Aunque Alicia Bárcena, titular de Relaciones Exteriores, anunció que activaría las visas electrónicas para los brasileños; resulta que no ha pasado nada, así es que fue poco lo que pudieron cerrar los empresarios y especialistas en promoción de Quintana Roo en ABAV, la feria internacional de turismo de Brasil, que se llevó a cabo la semana pasada.
Hasta Río de Janeiro fueron Javier Aranda, titular del Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo (CPTQ); Jesús Almaguer, presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún y anexas, entre otros interesados en ese poderoso mercado latinoamericano.
De hecho, las declaraciones de Bárcena unas semanas después de que asumió la titularidad de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), tras la la salida de Marcelo Ebrard, generaron grandes expectativas en destinos como Cancún, Riviera Maya y Tulum.
Sin embargo, según el consulado de México en Río de Janeiro, no hay fecha todavía para su activación.
El interés del mercado brasileño por México continúa firme esperando el momento para regresar a los destinos mexicanos, principalmente en Quintana Roo, les dijeron los profesionales de los viajes de ese país.
Este fin de semana, Jaime Jaramillo, director de Operaciones de Grupo Brisas, recordaba cómo los brasileños llegaron a hospedarse meses completos durante la pandemia en el hotel Nizuc, que fue su segundo mercado internacional después de EU.
Ahora, según compartieron los turoperadores brasileños a los mexicanos, todos los vuelos que iban de Brasil a Cancún están llegando a República Dominicana, Curazao y Cuba.
Según las cifras de la Unidad de Política Migratoria del Instituto Nacional de Migración, en 2021 llegaron cerca de 300 mil brasileños y, hasta mayo de este año, había una contracción de 45% en la llegada de brasileños respecto a los primeros cinco meses de 2022.
La señora Bárcena tiene entonces el pendiente de hacer efectiva su palabra, para que los aplausos que recibió al inicio de su gestión por la promesa de la visa electrónica no se conviertan en abucheos.
DIVISADERO
Aeroméxico. La campaña de fin de año de la aerolínea bandera de México es la más importante que ha hecho esta aerolínea desde la pandemia.
Conducida por Andrés Castañeda, el vicepresidente de Mercadotecnia Digital llegó hasta el punto de cambiar la promesa de venta de esta compañía.
Así es que, de haber sido durante muchos años “la línea que nos une”, hoy se compromete a “estar cerca, llegar lejos”.
El video de realidad aumentada que es eje de la campaña muestra una iguana recién nacida, que es vez de ser devorada vuela en el lomo de una poderosa águila que se interna por unos impactantes paisajes naturales.
Aeroméxico también está organizando por décima quinta ocasión el torneo de golf de Lorena Ochoa, que respalda a la Fundación Becar, que ya tiene 21 colegios afiliados en nueve estados del país.
Ochoa, la mejor golfista mexicana, dijo en el anuncio del torneo que, para ella, Punta Mita es su lugar favorito de México.
La aerolínea ya anunció también 17 nuevas rutas hacia EU, que incorporará paulatinamente junto con su socia Delta.
Se trata de una consecuencia directa del regreso de México a la Categoría 1 de la aviación de Estados Unidos, con lo que maximizarán el uso de 50 aviones y logrará un incremento de hasta 30% en el número de asientos. (Carlos Velázquez, Excélsior, Dinero, p. 5)
En México enfrentamos una nueva crisis migratoria, ante una situación que está rebasando a las autoridades y está generando nuevas problemáticas sociales y económicas.
Actualmente, se estima que tan sólo en Ciudad Juárez, al menos 12 mil migrantes están esperando poder cruzar la frontera hacia Estados Unidos, mientras padecen condiciones inhumanas, riesgosas y de absoluta incertidumbre. Incluso, una cuarta parte de ellos se encuentra en el muro fronterizo entre ambos países debido a la saturación de los albergues, sin alimentos ni un techo que les arrope; ahí hay familias enteras, niñas y niños.
Esta situación ha propiciado que se esté cerrando de forma temporal el Puente de las Américas, lo cual ha generado pérdidas diarias estimadas en 35 millones de dólares al día al quedarse varados alrededor de mil 500 camiones de carga en la frontera entre Ciudad Juárez y El Paso, Texas. También se han cerrado otros cruces fronterizos entre otras ciudades mexicanas y Texas, y numerosas empresas están registrando daños.
Otro ejemplo de las afectaciones económicas que ya se están presentando tiene que ver con la paralización de trenes de carga, ya que la empresa Ferromex anunció la suspensión de viajes de 60 trenes (mil 800 camiones), así como de miles de vehículos de carga adicionales.
No sobra decir que México y Estados Unidos tienen una amplia relación comercial, en lo que va de este año, las importaciones de productos provenientes de México han alcanzado una cifra récord al llegar a 15.5% de las importaciones totales en nuestro país vecino, lo que nos convierte en sus principales proveedores.
Por lo tanto, no atender la crisis migratoria nos llevaría a un escenario de múltiples afectaciones a nuestra competitividad, nos impediría aprovechar oportunidades valiosas como el nearshoring y reducir, en general, las inversiones.
Por ello, desde la Coparmex hacemos un llamado al gobierno federal, a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y al Instituto Nacional de Migración (INM) para que implementen las acciones necesarias que ayuden a atender con urgencia la crisis migratoria que azota al país, y que en conjunto con autoridades estadunidenses se fortalezca un esfuerzo bilateral para estructurar el proceso migratorio.
Como organismo empresarial, consideramos indispensable que el diálogo y el enfoque humanitario sean la base de este necesario esfuerzo bilateral, y que el componente político-electoral se maneje de la mejor forma para las economías y las relaciones entre ambos países.
Este caso se trata de vidas de personas que no han tenido oportunidades en sus países de origen y que, con esperanza, se arriesgan para buscar una mejor calidad de vida para ellos y sus familias.
Como sector privado podemos colaborar en la construcción de una política migratoria inclusiva, y en propiciar desde nuestras empresas un entorno de oportunidades para las y los migrantes.
Los desafíos alrededor de la migración son numerosos, por ello es indispensable ir a fondo para atender las causas de la migración y aportar desde diversos sectores para encontrar alternativas de corto y mediano plazo. Si el tema no se atiende con prontitud, las consecuencias sociales, económicas y políticas se seguirán agravando.
Sumemos esfuerzos y colaboremos para la construcción de una sólida política migratoria entre México y Estados Unidos, que nos encamine hacia un Modelo de Desarrollo Inclusivo en ambos países y en Latinoamérica, donde nadie se quede atrás. (José Medina Mora, Presidente Nacional de Coparmex, Excélsior, Nacional, p. 7)
Encienden las alarmas
Y donde no dejan de mandar señales de lo graves que están siendo los impactos que la crisis migratoria está provocando en el comercio internacional es en Chihuahua, entidad donde gobierna la panista Maru Campos. Y es que resulta que en esa entidad ya se estiman daños por unos 950 millones de dólares tan sólo en el periodo que va del 18 de septiembre al lunes 2 de octubre. ¿Y a qué se deben las pérdidas? Bueno, pues a la reducción en el cruce de camiones con mercancías al otro lado. Y esto es un efecto del creciente flujo migrante, porque resulta que el desbordamiento de personas que intentan llegar a Estados Unidos ha provocado que autoridades de distintos niveles de ese país apliquen rigurosas medidas de revisión a las unidades, con la idea de que así evitarán que se cuelen indocumentados entre las cargas. La administración estatal ha advertido además que el Gobierno federal ante la situación simplemente no ha hecho nada. (Rozones, La Razón, LA DOS, p. 2)
Bajo el microscopio
En México se avecina una inminente crisis de salud derivada de la presencia masiva de migrantes indocumentados que han rebasado los albergues y buscan refugio en las calles, donde se exponen a la inseguridad, pero también a todo tipo de enfermedades. Se ha vuelto común verlos pidiendo apoyos afuera de las centrales camioneras y calles de las ciudades, principalmente fronterizas; en la CDMX también ya es más notoria su presencia.
Activistas advierten que los servicios básicos están rebasados y muchos llegan con problemas de desnutrición, estrés y ansiedad, los cuales se suman a los piojos y chinches que se han detectado en muchos de ellos. Hasta el momento, las autoridades de salud federales no han diseñado un plan que ayude a esta población en su salud y urge apoyarlos, porque vienen muchos niños, adultos mayores y mujeres. (Ruth Rodríguez, Excélsior, Nacional, p. 7)
En medio del proceso de remilitarización que se ha venido llevando a cabo en Chiapas y que ha sido documentado por organizaciones como el Centro de Derechos Humanos-Fray Bartolomé de las Casas, la periodista Tania Rosas dio a conocer información clave para ir vislumbrando mejor el reordenamiento territorial gestándose a la par en el sur mexicano.
“Unos días antes de que estallara la crisis migratoria y de seguridad de Chiapas, el capitán de la Marina, Ángel Lavalle Cobos, reveló que el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador pondrá bardas de protección en el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec para que ‘no se trepen’ los migrantes”, dice la nota publicada en Eje Central.
En un audio obtenido por la reportera, se oye al militar —uno de los coordinadores del megaproyecto federal en la región— explicar a pobladores de Huixtla las medidas trumpianas que están preparando. “Los migrantes están esperando el ferrocarril, ¿para qué?, pues para que ya no caminen sobre la carretera y eso es muy riesgoso. La Secretaría de Marina va a implementar medidas para evitar eso. Una de las medidas es en el Suchiate, que es de donde salen (los migrantes), se va a bardear toda la periferia del ferrocarril para que nadie se suba, únicamente las personas que lleven boleto puedan accesar al ferrocarril”.
Sorprende el amurallamiento de trenes por parte de un gobierno que enarbola la bandera humanista. En realidad, sorprende y no, ya que el Corredor Interoceánico ha sido diseñado en sí mismo para cumplir la truculenta función de ser un muro económico que impida el flujo de personas pobres en busca de mejores oportunidades y privilegie el de los ricos recursos naturales de los pueblos del sur hacia el norte.
“A lo largo de la línea se van a establecer destacamentos navales de seguridad al ferrocarril que van a tener vigilancia para evitar que haya vandalismo, que haya robo de mercancías y polizontes”, dice el capitán Lavalle en el audio difundido.
¿Cómo desligar estos procesos impulsados a nivel gubernamental de la proliferación de armas de alto calibre y el protagonismo inusitado de cárteles que ha trastornado de forma dramática la vida de Chiapas en los meses recientes? La descomposición social avanza a la par de los sueños del capital más rapaz y el militarismo obradorista a su servicio. (Diego Enrique Osorno, Milenio, Al Frente, p. 2)
El fenómeno de la migración es inherente a la historia de la humanidad. Desde sus orígenes en África, un consecuente desplazamiento llevó al homo sapiens a poblar zonas de Europa y Asia, posteriormente, la diáspora lo llevaría al continente australiano y luego a América; es así que, por razones climáticas, sociales, económicas y políticas los seres humanos hemos migrado en busca de mejores condiciones de vida.
Existen dos relatos al respecto que en lo particular me generan una gran fascinación: en la Biblia existe un libro completo en el Antiguo Testamento, el Éxodo, dedicado a narrar la salida del pueblo hebreo de Egipto con la promesa de que Dios lo llevaría a una tierra prometida; por otra parte, en el caso de México, el Códice Boturini es un manuscrito que cuenta la diáspora que habrían llevado a cabo los Aztecas desde su lugar de origen para llegar al hoy Valle de México para fundar Tenochtitlán. Esta fascinación se debe a un número significativo de coincidencias a pesar de las diferencias de tiempo y lugar.
En la época contemporánea, la migración se ha vuelto un fenómeno de mayor complejidad y sus dimensiones se han tornado inimaginables; después de eventos como la Segunda Guerra Mundial, no se habían registrado números como los que ahora apreciamos, miles de personas migran por conflictos bélicos, desplazamiento forzado, pobreza, violencia local, entre otros. Los éxodos generan para quienes se ven obligados a dejar sus lugares de origen, una serie de riesgos que atentan contra condición humana. Hoy somos testigos de imágenes y crónicas desgarradoras de personas migrantes que ponen en tela de juicio la forma en la que hoy se aborda este doloroso flagelo.
En nuestro país conocemos bien el fenómeno de la migración, pues en distintos momentos hemos sido expulsores de población, principalmente a Estados Unidos; actualmente somos un país de tránsito para personas del centro y el sur de América que pretenden llegar a la Unión Americana.
A nivel global, debemos generar una nueva visión para atender la migración a efecto de darle una atención más humanitaria y que, al mismo tiempo, los países de acogida se beneficien de las posibles buenas prácticas; la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, de la que México forma parte, considera que existen datos que demuestran que la migración puede tener potencial para el desarrollo. Según ONU Migración la población migrante podría generar hasta un 2% adicional del PIB de los países de destino, sin duda, las remesas representan para los países de origen flujos de financiación externa importantes; por último, los impuestos que podrían generar la migración regular representa una oportunidad para los países que los acojan.
Recientemente, la Secretaria de Relaciones Exteriores mexicana convocó a cancilleres de 10 países latinoamericanos para definir un plan ante la actual crisis migratoria, ojalá en esta reunión se considere una nueva gestión de este complejo fenómeno. (Abelardo Rodríguez, El Heraldo de México, Online)
En agosto de 2010, fueron encontrados en una bodega rural del municipio de San Fernando, Tamaulipas, 72 migrantes muertos, entre ellos 14 mujeres, con los ojos vendados, los cuerpos maniatados y un tiro de gracia dispensado por sus asesinos, los dueños de San Fernando.
Ocho meses después, en abril de 2011 fue descubierto también un cementerio de fosas clandestinas con al menos 193 cadáveres. Los habían ido apilando ahí sus asesinos, los dueños de San Fernando.
El cementerio no era propiamente un cementerio, sino una zona de “montículos de tierra que ocultaban personas muertas en distintos momentos y en distintas masacres ocurridas durante meses”.
Con ser terribles, esas dos historias no son lo peor de San Fernando. Lo peor es la aparente normalidad en que transcurrió el horror de la vida de los habitantes de San Fernando, la continuidad de sus rutinas diarias, la existencia de alcaldes en funciones y policías municipales y patrullajes del ejército, sin que nadie tomara nota de la prisión al aire libre en que se habían convertido la ciudad y el municipio.
Increíble la normalidad con que las líneas de autobuses veían salir sus viajes con cierto número de pasajeros de una estación del Bajío y llegar con menos pasajeros a Reynosa o Matamoros, porque los dueños de San Fernando los habían bajado ahí, a plena luz del día, asumiendo que eran miembros del grupo criminal contrario o migrantes a los que podían secuestrar para pedir rescate, o muchachos que iban a reclutar para su grupo criminal.
La peor historia de San Fernando es su conversión en una zona hermética de opresión y silencio. Y que esa conversión se volviera una especie de profecía, un adelanto del horror que esperaba a otras partes de México, como Zacatecas o Lagos de Moreno, o lo que alcanzamos a ver en parte de Chiapas, de Guerrero, de Michoacán, de Veracruz, de Chihuahua, de Colima, de Sonora, de Sinaloa, de Quintana Roo, de Tamaulipas…
San Fernando fue el espejo de la nueva normalidad criminal de México: la del dominio totalitario del crimen sobre las comunidades. (Héctor Aguilar Camín, Milenio, Al Frente, p. 3)
De enero a agosto de este año, el monto de las remesas de dinero que millones de mexicanos y mexicano-estadounidenses radicados en Estados Unidos enviaron a sus familiares y amigos en México fue de 41,459 millones de dólares, que es un 9.3% más que lo que enviaron en el mismo periodo del año pasado.
Un reporte difundido ayer nos puede servir para explicar el crecimiento sostenido de estas remesas durante los años del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.
El “2023 Official LDC U.S. Latino GDP Report” elaborado por Latino Donor Collaborative una organización californiana sin fines de lucro dedicada a reconfigurar la percepción de los latinos como parte del tejido social principal de Estados Unidos, confirma que la contribución de la comunidad latina a la economía estadounidense ha sido, durante mucho tiempo, un factor de crecimiento significativo. Sin embargo, los hallazgos del reporte 2023 ofrecen una perspectiva reveladora sobre la magnitud real de esta contribución.
Según el reporte, el PIB latino en EU ha alcanzado la impresionante cifra de 3.2 billones de dólares. Para poner esto en contexto, si la economía latina de EU fuera un país independiente, sería la quinta economía más grande del mundo. Esto coloca a la comunidad latina por encima de naciones con larga tradición económica como Francia, el Reino Unido e India.
El reporte permite entender este crecimiento económico sin precedentes. Desde 2011 hasta 2021, el ingreso de los latinos en experimentó un crecimiento anualizado del 4.7 por ciento. Esta cifra es significativamente mayor que 1.9% de los no latinos. Es evidente que las compras realizadas tanto por latinos como en su nombre han sido un motor de la expansión económica estadounidense.
El reporte de este año presenta por primera vez el desglose detallado sobre la economía latina cada uno de los estados de EU. En este sentido, destacan tres: California, Texas y Florida. Estos estados, con fuertes poblaciones latinas, han reportado economías de 682,000 millones de dólares, 465,000 millones y 240,000 millones, respectivamente. El dato sobre California es sorprendente: su economía latina, si se considerara de manera independiente, sería la 21ª más grande del mundo, situándose entre naciones como Polonia y Suiza.
El reporte también muestra la rápida expansión de la influencia económica de los latinos en diversas industrias, desde la administración pública hasta el comercio al por mayor y al por menor. Esto no sólo subraya la adaptabilidad y habilidades de la comunidad latina, sino también su capacidad para satisfacer las demandas del mercado laboral estadounidense.
En conclusión, a medida que la comunidad latina siga prosperando y creciendo, su influencia y contribución a la economía estadounidense sólo se fortalecerá aún más. Los datos presentados en el informe del PIB latino de 2023 son un testimonio del poder económico de esta comunidad.
Los números que muestra el reporte también sirven para explicar por qué cientos de miles de mexicanos, centro y sudamericanos arriesgan sus vidas para poder vivir en EU y ahí buscar que se les haga realidad el sueño americano. (Eduardo Ruiz-Healy, El Economista, Política y Sociedad, p. 40)
La automotriz Mazda tiene 17 años en México. En febrero de 2020, seis años después de haber ensamblado su primer vehículo en nuestro país, la empresa alcanzó el millón de autos producidos.
Hace 18 meses, Mazda anunció que buscaría duplicar su presencia en el mercado mexicano, pasando de 4.6 a 10% de participación. Ese interés fue reiterado por su nuevo CEO mundial, Masahiro Moro, quien reconoció, en entrevista reciente para este diario, que México es vital para cualquier plan de expansión en producción y ventas en la región de América del Norte.
Sin embargo, hay un problema: para Moro, la apuesta que la compañía va a hacer en México pasa por la definición de las elecciones de 2024.
“Para mí, la gran prioridad este año y el próximo es mantener un nivel superior en fabricación y ventas, para que podamos servir a las personas. Una vez despejado quién será Presidente de México en 2024, pondremos otras metas muy importantes, diferentes acciones sobre la participación en el mercado local”, comentó el ejecutivo en entrevista con Paul Lara.
No cabe duda que el fenómeno de relocalización de cadenas de valor conocido como nearshoring ha generado un enorme interés por invertir en México. Hace unos días, el Inegi dio a conocer que la inversión productiva en el país creció a una tasa anual de 28.6% al mes de junio. Y si nos concentramos en el rubro de construcción no residencial, el incremento alcanzó un sorprendente 70.3 por ciento.
Sin embargo, también es cierto que México no ha logrado capitalizar ese interés como debiera. Hace unas semanas, le informaba yo aquí que Brasil, pese a la distancia que lo separa del mayor mercado mundial, atrajo en 2022 más del doble de inversión.
Y eso ha sido, porque, por un lado, México no ha sido capaz de ofrecer todo lo que necesitan las empresas en materia de infraestructura, energía y capacitación de mano de obra –al menos, no en el ritmo necesario–, pero también porque el país envía una serie de mensajes inquietantes al mundo.
Uno de ellos es la inseguridad, y no sólo por las balaceras, los secuestros, las extorsiones y el robo al transporte de mercancías, sino por la incontenible ola migratoria, que esta semana frenó el paso de mercancías entre Ciudad Juárez, Chihuahua –a donde llegaron 10 mil personas en una semana, muchas de ellas a bordo de trenes de carga–, y El Paso, Texas.
Otro, es la falta de certeza jurídica, porque se han visto casos en los que las autoridades mexicanas no respetan los contratos firmados con inversionistas.
Y un tercero es qué puede pasar en las elecciones del año entrante. ¿Cuántas empresas habrá, como Mazda, que estén esperando saber quién va a gobernar el país el próximo sexenio y qué visión tiene de la inversión, entre otras cosas?
Es inevitable que México vaya a tener comicios dentro de ocho meses, pues su realización está prevista en la Constitución. De nada sirve lamentar que ocurran en medio del momento de mayor oportunidad para atraer inversiones, con el peligro de que se nos cierre repentinamente esa ventana sin haberla podido aprovechar cabalmente.
Lo que se requiere es entender que México no debe dejar pasar este momento económico. Tendría que ser una cuestión de Estado, por encima de la lucha partidista. El gobierno federal y los partidos debieran tener un mensaje unificado: que gane quien gane las elecciones, nuestro país estará a la altura y será el mejor lugar del mundo para invertir.
Pero no: en los hechos, nada puede estar por encima de la mezquindad política. Aquí se trata de ganar las elecciones a como dé lugar, aunque al país se lo lleve el diablo.
¿Por qué no crear un comité de inversiones, que promueva al país en el exterior, al margen de la lucha política y con la participación de empresarios y expertos? ¿Por qué no mandar un mensaje de confianza a quienes quieren invertir, para atender las dudas que tengan?
Sería lo lógico, pero no. Porque incluso eso hay que capitalizarlo electoralmente, faltaba más. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nación, p. 2)
Los rasgos antiestadounidenses del presidente López Obrador son evidentes. No son necesarias investigaciones sesudas para describirlos.
Dos recientes hechos confirman lo anterior.
El pasado sábado el presidente AMLO se reunió en Texcoco con el presidente electo de Guatemala, Bernardo Arévalo.
En su cuenta de X, AMLO escribió: “Comimos en Texcoco con nuestro amigo Bernardo Arévalo, presidente electo del hermano y vecino país de Guatemala. Hicimos el compromiso de trabajar juntos en bien de nuestros pueblos”.
AMLO no hizo una sola condena en contra de la persecución judicial que sufre Bernardo Arévalo.
AMLO no dijo nada de la Operación Colosio, desarticulada por la inteligencia, quizá estadounidense, cuyo objetivo final era asesinar a Bernardo Arévalo.
¿Por qué razón AMLO critica a la presidenta de Perú, por el caso Pedro Castillo, y no a la Fiscal General de Guatemala Consuelo Porras, quien trata de impedir que Arévalo llegue a la presidencia?
La respuesta es sencilla: Estados Unidos apoya a Bernardo Arévalo y condena los actos de la Fiscal. Algo más, Consuelo Porras no puede ingresar a Estados Unidos debido a que fue ubicada por el Tesoro en una lista de servidores públicos corruptos. En esa lista también se encuentra el fiscal Rafael Curruchiche, otro personaje que intenta impedir la llegada de Arévalo a la presidencia de Guatemala.
Mientras que Estados Unidos, la ONU, España y Chile han condenado lo ocurrido en contra de Arévalo, AMLO informa que comió con él en Texcoco.
El segundo caso reciente, sobre el rasgo antiestadounidense de AMLO, ocurrió en la conferencia de prensa del lunes. El presidente incurrió en algo que criticaba antes y durante su gobierno: la injerencia.
Calificó como “irracional” la ayuda de Estados Unidos a Ucrania.
AMLO desea que Estados Unidos transfiera fondos para México y Centroamérica.
Lo que prometió Donald Trump a Marcelo Ebrard nunca llegó: el programa “Quédate en México” fue gratuito.
“Imagínense si hubiéramos firmado un acuerdo de Tercer país seguro”, llegó a decir Ebrard. Sí lo hubo, pero no fue oficial. Sin acuerdo hubo muertes. Con acuerdo habría llegado dinero para mejorar las condiciones de los migrantes.
Antony Blinken llegará a México con una decisión que pondrá sobre la mesa de AMLO el día de mañana: con o sin ayuda del gobierno de México, Estados Unidos continuará con labores de inteligencia en el país para detectar nodos de producción de fentanilo. La presión se dará en la parte operativa: con o sin la ayuda de AMLO.
Ayer, el Tesoro reveló una muestra respecto a labores que tendría que hacer México, pero no las hace.
“Estados Unidos sancionó a una red china por suministrar sustancias a narcotraficantes, como los cárteles mexicanos, para fabricar fentanilo y otras drogas, en un golpe a una cadena que causa estragos en el país y lastra las relaciones con México” (AFP).
El pacto entre AMLO con Trump pasaba por la desinstitucionalización de la relación bilateral: acuerdos que no interfirieran en el plan de la 4T. AMLO le obsequió la zanahoria (“Quédate en México”) a un elevado costo en vidas humanas y violaciones a los derechos humanos (migrantes).
A Biden, AMLO le arruinó la Cumbre de las Américas de Los Ángeles y le mostró que no contaría con él en el tema de la guerra en Ucrania.
Con Trump, AMLO mostró otro talante: no solo le obsequió el “Quédate en México”. Trump externalizó la seguridad militar en la frontera con Guatemala a través de la Guardia Nacional mexicana. (Fausto Pretelin Muñoz de Cote, El Economista, Geopolítica, p. 37)