o semitránsito por Chiapas, rumbo al incierto e inhumano camino hacia el norte. Muchos se quedan, indocumentados, vulnerables al maltrato, a la pobreza, al crimen organizado, a la muerte temprana.
La frontera sur de México por eso tiene dimensiones universales. De derechos humanos, de legalidad, de oportunidad de ingreso para todos quienes intentan cumplir sus sueños, impulsados por la desesperación de la situación de sus países de origen.
La migración neta de Mexicanos a EU ha disminuido, pero no la de otros países en situación de pobreza.
Cada vez son más inmigrantes de países que antes no migraban a través de Chiapas, como son Venezuela y Haití.
La situación de la frontera sur de México debe ser contenida dentro de un esfuerzo internacional de contención migratoria a través de la generación de desarrollo económico en la misma frontera, que beneficie a Chiapas y Centroamérica, pero también de desarrollo de los propios países expulsantes de vidas humanas. (Patricia Armendáriz, Milenio, Al Frente, p. 3)
DE ESTO Y DE AQUELLO…
Escala el problema migrante que obligará a los gobiernos de México y Estados Unidos a asumir nuevas y más estrictas medidas, acordadas en la reciente reunión de funcionarios de EU con el Presidente López Obrador, ante el riesgo de que se pierda el control de esa grave situación, lo que sería catastrófica para ambos países.
Se redobla la búsqueda de los 31 migrantes secuestrados que iban en un autobús en la carretera Reynosa-Matamoros, el sábado pasado, que fue interceptado por un grupo armado. La Secretaría de Seguridad del Gobierno federal se sumó a esa tarea emprendida por la Fiscalía de Tamaulipas. (Francisco Cárdenas Cruz, La Razón, México, p. 5)
Bajo el microscopio
Empezamos este 2024 con buenas noticias: California se convierte en el primer estado de EU en ofrecer atención médica gratuita para todos los migrantes irregulares de bajos recursos. Entró en vigor una nueva ley que permitirá a los indocumentados de 26 a 49 años de edad que tengan ingresos bajos, puedan acceder a una cobertura médica completa. De acuerdo con estadísticas, el mayor numero de personas de origen mexicano reside en California.
Muchos migrantes descuidan su salud porque no tienen dinero para atenderse cuando están trabajando de manera ilegal en EU. Esto será, sin lugar a duda, un boomerang que impactará positivamente a México, porque cuando los connacionales regresan al país, ya tienen enfermedades avanzadas y muy costosas, que impactan financieramente al sistema de salud mexicano. (Ruth Rodríguez, Excélsior, Nacional, p. 5)
Siempre habrá motivos para festejar un año nuevo y el 2024 no será la excepción. Cada 1 de enero a todos nos nace la esperanza de un nuevo inicio. Durante mis andanzas en Estados Unidos conformando comités migrantes y promoviendo el voto en el extranjero, conocí a Raúl y a su hermano Javier, originarios de Guerrero.
Ellos mantienen una costumbre que aprendieron desde niños: heredarse la ropa que usaban. De pequeños, Raúl y Javier compartían todo, ya que de esa manera ayudaban a sus padres a soportar la maltrecha economía familiar, sobre todo en las fiestas de fin de año. Camisas desgastadas, pantalones parchados y zapatos con hoyos en las suelas… Todo lo intercambiaron en alguna etapa de su niñez.
Actualmente, Raúl y Javier trabajan en una empresa de construcción en Chicago y, gracias a que siempre han buscado un nuevo comienzo, ya coordinan flotillas de trabajadores que construyen edificios en la “ciudad de los vientos”. Raúl y Javier, así como todos los mexicanos que radican en el extranjero, hoy festejan el año nuevo lejos de su tierra, pero con una nueva esperanza en sus corazones: saben que este 2024 pueden ayudar a corregir el rumbo de México con su participación, porque han construido lo más importante que tenemos los mexicanos: lazos de hermandad que trascienden fronteras.
El 2023 fue un año muy complicado por varios sucesos que convulsionaron no sólo a las relaciones diplomáticas globales sino a aspectos muy importantes como la migración. Por ejemplo, el resurgimiento del conflicto armado entre Israel y Palestina prendió las alarmas a nivel internacional, ampliando drásticamente el número de personas que solicitaron refugió en otros países. (No olvidemos que, al mismo tiempo, en Rusia y Ucrania viven su propio infierno bélico que ha obligado a que millones de personas escapen de esta cruda realidad.) O qué podemos decir de los estragos provocados por la naturaleza como el huracán Otis que desbastó parte del estado de Guerrero, sobre todo al Puerto de Acapulco.
Este huracán generó una migración interna en México poco vista en nuestro país, además, motivó la solidaridad de nuestros paisanos que ayudaron con sus remesas a la reconstrucción de su tierra. Finalmente, no podemos dejar de hablar de las caravanas migrantes provenientes de Centro y Sudamérica, las cuales son cada vez más numerosas y han agravado como nunca antes la situación migratoria en la frontera entre Estados Unidos y nuestro país.
Ante este panorama, ¿qué hicieron en el 2023 los gobiernos de Estados Unidos y México para atender la migración? Joe Biden no logró empujar el tema migratorio en las prioridades legislativas de su país, mientras que las iniciativas de reformas migratorias que se discutían en el Congreso, y que ayudarían a millones de dreamers y trabajadores agrícolas, quedaron fuera del presupuesto para el 2023. Por su parte, en México se recortó 26% el presupuesto para la atención de mexicanos en el extranjero. (Esta reducción afectó a la asistencia consular, a través de la cual nuestros paisanos que viven sobre todo en Estados Unidos acceden a matriculas, pasaportes, actas de nacimiento, así como orientación laboral, judicial y para obtener la credencial del INE.)
Si a esta tibieza de Biden y López Obrador, enmarcada con apenas unas cuantas llamadas telefónicas para “atender” el tema migratorio, le sumamos la dureza con la que los estados de Florida y Texas han empujado dos de las leyes más duras en la Unión Americana que criminalizan a los migrantes, podemos entender un poco la cruda realidad a la que se enfrentan nuestros paisanos.
No obstante a este difícil panorama, el 2024 es un nuevo inicio y la esperanza de tener un mejor país en el que nuestros paisanos que radican en el extranjero sean uno de sus pilares más fuertes, renace también en el “estado 33”. Me explico. La precandidata a la presidencia de la república, Xóchitl Gálvez Ruiz, ha visitado a nuestros paisanos que radican en Estados Unidos y en su mensaje les ha hablado de que nuestro país es una nación de 170 millones de mexicanos dividida sólo por un río y que es imperante sumarlos a la visión de un gran proyecto.
En este sentido, el 18 de diciembre de 2023 en el marco de la conmemoración del Día Internacional del Migrante, presentamos el libro México: La gran nación transnacional. En el prólogo de este libro, Xóchitl Gálvez nos dice que “es hora de construir un proyecto basado en el amor, en el entendimiento y en el bien común”. Y los millones de mexicanos en el extranjero son parte del “proyecto”.
El 2023 se fue y con él cinco años de incertidumbre, temor y rabia provocada por la cerrazón de un gobierno federal que no camina. Hoy el clamor generalizado en nuestro país es el de construir puentes que nos ayuden a recuperar la hermandad. La misma que Raúl y Javier viven desde niños y que todos los mexicanos la hemos vivido desde nuestra propia realidad. Es momento de participar desde cualquier rincón en el mundo que nos encontremos y comenzar a corregir el rumbo de México.
Somos un país que vive y sufre los efectos de la migración en todas sus vertientes y su efecto lo vemos en cada aspecto social. Nuestros paisanos son, indudablemente, parte de la gran nación transnacional mexicana y levantan la mano para hacer que su sudor diario se traduzca en el cambio histórico que, estoy seguro, provocaremos en México a partir del próximo 2 de junio de este 2024. (Juan Hernández, El Sol de México, Análisis, p. 9)
El año viejo se fue en un abrir y cerrar de ojos y dejó grandes retos para trabajar para el nuevo que llega. Es importante hacer una evaluación de los doce meses que se fueron de lo “bueno, lo malo, lo feo y los retos” que dejó en a nivel individual, familiar, con el estado, con el país y con el mundo y cómo quedó la hoja de balance. En el planeta, nos sorprendió el mortífero conflicto armado entre Rusia y Ucrania, y la guerra entre Israel y Hamas, que, en conjunto, han dejado miles de muertos a la fecha. Las altas temperaturas nos dejaron a la humanidad como pollos rostizados, pero, sobre todo, anunciaron que el cambio climático difícilmente tendrá revés. Argentina eligió al polémico ultra derechista y amante de los tríos sexuales Milei como su presidente, dejando claro que hará reformas extremas nunca antes vistas (no se sabe si serán para peor).
En México el problema migratorio se ha exacerbado, imposibilitando al gobierno encontrar una buena solución ante este fenómeno. Prueba de ello fue a inicio del año cuando se incendió una estación migratoria en Cd. Juárez, Chihuahua, dejando 40 muertos. Posteriormente, 27 trabajadores de un “call center” de Zapopan, Jalisco desaparecieron, develando una red de corrupción, delitos e impunidad en el país. El IMSS demostró que es más peligroso subirse a un elevador de alguno de sus hospitales, a esperar meses para una cita con doctor medicamentos.
En Acapulco, el huracán Otis dejó un precedente histórico de desastre, que tardará años para volver a la “normalidad”. Por todo el país hubo marchas y protestas por la distribución de los nuevos libros de texto que para varios fueron recalcados de “comunistas y liberales”. Chihuahua fue un estado que le salió el “tiro por la culata” al prohibir su distribución e improvisar la educación básica, con folletos mal hechos. En lo electoral, las campañas para elección de presidenta este 2024 están más definidas por el desaliento que por la emoción. Expresiones como: Que no robe, que no mienta, que escuche son las mas repetidas, a sabiendas que probablemente eso no sucederá. Tristemente, la pigmentación de la piel, el código postal y apellido de una persona continúa definiendo quién sí tiene privilegios y quienes no.
En la familia, como de costumbre le aseguro que hubo muchos conflictos, pero si imperó el diálogo, el respeto, la empatía y la no violencia para solucionarlos, probablemente les unió más a sus seres queridos y aprendió que aún en la adversidad, el amor puede por sobre todo. A nivel personal, sólo una introspección le dará una respuesta de los logros y objetivos que se cumplieron, y del grado de satisfacción que tiene en este momento consigo mismo y con la vida.
No podremos hacer mucho por el mundo externo, pero si comenzamos con uno mismo, podremos ser personas que construyamos puentes en lugar de odios. Dejemos de pensar tanto en nosotros mismos; tomemos iniciativa para hacer algo por el bienestar de los demás y deja huella. Un alma en paz no hace maldades. Einstein dijo que el problema del hombre no estaba en la bomba atómica, sino en su corazón. Nuestras acciones trascienden de nosotros y si trabajamos en nuestro bienestar, lo estaremos haciendo por el de los demás también. Quizá no fue el mejor año, pero si hicimos todo lo que estuvo a nuestro alance para mejorar, fuimos exitosos. Que la ilusión por un nuevo año no sea como la trampa de un mago, sino una afirmación de que todo, siempre, estará mejor. (Flor Yáñez, El Sol de México, Análisis, p. 11)
El gobierno del presidente Joe Biden ha pedido a la Corte Suprema federal que permita a los agentes de la Patrulla Fronteriza cortar el alambre de púas que Texas instaló en la frontera entre Estados Unidos y México, en tanto continúa el litigio sobre estas barreras.
El gobernador texano, Greg Abbott, dispuso la instalación de kilómetros de alambradas para impedir el paso de migrantes, mientras la administración demócrata argumenta que en realidad éstas dificultan las tareas de la Patrulla. En los hechos, las cercas punzocortantes han tenido un efecto muy limitado en frenar el ingreso de personas desesperadas por asentarse en ese país, pero sí se han convertido en trampas donde quedan enganchadas sus escasas pertenencias y han dejado desgarradoras imágenes de familias intentando cruzarlas con niños y bebés.
Las cercas forman parte del pulso permanente de Abbott contra Biden. El ultraderechista ha usado el tema migratorio para azuzar a las bases republicanas y mantener un incesante golpeteo político en el que acusa a Biden de promover la invasión del país por parte de personas calificadas de ilegales por el discurso xenofóbico y racista.
La postura de Abbott se basa en premisas completamente falsas y violatorias de la ley: es simplemente insostenible que el gobierno federal dé facilidades a la inmigración irregular, pues en 2023 quintuplicó las deportaciones respecto al año anterior; es un ultraje llamar ilegales a los seres humanos, ya que lo ilegal es, si acaso, su situación migratoria, no ellos; y cada medida que toma para hacer imposible la vida de las personas en tránsito es ilegal, pues las normas estadunidenses otorgan la facultad de controlar las fronteras de manera exclusiva a la Casa Blanca.
Aunque lo anterior es conocido por toda la clase política de ese país, el mandatario texano ha podido seguir adelante con sus razias antimigrantes gracias a jueces carentes de escrúpulos, quienes anteponen sus preferencias ideológicas a la ley. La migración no es el único terreno en que se registra la complicidad de administraciones republicanas y juzgadores afines para desafiar las leyes.
Ayer mismo, un tribunal de apelaciones dio la razón a Texas y a dos asociaciones médicas ultraconservadoras en su rechazo a una directriz federal que ordenaba al personal sanitario realizar un aborto cuando sea necesario para estabilizar a una paciente con una urgencia médica. Es decir, que los galenos fundamentalistas podrán dejar morir a una mujer, poniendo sus creencias por encima de la vida femenina.
En suma, en la actualidad estadunidense basta con el apoyo de un juez reaccionario para habilitar políticas fascistas y pasar por encima de cualquier derecho humano. Este escenario exhibe la profunda disfuncionalidad institucional de la superpotencia, causada en buena parte por la obsesión de mantener intacta una Constitución redactada hace casi dos siglos y medio por individuos que defendían posturas tan inmorales como la esclavitud. Si a esta inoperancia de las instituciones se suma la determinación de los personajes de la extrema derecha para extralimitarse en sus funciones por motivos electoreros e ideológicos, la consecuencia lógica es la ruptura del federalismo y la formación de zonas grises donde las leyes quedan suspendidas de facto. En dichas condiciones, el Ejecutivo federal queda sometido a una impotencia casi total, incapaz de cumplir con sus tareas elementales y obligado a respetar decisiones de los gobiernos estatales sin importar cuán injustas, crueles y a todas luces contrarias a los derechos humanos sean. (Editorial, La Jornada, p. 2)
México se enfrenta nuevamente a un proceso electoral simultáneo con el de Estados Unidos esto acontece de vez en vez, esto sucedió en el año 2000, con Bush que le gano a Al – Gore, en esa ocasión el presidente Fox resultó ganador; en 2012 el presidente Obama fue reelecto y en México asumió la presidencia Enrique Peña Nieto.
Este año el presidente Joe Biden buscará la reelección, en un complicado proceso en donde los republicanos aún no definen a su candidato, entre los contendientes estarán el expresidente Trump, el gobernador de Texas Greg Abbott, y el gobernador de Florida Ron De Santis. Esto plantea un escenario difícil que requiere ser analizado con detenimiento, ya que las definiciones que se realicen serán claves para la convivencia bilateral y afectará sin duda el desempeño de la economía mexicana.
Esta coincidencia tendrá un fuerte impacto en la campaña presidencial de México, ya que los candidatos mexicanos tendrán que definir su posición de manera clara sobre la relación bilateral y no podrán abstraerse de tomar una definición sobre los conflictos que Estados Unidos ha estado apoyando en el mundo como es el caso de la guerra de Ucrania que se ha prolongado y que no se ve resolución a la vista, y también tendrán que definir su posición sobre el conflicto de Israel y la guerra con Hamas, no son temas que podrán eludir, tendrán que definir su posición lo que marcará su posición sobre la política exterior del país.
Para México sin lugar a duda la relación es estratégica y cada vez más cercana, la interconexión de las actividades económicas ha sido creciente con la política de nearshoring. Durante septiembre del 2023 se alcanzó un nivel máximo de envíos hacia Estados Unidos: 82.7% de las exportaciones mexicanas fueron a nuestro vecino del norte, de esta forma el comercio de México con Estados Unidos continúa con su racha positiva, y al mismo tiempo somos más sensibles a los ciclos que enfrente su economía.
En la relación bilateral existen multiplicidad de problemas, sin embargo, existen dos que se han convertido en problema estratégicos la migración y el complicado problema del tráfico de armas que alimenta a los carteles de la droga y fortalece a estos grupos de delincuentes. Sobre la migración será necesario llegar a un acuerdo para evitar el conflicto. En los últimos años esta situación se ha complicado, por diversas circunstancias, entre otras porque el gobierno estadounidense ha sido incapaz de diseñar una estrategia de mediano plazo y esto ha dado como resultado una escalada en los conflictos fronterizos.
El ejercicio más exitoso en materia de migración ha sido el de las visas H-2A que permite que empleadores o agentes estadounidenses que cumplen con requisitos reglamentarios específicos contraten a mexicanos para llenar puestos de empleos temporales en la agricultura.
El procedimiento es que un empleador, o un agente estadounidense según descrito en la reglamentación, o una asociación estadounidense de productores agrícolas denominada como un empleador conjunto, deben presentar el Formulario I-129, Petición de Trabajador No Inmigrante a nombre del posible empleado. Esto ha servido para que los trabajadores agrícolas de México puedan viajar hacia Estados Unidos sin problema. El 17 de noviembre de 2023, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el Departamento del Trabajo (DOL) publicaron una regla final temporal conjunta que aumenta la cantidad máxima (límite) de visas de no inmigrante H-2B en hasta 64,716 visas adicionales para todo el año fiscal 2024.
Esta ampliación de visas requerirá de una coordinación muy precisa para que efectivamente se usen las visas, este será uno de los puntos de debate en la campaña estadounidense. Sin embargo, estas visas no son exclusivas para México, sino que se otorgan a otras nacionalidades, el próximo gobierno tendrá que buscar que se amplie para migrantes de la región y con ello se reduzca el flujo de migrantes indocumentados. Esto no será fácil ya que varias fuerzas en Estados Unidos claman por limitarlas y en su lugar sacan leyes para restringir la migración y sugieren incluso deportaciones masivas como es el caso de la Ley Abbot.
Estamos en una encrucijada en la relación de Estados Unidos y México, tenemos que motivar al gobierno estadounidense a que valore la relación bilateral en otro nivel y establezca límites reales al tráfico de armas, que ordene la frontera no como un campo de batalla, sino como un esquema de convivencia entre dos países que mantienen una amplia relación comercial. No serán fáciles estos meses, se percibe que la campaña presidencial en Estados Unidos utilizará en extenso los problemas de la migración.
De esta forma la campaña será escena de posiciones extremas por parte de las diferentes fuerzas políticas. Esperamos que México sea constructivo y con nuevas ideas para generar una relación más estable, que sea mas acorde con la relación de nearshoring que propugna el gobierno estadounidense, pero que es necesario aterrizar en todos los planos no solo el discursivo. (Clemente Ruiz Durán, El Financiero, Economía, p. 8)
La conciencia se alimenta de información. En enero de 2007 sabíamos muy poco sobre el costo humano de la guerra contra el narco iniciada un mes antes por Felipe Calderón. Eso cambió cuando Reforma ideó el ejecutómetro.
Empezaba 2007 cuando el director editorial René Delgado se reunió con Jésica Zermeño, una joven analista del Centro de Información de Reforma. Le comentó que el gobierno federal informaba poquísimo sobre el número de muertos. Le pidió contarlos en periódicos y consultar a las decenas de corresponsales en todo el país. Durante varios meses la periodista hizo un registro manual.
El domingo 17 de junio de 2007 Reforma dedicó 10 páginas del suplemento Enfoque al primer ejecutómetro. En el primer semestre del calderonato hubo 1,270 homicidios. A partir de entonces el ejecutómetro informó semanalmente durante varios años sobre una sangría que se convirtió en torrente: hace unas semanas la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana informó que en el primer semestre de 2023 hubo 15,122 asesinatos.
En 2007 inició el forcejeo entre Reforma y otros medios con la Presidencia sobre la cuantía y la metodología de homicidios, desapariciones y otros delitos. En una larga conversación, el director general editorial hasta 2018, Lázaro Ríos, me detalló algunos de los “muchos problemas” que tuvo con Calderón y Enrique Peña Nieto a causa del ejecutómetro. Les disgustaba que un diario independiente contradijera la historia oficial y alimentara al coro crítico de la estrategia gubernamental.
Un directivo del Grupo Reforma, que pidió mantenerse en el anonimato, me confió que el funcionario más agresivo era el poderoso secretario de Seguridad Genaro García Luna. Cuando pedía mesura o silencio adoptaba un tono meloso e invocaba a una dolida patria y a un gobierno necesitado de la solidaridad de los medios. En otras ocasiones adoptaba un tono altanero y majadero e insinuaba que habría consecuencias sobre el diario si informaban, por ejemplo, cómo intentaron secuestrarlo en Tres Marías los sicarios de un cártel.
Otros pensaban diferente. A principios de 2011 el vocero del gobierno federal, Alejandro Poiré, presentó una base de datos de los homicidios imputables al crimen organizado. Es más relevante lo hecho por el director de Análisis Social de la Presidencia, Tomislav Lendo: contrastó los ejecutómetros semanales de Reforma con sus encuestas de opinión pública, también semanales, sobre el desempeño de Calderón.
En un riguroso ensayo, incluido por Yolanda Meyenberg en su libro Estrategias de comunicación presidencial en México (2019), Lendo encontró una relación directa entre las noticias sobre la violencia y la caída de la aprobación al Presidente. Según sus cálculos, “el 65% de la disminución del apoyo público al presidente en el manejo de la seguridad se explica por los asesinatos relacionados con el crimen organizado reportados por la prensa”.
El ejecutómetro alimentó una visión crítica sobre la estrategia gubernamental pero también influyó en reformas para informar con mayor precisión. Así nacieron las cifras periódicas y las encuestas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) y del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Se podrá criticar la estrategia federal, pero se utilizan cifras de ese sector porque se les tiene confianza.
Transparentar la información también era una forma de reaccionar a la indignación social alimentada por masacres como la de migrantes en San Fernando, Tamaulipas (abril, 2011) o la que propició las marchas y caravanas del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad encabezadas por Javier Sicilia, Emilio Álvarez Icaza y Julián LeBarón a partir de mayo de 2011.
A partir de junio de 2011 la PGR compiló una Base de Datos de Personas Desaparecidas, el gobierno de Calderón la ocultó; pero el Washington Post obtuvo una copia y en noviembre de 2012 nos enteramos de que había más de 25 mil. El viernes pasado el registro de la CNB estaba en 113,789 personas desaparecidas y/o no localizadas. Una tragedia.
Seguirá la disputa sobre las cifras de homicidios y desaparecidos. La prensa, los activistas y los académicos independientes seguirán haciendo sus propios cálculos; aunque se irriten algunos gobernantes.
Diagnóstico deficiente, estrategia incompetente.
Colaboraron Dulce Alicia Torres Hernández y Jorge Araujo. (Sergio Aguayo, Reforma, Opinión, p. 9)
Secuestro de migrantes

(Rictus, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 31)