Opinión Migración 040522

Frentes políticos

Avances sustanciales. Dos temas acordaron entender los presidentes Andrés Manuel López Obrador y Joe Biden en su llamada telefónica del viernes pasado: las causas de la migración y preparar la Cumbre de las Américas, en la que deben estar todos los países, sin excepción. Con esa encomienda viajó Marcelo Ebrard a Washington, y ayer tuvo agenda llena: se reunió con Alejandro Mayorkas, secretario de Seguridad Nacional; con Antony Blinken, secretario de Estado; con Samantha Power, administradora de la agencia de EU para el Desarrollo Internacional, y con Juan González, director senior para el Hemisferio Occidental. Quien niegue la intensa cercanía bilateral no sabe de lo que habla. Sí. Los tiempos cambian. (Excélsior, Nacional, p. 11)

Serpientes y escaleras // No pueden aclarar el presente y quieren revivir el pasado

Notas indiscretas

A pesar de la negativa contundente de la Casa Blanca de incluir e invitar a la Cumbre de las Américas en Los Angeles a los dictadores de Venezuela, Cuba y Nicaragua, el presidente López Obrador ayer pidió “no adelantarnos” y desoyendo la respuesta del subsecretario de Estado, Bryan Nichols, dijo que su petición “con todo respeto” fue hecha al presidente Biden y no a sus subalternos.

Y mientras el mandatario mexicano, cuya propuesta generó reacciones a favor de su defensa en los tres países latinoamericanos, hacía oídos sordos al rechazo de Washington, ayer el canciller Marcelo Ebrard aprovechó su visita a la capital estadounidense y sus reuniones con Anthony Blinken y Alejandro Mayorkas, para insistir en la posición mexicana de que “ningún país sea excluido” de la próxima cumbre del continente americano.

Marcelo llegó a Washington para revisar con los funcionarios de la administración Biden los temas migratorios y seguridad contenidos en el Acuerdo Bicentenario.

En particular, el secretario de Relaciones Exteriores dialogó con Blinken y Mayorkas sobre la eliminación del Capítulo 42 que permitía a Estados Unidos regresar de inmediato y sin trámite de por medio a todos los migrantes indocumentados que llegaran a su territorio, incluidos los solicitantes de asilo, y enviarlos a México. 

Biden decidió eliminar esa disposición impuesta por Donald Trump y que fue una de las medidas por las que México se convirtió de facto en el “tercer país seguro” para los Estados Unidos, luego de que López Obrador y Ebrard cedieran a las amenazas y presiones de Trump.

Después de sus encuentros en la Casa Blanca, Ebrard aseguró, en conferencia de prensa en la embajada mexicana en Washington, que con la eliminación de este capítulo 42, “México no se convertirá en país de libre tránsito para cualquier migrante” y que el gobierno mexicano mantendrá sus restricciones y obligaciones legales para los migrantes procedentes de cualquier país. Veremos qué tan cierto resulta lo dicho por el canciller…

Por cierto que ni yéndose a Washington, coincidentemente el día en que se cumplía el primer año del derrumbe de la Línea 12 del Metro que se construyó en su gestión como Jefe de Gobierno, Ebrard se salvó de que le preguntaran del tema en la mismísima capital estadounidense. (Salvador García Soto, El Universal, On line)

Quebradero // Un presente que será pasado en tres años

Resquicios

El gobierno mexicano propuso otra vez que se ayude a Centroamérica para fortalecer su situación interna y para atemperar la migración. Fue lo mismo que acordaron López Obrador y Trump, a ver si ahora sí va en serio. (Javier Solórzano, La Razón, La dos, p. 2)

Confidencial

EU insiste en energías limpias

El canciller Ebrard no es el único que está de gira por Washington. El embajador estadounidense en México, Ken Salazar, también tiene reuniones con funcionarios de su país. Entre ellos está Jennifer Granholm, secretaria de Energía, para hablar sobre cómo “se puede convertir a Norteamérica en una potencia de energías limpias”. Quizás el tema principal de la agenda por ahora es la migración, pero el vecino del norte no parece quitar el dedo del renglón en otro tema que también le interesa, y mucho. (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 33)

La divisa del poder // ¿Doblados otra vez?

México no tiene una política migratoria propia; la que aplica, depende del humor de los presidentes de Estados Unidos. 

Y no, no es por soslayar los esfuerzos que se hacen desde la administración federal, pero las acciones y declaraciones de nuestro propio Gobierno respaldan la afirmación inicial de este espacio.

Primero, siendo presidente electo, Andrés Manuel López Obrador abrió la frontera sur para caravanas de migrantes centroamericanos a los que prometió casa, salud y sustento.

¿Ya no se acuerda que fueron hospedados en la Ciudad Deportiva, fueron recibidos con mariachis y cada noche había una fiesta? ¿Ya se olvidaron las visitas de Claudia Sheinbaum, Layda Sansores, a los “hermanos centroamericanos’’? 

Con Trump en la presidencia, México aceptó contener con la Guardia Nacional la migración en la frontera sur; para ello destinó a 26,000 elementos castrenses.

Ahí están las cifras y declaraciones oficiales.

Ayer, desde Washington, el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, anunció que no se permitirá el libre tránsito por territorio mexicano a los migrantes que quieran llegar a Estados Unidos.

El próximo 23 de este, el Gobierno de Biden dará por concluido el Título 42, que fue un ordenamiento firmado en 2020 por Trump que permitía a las autoridades estadounidenses expulsar inmediatamente a migrantes sin posibilidad de que pidan asilo. 

El Gobierno de Estados Unidos prevé que ello estimule una ola migratoria que ayer el Gobierno mexicano se comprometió, nuevamente, a contener.

¿A cambio de algo? Es pregunta.

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Por cierto, el presidente López Obrador realizará una gira por Centroamérica a partir del viernes próximo. 

Visitará Guatemala, El Salvador, Honduras y terminará en Cuba.

Evidentemente el tema que interesa a los mandatarios centroamericanos es el de la migración, pero hasta ayer no se habían dado a conocer los temas de la agenda, solo los horarios de las entrevistas entre mandatarios.

López Obrador ha tratado de recuperar para México el papel del “hemano mayor’’ de los centroamericanos, pero no lo ha podido hacer porque, principalmente, no ha tenido los recursos financieros prometidos.

Porque eso de replicar programas como “Sembrando Vida’’ en un país como El Salvador, azotado por ola de violencia que ha obligado a la radicalización del Gobierno de Bukele, no es de mucha ayuda.

Como sea, López Obrador tratará de crear un frente común con nuestros países vecinos del Sur de cara a la Reunión de las Américas que se realizará en los próximos días en Estados Unidos.

Reunión a la que no fueron invitados Cuba, Venezuela y Nicaragua, pese a la “mediación’’ del mexicano. (Adrián Trejo, 24 Horas, México, p. 4)

Teléfono rojo // Cómo se entregó la soberanía de México ante EU

Fue en un hotel de Houston.

Cercano al aeropuerto internacional, para mayores señas.

El principal actor de esta escena es Javier López Casarín, un personaje sin nombramiento oficial pero representante del entonces canciller designado Marcelo Ebrard.

Fue, para mayores especificaciones, el 15 de noviembre de 2018.

No había nuevo gobierno y por supuesto todo se hizo a escondidas de la administración de Enrique Peña Nieto, quien recién había tenido la dignidad de cancelar una cita a Donald Trump por agravios al país.

¿Pero qué se acordó en esa ocasión?

Todo al gusto de la administración del republicano Trump.

Convertir a México en país de retención de los migrantes interesados en ingresar a Estados Unidos, fuera por búsqueda de mejores condiciones de vida o por refugio político. 

De este hecho algo ha difundido la ex embajadora de México en Washington, Martha Bárcena, con un dato adicional muy grave: de esto nada se informó a López Obrador. 

Ella debe saberlo, pues le tocó cerrar el ejercicio con el republicano y ver cómo López Obrador se negaba a reconocer el triunfo evidente del demócrata Joe Biden. 

BORDER WARS O SEGUNDO PAÍS

En teoría todo era institucional.

Mike Pompeo, secretario de Estado de Donald Trump, se había reunido con López Obrador en su oficina de transición de la colonia Roma 

Un encuentro interesante porque en la división binacional se desarrollaba lo conocido como Border Wars, una guerra fronteriza de la cual México sacaba la peor parte. 

A ese encuentro siguieron reuniones clandestinas, entre ellas la mencionada del 15 de noviembre de Javier López Casarín con gente de Kirstjen Nielsen, entonces secretaria del Interior o Homeland Security. 

Ella fue la principal negociante.

La encargada de doblegar a México en esa ocasión, de ceder soberanía a cambio de nada como luego sucedió con la amenaza de los aranceles –Donald Trump dixit– si no se mandaba un muro de 28 mil soldados en las fronteras sur y norte del pais. 

Hoy ese programa, si Joe Biden tiene éxito, está a punto de terminar, pero cuántas secuelas ha dejado en contradicción con el discurso presidencial de “a México se le respeta”.

PECADO DEL AEROPUERTO PRIÍSTA

Vamos hacia una decisión:

O los principales vuelos salen y aterrizan en el Aeropuerto Internacional Felipe Angeles (AIFA), o gran parte de los pasajeros de y hacia la Ciudad de México no tendrán alternativa.

Todo porque ni líneas aéreas ni viajeros quieren acudir a ese lugar sin vías de acceso, sin comunicación y con infraestructura deficiente.

Pero he aquí un dato político clave:

Desde Palacio Nacional se pretendía minimizar al aeropuerto internacional de Toluca porque hay… ¡un gobernador priìsta, Alfreso del Mazo!

Pero la mala planeación ha presionado al gobierno federal y ahora, ante la saturación del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y la mala planeación aeroportuaria, las cosas han cambiado.

Toluca debe ser cada día mejor alternativa a pesar del capricho presidencial y aunque esté administrado por el gobierno del estado. (José Ureña, 24 Horas, México, p. 2)

Día hábil // Ebrard desmiente a AMLO: cuatro años y EU no financia programas para Centroamérica

México pasó de ser un país amigo de los migrantes, donde, según Andrés Manuel López Obrador, se les daría hasta empleo, a un enemigo.

Y todo por quedar bien con Estados Unidos.

Primero con Donald Trump y, ahora, con Joe Biden. 

El demócrata también prometió puertas abiertas y un cambio en la política migratoria, pero, tal como el morenista, modificó el discurso y hoy el trato es hostil.

Basta recordar la revelación, en realidad confirmación, que hizo Trump la semana pasada, de que dobló fácilmente a Marcelo Ebrard Casaubon, cuando viajó a Washington en 2019 a recibir órdenes de cómo reforzar las fronteras norte y sur para evitar el paso de migrantes a cambio de no incrementar los aranceles a productos mexicanos. 

Y ahí están 28 mil elementos de la Guardia Nacional.

Y Trump presumía.

López Obrador y su equipo cambiaron el discurso. 

El tabasqueño advirtió, entonces y ahora, a los migrantes que no pueden transitar por territorio nacional de manera ilegal y que se atenderán las causas.

Desde que ganó la elección en julio de 2018 hasta los había invitado a venir, porque aquí encontrarían apoyo y empleo.

Olga Sánchez Cordero, el florero en la Secretaría de Gobernación, celebraba el falso aplauso de Trump porque la 4T resolvió el tema migración en cinco días, pero cuando su protector cambió también dijo quenadie podría cruzar México sin papeles.

Y Trump presumía un muro -prometió construir uno para que los migrantes mexicanos, en su mayoría asesinos y violadores, decía- hasta más bonito y más barato.

– Stronger, bigger, better and cheaper (más fuerte, más grande, mejor y más barato), decía.

Y así es.

Gratis.

Ylo volvió a decir la semana pasada.

La historia de mentiras no termina ahí. 

López Obrador ha dicho que los programas Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro fueron aceptados por el gobierno de Biden para contener la migración, la salida de miles de centroamericanos en busca de sustento e ingresos para sobrevivir. 

Ayer, Ebrard Casaubon lo desmintió. 

El Carnal pidió a Estados Unidos más inversión en América Central para crear empleos y contener la migración. 

Y todo porque se avecina un incremento de personas que saldrá en busca de asilo y del sueño americano, al concluir el llamado Título 42 , que ordena la expulsión inmediata de los migrantes con el argumento de la epidemia de Covid-19.

¡Ah!, y advirtió que nadie cruzará México rumbo a Estados Unidos como si se tratara de la sala de su casa.

Hagamos una inversión importante en Centroamérica. Lo llevamos diciendo desde hace cuatro años y no se ha hecho hasta ahorita, dijo el canciller con rol de vicepresidente en una conferencia en la embajada de México en Washington.

México ha destinado cien millones de dólares en programas sociales en Centroamérica, como la réplica de Sembrando Vida.

El objetivo es implementarlo en Honduras, El Salvador y Guatemala.

Y así se terminará el sexenio de López Obrador, con un proyecto que sólo recibe el sí, pero no el cuándo.

La Agencia Mexicana de Cooperación y Desarrollo (Amexcid), que depende de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), donde cobra Ebrard -y muy bien- levanta los censos y pone en marcha los progamas a medias.

Los apoyos tardan en entregarse hasta seis meses. 

Seguro dirán que por la pandemia. 

¿Y quién dirige la Amexcid?

¡Bingo!

La prima de Mario Delgado Carrillo, líder de Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Laura Elena Carrillo Cubillas.

Sólo es coincidencia, no sea mal pensado. (Alberto Montoya, Ovaciones, p. 2)

Bajo la lupa // ¿Segunda guerra de Texas vs México?

En forma asombrosa, 176 años después de la guerra de EU contra México de 1846 a 1848, que implicó la anexión de Texas por EU, el gobernador de Texas, Greg Abbott –del Partido Republicano y quien busca su relección en noviembre–, estudia calificar la masiva migración como una invasión (¡megasic!), lo cual le procuraría derechos militares, de acuerdo con su interpretación de la Constitución (https://nyti.ms/3w0r6fA). 

Aquí el problema radica en definir a qué país (sic) adjudicar tal invasión cuando los migrantes de México son en menor cantidad y se suman a los provenientes del Triángulo Norte de Guatemala/Honduras/El Salvador –ya no se diga, de Nicaragua, Venezuela y Cuba (https://bit.ly/2R8s9JH)”. ¿De cuántas invasiones se trata: de una, de cuatro o de siete?

En mi libro El espejo negro de EU: la migración latinoamericana (https://bit.ly/3LFzCqF) abundé profusamente en la deliberada laxitud de la administración Biden, así como la ineptitud de la malhadada vicepresidenta Kamala Harris, que tiene presuntamente como objetivo alterar la ecuación demográfica en favor de la redistritación electorera del Partido Demócrata, como los acusan sus feroces adversarios del Partido Republicano.

El gobierno del presidente López Obrador ha sido atrapado entre el Escila y el Caribdis –monstruos marinos de la mitología griega–: los dos partidos que buscan los votos de los mexicanos en EU.

NYT –muy cercano a los Clinton (Bill y Hillary) y al globalista neoliberal George Soros, mucho más que al Partido Demócrata per se–, da mucho vuelo a los presuntos designios del gobernador de Texas, quien “pondera si invoca los actuales poderes de guerra con el fin de tener mayor autoridad estatal en la frontera, declarando oficialmente una invasión (¡megasic!) para acoplarse a la cláusula de la Constitución de EU que asienta que los estados no pueden librarse a una guerra excepto cuando sean actualmente invadidos (sic). NYT opera su asignada labor demoledora del polémico Abbott –quien ha movilizado miles (sic) de tropas de la Guardia Nacional en la frontera y ha ordenado inspecciones de seguridad de los camiones provenientes de México, lo cual ha interrumpido el comercio internacional (https://nyti.ms/3kD0TOQ), además de haber ordenado la construcción de 32 kilómetros de un nuevo muro fronterizo–, mientras defiende la postura de la administración Biden que califica los actos Abbott de truco político. 

Abbott asignó 3 mil 500 millones de dólares para la seguridad fronteriza, pero no ha tenido resultados tangibles más allá de la captura de estupefacientes y de la numerología de los arrestos, según NYT, que sentencia que “su accionar no ha impedido la avalancha de los migrantes que solamente en marzo cruzaron casi (sic) 129 mil en Texas, pese a la llamada Operación la Estrella Única de Abbott, donde brilla intensamente la zona de Eagle Pass. 

Según NYT, ahora los “funcionarios en Texas se preparan a un mayor flujo de migrantes, quienes se espera vengan cuando la administración Biden finiquite la política pandémica de regresar a muchos buscadores de asilo bajo la regla de salud pública conocida como Título 42. 

NYT juzga que las deficiencias del mandatario texano reflejan los límites del poder de un gobernador para lidiar con una situación enraizada en las turbulencias internacionales, la política migratoria federal y la tracción económica de una mejor vida en EU. 

El cierre dramático de la transfrontera de Texas con los tres estados mexicanos de Tamaulipas/Coahuila/Chihuahua “resultó en promesas de una política más agresiva (sic) del lado mexicano (https://nyti.ms/3vGHR04)”, mientras el canciller mexicano, Marcelo Ebrard –muy cercano a la administración Biden–, fustigó como una extorsión el sello de la transfrontera por Abbott (https://bit.ly/3s52Vvh).

La realidad es que los partidos Republicano y Demócrata se pelean el alma de México, en la fase de su 4T, a quien buscan otanizar, si es que no lo balcanizan y/o ucranizan antes (https://bit.ly/382Wz8T). (Alfredo Jalife Rahme, La Jornada, Política, p. 16)

Razones // México – EU: corazón espinado

Pasada la celebración del primero de mayo, con un evento digno de las épocas del partido y la central sindical únicos, donde no parecía que hubiera pasado ya más de medio siglo desde aquellos que celebraban don Fidel Velázquez y Luis Echeverría, le tocó ahora al presidente López Obrador tratar con una nueva etapa de la relación con Estados Unidos, que nuestro mandatario quiere llevar de la misma forma que la que llevaba Echeverría con Richard Nixon. Para el Presidente, el mundo de aquellos años era mejor que éste y se refleja y entiende en ese modelo: y allí quiere colocar la relación con el presidente Biden y con EU.

Quizás porque se había acostumbrado al maltrato y a las amenazas concretas y extemporáneas de Donald Trump, pareciera que López Obrador cree que Joe Biden es débil y que él puede presionar más a Estados Unidos con el tema migratorio que la Unión Americana a México. Y eso se aplica a la migración, la seguridad, la energía, la implementación del T-MEC o, incluso, a la posición regional ante Rusia por la invasión a Ucrania.

 Al Presidente siempre le ha impresionado la gesta cubana de Fidel Castro y sus décadas de enfrentamiento con el imperio del norte. Pero se queda en la leyenda de la revolución y no en los defectos reales que ella ha causado en el pueblo cubano: hace ya mucho que la educación y el sistema de salud en Cuba no son como se proclama en la isla; años van de que no hay plena ocupación ni mejora en la calidad de vida; la moral revolucionaria ha sido cambiada por la de una muchacha vendiéndose por unos jeans, los jóvenes que protestaron meses atrás pidiendo comida y libertades terminaron en la cárcel y ahí siguen.

 Obrador reclamó al presidente Biden que en la próxima cumbre de las Américas que se realizará en Los Ángeles, en junio, participen también Cuba, Nicaragua y Venezuela. Olvida que una de las condiciones para participar en ese encuentro es que se trata de regímenes democráticos. Es un encuentro que comenzó formalmente en 1994, en diciembre, cuando Zedillo llevaba apenas unos días en la Presidencia y a una semana de que la economía colapsara. Pero con todo, en ese encuentro, que si mal no recuerdo, se realizó en Miami, quizás lo más importante es que quedó plasmado que se trataría de encuentros para fortalecer los sistemas democráticos de la región. Invitar a Cuba, Venezuela y Nicaragua sin compromisos previos, no tiene sentido: son tres regímenes dictatoriales que apoyan, los tres, a Rusia en su aventura en Ucrania, con todo lo que eso significa geopolíticamente, pero, sobre todo, no muestran interés alguno por abrir su vida política, nada tienen que hacer en esa cumbre de Los Ángeles.

Preocupa profundamente que el Presidente no asuma con claridad que no somos simples socios comerciales de Estados Unidos. Tenemos una sociedad regional que involucra desde millones de mexicanos viviendo en la Unión Americana hasta ser parte de una de la cadenas productivas más amplias, poderosas y eficientes del mundo. Sin la reticencia presidencial, y cultivando la seguridad ciudadana y jurídica, México podría consolidar mucho más su posición, atrayendo las inversiones de las empresas que están dejando China. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 8)

Uso de Razón // El aborto cambia la agenda electoral en EU

La filtración del proyecto en que la Suprema Corte de Estados Unidos vuelve a penalizar el aborto, da un vuelco a los momios electorales para los comicios de noviembre y la presidencial de 2024.

De manera muy prematura se daba por descontada la aplanadora republicana en las elecciones intermedias de noviembre, en las que se renovará toda la Cámara de Representantes y la mitad del Senado.

El tema central que allanaría el triunfo republicano en las dos cámaras y el retorno de Donald Trump a la Presidencia iba a ser la migración.

Pero, sorpresas de la política, ayer se filtró el proyecto de sentencia que regresa 50 años el reloj legal de Estados Unidos, que volvería a castigar con cárcel el aborto.

Si los demócratas, y el presidente, aprovechan este cambio, pueden retener el control de la Cámara de Representantes en noviembre y la Presidencia en 2024.

La Corte, de confirmarse el fallo, le daría un nuevo himno de guerra a republicanos y demócratas, de cara a las elecciones.

Sí va a pesar el tema migratorio, pero muy probablemente no sería el central en las campañas. Cárcel por abortar, o pro opción, será la discusión.

Y ahí los demócratas tienen las de ganar.

Para una amplia proporción de los ciudadanos estadounidenses, la mujer no debe ser castigada por abortar.

Y si va a optar por esa decisión, terrible siempre y a veces traumática, que por lo menos lo haga en un lugar salubre y se ponga en manos profesionales.

De concretarse el proyecto, apoyado por una mayoría de jueces (ministros) pro republicanos, cambia el prisma de las cosas y, afortunadamente, la migración no será el factor último que determine quién gobierne Estados Unidos.

Biden la tomó al vuelo, y ayer dio un mensaje a la nación en torno al caso:

“Creo que el derecho de la mujer a elegir es fundamental, Roe ha sido la ley del país durante casi 50 años, y la equidad básica y la estabilidad de nuestra ley exigen que no se revoque”, dijo Biden (Roe fue el caso que originó la despenalización del aborto en 1973).

Después de dos años aciagos, de derrotas en sus temas fundamentales, Biden y los suyos tienen el argumento para permanecer en el gobierno de las cámaras y en la Presidencia.

Ayer, con toda la solemnidad del caso, expuso: “Dijimos que Roe se basa en una larga línea de precedentes que reconocen el ‘concepto de libertad personal de la Decimocuarta Enmienda’… contra la interferencia del gobierno en decisiones intensamente personales”.

Claro, es el punto exacto: ¿debe intervenir el gobierno en una decisión personal de la mujer?

Nadie está “en favor del aborto”, porque es una medida extrema y dolorosa para la madre y, a veces, también para el padre.

El tema es si debe intervenir el gobierno y meter a la cárcel a quien toma la decisión de interrumpir el embarazo, o no.

Cada lectora o lector tendrá su opinión y argumentos, pero en el caso de Estados Unidos esa discusión se cerró hace medio siglo.

Traducido a política, penalizar el aborto o dejarlo como opción no punible, puesto en el centro del debate de la sociedad estadounidense, vuelve a cohesionar a los demócratas.

Y a las mujeres, en su gran mayoría.

A la comunidad lésbico-gay, que es inmensa. ¿Qué van a decir ahora los votantes republicanos de esa comunidad?

También a los independientes que piensan como un empresario iraní (su padre fue escolta del sha Reza Pahlevi) radicado en Florida, que me dijo: mira, en lo económico simpatizo con los republicanos, y en lo moral con los demócratas.

Ahí está.

Para las elecciones de noviembre los demócratas ya no estarán divididos, decepcionados, y sin nada qué ofrecer ni de qué hablar.

A la luz del proyecto que penaliza el aborto, pueden decir a la población: ¿ya ven? Voten por los republicanos, sigan así, llenen de republicanos las cámaras y vamos a perder todo lo que hemos ganado.

Si ganan los republicanos van a disminuir o de plano quitar los salarios mínimos.

Viene el sí a la pena de muerte en todo el país.

Cierre de fronteras.

Nunca podrá haber control de armas.

Prohibirán los matrimonios entre personas del mismo sexo.

Adiós a la “acción afirmativa”, que obliga a adoptar políticas incluyentes para gente de escasos recursos, latinos, discapacitados.

Tienen un filón de oro para su narrativa y una hoja de ruta por la cual luchar y ganar. (Pablo Hiriart, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 34)

Uno hasta el fondo // Defender dictaduras

Gil caminaba sobre la duela de cedro blanco con las manos entrelazadas en la espalda. El presidente Liópez Obrador ha puesto en la agenda con Estados Unidos la defensa de la dictadura cubana y su inclusión en la Cumbre de las Américas de los Ángeles. Gil apuesta doble contra sencillo a que Liópez se referirá al asunto a su paso por Cuba en la gira, la primera en forma, que realizará el Presidente de México. Jesús: prepárame un discurso de fuego para la Habana, que se vean las llamas hasta Washington, que hable de los sueños bolivarianos, de la esperanza cubana, del bloqueo, Sí, señor. Y eso sí, Jesús, que se note el sueño de las Américas. Dile a Pedro que te eche la mano. ¿A San Pedro? No es momento para bromas, Jesús, a Pedro Miguel.

Amigos que no malquieren a Gamés, le dicen que los presidentes mexicanos van a Cuba y tienen relaciones incluso amistosas con los dictadores. De acuerdo, pero esos presidente no pretendían encabezar un bloque autoritario: Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia. Gilga se pregunta: ¿es necesario ese punto de tensión con Estados Unidos y añadirlo al pleito con el gobernador de Texas, a la tibieza ante la invasión de Ucrania? Ahora mal sin bien: A Gil no le entra en la cabeza aguantar las ofensas de Trump e incluso decirle que le simpatiza y confrontar a Biden porque no invita a Cuba, Venezuela y Nicaragua a la Cumbre. Y ni una palabra sobre los derechos humanos. ¿Estamos locos?

Díaz-Canel, dictador

Gil informa: la oficina de prensa de la Casa Blanca presentó un documento sobre la llamada del presidente Biden con el presidente Andrés Manuel López Obrador de México. Lean por piedad: “el presidente Joseph R. Biden Jr. habló hoy con el presidente Andrés Manuel López Obrador para reafirmar la visión que establecieron en la Cumbre de Líderes de América del Norte de noviembre de 2021 de una América del Norte que sigue siendo la región más competitiva y dinámica del mundo. En un momento de inmensos desafíos globales, desde la mayor invasión de Ucrania por parte de Rusia hasta la volatilidad económica, los líderes se comprometieron a trabajar juntos en toda la amplitud y profundidad de la relación entre nuestras naciones. El presidente Biden y el presidente López Obrador discutieron cómo nuestros países pueden continuar avanzando en nuestros objetivos compartidos de gestión económica, climática, energética y migratoria”.

Así es la diplomacia, dice sin decir, y crítica sin develar, y Gil no sabe si así lo entienden ahora en la Secretaría de Relaciones Exteriores. Tal vez allá sí, pero en los Pinos, definitivamente no. Repitamos lo leído: objetivos económicos, climáticos, económicos, energéticos y migratorios. ¡Hueles a gas! Gilga revisa: de esos objetivos, tenemos serias diferencias con Estados Unidos en cuanto a políticas climáticas, energéticas y migratorias, ahora agreguen la Cumbre de las Américas. ¿Qué ganamos con esos diferendos? Nada. ¿Qué perdemos? Todo. Se le cuecen las habas a Gilga por leer el discurso del Presidente en la Habana. Pedro, mandé copia para el amplísimo estudio. Por cierto, a Gil no se la pegan: Díaz-Canel es un dictador que mantiene a la isla en una gran crisis humanitaria: pobreza, falta de libertades, disidentes en la cárcel, libertad de expresión en el apando. ¿Eso queremos? No cuenten con Gamés.

Coincidencia, anjá

Según el documento de la Casa Blanca, “los Presidentes reiteraron la necesidad de construir herramientas más sólidas para gestionar los picos migratorios regionales. Con ese fin, acordaron mejorar nuestra colaboración para apoyar esfuerzos justos, humanos y efectivos para reducir la migración irregular y avanzar en nuestro objetivo compartido de que los países de la región mejoren su capacidad para gestionar sus fronteras en apoyo de los objetivos humanitarios y de seguridad. Discutieron la importancia de trabajar junto con los países de todo el hemisferio para garantizar medios de vida seguros y sostenibles para sus respectivos ciudadanos y poblaciones migrantes, para avanzar en nuestra asociación para crear empleos en Centroamérica y apoyar los esfuerzos para ampliar las vías legales para los migrantes y refugiados”. Anjá, sí cómo no. Despreocúpense. Es que de veras. Otra destrucción: la diplomacia mexicana.

Todo es muy raro, caracho. Como diría Albert Camus: “La tiranía totalitaria no se edifica sobre las virtudes de los totalitarios sino sobre las faltas de los demócratas”. (Gil Gamés, Milenio Diario, Al Cierre, p. 31)

Nombres, nombres y… nombres / Comexposium por compras y alianza, asume Salazar timón de AL, y expos 4 años perdidos 

GAP POR INICIAR NUEVA TERMINAL PROCESADORA CBX EN TIJUANA

La próxima semana GAP que dirige Raúl Revuelta estará de manteles largos, Inaugurará la primera fase de su nueva terminal procesadora para pasajeros que utilicen el Cross Border Xpress (CBX), modalidad que se echó andar en 2015 para agilizar el paso migratorio y aduanal a San Diego. Con la opción binacional que operará en pleno antes de fin de año, se espera atraer incluso vuelos a Asia y Europa. Tijuana ya significa 9.6 millones de pasajeros, pero se proyecta multiplicar ese número, máxime el desastre del AICM y no se diga Santa Lucía. (Alberto Aguilar, El Sol de México, Finanzas, p. 16)

El Tren Maya dentro del contexto geopolítico de Washington

“Los dirigentes de estos Estados, cuya irresponsabilidad frente al desastre climático es propiamente criminal, tienen todavía a su favor el derecho internacional. Ninguna norma jurídica supranacional puede obligarlos a preocuparse del destino común de la humanidad.”

Pierre Dardot y Christian Lavat. “Dominar”

El Tren Maya no debe ser visto como un proyecto independiente sino como parte de un proceso mucho más complejo, inmerso en el plan geoestratégico que el Gobierno de Estados Unidos ha trazado para fortalecer sus intereses en la región. Se trata de un asunto de seguridad nacional para Washington y su Complejo Industrial Militar quienes están inmersos en la lucha que se está librando para configurar una nueva multipolaridad que va a cambiar de manera radical los equilibrios políticos y comerciales en el mundo durante esta década.

La Alianza del Norte, que en realidad es la continuación de la Doctrina Monroe y, posteriormente del Destino Manifiesto, reafirma la voluntad de los Estados Unidos de controlar los destinos políticos y económicos de los países que conforman su patrio trasero. América Latina y, de manera muy específica, México, representan para EU zonas estratégicas de seguridad nacional, de ésta región dependerá el suministro de recursos naturales, materias primas, mano de obra barata, y en el caso de nuestro país, también nos perfilan para convertirnos en el espacio de contención de la migración no deseada y establecer la nueva conexión que unirá el Atlántico con el Pacífico. El Canal de Panamá, dada la compleja situación que atraviesa, ya no está dentro de los intereses de EU, sobre todo cuando puede encontrar una vía más rápida para que las mercancías lleguen a sus puertos, para eso se ha adecuado el tratado comercial con México, el cuál está compuesto por diversos acuerdos que sin duda son altamente favorables al vecino del Norte.

Si bien es cierto que los acuerdos comerciales entre México, Canadá y EU se presentan como convenios que alientan el libre comercio, el desarrollo de la libre empresa y el progreso de los pueblos, constituyen en realidad una estrategia que tiene un fuerte componente de control político-militar, donde queda claro que quien tiene la última palabra es el consenso de Washington y sus intereses corporativos.

Dentro de este complejo contexto de intereses, las élites políticas de México han ido eliminando, desmantelando, nulificando o cooptando todas las resistencias políticas y sociales que han dado la batalla al embate neoliberal de los últimos 30 años, las fases de este proceso de sometimiento están bien identificadas en cada sexenio, desde Miguel de la Madrid hasta el día de hoy con Andrés Manuel López Obrador.

Describir este proceso de alineación al modelo neoliberal es sin duda motivo de un análisis muy complejo que se requiere elaborar con sumo cuidado; sin embargo, para los efectos del tema que nos ocupa, que es contextualizar al Tren Maya dentro de este entramado de intereses multipolares, regionales y locales, es menester centrarnos en la relevancia geopolítica que éste proyecto tiene para los intereses de Washington dentro del contexto de lucha por el control político y económico a una escala global.

El avance indiscutible de China en todos los ámbitos y las alianzas político-económicas que ha tejido con Rusia, India y el bloque antioccidente, aunado al hecho de que Rusia ha consolidado con el gobierno de Putin un sistema capaz de hacerle frente a Occidente y parar de tajo las aspiraciones expansionistas de la OTAN y EU, contextualizan muy bien que el poderío Occidental está llegando a su fin. Estados Unidos no puede seguir sosteniendo una visión que alienta la alineación y el saqueo de naciones del Sur Global para mantener la forma de vida de su población y la de Europa Occidental y de las élites que sostienen la pax americana en los países de su esfera de dominio.

El mundo no puede seguir subsidiando a Europa y a Estados Unidos, las reglas del juego están cambiando y Occidente se desmorona. El patrón dólar perderá hegemonía y al hacerlo la base de confianza en esa moneda irá perdiendo fuerza en la medida que otras monedas, reales y virtuales, desplazarán al dólar y con ello el sueño americano se irá convirtiendo en una pesadilla para la mass media que persiste en consumir de manera desenfrenada, sin límites ni recato.

Es por estos motivos, que por cierto, son explicados de manera magistral por la Antropóloga Esther Ceceña, es que debemos de mirar más allá y entender que éste proyecto, que nos vender a los mexicanos como algo que incentivará el “desarrollo y progreso” no es una proyecto que nazca desde la presidencia actual, en realidad es el cumplimiento a un mandato imperial que se instrumentó como condición (junto con otras) para avalar la candidatura presidencial del país de aquél que pudiera garantizar a EU la estabilidad política y social necesaria para lograr que no se gestaran movimientos desestabilizadores que pusieran en peligro el desarrollo del macro proyecto del Sureste, máxime cuando justo Andrés Manuel López Obrador, siendo opositor, encabezó las movilizaciones y las críticas más férreas al Plan Puebla Panamá y al Plan Mérida, que hoy están perfectamente dibujados en los alcances del Tren Maya, el Corredor Interocéanico, los 10 complejos industriales, los desarrollos inmobiliarios planteados y, por supuesto, la barreara migratoria que se ha implementado de manera muy eficaz en la zona.

La entrega del sureste tiene varios aspectos, por un lado, se invoca desde el discurso de la soberanía nacional que a su vez está inmersa dentro de la lógica de la política de Estado-Nación Occidental, por otro lado, se implementa como un proyecto de desarrollo turístico y de ordenamiento territorial que se enmarca dentro del concierto económico y comercial que el sistema capitalista requiere para seguir alimentando su sistema financiero y, por último, nos la ofrecen como un método sine quan non para alcanzar la idea de progreso como factor de ascenso social, revitalizando con ello la cultura del colonialismo posmoderno coincidiendo con los autores de la cita inicial, afirmamos que “los Estados no son hoy en día y no podrán ser en el futuro los salvadores del planeta, puesto que la lógica de la soberanía los conduce a rehuir toda responsabilidad en materia climática y ambiental.”

Por ello, el conjunto de los proyectos del sureste constituyen la continuación de los cínicos y descarados métodos de sometimiento y saqueo con que el Norte Global ejerce, sin importar los graves efectos sociales y ecosistémicos que se generan, su dominación y hegemonia; más ahora, cuando la situación climática está en el umbral de un punto de no retorno, continuar la política extractivista al ritmo del saqueo actual no es sostenible. El trato a las comunidades y pueblos originarios, acostumbrados al despojo colonial, se maneja como parte de los daños colaterales que son necesarios asumir y se acata a fuerza de ley o, incluso con desaparición o asesinato. Si ésto es así, que puede esperar el medio ambiente, cuando la pérdida de biodiversidad y el impacto ecosistémico no se valoran en la importante dimensión que tienen.

El Tren Maya constata una triste realidad: el sometimiento de México al interés Imperial, pues se constituyó como una condición para la obtención del poder a cambio de una ilusión que está más que probada que es falsa y destructiva, los espejitos del desarrollo y del progreso capitalista no mejoran las condiciones sociales de la población, no enaltecen ni protegen el patrimonio biocultural de las comunidades y tampoco le dota al medio ambiente de un futuro sano y en equilibrio.

Lo suyo es la generación de violencias, despojos, desigualdades y ecocidio, todo para alimentar a la gran bestia financiera capitalista que no se sacia con nada, para ellos el consumo voraz es sinónimo de bienestar, aunque en realidad es el uruboros que hoy se devora a sí mismo, bienvenidos al principio del fin de la historia. Así lo dejó de claro Ken Salazar en su última intervención, justo cuando Andrés Manuel preparo un acto político para dejar en claro que el Tren Maya va, qué mejor que hacerlo frente al embajador de EU y qué mejor que éste dejara en claro que “miran al sur”, por lo que las inversiones a la zona (inversiones extractivistas, por supuesto) continuarán llegando. El sureste es suyo, se trata de un tema de seguridad nacional. (Francisco Ayala, Columna invitada, El Sol de México, Análisis, p. 12)

La curul ciudadana // Las remesas: personas de éxito

Las remesas son parte del sueldo que reciben los migrantes mexicanos por su trabajo en Estados Unidos. El 98 por ciento de ese dinero proviene de hombres y mujeres que dejaron el país para ir en busca de mejores opciones con el vecino del norte.

Oportunidades que, tanto este gobierno como los anteriores, no les pudieron dar. Mexicanos y mexicanas que decidieron dejar atrás a México y separarse de sus familias para sobrevivir. Ellos son las remesas. 

La cantidad de dinero que el gobierno federal presume como éxito, representa el segundo mayor ingreso, como único rubro no comercial, que recibe el país. México “obtuvo” 13 mil 911 millones de dólares tan sólo en el primer trimestre de 2022.

Hay un repunte anual de envío de 10.6 por ciento, incluso a pesar de la crisis económica demostrada en desempleo e inflación como consecuencia de la pandemia por COVID-19, y por la invasión de Rusia a Ucrania.

Con 21 meses al alta, las remesas confirman un nivel récord. Las operaciones suman un poco menos de la inversión extranjera directa de España en México, que anualmente es de 51 mil millones de dólares. 

Y eso, a pesar de las quejas de lo que llamaría yo, la nueva Conquista, y lo que apunta el presidente López Obrador como saqueo de los españoles. No lo digo yo, lo dijo en la mañanera.

Platicamos con el cónsul de México en Washington, D.C., Rafael Laveaga, y como bien señala, perdemos de vista que millones de dólares, en realidad significan millones de historias de personas con un relato, en ocasiones trágico, pero también, la mayoría, casos de éxito.

Personalmente conozco a muchos de ellos y ellas, personas de quienes me siento profundamente orgullosa como mexicana, por su valentía ante la adversidad extranjera, y por la generosidad con sus propias familias.

Las remesas, que no son un éxito de ningún gobierno, todo lo contrario, son reflejo de un fracaso de las administraciones gubernamentales, representan el esfuerzo de millones de personas que no le deben nada al gobierno; mucho menos sus familiares, quienes, a pesar de las terribles circunstancias, siguen viviendo aquí. (Jorgina Gaxiola, El Heraldo de México, País, p. 8)

Cartones

carton 1

(Xolo, 24 Horas, La dos, p. 2)

carton 2

(Jabaz, Milenio Diario, Al frente, p. 3)