Opinión Migración 040225

Desde San Lázaro / Un mes para realizar la purga

La llamada telefónica entre ambos mandatarios, Sheinbaum-Trump, despresurizó, por el momento, la álgida situación por la que se transitó con la imposición arbitraria de 25% de aranceles a los productos de exportación de México hacia Estados Unidos y que auguraba una guerra comercial en donde todos perdían, aunque el impacto a la economía de nuestro país hubiera sido brutal.

La espada de Damocles seguirá pendiendo sobre la cabeza de México, mientras el gobierno mexicano no obtenga resultados tangibles en frenar los flujos de migrantes, el tráfico de fentanilo y otras drogas sintéticas, amén de combatir a fondo a los cárteles de la droga, que están coludidos con políticos de alto nivel, en diversas entidades del territorio nacional como el caso de Sinaloa, Tamaulipas, Tabasco, Sonora, Guerrero, Veracruz, Michoacán y otros tantos estados, además de que está documentado por las agencias de inteligencia de Estados Unidos la connivencia de Andrés Manuel López Obrador con algunos de esos capos.

La presidenta Sheinbaum tiene un mes para emprender la purga de funcionarios públicos que traicionaron la confianza de los mexicanos, al coludirse con el crimen organizado para obtener pingües ganancias económicas y políticas, como ocurrió en 2021, en la elección para gobernador en Sinaloa, en donde ganó Rubén Rocha Moya, con el apoyo descarado del Cártel de Sinaloa y que, a decir del exgobernador de esa entidad, Francisco Labastida, está catalogado como un narcogobierno.

Por desgracia, la estrategia desarrollada por el anterior gobierno de “abrazos, no balazos” permitió el empoderamiento y control de los criminales en vastas regiones del país y, para arrebatarles esos territorios y recobrar la paz y la seguridad pública, se van a requerir meses y meses de trabajo y más policías como Omar García Harfuch para mostrar resultados positivos tangibles para aquietar las aguas en la Casa Blanca.

En cualquiera de los casos, es loable el mes que ganó la mandataria mexicana en retrasar la imposición de aranceles, porque en ese tiempo se pueden establecer las mesas de negociación entre ambos gobiernos para caminar juntos en una agenda bilateral enfocada al trasiego de drogas, migrantes y armas; comercio y T-MEC y otros rubros que tienen que ver precisamente con la vulnerabilidad del Estado de derecho que prevalece en México con la reforma judicial que se aprobó con mayorías calificadas artificiales en el Congreso.

La presidenta tiene un mes para quitarse la loza que carga desde el 1 de octubre y que está fraguada con personajes que gozan de la protección del anterior presidente, no obstante que son auténticos pájaros de cuenta.

El cordón umbilical debe ser cortado para que la doctora pueda desplegar sus capacidades, toda vez que tiene una visión muy diferente a su antecesor en temas como la seguridad pública, economía, sustentabilidad, educación, desarrollo tecnológico, salud y en la apertura a la iniciativa privada en sectores que estaban vetados por López Obrador, como el energético y el de telecomunicaciones, tan solo por citar algunos.

La primera mujer presidenta tiene un enorme campo de oportunidades para revertir la crisis que heredó de su antecesor; para empezar a darle identidad propia a su gobierno, debe deshacerse a la brevedad de esos impresentables que empañan su gestión, como Rubén Rocha, Francisco Garduño, Adán Augusto López, Ricardo Monreal, Américo Villarreal, Félix Salgado Macedonio y otros tantos angelitos de la 4T.

El enemigo principal de la presidenta y de México está en las filas de Morena y aliados; por ello debe aprovechar la coyuntura para sacudirse a esos parásitos que le enturbian su gestión.

Un triunfo para Claudia Sheinbaum en el affaire con Trump, aunque este sea pírrico.

Treinta días que servirán para apaciguar las aguas, aunque si se derrocha ese lapso en mentiras y simulaciones, en menudo lío estaremos a partir de marzo.

Donald Trump necesita como aliados a México y Canadá ante los reales enemigos comerciales de Estados Unidos como China y otras regiones del orbe; empero, el gobierno mexicano tiene que hacer la tarea para recobrar la confianza de las altas esferas políticas y económicas de la Unión Americana, so pena de pasar a la lista de enemigos de los norteamericanos.

No hay que perder de vista que, independientemente de cómo se desarrollen las relaciones comerciales y diplomáticas entre México y Estados Unidos, la fraternidad que prevalece entre ambos pueblos no la podrá destruir ningún mandatario que pretenda usarlos como carne de cañón en sus pretensiones hegemónicas y expansionistas. (Alejo Sánchez Cano, El Financiero, Opinión, p. 27)

Diez mil efectivos a la frontera para frenar los aranceles

Ayer 3 de febrero la presidenta Sheimbaum y el presidente de los Estados Unidos (EEUU), Trump, sostuvieron una llamada, donde acordaron que el gobierno mexicano desplazaría 10 mil efectivos de la Guardia Nacional para reforzar el resguardo de la frontera norte de nuestro país y que el gobierno de los EEUU se compromete a trabajar para evitar el tráfico de armas de alto poder a México.

Dicho acuerdo permite poner en pausa por un mes los aranceles del 25% a las exportaciones mexicanas que los EEUU implementaron el pasado 1 de febrero como medida coercitiva en contra de nuestro país bajo el argumento que las autoridades mexicanas no hacían suficiente para frenar el trasiego de droga -en lo específico de fentanilo- y de migrantes indocumentados.

Para el gobierno de la presidenta Sheinbaum se vienen días difíciles, habrá que ver cómo evalúa el gobierno de los EEUU el desempeño de nuestro gobierno, si la administración Trump queda satisfecha y qué acciones y represalias puedan poner en acto los grupos delictivos de este lado de la frontera.

Nada garantiza que el incremento de decomisos, la retención de inmigrantes en México o la aceptación de deportados dejen satisfecho a Trump; que tales acciones permitan un diálogo constructivo que evite el incremento de aranceles y siente las bases de una cooperación más efectiva entre los dos países.

Lo que hemos aprendido sobre el actual presidente de los EEUU es que es un hombre imprevisible, que ve a México como adversario y que está dispuesto a imponer medidas que afecten a cualquier país, en cualquier momento, con cualquier excusa, con el fin de cristalizar sus deseos.

Por ello, el gobierno federal tendrá que jugar en dos pistas, atender las órdenes de la Casa Blanca y atender la crisis de violencia en nuestro país.

Una crisis que está empezando a costar políticamente. Tomemos el caso de Sinaloa, donde cada vez es más evidente el hartazgo de la sociedad en contra del gobernador morenista Rocha y que a la presidenta le está costando caro defender.

Al gobierno de los EEUU no le importa si el incremento de migrantes en México tiene efectos adversos; si aumenta la delincuencia común u organizada en nuestro país; si la droga que aquí se quede, permita el incremento de su consumo de este lado de la frontera o si los carteles de la droga responden con más violencia en contra de los mexicanos. Para el gobierno Trump lo importante es que no aumente los migrantes ni llegue la droga a su territorio.

En contraste, la promesa de evitar el tráfico de armas de alto poder hacia México suena a promesa hueca que carece de acciones específicas o indicadores concretos. Resulta difícil pensar que un presidente republicano emprenda acciones que dificulten la compra de armas en su país o invierta recursos para frenar su tráfico hacia el nuestro.

Tampoco suena a declaración entre aliados que su secretario de Defensa, Hegseth, afirme que el gobierno de los EEUU no descarta lanzar ataques militares contra los carteles en territorio mexicano, algo que afectaría profundamente la narrativa nacionalista de nuestras autoridades y que podría desatar aún más violencia a lo largo de nuestro territorio.

¿Vale la pena desplazar 10 mil efectivos a la frontera con tal de frenar los aranceles impuestos por Washington? Probablemente sí, si bien por un lado está el costo económico de movilizar a tantos guardias nacionales y el costo político de doblarse ante tal chantaje, por el otro lado se evita -por lo menos por el momento- el grave daño a la economía nacional que significaría la imposición definitiva del 25% de aranceles para las exportaciones mexicanas.

Lamentablemente nada garantiza que con ello el problema esté resuelto. En México las autoridades de seguridad y justicia se encuentran colapsadas y difícilmente lograrán frenar a los delincuentes; el Instituto Nacional de Migración está quebrado y tiene un pésimo desempeño; los gobiernos locales actúan -así como declaró la Casa Blanca- en contubernio con los grupos delictivos y el gobierno federal suele simplificar en el discurso los problemas, en vez de planear o implementar acciones que atiendan las diversas consecuencias de tales acciones. (Francisco Rivas, El Universal, Online)

La Gran Carpa

Malabarista

El INM recibió una solicitud de información sobre el arrendamiento de una oficina en la colonia Lomas del Venado, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. En su respuesta, afirmó no tener identificado el inmueble ni contar con la información requerida. El solicitante, inconforme, llevó el caso al Inai, que determinó que el INM incumplió el procedimiento de búsqueda establecido en la ley, al no consultar a todas sus unidades administrativas competentes. El Inai resolvió que el INM debía realizar una búsqueda exhaustiva y ajustarse a las disposiciones legales en materia de transparencia, garantizando el derecho de acceso a la información pública de los ciudadanos. (La Gran Carpa, El Economista, El Foro, p. 47)

Prosa aprisa / Vergonzoso, que un partido necesite de otro para ser competitivo

Luis Hernández Palacios, candidato a ministro de la Corte

 

El jurista y académico Luis R. Hernández Palacios Mirón fue seleccionado por el Comité de Evaluación del Poder Ejecutivo Federal en la Lista de Aspirantes al Cargo de Ministros y Ministras de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

Originario de Xalapa, ha dedicado su vida a la justicia, influenciado por su familia (que se ha distinguido en diferentes campos), comprometida con la educación y la defensa de los derechos sociales. Con una formación sólida en Derecho por la Universidad Veracruzana, con maestría en la Universidad de Chile y doctorado en la UNAM, ha sido un referente en la defensa de los derechos rurales, agrarios y sociales.

Luis fue magistrado agrario durante 16 años y ocupó el cargo de Procurador Agrario. También fue coordinador jurídico del Instituto Nacional de Migración. En el estado presidió la Comisión de Derechos Humanos.

Otra veracruzana, de Pánuco, aunque ella ya quedó en la lista final de aspirantes al cargo de ministra, es Lutgarda Madrigal Valdez, actual encargada de la Comisión Estatal de Búsqueda, por lo que estará en la boleta del próximo 1º de junio. (Periódico Veraz)

Rayuela

Las protestas de indocumentados en Estados Unidos son esperanzador despertar de un gigante interno. (Rayuela, La Jornada, Contraportada)

Templo Mayor

UNA BUENA NOTICIA ha sido el acuerdo logrado entre Claudia Sheinbaum y Donald Trump al pausar los aranceles a productos mexicanos y decidir sentarse a dialogar sobre los espinosos asuntos de la seguridad, el narcotráfico y la migración.

LA FÓRMULA ES PARECIDA a la del primer acuerdo que AMLO y Trump lograron en 2019, cuando igual azuzó con imponer aranceles y el gobierno mexicano desplegó a la Guardia Nacional en las fronteras sur y norte de México para calmar las aguas.

ASÍ COMO CUANDO Trump en su primer mandato dijo que México pagaría el muro, esta vez el nuevo muro consiste en el envío de 10 mil efectivos de la Guardia Nacional a la frontera norte. También Canadá pondrá su parte del muro, pues Justin Trudeau acordó reforzar de su lado la seguridad fronteriza.

EL MES DE TREGUA fue un bálsamo en medio del nerviosismo económico y político, y significó una buena acción de la Presidenta aunque ahora vendrá lo más difícil: convencer a Trump y a la vez cuidar la casa.

PORQUE PARA MOVILIZAR a diez mil efectivos de la Guardia Nacional habrá que trasladarlos de otros puntos del territorio nacional donde vigilaban. Lo que se tenía programado es que esas tropas salieran del sureste este martes muy temprano para volar a la frontera norte.

LLAMA LA ATENCIÓN que mientras Trump aseguró que las tropas mexicanas servirían para frenar drogas y migrantes, Sheinbaum sólo habló de frenar el tráfico de narcóticos, nada dijo sobre el de personas. Y al revés: mientras la mandataria mexicana aseguró que EU pondría atención en la venta de armas a cárteles, en la Casa Blanca ni por asomo mencionaron el tema. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 10)

Confidencial

Lo que no se dijo del acuerdo

En los anuncios de la presidenta Claudia Sheinbaum y del presidente Donald Trump quedaron dos silencios claros. Por un lado, la mandataria mexicana omitió decir que se iba a detener a migrantes además de fentanilo con los 10 mil elementos de la GN, mientras que el estadounidense no dijo ni una sola palabra de lo que hará su gobierno para frenar el flujo de armas hacia el sur.

 

Espaldarazo de la UNAM

Ayer en Palacio Nacional, el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí, además de dar a conocer que la Máxima Casa de Estudios incrementará su oferta en por lo menos 1,500 lugares, hizo un llamado a la unidad y manifestó su respaldo a la presidenta Sheinbaum en la defensa la soberanía y los derechos de los migrantes. Ante ello, refrendó que la UNAM apoyará todas las iniciativas del gobierno. No pasa inadvertido el contraste con la tensa relación, por decir lo menos, que existía entre el exrector Enrique Graue y el expresidente López Obrador.

 

‘Quédate en México’, ¿una realidad?

The Washington Post no tuvo empacho en asegurar que México ya aceptó el programa ‘Quédate en México’, mismo que en la práctica nos lleva a ser tercer país seguro. Con esto, los migrantes tendrían que esperar en México a que se resuelvan sus trámites para entrar a Estados Unidos. Esto también nos llevaría directo al primer periodo de Trump, cuando vimos una película parecida a la que estamos viviendo ahora. (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 35)

Estrictamente Personal / El arma sigue cargada

La pausa en la imposición de aranceles contra México por un mes es una buena noticia, pero le impone obligaciones y candados importantes a la presidenta Claudia Sheinbaum. Se evitó la guerra comercial que iba a empezar este martes, pero Trump mantiene el arma cargada sobre su escritorio. El tema de fondo no eran los aranceles, que fue el vehículo de coerción para sacudirla y obligarla, como objetivo final de su pretensión, a combatir el tráfico ilegal de fentanilo. “Esta no es una guerra comercial”, dijo ayer por la mañana en una entrevista por televisión Kevin Hassett, director del Consejo Económico Nacional, uno de los brazos de la Casa Blanca. “Es una guerra contra las drogas”.

No estamos en el déjà vu de 2019, cuando Trump amenazó a México con 5% de aranceles si no se frenaba la migración indocumentada, que nos costó un acuerdo, en principio secreto, para recibir migrantes de otros países mientras se resolvían sus trámites migratorios en Estados Unidos, y el envío de 27 mil militares a la frontera sur, que provocó cambios en las rutas ilegales de tráfico humano y que Chiapas se volviera campo de batalla de los cárteles de las drogas. La negociación final duró escasos cinco minutos con el expresidente Andrés Manuel López Obrador a distancia, y excanciller Marcelo Ebrard en la Casa Blanca.

Trump utilizó el sábado la misma fórmula pero reforzada. La amenaza la hizo realidad como principio de negociación, acompañándola de una declaración sin precedente en la historia de las relaciones bilaterales, donde la Casa Blanca acusó al gobierno mexicano de tener “una alianza intolerable” con los cárteles de la droga. Sheinbaum lo rechazó casi de inmediato calificando a Trump de “irresponsable”, y señaló que quienes estaban coludidas con los criminales en México eran las armerías que les venden las armas.

Al final Sheinbaum, como López Obrador, tuvo que ceder. Imponer aranceles en represalia no era una opción, como lo fue para los presidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto que lo hicieron como respuesta a acciones unilaterales de la Casa Blanca, y como pudo haber sido incluso para López Obrador, que optó por agachar la cabeza. Ninguno de ellos enfrentaba la doble amenaza actual, al incluirse en la orden ejecutiva de Trump anunciada el sábado, que si los aranceles eran enfrentados por México con aranceles, los elevaría nuevamente y cada vez que encareciera el costo a sus exportaciones. Esa loca carrera, Sheinbaum jamás la hubiera ganado.

El costo para México por la pausa es el envío de 10 mil soldados a la frontera con Estados Unidos para contener la migración y el tráfico de fentanilo. A cambio, Trump se comprometió, como lo han hecho los presidentes estadounidenses desde que el expresidente Ernesto Zedillo les reclamó hace 25 años que la lucha contra el narcotráfico México ponía los muertos y ellos las armas, a trabajar para evitar el contrabando de armas a este país. La pausa fue una idea de Sheinbaum como respuesta a la petición de Trump sobre el envío de miles de militares a su frontera sur. Esta prórroga tiene fecha de caducidad y habrá una mesa de trabajo a nivel de secretarios de Estado para alcanzar, en palabras de Trump, un acuerdo conclusivo, en sus términos.

Sheinbaum quiso negociar con Trump que la pausa fuera definitiva, pero el presidente ni siquiera lo tomó como broma. “Al final me preguntó por cuánto tiempo quería poner en pausa”, recordó la Presidenta su diálogo, “(y) le dije bueno, vamos a ponerlo en pausa para siempre. Me dijo, bueno, pues ¿cuánto tiempo?”. La Presidenta puso el plazo y le dijo sentirse “segura que en este mes vamos a poder dar resultados, buenos resultados para su pueblo, buenos resultados al pueblo de México”. Luego convocó a Palacio Nacional al secretario de la Defensa, el general Ricardo Trevilla, para que de inmediato desplegara a sus militares a la frontera norte como se comprometió.

Esta secuencia de eventos sugiere que el gobierno mexicano nunca entendió que los aranceles tenían como pretexto el comercio, que en el fondo se trataba de la alerta máxima en Washington ante el control del narcotráfico sobre territorio mexicano, particularmente, como lo afirmó el secretario de Estado, Marco Rubio, en su audiencia de confirmación, en la frontera norte.

Esta posición es compartida por republicanos y demócratas, que discrepan con Trump en el tema de los aranceles porque lastiman sus economías y bases electorales, pero piensan también que los cárteles de la droga tienen un enorme control sobre territorio e instituciones mexicanas. Varios sectores también han expresado su preocupación de que la reforma judicial abra la puerta para que los cárteles encuentren facilidades que nunca tuvieron en alcance para incorporar en sus nóminas a juzgadores.

El mal análisis dentro de Palacio Nacional sobre las motivaciones de Trump colocó a Sheinbaum en esta posición. Con mejor información habría sido menos oneroso el acuerdo con Trump, como lo hizo el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, cuando envió un equipo para diseñar junto con el secretario de Comercio, Howard Lutnick, y el zar de la frontera, Tom Homan, un plan para frenar la migración y el tráfico de fentanilo, que son marginales frente a México –80% menos indocumentados que quienes entran por México, y 0.02% de los decomisos de fentanilo en la frontera sur–, que fue la base para lograr también una pausa de 30 días a la imposición de aranceles, pero en condiciones más cómodas y fáciles de instrumentar que lo comprometido por México.

¿Qué es lo que busca finalmente el presidente de Estados Unidos? No está claro. Pero de lo que no cabe duda es que no quiere que los cárteles de la droga controlen un país con quien comparte tres mil 200 kilómetros de frontera y trafiquen con fentanilo. Cambiar Sheinbaum esa percepción en un mes parece un tiempo insuficiente. Lo que necesita es saber con precisión y rapidez la definición de victoria de Trump. Esa información le permitirá actuar con una mirada quirúrgica, que es lo que requiere ahora, para evitar que el arma cargada en la Oficina Oval se dispare. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 37)

‘Muy amistosa’

El propio Donald Trump calificó su plática telefónica con la Presidenta Sheinbaum como “muy amistosa” acordando una tregua de un mes en la aplicación de aranceles, México comprometiéndose a enviar DIEZ MIL elementos de la Guardia Nacional a la frontera para frenar a los migrantes y el tráfico de fentanilo. Es una buena señal, proporciona un respiro y le da oportunidad al Gobierno mexicano de cumplir lo que le prometió al Presidente Trump. Por su parte, el propio Trump le prometió a la Presidenta Sheinbaum frenar el tráfico de armas desde Estados Unidos a México.

Resulta muy afortunado que cuando parecía que se nos caía el mundo encima pudo nuestra Presidenta negociar una tregua. Esto es lo positivo, lo complicado será cumplirle la promesa a Trump. El principal problema que se avizora es que la cobija no alcanza para tapar a todos. Nos explicaremos: mandar 10 mil elementos a la frontera, o a Culiacán donde están los principales traficantes de fentanilo hacia EU, implica RETIRARLOS de otras zonas del País donde realizan labores de “pacificación”.

El riesgo de esta maniobra es obvio: al retirar a la Guardia Nacional de un lado para mandar a los efectivos a otro, deja expuesto el sitio desocupado. Si logran su cometido en la nueva tarea, casi seguramente empeorará la seguridad pública en las áreas recién evacuadas para cumplirle a Trump. Simplemente no hay suficientes elementos de Guardia Nacional, ni Ejército, para cumplir con TODAS las tareas que se les han encargado.

Los señores de las botas o cuidan nuestro territorio de la violencia, apagando infiernitos por todos lados, o administran aerolíneas, construyen trenecitos de pasajeros, o administran las aduanas y los aeropuertos.

En la “muy amistosa” conversación telefónica de la Presidenta Sheinbaum con el Presidente Trump, ella astutamente supo torear la situación y llegar a un acuerdo que sacó las castañas del fuego en el último momento. Éste implica el cumplimiento cabal de determinadas tareas por parte del Gobierno mexicano y que la Administración Sheinbaum está obligada a cumplir a la entera satisfacción del señor Trump, quien fue el que nos “perdonó” los aranceles punitivos y es quien determinará qué es suficiente y qué no.

Esto implica que la Dra. Sheinbaum debe encargar a su brazo derecho, Omar García Harfuch, que eche toda la carne al asador para cumplir -y cumplir bien- las dos tareas claves de las que depende un México próspero sin sanciones o uno descuartizado por sanciones devastadoras. Sellar la frontera luce relativamente fácil, más complicado nos parece ahorcar por completo el tráfico de fentanilo.

Desde septiembre a la fecha que se desató el caos en Sinaloa se han dado ligeros garnuchazos a las organizaciones que Estados Unidos culpa de ser los principales traficantes, mas, debe reconocerse, no se han desarticulado, ni sus operaciones cesado. Es decir, si va en serio lo de cumplirle a Trump, lo que hoy se hace como parte del “Plan de Seguridad” no es ni remotamente lo requerido.

Si este Gobierno fuese juzgado por sus esfuerzos actuales desplegados en Sinaloa sería reprobado y los aranceles punitivos entrarían en vigor pasados los 30 días. Para empezar, luce muy mal que TODA la maquinaria de Morena respalde al Gobernador Rocha Moya, en torno a quien brotan sospechas y certezas.

Sospechas de que estuvo involucrado en el plagio de “El Mayo” Zambada, y evidencias de que sus policías servían de guaruras de los capos (de ambos bandos) y de que se ha mostrado incapaz de pacificar a su Estado. Este señor, en lugar de ser investigado, ha sido respaldado no sólo por el Gobierno actual, sino por todas las instituciones que Morena controla, entre ellas el Senado. Seguir con esta misma tónica de hacer como que hacen en Sinaloa resultará en la imposibilidad de que la Presidenta Sheinbaum pueda CUMPLIRLE lo prometido al Presidente Trump. Se requiere mucho MÁS esfuerzo y RESULTADOS palpables, notorios, a la vista y contundentes.

Hablaron los Presidentes de COOPERACIÓN, deberían comenzar compartiendo INFORMACIÓN, evitando así respaldar a los malos y echarle guante a los culpables sin perjudicar a inocentes. (Manuel J. Jáuregui, Reforma, Opinión, p. 11)

Arsenal / Gana primer round la diplomacia sobre el garrote

El Apocalipsis no llegó. Trump levantó el garrote de los aranceles para negociar en posición de fuerza con México y Canadá, y lo bajó un mes gracias a la diplomacia

En el caso de nuestro país, logró que 10 mil elementos de la Guardia Nacional refuercen en forma permanente la frontera norte. Van con la misión de frenar el tráfico de fentanilo y asumir las funciones de la “migra” al sur del río Bravo.

La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, también ganó. Logró una pausa de un mes en los aranceles del 25% a las exportaciones a Estados Unidos. Alejó el fantasma de la recesión en una economía que creció 0.8%, promedio, en el sexenio de AMLO. El peso se recuperó frente al dólar. De 21.15 que se cotizaba el domingo bajó a 20.40 anoche.

 

Sheinbaum y Trump son radicalmente opuestos en las ideologías que defienden, pero aparentemente se caen bien. Los dos hablaron de una conversación “amistosa”.

El presidente de EU agregó que, durante la pausa arancelaria, las negociaciones con el equipo que designe la Presidenta las llevarán a cabo tres altos miembros de su gabinete: Marco Rubio, secretario de Estado; Scott Bessent, secretario del Tesoro, y Howard Lutnick, que lo es de Comercio.

El 80% de las exportaciones mexicanas tienen como destino Estados Unido. No es necesario un sesudo análisis para concluir que, si Trump llegara a concretar su amenaza, nos pondría al borde de una recesión.

“Lo que logró hoy la Presidenta es algo totalmente insólito. Ayer esto era imposible. Entonces yo sí la felicito, Presidenta, es un orgullo”, celebró el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.

 

Ebrard algo sabe de esto. El capítulo que vivimos es un déjà vu de lo que ocurrió durante el primer mandato de Trump. El entonces canciller de AMLO fue a verlo para hablar del programa Quédate en México.

El presidente de EU ya había amenazado con poner aranceles del 25% a México si el gobierno de AMLO no enviaba 27 mil soldados a su frontera con EU para controlar migración y tráfico de drogas.

 

Ebrard se resistió al principio, pero, luego de la amenaza y de una consulta que hizo a México, cedió. “Nunca he visto a nadie doblarse así”, fanfarroneó el magnate republicano.

Ayer hablaron por teléfono Sheinbaum y Trump.

Las versiones de ambos mandatarios no incluyen el tema de la “alianza intolerable” del gobierno mexicano con organizaciones criminales de la que hablo el estadunidense y que la mexicana calificó de “calumnia”.

Aparentemente el tema no se tocó. Coincido con María Elena Morera, presidenta de la organización Causa en Común, acerca de que esta crisis le ofrece a la Presidenta la oportunidad de actuar contra gobernadores y presidentes municipales que se han vinculado con el crimen organizado y cuyas entidades son “refugios seguros” de los cárteles.

La BBC News publicó ayer un análisis de su corresponsal en México, Daniel Pardo, sobre la estrategia de la Presidenta para evitar los aranceles.

Habló de cuatro “claves” utilizadas por la Presidenta: diplomacia; ceder, pero con firmeza; planeación y reconocimiento del oponente.

* El “presidente imperial” de EU también conversó telefónicamente con el primer ministro de Canada, Justin Trudeau. Lo hizo dos veces el día de ayer. La primera no tuvo los resultados deseados. La segunda sí.

El tercer socio del T-MEC también logró un mes de pausa sin aranceles. En sus redes sociales Trudeau escribió:

“Acabo de tener una buena llamada con el presidente Trump. Canadá está aplicando nuestro plan fronterizo de 1,300 millones de dólares.

“(Habrá) refuerzos en la frontera con nuevos helicópteros, tecnología y personal, mejora de la coordinación con nuestros socios estadunidenses y un aumento de los recursos para detener el flujo de fentanilo.

“Casi 10,000 efectivos de primera línea trabajan y trabajarán en la protección de la frontera”, puntualizó.

* Va el pilón. El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, quiere ser émulo de Trump sin el poderío estadunidense.

Decretó un arancel del 27% a las exportaciones mexicanas, lo que no hizo más que desatar comentarios irónicos.

“Ratificamos nuestra postura de firmar un Tratado de Libre Comercio con México. Pero, hasta que eso suceda y sea una realidad, vamos a aplicar un arancel del 27% a los productos que importamos, con el objetivo de promover nuestra industria y que exista un trato justo a nuestros productores”.

El decreto no hizo más que desatar comentarios burlones. Y es que al cierre del tercer trimestre de 2024 la participación de Ecuador en las exportaciones de México sumó 446 millones de dólares, equivalente al 0.079% de las totales, según la Secretaría de Economía. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 6)

Dinero

Habrá guacamole en el Supertazón! Los millones de estadunidenses que siguen el evento podrían perdonarle a Trump sus argucias para evitar procesos penales, pero jamás dejarlos sin su guacamole. Felizmente, los presidentes Sheinbaum y Trump alcanzaron un acuerdo en la víspera del tarifazo, por el cual se aplaza por un mes la imposición del arancel de 25 por ciento sobre productos mexicanos de exportación (incluyendo el aguacate). Convinieron en crear dos grupos de trabajo sobre los temas de economía y migración. Hay otro acuerdo de gran trascendencia. Trump ha insistido en enviar fuerzas armadas a territorio mexicano a capturar narcotraficantes. Con sagacidad, Claudia desvió el tema en otra dirección: el gobierno mexicano desplegará 10 mil efectivos de la Guardia Nacional en la frontera norte para combatir a narcos y la migración ilegal. Los titulares de Relaciones Exteriores y Economía, Juan Ramón de la Fuente y Marcelo Ebrard serán quienes encabecen la representación mexicana en las mesas de trabajo, con sus respectivos equipos. No se descartan nuevos contactos de Claudia con Trump a lo largo de las próximas semanas.

Sería un error suponer que el problema con el gobierno de Estados Unidos ha sido superado. Es una tregua, su extensión dependerá de los resultados de las mesas de trabajo y de que la Guardia Nacional cumpla su cometido. Lo precisó Trump: Tuvimos una gran conversación con México. La presidenta Sheinbaum es una maravillosa mujer. Me cae muy bien. Hemos tenido buenas relaciones, pero nosotros queremos frenar la llegada del fentanilo. Sin embargo, aclaró, me caiga bien o no alguien, debemos detener la entrada ilegal de migrantes. (Enrique Galván Ochoa, La Jornada, Política, p. 14)

Coordenadas / Ocho consecuencias de la pausa en aranceles

  1. El tipo de cambio. Antes de que se anunciara el domingo que habría una llamada entre Trump y Sheinbaum, la cotización del peso frente al dólar había alcanzado los 21.28 pesos y parecía que podía seguir su tendencia alcista en las siguientes horas. La presión disminuyó notablemente cuando se anunció el acuerdo para pausar los aranceles por un mes, y el dólar bajó de 21.10 a 20.50 en cuestión de momentos. Lo más probable es que el tipo de cambio se mantenga en un rango cercano a los niveles actuales mientras no haya información más clara respecto al futuro.

 

  1. La Guardia Nacional ya debería estar movilizada. La propuesta mexicana aceptada por Trump fue movilizar a diez mil efectivos de la Guardia Nacional a la frontera norte para impedir el paso del fentanilo y reducir la llegada de migrantes indocumentados. Trump seguramente pedirá un seguimiento diario de la información en esos dos aspectos para evaluar los resultados. Será crucial obtener logros rápidos y verificables.

 

  1. Habrá equipos de los dos gobiernos trabajando sobre seguridad y comercio. En materia de seguridad, no bastará con el traslado de los diez mil efectivos a la frontera. El gobierno de Trump va a exigir más. Esto podría tener implicaciones en el flujo del comercio, pues se requerirán revisiones más detalladas de la carga que llega a Estados Unidos, y seguramente el tránsito de personas en la frontera se complicará. Las complicaciones serán aún mayores para los migrantes de otros países que intenten llegar a la frontera norte. En materia comercial, tendremos —de facto— el comienzo de las negociaciones para la revisión del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (TMEC).

  1. La coyuntura es oportuna para revisar las relaciones comerciales con China. México podría tener un argumento muy valorado por el gobierno de Trump si armoniza sus aranceles con los de Estados Unidos en el caso de China. Podría encarecer algunos productos importados, pero ese costo podría justificarse si eliminamos la percepción de que China pretende utilizar a México como una puerta trasera hacia Estados Unidos.

 

  1. Se dio un paso en el aprendizaje de la negociación con Trump. Si Claudia Sheinbaum hubiera condicionado la llamada con el presidente Trump a una disculpa por haber acusado al gobierno de tener vínculos con organizaciones del narcotráfico, muy probablemente ya tendríamos aranceles en este momento. La presidenta Sheinbaum hizo bien en ignorar la retórica para concentrarse en lo sustantivo, y con ello logró evitar temporalmente los aranceles. Este no será el último insulto que el gobierno mexicano reciba por parte del presidente Trump o de algunos de sus colaboradores. Deberá seguir la misma línea.

 

  1. Hay que prepararse para los aranceles y, si no llegan, mucho mejor. Trump no solo considera los aranceles como un instrumento para presionar cuando busca alcanzar objetivos no económicos, sino que también los visualiza como un mecanismo para corregir los desequilibrios del comercio exterior. Lo que ganamos con la negociación fue tiempo, pero lo más probable es que en la revisión que se haga de las relaciones comerciales con el exterior se pretenda la imposición de aranceles, aunque inferiores al 25 por ciento.

 

  1. La incertidumbre que viene con Trump parece inevitable. Aun en el caso de que dentro de un mes se vuelva a suspender la aplicación del 25 por ciento, no estamos seguros de que nos vayamos a salvar de las tarifas cuando se presente el estudio comercial global en los siguientes meses. Además, ya vimos que Trump pretende comenzar este mismo año —de facto—, al menos, la revisión del TMEC, cuyos resultados aún no tenemos claros. En otras palabras, seguiremos enfrentando una situación de incertidumbre que inevitablemente afectará a las inversiones privadas.

  1. Sobre la base de todo lo anterior deberíamos ir más allá y avanzar. Con base en todo lo anterior, deberíamos ir más allá y avanzar en la creación de condiciones de certidumbre para la inversión privada, pues si se suma el entorno que ha creado Trump a un ambiente interno con dudas respecto al Poder Judicial y la aplicación de la ley, así como un ambiente doméstico en el que se pongan trabas a la inversión privada, tendremos no solo un año, sino al menos cuatro años muy complicados.

 

37 años

Esta columna cumplió 37 años de publicarse, prácticamente de manera ininterrumpida. Ojalá que siga siendo útil para la reflexión y para la toma de decisiones. Muchas gracias a todos los que lo han hecho posible, pero sobre todos a los lectores. (Enrique Quintana, El Financiero, Página Dos, p. 2)

Bajo sospecha / Tregua en aranceles

Tras un fin de semana complicado, en el que Donald Trump dijo que se impondrían aranceles de hasta el 25 por ciento a los productos mexicanos y que, si México imponía aranceles a los Estados Unidos, él aumentaría aún más el porcentaje a México, la amenaza hoy tiene una tregua.

Y mientras EU sigue manteniendo una postura muy dura contra Canadá, con México ha llegado a un acuerdo provisional.

La Presidenta de México accedió a establecer una seguridad especial en la frontera con Estados Unidos, como lo había solicitado Trump. Serán 10 mil elementos de la Guardia Nacional desplegados en las ciudades fronterizas para evitar el tráfico de drogas, principalmente fentanilo, pero también apoyarán en el decomiso de armas que llegan a México.

Una buena noticia es que será el secretario de la Defensa Nacional (Sedena), Ricardo Trevilla Trejo, el responsable de atender la solicitud de reforzar la seguridad en el espacio fronterizo. Un trabajo que ya ha venido desempeñando con éxito en la frontera sur de México con Guatemala para controlar la migración ilegal.

No es la primera vez que Trump amenaza a México con imponerle aranceles si no se controla la seguridad y la migración. Durante su primera administración y el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, después de que México había permitido prácticamente la entrada de quien fuera, la amenaza de Trump llevó a reforzar la seguridad en la frontera y a implementar medidas estrictas.

Ahora, éstas se aplicarán en la frontera norte, como ya se han implementado también en la frontera sur.

Trump y Sheinbaum también acordaron que, del lado estadounidense, habrá vigilancia para evitar el tráfico de armas de alto poder que llegan desde ese país a los cárteles de la droga y que alimentan la violencia en nuestro territorio.

Éste es un tema crucial, porque gran parte de esas armas, provenientes de los Estados Unidos, son las que fortalecen al crimen organizado en México.

El acuerdo establece que México trabajará en coordinación con los EU para fortalecer tanto el comercio como la seguridad.

México tiene un mes para demostrarle al gobierno estadounidense que se está trabajando de manera firme en estos temas, especialmente en seguridad y migración. Lo cierto es que este acuerdo también beneficia a los mexicanos que buscamos un territorio con mayor paz, sin homicidios y una reducción en el tráfico de drogas.

Estados Unidos exige enfrentar al crimen organizado con acciones contundentes y golpes certeros.

La administración de Sheinbaum ha comenzado a hacerlo en los últimos meses, pero el cambio de estrategia aún lleva poco tiempo, después de años en los que los criminales se fortalecieron.

México, además, tiene que trabajar arduamente para que los narcotraficantes no vendan su producto dentro del país.

El consumo de distintas drogas ha crecido y ése es otro gran desafío. Al dificultar la llegada de la droga a Estados Unidos, los criminales, que nunca quieren perder, intentarán venderla dentro de México.

Donald Trump también explicó los acuerdos alcanzados en la llamada con la Presidenta de México: “Fue una conversación muy amistosa en la que ella aceptó enviar de inmediato 10 mil soldados mexicanos a la frontera con Estados Unidos. Estos soldados estarán específicamente designados para detener el flujo de fentanilo y de inmigrantes ilegales a nuestro país. Espero participar en esas negociaciones con la Presidenta Sheinbaum mientras intentamos lograr un acuerdo”.

En las próximas semanas se llevarán a cabo varias reuniones entre funcionarios de alto nivel de México y Estados Unidos.

La comitiva estadounidense estará compuesta por Marco Rubio, secretario de Estado; Scott Bessent, secretario del Tesoro; y Howard Lutnick, secretario de Comercio. Por parte de México, los representantes serán Rogelio Rodríguez de la O, secretario de Hacienda y Crédito Público; Marcelo Ebrard, secretario de Economía; y Juan Ramón de la Fuente, secretario de Relaciones Exteriores.

Donald Trump ha insistido en que el comercio entre México, Canadá y Estados Unidos es desleal.

“Tienen que equilibrar su comercio, número uno. Tienen que detener el ingreso de personas a nuestro país… tienen que detener el ingreso de personas, y tenemos que detener el fentanilo. Y eso incluye a China”, ha expresado el mandatario.

Lo cierto es que el comercio entre Estados Unidos y México ha sido fundamental para ambos países durante más de 30 años. Se trata de una economía binacional en la que ambos dependen uno del otro.

México deberá asegurarse de no violar los tratados comerciales entre ambos países, ya que eso podría convertirse en la excusa perfecta para Trump.

También tendrá que dar golpes contundentes al crimen organizado. La amenaza de Trump de atacar directamente a los cárteles de la droga en territorio mexicano es real. Por eso ya los han designado como organizaciones terroristas.

Según la legislación estadounidense, esto le da la posibilidad de actuar militarmente contra estos grupos en México.

Esperemos que la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo continúe cumpliendo estos acuerdos, como lo ha venido haciendo. Estas exigencias también benefician a los mexicanos.

Muchos en México creemos que el trato de Donald Trump hacia nuestro país no es justo. Y sin duda no lo es. Pero es la realidad con la que hay que lidiar, y habrá que trabajar con ella para salir lo más fortalecidos posible.

Y como en los cuentos, esta historia no termina aquí. Sin duda, nos esperan cuatro años turbulentos. (Bibiana Belsasso, La Razón, México, p. 13)

Teléfono Rojo / Como advertimos, Trump escaló exigencias

Con el tiempo sabremos la verdad.

Pero hay hechos para documentar la forma mediante la cual el Gobierno mexicano se adelantó a las decisiones de Donald Trump.

No esperó, por ejemplo, la aplicación de los aranceles de 25 por ciento a los productos nacionales para reforzar el combate a la migración.

Comenzó a blindar la frontera sur con refuerzos militares desde antes de la asunción del magnate y a desviar o de plano deshacer las caravanas.

Esto le dio ventaja al presidente de Estados Unidos: si desde Andrés Manuel López Obrador se puso ese muro verde olivo, ahora pidió más.

Por eso anunció como gran éxito, a través de sus redes sociales, el despliegue de diez mil soldados más en la frontera norte, un segundo bloque de contención.

Eso sin contar la extrema vigilancia en las rutas hacia la patria del dólar, objetivo de las corrientes migrantes nacionales y de extranjeros.

FALTA DE COMUNICACIÓN

Pero hay otro dato: el vacío de información.

Vacío hacia dentro del propio gobierno, pues no hay una estrategia integral donde se involucren las partes diplomática y la operativa, embajadas, consulados y fuerza pública.

Las representaciones en Estados Unidos y Canadá, Esteban Moctezuma y Carlos Joaquín, operan como mejor entienden y negocian tanto para actuar ante Washington como tratar de formar un binomio con Ottawa ante Donald Trump.

Las Fuerzas Armadas, incluida la Guardia Nacional, hicieron su parte desde hace meses sin reparar en la indefensión nacional porque, como anotamos aquí el 15 y el 23 de enero, el estadounidense cada vez pediría más.

Ya está la prueba de esta advertencia lanzada también por el exprimer ministro canadiense Jean Chrétien.

Trump no pidió a México declarar terroristas a los grupos criminales, como sí lo hizo con Justin Trudeau, porque realizará el combate directo conforme lo decida.

Así, la lucha será común de Estados Unidos y Canadá porque conocen nexos de capos canadienses y mexicanos, pues en enero de 2022 fueron asesinados en Xcaret Robert Dinh y Thomas Cherukara.

Los criminales fueron detenidos en la Ciudad de México.

MARCELO EN OPERACIÓN

1.- En lo comercial viene el tiempo de Marcelo Ebrard.

Atendidos los primeros caprichos de Donald Trump, a la par del control de drogas y migrantes se adelantarán las negociaciones para renovar el acuerdo comercial trilateral, el T-MEC.

Lo primero será frenar la aplicación de los aranceles en 29 días, lo cual depende del gabinete de seguridad, pero a la vez avanzar en las nuevas condiciones del tratado.

También aquí se le dará gusto al presidente estadounidense: la revisión no será en 2026 como estaba previsto, sino este mismo año.

2.- Al inaugurar la carretera Oaxaca-Puerto Escondido, López Obrador prometió a los lugareños no cobrarles peaje en ningún tramo de la ruta.

Pero el secretario de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, Jesús Antonio Esteva, ya desconoció las instrucciones del jefe máximo.

¿Rompimiento al interior de Morena?

Y 3.- El Senado, a través de la Comisión de Relaciones Exteriores de América Latina y el Caribe de Félix Salgado Macedonio, pidió mejor trato a los migrantes.

En específico sugirió al Gobierno de México ser proactivo y buscar puntos de coincidencia con Estados Unidos para frenar las detenciones y deportaciones inhumanas. (José Ureña, 24 Horas, México, p. 3)

CARTONES

A ver qué puede más

A ver qué puede más

(Patricio, El Sol de México, Análisis, p. 22 y La Prensa, Editorial, p. 14)

Frontera norte

Frontera norte

(Camacho, Reforma, Opinión, p. 10)

Cabeza fría

Cabeza fría

(Chavo del Toro, El Economista, El Foro, p. 46)

Ecuador declara guerra arancelaria

Ecuador declara guerra arancelaria

(Fernando Llera, Excélsior, Nacional, p. 10)

El viejo truco trumpista

El viejo truco trumpista

(Jabaz, El País de Nunca Jabaz, Milenio, Al Frente, p. 3)

Desprevenidos

Desprevenidos

(Magú, La Jornada, Política, p. 10)

El bravucón del planeta

El bravucón del planeta

(El Fisgón, La Jornada, Política, p. 12)

Bajo control

Bajo control

(Rictus, El Financiero, Nacional, política y Sociedad, p. 37)

Buena conversación

Buena conversación

(Perujo, El Economista, El Foro, p. 47)