Opinión Migración 030224

Rozones

Gira caliente en el frío NY

Se calentaron los ánimos en las trincheras de la oposición y de la 4T a propósito de la gira que realiza por el frío Nueva York, la precandidata Xóchitl Gálvez. Y es que por el lado de los primeros fue un grupo de personas afines a Morena el que buscó cercar a la hidalguense y haciendo gala de no poca frontalidad registrar en video lo que en las benditas redes luego se difundió como “repudio de migrantes”. Pero resulta que cuando el dirigente de Morena, Mario Delgado, se subió a esa ola, se acabó trenzando en un debate con Ildefonso Guajardo, de la campaña de Gálvez, quien a propósito de los números de migración le recetó: “Desde el inicio del gobierno de Morena (la migración) se ha disparado gracias a la violencia que ustedes han solapado. Y por cierto, hay un testigo protegido por el FBI en USA de apellido Carmona que te manda saludar…” ¿Qué tal la calentada?. (Rozones, La Razón, LA DOS, p. 2)

Migrantes en tiempo de elecciones mundiales

Un cuarto de la población mundial tendrá elecciones en 2024 y vemos que el tema de la migración es maltratado. Estados Unidos, México, India y los europeos ponen mucho dinero en campañas políticas y poco para los migrantes.

Dos miles de millones de votantes son un jugoso banquete, en 60 países, en el año de mayores elecciones de la historia. Coincide que en estas naciones se habla de las masas migrantes como una amenaza. Ellos no son prioridad en los presupuestos que discuten los candidatos.

La mayoría de las personas que salen de su patria tienen dos motivaciones, acceder a la clase media y tener una vida segura. ¿Por qué los políticos alrededor del mundo no dan importancia a esos dos temas? La razón es simple, las personas que se mueven o las que van llegando no votan, entonces no tienen gran influencia política.

El Foro Económico Mundial ha identificado entre los mayores riesgos globales a países con elecciones y problemas migratorios. México es el riesgo número 6, Estados Unidos el 34 y Reino Unido (votaciones en 2025), el 11. Lo que estas 3 naciones comparten, además de migrantes, es que tienen millones de dólares con campañas políticas y consignas para frenar a los migrantes y muy pocos fondos para protegerlos.

México recibió más de 67 mil millones de dólares en remesas (2023), dinero que no se ha visto reflejado en más asistencia legal, médica y humanitaria para los mexicanos en el exterior. Hasta el momento, ningún partido político ha incluido en sus propuestas promover una ley con asignación de un porcentaje del PIB para la protección de los migrantes.

En India los migrantes son llamados los votantes invisibles, pues envían remesas gigantescas a casa, pero no definen las elecciones. Los trabajadores indios rompieron el record en 2023, mandando 125 mil millones de dólares (Banco Mundial). Empero, los 32 millones de indios en el exterior influyen muy poco políticamente en India y donde trabajan, Emiratos Árabes, Singapur, Reino Unido o Estados Unidos. Irónicamente, varios de los políticos de origen indio en estos países proponen políticas “antimigrantes”.

La Unión Europea renovará su parlamento en medio del drama migratorio y la necesidad de extranjeros calificados. 5 millones de migrantes y refugiados de Medio Oriente -en especial sirios- esperan en Turquía. Buscan destinos europeos lejos de la guerra, la inseguridad y acceder a lo que se considera una vida de clase media: empleo estable, educación de calidad y servicios médicos amplios.

Pero el debate general es que la calidad de vida es para los europeos y sólo los derechos humanos son para los migrantes. Además, existe un riesgo de que los partidos políticos antiextranjeros y antimigrantes aumenten su poder en las siguientes elecciones europeas.

De nuevo, no es rentable para los políticos promover recursos importantes para los migrantes, porque tendrían que quitar esos billetes de temas de las personas que sí votan. Para México, los migrantes que se fueron no votan, para Estados Unidos, los indocumentados tampoco. En Reino Unido o EU, los extranjeros que adquieren derechos políticos cambian sus intereses. Notamos como los migrantes son poco influyentes, mandan mucho dinero a casa y reciben muy poco de regreso. (Horacio Saavedra, El Universal, Opinión, p. A17)

México SA

Paisanos, una vez más // Récord en remesas // Supera 63 mil mdd

Contundente la contribución de los paisanos a la economía nacional y, desde luego, al bienestar de sus familias: sólo en el año que recién concluyó inyectaron más de 63 mil millones de dólares en remesas, monto 7.6 por ciento superior al registrado en 2022, que significó una cantidad 2.4 veces superior respecto al ingreso por exportación petrolera en 2023.

Las beneficiarias directas e inmediatas de esos recursos son alrededor de 11 millones de familias mexicanas (que, en promedio, agrupan a 44 millones de personas), las que a su vez respectivamente derraman sus percepciones en la economía nacional, estimulando y contribuyendo así a que el aparato económico, y el consecuente impacto social, se mueva para bien.

En el balance del último quinquenio –del gobierno de López Obrador– la captación de divisas por medio de remesas enviadas por los paisanos acumuló más de 250 mil millones de dólares (incluidos los años de la pandemia), equivalentes a cerca de 20 por ciento del producto interno bruto. Para dar un punto de comparación, por exportación petrolera en igual periodo ingresaron a las arcas nacionales alrededor de 120 mil millones de billetes verdes.

La Jornada (Braulio Carbajal y Julio Gutiérrez) lo reseñó así: las remesas acumularon 10 años de crecimiento continuo y en 2023 impusieron récord. De acuerdo con el Banco de México, por este concepto ingresaron al país 63 mil 312 millones de dólares, cantidad 7.6 por ciento superior a los 58 mil 867 millones de dólares reportados en 2022. La cifra anual sin precedente se consolidó gracias a los 5 mil 489 millones de dólares que se registraron en diciembre, monto que implicó un crecimiento de 2.1 por ciento frente a lo recibido en igual mes del año previo.

Algo más: con fines comparativos, el monto de remesas que llegó el país en 2023 supera en más de 50 por ciento los 42 mil millones de inversión extranjera directa que calculan organismos privados e internacionales. También es superior a las exportaciones agroalimentarias, que según previsiones rondarán 55 mil millones de dólares en 2023 (entre enero y noviembre se ubican en 47 mil millones). Más atrás quedaron otras fuentes importantes de divisas, como las exportaciones petroleras o el turismo, con 30 mil millones al cierre de noviembre. De esta forma, las transferencias internacionales que recibe México, principalmente de connacionales en Estados Unidos, se consolidan como la principal fuente de divisas. El esfuerzo de los paisanos es inconmensurable, especialmente para beneficiar a sus familias y, de paso, fortalecer la economía nacional.

Como parte de lo anterior, sobresale que la migración indocumentada en Estados Unidos se redujo hasta 2021, de acuerdo con el Pew Research Center, respecto del máximo registrado en 2012. La población de inmigrantes no autorizados en este país alcanzó 10.5 millones en 2021; se trata de un aumento modesto con respecto a 2019, pero casi idéntico al de 2017, pero menor a los 12.2 millones de 2012. Sin embargo, las nuevas estimaciones no reflejan los cambios que se han producido desde que las detenciones y expulsiones de migrantes a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México comenzaron a aumentar en marzo de 2021. Desde entonces, los encuentros con migrantes en la frontera han alcanzado niveles históricos”.

El Pew Research Center aporta los siguientes elementos: el país de nacimiento más común de inmigrantes indocumentados es México. Sin embargo, esa población se redujo en 900 mil personas de 2017 a 2021; hubo aumentos de inmigrantes indocumentados de casi todas las demás regiones del mundo: América Central, Sur y Caribe, Asia, Europa y África subsahariana. Sólo Florida y Washington experimentaron aumentos en sus poblaciones de inmigrantes indocumentados, mientras California y Nevada experimentaron disminuciones. En todos los demás estados se mantuvieron sin cambios. En 2021, el 4.6 por ciento de los trabajadores en Estados Unidos eran inmigrantes indocumentados, prácticamente igual a la proporción de 2017.

Sin embargo, el Pew reconoce que a partir de 2021 los encuentros con migrantes en la frontera han alcanzado niveles históricos, y escalará mientras no se concreten acuerdos bilaterales y algunos más.

Las rebanadas del pastel

Los argentinos sufren cada día más por dos esquizoides (asesorados por un sinnúmero de dementes): uno, instalado en la Casa Rosada, que pretende matarlos por hambre; y otra, que despacha en el Ministerio de Seguridad, que quiere acabar con ellos a golpe de bala, y ese par no oculta el placer que les provoca. (Carlos Fernández-Vega, La Jornada, Economía, p. 16)

Trump, Biden y dos postales desde Dachau

1 Corrían finales de 2016, Trump ganaba (inesperadamente) la presidencia de Estados Unidos y yo siguiendo y haciendo (bit.ly/3ui9ZsD) comentarios al respecto –todo en medio de predominantes comparaciones históricas de que viene el nuevo Hitler, fascista, que igual que los nazis va a construir los campos–, hacía igual un descubrimiento peculiar: una postal de mi abuelo, Longin (del cual heredé el segundo nombre), que se le permitió mandar a mis bisabuelos en 1942 desde Dachau, uno de los primeros y más grandes campos de concentración nazis (véase: bit.ly/480sBLy).

  1. Acabó allí arrestado en 1940 como parte de una gran acción represiva de la Gestapo local de Łódź (Litzmannstadt) contra los jóvenes polacos. Construido en 1933 en un pueblo cerca de Múnich, Dachau era un experimento crucial para la expansión de l’univers concentrationnaire nazi sirviendo primero para enemigos políticos y judíos alemanes para crear un clima de terror y (aun) forzarlos a emigrar. Al estallar la guerra se volvió un campo polaco, siendo estos el más numeroso grupo étnico allí.
  1. Por alguna razón, la postal nunca llegó a sus destinatarios –aunque sus papás sí han vuelto a ver a mi abuelo que sobrevivió seis años y fue liberado en Dachau por las tropas estadunidenses– y hoy está en una colección de la Universidad McMaster en Canadá. No sé si había otras, nunca las he visto entre los papeles familiares; pero en aquel momento su descubrimiento me sirvió tanto para reconectar con una historia que conocía, pero de la que no se hablaba mucho, como para pensar en Trump.
  1. ¿De veras el nuevo presidente –conocido por su retórica xenófoba y antinmigrante– iba a construir nuevo Dachau o nuevo Auschwitz en la frontera con México? ¿De veras eran los mexicanos, como insistía el eminente antropólogo Marshall Sahlins, los judíos de Trump? (bit.ly/3ufos8T). Me quedé pensando qué habría pensado mi abuelo de estas comparaciones.
  1. Murió en 1987 –por colapso de pulmones, consecuencia de seudoexperimentos médicos nazis para la Luftwaffe con presiones altas y bajas que simulaban el vuelo (bit.ly/3uhpfGk)– y yo tuve una sola conversación con él al respecto. En esencia, su tema era el perdón y olvido, una cuestión muy discutida en la literatura sobre el Holocausto con dos famosos escritores-sobrevivientes, Primo Levi y Jean Améry representando polos opuestos: Levi abogaba por perdonar a los verdugos, Améry decía que esto era imposible. Mi abuelo pensaba igual que Améry. Esto no tiene perdón, me dijo.
  1. De allí, igual habría dicho que lo de Dachau era incomparable (siendo la comparabilidad o no, otro tema recurrente respecto a Holocausto y/o el nazismo). Pero el punto de hacer las analogías históricas no es buscar dos situaciones idénticas, algo de por sí imposible, o argumentar que lo son (algo puede ser horroroso sin ser otro Holocausto), sino alertar sobre los peligros y abusos del poder, de modo que –y esa sería mi posición– si Auschwitz o Dachau no sirven para defender a los más débiles (los migrantes, los refugiados, los colonizados), ¿entonces para qué sirven?
  1. Trump al final tuvo sus campos: sus centros migratorios sí eran comparables a los campos de concentración. No a Dachau o Auschwitz, pero sí, por ejemplo, a los campos transitorios franceses para los españoles republicanos y refugiados judío-alemanes/austriacos que tenían que huir de Hitler y acabaron tratados como indeseados (wapo.st/49h0MzG).
  1. Así, los nuevos planes de Trump de construir campos de detención gigantes, una nueva prohibición musulmana y expulsiones masivas de migrantes (wapo.st/3FWshSD) me hicieron acordar de una segunda postal que si encontré (después) en los papeles familiares y que sí llegó a Łódź desde Dachau a sus destinatarios en… 1972, cuando mi abuelo se fue a visitar el ex campo (sic). La veo como un gesto de burla de un sobreviviente de sus torturadores nazis y sus herederos: El clima es magnífico, escribía, la temperatura es alta y los precios también (véase: bit.ly/3Umfj9b).
  1. Pero esta vez, más que en Trump, esta postal me hizo pensar en Biden que nos iba a salvar de las atrocidades del Trump-Hitler, pero que dio seguimiento a las mismas políticas migratorias y mantuvo los mismos centros de detención que nadie ya −sobre todo desde el centro liberal− comparaba a campos de concentración ni decía que por ello Biden era un fascista. Biden, que está a punto de implementar la más restrictiva legislación antiinmigrante desde hace décadas (Trump, a pesar de su retórica, nunca logró implementar nada). En 2023, en la frontera murieron 143 migrantes, una cifra récord. ¿Si Trump por su retórica era un Hitler, disculpen la ingenuidad, quién por sus acciones sería Biden?
  1. El que nos iba a llevar a la Tercera Guerra Mundial (Trump) no metió a Estados Unidos a ninguna guerra imperial y con Biden estamos en la segunda. Según él, las imágenes del ataque de Hamas a Israel, eran comparables al Holocausto, un historia que, como aseguraba, había estudiado llevando a su familia a Dachau en 2015, para que sus hijos y nietos comprendieran por qué no se puede negar la carnicería (cbsn.ws/3QABzKd). Palabras sorprendentes de alguien que financia y asiste a (¿comparable con qué?, uno podría preguntar) la carnicería y el genocidio en Gaza, consecuencia directa de la distorsión de la memoria de Auschwitz que acabó protegiendo a los poderosos. Trump es horrible, pero Biden, que obviamente no aprendió nada de su visita a Dachau, es igualmente peor y sus acciones en la frontera y en Gaza, en palabras de mi abuelo (liberado por los GI), simplemente no tienen perdón. (Maciek Longin Wisniewski, La Jornada, Opinión, p. 13)

CARTONES

Cartón 03 febrero1

(Gregorio, Excélsior, Nacional, p. 10)

Cartón 03 febrero2

(Llera, Excélsior, Nacional, p. 10)

Cartón 03 febrero3

(FER, El Universal, Opinión, p. A17)