Opinión Migración 051224

Trascendió Puebla

Que la visita de Claudia Sheinbaum el próximo miércoles 11 de diciembre para inaugurar una primera etapa (no sabemos de cuántas) del Instituto Politécnico Nacional, fue acordada en el último encuentro que la mandataria tuvo con Sergio Céspedes, tras ser convocado junto a Francisco Garduño, aún comisionado del Instituto Nacional de Migración, a tratar asuntos de la agenda bilateral con Estados Unidos. Se trata de un gesto de cercanía de la presidenta hacia el Ejecutivo estatal, que está a punto de cerrar su mandato para sumarse a su primer círculo en el sexenio. (Trascendió Puebla, Online)

A la sombra / Jorge Álvarez Máynez

México ha intensificado sus esfuerzos de control migratorio con el apoyo financiero y técnico de Estados Unidos, estableciendo bases en sus ríos, puntos de control móviles y equipos de vigilancia como drones y sistemas biométricos proporcionados por el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, dice Clare Ribando Seelke, especialista en Asuntos Latinoamericanos, como parte de un informe del Congressional Research Service (CRS).

Sin embargo, advierte que estos avances han estado marcados por denuncias de corrupción y abusos por parte de algunos funcionarios del Instituto Nacional de Migración (INM), lo que quedó evidenciado en el trágico incidente de marzo de 2023, donde 39 migrantes murieron en un incendio en un centro de detención por la negligencia de los oficiales.

En Estados Unidos consideran que con la llegada de Claudia Sheinbaum a la presidencia, México continúa implementando políticas de control migratorio heredadas de la administración anterior, en medio de crecientes presiones por parte de Washington para gestionar la migración hacia el norte. Estas medidas incluyen mantener a los solicitantes de asilo en el sur del país y reforzar la capacidad de recibir deportados. Aunque se han anunciado esfuerzos de mejora, persiste la preocupación por el bienestar y los derechos humanos de los migrantes en territorio mexicano. (A la Sombra, El Sol de México, República, p. 2)

Periscopio / Trump ya los rebasó por el segundo piso

Impuso Donald Trump al segundo piso de la cuatroté su agenda de la relación bilateral, sin siquiera despeinarse y sin haber asumido la Presidencia de Estados Unidos, lo cual ocurrirá el próximo 20 de enero de 2025.

No había pasado ni un mes de que ganó la elección presidencial del 4 de noviembre, y el magnate estadounidense puso al gobierno mexicano a bailar al son que le tocó: amagó con imponer aranceles del 25% a productos de nuestro país si la administración de la PresidentA Sheinbaum no tomaba medidas drásticas para frenar la migración y el tráfico de drogas, en especial el fentanilo. Amenaza que endosó también a Canadá.

Ni tardo ni perezoso, el gobierno mexicano movilizó a sus funcionarios de primer nivel para cumplir la demanda de Trump.

Para el tema de los migrantes se implementó un cinturón de seguridad entre Oaxaca y Puebla, donde se disuelven las caravanas que avanzan desde Sudamérica y entran por la frontera con Chiapas. Más allá no se les permite avanzar. Es decir, el segundo piso de la cuatroté será, como el primero, el muro de Trump contra la migración de indocumentados.

En esa tarea participan el canciller Juan Ramón de la Fuente, el comisionado del Instituto Nacional de Migración, Francisco Garduño; Salomón Céspedes, quien lo sucederá en el cargo este 15 de diciembre, y la titular de Segob, Rosa Icela Rodríguez.

Y como Trump anunció deportaciones masivas, México volverá a ser una especie de tercer país seguro, por lo que se diseña un plan para los gobernadores de la frontera norte que captarán a los expulsados de EU: Marina del Pilar Ávila, de Baja California; Alfonso Durazo, de Sonora; Maru Campos, de Chihuahua; Samuel García, de Nuevo León; Manolo Jiménez, de Coahuila; y Américo Villarreal, de Tamaulipas.

Respecto al fentanilo, el gabinete de seguridad empezó a difundir con más ahínco todas las acciones “históricas” relacionadas con decomisos, captura de capos y destrucción de laboratorios donde se fabricaban estupefacientes. El mensaje que quieren mandar a Washington es: se acabaron los abrazos al crimen.

En esa estrategia para hacerle ver a Trump que el second floor de la cuatroté sí combate la producción y tráfico de fentanilo se coordinan el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch; y los titulares de la Defensa, Ricardo Trevilla; Marina, Raymundo Pedro Morales; y de la Guardia Nacional, Hernán Cortés. Por supuesto, también Rosa Icela Rodríguez.

Pero hay un tema extra que también se coló a toda velocidad al segundo piso cuatroteísta: el contrabando chino que entra a EU por la “puerta trasera” que es México, según la percepción de varios ministros de provincias canadienses.

Por eso realizaron el mediático decomiso en una plaza comercial de baratijas chinas en el Centro Histórico, con el que prácticamente inició la llamada Operación Limpieza para desterrar el ingreso y distribución de esa mercancía, labor a cargo del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y del titular de la Agencia Nacional de Aduanas de México, Andre Georges Foullon Van Lissum.

Acciones encaminadas a convencer a Trump y en parte a Canadá de que merecemos seguir siendo parte del T-MEC, a revisarse en 2026. Porque vaya que al segundo piso le hacen falta los recursos de ese tratado, por el cual Estados Unidos nos compra casi el 80% de lo que producimos.

Sobre todo, por el déficit de 5.9%, el más alto en 20 años, que dejó en las finanzas del país el más popular de los ex presidentes de México.

***

EN EL VISOR: Canadá no canta mal las rancheras como puerta trasera de fentanilo y migrantes indocumentados. También allá hay narco laboratorios y polleros. Pero el primer ministro Justin Trudeau prefirió aplicar un AMLO: negarlo todo. (Raymundo Sánchez, El Heraldo de México, País, p. 9)

Bajo Reserva

 

El jaloneo de la cobija

Nos hacen saber que ya son más de 40 peticiones que la Cámara de Diputados ha recibido para que en el análisis del Presupuesto de Egresos 2025, se aumenten recursos para algunas dependencias y entes, o que se destinen fondos para diferentes rubros. Además del INE, las universidades politécnicas, el Tribunal Electoral, el Inegi y otros han pedido recursos. Entre ellos, el estado de Tlaxcala, la Semarnat, el Instituto Nacional de Cancerología, el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, el Programa Migrante 3X1, el programa para el mantenimiento de presas y sistemas hídricos, entre otros. Morena estimaba ajustes por 15 mil millones, pero ahora, nos adelantan que el ajuste será de más de 20 mil millones de pesos y siguen creciendo las estimaciones. Dado que la cobija tiene un tamaño, alguien quedará con los pies destapados. (Bajo Reserva, El Universal, p. A2)

Sacapuntas

Llega Juan Ramón a Texas

Primera visita a Texas como canciller de México realizará hoy Juan Ramón de la Fuente. Se reunirá con los cónsules y líderes comunitarios en este estado, con lo que inicia una serie de recorridos en consulados mexicanos en EU, para verificar su operación y pedirles apoyen a connacionales ante eventuales políticas migratorias de Donald Trump.

 

Planea bloque regional

Por cierto, nos dicen desde Washington que el presidente electo, Donald Trump, está considerando seriamente armar un bloque regional para cerrar el paso a los productos de China. Y sí está contempla a México como aliado en ese plan, por lo que las voces canadienses que piden sacar a México del T-MEC se quedarán con las ganas. (Sacapuntas, El Heraldo de México, La 2, p. 2)

¿Será?

EU, a 3 o más bandas contra México

A unos días de que Donald Trump llegue a la Presidencia de EU, el saliente Gobierno de Biden le pega a México por donde caiga; primero, al llevarse a El Mayo; luego, al decir que los abrazos no balazos no funcionaron, se le suman las críticas a la gestión del fentanilo y la migración, y ahora, aprovechando el tiroteo en Polanco, hasta una alerta de viaje… ¿quieren dejar “blandito” al adversario para cuando llegue el republicano? ¿Será? (¿Será?, 24 Horas, PÁG. 2)

Estrictamente Personal / ¿Una halcón para México?

Si nunca ha escuchado el nombre de Kari Lake, métaselo en la cabeza. Es la persona en quien está pensando el presidente electo Donald Trump para enviar a México como embajadora. Si no sabe nada de Kari Lake, es importante empezar a conocerla porque será, de ser confirmada, la próxima representante de la Casa Blanca en Palacio Nacional y una embajadora como probablemente no hemos visto en México desde los tiempos de John Gavin en los 80, que se ubica en las antípodas de Ken Salazar, el quedabién con el expresidente Andrés Manuel López Obrador, que será sustituido por una guerrera.

Diplomáticos estadounidenses confiaron recientemente a altos funcionarios del gobierno mexicano que Lake será quien releve a Salazar, que se espera renuncie al cargo antes del 20 de enero próximo, cuando Trump asuma la jefatura de la Casa Blanca. La información, transmitida de manera extraoficial, dejaba claro que, con el control que tendrá Trump en el Senado, su confirmación en el Comité de Relaciones Exteriores no será problema.

El problema lo tendrá México.

Lake, parte del movimiento de extrema derecha de Trump, Make America Great Again, conocido como MAGA, es una caja de resonancia del presidente electo por cuanto al nacionalismo blanco y ha generado polémicas encendidas por sus abiertas simpatías con los movimientos nazis y los activistas de QAnon, la teoría conspiracionista en internet que logró convencer a 17% de los estadounidenses de que Trump estaba enfrentando una cábala de “demócratas pedófilos”, y que llevó a varios de ellos a encabezar el asalto al Capitolio en enero de 2021 para descarrilar la victoria de Joe Biden.

Durante 22 años fue conductora de la estación de Fox News en Phoenix, Arizona, de la que renunció porque dijo que ya no se sentía a gusto con la forma como los medios de comunicación informaban “porque era pura propaganda”, y se mudó a Twitter –hoy X–, donde compartió falsedades sobre la Primera Enmienda –que se refiere a la libertad de expresión– y diseminó información falsa sobre el covid-19 y el movimiento Black Lives Matter. Lake no tardó mucho en involucrarse en el ecosistema de las redes de extrema derecha, como Parler y Gab, donde cohabitan los antisemitas, y donde convergían la extrema derecha estadounidense y europea.

Lake, que quiso ser gobernadora por Arizona en 2022 (perdió por un punto) y senadora este año (que perdió por 2.4%), formaría parte, de anunciar Trump el nombramiento de quien trae en mente para la embajada en México, del selecto grupo de cercanos –como ella– que está designando para misiones estratégicas: su consuegro Charles Kushner para Francia; el multimillonario Warren Stephens, uno de los grandes donadores del Partido Republicano, para el Reino Unido; Mike Huckabee, que contendió por la candidatura con el presidente electo en 2016 y es padre de Sarah Huckabee, secretaria de prensa y vocera en su primer periodo en la Casa Blanca, para Israel, y Elise Stefanik, la diputada que llegó a considerar como posible vicepresidenta, que irá a Naciones Unidas.

Stefanik y Lake son exactamente lo que es Trump. La primera es una fuerte crítica de la organización multilateral, y Lake está totalmente convencida de que se tiene que cerrar la frontera con México. En su plataforma para aspirar al Senado, proponía la cancelación de la previsión que permitía el asilo por razones de violencia endémica en sus países de origen, terminar el muro, fortalecer con tecnología la vigilancia fronteriza y endurecer las leyes antimigratorias. Pedía suspender la ayuda a los países que no respaldaran activamente a las agencias estadounidenses para frenar la migración y proveer personal y apoyo material a países para que combatieran a los cárteles de las drogas en su territorio.

Su cuenta en X habla de ella por sí misma.

Cuando Trump lanzó su amenaza a México y Canadá de imponer aranceles de 25% para obligarlos a frenar la “invasión” de indocumentados y fentanilo, reenvió en su cuenta en X el comentario de que “es tiempo de desincentivar la inmigración ilegal, quizá cobrando 25% por cada persona que cruza la frontera ilegalmente y usar ese dinero para mandarlos de regreso”. Cuando nombró a Tom Homan zar fronterizo, dijo en Real America’s Voice, un servicio de streaming de la extrema derecha, que era un tipo duro con el corazón de oro, “exactamente lo que necesitamos”.

Tras el mensaje en X de Trump, donde informó que había hablado con la presidenta Claudia Sheinbaum, quien “(había) aceptado frenar la migración a través de México… cerrando la frontera sur”, Lake señaló: “(Si) como presidente electo ya está tomando pasos sólidos para asegurar nuestra frontera sur, imagínese lo que logrará cuando sea oficialmente presidente”. Y agregó en otro mensaje: “Sólo tomó una llamada telefónica para frenar la invasión”.

Lake no está sólo metida en cuestiones fronterizas y en temas electorales, donde se distinguió dentro del trumpismo por ser una de las más ardientes voceras del falso fraude electoral en 2020 –lo mismo ha dicho de su elección por el Senado–, y recién comenzó a hablar duramente del fentanilo. No es un tema donde había tenido alguna participación relevante, pero ayer en Buenos Aires, en el marco de la primera Conferencia de Acción Política Conservadora que se lleva a cabo en Argentina, lo hizo.

En una de las pocas conferencias magistrales del evento organizado por el presidente Javier Milei, Lake habló de la crisis del opiáceo, que ha generado fricciones entre Estados Unidos y México. “Hay que poner fin a este flagelo que está matando a nuestros jóvenes”, urgió. “No puedo seguir esperando para hacerlo”. La republicana les puso nombre y apellido a los responsables, a su decir, de esa calamidad: China y México.

Migración, cárteles de las drogas y el fentanilo son los tres temas fundamentales en la agenda de Trump con México. A su gabinete mexicano –Homan, Stephen Miller, el arquitecto de las deportaciones masivas en su primer gobierno, y Peter Navarro, nombrado ayer asesor en comercio y manufactura– se le sumará probablemente Lake, una mano de ases radicales, racistas y ultraconservadores, con quienes tendrá que lidiar el gobierno de Sheinbaum. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 40)

Número cero / Negociación migratoria con el nativismo trumpista

El mayúsculo desafío migratorio es el primer gran escollo para la negociación bilateral con Trump, que marcará la forma de la relación con su futuro gobierno. De cómo se resuelva, definirá los márgenes de acción de una vecindad tan cercana como distante por la barrera infranqueable del supremacismo y nativismo remasterizado estadunidense. A Trump se le reconoce cumplir sus amenazas, aunque el 20 de enero, cuando asuma la presidencia, no necesariamente tome una resolución definitiva sobre sus iniciativas migratorias porque forma parte de una negociación más amplia de la agenda con el T-MEC y los cárteles de la droga. Lo que sí ocurrirá a partir de esa fecha es que comenzará a jugar con las drásticas medidas comerciales y militares que se dice dispuesto a usar para asegurar la frontera u obligar a México a levantar un muro virtual.

Su anuncio de emergencia nacional para facilitar legalmente deportaciones masivas, sin embargo, no disuade a las caravanas centroamericanas de buscar llegar a EU antes de asumir el poder. Es un fenómeno estructural e imparable mientras siga la atracción de oportunidades laborales y mejores salarios del “sueño americano”. Pero tampoco la estrategia de disolverlas y de ayuda humanitaria del gobierno de Sheinbaum consigue frenarlas, como corrobora el crecimiento sostenido de solicitudes de asilo desde territorio mexicano. En efecto, preocupan los millones que podrían ser expulsados por el vecino, pero poco se dice de los 300,000 migrantes que quedarían hoy varados si se restringe o cancela la política de refugio.

Los migrantes son el gambito de una negociación que Trump quiere para transformar las reglas del juego con México; el peón sacrificado al principio de la partida para conseguir una ventaja futura, además de la oportunidad de golpe publicitario visible para cumplir con su promesa electoral de acabar con la “invasión de ilegales”. No podría entenderse de otro modo una política que conduzca a una posible recesión o espiral inflacionaria en EU; que, en palabras de Ebrard, sería tanto como “darse un balazo en el pie” con la misma arma con que apunta a México con el dedo en el gatillo para subordinarlo a su política del destino manifiesto de “América primero”.

Por ello, las apuestas de una hecatombe migrante son apenas superiores al 20% y los peores escenarios tienen poca probabilidad, aunque México dice estar preparado para todos. Lo que enseña Trump es que tiene el poder para administrar la relación según sus prioridades y públicos; así como para obligar a México a una actuación determinada por el mandato de ese eslogan político que define a su gobierno y encerrar a Norteamérica en el proteccionismo frente a China y la globalización.

 

Trump defiende ese principio como principal divisa por incluir varias facetas que enlazan al capitalismo, la democracia y la raza en el imaginario del supremacismo estadunidense desde hace un siglo. Y que hoy son las reglas que quiere imponer a México a través de la amenaza de castigar con aranceles su política comercial fuera del T-MEC, el problema de salud pública que los afecta por el fentanilo y las desventajas del “bono demográfico” de la migración. Trump se mueve en una lógica distinta a los riesgos que México le advierte para su propia economía y la disposición a colaborar con sus preocupaciones, tratando de demostrarlo con “golpes históricos” contra el fentanilo, la piratería china y el freno a las caravanas. En su nuevo orden, el “sueño americano” ha evolucionado desde la idea original de justicia social e igualdad económica para entenderlo ahora como la realización de oportunidades económicas para los estadunidenses y proteccionismo comercial.

En su traducción, la relación bilateral con México, y trilateral con Canadá, significa que el capital y la democracia tienen que beneficiar, antes que a nadie, a su país, para —como dice su movimiento— devolverle una “grandeza” que hoy desafía un mundo multipolar y otros bloques económicos dispuestos a abandonar el dólar, como los BRICS, o replicar aranceles, como China. La furiosa embestida contra los migrantes representa su exclusión del “sueño americano” que buscan en EU. Trump sabe que tiene la fuerza política para acotar su significado y reducir el margen de maniobra de sus socios comerciales en favor del nativismo como principio y fin de todo lo demás. (José Buendía Hegewisch, Excélsior, Nacional, p. 16)

Economía Cotidiana / Migrantes 2024

Aunque la migración ha sido un fenómeno económico casi generalizado en todo el planeta, es decir, no es algo nuevo ni exclusivo de México, lo nuevo son los niveles crecientes del comportamiento de la migración, de la que hay al menos dos tipos: la obligada, que es un subproducto de la globalización subordinada, y la libre, cuando se migra legal y voluntariamente. El conflicto aparece en la obligada e indocumentada, que se da desde los países tercermundistas, y aquí hay dos tipos: la de carácter económico y la derivada de conflictos bélicos.

Así es el modelo neoliberal globalizador, primero tiene un costo de implementación que se carga al salario obrero y luego mantiene una asimetría productiva, es decir, el modelo tiene un componente que eleva el desempleo, derivado de la apertura indiscriminada a la entrada de bienes extranjeros que vienen a competir contra los bienes nacionales y cuya competencia desleal acabó con muchas cadenas productivas nacionales.

Ante esto se genera un enorme ejército de reserva que no encuentra ocupación en el país y mucha gente escapa “por la puerta falsa” de convertirse en indocumentado en Estados Unidos a fin de encontrar empleo y sustento familiar. Cabe aclarar que esta migración fue consecuencia directa del modelo neoliberal globalizador impuesto por Estados Unidos, que no pretenda ahora lavarse las manos.

Así, gran número de compatriotas encontró acomodo en el extranjero, particularmente en Estados Unidos, y muchos de ellos comenzaron a generar excedentes que son repatriados hacia sus familias en México.

Este año México logra un récord de 54 mil millones de dólares en remesas, a octubre del 2024, según el Banco de México

La entrada de divisas por este concepto se ha considerado como parte de un modelo económico que sin embargo es un modelo inestable, porque dependemos de la economía norteamericana. Si entra en recesión o cualquier efecto negativo, esto impacta la economía nacional y además es un talón de Aquiles para nuestra economía, pues ya algún presidente norteamericano nos amenazó con cortar el flujo de remesas.

Ahora nos amenazan con deportar a muchos de nuestros connacionales indocumentados, ya lo han intentado con anterioridad pero tampoco es fácil hacerlo, pues la economía norteamericana depende mucho de la mano de obra de este personal que le sale mucho más barato que contratar norteamericanos. (Julio César Vega, Milenio Edomex, Online)

Migraciones por cambio climático y extractivismo

Las migraciones son multicausales. Aquel imaginario del hombre mexicano o centroamericano, joven, en edad productiva, que viajaba rumbo a Estados Unidos a perseguir lo que durante mucho tiempo se nombró sueño americano, está rebasado. Quienes se aferran a afirmar que las migraciones actuales son motivadas enteramente por cuestiones económicas, están omitiendo –casi siempre deliberadamente- que la violencia política y criminal, la crisis de los Estados-nación, la violencia de género y la desigualdad estructural (que se expresa más allá de lo económico) se encuentran entre las principales razones por las que millones de personas en el mundo están abandonando sus hogares. En este contexto, la crisis climática y el extractivismo como modelo de desarrollo[1] se perfilan como impulsores cada vez más determinantes del desplazamiento forzado interno y transfronterizo.

Estos desplazamientos son un reto para la documentación por diversas razones. Entre ellas se encuentran, por ejemplo, que la causa o bien se intersecte con otros factores como conflictos, violencia o pobreza, o bien se clasifique así sin haber dicha relación. Otro factor se relaciona con el subregistro derivado de lo difícil que resulta monitorear y registrar el fenómeno en toda su complejidad, pues es diverso en cuanto a la cantidad de afectados (individuos, familias, poblaciones completas), el tipo de movimiento (temporal o definitivo, interno o transfronterizo, retorno forzado o voluntario, reubicación), y el ritmo (repentino o paulatino). El Centro de Monitoreo de Desplazamiento Interno (IDMC, por sus siglas en inglés) reportó que, en 2023, los desastres provocaron 26,4 millones de nuevos desplazamientos internos en 148 países y territorios. Con este dato, los desastres son la causa del 56% de los desplazamientos registrados.[2]

Sobre los desplazamientos causados por las afectaciones sociales, ecológicas o violencias asociadas a extractivismo sabemos todavía menos. El Global Atlas of Environmental Justice tiene registrados 4212 proyectos extractivos en todo el mundo (refinerías, minería, monocultivos, exploración y explotación de hidrocarburos, proyectos de infraestructura, hiperurbanización, entre muchos otros). De estos, 2363 (56%) reportan desplazamiento como uno de sus impactos. Aunque no tenemos una cifra concreta de personas, este dato nos indica que más de la mitad de los proyectos extractivos en todo el mundo están obligando a las personas a abandonar sus hogares.

Así, de lo que tenemos certeza es que el número de personas desplazadas por los efectos del cambio climático y/o por el extractivismo ha aumentado en las últimas décadas. Y la tendencia se mantiene al alza.

Es imperativo reconocer que la intersección entre las migraciones, el cambio climático y el extractivismo nos plantea una crisis humanitaria de dimensiones sin precedentes, que ya está aquí, pero que será cada vez mayor. Por ello, es urgente que la comunidad internacional adopte medidas concretas y eficaces para abordar las causas profundas de las migraciones forzadas, y ello no puede ir desligado de cuestionar el paradigma actual de producción, consumo y desecho.

Como población, ciudadanía, sociedad civil organizada, movimientos sociales, academia, no es opción quedarnos de brazos cruzados. El reto es global y estructural, y solo en la medida en que logremos articular esfuerzos y generar respuestas asimismo globales y estructurales, podremos vislumbrar panoramas que nos alejen de los futuros distópicos que ahora prevalecen. (Ángeles Hernández Alvarado / Universidad Iberoamericana, El Universal, Opinión, p. A15)

Post “Electoral” / Los migrantes en la mira

Desde la campaña presidencial en Estados Unidos, Donald Trump ha denostado a los migrantes, incluyendo a los connacionales. Más allá de las amenazas creíbles o no de la futura administración estadounidense, resulta fundamental conocer el estado de la migración, a fin de poder dimensionar los retos por venir.

Afortunadamente, la fundación BBVA, junto con la Conapo, han publicado la decimosegunda entrega del Anuario de migración y remesas en México (2024), que nos proporciona evidencia sólida en torno a este fenómeno mundial. Tomo algunos datos del estudio.

La migración mantiene su tendencia histórica de sur a norte. América Latina, África y el sur de Asia tienen las tasas más altas de emigración en el planeta, según la División de Población de la ONU. Dentro de este subconjunto, resaltan los casos de países con conflictos profundos como el caso de Venezuela (18%), Líbano (20%) o la República Centroafricana (15%).

En el caso de la migración en Estados Unidos, México se mantiene como el principal país de origen con 23% de la población, más que el resto de los países latinoamericanos en su conjunto. De esa población, las personas no autorizadas —sin papeles— (alrededor de 10.5 millones) son mayoritariamente latinoamericanas (2/3 partes), destacando México con 38 por ciento. Ésta es la población más vulnerable y sería la primera en ser deportada masivamente a partir de enero.

Uno de los datos más preocupantes tiene que ver con el perfil de la población migrante. En el caso de México, el nivel educativo de la diáspora es en promedio de bachillerato, mientras que dentro del país es segundo de secundaria. Es decir, a diferencia de lo señalado por Trump, México expulsa a la población a la que ha invertido más en su educación, no beneficiándose de la inversión pública realizada. Desgraciadamente, existen casos más alarmantes como el ecuatoriano o el venezolano, cuya diáspora está compuesta por más del 40% de personas con licenciatura y posgrado. Este es un círculo vicioso muy difícil de revertir.

En cuanto a las remesas, México es el segundo país receptor de remesas sólo después de la India. Resalta el aumento de las remesas como porcentaje del PIB nacional que se incrementó aceleradamente a partir de la pandemia demostrando un compromiso de la diáspora con sus familias que no contaban con una red de soporte en México, y no como un logro de Gobierno como falsamente se atribuyó la administración pasada. Las remesas se mantienen como la principal fuente de ingreso por divisas en México duplicando a las exportaciones petroleras y a la inversión extranjera directa. En caso de aplicar algún arancel al envío de remesas las consecuencias serían preocupantes, en especial en las entidades con mayor dependencia de las remesas que son, naturalmente, las menos desarrolladas como Chiapas, Guerrero, Michoacán, Oaxaca y Zacatecas.

El gobierno mexicano es vulnerable en este tema. Es inaplazable un plan para proteger a los connacionales que migraron y las familias que ayudan desde el exterior. (Patricio Ballados, La Razón, México, p. 11)

En Privado / Fentanilo, doble golpe

No hay crisis, traición ni pendejada sin consecuencias.

Florestán

El gabinete de seguridad de la presidenta Claudia Sheinbaum, a cargo de Omar García Harfuch y que integran Defensa, Marina y la FGR, anunció ayer el mayor golpe a nivel mundial contra el tráfico de fentanilo: mil 100 kilos, que equivalen a 20 millones de dosis, pastillas, listos para ser enviados a Estados Unidos.

No hay referente mundial de una incautación de esos niveles. El más cercano, pero aún muy lejano en monto, fue en agosto pasado en Arizona: 4 millones de pastillas equivalentes a 400 kilos.

Este apunte es solo para dimensionar al aseguramiento en Sinaloa, lo que, además, viene a confirmar una realidad negada por López Obrador durante todo su gobierno: que México no producía y menos exportaba fentanilo a Estados Unidos.

A lo largo de sus mañaneras rechazó que aquí se produjera esa letal droga, desviando la responsabilidad a China, donde denunció, sin actuar, que mandaban a México los componentes del fentanilo y que aquí solo se troquelaba. Y hasta dio a conocer una carta al presidente Xi Jinping que respondió una funcionaria muy menor, negando sus acusaciones, lo que dejó pasar.

Llegó a decir reiteradamente: En México no se produce fentanilo. Lo que hacemos es decomisar precursores químicos que llegan de China. El que destruyamos laboratorios clandestinos no significa que México sea productor. No enviamos fentanilo a Estados Unidos. No hay evidencia de eso.

Siempre evadió esa realidad hasta que en marzo de 2024, en una insólita entrevista a la CBS, reconoció que sí había producción en México, pero la minimizó diciendo que eran pequeñas cantidades.

Ayer se acabó el cuento con el decomiso de 20 millones de dosis en Sinaloa.

Es un primer paso.

Y también una primera respuesta al anuncio de Donald Trump sobre los aranceles de 25 por ciento si el gobierno de Claudia Sheinbaum no contiene el tráfico de esa droga y el de inmigrantes.

RETALES

  1. COMADRES. No cabe duda de que cuando se pelean las comadres salen las verdades, como consta en el enfrentamiento entre el presidente del Senado y el panista, ahora moreno, Javier Corral, prófugo de la justicia de Chihuahua, como le recordó, y hoy traidor a Morena, donde ya milita, políticamente hablando;

  1. HERENCIA. Del testamento de las reformas constitucionales de López Obrador a este gobierno, sus legisladores han aprobado 11 de sus 18 anunciadas el 5 de febrero. Cinco están vigentes, cuatro por promulgarse y las otras 11 en trámite; y

  1. FISCAL. Como si la inseguridad y la procuración de justicia en Ciudad de México, como en el país, no fueran apremiantes, el llamado Consejo Nacional Ciudadano aplazó la elección del fiscal capitalino, cargo para el que aseguran está hecha Bertha Alcalde, morenista de cepa y hermana de Luisa María, presidenta de Morena.

Nos vemos mañana, pero en privado. (Joaquín López-Dóriga, Milenio, Al Frente, p. 3)

Trump 2.0

Históricamente, la relación entre México y Estados Unidos estuvo marcada por una notable subordinación de los gobiernos de nuestra nación a las peticiones de la Unión Americana y se hacía aquello que conviniera a los intereses del país vecino.

Desde la administración del hoy expresidente Andrés Manuel López Obrador, esa relación cambió de matiz a uno de mayor entendimiento y trabajo conjunto entre ambos países, lo cual trajo claros resultados positivos a la relación bilateral y a las respectivas sociedades, tomando en cuenta, además, la gran cantidad de compatriotas que residen en aquella nación y el aumento de estadounidenses que se han establecido en nuestro territorio.

Ningunas otras naciones en el mundo comparten tantos intereses, cultura, tradiciones y, en general, relaciones, como México y Estados Unidos, que tienen en común grandes similitudes e intereses. Esta relación la debemos entender así, pues sólo así continuarán beneficiándose ambos pueblos.

Estados Unidos y Donald Trump encuentran hoy a un México con una primera mujer presidenta, que cuenta con gran aprobación, respaldo social y con las dos cámaras del Poder Legislativo federal en unidad y solidaridad con ella. Estamos conscientes de que juntos, sociedad y Gobierno, podremos enfrentar los retos que se avecinen. Ya el mandatario electo estadounidense dio señales de las intenciones que tiene una vez que asuma el cargo, y aunque ello no debe alarmarnos de más, sí tenemos que trabajar en estrategias integrales que nos permitan hacer frente a cualquier escenario.

Trump ha señalado en repetidas ocasiones un posible aumento, del 25 por ciento, a los aranceles en todas las mercancías de importación provenientes de México y Canadá, hasta que no se resuelvan los problemas del fentanilo y de la migración, temas comunes que no sólo afectan la relación trilateral, sino a buena parte del continente; por tanto, se requieren soluciones integrales entre los países involucrados y no sólo exigir al nuestro una solución.

En su primer periodo como presidente, Donald Trump deportó a 177 mil menos inmigrantes que Barack Obama en 2009, su primer año en la Casa Blanca, de acuerdo con datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés); además, el muro fronterizo no se construyó mucho menos, con presupuesto mexicano. No obstante, esto no garantiza que en su próxima administración incumplirá sus amagos, pero nos permite tener un antecedente de su estilo de gobernar y de la retórica que utiliza, y sobre todo estar pendientes de sus amenazas comerciales que afectarían directamente al T-MEC.

Recordemos que este tratado comercial se firmó en 2018, se ratificó en 2020 y busca el bien común de América del Norte y los tres países que lo conforman, por tanto, no se debe utilizar como mecanismo de presión política ni moneda de cambio. El T-MEC fortalece la región y beneficia directamente a las poblaciones de estas naciones, que forman un poderoso bloque económico.

La unión comercial entre México, Canadá y Estados Unidos debe servir para fungir como bloque económico ante otras regiones del mundo y lograr una mayor competitividad. Tenemos que sumar nuestras fortalezas económicas, naturales, humanas y financieras para hacer frente a bloques económicos emergentes.

En México contamos con una presidenta de gran talento y capacidad, que analiza las situaciones y anticipa las soluciones, y cuyo liderazgo respaldamos totalmente. La seguiremos apoyando en el camino de la gobernanza, siempre atentos para proponer y generar legislaciones y políticas que abonen a este ejercicio, en el ánimo de mostrarnos al mundo como una nación unida y soberana; esto disminuirá los posibles efectos negativos que pudiera tener la materialización de las amenazas, sobre todo en materia comercial.

Mantengamos la confianza y, sobre todo, la unidad. El camino no será nada fácil, pero estaremos a la altura que se requiere frente a estos desafíos. (Ricardo Monreal, El Sol de México, Análisis, p. 20 y Ovaciones, Análisis, p. 26)

La respuesta a las amenazas de Donald Trump

El pasado 25 de noviembre el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, a través de su red social Social Truth, reiteró la amenaza de gravar con 25 por ciento las exportaciones mexicanas, si no se detienen los flujos migratorios y de narcotráfico, lo cual confirma que, una vez que tome posesión se dará inicio a una nueva etapa en las relaciones bilaterales México-Estados Unidos caracterizada por fuertes tensiones.

Lo anterior recibió como respuesta, por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum, una carta que fue presentada en la Conferencia de Prensa en Palacio Nacional al día siguiente. En ella se señala que nuestro país ha mostrado disposición a evitar que continúe la epidemia de fentanilo y a colaborar para reducir los flujos de personas que arriban a la frontera común, advirtiendo que esos temas no se atienden con amenazas y aranceles. Sin embargo, la parte central de la misiva plantea que por cada arancel que se imponga a los exportadores mexicanos habrá uno de nuestra parte.

Si bien, hay opiniones divididas por parte de los analistas, por un lado, entre quienes consideran que así se debe negociar con Trump y que tenemos con qué responder, porque, además, lo permite el T-MEC, y, por otro, quienes consideran equivocado el estilo y el tono de la respuesta, conviene intentar hacer una mínima puntualización de los principales aspectos que están en juego.

En primer lugar, al mismo anuncio de gravar con impuestos a las importaciones de Canadá, su Primer Ministro, Justin Trudeau, quien terminó teniendo una relación tensa con Trump en su primer periodo, optó por comunicarse telefónicamente con el presidente electo. No obstante que no hay mayor información del contenido de la conversación, al parecer se dejaron abiertos los canales de comunicación.

En el caso de la presidenta Sheinbaum la decisión de exponer una carta que hasta ese momento no se había enviado parece un acto para consumo interno, pero que pudo haber generado una tensión mayor por la advertencia de utilizar aranceles espejo. La posterior llamada telefónica que sostuvo con Trump pudiera haber desactivado la posibilidad de profundizar las diferencias, al menos por el momento.

En segundo lugar, de acuerdo con algunos especialistas, la verdadera intención del futuro ocupante de la Casa Blanca podría no ser imponer aranceles (aunque en su primera administración lo hizo frente a las importaciones mexicanas acero y aluminio), sino presionar para reducir la migración indocumentada a su país y dar la impresión que está obligando al gobierno mexicano a enfrentar el tema del fentanilo. Otros especialistas consideran que Trump no cumplirá su amenaza porque los aranceles producirían una mayor inflación y podría esperarse protestas de las empresas transnacionales que verían afectada su competitividad en el mercado global y, con las cuales se deben tender puentes, como posibles aliadas.

Empero, esto podría no importarle tanto, sino que su objetivo podría ser presentarse ante su país como el negociador que puede obligar a su vecino a responder ante lo que considera como graves amenazas. Aun pudiéndose tratar sólo de advertencias, el grado de importancia de las presiones significa serias preocupaciones para la administración de Sheinbaum que apenas cumplirá dos meses en los próximos días.

En tercer lugar, no sólo para México sino para otros aliados tradicionales de Estados Unidos, como el propio Canadá o los miembros de la Unión Europea, es complejo negociar con Trump, por su carácter impulsivo, alejado de las formas diplomáticas. A esto hay que agregar su enorme capital político en su segundo período, además de su anuncio de comportarse como un dictador en el primer día de su mandato. Por ello, parece aconsejable no dar una imagen de que podemos responder en la misma proporción de las acciones en contra de nuestros intereses o mantener la postura de que la raíz del problema del narcotráfico es su consumo.

Igualmente, con Trump la utilización de frases utilizadas como supuesta solución al desafío del a ese enorme desafío del tipo de “Abrazos no balazos” llegaron a su fin. Diseñar una estrategia de negociación donde se puedan ofrecer propuestas aceptables para los dos países es un trabajo no sencillo pero necesario, si no se quiere profundizar las divergencias frente a dos temas en el horizonte cercano: la relocalización de inversiones en nuestra frontera norte o nearshoring y la revisión del T-MEC en 2026. (Gustavo Adolfo Ramírez Paredes /CASEDE, El Sol de México, Análisis, p. 21)

Desde San Lázaro / Ya está sometido el gobierno mexicano

Si el T-MEC termina su vigencia hasta 2036, aunque viene una revisión en julio de 2026, por qué se afirma desde ahora que no solo no se renovará en los mismos términos que está redactado, sino que, en el mejor de los casos, será un acuerdo bilateral con Estados Unidos y con medidas más severas de proteccionismo; esto significa que Canadá saldrá del acuerdo comercial y Donald Trump doblegará a la contraparte mexicana.

En este escenario los tres países pierden y se ponen de pechito para que sean devorados por China y por otros bloques comerciales que existen en el orbe, como la Unión Europea.

La alianza comercial de América del Norte debe preservarse para mantener el liderazgo mundial que se tiene ahora, en beneficio de los pueblos de México, Estados Unidos y Canadá, y esto lo sabe mejor que nadie Donald Trump. Empero, fiel a su costumbre, presiona para sacar mayor provecho, sobre todo porque ya le funcionó esta estrategia con López Obrador, quien fue sometido a los designios de la Casa Blanca.

Por desgracia, Donald tiene el sartén por el mango porque posee demasiadas cartas a su favor para ponerlas en la mesa cuando asuma la presidencia en enero de 2025; en tanto, la presidenta Sheinbaum solo ha esgrimido argumentos patrioteros como hacer referencia a la letra del Himno Nacional y párele de contar.

Son reactivos en lugar de ser proactivos; verbigracia, la cancillería anunció que ya están preparando los albergues para recibir a todos los indocumentados que expulse Estados Unidos y que serán recibidos en territorio nacional sin importar su nacionalidad.

Hacen operativos contra los productos chinos, pero pasan por alto que hay más inversión de ese país en EU que en México.

Por eso afirmamos que el T-MEC pasará a mejor vida, porque no hay capacidad de respuesta de este lado de la frontera y no se hizo nada para combatir el trasiego de fentanilo, ni para ordenar el flujo migratorio y menos para evitar la infiltración del crimen organizado en altas esferas del gobierno de López Obrador, y ello es del conocimiento de las agencias de inteligencia del vecino del norte.

En el sindicato de gobiernos populistas de izquierda que siguen al pie de la letra los acuerdos del Foro de São Paulo, dirán que es una victoria alejarse de “la bota del imperialismo yanqui” para acercarse más a China y a otros gobiernos afines; empero, el mero amago de que esto suceda crea un ambiente de incertidumbre, que es la antesala de una crisis económica de grandes proporciones para México.

Mientras que Donald Trump ya tiene definida su estrategia para imponer su voluntad en sus intenciones de frenar la migración y el tráfico de fentanilo, al tiempo de imponer un nuevo tratado comercial en donde se beneficien los productos y empresas norteamericanas, la presidenta Claudia Sheinbaum camina en cámara lenta, en lugar de ser proactiva mediante el guante suave de la diplomacia y de forma paralela con posturas firmes y argumentos convincentes para así restarle fuerza al fuerte impacto que se tendrá en territorio nacional a partir del 20 de enero del próximo año, fecha de la asunción al poder del magnate inmobiliario.

Hay que medir la reacción de dos jefes de Estado que ante la misma amenaza se movieron de forma diferente; mientras que Justin Trudeau, primer ministro de Canadá, entabló en carácter de urgente una conversación telefónica con Trump y luego fue a visitarlo a Mar-a-Lago para zanjar las diferencias, la mandataria mexicana tardó dos días en hablar con Trump para luego establecer que ya habrá tiempo para un encuentro personal.

Esta estrategia fue respaldada por la cancillería mexicana –no faltaba más– y ya se busca en estos momentos –dicen ellos– la reunión entre Sheinbaum y Trump. Se corre el riesgo de que el magnate plantee la anexión de México a la Unión Americana como el estado 52, tal como lo hizo con Canadá, y que por eso –dicen– es mejor no buscar una reunión bilateral.

Argumenta Juan Ramón de la Fuente que es mejor guardar la distancia debida y dar pasos con firmeza, pero con prudencia para evitar quedar atrapado entre las bravuconerías del próximo presidente de Estados Unidos.

Con este tipo de excusas, timoratas y poco inteligentes, se somete al gobierno de México desde ahora a una posición de desventaja ante su contraparte norteamericana.

El frente mexicano debe establecer una estrategia que permita, por un lado, buscar el camino de la negociación y el diálogo y, por otro –con la vocería del secretario de Economía, Marcelo Ebrard y Juan Ramón de la Fuente– mandar mensajes de fuerza con el argumento de que el más afectado por la imposición de aranceles a los productos mexicanos o el cierre de la frontera, incluso a trabajadores mexicanos documentados, será el propio Estados Unidos.

No es un secreto que Canadá intenta por todos los medios sacar raja comercial de las diferencias de Trump con México, al insistir en salirse del T-MEC; sin embargo, si los canadienses quedan al margen del nuevo tratado comercial, serán los más afectados y se quedarán rezagados en el desarrollo económico de la región. (Alejo Sánchez Cano, El Financiero, Opinión, p. 33)

Las debilidades del halcón

Aunque parece salido de un notable esfuerzo demócrata, fue el equipo de campaña de Donald Trump el que ha elaborado el más exhaustivo y sucio expediente de Marco Rubio, el halcón más conocido como un escalador político que como un legislador, alguien cuyas opiniones han cambiado para adaptarse a los cambios dentro de su partido, según el prontuario.

El periodista estadunidense Ken Klippenstein ha filtrado (https://acortar.link/DGXuhf) el documento de 551 páginas que evalúa las vulnerabilidades del senador de Florida, inicialmente en la lista de candidatos a vicepresidente de la administración republicana. Finalmente J. D. Vance resultó escogido por Trump como su compañero de fórmula y dejó a Rubio el puesto de futuro secretario de Estado.

Entre los puntos claves del dosier se encuentran las inconsistencias ideológicas de Rubio, quien ha modificado sus posiciones en asuntos como inmigración, comercio y política exterior, lo que es señal de claro oportunismo político, según el informe. Parte de estos vaivenes tienen que ver con su relación oscilante con Trump, a quien criticó durante las primarias de 2016, para luego apoyarlo en 2020 y 2024, mientras por el camino condenó el ataque al Capitolio del 6 de enero de 2021. A la gente loca de MAGA, como denominó Rubio en algún momento a los seguidores más entusiastas de Trump, no le ha hecho mucha gracia la denominación del senador como secretario de Estado y, cuando se filtró la noticia, hicieron notar su cólera en redes sociales aireando la etiqueta #NoRubio.

El dosier menciona cuestiones éticas y financieras que oscilan entre investigaciones sobre el uso de tarjetas de crédito del Partido Republicano de Florida para gastos personales y préstamos hipotecarios obtenidos en condiciones cuestionables, hasta relaciones con un narcotraficante convicto, nada menos que su cuñado. Orlando Cicilia, casado con la hermana de Rubio, Bárbara, que fue arrestado en 1987 por dirigir una red de contrabando de cocaína valorada en 75 millones de dólares desde su casa en West Kendall, Florida, donde Rubio vivió cuando era adolescente. The Washington Post, recuerda el dosier, catalogó a Cicilia como el protagonista de “uno de los casos de drogas más importantes de la era barroca de los cowboys de la cocaína en Miami”.

En el acápite de las mentiras no le ha ido mejor. Alguna vez echó a andar la historia de sus padres como exiliados cubanos que huyeron de la isla tras la revolución de 1959, leyenda que resonaba muy bien entre su electorado en Miami, pero, según reveló The Washington Post en 2011, era una versión embellecida. Ni salieron de Cuba en esa fecha –lo hicieron tres años antes– ni la política motivó la decisión familiar de emprender una nueva vida en el Estados Unidos donde nacerían sus hijos, entre ellos Marco Rubio en 1971.

Pero Marco no miente sólo para embellecer su pasado, sino que hace de ello un instrumento de intensa amoralidad. Las primeras noticias sobre los ficticios ataques sónicos al personal diplomático estadunidense en la isla surgieron en agosto de 2017 a través de soplos a la prensa. En ese momento no se identificó públicamente a la fuente de estas filtraciones, pero Rubio intensificó sus declaraciones al respecto a sabiendas de que eran mentiras, lo que llevó a observadores a responsabilizarlo con la divulgación de esta falacia que justificó el cierre de la embajada estadunidense en La Habana y la imposición de más sanciones contra Cuba.

En cuanto a su fachada de benefactor latino, es célebre por utilizar los derechos de los inmigrantes en sus talking points, mientras vocifera por la inmediata cancelación de un programa que protege a decenas de miles de niños y jóvenes indocumentados en Estados Unidos.

Asegura el dosier que cuando aspiraba a la presidencia de EU en 2015, Rubio expresó su apoyo para una solución legislativa al problema de los llamados dreamers (soñadores), sabiendo que no existían los votos en el Congreso para apoyar una normativa que beneficiara a los jóvenes inmigrantes que llegaron al país siendo niños, llevados por sus padres sin autorización legal. Mientras, se opuso ferozmente al programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), impulsado por el gobierno de Obama, con el argumento de que el presidente no tenía potestad para proteger a esos niños con una orden ejecutiva. Si hubieran cancelado el programa, miles de menores habrían sido deportados.

Hay mucha información en este dosier que prueba con fuentes fiables y prisma republicano el atropello, la tergiversación, la perversión de la ley, el abuso, la manipulación descarada y las pésimas prácticas del próximo secretario de Estado. Como datos al margen aparecen que apoyó la guerra en Iraq y Libia, la guerra contra Yemen y los golpes de Estado en América Latina, y que tiene una obsesión enfermiza con la tierra donde nacieron sus padres. Peccata minuta para los trumpistas que, sin embargo, ven con reservas, a juzgar por este dosier, la camaleónica personalidad y el narcopasado del halcón que tendrá la tarea de susurrarle a Trump la política exterior del imperio. (Rosa Miriam Elizalde, La Jornada, Opinión, p. 18)

Razones / Noticias del imperio

La designación de Peter Navarro como asesor comercial del presidente Trump confirma que la política arancelaria del próximo mandatario estadunidense será restrictiva, que tendrá el foco puesto en China y en quienes considere los aliados de Xi Jinping, así que, por ende, debemos, como país, tener una estrategia muy clara respecto a nuestra identidad como parte de América del Norte.

Las designaciones y nombramientos de Trump han sido erráticos, con personajes indefendibles, como Matt Gaetz, propuesto como fiscal general, acusado de abusos sexuales y despreciado incluso por sus compañeros de partido en el Senado, quien debió dejar esa aspiración. O como el propuesto secretario de Defensa, Pete Hegseth, un exmilitar, comentarista de Fox News, acusado hasta por su madre de ser un abusador sexual y golpeador de mujeres y por sus colegas en el canal de noticias como un bebedor peligroso. Pero todos los designados tienen una norma: son incondicionales del próximo mandatario y son todos de las corrientes políticas más radicales de su entorno.

 

Pete Navarro es uno de esos radicales. No sólo en temas arancelarios. Junto con Steve Bannon encabezó los esfuerzos por tratar de anular y luego de impedir la calificación de las elecciones de 2020. Ambos crearon un plan que llamaron Green Bay Sweep para retrasar la calificación electoral, impugnando los resultados en los estados indecisos para que en el Congreso, el 6 de enero, el vicepresidente Mike Pence desconociera el resultado electoral. Se negó a testificar ante el comité de la Cámara de Representantes, que investigó ese intento de golpe y la toma del Congreso aquel 6 de enero y tanto él como Bannon terminaron cumpliendo una condena de cuatro meses de prisión por obstruir las investigaciones del Congreso.

Ante este tipo de personajes, la clave es tener certidumbre sobre cuál es nuestro papel en el mundo y preservar nuestras relaciones comerciales atendiendo, por una parte, los temas prioritarios para Trump, como la migración y el fentanilo y, por otra parte, la relación con China, que será un capítulo central en términos globales, cuya responsabilidad asumirá Navarro.

Nada es más importante para México que preservar el T-MEC. Gracias al tratado tenemos un comercio con la Unión Americana que supera los dos mil millones de dólares diarios; las remesas van a sumar 65 mil millones de dólares este 2024. El 83% de nuestro comercio exterior se dirige a Estados Unidos y eso es el 40% de todo lo que importa la Unión Americana. El superávit comercial de México con EU es altísimo, sólo en junio fue de 24 mil millones de dólares, para todo el 2024 será de poco menos de 300 mil millones de dólares de superávit comercial favorable para México.

Con China tenemos un intercambio altamente deficitario. En julio de este 2024, las ventas de México a China sumaron 649 millones de dólares, mientras que las importaciones mexicanas desde China fueron de 11 mil 442 millones de dólares. Eso implica una balanza desfavorable para México de 10 mil 793 millones de dólares al mes. Los esfuerzos de la administración Sheinbaum deben concentrarse en proteger, preservar y hacer crecer el T-MEC.

Un tratado que, por cierto, cuando se firmó en 1994, en el entonces PRD (origen de Morena) se lo calificó como una traición a la patria y como el símbolo de la pérdida de la soberanía. Han pasado 30 años y hoy ese tratado es la piedra angular del desarrollo de México y los mismos que entonces lo atacaron ahora lo ven como una prioridad insoslayable (salvo esa fracción de Morena que sigue pensando que nuestro destino debería estar más cerca de China y los BRICS, un verdadero suicidio económico).

 

Ayer, la presidenta Sheinbaum la emprendió contra el expresidente Carlos Salinas porque se divulgó una plática por Zoom, que, además, no tiene meses, sino años, sobre la negociación del TLC durante su gobierno. Son esas cosas que le siembran en la mañanera a la Presidenta sin darle el contexto.

Hay cosas que se pueden o no compartir respecto al gobierno de Salinas de Gortari, pero el haber propuesto, construido y echado a andar el TLC, ahora T-MEC, es un logro indiscutible. Sin el TLC no se explica el México de hoy. ¿Por qué les tendría que molestar tanto a ciertos sectores que alguien defienda lo que logró durante su mandato, algo que ha sido exitoso y ha perdurado y se ha desarrollado en el tiempo? Uno vive en Madrid, el otro en Palenque cuidado por fuerzas de seguridad, ¿a quién le importa?

Lo que es un acierto es el aumento al salario mínimo, que crecerá el año próximo un 12%, algo que no lograron los llamados gobiernos neoliberales en la que fue, quizá, su deuda social más notoria, con el argumento de que dispararía la inflación o se perdería la competitividad si aumentaba, algo que vimos que no resultó ser cierto. El país necesita comenzar a poner las cosas en su lugar, aceptar aciertos y errores, tener líneas de continuidad más allá de las divergencias políticas, ideológicas y personales.

Por cierto, lo que se está haciendo en seguridad es una demostración de cómo se debe rectificar el rumbo cuando las cosas no funcionan. Las estrategias de los gobiernos de Fox, Calderón y Peña no funcionaron por distintas razones en el ámbito de la seguridad. Pero la de López Obrador fue un desastre. En estos dos meses se han cambiado funcionarios, estilos y comienzan a cambiar las percepciones a partir de objetivos que se comienzan a cumplir. No se puede defender lo indefendible, y lo que se está comenzando a ver en seguridad es la mejor demostración de ello. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 10)

Vivir como reina y gastar como plebeya / Consideraciones para 2025

Cuando se cierra un ciclo, se abre la posibilidad del futuro, por eso en diciembre se olfatea una necesidad de reflexión.

La agenda se llena de datos y aparecen las perspectivas. ¿Qué sabemos hoy para trazar la matriz de los siguientes 12 meses?

México crecerá poco. La OCDE estima 1.4% para este 2024 y 1.2% para 2025. La IED sumó 3 mil 217 millones de dólares en el tercer trimestre, similar al año anterior, pero unos 2 mil mdd menor a la del trimestre previo.

El sector empresarial acordó un incremento de 12% al salario mínimo y será de 278.80 pesos diarios y 419.88 pesos en la Zona Libre de la Frontera Norte. El aumento permite llegar al 91 y 138% de la Línea de Bienestar Familiar. dijo el CCE. 

Todavía somos un país mayoritariamente informal con 54.6% de la población ocupada en estas actividades, según Inegi. En el tercer trimestre se obtuvo el mayor número de personas con ingresos informales en todo el año.

La pobreza laboral se registró en 35.1%. A esa población no le alcanza para una canasta básica para su familia. Ahora, el dato disminuyó 2.2 puntos porcentuales el tercer trimestre versus el año anterior, la segunda menor tasa desde 2008, según México, ¿Cómo vamos?

Las remesas, bendiciones desde el otro lado de la frontera, no se perciben comprometidas con las amenazas de deportaciones. Si bien los ingresos promedio de los migrantes mexicanos son menores, pues bajaron en términos reales 3.2% versus lo recibido en 2020, BBVA considera poco probable que se afecte su flujo.

El consumo privado enfrentará retos, pues hay menos ahorro. Las cuentas de captación están 3.6% por debajo de la tenencia prepandemia, dice BBVA.

Hay un dato no económico relevante: hasta octubre hubo un total de 196 mil 911 defunciones por homicidio doloso, la cifra más alta en la historia reciente, según México Evalúa. Mientras, los entes militares gastaron mil 24 miles de millones de pesos entre 2019 y 2023, monto nunca antes registrado.

Así llegamos al comentario que emana de la última encuesta de Banxico: la coyuntura no es propicia para realizar nuevas inversiones y los próximos seis meses se espera un clima de negocios nublado por la inseguridad pública y la política alrededor del comercio exterior.

Parece que se vislumbra un 2025 de retos e incertidumbre. Veamos cómo llegamos a enero. (Regina Reyes-Heroles C., Milenio, Negocios, p. 19)

Uno hasta el fondo / Sobre engaño no hay aviso

Gil estaba pescando noticias para esta página del fondo. Salió un zapato viejo, emergieron prendas que el agua y el tiempo volvieron incomprensibles, apareció una llanta vieja, botellas; en esas estaba Gamés, repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, cuando picó el anzuelo algo grande.

“La agenda política y económica de México y Estados Unidos se centra en la migración y el combate contra el fentanilo, por lo que existe una ‘gran ola’ en Canadá que desea excluir a México del T-MEC, afirmó Larry Rubin, presidente de la American Society of Mexico”. Gil lo leyó en su periódico El Financiero en una nota de Héctor Usla.

Que conste que sobre engaño no hay aviso, o como se diga. Durante su participación en la Cumbre de las 1000 Empresas más Importantes de México, Larry Rubin señaló que se reunió con Carlos Joaquín, embajador de México en Canadá, y ambos coincidieron en que existe todo un movimiento para sacar a México del T-MEC.

Advirtió que, al menos, dos gobernadores canadienses (el primer ministro de Ontario y la primera ministra de Alberta) ya manifestaron públicamente que México debería salirse del acuerdo comercial, ya que el país aborda muchos temas que no les incumben a ellos pero que centran la conversación de la relación trilateral.

Golpe avisa

Gilga opina que el canciller Juan Ramón de la Fuente y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, deben estar ocupadísimos con este asunto; es más, incluso

preocupadísimos. Respecto a la relación de México con Estados Unidos, Larry Rubin expresó que México debe estar consciente de que las prioridades de Donald Trump se concentrarán en migración y narcotráfico, por lo que deben atender y resolver esos temas: “El Gobierno de México se ha enfocado mucho en el tema de las amenazas de aranceles, pero el problema es la migración y el fentanilo, e incluso, el comercio con China, pero si en México buscan agregar a la discusión temas como el armamento que viene de allá para acá, no se va a lograr gran cosa”.

Larry Rubin señaló que el decomiso que impulsó la Secretaría de Economía de mercancía ilegal proveniente de China es una buena señal de que México desea combatir el comercio ilícito: “Es una buena señal para el próximo gobierno de Donald Trump que México va en serio y que acompaña la agenda que tiene Estados Unidos en contra del comercio chino, ya que China ha entrado en Latinoamérica intensamente y pretende usar a México como trampolín para entrar al mercado estadounidense”. Gil sabe casi nada de estos asuntos, pero decomisar unas toneladas de mercancía china no parece el gran golpe. Nosotlos tenemos glan comelcio con México, país de amigos, y así entlamos en país de homle anaranjado.

Sinaloa, territorio del crimen

Gamés no quisiera importunar al desgobernador Rocha, pero le recuerda que antes de la guerra entre los mayos y los chapos, los homicidios dolosos en Sinaloa fluctuaban entre 30 y 40 casos mensuales. En septiembre ocurrieron 144 asesinatos y marcaron el inicio de un aumento sin precedentes en el año. Octubre alcanzó un récord histórico de 188 homicidios, mientras que noviembre registró 175 casos. El impacto también ha sido evidente en las desapariciones. Antes de la guerra, las cifras mensuales rondaban las 80, pero desde septiembre superaron los 150 casos por mes. Entre el 9 de septiembre y el 30 de noviembre, la Agencia de Desaparición Forzada de Personas abrió 368 carpetas de investigación relacionadas con desapariciones, contabilizando 406 víctimas. De estas, 170 personas fueron localizadas con vida y 50 sin vida, dejando un saldo de 186 personas que continúan desaparecidas.

Gil ha leído con los pelos de punta y punto que han surgido nuevas formas de violencia, como las amenazas a choferes de plataformas, quienes han recibido mensajes del narco advirtiéndoles que, de seguir trabajando durante las noches, enfrentarán las consecuencias. Esta información la trae Gamés de su periódico MILENIO en una nota de Manuel Aceves.

Síganlo dejando, ya vamos en más de 500 muertes en un territorio arrebatado al Estado por el crimen organizado.

Todo es muy raro, caracho, como diría Enrique Jardiel Poncela: “Sólo cuando se está en posesión de la verdad se da uno cuenta de lo deliciosa y preferible que era la mentira”.

Gil s’en va (Gil Gamés, Milenio, Al Cierre, p. 39)

Un montón de plata / “The Mexico Problem”

Conversé esta semana con un equipo de personas sumamente allegadas al presidente Donald Trump y a muchos de los secretarios de estado recién nombrados por él. Lo que me dijeron fue gravísimo: no confían en el Gobierno de México, en absolutamente nadie; excepto en una persona: Marcelo Ebrard.

En el próximo gobierno de Trump hay un tema a debate esta semana: qué hacer con “The Mexico Problem”; es decir, en el equipo  cercano al presidente entrante se discute la magnitud de la problemática que representa el país para ellos y, básicamente, necesitan categorizarlo en una de dos clasificaciones: es un problema de migración o es un problema de seguridad nacional.

Si el nuevo gobierno estadounidense califica a México en la primera categoría, habrá solución a la vista para la relación bilateral. Pero si nos etiquetan como un problema de seguridad nacional, entonces la relación se dinamitará por completo.

Es muy grave lo que escuché en la conversación. En el entorno de Trump existe el convencimiento de que el gobierno mexicano no controla por completo el territorio nacional. Los grupos criminales han tomado buena parte de ese control. De ahí que se esté valorando la alternativa de catalogarnos como un problema fundamental.

Ese paso, sin embargo, no será inmediato. Mis interlocutores creen que habrá tres fases del nuevo relacionamiento bilateral. En una primera fase habrá un cierre de la frontera efectivo para controlar la migración ilegal, a partir del día uno del gobierno trumpista. Esta fase irá acompañada, sí o sí, de deportaciones masivas en los primeros 100 días de gobierno.

En una segunda fase, si se controla la migración, vendrá la revisión del T-MEC, que buscará garantías en materia de seguridad y que durará un año, hasta 2026.

En una tercera fase, si las dos primeras llegasen a languidecer, se llegaría a la categorización como problema de seguridad nacional y, si eso ocurre, el T-MEC no se renovaría y entraríamos en separación total como no lo ha visto nuestra generación ni la de nuestros padres. Hay, en el círculo de Trump, quienes propugnan porque se invierta el orden y primero se etiquete a México como problema de seguridad nacional para iniciar un abordaje duro de la problemática.

Mis interlocutores me han revelado que en el alto circuito alrededor de Trump se estima que las respuestas del gobierno de México, hasta el momento, han sido muy torpes. (Carlos Mota, El Heraldo de México, Merk-2, p. 19)

Red Compartida / Sale el primer extraditable

Pues resulta que en el marco del Operativo Sinaloa detuvieron a Jehonany Alexander Valdéz Serrano, alias “El Quinientos”, “El Ingeniero”, también conocido como “Napoleón” o “Jovany”, nada más y resulta que el maloso cuenta con una orden de extradición por delitos de asociación delictuosa y contra la salud y es requerido por el gobierno de los Estados Unidos a través de la Homeland Security Investigations (HSI), como parte de una investigación internacional en contra del crimen organizado, allá lo acusan de asociación delictuosa y contra la salud. La orden de extradición fue emitida por el Juez de Distrito Especializado en el Sistema Penal Acusatorio del Reclusorio Norte. El chisme es que lo pescaron luego de realizar recorridos de seguridad, primero checaron que fuera el que estaban buscando se identificó al hombre en calles de Culiacán, se corroboró su identidad y se le informó el motivo de su detención. Es el primer extraditable mexicano de este gobierno, aguas. (Red Compartida, La Prensa, p. 2)