Opinión Migración 030325

Sacapuntas

En espera de buenas noticias

Buen entendimiento de trabajo y una relación de confianza ha construido el canciller Juan Ramón de la Fuente con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, lo que ha permitido avanzar en los temas que interesan a sus gobiernos, tanto en materia de seguridad y de migración, pero también sobre los asuntos comerciales binacionales, como los aranceles. Por eso se esperan buenas noticias en las próximas horas, nos dicen desde la Secretaría de Relaciones Exteriores. (Sacapuntas, El Heraldo de México, La 2, p. 2)

¿Será?

“¡Ahí viene el lobo!”

La insistencia de los aranceles de Trump, a partir de mañana para México y Canadá resonó ayer (otra vez), a pesar de los líderes de la delincuencia organizada trasladados a Estados Unidos y la contención de migrantes, antes de llegar al norte mexicano; hoy será un día definitivo, porque conociendo al presidente estadounidense, sus amenazas pueden cambiar de un momento a otro… Así que a esperar, dicen que el tic-tac de reloj de hoy sonará como el detonador de una bomba económica que afectaría incluso a los consumidores gringos. ¿Será? (¿Será?, 24 Horas, PÁG. 2)

Dinero

En los tiempos recientes México fue convertido en el paraíso del narco con la protección de políticos de distintos niveles y jueces, magistrados y ministros. La expulsión de 29 mafiosos al infierno de las cárceles de Estados Unidos cimbró su estructura, marca un antes y un desde ahora. Se halló un camino para transferirlos sin un proceso de deportación, fueron declarados como lo que son: un peligro para la seguridad nacional. El hampa ha sido responsable de la muerte violenta de más de medio millón de personas en los pasados tres sexenios, de negocios incendiados, familias y empresarios extorsionados, caminos minados. Si buscamos un símbolo de este horror lo podemos hallar en los cuerpos decapitados de sus víctimas o sus rivales.

Frontera sellada

Algo está comenzando a cambiar para bien. Llegaron con pocos meses de diferencia a las presidencias de sus respectivos países Claudia Sheinbaum y Donald Trump. El estadunidense presiona para detener el tráfico de fentanilo y la migración ilegal; la mandataria mexicana defiende la soberanía pero no a los traficantes de drogas. Se están generando acuerdos en materia de economía y seguridad. Uno de ellos es excepcional: 10 mil soldados de México y 9 mil de Estados Unidos están sellando la frontera norte. Si el gobierno mexicano entregó a 29 mafiosos, por reciprocidad Trump debería ordenar la aprehensión de sus cómplices en Estados Unidos, los personajes que han venido ganando miles de millones de dólares desde la oscuridad. (Enrique Galván Ochoa, La Jornada, Política, p. 6)

La presión y los resultados

Es probable que, fiel a su estilo, Donald Trump estire la liga una vez más tratando de obtener resultados mayores de la acción directa del gobierno de México y difiera de la aplicación de aranceles. Ya lo veremos. Pero no hay manera de que desestime tres elementos:

  1. a) El enorme esfuerzo que el gobierno mexicano ha hecho por dar resultados en el frente de la seguridad y en la contención de la migración.

  1. b) El encarrilamiento de una acción conjunta entre los dos gobiernos, que se deriva de las reuniones de alto nivel.

  1. c) La entrega a la justicia americana de la aristocracia criminal mexicana sin restricciones ni papeleos. Una especie de Puerto Mariel benigno.

La presión directa ejercida con la amenaza de los aranceles ha generado resultados impresionantes. Me parece oportuno reconocer que son relevantes en dos marcadores diferentes. El primero es el desempeño gubernamental. Queda claro que hay un liderazgo en la Secretaría de Seguridad y que un profesional ha tomado las riendas de la estrategia. Después de un sexenio en donde la titularidad estuvo en manos de políticos, hoy está un técnico que conoce el oficio y por tanto puede dar resultados con rotundidad. Según las estimaciones del propio gobierno mexicano, los golpes a las estructuras criminales han tenido un impacto económico superior a los 300 mil millones de pesos. Esta cifra es casi el doble del programa de infraestructura que anunció el secretario Esteva (170 mil millones). Han destruido narcolaboratorios, cuya existencia antes se negaba, y ha habido múltiples detenciones. No hay manera de regatear el esfuerzo y tampoco la eficiencia. En el ecosistema de la 4T, dominado por las lealtades políticas de la improvisación (la “chambonería”), desplegada en casi todas las áreas del ejercicio gubernamental, ha sido la norma y por tanto este desempeño contrasta favorablemente. Hemos visto que, desde la confección de leyes, que tienen que irse retocando sobre la marcha para enmendar los errores, hasta la edificación de infraestructura mal planeada y nunca terminada, el que una Secretaría muestre capacidad ejecutiva es digno de encomio.

El segundo marcador es político. Es digno de aplauso el gesto resolutivo de la presidenta de expulsar a un paquete de criminales de diversas generaciones sin precedente en la historia de la cooperación entre los dos países. No puede regatearse el mérito, ya que las resistencias internas de los gobiernos han sido muy frecuentes. Un ejemplo: en el último tramo del gobierno de Fox, se congelaron las extradiciones y sólo en 2007 encontramos una determinación parecida a la que en 2025 muestra Sheinbaum.

La presidenta pone su parte en la balanza y paga una factura interna, pues la eficiencia de su Secretaría y su determinación para extraditar dejan mal parada a la administración anterior que en materia de seguridad si algo hizo, lo hizo mal, y sólo enredó el discurso de las causas y los consabidos abrazos con una incapacidad de ir al fondo del asunto. No lo dirán públicamente porque los dos secretarios de AMLO hoy están en posiciones relevantes, pero allí están los hechos. El gobernador de Sinaloa ha quedado en paños menores y por lo tanto no hay manera de no ver aquí un corte definitivo con la estrategia del gobierno anterior en esta materia.

En contención migratoria, el planteamiento de Sheinbaum es similar al de 2019 y muy probablemente se mantenga la militarización de las fronteras. Queda por definir qué van a hacer con el control de las aduanas que en México han demostrado ser una enorme coladera. ¿Van a permitir una inspección conjunta a fin de transparentar ante los vecinos que el trabajo de inspeccionar carga y cortar las líneas de abasto del fentanilo es una prioridad del gobierno mexicano? Me parece que es una forma muy útil de construir confianza. (Leonardo Curzio, El Universal, Opinión, p. A17)

Historias de NegoCEOs / El plan antiaranceles de México

Los funcionarios del gobierno de Claudia Sheinbaum están seguros sobre un tema respecto a Estados Unidos: que las amenazas de aranceles de Donald Trump son ciertas y que, incluso a costa de las empresas y consumidores estadounidenses, el impulsivo presidente está dispuesto a aplicarlos para mostrar su poder.

Por eso el gobierno mexicano está haciendo todo lo posible –y lo inimaginable– para congraciarse con Trump. La semana pasada, la presidenta Sheinbaum envió a Washington DC a sus principales secretarios a negociar la no imposición de aranceles. Omar García Harfuch, Marcelo Ebrard, Juan Ramón de la Fuente y Rogelio Ramírez de la O se reunieron con sus contrapartes en la capital de Estados Unidos.

El resultado de dichas reuniones, si bien no se ha revelado por completo, fue positivo en términos generales y apunta a la aplicación de aranceles selectivos, es decir solamente a algunos productos y con una tasa mucho menor a la de 25% anunciada por Trump. En Palacio Nacional hay una buena expectativa para que este martes –el día límite que fijó Estados Unidos–, si acaso, se confirmen tarifas comerciales al acero, el aluminio, los semiconductores y a algunos otros componentes de vehículos que se fabrican en México y se envían al mercado estadounidense. La tasa que se espera es de 10%.

Lo que quisiera México es que las negociaciones, para las cuales se han enviado a miles de efectivos a las fronteras norte y sur del país a contener la migración; se han decomisado grandes cargamentos de fentanilo y armas; se han detenido a decenas de generadores de violencia; y se han extraditado a 29 narcotraficantes de alto perfil, es que no se aplicaran aranceles, pero reconocen que eso sería un fracaso para Trump, de manera que habrá algunos productos que sí serán gravados.

Este domingo, el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, reiteró que los aranceles a Canadá y México entrarán en vigor el martes, tal como estaba previsto, y que será el presidente Trump quien determine a qué productos y en qué nivel.

No obstante, también reconoció que tanto México como Canadá han “hecho un trabajo razonable” para proteger sus fronteras con Estados Unidos. “El presidente está pensando en este momento cómo exactamente quiere actuar con México y Canadá. El martes habrá aranceles. Exactamente cuáles son, vamos a dejar que el presidente y su equipo negocien”, dijo en una entrevista de televisión.

En las mesas de negociación está también la aplicación de aranceles a China por parte de México y Canadá, en un porcentaje similar al impuesto por Estados Unidos. Igualmente, se mantiene la posibilidad de que ambos países renuncien al Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP), como se reveló en este espacio hace un par de semanas.

Este lunes, o el martes, se prevé que haya una nueva llamada entre los mandatarios de los tres países. En el caso de México, parte de los acuerdos que se hicieron la semana pasada en Washington DC es que la presidenta Sheinbaum y el presidente Trump tengan una nueva conversación en la que se anuncie una extensión de las negociaciones o bien la imposición de aranceles a algunos productos, con la promesa de revisarlos en algunas semanas o meses.

La ofrenda de enviar a 29 narcotraficantes, entre ellos Rafael Caro Quintero, el “capo de capos”, a Estados Unidos, es muy grande, de manera que el gobierno de Trump podrá presumir que su país ha triunfado sobre México y que se van frenar el tráfico de fentanilo y otras drogas.

El triunfo para México será una nueva llamada, el aplazamiento y reducción de la aplicación de los aranceles, y otras buenas referencias de Trump a Claudia Sheinbaum.

Hasta el momento, ese es el plan antiaranceles de México. Las negociaciones, sin embargo, se mantienen y sigue siendo impredecible el final de éstas, sobre todo por lo errático –políticamente hablando– que se ha mostrado el presidente estadounidense.

 

Posdata 1

Es un hecho. A partir de este lunes entrará en vigor el acuerdo que el gobierno firmó con los gasolineros para establecer un precio máximo de 24 pesos por litro de gasolina regular, con una duración inicial de seis meses.

La secretaria de Energía, Luz Elena González, y la propia presidenta, han dicho que no se trata de un control de precios, sino de una estrategia conjunta entre el gobierno y empresarios del sector. Sin embargo, parece lo primero, porque si la administración actual quisiera que bajara el precio del combustible, podría hacerlo mediante el cobro del IEPS.

 

Posdata 2

Los anuncios de inversiones por parte de empresas de capital estadounidense, como The Home Depot, Netflix y Astrazeneca, por mencionar algunas, han sido importantes para mantener la confianza de empresas extranjeras en el país, sobre todo las de Estados Unidos.

No obstante, estas empresas no son las que van a ser afectadas con los aranceles que busca imponer Estados Unidos. Una verdadera muestra de confianza por parte de las compañías extranjeras sería que alguna de las tres grandes de Detroit –las automotrices Ford, GM y Stellantis– confirmen sus inversiones o anuncien nuevas en el país. Quizá eso se logre después de las negociaciones que tendrán algún resultado este martes. El problema es que luego viene la revisión –o renegociación– del TMEC, en 2026.

 

Posdata 3

La edición 32 del Abierto Mexicano de Tenis cerró después de una semana redonda que inició con una exitosa exhibición en una cancha flotante sobre la bahía de Santa Lucía.

El ganador fue el checo Tomas Machac, quien venció en dos sets al español Alejandro Davidovich. Con este evento deportivo internacional Acapulco cerró el mes de febrero con una ocupación hotelera del 81%, una muy buena noticia para el puerto que lleva desde la temporada vacacional de invierno con un alto número de visitantes.

Tanto los empresarios como el gobierno que encabeza Evelyn Salgado han unido esfuerzos para la recuperación del destino turístico. (Mario Maldonado, El Universal, Nación, p. A9)

Nosotros ya no somos los mismos

En las últimas entregas de este diario, que tienen los lunes como fecha hebdomadaria, esta columneta ha dedicado sus ganas, y a veces hasta sus opiniones, a relatar de manera sencilla y coloquial, qué pasa con la riqueza que producimos diariamente los habitantes de este país y, por supuesto también, los que por desgracia, nacidos entre nosotros, están las más de las veces y al margen de su voluntad, fuera de nuestro territorio; sin embargo, a ellos, nuestro territorio, material y anímico no los ha abandonado jamás.

Veamos estas palabritas convertidas en cifras: a principios de este mes, como suele ser su costumbre, Braulio Carbajal nos dio una noticia de asombro y reflexión: Salarios de migrantes en Estados Unidos durante 2024 sumaron 373 mil 726 millones de dólares. Este aumento representó 9.6 por ciento a la suma salarial del año anterior, que fue de 340 mil 903 millones. (Ya más adelante veremos cómo se distribuyen, para bien de los ciudadanos estadunidenses, estas cantidades húmedas por los sudores del trabajo excepcionalmente eficaz de los migrantes mexicanos). En un detalle muy indicador de otro tema por demás interesante y de innegable actualidad, nos agrega don Braulio la siguiente información: del total de salarios pagados a migrantes mexicanos, la división por géneros fue la siguiente: 264 mil 844 millones de dólares fueron obtenidos por trabajadores del sexo masculino y 108 mil 882 por mujeres. Esta clasificación implica otra más: 61.8 por ciento de este ingreso correspondió a trabajadores mexicanos sin residencia y, de los cuales 64.6 por ciento son hombres y 54.8 por ciento mujeres.

La AFP de Nueva York, nos da a conocer que los inmigrantes mexicanos que son indocumentados, pagaron al fisco mil 700 millones de dólares de impuestos en 2022, y que cada millón de migrantes sin papeles aportaron, 8 mil 900 millones de dólares a los servicios públicos (información del Instituto de Política Fiscal y Política Económica de Estados Unidos). Me perdonan tanto entrecomillado, pero no creo que cambiar la redacción pueda contribuir a la mejor comprensión de estos tan robustos, por veraces, argumentos. Estos datos nos pueden permitir otras comparaciones tan verificables como decidoras de una realidad no suficientemente divulgada y por lo mismo conocida: su contribución fiscal se elevaría por permisos de trabajo a 136 mil 900 millones de dólares anuales. Nos agrega Marco Guzmán, analista principal del ya mencionado Instituto de Política Fiscal y Política Económica: más de un tercio de lo que pagan los migrantes se dedica a financiar los sistemas de pensiones (seguridad social) y el médico público (Medicare), de los cuales ellos están excluidos.

Apenas el 27 de enero pasado, Julio Gutiérrez nos proporcionó información generada por el instituto que hemos venido citando, donde nos describe las diversas cargas impositivas que los trabajadores inmigrantes e indocumentados deben pagar al margen de su situación migratoria o séase que, para estos menesteres, los seres humanos inexistentes, cobran vida por tratarse de una materia contante y sonante.

Pero veamos el resumen que nos dio a conocer don Julio Gutiérrez: impuesto federal sobre el ingreso: 19 mil 500 millones de dólares. Impuestos federales de seguro social: 32 mil 300 millones. Impuestos estatales y locales: 37 mil 300 millones. Otros impuestos federales: 7 mil 600 millones.

Gran total de contribuciones impositivas por parte de inmigrantes indocumentados en 2022, 96 mil 700 millones.

¿Tendría que aclararlo? El sueño americano no es gratuito. (Ortiz Tejeda, La Jornada, Política, p. 10)

Juegos de Poder / Réquiem al Estado de derecho mexicano

Ni los mexicanos ni los extranjeros respetan nuestro Estado de derecho.

La ley ya ni siquiera es indicativa, como solía suceder en México, mucho menos obligatoria. Cada vez estamos peor.

El gobierno se ha inventado oscuras disposiciones de la Ley de Seguridad Nacional para expulsar y no extraditar a 29 criminales de la peor ralea a Estados Unidos pisoteando, así, todos sus derechos.

Mi intención no es defender a estos delincuentes. Lo que sí defiendo son los derechos que les otorga la ley mexicana. Éstos deben respetarse hasta al ser más despreciable de nuestra sociedad. Eso es lo que nos protege a todos los demás y nos hace vivir civilizadamente. Si el Estado puede violentar las reglas con Rafael Caro Quintero porque así le conviene políticamente, mañana puede hacer lo mismo conmigo, con usted o con quien se le pegue en gana.

El gobierno de Sheinbaum envió a Estados Unidos a 29 delincuentes relacionados con el crimen organizado. Todo para quedar bien con el presidente Trump, quien está amenazando al país con imponer aranceles esta semana. Si París mereció una misa, la continuación del libre comercio con el vecino del norte merece pisotear los derechos de amparo, debido proceso judicial y extradición de los detenidos. Total, nadie los quiere aquí y nadie se atreverá a defenderlos.

Al revés, muchos aplaudirán el gesto. Algunos hasta se quitarán el sombrero frente al gobierno de Sheinbaum argumentando que fue una buena jugada diplomática. Que se joda el Estado de derecho.

Total, ya lo vimos antes.

Autoridades de Estados Unidos vinieron a México, secuestraron al legendario Mayo Zambada, lo trasladaron sin documentos migratorios a su sagrado territorio y lo arrestaron ahí. Ya comenzaron a procesarlo judicialmente y han amenazado con imponerle la pena de muerte. Como no lo extraditó el vecino del sur, sí le podrían administrar la letal inyección.

Uy, y cómo se enojó y pataleó el gobierno mexicano, tanto el de AMLO como de Sheinbaum porque los estadunidenses no respetaron la soberanía nacional y pisotearon el Estado de derecho de México.

Con la noticia de que Sheinbaum hizo exactamente lo mismo.

Agarró a 29 criminales, los puso en aviones separados, los “expulsó” del país siendo ciudadanos mexicanos y los dejó en territorio estadunidense. Como no los extraditaron, podrían estar sujetos a la pena de muerte. Los fiscales del vecino del norte ya anunciaron que así lo buscarán para Rafael Caro Quintero.

Insisto, mi objetivo no es defender a estos asesinos, secuestradores, extorsionadores y corruptores. Previo juicio donde se demuestre su culpabilidad, por mí que se pudran en la cárcel. No que los maten porque, en lo personal, estoy en contra de la pena capital.

Lo peor del caso es que Estados Unidos ni siquiera agradeció el gesto de la “expulsión” de los 29 criminales. Ahora quieren que les manden políticos que han estado relacionados con la delincuencia organizada.

A unos días de la “expulsión” y de otra fecha fatal de entrada de supuestos aranceles, no queda clara la utilidad del envío de los 29 reos entre quienes se encuentran “peces gordos” como el propio Caro, Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, hermano de El Señor de los Cielos y Miguel Ángel Treviño Morales, alias Z40, exlíder de Los Zetas y fundador del Cártel del Noreste.

Lo que sí queda claro es que el Estado de derecho en México está muerto. Ya nadie lo respeta.

Porque todo esto se da en el contexto de la reforma al Poder Judicial, donde las propias instituciones han desacatado resoluciones de jueces.

Bien lo dijo hace poco el ministro de la Suprema Corte Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena: “Cuando una autoridad se arroga el derecho de decidir qué resoluciones judiciales merece cumplir, no sólo viola la ley: proclama su propia infalibilidad y se coloca por encima del orden jurídico que dice defender”. Y sentenció: “Cada vez que una autoridad se coloca por encima del derecho, por nobles que sean sus intenciones, contribuye a la demolición del sistema que todos estamos obligados a preservar”.

Durante el sexenio de AMLO, el Estado de derecho en México se erosionó, según el Índice Global de Estado de Derecho 2024 del World Justice Project. En la última medición de 2024, nuestro país se colocó en el puesto 118 de 142 países de todo el mundo. Comparado con América Latina y el Caribe, México se posicionó en el puesto 28 de los 32 países de esta región.

Una vergüenza.

Pero no sorprende porque nuestro Estado de derecho es un cadáver que comienza a apestar. (Leo Zuckermann, Excélsior, Nacional, p. 11)

Nueva cultura

No hay plazo que no se cumpla ni fecha que no se llegue. La semana que inicia conlleva los últimos minutos de un largo mes, en los que se definirá el futuro del país y la presidencia de Claudia Sheinbaum. A punto de cumplirse la prórroga que diera Donald Trump para subir en un 25% los aranceles a México, el equipo mexicano cruza los dedos para saber si las acciones realizadas en materia de fentanilo y migración son suficientes —aunque sea por el momento— para evitar la drástica decisión de la Casa Blanca.

El envío de 10 mil efectivos a la frontera norte, junto con un importante número de acciones que durante años estuvieron ausentes del lado mexicano. Tan sólo subrayar que, durante el informe de avances de la Estrategia Nacional de Seguridad, el secretario Omar García Harfuch indicó que del 1 de octubre al 23 de febrero fueron detenidas 13,139 personas por delitos de alto impacto. Se acabaron los famosos “abrazos” que tan desagradablemente distinguieron al periodo lopezobradorista.

El guion ha cambiado de manera drástica entre el gobierno de AMLO y el de su sucesora. Mientras aquél se empeñó en reiterar en innumerables ocasiones “que aquí no se produce fentanilo”, en los últimos meses se han “decomisado más de un millón de pastillas de fentanilo desde octubre de 2024”. Adicionalmente, el “segundo piso de la 4T” buscó congraciarse con la expulsión de 29 individuos que representan la larga presencia histórica del narcotráfico en México. Desde Rafael Caro Quintero, acusado del asesinato del integrante de la DEA Kiki Camarena, hasta familiares de las principales cabezas de los cárteles que hoy dominan amplias franjas del territorio nacional.

Dado que en el comunicado realizado por las autoridades estadunidenses no existe reconocimiento alguno a su contraparte mexicana por la citada extradición, es altamente probable que el señalamiento de que en México existe una colusión entre gobierno y narcotraficantes se mantendrá como una constante. Por esta razón, vale la pena profundizar en aquello que Trump pretende respecto a la relación bilateral.

En mi opinión, nuestros vecinos buscan redefinir la coordinación hemisférica, alinear de una forma distinta a Canadá y México, para enfilarse a enfrentar el desafío que hoy representa China. No se trata de mantener un “business as usual”, sino de modificar la inercia imperante. En el plano comercial, frenar y “regular” el crecimiento del gigante asiático, a partir de disminuir el consumo a sus productos. En materia de estupefacientes, recuperar para la DEA el control de un mercado ilícito que se le salió de las manos, que les ha matado a cientos de miles de connacionales y que, a través de los precursores, define una alianza implícita con los cárteles de la droga.

Por todo lo anterior, en materia de narcotráfico queda claro que no bastarán señales al “viejo estilo”. Es altamente probable que en los siguientes meses se exija ir más a fondo respecto a delincuentes de “cuello blanco”, que desde la política o los negocios, convivieron con la actividad criminal —hoy ya calificada como terrorista— para abrir una vertiente “altamente delicada” en la competencia geopolítica.

Por otro lado, en materia de aranceles, no creo que éstos se vayan a actualizar. En mi opinión, habrá prórroga nuevamente, pues el objetivo real es forzarnos a imponer aranceles en México a productos chinos. Cabe recordar que, recientemente, Estados Unidos perdió su posición como principal proveedor de México, con una participación de 40.1% en las importaciones totales de 2024, superado por Asia, que alcanzó 40.5 por ciento.

Más allá de esta coyuntura y la forma en que transiten las siguientes horas, ha llegado el momento de preguntarnos: ¿frente a este cambio de paradigma, puede la #SociedadHorizontal construir una cultura diferente a la que se ha desnudado frente a nuestros ojos? Considero que sí. Éste es el momento oportuno para exterminar de raíz ese intento de régimen que el caudillismo, los cacicazgos regionales, la cargada y los “cochupos” de una clase política aliada con el crimen (todas con letra C) intentaron desde el PRI, PAN y Morena edificar como futuro para México.

Claudia Sheinbaum, la primera mujer al frente del Poder Ejecutivo, tiene en sus manos la gran oportunidad de reconducir el barco, con conciencia, cooperación e, incluso, compasión, que siente las bases para una nueva cultura nacional, para una #NuevaRepública. No debe desaprovecharla. (Armando Ríos Piter, Excélsior, Nacional, p. 13)

No es normal / México en la trampa de Zelenski

El mundo observó la humillación que Zelenski sufrió en la Casa Blanca con una mezcla de vergüenza y morbo, pero México lo observó distinto.

Para nosotros el estrujante espectáculo fue una advertencia.

México está negociando con Trump, como alguna vez lo hizo Ucrania, asumiendo que puede satisfacerlo, que una vez satisfecho respetará los acuerdos y que los acuerdos impedirán la implementación de aranceles.

Pero todo lo anterior bien puede ser falso. Trump puede nunca estar satisfecho y nuestra ansiedad por satisfacerlo de inmediato puede resultar contraproducente. Estamos usando todas nuestras cartas muy rápido. En las primeras semanas de la presidencia de Trump, México ya ha extraditado a los 29 narcotraficantes más importantes del siglo y cambiado su estrategia de seguridad y migración. No veo cómo podamos continuar con ese ritmo.

Nuestros negociadores deben recordar que Estados Unidos no es el país con el que firmamos un tratado en los años noventa. Aquel país que solía creer en la globalización y el desarrollo regional como algo mutuamente beneficioso.

Ahora Estados Unidos es un país liderado por un grupo de extorsionadores mafiosos sin enemigos ni aliados. Su credo es exprimir lo más posible a quien se deje por el tiempo que se deje. Respetar a quien se tenga que respetar y desechar al resto.

Fue esta reciente transformación de Estados Unidos la que destruyó a Ucrania. Sin el Estados Unidos anterior, Ucrania no sabe sobrevivir. Nunca hizo un plan para ello.

Mi temor es que México esté cayendo en la misma trampa: diseñando una estrategia de supervivencia que consiste en satisfacer a Estados Unidos lo más rápida y eficientemente posible sin considerar que, quizá, esa relación bilateral que desesperadamente estamos tratando de rescatar ya no existe.

No queda claro que, incluso si hacemos todo lo que Trump pide, éste cumpla los acuerdos. Trump traiciona y olvida. Prueba de ello, Ucrania.

Mucho menos queda claro que los acuerdos con Trump sirvan para detener los aranceles. Hay muchas razones por las que Trump pudiera desear aranceles aun si México aumentara la seguridad y controlara la migración.

Puede quererlos para darle una victoria simbólica a su base, para aumentar la recaudación de Estados Unidos, o incluso solo para demostrar que puede hacerlo. Las razones van mucho más allá de lo que haga o deje de hacer México.

Nuestro enfoque debe estar, no en satisfacer a Trump, sino en crear un plan para cuando Trump decida tratarnos como Ucrania.

Sé que en las más altas esferas del gobierno hay quien piensa que Estados Unidos nunca nos tratará tan mal y, en cierta forma, tienen razón. México es un país más importante para Estados Unidos porque la economía de Estados Unidos depende más de nosotros.

Sin embargo, aun si no nos tratara tan mal como a Ucrania, con un poco de desdén será suficiente para darnos un duro golpe. Toca estar más preparados de lo que lo estuvo Zelenski. (Viri Ríos, Milenio, Fronteras, p. 17)

Bajo Sospecha / La extradición, un antes y un después

La extradición de 29 narcotraficantes a Estados Unidos marca una gran diferencia en la estrategia de seguridad de la Presidenta Claudia Sheinbaum a la política de su antecesor Andrés Manuel López Obrador con la política de “abrazos y no balazos”, en la cual se dejó crecer al crimen organizado de una manera desmedida.

Sheinbaum recibió el país con casi 35 por ciento del territorio nacional controlado por un crimen organizado, que además está empoderado.

Algunos analistas aseguran que la estrategia de seguridad obedece a las presiones de un Donald Trump recién llegado a la Casa Blanca, y tiene sentido, pero la estrategia hecha por la Presidenta y su gabinete de seguridad al empezar su sexenio ya venía con una línea mucho más dura en contra del crimen organizado.

Y la semana pasada, mientras en Washington DC estaba reunido el gabinete de seguridad integrado por Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, el general Ricardo Trevilla, de la Defensa Nacional, el almirante Raymundo Pedro Morales, de la Marina, y Alejandro Gertz Manero, fiscal General de la República, con el secretario de estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y de la Defensa, Pete Hegseth, se hicieron las entregas.

Muchos de los personajes fueron extraditados a Estados Unidos, han sido narcotraficantes con una larga trayectoria criminal y que, incluso, llegaban a controlar las cárceles en donde estaban recluidos.

Para Estados Unidos, que llegue a su país Rafael Caro Quintero es un gran logro. Ellos culpan a Caro Quintero de haber matado al agente Enrique Kiki Camarena en 1985 y desde entonces lo han reclamado.

Es tan significativa esta extradición, que las esposas con las que fue detenido Caro Quintero al llegar a Estados Unidos, son del agente Camarena.El hijo del agente asesinado hoy es juez y prestó las esposas para inmovilizar al famoso capo de la droga.

Rafael Caro Quintero, alias Don Rafa o el Narco de narcos, fue el líder fundador del Cártel de Guadalajara, es señalado de secuestrar, torturar y asesinar al agente de la DEA. Ya fue presentado ante la Corte de Nueva York el viernes, señalado por cuatro delitos: liderar una organización criminal, conspiración para distribuir drogas, conspiración para el lavado dinero y uso ilícito de armas.

Lo cierto es que la pena de muerte es muy difícil que se la puedan aplicar porque fueron extraditados y la ley estadounidense no lleva a la pena de muerte a algún extraditado.

Para generar terror igual y por eso utilizan decir, “fueron entregados”, pero para un hombre de esa edad, enfermo, en el estado de Nueva York y con tanta información que buscan que brinde, pareciera la pena de muerte una estrategia legal para que lleguen él y su defensa a un acuerdo de colaboración con la fiscalía.

Caro Quintero había evadido a la justicia estadounidense por más de 40 años. Estuvo en prisión desde 1985 hasta 2013, cuando salió por la puerta del penal de Puente Grande, Jalisco, a su salida se refugió en Sonora, donde formó el grupo criminal Caborca, pero de nuevo fue capturado en 2022 y enviado al Altiplano, donde había conseguido un amparo para evitar la extradición, lo cual quedó sin efecto el pasado 27 de febrero.

Otros personajes extraditados y que han sido de los más sanguinarios son Miguel Ángel Treviño Morales, alias Z-40, y Óscar Omar Treviño Morales, alias Z-42. Ambos fueron, primero Miguel Ángel y luego Óscar Omar, líderes de Los Zetas, el grupo criminal más sanguinario que hemos tenido en la historia de nuestro país.

Llevan más de una década detenidos, con acusaciones también en Estados Unidos, pero con una tan buena defensa que habían logrado amparos recurrentes para evitar su extradición.Por cierto, son los mismos abogados de El Mayo Zambada, quienes están tratando legalmente de repatriar a Zambada.

Miguel Ángel Treviño Morales, alias Z-40, ya está en Estados Unidos y comparecerá en una Corte de Washington DC, donde la fiscalía buscará que le den cadena perpetua. Fue muy fuerte como exlíder de Los Zetas y fundador del Cártel del Noreste. Inició en el Cártel del Golfo que lideraba Osiel Cárdenas, tiempo después se volvió jefe de plaza en Nuevo Laredo, pero por diferencias con este cártel, se pasó a Los Zetas. Luego, tras la muerte en 2012 de Heriberto Lazcano, El Lazca, se consolidó como jefe máximo del grupo criminal.

Su hermano también fue uno de los 29 trasladados a Estados Unidos y también podría pasar el resto de su vida en prisión, Oscar Omar Treviño Morales, alias Z-42, comparecerá al igual que su hermano en una Corte de Washington DC.

El Z-42 comenzó a liderar a Los Zetas en 2013 tras la detención de su hermano Miguel Ángel, alias el Z-40. Lo detuvieron en 2015 en San Pedro García Garza, en Nuevo León. Se le relaciona con la masacre de migrantes en San Fernando, Tamaulipas, y con el ataque al Casino Royale. La Secretaría de Seguridad lo consideraba uno de los principales generadores de violencia en Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas. Por lo pronto se ha declarado inocente ante la fiscalía.

Otro “entregado” de alto perfil es Vicente Carrillo Fuentes, alias Viceroy, comenzó a liderar el Cártel de Juárez en 1997 tras la muerte de su hermano Amado Carrillo Fuentes, El Señor de los Cielos. Al igual que Caro Quintero también compareció el viernes en Nueva York y se declaró inocente de los siete cargos que se le imputan, entre ellos: liderar una organización criminal, conspiración para distribuir drogas, conspiración para el lavado de dinero y uso ilícito de armas. Su segunda audiencia se programó para el próximo 25 de marzo.

José Ángel Canobbio Inzunza, alias El Güerito y/o El 90, recientemente detenido, apenas el 19 de febrero en Sinaloa, es el operador financiero más importante de Los Chapitos, pertenecía al círculo cercano de Iván Archivaldo Guzmán.

Este personaje es importante para las autoridades estadounidenses porque conoce a fondo la información más reciente del Cártel de Sinaloa en todas las fracciones, Mayiza y Chapitos.

Otro criminal de alto perfil es Antonio Oseguera Cervantes, alias Tony Montana, quien es hermano menor de Nemesio Oseguera Cervantes, líder y fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Era el principal operador financiero y logístico. Fue detenido en diciembre de 2022 en Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco, y según el Departamento de Tesoro de Estados Unidos se dedicaba al blanqueo de capital y narcotráfico internacional. Comparecerá ante una Corte de Washington DC y podría pasar el resto de su vida en prisión.

Es importante para las autoridades estadounidenses, porque con esta extradición, tienen bajo su control a personajes del más alto nivel en el mundo criminal, de distintos cárteles de la droga, y ahora buscarán recabar mucha información.

Por eso también detuvieron a José Guadalupe Tapia Quintero, señalado de ser un operador logístico de alto rango del Cártel de Sinaloa y vinculado a El Mayo Zambada,

Andrew Clark, alias El Dictador, acusado de tráfico de drogas y homicidio, es señalado de fungir como enlace logístico entre el Cártel Jalisco Nueva Generación y el Cártel del Pacífico.

En la lista de “entregados” también está José Jesús Méndez Vargas, alias Chango, líder y fundador de La Familia Michoacana, fue detenido en junio de 2011.

Estas extradiciones, sin duda, marcarán un antes y un después en el mundo criminal, pero también en la relación bilateral entre México y Estados Unidos. (Bibiana Belsasso, La Razón, México, p. 9)

Putinización

Tucídides entendería a dónde se dirige el mundo hoy. Bien lo describió en Diálogos de los Melíos: “Los fuertes hacen lo que pueden y los débiles sufren lo que deben”. Ése es el nuevo (des)orden internacional que Donald Trump y Vladimir Putin quieren imponernos. Un sistema en el cual los tratados no son respetados, sino dinamitados. Donde las alianzas no son fortalecidas, sino desechadas. Para los miembros de Autocracia Inc. el objetivo es amedrentar, la estrategia es humillar. Y Volodimir Zelenski cayó en la trampa que le tendieron en la Oficina Oval. El agredido es en realidad un desagradecido. El valiente es en realidad un mal vestido. Un Trump putinizado mimetizó la narrativa marcada desde Moscú.

Zelenski fue maltratado y expulsado de la Casa Blanca por una razón muy sencilla. Trump está empujando una “paz” determinada en los términos de Putin. J.D. Vance está avalando un “cese al fuego” que le permitiría a Rusia rearmarse y volver a invadir de nuevo. Para congraciarse con Putin había que zarandear a Zelenski. Para entregarle a Putin lo que quiere era necesario restarle credibilidad a un líder que en su propio país -y a lo largo de Europa- la sigue manteniendo. Por eso el imperativo de ridiculizarlo; por eso la consigna de debilitarlo. Trump no ve a Ucrania como una línea de defensa ante el imperialismo ruso en Europa del Este. Lo percibe como un país poco estratégico, poco relevante, al cual sólo apoyará si obtiene algo a cambio. Te protejo si me pagas. Te ayudo si me entregas tus minerales y te conviertes en mi colonia.

El Presidente y el vicepresidente de Estados Unidos se exhibieron tal y como son: hombres sin ética, hombres sin convicciones, bullys de barrio, bravucones que jamás han resistido una invasión, o dormido en un refugio antiaéreo o apoyado a tropas en el frente de batalla. Jamás han defendido a su país ante un agresor que secuestra a sus niños, bombardea a sus civiles, tortura a sus prisioneros de guerra y niega su derecho a existir. Jamás han padecido un “cese al fuego” violado sistemáticamente por Rusia, que además disemina propaganda y desinformación para conseguir adeptos en México. Pocas cosas tan paradójicas como presenciar a los defensores de la soberanía mexicana negándose a defender la soberanía ucraniana. Pocas cosas tan contradictorias como ver a los anti-Trumpistas convertidos en pro-Putinistas.

Como si las lecciones para México no fueran evidentes. A nuestro país no le conviene un entorno internacional regido por la ley del más fuerte, en vez de las directrices del derecho internacional. Cada vez que Trump avala a Putin, coloca a países débiles como México ante el paredón. Cada vez que Trump se comporta como un dictador delirante, nos está mandando un mensaje amenazante. Adiós a la OTAN también puede ser adiós al T-MEC. Adiós a las fronteras establecidas, también puede significar que la nuestra con Estados Unidos pueda ser ignorada por los aviones y los drones y las tropas del vecino convertido en mandamás. No es casualidad que el secretario de Defensa estadounidense haya amenazado a la presidenta Claudia Sheinbaum con incursiones militares si no cumplimos a cabalidad con lo que exige. En un mundo putinizado, México vivirá permanentemente acechado.

Lo que le ocurrió a Zelenski en la Oficina Oval podría pasarle a Sheinbaum, si en lugar de halagar al déspota, optara por corregirlo o confrontarlo. Lo sabe y por eso el doble discurso y la doble cara. Hacia adentro, la Presidenta dice que defiende la soberanía. Hacia fuera, la entrega pedazo por pedazo. Envía tropas a la frontera cuando se lo demandan; acepta la deportación de migrantes cuando se lo imponen; justifica el espionaje aéreo como una nueva forma de “colaboración” cuando se lo requieren; decomisa drogas y extradita criminales cuando es obligada a hacerlo.

He ahí el riesgo de la putinización de la política global. Cuando el fuerte hace lo que quiere, el débil tiene la opción de pelear o de plegarse. Hace unos días, Zelenski eligió lo primero, mientras Sheinbaum parece no tener más opción que lo segundo. Mientras tanto, la mayor parte de Europa entiende el riesgo de la alianza entre un Trump mercurial y un Putin imperial. Zelenski también lo sabe y por ello no pudo y no puede callar. Pero al frente de un México vulnerable, Sheinbaum fingirá que alza la voz, mientras tras bambalinas sufre el destino de los débiles. (Denise Dresser, Reforma, Opinión, p. 11)

Frenar la ultraderecha neofascista, imperativo

La historia no es lineal ni ascendente, ni mucho menos llegamos al final de la historia, como falsamente preconizaba a fines del siglo XX el ideólogo del neoliberalismo fundamentalista Francis Fukuyama. No, en el devenir dialéctico hay avances y retrocesos, conquistas de derechos sociales acompañadas de ampliación de libertades públicas, pero también regresiones brutales, pérdidas de lo ganado. Hoy el mundo, en amplias franjas territoriales, mira al pasado y amenaza con arrastrar a todos.

Derechos que se pensaba estaban ganados para siempre, como el respeto a los derechos humanos de todas las razas, de todas las naciones, de todos los estratos sociales y todos los credos, están conculcados o están en riesgo. La xenofobia antinmigrante es una bandera que aglutina voluntades perversas, erige gobiernos autocráticos y gana parlamentos arcaicos. O, cuando menos, que hace ganar a las mentes más retardatarias espacios impensables hasta hace poco.

Derechos esenciales, como el derecho de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo, ya no tienen la protección de las cartas magnas ni el resguardo de las cortes supremas de justicia en varias naciones, como ocurre desde hace algunos años en Estados Unidos, antes tierra de libertades y referente de las garantías individuales. Queda ahora a discreción de las legislaturas locales defender ese derecho fundamental o dejarlo a merced y prohibición de la ultraderecha.

El derecho a un debido proceso, que consagran varios instrumentos de derecho internacional, como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la Convención Americana sobre Derechos Humanos, ya son una simple incomodidad procedimental que algunos gobiernos de derecha transgreden, cuando se trata de inmigrantes y minorías raciales, despojados de humanidad y garantías esenciales. Pueden ser detenidos y expulsados de manera sumaria, si así lo decide alguna autoridad administrativa, de mayor o menor rango, sin ningún procedimiento jurisdiccional.

El derecho a acceder a servicios elementales de salud, seguridad social y educación, ya dejaron de ser derechos de todas las personas, aunque paguen impuestos y derechos, como ocurre ya, respecto a los inmigrantes, en algunos estados conservadores del sur de nuestro vecino del norte. Los menos es cierto, pero se comienza a normalizar lo que no es más que una actitud abiertamente xenofóbica, lesiva para los derechos humanos.

Los derechos a las preferencias personales también sufren regresiones gigantescas en algunos países de América, Asia y Europa, y ya son un estigma moral y un impedimento para acceder a posiciones directivas de gobierno y a áreas sensibles como las fuerzas armadas. También, con encono y escarnio, su derecho a una identidad específica, fuera del formato binario.

Pero vayamos por partes, en esta ola creciente de involución y fundamentalismo. Primero fue Georgia Meloni, quien en octubre de 2022 se hizo del poder en Italia, al ser nombrada primera ministra. Es la primera vez, desde que terminó la Segunda Guerra Mundial, que gobierna una constelación de fuerzas donde varios de sus miembros abiertamente admiran la obra de Mussolini, y siguen soñando con un Cuarto Reich.

Meloni se opone al aborto, la eutanasia, el matrimonio igualitario y a la familia homoparental, diciendo que las familias nucleares deben estar encabezadas exclusivamente por parejas de hombres y mujeres. Entre sus propuestas más histriónicas destaca su apoyo a un bloqueo naval para frenar la inmigración de África.

Después fue Marine Le Pen, quien al frente del Partido Agrupación Nacional fue primer lugar en la primera vuelta en las elecciones presidenciales de Francia, el 30 de junio de 2024, y que sólo pudo ser derrotada en una segunda y definitiva vuelta por Emmanuel Macron, porque hubo una amplia alianza de fuerzas moderadas y progresistas para cerrarle el paso a la ultraderecha neofascista. El discurso xenofóbico y antinmigrante fue la bandera que le permitió a Le Pen llegar tan lejos, y que la mantiene como una amenaza permanente a la democracia francesa, con una legión de seguidores que aumenta elección tras elección. Hablamos de Francia, cuna de la ilustración y de la carta universal de los derechos del hombre y el ciudadano.

Apenas el mes pasado fue Alemania, cuyo caso analizaremos en la próxima colaboración, junto con otros casos embrionarios en nuestro propio subcontinente latinoamericano.

Sólo diremos ahora que la ultraderecha avanza en el mundo y ya dio su primer paso en México. El INE ha autorizado la conformación del Movimiento Viva México, que encabeza el actor Eduardo Verástegui, proyecto conservador que aspira a constituirse en partido político y desde ahí conquistar el poder. Con ello, la extrema derecha en México ha dado un paso significativo. No es un movimiento aislado ni una agenda personal de un excéntrico mediático: es parte de la avanzada global de una corriente ultraconservadora internacional que busca impulsar una involución en la legislación y la cultura mexicanas, en materia de derechos humanos, derechos sociales y libertades individuales.

En la próxima colaboración profundizaremos con lo que ocurre en América y en otros puntos del orbe. Lo que es un hecho es que la humanidad está muy lejos de haber conquistado para siempre los valores de la libertad, la igualdad, la justicia y la democracia ilustrada. Mucho menos cuando se trata de los que emigran, y que son criminalizados sólo por buscar mejores condiciones de vida. (José Murat, La Jornada, Política, p. 12)

Las decisiones políticas

En la coyuntura política actual el Estado mexicano y su gobierno muestran una fuerza sobresaliente que le permite tomar decisiones relativamente autónomas frente al país más poderoso del occidente (Estados Unidos).

La vinculación del gobierno federal con las mayorías sociales, los gobiernos estatales y municipales, el Poder Legislativo (federal y local) se encuentra tan firme, que sólo una mentalidad miope y distraída puede ignorar y ­desconocerla.

De hecho, los grandes empresarios del país también se han convencido de la fuerza que el movimiento de transformación ya tiene. Sin grandes aspavientos son aliados de un régimen que dejó de permitirles controlar las decisiones de las políticas públicas, pero los reconoce como socios en el proyecto económico de la República.

México nunca ha cuestionado ni puesto en duda la compleja relación geográfica con Estados Unidos. Frente al expansionismo estadunidense antiguo y moderno, nuestro país ha vivido muchos momentos trágicos y dolorosos por esa vecindad.

La gran diferencia con el pasado reciente es que hoy existen dos procesos que modifican la relación vecinal: México es un país en proceso acelerado de ser autosuficiente en el manejo y explotación de materias primas fundamentales, como el petróleo y la electricidad. Se promueve como nunca un programa de autosuficiencia alimentaria y, en segundo lugar, la corrupción gubernamental que debilitó a múltiples presidentes mexicanos frente a sus análogos se está controlando de forma admirable en los altos niveles del poder. Eso es fundamental para entender las firmes decisiones políticas de Claudia Sheinbaum en estos días. Además, la pronta renovación democrática de todo el Poder Judicial fortalecerá y renovará las estructuras institucionales del ­Estado.

Existe un peligro real de que la administración que encabeza Donald Trump se encamine a una gran confrontación no sólo con el gobierno mexicano, sino también con casi todos los demás países, donde se destaca China. La obsesión de superar su déficit comercial planetario incrementando de manera unilateral las tarifas arancelarias es demostración de que la otrora gran fuerza global se está debilitando frente a un mundo y modelo multilateral que no puede desaparecer sólo por el enorme egoísmo del presidente estadunidense.

A diferencia de otras épocas, desde 2018 México busca que la relación bilateral con Estados Unidos se conduzca con apego al respeto mutuo, la cooperación para el desarrollo y la solución negociada a problemas comunes, como el tráfico de armas, de drogas y la migración. Hoy día, los factores que debilitaron históricamente a nuestro país frente al gigante vecino se están combatiendo: el abandono del campo, los mecanismos de redistribución y movilidad social, la inseguridad, la violencia. Los resultados son positivos como lo presentan regularmente los expertos de Inegi.

Lo más desfavorable en la relación contemporánea con Estados Unidos fue la ausencia de decisiones políticas libres, independientes, firmes y consensuadas. Presidentes como Zedillo, Fox, Calderón o Peña Nieto utilizaron su posición privilegiada sólo para recibir de nuestros vecinos migajas en la política migratoria, pues nunca tuvieron un proyecto independiente para generar empleos y condiciones de vida digna para atraer o detener en nuestro país a quienes huyeron de la marginación, desigualdad o pobreza extrema. La movilización social que están desarrollando los migrantes en suelo estadunidense nos confirman que ya son una fuerza económica y política sorprendentemente activa. De seguro, en muy poco tiempo tendrán mayores espacios de representación, como sucede con la minoría negra. En varias entidades de Estados Unidos el trabajo migrante supera a la paranoia y racismo de los sectores más conservadores. La migración es una necesidad imprescindible en términos sociológicos.

La decisión de levantar una fábrica o cualquier negocio en un determinado lugar depende, por supuesto, de muchos factores, entre los cuales se cuentan los sueldos comparativos, los impuestos, los costos del transporte, la mano de obra especial y calificada. México está recibiendo inversión extranjera de gobiernos y capitales extranjeros por tener esas y otras condiciones insuperables: un gobierno legal y legítimo que tiene respeto a la pluralidad y al afianzamiento de la democracia.

Los propósitos del gobierno mexicano en su difícil relación con Trump han sido suficientemente explicados y bien valorados dentro y fuera del país. Las decisiones políticas de Trump pueden orientar a nuestro vecino a una inestabilidad interna inapropiada pero apetecible para más de uno. (Álvaro Arreola Ayala, La Jornada, Política, p. 14)

CARTONES

En capilla

En capilla

(Xolo, 24 Horas, Página 2)

Planes de Emergencia

Planes de Emergencia

(Obi, Reforma, Opinión, p. 10)

Siempre la carta bajo la manga

Siempre la carta bajo la manga

(Kemchs, El Universal, Opinión, p. 16)

Nuestro socio

Nuestro socio

(Gregorio, Excélsior, Nacional, p. 12)