Opinión Migración 050722

Puentes y cruces // La respuesta consular frente a la tragedia de San Antonio

La prioridad de la política exterior del gobierno de México es la protección a las y los mexicanos en el exterior. Consecuentemente, por instrucciones del secretario Marcelo Ebrard, la Secretaría de Relaciones Exteriores ha actuado de manera expedita ante la tragedia que tuvo lugar hace una semana en San Antonio, Texas. Vale la pena hacer un recuento de las acciones que hemos tomado, así como la ruta crítica que hemos seguido y los siguientes pasos que tomaremos para respaldar permanentemente a todos y todas las afectadas por la tragedia.

De manera inmediata, el cónsul general de México en San Antonio, Rubén Minutti, visitó el lugar en donde se encontró el tráiler en el que, desgraciadamente, fallecieron 53 personas. Todo el equipo consular se dedicó a acompañar a las personas hospitalizadas, a intercambiar información con las autoridades locales y federales, además de recabar y brindar la información más actualizada a familiares de las víctimas.

Un equipo de la Secretaría de Relaciones Exteriores y de la embajada de México en Washington se desplazó a San Antonio para coordinar y reforzar las labores de protección del Consulado. Dicho grupo fue nutrido por diplomáticos especialistas en protección consular, provenientes de nuestras representaciones en Austin, Texas, y Miami, Florida. Adicionalmente, contamos con otro grupo de la Fiscalía General de la República y del Instituto Nacional de Migración (INM).

Gracias a un trabajo en equipo de la red consular, la embajada de México en Washington y la cancillería, se ha entablado contacto con todas las familias, muchas de ellas a través de nuestra red consular y también gracias a nuestras oficinas de pasaportes en los estados de la República. Hemos acompañado al primer connacional hospitalizado en su proceso hacia el alta médica. Hemos también ofrecido asesoría legal en su trámite migratorio, además de otorgarle un pasaporte, ayuda económica y reunificarlo con su familia en Estados Unidos. Además, en coordinación con el INM y autoridades estadunidenses, finalizaremos en los próximos días los procesos correspondientes para repatriar los primeros cuerpos de fallecidos mexicanos a nuestro país.

La cooperación con otros países también ha sido muy positiva. Hemos compartido información con las autoridades de Estados Unidos, particularmente con Homeland Security Investigations, entidad federal que ha atraído la investigación del caso. Y también hemos intercambiado información con nuestros hermanos centroamericanos. Destaco y agradezco el trabajo en equipo del canciller Mario Búcaro, de Guatemala, amigo de México a quien recibimos en nuestro consulado en San Antonio.

En los próximos días, el equipo consular de México en San Antonio continuará su atención permanente, con el compromiso de una atención cercana y efectiva para las víctimas. La mejor manera de honrar a las víctimas de la tragedia de San Antonio es redoblar el trabajo hacia el objetivo de atender las causas estructurales de la migración, así como para tener flujos migratorios ordenados, seguros, regulares y más humanos.

Precisamente la agenda migratoria será uno de los ejes de la visita del presidente López Obrador a Washington, DC, en julio próximo. Debemos aumentar la inversión en las comunidades de origen de las personas migrantes. Tenemos que fortalecer los protocolos de protección, particularmente para personas vulnerables. Es necesario modernizar la infraestructura fronteriza para evitar el tráfico de personas con equipo no intrusivo. Es fundamental avanzar en contra de las redes internacionales de traficantes de personas. Debemos seguir robusteciendo nuestra red consular. Y tenemos que crear oportunidades de movilidad laboral en la región: políticas que beneficien a nuestras economías y que hacen frente también a este tipo de tragedias. (Roberto Velasco, Excélsior, Nacional, p. 14)

Pepe Grillo

Cuando el presidente viaje a Estados Unidos dentro de unos días para entrevistarse con Joe Biden y el agente de migración le pregunte si piensa cometer un delito en territorio norteamericano, López Obrador responderá que sí, que va a desmantelar la Estatua de la Libertad. 

López Obrador le agarró el gusto a proporcionar material para los comediantes norteamericanos que ya detectaron que en México hay buen material para sus rutinas. 

Lo que dijo ayer sobre su intención de desmantelar la Estatua de la Libertad, esa que Francia le regaló a Estados Unidos y que es uno de los símbolos de la Unión Americana. La verdad es el presidente se voló la barda. 

Hará esa barbaridad, la de acabar con la estatua, si Julián Assange, el famoso hacker australiano, es extraditado a Estados Unidos y ese gobierno le aplica una pena mayor. (Pepe Grillo, La Crónica de Hoy, Columnistas, p. 3)

A la sombra

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Por convocatoria del regidor de Tijuana Juan Carlos Hank Krauss, en aquella ciudad fronteriza se alista un mega foro con autoridades de varios países para proponer y analizar programas de coordinación enfocados a atender el tema migratorio. Además de ediles y exediles de Baja California, se espera la participación de alcaldes de Chiapas, dependencias federales como la Guardia Nacional, el Ejército, la CNDH, así como de distintos gobernantes, secretarios y especialistas de Estados Unidos, Guatemala, Haití, Honduras, El Salvador, Venezuela y otros países de origen de las caravanas migrantes. (A la sombra, El Sol de México, República, p. 2)

Quebradero // Los migrantes y los dólares

Con todo lo que hacen y producen los migrantes por la economía del país bien podría el gobierno desarrollar una estrategia que les beneficie y no solamente andar llenando la vida de los migrantes de elogios reconociendo lo que hacen por sus familias. 

Un poco antes de que llegara la pandemia se volvió a presentar un incremento de migración mexicana. Las condiciones adversas de la economía, la violencia en muchas comunidades y la falta de oportunidades laborales han llevado a que particularmente muchos jóvenes estén tomando la decisión de migrar. 

No les queda de otra, porque tienen que buscar cómo ayudar a sus familias. De nuevo nos aparece el drama de ver cómo los jóvenes buscan cruzar la frontera, al tiempo que de alguna u otra manera los perdemos. Todo el proceso formativo que tuvieron en el país, el cual pasa por la educación y la salud entre otros, se va con ellos y, como fuere, es en EU en donde terminan por aprovechar su fuerza y sus conocimientos. 

Hace algunos años la migración hacia la frontera era fundamentalmente centroamericana. Nunca ha dejado de presentarse la mexicana, pero el fenómeno se había diluido, porque de alguna forma había condiciones laborales que permitían que los jóvenes se quedaran en el país. 

Al mismo tiempo en Centroamérica no se han dejado de agudizar los problemas de violencia y de carácter económico. Se está presentando un fenómeno cada vez más significativo de migración venezolana, nicaragüense y en menor medida cubana. La tendencia no ha cambiado en lo esencial en lo que corresponde a la migración de Guatemala, Honduras y El Salvador. 

Lo que es de llamar la atención es el crecimiento de la migración mexicana. Se calcula que de cada 10 migrantes entre 6 y 7 son connacionales. Algo está cambiando de manera profunda que está llevando a que desde hace algunos años venga creciendo la migración mexicana. 

Un factor importante ha sido y es la pandemia. Sin embargo, no todo se concentra en ello, la economía del país ha tenido un magro crecimiento lo que ha llevado a altos niveles de desempleo, el pasado mes de mayo es un rudo ejemplo de ello. 

Durante muchos años los gobiernos se han dedicado a mitificar la vida de los migrantes, pero poco se hace en la práctica. En los últimos años los planteamientos que hizo López Obrador como candidato se han diluido, ni dejamos entrar libremente a los migrantes centroamericanos como se prometió y, además colocamos una barda, como lo reconoció Donald Trump en su momento, que tiene materialmente hacinados a miles de migrantes en nuestras dos fronteras. 

El hallazgo del tráiler con 53 migrantes asfixiados y otros tantos en condiciones de salud de alto riesgo es la manifestación de cómo las políticas migratorias han fracasado. En EU difícilmente se aprobará una reforma migratoria y menos ahora con los tiempos electorales encima y, sobre todo, por los riesgos que está corriendo Joe Biden en el Congreso; allá no pueden y quizá tampoco quieren y por acá hacemos como que hacemos. 

Hace unos años nos decía el doctor Jorge Bustamante, gran personaje, experto en migración y fundador del Colef, que no recordaba una sola manifestación en México en solidaridad con los migrantes, esto nos habla, nos decía, de la pasividad no sólo del gobierno, sino también de la sociedad. 

El tráiler encontrado en las afueras de San Antonio es la suma de todo esto. Las responsabilidades son compartidas y cada vez tiene menos sentido social y político ponderar y elogiar a los migrantes sólo cuando llegue el dinero.

 RESQUICIOS.

Sólo el tiempo dirá de qué está hecho el Frente Cívico Nacional. En el papel la idea es interesante, pero se requiere de algo más que voluntades para vencer a Morena y sobre todo al Presidente. El dilema está en que los partidos se unen para ello o asumen que tienen que apostar por el mediano y largo plazo para buscar reidentificarse; intentar vencer a Morena bajo el “quítate tú pa´ ponerme yo” no tiene sentido alguno. (Javier Solórzano, La Razón, La dos, p. 2)

Misión especial // 12 de julio: Migración

¿Cómo ha evolucionado el fenómeno migratorio en los últimos años?

Entre 2008 y 2021, la Patrulla Fronteriza detuvo a seis millones 511 mil 892 personas en la frontera, tres millones 605 mil 811 mexicanos. A partir de 2014, el porcentaje de connacionales detenidos comenzó a disminuir en relación con otras nacionalidades, pero en 2020, cuando la pandemia de COVID-19 provocó confinamientos, el número de mexicanos aumentó. 

Los detenidos en 2022 son más, pero las aprehensiones siguen siendo menores al promedio de las realizadas en el periodo 1983-2006.

Otro dato relevante es el aumento del número de menores detenidos, tanto no acompañados, como los que viajan en familia. De acuerdo con el sistema Trac, de la Universidad de Syracuse, en 2019 fueron detenidos 321 mil 708 menores, de un total de cerca de 800 mil aprehensiones, casi 47 por ciento.

Quédate en México, negociado por Marcelo Ebrard con su entonces contraparte, Mike Pompeo, durante la Administración Trump, permitió que se enviaran a México más de 75 mil extranjeros a esperar su juicio de asilo. Hasta ahora, según datos de EU, sólo 2.4 por ciento de las solicitudes han sido otorgadas. La Suprema Corte de la Unión Americana apoyó que la administración Biden dé por terminado el programa, nunca visto con “buenos ojos” por los demócratas.

Con la pandemia de COVID-19, el gobierno de Trump implementó el llamado Título 42, que permite, por razones sanitarias, regresar de inmediato, sin proceso legal alguno, a los que crucen de manera irregular. Los retornados intentan ingresar a EU varias veces y esto infla los números de detenidos en la frontera.

Las políticas migratorias de ambos países se han enfocado en la contención de la migración, provocando un mayor número de muertes por ahogamiento en la zona del Valle del Río Bravo, y deshidratación en otras áreas como en el Desierto de Sonora/Arizona. También favorece a los traficantes de personas, vinculados al crimen organizado, en particular con el Cártel del Noreste y de Sinaloa, en Tamaulipas, sitio por donde cruzan la mayor parte de los centroamericanos.

La posibilidad de que el Congreso estadounidense apruebe una reforma migratoria integral es muy remota debido a  la manipulación ideológica por los republicanos y las próximas elecciones en EU.

¿Qué esperar de esta reunión bilateral? Quizás un aumento del número de visas H2A para trabajadores agrícolas, que podría beneficiar a mexicanos y centroamericanos; la activación de los juicios de asilo para dar una respuesta a los que aún esperan en territorio nacional; la ratificación del fin del programa Quédate en México; el compromiso de cumplir lo acordado en la Cumbre de las Américas; el apoyo a una reforma migratoria, aunque inicie con pequeños pasos, como la regularización de los dreamers o soñadores, y la atención prioritaria a la situación de los menores. (Martha Bárcena Coqui, El Heraldo de México, País, p. 8)

Día con día // México emigra de nuevo

En la siniestra historia del tráiler que llevaba migrantes, murieron más ciudadanos mexicanos que de otras nacionalidades. 

Esta cifra terrible, nos dice The New York Times en un amplio reportaje de su edición dominical, expresa una tendencia sustantiva.

Después de diez años de descenso en la emigración indocumentada mexicana hacia Estados Unidos, la tendencia ha cambiado y México vuelve a ser el país que pone más gente en la frontera, buscando cruzarla, con el más constructivo y decente de los propósitos: conseguir un trabajo, ganarse la vida y enviar dinero a sus familiares para que mejoren su vida aquí.

El crecimiento de las remesas es el indicio monetario más claro de la nueva tendencia y el menos digno de celebrar, pues quiere decir que muchos más mexicanos están viéndose obligados a los crecientes riesgos de la emigración indocumentada, porque no pueden encontrar en México cómo ganarse razonablemente la vida.

El reportaje del NYT, de Oscar López y Maria Abi- Habib, rastrea la historia de dos adolescentes mexicanos muertos en el tráiler y de su itinerario desde San Marcos Atexquilapan, un pequeño pueblo serrano de Veracruz de mil 600 habitantes.

En los últimos dos meses han salido de ese pueblo rumbo al norte otros 80 muchachos. Es la versión micro de la tendencia grande La cantidad de mexicanos detenidos al tratar de cruzar a Estados Unidos creció de 170 mil en 2019 a 255 mil en 2020. Para mayo de este año, la cifra total de detenidos llegó a 379 mil, aunque entre ellos hay que contar también muchos centroamericanos, venezolanos, cubanos y hasta ucranianos.

El aumento de los migrantes mexicanos, apunta el diario, es “una combinación de la violencia que hay en el país y una economía que empeora”. La decisión de los gobiernos de Biden y López Obrador de contener la ola migratoria en territorio mexicano, simplemente está fracasando, si alguna vez funcionó. 

Según los reporteros del Times dejó de ser efectiva la estrategia de que México sirva como un colchón, de controles férreos, al flujo migratorio del sur, esquema impuesto por Trump, sostenido por Biden, y aceptado por México. El problema es ahora, también, contener a los mexicanos. (Héctor Aguilar Camín, Milenio Diario, Al frente, p. 3)

Recuento de los daños // Quintana Road

Habían pasado 24 horas desde que un tráiler con más de 60 migrantes, muchos de ellos muertos, había sido encontrado en la calle Quintana en San Antonio, Texas. Estar ahí me estremeció. Me hizo entender que el valor que le ponemos muchos a una vida no representa nada para otros.

Quintana Road es el reflejo de una política migratoria obsoleta, inservible. Esa calle fue el punto de abandono de los 64 migrantes que iban en el tráiler; 53 perdieron la vida asfixiados. Es una brecha apartada, mal pavimentada, rodeada de maleza. No parece una calle de Estados Unidos, pero lo es.

Es el sitio del abandono de cientos, si no es que miles, de migrantes cada año. Ahí los “avientan” a su suerte para que tomen otro transporte. Muchos suben al tren de carga que pasa por las vías que corren de manera paralela a esa calle, de nuevo poniendo su vida en peligro. 

Al día siguiente del hallazgo del tráiler la escena del crimen ya no era de importancia para las autoridades. Solo había periodistas y uno que otro migrante que acudía a ver el sitio.

En el piso quedaron los guantes naranjas con los que los equipos de emergencia manipularon los cuerpos y los parches que le colocaron a los sobrevivientes para medir sus signos vitales. Había algunas playeras y tenis.

Era un sitio en abandono, sin presencia policial o pericial, sin acordonar. Los migrantes fallecidos corrieron con suerte de que sus cuerpos fueran procesados en el condado de Bexar, cuya comisionada, Rebeca Clay-Flores, es mexicana. Le sorprendió que le dijera que parecía que la vida de los migrantes valía menos que la de los estadunidenses. A ella no le quedaba el saco: “me enoja y me entristece, no por ser mexicana, sino porque soy humana”.

Conforme pasaron los días, Quintana Road fue cobrando vida. Colocaron un memorial al que han ido agregando flores, cruces y un mural. La calle ahora brilla solo porque otros migrantes tuvieron la iniciativa de hacer un homenaje a los fallecidos y sobrevivientes. 

¿Estará solo en manos de los migrantes la solución para que esto no se olvide y no vuelva a ocurrir o ahora sí los gobiernos de Estados Unidos, México y Centroamérica asumirán su responsabilidad? (Alejandro Domínguez, Milenio Diario, Al frente, p. 3)

En la Política… // En noviembre México recibirá a Biden y Trudeau: AMLO

México se alista para reunir en noviembre a los líderes de América del Norte para analizar los temas relativos al T-MEC, así lo anunció el Presidente Andrés Manuel López Obrador en su tradicional conferencia mañanera. 

Y es que el Jefe del ejecutivo detalló que en el encuentro van a participar el Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau y el presidente de Estados Unidos, Joe Biden. De paso López Obrador dio a conocer su agenda de la próxima semana durante su visita al vecino país.

El mandatario reveló que saldrá el lunes 11 y regresará al país el miércoles por la tarde y que en el encuentro tratará asuntos como la migración, inversión para el desarrollo, visas de trabajo, entre otros temas.

“La reunión del día 12, los encuentros porque serán dos o tres, tiene que ver con asuntos de integración, de mayor integración económica con respecto a la soberanía, el tema migratorio la inversión para el desarrollo, las visas de trabajo y otros”, indicó. Estaremos atentos. (Héctor Muñoz, Ovaciones, p. 24)

La Cuarta Transformación // El pupilo del Grupo Tabasco

MAÑANA HABRÁ CAMBIOS en la dirección general del Aeropuerto Internacional de la CDMX. Tras casi seis meses al frente, Carlos Morán fue relevado ayer por el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, el mismo que le dio posesión el pasado 11 de enero. El funcionario no pudo resolver el caos generalizado que vive la principal terminal aérea del país: desorden en el manejo de slots que provoca retrasos en la llegada y salida de vuelos, esperas de hasta dos horas para la entrega de maletas, largas filas en los servicios de migración y quejas por el trato en las aduanas, a lo que habría que agregar el bloqueo a los servicios de las plataformas de movilidad como Uber y Didi. Lo sustituirá el contralmirante Aeronaval Piloto Aviador Carlos Ignacio Velázquez Tiscareño. (Darío Celis, El Financiero, Economía, p. 6)

Rompe cabezas // ¿De quién es la culpa?

Por primera vez en la historia, las remesas mensuales superaron los cinco mil millones de dólares. Una cifra muy superior a la inversión extranjera directa o las exportaciones. Una cifra manchada de sangre y dolor, muestra de un fracaso que da cuenta de sus caras más violentas. 

Por otro lado, el número de migrantes indocumentados de origen mexicano volvió a crecer durante esta administración, con su caudal de dolor, sufrimiento y desesperación ante un gobierno que no puede cumplir con derechos mínimos para sus pobladores.

Por más de una década, la migración mexicana a Estados Unidos descendía y, durante los dos últimos años, volvió a subir. ¿La excusa gubernamental? La ola de pobreza y desempleo que trajo la pandemia. ¿La realidad? Sí, covid-19, la pobreza, pero también la imparable violencia.

Son miles los que comienzan su peregrinar para llegar a la frontera norte para huir de la violencia. Sería un momento pertinente para replantearnos si estamos hablando de migración o de refugiados.

Un éxodo que abandona lugares tan inhabitables como la Tierra Caliente o Jalisco. Ya no son sólo hombres que migran para mandar recursos a sus familiares. Ahora son familias enteras que huyen para no ser asesinados o reclutados por el crimen organizado.

El gobierno mexicano no tiene ninguna razón para buscar medidas que desincentiven la migración. Gracias a esos millones de mexicanos, el país se sostiene, vivimos y dependemos de esas remesas y, lo peor, es que nos jactamos de ello como si fuera un triunfo de la política nacional.

Cada que se incrementa la cifra de remesas significa que son más personas que abandonaron sus hogares para sobrevivir, personas que huyeron y que, a pesar de que este país les falló en todos los sentidos, son nuestro apoyo y motor de una economía que se sostiene con palillos.

¿LOS POLLEROS?

Tras la tragedia en el tráiler en San Antonio, Texas, donde murieron 53 personas, medios y autoridades señalaron los actos criminales de los polleros que transportaban a esos migrantes. ¿Es su culpa? Sin duda, son un brazo del crimen organizado que impera en México y solapado en Estados Unidos. Pero, en estricto sentido, existen para satisfacer un servicio propiciado por décadas de gobiernos mexicanos ineptos. Son una consecuencia más, no son la causa.

En el norte son polleros y muertes trágicas, pero en el sur la frontera también es un desastre. Cientos de miles de centroamericanos detenidos, hacinados y maltratados. 

En todo el país ya es cotidiana la presencia de centroamericanos y haitianos en mendicidad. ¿Hasta cuándo? (Kimberly Armengol, Excélsior, Global, p. 21)

Tiempo para ser niña

Maru es una joven de Puebla. Desde muy pequeña supo lo difícil que es la separación. Ante la falta de oportunidades, su padre decidió dejar su hogar, para dirigirse a Estados Unidos, en busca de una mejor vida. Atrás quedó Maru, de tres años, sus dos hermanas y su momma, como le dice a su madre. Como lo hacen otros niños, hijos de padres migrantes, tuvo que lidiar con una infancia de pérdidas.

Tres años más tarde su padre regresó. La alegría duró muy poco, pues les informarían a ella y a su hermana, que su momma y él volverían a partir, ahora llevándose a la menor de sus hijas. De nuevo, Maru se enfrenta a la separación. Resignada, acepta quedarse con su abuela y comportarse como la mayor, para proteger a su hermana. Lo que sigue en la historia es confuso para Maru, pues se está plagado de dolor: No recuerdo mucho; sólo siento mucha nostalgia al recordar esa etapa. A pesar de ya ser adulta, intento construir mi infancia, pues sólo sé que quiero llorar cada vez que pienso en lo que viví a los siete años. Nueves meses después su momma regresa a Puebla por ella y su hermana. Maru piensa que su suerte comienza a cambiar, pues volvería a estar reunida con su familia.

A los pocos días Maru se encuentra en la frontera de Nogales, norte de México. Pensó que no había tiempo de ser una niña, tenía que comportarse a la altura de la circunstancias, no permitir que el miedo la invadiera. Si quería tener a su familia junta de nuevo, tenía que ser muy valiente y caminar por esos senderos agrestes. Lo que por muchos años imaginó, de cómo era la forma de que vivían su padres en un país extraño, por fin lo sabría, pues lo experimentaría en carne propia.

Llegó a Nueva York, tras varios días de caminar por el desierto. El invierno neoyorquino recibió a Maru y a su familia. Sintió una profunda felicidad de volver a estar juntos. Pero enfrentaría la nueva realidad: crecer en un país distinto al suyo, aprender un idioma diferente y ser la pionera de su familia en ese proceso. De nuevo, Maru entendió que no habría tiempo de ser niña. Sus días trascurrían en traducir a sus padres, enfrentándose al complejo mundo de la salud, lo educativo y las otras aristas de la vida. La realidad de la niñez migrante es que muchas veces, se vuelven los pequeños responsables del hogar. Al principio no sabía cómo traducir las malas noticias. ¿Cómo decir a mis padres que mi hermana iba mal en la escuela o que no podríamos pagar las cuentas del mes? Pensaba que decir una parte de la verdad era lo mejor. Tal vez no les dolería tanto. Maru se exigía obtener la perfección; no había tiempo para fallar.

Pasaron los años. Otra vez la separación se asoma en su familia, luego de que su hermana menor es expulsada de la escuela. La familia decide regresarla a México. Sólo se quedan en Estados Unidos sus padres y ella. Logra matricularse en la universidad. Conseguí una beca en una escuela del Bronx. Mis padres se sentían orgullosos de mí. Logré un poco de libertad al salir de casa y dejar de lado las múltiples responsabilidades que desde muy pequeña tenía. A unos meses de terminar la universidad, el abogado les avisa que su caso de regularización migratoria no procedería. Las esperanzas de una vida profesional para Maru se desvanecieron.

Se encontraba sin salida, no podría conseguir trabajo de lo que estudió por su condición migratoria. Desde que llegué a este país todo ha sido cuesta arriba. Creo que en el fondo, siempre imaginé que en México las cosas serían distintas, pues al final era mi país, mi gente, mi cultura. Era el lugar en el mundo donde me reconocerían como persona. Pese a estar muy activa en las acciones en Estados Unidos para un arreglo para los llamados Dreamers, Maru no veía cercana esta posibilidad. Así, en el verano de 2006 regresa a México.

Maru se muda a la Ciudad de México para iniciar su nueva vida. Entra a trabajar en un call center. Ironías de la vida: se encuentra con un mundo que incluía a miles de personas que habían sido deportadas o estaban en la situación de ella, que no podían ejercer su carrera en Estados Unidos y debieron migrar. Fue como reconectar con esa parte dolorosa de su vida. Observa lo sistemática que es la segregación en Estados Unidos. Supo que, a pesar de llamarse el país de las oportunidades, en realidad se rechaza a la gente que no es igual a ellos. Afectada por historias de jóvenes con muchos sueños rotos y divididos por las fronteras, toma acción.

Se adentra en el activismo; conoce espacios seguros donde puede compartir su situación, la de sus padres y sus hermanas. Decide que una forma de reivindicar la lucha de cientos de jóvenes es hacerlas públicas. Historias de que pareciera que la vida nunca les dio el tiempo para vivir su niñez. Cargar sobre sus hombros la responsabilidad de sus familias y que, al final, el país que los vio crecer les niegue sus derechos.

Los pequeños migrantes forman una lista de guerreros que luchan para integrarse. Esa otra migración de la que se habla poco, que es la realidad de niños divididos entre diferentes realidades y culturas. Su corazón está con sus familias en México y Estados Unidos, pero en ambos lugares son ajenos. Quise regresar pensando que todo sería mejor, pero me encuentro con otras historias, de jóvenes que no son de aquí ni de allá. Donde mi país me expulsa por la falta de oportunidades, pero también me expulsa adonde llegué.

Sabe que hay que exigir justicia. Tras mucha insistencia de su empleador, y de años de estar en México, decide comenzar con el proceso del visado para acceder a Estados Unidos; esta vez de forma documentada. No lo podía creer, sólo quería salir del consulado para que no se arrepintieran de haberme dado la visa, quería gritar y llorar a la vez, porque volvería a ver a mi madre. Tras siete años, Maru vuelve a ver a su momma y se prometen siempre estar juntas.

En medio del activismo, conoció a su esposo, un estadunidense que, sin pensarlo, sumaría a su sueño de volver a tener a su familia reunida. Tener la ciudadanía y solicitar la reunificación con su familia es el más grande regalo que su pareja le dio. Es mi sueño de niña de estar todos juntos de nuevo como una familia.

Maru es una mujer recién graduada de maestría por la New York University. Ha logrado superar el dolor de una niñez divida por las absurdas políticas migratorias que los países imponen. Todos los días lucha para que personas como sus padres no tengan que navegar solos en esta realidad, que consume a cientos de migrantes en esta urbe de hierro. Esos niños son los héroes que levantan la voz en dos idiomas, que dignifican la vida de cientos de familias que viven bajo la sombra de la separación. (Fabiola Mancilla Castillo, La Jornada, Opinión, p. 16)

Violencias: ¿fracaso estatal?

En  estos tiempos se acumulan tragedias y malas noticias de forma cotidiana. A la pérdida de más de medio millón de empleos (53% formales y 47% informales, Inegi), se suma el catastrófico incremento de la migración de mexicanos a Estados Unidos (cada año se incrementa el número de migrantes muertos en eventos como la reciente tragedia de Texas). Lo más grave son las expresiones de violencia que todos los días azotan al país. Asesinatos de miles de personas anónimas, y también la muerte a manos del crimen organizado de personajes que son referencia simbólica, como los dos jesuitas ultimados en Cerocahui, Chihuahua (Joaquín Mora y Javier Campos), y el último periodista asesinado, Antonio de la Cruz, para sumar 12 en lo que va de 2022. Estas muertes cuestionan la estrategia del gobierno para pacificar al país.

Se reconoce, dentro y fuera del país, que la estrategia de seguridad del gobierno federal no ha dado los resultados esperados y se ha vuelto un factor muy preocupante, porque nos deja un país más violento, capturado e indefenso. Ante este panorama resulta conveniente diferenciar los tipos de violencia, porque de pronto se empalman expresiones muy diferentes. De acuerdo con el sociólogo francés Michel Wieviorka, hay al menos tres formas clásicas de violencia que padecemos: la de un sentido común que apunta a una conducta de crisis por frustración o simple agresividad; la que se ejerce como un recurso calculado, una acción para lograr un objetivo, y la que se da en términos culturales dentro de la familia o la escuela. El crimen organizado usa la violencia como una acción instrumental para asegurar un territorio, dominar una región y garantizar sus negocios ilícitos. El problema es que enfrente tiene una autoridad desorganizada, muchas veces capturada, y sin una estrategia efectiva para detener esa violencia.

Hay otras formas de violencia que estudia Wieviorka, como la químicamente pura, que vemos todos los días; o la que se ejerce como defensa para la sobrevivencia y la organización de pueblos y comunidades, que a veces llega hasta linchamientos, como los que se han dado recientemente.

La fórmula de AMLO frente a la violencia y la inseguridad se compone de varios elementos que suele repetir en las mañaneras: las reuniones diarias con el gabinete de seguridad; tratar las causas con programas sociales para jóvenes. Dice el presidente que la “paz es fruto de la justicia”. También ha señalado que hay una dinámica de confrontación entre grupos criminales que se disputan plazas y territorios y generan una mayor violencia.

Se creó la Guardia Nacional y las fuerzas armadas se encargan, principalmente, de la seguridad. AMLO afirma que hay resultados, avances, y ya no existe impunidad, sin embargo, los hechos no avalan el planteamiento del presidente. En el otro extremo se puede ubicar al muy cuestionado dirigente del PRI, Alito Moreno, que pretende “armar” a la población para que pueda defenderse, casi como un vocero mexicano de la famosa Asociación Nacional del Rifle (NRA) de Estados Unidos. Una iniciativa lamentable.

La crisis que se generó por el asesinato de los dos jesuitas abrió una desafortunada confrontación entre AMLO y la Iglesia Católica por el reclamo de revisar la estrategia. El presidente respondió que no apostaría a la “guerra” y a la “violencia”, pero nadie le pide eso. Se ha discutido mucho si existe una suerte de bandera blanca de la autoridad frente al crimen organizado. También es lamentable la confrontación que se ha dado para ver quién es el responsable de lo que pasó en Cerocahui, si es el gobierno local o el federal. Además, en el espacio local hay una fuerte disputa entre los exgobernadores (Duarte y Corral) y la actual gobernadora que cada día muestra mayor incompetencia para enfrentar la grave situación de violencia que crece en Chihuahua. (Alberto Aziz Nassif, El Universal, Opinión, p. 17)