
(Jabaz, Milenio, Al Frente, p. 3)

(Magú, Solidaridad Continental, La Jornada, p.3)
Si la primera visita internacional del presidente electo de Argentina es a México, quizá obedece a un doble motivo: la cercanía entre dos proyectos progresistas, el peronismo y la 4T, y la hostilidad de Bolsonaro hacia Alberto Fernández.
Ya conocemos los retos que tiene México y la 4T, desde la violencia y la inseguridad, hasta la corrupción y la impunidad, sin olvidar la migración y la falta de crecimiento de su economía. Por su parte, Argentina se encuentra en una situación muy difícil que necesita atención inmediata. El gobierno que encabezará Alberto Fernández logró lo que hace unos meses se veía difícil, ganar la presidencia mediante una alianza amplia que unificó a las diferentes facciones del peronismo. Se trata de un político que —con una buena imagen— compensó bien los puntos negativos del kirchnerismo de Cristina, tanto por su desgaste en el poder presidencial, como por los expedientes de corrupción que la persiguen. Sin duda, la jugada de ubicar a Cristina como vicepresidenta, removió el escenario y descolocó a sus adversarios. El macrisimo no pudo responder y las primarias de agosto fueron la gran sorpresa en su contra. De esta forma, mientras el oficialismo se dedicó a hacer campaña, el peronismo unificado inició planes para su futuro gobierno. (Alberto Aziz Nassif, El Universal, Opinión, p.A13 )
Las autoridades responsables del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) no respetan los nuevos derechos de los usuarios que viajan a distintos destinos del país. Las terminales 1 y 2 continúa del asco y todo indica que se pondrán peor por el desconocimiento de sus operaciones o la falta de compromiso de quienes la operan. Todos los días concurren en el AICM unas 250 mil personas –entre pasajeros y visitantes–, así como más 25 mil trabajadores de diferentes instituciones y empresas asentadas en esa zona federal.
Hasta el 25 de septiembre pasado, en su más reciente balance, la Profeco atendió en el aeropuerto capitalino 2 mil 950 quejas; de ellas logró conciliar 590, recuperándose 6 millones 498 mil 938 pesos. En tanto, relacionadas por el peso de equipaje recibió 632 quejas y brindó mil 400 asesorías. Los viajeros de vuelos provenientes de Estados Unidos y Europa pasan por un viacrucis en tiempo y molestias para cruzar por la zona migratoria en la Terminal 1. (Vicente Gutiérrez Camposeco, La Prensa, Editorial, p. 6 )
Eufemísticamente los llamamos “chocolates”, pero nombrarlos de manera más dulce al oído no hace que regularizar automóviles chuecos o ilegales signifique realmente un bocado menos amargo. De por sí, la situación económica actual es por demás complicada en el sector.
Se vuelve un círculo vicioso. La mayor parte de los llamados autos “chocolates” entran al país mediante permiso temporal de importación cuando los paisanos en Estados Unidos visitan a sus familias. Ya en México, ha sido un negocio clientelar de partidos y caciques políticos apoyar a organizaciones que pugnan por la legalización en masa, ocasionando daños grandes a la industria mexicana y la consecuente pérdida de oportunidades que se traduce en más migrantes. (Adriana Delgado, El Heraldo de México, p.2 )