LA CONTENCIÓN A MIGRANTES
Como en reacción simultánea, los gobiernos de México y Guatemala activaron acciones y declaraciones de contención de la más reciente caravana conformada por alrededor de tres mil hondureños que empezó a avanzar hacia Estados Unidos esta semana.
Nos hacen ver que esta vez la respuesta de nuestro país no pudo ser de ninguna manera aquella de hace un par de años en la que hasta mariachis les llevaban a los ciudadanos en tránsito procedentes de varios países centroamericanos.
Por aquella política de puertas abiertas se pagó un alto costo, pues se tradujo en un incremento desmesurado de cruces hacia Estados Unidos. México tuvo que pagar las consecuencias y ajustar sus políticas, desplegar elementos de la Guardia Nacional en sus fronteras y regular los cruces, en medio de amenazas arancelarias que hizo el presidente Donald Trump. Un tema de caravanas en estos momentos de campaña en EU, nos señalan, pudiera tener efectos muy dañinos. Y nadie quiere sufrirlos. (La Razón, Opinión, p.2)
Con todo orden. Hace un par de días inició una nueva caravana de migrantes de Honduras rumbo a EU. La movilización de más de tres mil migrantes ya cruzó ilegalmente a Guatemala y para este fin de semana se prevé la llegada a la frontera sur de México, que ya se reforzó ante el avance de los migrantes. Para proteger a la población mexicana y a los propios viajeros, autoridades federales, en coordinación con los gobiernos de Chiapas y Tabasco, instalarán un cordón sanitario a fin de realizar pruebas de covid-19. Se busca que el ingreso a México sea legal, seguro, ordenado y con respeto a los derechos humanos. Participan el Inami, la Guardia Nacional y gobiernos estatales con apoyo de la SRE a través de la Amexcid. Preparados en tiempos de pandemia. No los toman distraídos. (Excélsior, Opinión, p.11)
Que hablando de los vecinos, una casa encuestadora ha comenzado a levantar consultas telefónicas sobre distintos temas estratégicos para el gobierno de EU, y aunque no se sabe si la embajada de ese país es la que contrató el servicio, en el cuestionario figuran preguntas en torno a la opinión del entrevistado sobre Donald Trump, el propio Christopher Landau, el T-MEC, la migración ilegal, el narcotráfico y la relación con México. What’s going on, my friends? (Milenio, Opinión, p.2)
Todos los años, a principios de octubre, hago mi peregrinaje a la Ciudad de México para estar con mi mamá en su cumpleaños. Este año cumple 87 y los dos sabemos que no tenemos mucho tiempo que desperdiciar. Pero, tristemente, la pandemia me ha obligado a cancelar el viaje y tengo esa terrible sensación de estar perdiendo algo irrecuperable.
Todavía hay vuelos entre México y Estados Unidos. El problema está en la creciente posibilidad de contraer el virus en un avión y en que, sin saberlo, se lo podría contagiar a mi mamá. Eso no me lo perdonaría nunca y no sé si su frágil cuerpo de metro y medio lo podría resistir.
Así que este año no la voy a ir a ver. Afortunadamente mis tres hermanos y sus familias estarán ahí. Y bien enmascarados, y con la bendita sana distancia, le cantarán Las mañanitas y le mandarán besos y abrazos voladores. La pandemia nos ha alejado de los que más queremos y ha hecho peligrosamente letales los apapachos más fraternos.
México y Estados Unidos están en la lista de naciones con más contagios del planeta. Y a pesar de que la Organización Mundial de la Salud ha concluido que el Covid-19 es una infección “que se transmite principalmente de persona a persona a través de gotículas respiratorias y el contacto físico”, los presidentes Trump y AMLO suelen evitar el uso de cubrebocas en público, como si fuera una cuestión de valentía, enviando el mensaje equivocado. Trump y su esposa dieron positivo esta semana. (Jorge Ramos Ávalos, Reforma, Opinión, p.8)