Opinión Migración 040622

Una historia que se repite

Los hermanos Alfredo, Elvira y Alicia Vázquez, junto con Fermín Sánchez, decidieron dejar la comunidad de El Rodeo en el municipio de Ocosingo Chiapas, para trabajar como jornaleros en Guaymas, Sonora. Todos, indígenas tzeltales con escaso dominio del español. El autobús en el que viajaban, ya había recorrido una decena de horas cuando su marcha se detuvo en Palmillas, Querétaro. Parecía una revisión de rutina, pero, al oficial de Migración le pareció que, por sus rasgos étnicos y su lengua, los hermanos podían ser guatemaltecos y presumió que la documentación presentada podía ser falsa, así que arbitrariamente fueron detenidos y enviados a la estación migratoria con la amenaza de ser deportados. Ahí, sin intérprete traductor, fueron informados de que tenían 10 días para probar su legal estancia en el país.

El Agente Municipal envió la documentación necesaria y los hermanos y Fermín fueron puestos en libertad después de más de 48 horas retenidos. Con el apoyo de la Clínica de Derechos Humanos de la UNAM, se interpuso un amparo en el que se argumentó que la autoridad migratoria actuó con base en estereotipos y prejuicios respecto de cómo es una persona extranjera de nacionalidad guatemalteca y también que los documentos de identidad debieron presumirse válidos. Por supuesto, se dijo que no existe legislación alguna que obligue a los mexicanos a portar algún tipo de identificación para circular por territorio nacional y que el Instituto de Migración carece de facultades para detener, retener y expulsar a mexicanos.

Los hechos sucedieron en septiembre de 2015. Vinieron ampliaciones de demanda, audiencias constitucionales, sobreseimientos, revisiones, apelaciones, hasta que el asunto llegó a la Corte como Amparo en revisión 275/2019 mismo que fue turnado a la Ministra Ríos Farjat y resuelto por la Primera Sala en días pasados.

El artículo 97 de la Ley de Migración permite que “además de los lugares destinados al tránsito internacional de personas, el Instituto podrá llevar a cabo revisiones de carácter migratorio dentro del territorio nacional a efecto de comprobar la situación migratoria de los extranjeros.” Este es uno de los dos artículos que la Primera Sala de la Corte estimó inconstitucionales.

Se dijo que las características físicas o étnicas no deben ser tomadas en consideración como indicios de una posible situación irregular en el país y el Instituto Nacional de Migración no puede requerir revisión aleatoria dentro del territorio nacional. La revisión, tal como está regulada, resulta violatoria del derecho a la igualdad y no discriminación porque genera impactos desproporcionados en ciertos sectores de la población particularmente personas indígenas y afromexicanas.

El asunto regresará al Tribunal Colegiado para que, con los criterios de la Primera Sala, analice los actos de aplicación precisando que éste, además, deberá tomar en consideración que las personas quejosas gozan del derecho a exigir una reparación integral del daño frente a la acreditación de la responsabilidad del Estado.

Qué bueno que un asunto como éste llegó hasta la Corte y, aunque tomó 7 años resolverlo, será un precedente muy importante. Toca al Poder Legislativo hacer los ajustes correspondientes a la Ley, al Instituto de Migración capacitar a su personal y a todas las instancias difundir la sentencia para evitar que historias como esta se sigan repitiendo. (Leticia Bonifaz Alfonzo, El Universal, Opinión, p.15)

Remesas, migración y presupuesto

Las remesas enviadas a México desde Estados Unidos en 2021, alcanzaron su nivel más alto en la historia: 51.6 millones de dólares, según reportó el Banco de México. Fueron entonces y continúan siendo las de ahora, la salvación para miles y miles de hogares en México, así como para la economía del país y el sistema financiero, según reporta el Banco de México. Las remesas siguen siendo la salvación para miles y miles de hogares en México, así como para la economía del país y el sistema financiero. Decenas de miles de familias en México dependen de las remesas.

Mala noticia el anuncio del Presidente de que habrá otra reducción presupuestal “otra vuelta a la tuerca “dijo con la austeridad franciscana, o sea nuevo recorte del gasto. ¿Estará pensando en un crecimiento de las remesas?

Tonatiuh Guillén, investigador del PUED de la UNAM, y quien fuera responsable del Instituto Nacional de Migración, considera que las remesas se han convertido en una cuestión vital y cada vez más importante y estratégica. No son una simple cifra accesoria, ahora son parte de un componente esencial de la estructura económica del país. El doctor Guillén hace un comparativo de las remesas con el presupuesto federal que arroja el siguiente resultado: todo el presupuesto federal destinado a educación en 2021 apenas representa el 32.7 por ciento de las remesas, mientras en el presupuesto de ese año, el destinado a salud equivale al 14.1% de las remesas.

En los años de 1970 las remesas en México eran un factor de importancia relativa para las familias en diversos Estados. Hoy resultan indispensables, sustituyen incluso obligaciones o incapacidades del Estado, de cuya acción social se están haciendo cargo migración y remesas. De manera que las remesas ocupan un lugar cada vez más amplio y crucial. Mientras la migración va tapando agujeros de lo que debiera ser la responsabilidad y la acción social del Estado. La interrogante es evidente: ¿puede la migración a través de las remesas sustituir las funciones sociales que corresponden al Estado? ¿Se pretende que así sea? La dinámica actual, resulta ya evidente que empuja hacia allá. Sin importar lo que socialmente implica las familias y las sociedades la migración hacia Estados Unidos, “necesidad obliga”.

Es ya una realidad en México que las remesas forman ya parte de las funciones del Estado y de los gobiernos. ¿Pueden y se van convirtiendo en suplentes funcionales de incapacidades e inacción de los gobiernos federal o estatales?

Tonatiuh Guillén da varios ejemplos relevantes. El caso más crítico, señala es el de Michoacán. “El año pasado recibió 97.2 millones de pesos por remesas, cantidad inmensa que equivale a 128.5% del presupuesto total el Estado para el mismo año. “Desde la perspectiva de las familias michoacanas es mucho más lo que reciben mediante remesas, que lo que alcanzan a recibir del gobierno estatal en servicios y funciones públicas que le corresponden.” De manera que migración y remesas forman ya parte de una articulación estructural de lo que representan las remesas, frente a acciones del gobierno proporcionalmente menores.

Lo mismo ocurre en otros estados con tradicional y elevada migración. El Doctor Guillén. Considera los casos más dependientes de las remesas: Guanajuato, 94.1% Guerrero 83.6; Zacatecas 101.6% (como porcentaje de los gobiernos federales)

No debiera ser aceptable que las familias mexicanas sean cada vez más dependientes de las remesas, como acontece incluso de manera creciente, lo que es de suponerse que renueva la dinámica de volver a migrar como solución a necesidades económicas, familiares, sociales, laborales. Y habría que interrogarse si las familias mexicanas deben continuar siendo cada vez más dependientes de las remesas, como de hecho acontece. Lo que renueva la dinámica de volver a migrar. Remesas y gobiernos indolentes e irresponsables frente a sus obligaciones es social, económicamente inaceptable.

Por cierto, que la declaración del Presidente de que va a reducir el presupuesto federal como si fuera suficiente, puede desembocar en una austeridad a rajatablas. ¿Pensará que pueden hacerse cargo de su llamada “austeridad franciscana” las remesas esperadas?

Un comentario final, ¿Y las familias mexicanas? México vive un hecho: su mayor dependencia histórica de las remesas por los montos de millones de dólares que llegan al país, y por los millones de mexicanos que dependen de las remesas. (Enriqueta Cabrera, El Universal, Opinión, p.15)

La creme de la creme // Guarde ABC, 11 años y contando

De visa a visa

El gobierno del Reino Unido creó una visa especial para atraer a los graduados de las mejores universidades del mundo.

El gobierno argumenta que la visa de “individuo de alto potencial”, que comenzó a regir desde el lunes 30 de mayo, atraerá a las mentes más dotadas del mundo en el comienzo de su carrera laboral.

La nueva visa es parte de un paquete de medidas que incluye permitir que los extranjeros permanezcan y trabajen en Reino Unido por hasta dos años, en lugar de tener que irse después de completar su curso.

¡Guau!, ¡Esta ‘visa dorada’ tiene más mérito que la que le dio la Madre Patria a Quique!

Entre tener ingresos económicos y estudios, hay una gran diferencia… mientras una sólo se compra con dinero, la otra se consigue por esfuerzo, dedicación y mérito académico…

Lo malo es que la lista no incluyó a ninguna universidad latinoamericana (¡snif, snif!) (Eva Makivar, El Sol de México, República p. 2)

La Cumbre de las Américas

A pocos días de realizarse la anunciada Cumbre de las Américas, van apareciendo detalles que vale la pena comentar. En primer lugar, la declaración del presi­dente Biden de que su invitación no contemplaba hacerla a tres países: Venezuela, Nicaragua y Cuba, por no ser demo­cracias, fue particularmente desafortunada, dado el propósito del propio evento. Al excluir a países de izquierda, la cumbre redujo su alcance a sólo los países que conducen su política interna conforme al modelo empresarial que Estados Unidos aprueba. Mal comienzo.

El evento que la semana entrante se celebra, ahora se rea­liza en escenarios regionales y mundiales llenos de contras­tes e inseguridades. Todavía hay heridos por los efectos de la pandemia. La invitación a la cumbre es para discutir y pla­near programas de acción en temas de inaplazable interés. Ello supone que habría de asistir el máximo número de países latinoamericanos.

En lugar de lo anterior, contradiciendo la urgencia de aten­der asuntos como son la violencia, el hambre, la enfermedad, migración, los términos en que se reparten las invitaciones abren de par en par sus puertas a las diferencias ideológicas que separan a los países del continente americano.

El presidente Biden, urgido de escenificar un evento de am­plia difusión, leyó mal el momento. La función de su país es la de aportar su vasto potencial técnico, económico y financiero para tranquilizar el confuso y peligroso escenario actual, don­de su rivalidad con China y su clara animadversión hacia Rusia, propalan temor y ansiedad en todo el mundo.

El innecesario conflicto ideológico que el presidente esta­dunidense plantea en su discriminatoria invitación, exhibe su ignorancia en asuntos latinoamericanos. Al trasladar los pro­blemas socioeconómicos al terreno ideológico, los hace más difíciles de solucionar; destruyó las posibilidades de acciones continentales.

Por su parte, las declaraciones del presidente mexicano censurando la exclusión de países de izquierda acentuaron las intenciones de algunos países de izquierda, algunos de cuyos presidentes no pueden entrar a Estados Unidos por tener ahí cuentas pendientes con la justicia.

El trato socarrón con que el presidente López Obrador ha tratado las opciones de asistir o no al evento, gustó a sus adep­tos de Morena, pero no aportó mucho al prestigio de los países de izquierda no invitados a la cumbre.

 Llama la atención las inconsistencias de AMLO para mar­car sus diferencias con Estados Unidos. Los frecuentes ata­ques a intereses de la Unión Americana haciendo a un lado los compromisos de México como socio del T-MEC no con­cuerdan con las realidades de sus repetidas comunicaciones e, incluso, encuentros personales con altos funcionarios y empresarios estadunidenses, y contacto telefónico con el pro­pio presidente Biden. El ejemplo de la reciente visita de John Kerry, encargado de asuntos climáticos de EU, así como el compromiso de México de participar activamente en el próxi­mo foro en esa materia a celebrarse en este mes confirman lo inevitable de una relación de trabajo entre nuestros países.

Mientras López Obrador busca un arreglo con Estados Unidos en materia de trato a migrantes y alienta un acuerdo estable para trabajadores, y pide adosar sus programas so­ciales a los financiamientos ofrecidos por ese país, se jacta de su amistad con los regímenes dictatoriales de los países latinoamericanos con los que se congracia a la manera del viejo PRI al que perteneció. Deja que oscile la duda de asistir o no a la cumbre. Juega al gato Maula, aquel del tango ar­gentino, cuando confiesa que es muy fácil llegar a Tijuana, nada lejos de Los Ángeles, a donde en una de ésas quizás irá en estos días.

Tanto el presidente Biden como su equipo más cercano están absortos con los problemas de Ucrania y, a nivel do­méstico, con las rachas de violencia, y venta indiscriminada de armas, junto con el asedio de un Partido Republicano cada vez más prepotente y mordaz, a medida que se acercan las elecciones. Se explica la razón de escoger Los Ángeles para realizar la cumbre. Ésa es la segunda ciudad hispanoparlante del mundo, y firme bastión del Partido Demócrata.

Antes de conocer los resultados de la Cumbre de las Amé­ricas, ya es claro que a ambos mandatarios se les aguaron sus intenciones. A Biden le falla hacer del evento un escapara­te para un sólido respaldo latinoamericano a sus políticas y su intención de hegemonía internacional. A López Obrador también, pues muchos países sí asistirán a la cumbre a pesar del lobbying que hizo para disuadirlos de asistir. En último término, el respaldo que AMLO le ofrece a sus congéneres de la izquierda latinoamericana que queda, se debilita cada vez más al saberse de la frecuente comunicación que ambos presidentes mantienen por presiones más apremiantes, por ahora, que ideológicas.

La cumbre desde ahora pasará desapercibida, sin pena ni gloria. (Julio Faesler, Excélsior, Nacional, p.9)