Opinión Migración 041220

Gran Angular / ¿Podrían congelarle cuentas al Banco de México?

 

El pleno del Senado debatirá la semana próxima, antes de que termine su periodo ordinario de sesiones, la iniciativa que pretende “asegurar que las instituciones financieras del país sigan cambiando dólares en efectivo a migrantes y turistas extranjeros, y que mandata al Banxico a actuar como banco de última instancia para que compre los dólares excedentes y los integre a las reservas internacionales o pueda repatriarlos a Estados Unidos”.

 

La iniciativa —cuyo dictamen fue aprobado el viernes pasado por la Comisión de Hacienda y Crédito Público— ha generado gran controversia, sobre todo por el peligro advertido por el propio Banco de México de que dicha reforma abra la puerta al ingreso de “flujos de efectivo provenientes de actividades ilícitas, lo que puede representar un riesgo importante para el sector financiero nacional en su interacción con el sistema financiero internacional”.

 

Aún más: exponer al banco central a “acciones cautelares y sanciones por parte de autoridades del exterior”, como la prohibición de llevar a cabo transacciones en moneda extranjera en sus jurisdicciones, el congelamiento de cuentas y recursos e incluso la confiscación de los mismos. (Raúl Rodríguez Cortés, El Universal, Opinión, p.5)

 

Revaluar la Iniciativa Mérida

 

Con miras al cambio de poder que se dará en Estados Unidos el próximo 20 de enero, la Comisión sobre Política de Drogas en el Hemisferio Occidental está exhortando al Congreso estadounidense a revivir la Iniciativa Mérida, por la cual en 2008 esa nación acordó con México el establecimiento de una política de colaboración para el combate del narcotráfico y el crimen organizado.

 

Esta propuesta se da en un momento en que se ha perdido la confianza entre ambos países a raíz de la detención y posterior liberación en Estados Unidos del general y exsecretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos, asunto que representa uno de los puntos de mayor deterioro en la relación en materia de seguridad binacional tal vez desde el asesinato en México del agente de la DEA, Enrique Camarena, en 1985.

 

Ahora, el llamado a revaluar la Iniciativa Mérida demuestra por un lado la urgencia de atender la situación crítica a la que ha llegado el poder del narcotráfico y, por otro, el intento por restablecer la confianza y asegurar la plena participación y colaboración de las dos naciones en un problema que les es común.

 

El exhorto es una muestra de que con Joe Biden van a cambiar las cosas, ya que con Donald Trump el trato fue muy laxo y no se metió a fondo en el tema del narcotráfico como asunto de seguridad nacional para Estados Unidos, y enfocó más bien su atención en el asunto migratorio, al que en cambio sí vio como un gran riesgo para la estabilidad de su país, y hasta comisionó a México para que se encargara de hacerle el “trabajo sucio” de contener a los migrantes (tanto mexicanos como centroamericanos), incluso bajo la amenaza de tomar represalias comerciales en caso de no hacerlo.

 

Esta es una buena oportunidad para replantear la cooperación en materia de seguridad y explorar otras rutas de colaboración en el combate tanto a las adicciones como al comercio ilícito que se estructura a su alrededor y que afecta ya por igual a los dos países, pues hace ya bastante tiempo que México dejó atrás su papel de mero productor y proveedor de estupefacientes, para pasar a ocupar uno de consumidor activo. (El Universal, Editorial, p.14)

 

Un montón de plata / Banxico y los dólares atrapados en México

 

Es una gran noticia que el gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León, y el senador Alejandro Armenta —presidente de la Comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara Alta— se hayan reunido esta semana y hayan acordado instalar una mesa técnica de trabajo para analizar la iniciativa de captación de divisas para que los dólares en efectivo que traen los migrantes y reciben cientos de miles de personas del sector turismo no se queden atrapados en los bancos mexicanos sin posibilidad de ser repatriados.

 

El grave problema de estos dólares en efectivo, se ha explicado, tiene que ver con las restricciones para regresarlos a EUA una vez que los dejan aquí los turistas o que los trajeron los migrantes mexicanos cuando visitan a familiares.

 

Los bancos mexicanos que no tienen contrato de corresponsalía en Estados Unidos ya no pueden llevarlos físicamente a ese país, y Banco de México tampoco los suele tomar, por lo que corren el riesgo de convertirse en papeles impresos sin valor atrapados en suelo mexicano. Si esto persiste, los bancos mexicanos empezarán a negar la aceptación de dólares en efectivo al público.

 

De manera que el problema no sólo es bancario. Cientos de miles de meseros, recamareras, y conserjes de hoteles que reciben propinas en dólares en billete; así como familiares de migrantes que reciben remesas en efectivo se podrían ver impedidos para cambiar a pesos mexicanos sus dólares, porque los bancos a los que acuden no los recibirían. (Carlos Mota, El Heraldo de México, Opinión, p.24)

 

Fusilerías / Migración posviral: la crisis que viene

 

En su título postrero, Un tiempo de rupturas (Paidós-Crítica, 2013), Eric Hobsbawn (1917-2012) plantea que existen tres formas básicas de movilidad personal: el tráfico nacional e internacional corriente (viajes de negocios o placer), las migraciones (voluntarias o forzosas) y la trasnacionalidad.

 

En referencia a la primera década de este siglo, dice que hoy en día los inmigrantes viven en tres mundos: el suyo, el del país al que han emigrado y el global, que se ha convertido en propiedad común de la humanidad gracias a la tecnología y la moderna sociedad de consumo capitalista y de los medios de comunicación.

 

Han pasado ocho años desde la muerte del teórico de las revoluciones burguesas, en los que la migración ha explotado una crisis internacional, que en algún momento arruinó el discurso de brazos abiertos de los gobernantes de Alemania, España, Italia, Francia y Gran Bretaña, quienes debieron dar marcha atrás y hacer puntuales precisiones cuando las masas africanas y asiáticas los invadieron. No se diga en América, con la irrupción de Donald Trump en la Casa Blanca y su política de muros a la inmigración y el comercio.

 

Ahora, dice el escritor francés Jacques Attali en entrevista con MILENIO, la pandemia desatará una nueva crisis migratoria, pues los tránsitos aumentarán por la debacle económica pero también los muros, mientras no se entienda que la solución no está en abrir las puertas a todos los que quieren llegar, sino en atender dentro de los propios países expulsores las razones de las salidas de las personas.

 

La pandemia, por lo demás, atraviesa el corazón del planeta en momentos en que empezaban a diseminarse en forma global los discursos de igualdad, tolerancia, multiculturalidad, equidad de género, diversidad sexual, sororidad, resiliencia y contra el racismo, con especial énfasis en el movimiento Black Lives Matter y la condena a reductos neoapartheid.

 

La dupla demócrata Biden-Harris supone un mensaje esperanzador en medio del desastre que lega Trump, no por la seguridad de una reforma migratoria, que igual prometieron Clinton y Obama sin resultados, pero sí para que el mundo, al menos de este lado, comience la reconstrucción pospandémica. (Alfredo Campos Villada, Milenio, Opinión, p.2)