Opinión Migración 031024

Política Zoom / Treinta y tres migrantes baleados

La realidad terca no conoce de rituales políticos. Justo un día después de la toma de posesión, mientras el nuevo gobierno se disponía a ofrecer una disculpa pública a nombre del Estado mexicano por la masacre de Tlatelolco, un convoy militar asesinó a seis y dejó heridas a otras 10 personas muy cerca de la frontera con Guatemala (por fortuna, 17 sobrevivieron ilesas).

De acuerdo con la narración de hechos, reportada a la Fiscalía General de la República, efectivos del Ejército toparon con una camioneta de redilas que viajaba a toda velocidad en los alrededores de Villa Comaltitlán, Chiapas.

Al parecer, el conductor del transporte no estuvo dispuesto a detenerse ante la indicación del personal castrense. Asegura el mando que los soldados habrían escuchado disparos y que por eso reaccionaron abriendo fuego contra los 33 individuos que iban amontonados en la caja trasera.

Obviamente los seres humanos agredidos por la bala militar eran migrantes conducidos ilegalmente. ¿Cómo es posible que el personal militar se haya confundido sobre la identidad de los tripulantes siendo que se trataba de una camioneta descubierta, tipo pick up?

Francisco Garduño, quien continúa como titular del Instituto Nacional de Migración, afirmó, también ayer, que durante su gestión “el número de personas en situación de movilidad ha caído en un 70 por ciento en todo el país”. No sorprende que con las prácticas de patrullaje como la aquí descrita pronto se llegue a la meta de 100 por ciento.

Resulta obligado preguntarse por qué Garduño sigue al frente de esa dependencia. Este funcionario ha sido vinculado criminalmente por su presunta responsabilidad en el homicidio de 40 personas que perdieron la vida en la estación migratoria de Ciudad Juárez en marzo del año pasado.

A pesar de esta circunstancia irregular, el mandatario anterior decidió mantenerlo en su cargo y, por lo que puede colegirse, lo mismo hará Claudia Sheinbaum, ya que no ha anunciado ningún relevo en esta área.

Zoom: El episodio de Villa Comaltitlán, ocurrido el miércoles 2 de octubre, revela la desproporción en el uso de la fuerza empleada contra las personas migrantes en nuestro país, tanto por las autoridades civiles como por las militares. (Ricardo Raphael, Milenio, Al Frente, p. 3)

¿Será?

Migrantes vulnerables

Aún no concluye el proceso contra Francisco Garduño por la muerte de 40 migrantes encerrados en instalaciones del INM durante su gestión, y ya se registró el asesinato de otros seis a manos de militares, según reconoció la propia Sedena, que por cierto, ya tomó medidas. Nos dicen que una de las deudas que dejó el Gobierno de López Obrador fue precisamente el de la política migratoria, la actual administración apenas comienza, por lo que existe la esperanza de que se atienda y mejore. ¿Será? (¿Será?, 24 Horas, PÁG. 2)

Pulso Político / Primer activo día de Sheinbaum

DE ESTO Y DE AQUELLO…

Una camioneta de redilas en la que iban 33 migrantes, fue baleada en una carretera en Huixtla, Chiapas, la noche del martes, al confundirla militares, según se informó, con el tipo de vehículo que utilizan grupos criminales en esa zona. Seis de los primeros murieron, una docena quedó herida y los 17 que resultaron ilesos fueron puestos a disposición del Instituto Nacional de Migración. (Francisco Cárdenas Cruz, La Razón, México, p. 9)

Confidencial

Se materializan los riesgos de la militarización

Justo en la polémica coyuntura de la militarización de la seguridad pública –aunque la Presidenta diga que está equivocado quien piensa eso–, luego de tantas advertencias de organismos como la ONU-DH sobre los riesgos de que el Ejército patrulle las calles, y justo el día que se conmemora la matanza del 68 a manos de elementos castrenses, se da a conocer otra tragedia. Al menos seis migrantes muertos en Chiapas tras una persecución a presuntos polleros por parte de militares, quienes accionaron sus armas. Dos soldados ya fueron separados de su cargo para llevar a cabo la investigación, pero parece necesario que esta recién estrenada administración haga más si quiere frenar los daños que puede representar tener un país pintado de verde olivo. (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 33)

Arsenal / Bautizo de fuego

Palabras de Claudia Sheinbaum en su primer discurso como presidenta de México: “La comandanta suprema de las Fuerzas Armadas es una civil y es mujer,  y nunca vamos a dar una orden para reprimir al pueblo de México”.

Pero sus buenas intenciones quedaron rebasadas por la realidad en el día dos de su mandato: militares dispararon a una camioneta en una carretera de Chiapas, “como las que usan los delincuentes”. ¿Saldo?  Seis migrantes muertos y otros diez heridos. El parte de la Sedena dice que los dos elementos que usaron sus armas ya fueron separados de sus funciones.

 

Sheinbaum es completamente ajena a estos hechos violentos. Es obvio que ella no dio la orden. La masacre es consecuencia de la militarización de la seguridad pública. Es su bautizo de fuego como Presidenta y vendrán más.

Decía François Mitterrand, uno de los hombres de Estado más destacados en el siglo XX: “En política y en el amor,  las palabras suelen tener más peso que las cosas”. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)

Dinero

Tuiteratti

FUERON SEPARADOS DE sus funciones dos militares que dispararon contra una unidad tras escuchar detonaciones. Ahora son investigados por la FGR. En la unidad iban migrantes, hay seis asesinados. ¿Quiénes hicieron las primeras detonaciones? Fiscalía Militar también investiga. (Mariana Escobedo, La Jornada, Política, p. 8)

Astillero

Y MIENTRAS AYER, en la marcha pacífica referente al Dos de Octubre, nuevamente irrumpía el llamado Bloque Negro en manifestaciones políticas de izquierda cuyos planteamientos, denuncias y exigencias son opacados por la violencia desatada, ¡hasta mañana, con seis migrantes asesinados en Chiapas por balas militares en circunstancias que obligan a revisión minuciosa de los hechos! (Julio Hernández López, La Jornada, Política, p. 10)

La Divisa del Poder / La Defensa Nacional, en su defensa

Ayer ocurrió un lamentable hecho en el que participaron militares pero, a diferencia de otros eventos, la Secretaría de la Defensa fue la primera en hacerlo del conocimiento público.

Hasta ahora, según lo informado, dos militares que se encontraban en un retén en el tramo de la vía que comunica Villa Comaltitlán-Huixtla, en Chiapas, dispararon en contra de dos camionetas con redilas en las que viaja por lo menos dos docenas de migrantes, mayoritariamente de Medio Oriente.

Seis de ellos murieron por las balas, 10 más resultaron heridos y 17 resultaron ilesos.

La dependencia explicó que los militares dispararon luego de que los conductores de los vehículos quisieron evadir el retén y después de que los soldados “escucharon’’ disparos.

Ambos elementos fueron separados y están siendo investigados por la Fiscalía de Justicia de Chiapas.

Eventos como estos suelen ser recurrentes, pero no siempre llegaban a la opinión pública de forma temprana y muchos menos de la fuente principal, que es la Secretaría de la Defensa.

Quizá el caso más sonado que ejemplifica lo anterior fue la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, evento en el que se vio involucrado el Ejército, según testimonios, pero cuya participación trató de ocultarse por todos los medios al alcance.

Será la autoridad civil la que determine si los militares se excedieron en el uso de la fuerza, pero también corresponderá a los superiores de los elementos involucrados establecer qué fue lo que realmente pasó para que no se vuelva a repetir.

En estos tiempos de polarización social en la que se discute en México la “militarización’’ de la seguridad pública, corresponde a la Secretaría de la Defensa ser la primera en demostrar que es aliada de la sociedad y no lo contrario. (Adrián Trejo, 24 Horas, Online)

Serpientes y Escaleras / El inútil Rutilio y la tragedia de Chiapas

Como ya se hizo costumbre en los últimos 6 años, bajo el gobierno del morenista Rutilio Escandón, Chiapas vuelve a ser noticia por la tragedia de inseguridad y violencia que está asfixiando a los habitantes de todo el estado. Esta vez fue un grupo de soldados del Ejército mexicano que, en una supuesta confusión que ayer fue reportada por la Sedena, dispararon en contra de una camioneta en la que transportaban migrantes de distintas nacionalidades, asesinando a 6 extranjeros indocumentados porque, según la versión militar, mientras perseguían a la camioneta, que creyeron que era de narcos, “escucharon disparos” y reaccionaron disparando a matar.

La escena retrata muy bien el drama que vive Chiapas en todas sus regiones, lo mismo en el norte del Estado que en la frontera sur y en la zona de Los Altos, en donde los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, con sus distintas facciones locales, llevan más de tres años librando una guerra despiadada en la que se ve inmersa e involucrada la población civil, sin que ni el inepto gobernador Rutilio Escandón, ni el gobierno federal que encabezó el expresidente López Obrador hicieran nada para detener los enfrentamientos armados que han arrasado a comunidades enteras, provocando desplazamientos y hasta migración de chiapanecos a Guatemala en busca de la paz y la seguridad que no les dan en su estado y en el territorio mexicano.

Los soldados que dispararon y mataron a 6 migrantes e hirieron a 10 más el martes pasado en el tramo carretero entre Comatitlán y Huixtla, en la frontera sur con Guatemala, argumentan que la camioneta de redilas —“como las que usan los grupos delincuenciales en la región”, dice la Sedena en un comunicado— no se detuvo cuando le marcaron el alto y por eso empezaron a perseguirla, disparando directo en contra del vehículo en cuya caja viajaban hacinados los migrantes de distintos países. La propia Defensa asegura que dos militares fueron ya separados de sus funciones por estos asesinatos y puestos a disposición de la Fiscalía General de la República.

Lo más extraño del grave incidente reportado ayer por el Ejército, es que nunca se ha sabido que en Chiapas, en medio de la violencia y la guerra de cárteles que vive el Ejército, los soldados persigan o enfrenten a los narcotraficantes que se pasean a sus anchas, amedrentando a la población, secuestrando a jóvenes para usarlos como sicarios y hasta cobrándoles derecho de piso a pueblos enteros solo por vivir en sus casas, como sucedió en municipios como Chicomuselo, Socoltenango, La Condordia y Frontera Comalapa, en donde comunidades enteras fueron abandonadas por sus pobladores, ante la violencia narca, convirtiéndose en pueblos fantasma.

Según el periodista chiapaneco, Isaín Mandujano, director de Paralelo Chiapas, unas 4,500 personas abandonaron sus comunidades y huyeron a buscar refugio en otras regiones de la frontera sur, ante las violentas disputas de los narcos y la nula ayuda de las autoridades estatales y federales. Comunidades como La Pinta, Nueva Morelia, San Antonio, El Ocotlán, 20 de Noviembre, Galicia, Jolentón, Nueva Piedra Labrada, Zacoalpa y Piedra Labrada se vaciaron completamente y sus habitantes se desplazaron hacia Tuxtla Gutiérrez, Comitán, Tijuana o incluso a los Estados Unidos.

Y si eso pasa en la frontera sur de Chiapas, en el norte del estado la situación no es muy distinta. En Palenque y Ocosingo los grupos criminales controlan comunidades enteras cobrando extorsiones y amedrentando a la población, los ataques en comunidades indígenas han crecido en este año y en otros municipios como Tila, Salto del Agua y Tumbalá, limítrofes con Tabasco, se reporta un aumento de secuestros y homicidios, al grado que el expresidente López Obrador tuvo que posponer su retiro a su paraíso personal en “La Chingada”, porque desde el Ejército le dijeron que no había condiciones de seguridad para que se fuera a vivir a su rancho.

La violencia en Chiapas también invadió la zona de Los Altos, que fuera de influencia del EZLN, y se llenó de presuntos “guardias comunitarios” fuertemente armados y que fueron financiados y creados por los dos cárteles en disputa para controlar territorios. San Cristóbal de Las Casas, la segunda ciudad más importante del estado, lleva casi todo el sexenio de Rutilio Escandón sumida en la violencia, balaceras, extorsiones, tráfico de armas y tráfico de drogas en todos los bares y restaurantes turísticos, que se disputan los grupos de pandilleros denominados Los Motonetos y el Cártel Chamula, que han protagonizado violentos enfrentamientos, balaceras y disputas en pleno “pueblo mágico” y destino turístico internacional.

Mientras todo eso lleva al menos cuatro años sucediendo y la violencia narca asfixia y expulsa a los habitantes de las distintas regiones del estado, provoca cancelaciones de actividades turísticas por parte de agencias que le piden al turismo europeo y nacional “no viajar a esas zonas porque no hay condiciones de seguridad”, el gobernador Rutilio Escandón aparece no sólo como negligente e inepto, sino también insensible ante la tragedia que vive su estado.

Al mandatario, que llegó al cargo por ser cuñado del senador Adán Augusto López y esposo de la fallecida funcionaria del SAT, Rosalinda López, se le ve todos los días en eventos insulsos y ataviado con indumentarias indígenas, ya sea cortando un listón, entregando ayudas sociales o inaugurando cualquier obra pequeña, actividades por las que paga millonarios contratos de publicidad a televisoras nacionales, pero nunca se le ha visto acudir a las comunidades abandonadas o a los territorios donde se libra la guerra de cárteles y cuando los periodistas le preguntan por la violencia, suele minimizar o de plano negar la realidad lacerante que están viviendo los chiapanecos.

No es gratuito que entre los habitantes de su estado, lo mismo del norte, que del sur o de la capital Tuxtla Gutiérrez, ya se mencione el nombre de Rutilio Escandón como “el peor gobernador que ha tenido Chiapas en su historia” y eso que ese era un título difícil de ganar por lo disputado del deshonroso nombramiento. Y mientras tanto el que se fue —o al menos eso dice—, en varias conferencias mañaneras lamentó la situación que vivía Chiapas y reconoció que era grave lo que estaba pasando, como el 13 de septiembre pasado, cuando en su mañanera López Obrador aceptó que “hay enfrentamientos entre los grupos (cárteles del narco) en Chicomuselo, Frontera Comalapa”, pero solo dijo que “estamos procurando que no se den esos enfrentamientos”, aunque la ayuda federal nunca llegó a esas regiones olvidadas.

Así que Chiapas hoy es, literalmente, una zona de guerra del narcotráfico, igual que Sinaloa, Zacatecas, Michoacán, Guerrero, Nuevo León y muchos otros estados. Pero extrañamente, entre la ineptitud y la negligencia de su gobernador y la indolencia del expresidente, a nadie le ha importado ayudar a los chiapanecos que justo hace unas semanas, el 14 de septiembre, celebraban la adhesión del territorio chiapaneco a México, conocido como la “mexicanización de Chiapas”. Y no faltó en medio de esas celebraciones algún chiapaneco crítico y realista que dijera: “Visto, lo visto, quién sabe si nos hubiera convenido mejor quedarnos en Guatemala”.

 

NOTAS INDISCRETAS…

La primera gira de trabajo de la presidenta Claudia Sheinbaum ayer en Acapulco, para evaluar los daños que ha dejado el huracán “John”, continuará el día de hoy con más reuniones para evaluar la situación en al menos 69 municipios de las costas de Guerrero que también están afectados y hasta incomunicados por los derrumbes, deslaves e inundaciones.

Anoche la mandataria, que llegó acompañada de unos 10 integrantes de su gabinete, ordenó a la Comisión Nacional del Agua que restablezca de inmediato el abasto de agua potable en el puerto acapulqueño, mientras que a la Secretaría de Comunicaciones la urgió a reparar y restablecer la circulación en carreteras y caminos vecinales que sufrieron cortes y derrumbes por las intensas lluvias. Hoy se prevé que sostenga una segunda reunión en Guerrero con la gobernadora Evelyn Salgado y el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, además de los integrantes de su equipo, y se espera que haya más anuncios sobre los recursos o programas emergentes de apoyo que se destinarán a apoyar a la población y la infraestructura afectada…

Tras la validación de su triunfo en las pasadas elecciones de junio, el gobernador electo de Jalisco, Pablo Lemus, empieza a mandar señales de que habrá mayor sensibilidad en su gobierno hacia los problemas graves que enfrenta el estado. Y mientras prepara los nombramientos de su gabinete y la rebatinga está desatada entre los grillos jaliscienses, ayer Lemus anunció lo que representa un reconocimiento tácito del grave problema de los desaparecidos en Jalisco, que ocupa el primer lugar a nivel nacional en desaparición de personas, en su mayoría jóvenes jaliscienses que han sido levantados por el crimen organizado.

El mandatario electo dijo que enviará al Congreso local, a través de la bancada de MC, una iniciativa para crear la Secretaría de Inteligencia y Búsqueda, y de la Policía Estatal de Caminos, enfocadas a fortalecer y apoyar la búsqueda de personas y a las colectivas de Madres Buscadoras en el estado, además de que una vez que asuma el cargo, en diciembre próximo enviará también otra iniciativa a los diputados locales para crear la Fiscalía Especializada de Búsqueda de Personas. En espera de ver cómo funcionan sus propuestas, está claro que Pablo Lemus llegará a reconocer y atender lo que tanto negó y desatendió el que pronto será su antecesor…Los dados mandaron Serpiente Doble. Caída libre. (Salvador García Soto, El Universal, Nación, p. A5)

Expectativas en el alba de otro sexenio

Tras meses agitados por las tensiones derivadas de un fin de sexenio poco cuidadoso de las formas de convivencia política, especialmente en un país tan diverso y asimétrico como el nuestro, Claudia Sheinbaum ha asumido la Presidencia de la República en medio de un ambiente festivo y victorioso que subraya la resolución de dar continuidad al proyecto de nación de la Cuarta Transformación (4T), proyecto que, como hemos referido, ha derivado hasta hoy en su concreción aciertos importantes en economía y política social, pero graves omisiones y retrocesos, en especial en materia de derechos humanos.

El contexto mexicano en el cierre del sexenio de López Obrador ha sido turbulento. La violencia –aunque registró una baja marginal– mantiene, sin embargo, un muy alto grado de impacto en cada vez más zonas del país, y culminó con expresiones muy inquietantes en Sinaloa y Chiapas. De igual modo, las tensiones se hicieron sentir como resultado del choque entre el talante desarrollista de la 4T y los imperativos urgentes del cuidado de nuestra casa común, evidenciados en las expresiones de resistencia a la construcción del Tren Maya, el Tren Interoceánico y a la apuesta por seguir centrando la política energética nacional en combustibles fósiles. Mientras, en el campo de los derechos humanos se profundizaron las ambivalencias y claroscuros que terminaron caracterizando el “primer piso” de la 4T contra todas las expectativas despertadas en sus inicios. Siendo el caso Ayotzinapa la máxima expresión.

Por eso, ante las tensiones y deudas con que López Obrador cerró su sexenio a ojos de muchos mexicanos, la expectativa sobre la toma de posesión de Sheinbaum era muy alta, pues se esperaba comenzar a advertir, tanto en sus contenidos como en sus formas, las continuidades y discontinuidades de su propuesta respecto de su antecesor. Como unánimemente se anticipaba, la Presidenta lanzó evidentes signos de continuidad con el proyecto de López Obrador tanto en su toma de protesta en el Congreso como en el acto de recepción del bastón de mando en el Zócalo, especialmente en la reiteración del gesto de presentación de sus 100 compromisos con el pueblo de México y en sus contenidos. En dichos compromisos se abordan ámbitos de la realidad nacional, sin embargo, proponemos concentrar un primer análisis en siete puntos hoy insoslayables: la violencia y pacificación del país, la crisis de cambio climático, la libertad de expresión, la crisis migratoria, la lucha contra la desigualdad y la pobreza; la educación y la igual[1]dad sustantiva de género.

Respecto a la crisis de violencia, anunció que la próxima semana presentará su estrategia de seguridad, aunque adelantó cuatro ejes de acción que no distan del enfoque lopezobradorista, especialmente el cuestionable fortalecimiento de la Guardia Nacional y el plausible –aunque poco claro e integral– enfoque de atención a las causas estructurales. Respecto del ambiente, prometió que 45 por ciento de la producción energética se obtendrá de fuentes renovables hacia el fin de su sexenio, anunció la construcción de paneles fotovoltaicos en estados del norte, mayor reforestación y cuidado de bosques, la limpia de los ríos más contaminados y garantizó el acceso al agua. Como suele ocurrir, no se expresaron medios de logro, ni se refirió a la prevención de desastres socioambientales; habrá que mantener la atención sobre las medidas para concretar esas intenciones.

En los temas de política económica y social, en los que el sexenio de López Obrador tuvo sus mayores aciertos, anunció la continuidad y ampliación de los pro[1]gramas sociales, al tiempo que prometió la autonomía del Banco de México y envió un mensaje de confianza a los inversionistas locales y extranjeros sobre la seguridad financiera del país. Auguró la continuidad del aumento al salario mínimo y la eventual reforma en pos de la semana laboral de 40 horas. Coronó con el anuncio de un sistema nacional de cuidados que se implementa[1]rá, dijo, de forma paulatina.

Sobre la igualdad sustantiva de género, anunció reformas a presentarse esta semana en el Congreso, así como un programa de beneficios dirigido a mujeres entre 60 y 64 años, y fundamentó buena parte de su narrativa en el logro simbólico de ser la primera presidenta del país. En educación anunció la continuidad y ampliación de los apoyos a las escuelas y a los estudiantes, y el aumento en 300 mil espacios adicionales del cupo para matriculación en educación superior pública.

Finalmente, dos de las notables ausencias en su discurso fueron la libertad de expresión y la crisis migratoria. Del primer punto se limitó a asegurar que se respetarán las libertades de expresión, de prensa, de reunión, de movilización; los derechos humanos en general y prometió que no habrá represión, pero no anunció estrategias al respecto, ni dio signos de reconsideración del desmantelamiento de los organismos constitucionales autónomos, ni de restablecimiento de los canales de diálogo con la oposición política, con los medios de comunicación y con la sociedad civil. Sobre migración, elogió a los paisanos residentes en EU y prometió defenderlos, pero ni una sola palabra fue dicha sobre México como país receptor, país de tránsito y expulsor de migrantes.

Lo que presenciamos el martes, como se esperaba, fue una celebración de victoria electoral en el que prevaleció la enunciación de las promesas de dar continuidad al “segundo piso” de la 4T. Pero este sexenio apenas comienza, habrá que permanecer pendientes de cómo ese listado de promesas se traduce en estrategias de política pública y de gobierno que permitan, en la realidad, fortalecer nuestro estado social y democrático de derecho, expresado en la garantía y protección de los derechos humanos, en la apertura de mejores canales de diálogo, en el respeto a los pesos y contra[1]pesos institucionales y civiles, y en un estilo de liderazgo a tono con las credenciales de mujer, demócrata, progresista y científica que la Presidenta subrayó en sus discursos. Como dijimos seis años atrás, sólo así se podrá hablar de una verdadera transformación de la vida pública del país. (Mario Patrón, La Jornada, Opinión, p. 18)

Desde Afuera / Sheinbaum y su política exterior

Aunque relativamente parca en temas de política exterior, o en lo que respecta a la relación con Estados Unidos, la presidenta Claudia Sheinbaum enumeró en su primeros discursos una serie de principios que sin ser una ruptura si implican ajustes de política exterior.

De entrada, y nada nuevo bajo el sol, “queremos la paz y la fraternidad de las Naciones y nos coordinamos, mas no nos subordinamos”.

El principio es importante porque en sus mismas palabras destacó la importancia de la relación con los socios de América del Norte.

“Aprovecharemos la relación del tratado comercial con Estados Unidos y Canadá para seguir impulsando la relocalización de las empresas, mientras se promueve el desarrollo regional con bienestar y cuidado al medio ambiente. Estados Unidos, Canadá y México sabemos, que la cooperación económica fortalece a las tres naciones”, dijo.

Y en ese marco, una señal de interés en la economía mundial.

Sheinbaum presentó una lista de proyectos que implican una mayor comunicación ferroviaria con puntos de la frontera con Estados Unidos, lo que implica también una mayor capacidad de carga y la posibilidad de reducir al menos el enorme tráfico a través de Texas.

Igualmente, destacó la importancia de los migrantes mexicanos, a los que consideró como “héroes” y a quienes expresó agradecimiento por su ayuda a la economía nacional, amén de ser un pilar de la estadounidense. “Siempre estaremos agradecidos y admirados por su trabajo, por el apoyo que les dan a sus familias cada mes; por ello, siempre les defenderemos”.

Y en lo que en cierta forma fue una declaración de principios, la instrucción a la Secretaría de Relaciones Exteriores: “su principal tarea sea atender, en los consulados que están en los Estados Unidos y otros países, a nuestros paisanos y paisanas con dignidad”.

Ciertamente no hablo de los recursos que se dedicarán a esa tarea, pero dada la importancia que dio a los vínculos económicos internacionales del país y la necesaria participación de la Cancillería, en coordinación con la Secretaría de Economía, sería deseable que hubiese mayor disponibilidad.

De importancia, también, los señalamientos sobre los posibles ampliaciones del ferrocarril interoceánico a Guatemala, que unido a un ya anunciado vínculo hacia Belice del llamado tren Maya hacen una verdadera declaración de interés en las relaciones con Centroamérica.

La Presidenta precisó que la política exterior de su gobierno “seguirá los principios constitucionales de la libre autodeterminación de los pueblos, la no intervención y la solución pacífica de controversias”, algo establecido pero a veces estirado casi hasta la ruptura por el ahora expresidente Andrés Manuel López Obrador.

Con todo, mantendrá algunos puntos de tensión, como el diferendo con España por la demanda de que se disculpe por el trato de los conquistadores españoles a los indígenas mexicanos durante la Conquista y la Colonia, y sin duda la ruptura con Ecuador, tras la invasión de la embajada de México en Quito, en abril pasado. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Online)

Periscopio / T-MEC a revisión, sin gringos buena ondita

Asumió Claudia Sheinbaum la Presidencia de México justo en el momento en que la relación bilateral con Estados Unidos está como vaso a punto de derramarse, por lo que debe evitar echarle una gota más, para que al segundo año de su gobierno no enfrente a un sacudida financiera sin precedente en lo que va del siglo XXI.

Todo, debido a que su antecesor le llenó el hígado de piedritas a nuestros principales socios comerciales, acusándolos de injerencistas, de atacar la soberanía nacional con los informes de Derechos Humanos en donde México sale reprobado, de imprudentes por reconocer el triunfo de Edmundo González en Venezuela y evidenciar el fraude de Nicolás Maduro.

Y en sus últimos coletazos presidenciales, puso “pausa” a la relación con su embajador Ken Salazar, por criticar la Reforma Judicial que pone en riesgo la certeza jurídica de sus inversionistas; y los culpó de la violencia en Sinaloa, por haber capturado a Ismael El Mayo Zambada.

De todo eso tomaron nota el presidente Joe Biden, y su candidata presidencial Kamala Harris, quienes el sexenio anterior trataron al gobierno mexicano con pinzas y cierta tolerancia, pese a los constantes desplantes del ex inquilino de Palacio.

Pero ahora va la de ellos: la otrora buena ondita Kamala desenfundó la espada y la blandió hacia el T-MEC, acuerdo que los últimos seis años permitió a México sortear ventarrones económicos y mantenerse entre las 15 principales economías del mundo.

“Como una de los 10 senadores que votaron contra el T-MEC, sabía que este acuerdo no era suficiente para proteger a nuestro país y a sus trabajadores. Muchos de los que votaron a favor de este acuerdo condicionaron su apoyo a un proceso de revisión, que como presidenta utilizaré”, dijo el viernes pasado en la frontera con México, en referencia a la revisión del Tratado prevista para 2026.

Añadió: “Como presidenta, traeré de vuelta los empleos de los trabajadores del sector automotor a este país”. Incluso anticipó cierre de la frontera a los migrantes:

 

“Quienes crucen nuestras fronteras de manera ilegal serán detenidos y expulsados y se les prohibirá volver a ingresar al país durante cinco años… haré más para proteger nuestra frontera, para reducir los cruces ilegales”.

 

Amagos de la candidata demócrata casi idénticos a los de su rival republicano Donald Trump, quien, como ella, está dispuesto a renovar el T-MEC sólo con Canadá, en 2026, y decirle a México “¡Hasta la vista, baby!”.

Seguramente la presidenta Sheinbaum, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el canciller Juan Ramón de la Fuente, ya sopesaron debidamente las palabras de Kamala y estarán afinando su estrategia rumbo a la renegociación del acuerdo.

Porque lo que está en juego son 14 millones de empleos en México directamente relacionados con el T-MEC, exportaciones multimillonarias a EU (en 2023 llegaron a 490 mil 183 millones de dólares), sin contar con el nearshoring dream. O sea, la columna vertebral, con todo y médula espinal, de la economía mexicana, sin la cual no podrá haber ninguna “prosperidad compartida”. (Raymundo Sánchez Patlán, El Heraldo de México, País, p. 5)

CARTONES

Día Uno

Día Uno

(Chavo Del Toro, El Economista, El Foro, p. 46)

Rusia, China, Irán + IA vs. Trump

Rusia, China, Irán + IA vs. Trump

(Gregorio, Excélsior, Nacional, p. 10)