Opinión Migración 030722

Tráfico de migrantes

Hace seis meses murieron 50 migrantes en un tráiler que se accidentó en Chiapas, hace una semana fallecieron 26 más asfixiados en otro tráiler, éste cerca de San Antonio, Texas. No son actos separados, forman parte del mismo proceso migratorio y del mismo sistema internacional de tráfico de personas.

Entre los dos casos, el de diciembre de 2021 y el de junio de 2022, hay una serie de sucesos similares, con la diferencia de que no en todos los casos hubo pérdidas humanas, pero forman parte del mismo modus operandi, en el que se realiza el tráfico masivo de migrantes entre México y Estados Unidos.

Un resumen somero de este tipo de eventos, pone en evidencia de que no es un asunto aislado, sino algo cotidiano que sucede a diario, de manera subrepticia y de lo cual podemos contar con evidencias. El día 10 de diciembre de 2021 murieron en Chiapas 50 migrantes en el accidente de un tráiler, que iba a alta velocidad. Al día siguiente se formó una comisión internacional, con la participación de una decena de países, presidida por Marcelo Ebrad, el llamado GAIL Grupo de Acción Inmediata, para el combate al tráfico de migrantes. Como resultado, en República Dominicana se localizó a la banda de traficantes que había sido contratada y fue desmantelada. En México no se ha reportado ningún resultado, salvo el traslado de cadáveres a Guatemala.

El 16 de enero en Veracruz, en un puesto de control, se detectó a 359 migrantes hacinados en la caja de otro tráiler. El 4 de febrero, la Guardia Nacional detuvo uno más, con 312 migrantes, en Córdova, Veracruz. El 7 de marzo se encontró un tráiler abandonado a la orilla de la carretera con 250 migrantes, una mujer embarazada murió asfixiada en el trayecto. El 12 de abril, en Río Verde, San Luis Potosí, en un retén se detectó un tráiler con 160 migrantes, unos 30 lograron escapar y los restantes fueron detenidos. Y así el 4 de mayo en Veracruz, el 15 de ese mes en el estado de México, el 17 de junio en Chiapas.

En este último, el tráiler estaba abandonado al lado de la carretera y viajaban 249 hombres, 55 mujeres y 62 menores de edad, de los cuales 25 viajaban solos.

El vehículo transportaba migrantes de países tan lejanos como Bangladesh, India, Nepal, Yemen, Uzbekistán y Sudáfrica. También había personas de Cuba, República Dominicana, Ecuador, Bolivia, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Perú, El Salvador y Venezuela. En total 16 nacionalidades.

Organizar un viaje para más de 300 personas requiere de mucha organización, de instalaciones para acomodar o trasladar a tantos seres humanos y para cobrar por el servicio. Se estima que en promedio se cobran entre 10 y 15 mil dólares por persona, lo que da un total aproximado de 3 millones de dólares por un tráiler de 300 personas.

Cobrar esas cantidades es un operativo complejo; unos pagan en efectivo, otros por transferencia, unos son enganchados y pagan con “trabajo esclavo” al llegar a su destino. En muchos casos son los familiares los que envían el dinero desde Estados Unidos.

Se trata de mafias, pero también de una organización empresarial para manejar tal volumen de personas y de dinero. Como se ha visto, utilizan diversas rutas por México y, luego del cruce subrepticio, continúa el traslado con el mismo modus operandi en Estados Unidos.

Este recuento somero, pone en evidencia que se trata de un asunto cotidiano, todos los días transitan por territorio mexicano y también por Estados Unidos, tráileres con cargamento humano, hacinados, hambrientos, sedientos y sofocados. En algunos casos han funcionado los retenes y operativos, en otros es la pura casualidad que se les encuentre, abandonados a la orilla de las carreteras o en rutas secundarias.

En el tráfico de migrantes, a diferencia de la trata, hay un descuido total con la mercancía, si pasa algo no pierden el dinero ya cobrado y si mueren, como en el caso de San Antonio, ni quien reclame. Sucede lo mismo con las pateras y lanchas llenas y hacinadas de migrantes en el Mediterráneo. Por eso no les interesa ofrecer condiciones mínimas de seguridad para las personas. A mayor número de personas en un tráiler o en una patera, mejor, más negocio. No es el caso de los tratantes, que por lo general cuidan y protegen a su mercancía porque luego les va a proporcionar beneficios y dividendos.

A diferencia del narcotráfico, en el tráfico de personas las posibilidades de infiltrar, conseguir información y hacer operativos exitosos son mucho más sencillas. Simplemente no se pueden tomar medidas sofisticadas de control y seguridad al trasladar a 300 personas de diferentes nacionalidades.

Hace décadas que se insiste en llevar controles y hacer operativos en los sistemas de transferencia que utilizan los traficantes y extorsionadores para cobrar. Tanto los migrantes, como los familiares pueden proporcionar información: nombres, fechas cantidades, compañías y números de las transferencias.

Es evidente que la lucha contra el tráfico de migrantes va a incrementar los precios y afectar a muchos migrantes y sus familias. Pero ya no se trata de coyotes o polleros, como en el siglo pasado, son mafias criminales que se aprovechan de las esperanzas e ilusiones de las personas migrantes y que todos los días ponen en riesgo sus vidas. (Jorge Durand, La Jornada, P.p.)

No me inviten a su Titánic: fragmentos del diario de un chairo

No me inviten a su Titánic de Desayunos tóxicxs

Un ejemplo son los desayunos tóxicxs de Alazraki. En uno reciente Beatriz Pagés afirmó que al AIFA llegan y dejan entrar vuelos con venezolanos que no pasan por filtros migratorios, cuando el señor Lozano le dice que no hay duda de que son indocumentados y corremos el riesgo de ser catalogados por los organismos ultrademocráticos de USA como país que brinda asilo a terroristas y Alazraki dice insuflado: “¡Cierto, cierto, cierto!” se validan varias verdades de la guerra híbrida de la que por lo menos dos saltan a la vista en el tan defenestrado pueblo sabio o individuo con sentido común:

1) El odio y la mentira “venden” mucho pero en segmentos exclusivamente reaccionarios y algunos con necesidad de pertenencia a grupos afines.

2) Más allá de sus creencias religiosas o aproximaciones comunitarias, Alazraki sigue las pautas del promotor del fascismo Joseph Goebbels. El “cierto, cierto, cierto”, reafirma su creencia dogmática, inmortalizada también en un video búmerang, de que a Morena sólo se le vence con mentiras. Que se siga equivocando, contribuye a la causa de la 4T y si no que les pregunte a otros amigos menos viscerales. (David Gutiérrez Fuentes, La Crónica, Columnistas, p. 5)

Sueños rotos

Crear oportunidades de desarrollo es un proceso e involucra muchos factores que son difíciles de controlar y de predecir. Cuenta mucho tener planes y programas que sean medibles y que, a lo largo del tiempo, arrojen los resultados que se esperan para que la mayoría cuente con mejores condiciones de vida.

Cuando no hay condiciones para que existan oportunidades se toma la decisión de migrar hacia otro sitio, lo que también es un abandono de la tierra, de las raíces y de parte de la identidad para encontrar otro horizonte en el que podamos prosperar.

Pocos migran por gusto, es una situación de necesidades que no se pueden cubrir en el lugar de origen y que tienen que ver con el empleo, la paz, la educación, la vivienda, los servicios de salud y la tranquilidad para la familia.

Décadas de abandono hicieron que muchas comunida des tuvieran una diáspora hacia los Estados Unidos y hoy es difícil encontrar una familia que no tenga un pariente radicado allá, dentro de los 40 millones de mexicanas y mexica nos que han construido un país propio dentro de la nación vecina. Podemos discutir si se trata de un espejismo de prosperidad y si ese sueño migrante tiene vacíos que se llenan de una realidad distinta al momento de cruzar la frontera; sin embargo, la esperanza de encontrar un sitio en el que no se tengan los problemas que afectan al propio país sigue impulsando a miles de personas a caminar desde Centroamérica.

Por eso la tragedia ocurrida en Texas tiene un efecto doble: la dolorosa pérdida de vidas y de la expectativa legítima que compartimos todos de darle un futuro mejor a los nuestros. Ningún delito tiene justificación, pero el traficar con personas es uno que tiene un elemento de crueldad adicional, porque usa la necesidad como anzuelo para arriesgar la vida a cambio de una ilusión que puede no concretarse.

Las redes de tratantes de personas son organizaciones criminales poderosas, bien organizadas, que estructuran rutas por todo el continente para introducir personas por cualquier medio posible. Su objetivo no es cumplir con el trato de pasar la frontera, sino cobrar por anticipado, por lo que el peligro lo corren aquellos que ya pagaron. En un acto cobarde, el tratante sabe que, una vez al interior del transporte, esas vidas valen poco y están expuestas a todo. Si logran cruzar será lo de menos, porque hay lista de espera para intentarlo las veces que sea necesario.

Por eso la única solución de fondo es contar con las oportunidades que eviten la migración. Si existen los empleos, las escuelas, los hospitales, las becas y la seguridad en municipios y localidades, ninguna red de trata de personas tiene posibilidades de engañar con el sueño americano.

Porque el sueño auténtico es quedarse en el lugar en donde nacemos, crecer y prosperar en la tierra en donde está nuestro pasado y nuestros afectos. Si deseamos conocer otras naciones, otros continentes, que sea como una forma de desarrollo personal y de experiencia de vida, no porque todos los caminos se han cerrado y solo podemos pensar en huir.

Desmontar un poder como el que tienen los impulsores y autores de estos hechos en Estados Unidos y en México no es sencillo, pero se ha iniciado un proceso histórico para que muchas naciones de América Latina empiecen a invertir en la estancia de sus ciudadanos para que no tengan que migrar. Cada persona que se va, por causas que pueden evitarse, es una pérdida no solo para su nación, sino también para el futuro de un continente que todavía tiene recursos, territorio y espacio para que podamos vivir con dignidad, justicia y paz, que son las condiciones para obtener la seguridad que anhelamos y que, sin ella, crea una crisis social que debemos resolver como una sola sociedad. (Luis Wertman Zaslav, La Prensa, Metrópoli, p. 10)

EL LECTOR ESCRIBE / Regular migración

Después de dos años de pandemia ha aumentado la desigualdad entre países. Salta a la vista con el incremento de los flujos migratorios de países con escaso crecimiento económico hacia países con mayor riqueza y economías más pujantes.

Desafortunadamente, esto viene acompañado de “accidentes” que cuestan la vida a un gran número de migrantes, como vimos esta semana en Melilla, entre Marruecos y España, y en los límites de México y EU. Al no ordenar las migraciones entre países, grupos de delincuentes organizan estas expediciones con consecuencias fatales. (Luis López/Staff, Reforma, Opinión, p. 8)

Cartón

El paso del migrante

universal

(Chelo, El Universal, Opinión, p. A13)

Quita eso y tiralo

sol2

(Rubén, El Sol de México, Análisis, p. 17)