En este espacio he denunciado un sinfín de veces cómo en México, con la ‘4T’, vivimos una justicia selectiva y hoy les traigo una prueba más: Francisco Garduño, el todavía director del INM, está acusado por omisión, el mismo delito que Rosario Robles, que no merecía prisión preventiva.
Y mientras a ella el juez de consigna Delgadillo Padierna la metió a la cárcel por tres años, argumentando que se podía escapar por sus cargos, puestos y responsabilidades, a Garduño lo dejaron en libertad.
A Rosario le hicieron un juicio político y hasta la inhabilitaron y a Garduño… nada. ¡Así como lo están leyendo! Sigue en su cargo, a pesar de estar vinculado a proceso por la muerte de 40 migrantes, y todos en la ‘4T’ felices y contentos. (Lourdes Mendoza, El Financiero, Nacional, p. 39)
Propuesta de Solalinde, congelada
Nos cuentan que aquella frase de que el presidente López Obrador “es un profeta”, no es más que un intento desesperado del padre Alejandro Solalinde para que el inquilino de Palacio Nacional acepte su propuesta de desaparecer el Instituto Nacional de Migración. Y es que, nos dicen, el mandatario bateó diplomáticamente esa ocurrencia del cura de la 4T.
De Hoyos, en la frontera
Hablando de aspirantes presidenciales, el opositor Gustavo de Hoyos lanzó un llamado a construir una verdadera alianza entre México y EU. Lo hizo desde el muro fronterizo, en Tijuana, donde convocó a vernos como socios y no adversarios, sobre todo en temas de migración, empleos, comercio y libre tránsito de personas. (El Heraldo de México, La dos, p. 2)
Una buena y otra mala
En el tema de la migración de Estados Unidos emanaron dos noticias: una buena y otra mala.
La buena es que el día 11 de este mes concluye la vigencia del Título 42 que incluye medidas draconianas para expulsar migrantes con el pretexto de los riesgos de la pandemia. La expulsión sin miramientos colocó a México en una situación muy compleja ya que tuvo de atender un problema mayúsculo que no generó.
La noticia mala es que muchos migrantes piensan que se abre la oportunidad de cruzar con más facilidad a territorio norteamericano y comienzan a concentrarse en la frontera mexicana. Ante eso, el gobierno de Joe Biden anunció el arribo a la zona de 1,500 efectivos militares. Son soldados en activo, no reservistas.
De modo que hay un mensaje de retención violenta que pondrá a prueba la relación bilateral que anda de capa caída. (La Crónica de Hoy, Columnistas, p. 3)
DE ESTO Y DE AQUELLO…
Día a día, escalan los cuestionamientos en la mañanera del Presidente Andrés Manuel López Obrador contra el gobierno de Estados Unidos, sea por querer venir a combatir a los principales cárteles de la droga que fabrican y trafican fentanilo; medidas antiinmigrantes o financiamientos a organizaciones de la sociedad civil a las que tilda de “apátridas”, o arremete contra la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por actuar “de manera tendenciosa”. (Francisco Cárdenas Cruz, La Razón, México, p. 6)
ASTERISCOS
Ahora si que tómelo usted con reservas, pero cada vez son más las versiones, según las cuales, miembros del parásito Partido Verde (PVEM) de los hermanos González Torres podrían salir “raspados” en el incendio en que murieron 40 migrantes en Ciudad Juárez, dados sus supuestos vínculos con CAMSA, la empresa de seguridad privada encargada del recinto. Ufff… (Enrique Aranda, Excélsior, Nacional, p. 14)
Los interlocutores del gobierno federal con Washington han ido cambiando en la misma medida en la que aparentemente se deterioran los temas de seguridad, migración, fentanilo. De una vicepresidenta Kamala Harris, recibida por todo lo alto como responsable del tema migratorio para la región, se pasó al secretario de Estado, Antony Blinken, prácticamente descalificado por el presidente López Obrador; luego al secretario del Homeland Security, Alejandro Mayorkas, y el responsable de América Latina del Consejo Nacional de Seguridad, Juan S. González; estuvo varias veces por aquí, sin mayores resultados, John Kerry, el encargado de cambio climático de la Casa Blanca; y las tres últimas reuniones han sido, en México y en Washington, con Elizabeth Sherwood Randall, asesora de seguridad del presidente Biden.
Por lo menos en escalafón, y en peso en la región y en la propia Casa Blanca, los funcionarios han ido reduciendo su rango. Es probable, alguien con conocimiento de causa me lo comentaba, que pueda ser interpretado también como que el presidente Biden quiera, con una de sus asesoras personales, mantener un contacto más directo con el presidente López Obrador. Pero las dos tesis no son contradictorias.
También es la segunda vez, la anterior fue con el tema de Los Chapitos y el anuncio del fiscal general Merrick Garland y los jefes de las agencias de seguridad, casi en forma simultánea a la reunión con la asesora Sherwood Randall en Washington, que se dan a conocer medidas políticas y de seguridad que involucran a México, pero sin México. Primero, como decíamos, fue con la cacería de Los Chapitos, ahora, antes de que comenzara la reunión en Palacio Nacional, fuentes de la Casa Blanca anunciaron estrictas medidas migratorias que se darán en forma simultánea con el fin del Título 42.
Una de las más destacadas es el envío de mil 500 soldados de la reserva a la frontera con México para controles migratorios adicionales ante el fin del Título 42. De todas formas, se anunció que Estados Unidos seguirá enviando a nuestro país migrantes que no cumplan con los requisitos de migración.
Mientras tanto, el flujo migratorio en los últimos días ha aumentado un 23 por ciento, mientras que, desde los hechos de Ciudad Juárez, que dejaron 40 migrantes muertos, el gobierno federal ha relajado el control de los movimientos de migrantes, incluyendo el de la nueva caravana que espera llegar a la frontera al mismo tiempo que se levante el Título 42. Días atrás, decíamos que era lógico que así ocurriera luego del incendio en la estación migratoria, pero también puede ser una medida de presión hacia Estados Unidos en un momento y en un tema especialmente delicado.
Como siempre, después de estas reuniones hay declaraciones sobre cooperación y amistad, pero será, en realidad, hasta el 11 de mayo cuando concluya el Título 42, cuando veamos hasta dónde llega la misma y qué fue lo que realmente se acordó.
En la relación bilateral nada es más importante hoy que el tema migratorio. Si hay algo que el presidente Biden no se puede permitir es que el fin del Título 42, impuesto durante la administración Trump con la coartada de la pandemia, termine en un chasco o en una muestra de debilidad. El costo político interno sería altísimo.
Inmediatamente después está el tema del fentanilo, donde continúa el estira y afloje de ambas administraciones. El gobierno federal sigue descalificando, con o sin razón, a la DEA y rechazando mecanismos de cooperación que, de todas formas, aunque estén muy debilitados, se tienen que seguir cumpliendo. La Casa Blanca tampoco ha quitado el dedo del renglón, no puede hacerlo, es un tema de política interior, en el tema de fentanilo: está organizando el pedido de extradición de Ovidio Guzmán y de varios otros líderes de los cárteles, sobre todo de Los Chapitos y de El Mayo Zambada y ha anunciado el congelamiento de cuentas de varias empresas supuestamente ligadas con estos grupos.
Ayer se anunció un gran operativo, con casi 300 detenidos, para acabar con redes de distribución de metanfetaminas, pero coordinada no con México, sino con Brasil, Reino Unido, Alemania y Países Bajos. La operación fue denominada SpecTor, fue organizada por esos países junto con las autoridades de seguridad europeas y logró incautar casi una tonelada de drogas, sobre todo fentanilo y numerosas armas de fuego, además de cancelar un portal de la dark web, la llamada red oscura del internet.
El operativo lo anunció personalmente el fiscal general Merrick Garland, que dijo que era una operación “coordinada por la Europol y en la que participaron nueve países, las fuerzas de seguridad incautaron el mercado ilegal Monopoly Markety, y arrestaron a 288 sospechosos considerados objetivos de alto valor”. Explicó que la operación venía desarrollándose desde 2021 y que se pudo lograr por las valiosas piezas de inteligencia que su país les entregó a las autoridades alemanas.
El operativo, dado a conocer por el fiscal general Garland, al mismo tiempo que se realizaba la reunión en México, es importante y muy espectacular, pero de resultados relativamente modestos por la cantidad de droga decomisa, poco menos de una tonelada, y también admite diversas lecturas. Alguien alegará que es una demostración de que se atacan circuitos de distribución de drogas que no pasan por México y es verdad, pero creo que lo más importante es que se quieren mostrar los éxitos que se pueden tener con mecanismo mucho más abiertos de cooperación internacional que no estamos utilizando. La insistencia en la participación de Brasil me imagino que en este sentido no debe ser casual. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 8)
Desde que se impuso la obligación de visado para los viajeros procedentes de Brasil, México perdió prácticamente 90% de los turistas originarios de ese país, el más importante y valioso mercado de viajeros en América Latina: de 155 mil visitantes brasileños en 2021, es probable que 2023 no llegue a 30 mil dada la complejidad del requisito migratorio que ordenó la SRE, de Marcelo Ebrard, supuestamente para atajar el flujo de personas que tomaban a México como trampolín para internarse ilegalmente a Estados Unidos. Pero que nadie se preocupe, estamos salvados: en Cancún tenemos ya Luchatitlán.
Los dos principales centros de arribo de brasileños a México era a Cancún y Ciudad de México; en la costas de Quintana Roo es tan notoria esa ausencia que una tarea prioritaria de la Asociación de Hoteles de la Riviera Maya, a cargo de Toni Chaves, es cabildera a nivel federal para que sea suprimida esa obligación para arribar al destino más popular del país…, donde el viernes pasado el secretario de Turismo federal, Miguel Torruco, acompañó la apertura de Luchatitlán, un complejo multimedia y arena de lucha libre, en la Plaza la Isla.
Sin demérito de la atracción en la que se invirtió 200 millones de pesos —ni tampoco de la lucha libre—, resulta paradójico que mientras se ha decidido perder el principal mercado egresivo de turismo latinoamericano, el responsable federal de la hospitalidad no haya dicho ni pío ante la obligatoriedad de ese visado.
Y pese a esa medida, no se detiene ni por asomo la ola migratoria (proveniente de Centroamérica, Cuba, Venezuela e incluso Colombia) que atraviesa el territorio nacional con la esperanza de cruzar a Estados Unidos a fin de obtener seguridad física y algún medio decoroso de vida.
El Centro de Investigación y Competitividad Turística Anáhuac, que dirige Francisco Madrid, documentó que desde 2012 los viajeros de Brasil figuraban en el Top 10 de visitantes a destinos de playa y Ciudad de México, una posición que ocupan hoy los colombianos, pero en una cantidad notoriamente inferior.
Y hoy ese mercado sencillamente ya se desvanece, y con ello el esfuerzo de agencias de viajes, aerolíneas y hoteles que se atildaron en la recepción. Y recuperar ese mercado no será rápido, ni mucho menos sencillo. (Mauricio Flores, La Razón, Negocios, p. 19)
Muchos años han pasado desde que, de 1942 a 1964, México tenía con Estados Unidos un acuerdo de trabajadores migratorios temporales conocido como “Braceros”, con el que ese país demandaba, en diversas actividades agrícolas, manufactureras y de servicios, mano de obra para compensar su ausencia por el reclutamiento de hombres para combatir en la Segunda Guerra Mundial y los trabajos posteriores de reconstrucción de Europa. Hay antecedentes de un acuerdo entre Porfirio Díaz y William H. Taft, de 1909, para la contratación de 1,000 trabajadores mexicanos para labores agrícolas. Situación que Francisco I. Madero, conocedor de la frontera, criticó severamente en su libro La Sucesión Presidencial en 1911.
Un elemento de fundamental importancia para la economía de México ha sido el crecimiento sostenido de la recepción de remesas que los trabajadores mexicanos envían a sus familias. Por primera vez en la historia económica de México, los ingresos por remesas han superado a los provenientes de la inversión extranjera, el petróleo y el turismo.
Desde el año de 1995 el Banco de México inició la definición y registro de las remesas. A lo largo de este periodo las remesas han crecido consistentemente de un nivel de 4,000 millones de dólares al año hasta llegar a 58,497 millones de dólares, al cierre de 2022; una cifra superior en 13% al importe recibido en el año 2021 por 51,586 millones de dólares; la tendencia seguirá siendo creciente gracias a las facilidades que han implementado las autoridades.
México ocupa el segundo lugar mundial en recepción de remesas, después de la India y arriba de China, ambos países tienen casi diez veces más población que nuestro país, lo que sitúa a México en primer lugar cuando se analiza el ingreso de este rubro por el nivel de población.
Estos recursos llegan directamente a mujeres cabeza de familia, ya sean madres o cónyuges, en regiones marginadas para la remodelación habitacional, salud, alimentación y vestido, principalmente.
Las diez principales ciudades receptoras son Tijuana, Guadalajara, Puebla, Morelia, la Alcaldía Álvaro Obregón en la Ciudad de México, Ciudad Juárez, Culiacán, León Guanajuato, Zapopan y Oaxaca. No obstante, la mayor derrama económica de estos ingresos se distribuye en cientos de localidades con población menor a los diez mil habitantes.
Es meritorio reconocer que a pesar de las enormes vicisitudes y abusos que tienen que sufrir los migrantes indocumentados, una vez que logran obtener un trabajo, comparten sus beneficios con los parientes que han quedado en sus lugares de origen. Son hombres y mujeres valiosos, atrevidos y con arrojo para emprender una nueva vida en otro país.
Hoy la población de origen mexicano en los Estados Unidos es una de las más grandes comunidades que comparten una identidad binacional, que sintetiza la aspiración de superación por la vía del trabajo en una economía de mercado innovadora y competitiva; con la preservación de sus tradiciones, cultura, religión y valores familiares. Lamentablemente prevalece la exclusión, xenofobia y discriminación hostil, y recientemente, ser rehenes de la competencia electoral.
Con su esfuerzo seguirán contribuyendo a aportar recursos en las regiones más necesitadas del país.
Rúbrica. Reivindicaciones del Día del Trabajo. México tiene un nivel récord en el incremento al salario mínimo. (Miguel Alemán Velasco, El Universal, Opinión, p. 17)
Hace años, obtuve una beca para estudiar un año en una universidad de Canadá. La subvención sólo cubría la colegiatura, por lo que trabajé en diversos lugares para sufragar mis gastos. Por un tiempo, trabajé de “ilegal” en una fábrica de ropa a las afueras de Montreal, lugar que me introdujo en el mundo alterno de dolor de mujeres (principalmente) que migran, para buscar una mejor calidad de vida.
Aprovechando el Día del Trabajo, recordé un fragmento de un libro que escribí sobre este episodio que ahora comparto con usted: Juana era de El Salvador. Un día dejó su país y se montó en la Bestia para cumplir el “sueño americano” de llegar a Estados Unidos. Una vez ahí, se las ingenió para cruzar a Canadá.
Lo había hecho sola y eso le había costado caro. Por la ansiedad, se mordía sus uñas y se jalaba el cabello. La veía de reojo cada vez que eso ocurría y sabía que su historia la cazaba incesantemente. En los descansos tomábamos café. Yo no sé por qué, pero a menudo la gente me cuenta sus historias, esas que no le dicen a nadie.
-Yo estoy viva de milagro, dijo. Intuía que seguramente tendría una historia que involucraba violencia, soledad, sufrimiento y sería demasiado doloroso de escuchar. Vivía en un barrio pobre a las afueras de San Salvador. Su mamá era intendente de oficinas y por las tardes, hacía tortas para vender. Un día enfermó. Para ayudarla, dejó la escuela y trabajó en una fábrica de calzado que, para llegar ahí, debía pasar enseguida de un arroyo. Cada vez que cruzaba el camino, las Maras la intentaron violar, pero de milagro una patrullaba impidió el suceso.
Luego se enteró de una vecina que, de regreso a su casa por el mismo lugar, la violaron y quedó embarazada. No pudo abortar, porque era un delito. -En El Salvador tratan mejor a los perros que a las mujeres, dijo. Por su seguridad, tuvo que renunciar a la fábrica, pero ya no encontró otro trabajo.
A los días, no le quedó de otra que empacar una mochila con un cambio de ropa, agua y comida, y se montó en la caravana migrante con rumbo a Estados, todo, para ayudar económicamente a su madre enferma. Al llegar a Tapachula, se subió a la Bestia. La segunda noche la violaron y la dejaron tirada pensándola muerta. Una organización de migrantes la encontró y la llevó a un hospital. Antes de iniciar el viaje había tomado pastillas anticonceptivas y eso la había salvado de un embarazo.
En Juárez trabajó de empleada doméstica hasta que pudo pagarle a un “coyote” que la cruzó al “otro lado”. Decidió subir hasta Canadá, para alejarse del trauma del camino migrante que casi acabó con su vida. Observé sus manos maltratadas, que ahora debían servir para coser ropa en una bodega helada.
Me di cuenta que no sabía absolutamente nada del mundo ni del sufrimiento de millones de personas, como las que trabajan a mi lado. A todas en esa fábrica nos faltaba el efectivo, pero el denominador común de las demás, era una vida abnegada, de violencia y sufrimiento, pero no el mío. Si algo me salía mal, tan sólo debía tomar un avión de regreso a casa y descansar en un techo seguro; las otras no.
La ropa que vestía a diario era de marca. Nunca cuestioné el trabajo que había detrás de lo que usaba. El día que tuve que coser una blusa con mis propias manos en ese lugar, entendí la chinga que es, pero, sobre todo, el trabajo detrás de las manos laceradas de historias de sufrimiento y dolor que aguantan todo para sobrevivir. Aún con la dignidad aplastada, siguen erguidas de frente, buscando algo mejor.
¿Cuántas historias más habría detrás de la ropa que compro en el centro comercial? Esa que a veces ni me pongo, que uso una vez y la olvido para siempre. Jamás vi a un hombre hacer ese trabajo en esa fábrica. (Flor Yáñez, El Sol de México, Análisis, p. 14)
Cartón

(Falcón, La Crónica de Hoy, La dos, p. 2)