Opinión Migración 060125

Impone López Obrador a Garduño en Migración

En el momento humanitario más sensible para la migración en la historia de México, López Obrador entorpece la gestión del actual gobierno, al mantener de contrabando en el cargo a Francisco Garduño, bajo cuya gestión murieron quemados vivos 40 migrantes.

La presidenta Sheinbaum nombró Sergio Salomón, como director del INM para suplir a Garduño. Pero Garduño se mantendrá unos meses como asesor de Salomón: es un enroque para que Garduño siga en el cargo, y mandar luego a Salomón a otro lado.

Aunque Garduño no tiene nada que ofrecer como asesor: carece de moral ante los migrantes y sus familiares; tampoco tiene talento como director, porque eran laxos sus controles de evaluación y de confianza del personal, ni comprobaba perfiles éticos.

Su único sostén es López Obrador: “Garduño es honesto y trabajador”, así lo defendió, tras las omisiones y negligencias que causaron la muerte de 40 migrantes en Ciudad Juárez, en una celda cerrada y cuya llave jamás nadie tuvo a mano.

Pero el viernes apareció Garduño en la foto oficial de la presentación del plan de la presidenta Sheinbaum, para atender la esperada deportación masiva de mexicanos sin papeles en Estados Unidos, después de la toma de posesión de Trump, el 20 de enero.

La imagen de Garduño en ese evento emborrona las intenciones de la actual administración en el tema migratorio. Bajo su gestión, las estaciones migratorias parecían campos de concentración: hacinadas, dirigidas por personal inepto, trampas mortales.

Garduño fue responsable moral de la tragedia: eran relajados sus controles de evaluación y de confianza del personal en las estaciones migratorias; no calificaba a aspirantes a ocupar plazas, ni comprobaba perfiles de personalidad, éticos y socioeconómicos.

Funcionarios como Garduño son un recordatorio de cómo la negligencia institucional puede derivar en tragedias de proporciones devastadoras. Su falta de supervisión no fue solo un error administrativo: resultó una irresponsabilidad que costó vidas humanas.

¿Cómo es posible que se gestionen instalaciones que albergan a seres humanos vulnerables, sin siquiera evaluar a los aspirantes a ocupar puestos clave? ¿Qué rayos podría enseñar Garduño a Sergio Salomón, o a cualquier otro, sobre defensa de migrantes?

Tras el incendio Ciudad Juárez, en lugar de tomar medidas preventivas, Garduño optó por la improvisación: anunció que endurecería los controles de confianza, como si las muertes fueran necesarias para advertirle la importancia de esta medida básica.

Pero sus promesas resultaron más teatro que acción real, algo común en el grupo que gobierna en México desde 2018, donde las palabras sobran y los resultados escasean, salvo a la hora de utilizar los recursos del erario para cooptar votos: en eso sí.

Y ahí sigue Garduño, bajo la protección del poder, como Cuitláhuac García, Cuauhtémoc Blanco…

Todo igual. (Rubén Cortés, Arsenal, Online)

Teléfono Rojo / Protección de la 4T a los propios; Rutilio y Cuitláhuac

La consigna sigue íntegra:

-Ningún miembro de la 4T por el lopezobradorismo puede caer en desgracia y poco importa su (mala) actuación y sus saldos.

Lo vimos en el sexenio pasado y la norma se extiende al presente con la misma generosidad aunque a veces no con la misma prestancia.

Bajo cualquier circunstancia, la lista de funcionarios y políticos oficialistas abiertamente señalados o bajo sospecha crece y crece sin cesar.

El mayor escándalo del pasado, reconocido por Andrés Manuel López Obrador, fue el fraude en Seguridad Alimentaria Mexicana, Segalmex.

Pero en lugar de ser sancionado o siquiera llamado a cuentas, el director del organismo, Ignacio Ovalle Fernández, fue recompensado con otro cargo federal.

De ahí pasó por designación presidencial a coordinador del Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal de la Secretaría de Gobernación.

¿A qué?

¡A pregonar honestidad y transparencia en el ejercicio público!

NUEVOS SALVAMENTOS

También lo vimos con Francisco Garduño.

El exdirector del Instituto Nacional de Migración tuvo la peor de las actuaciones conocidas en varios sexenios y aun bajo juicio trascendió el sexenio de su amigo Andrés Manuel López Obrador.

Deja el cargo y las hornazas donde se tatemaban migrantes por descuido, acción u omisión (40 muertos en Ciudad Juárez) en manos del exgobernador poblano Sergio Salomón.

El turno siguió con los exgobernadores Rutilio Escandón y Cuitláhuac García, debidamente acomodados en la estructura gubernamental, el primero en la diplomacia y el segundo a cargo del Centro Nacional de Control del Gas.

Según las crónicas los dos dejaron sus estados, Chiapas y Veracruz, en condiciones deprimentes, sumidos en la violencia, penetrados por el crimen, y son rescatados para evitarles riesgos.

Ejemplo elocuente es Rutilio Escandón: buscó el amparo presidencial y su paisano Juan Sabines lo convenció de pedir el consulado de Miami y de esa forma los dos tomaron Florida.

Uno de los estados con leyes antiinmigrantes de miedo -por encima de Texas con Greg Abbott– y de mayor riesgo para mexicanos: en esas manos están nuestros coterráneos.

CANADÁ DEPORTA MÁS

El discurso público se ha centrado en Estados Unidos a causa del miedo causado por el magnate Donald Trump.

Mientras las amenazas del magnate se cumplen, y para eso es necesario esperar al menos del 20 de enero, Canadá actúa y deporta.

La repatriación se ha disparado significativamente, aunque por sus números está muy lejos de compararse con los vecinos tras el Bravo.

Vayan estos datos del gobierno de Justin Trudeau: en 2023 afectó a mil 20 mexicanos y al cierre del año pasado a mil 244.

Un incremento superior al 700 por ciento sobre los 155 si se compara con el 2020.

Ahí hay varias circunstancias: un alud de abogados vende supuestas visas, organiza grupos de traslado y por cinco mil dólares los coloca en Canadá.

Llegan allá, se declaran perseguidos, piden asilo, reciben permiso temporal y reciben dinero al menos durante seis meses en espera de la visa de residencia.

Aquí nadie investiga y menos pone en orden a esos traficantes de humanos, aun cuando operen por los cuatro costados del Ángel de la Independencia.

Si persiste esta tolerancia, quizá la respuesta la dé el electorado con el voto de censura a Trudeau y un gobierno de derechas más duro y dispuesto a hacer pareja con Trump. (José Ureña, 24 Horas, Opinión, p.3)

Astillero

TRUMP PRETENDE IMPONER a México fórmulas de acogimiento de migrantes expulsados que sean nativos de otros países (no sólo de Venezuela, Cuba y Nicaragua), tema rechazado de origen en términos retóricos por Palacio Nacional, pero con posibilidad de llegar a una aceptación “negociada”. La presidenta Sheinbaum ha endurecido el discurso, pero la realidad es muy presionante. (Julio Hernández López, La Jornada, Política, p. 8)

2025, oportunidad para consolidar el cambio

El inicio de un año es siempre una buena oportunidad para hacer un balance de lo alcanzado y trazar una hoja de ruta para abrir las puertas del futuro, sobre todo como comunidad, como nación y proyecto. Hay importantes activos, pero también retos inmensos, en un mundo cada vez más abierto e interdependiente.

En primer lugar, se precisa afianzar la unidad nacional para enfrentar un entorno internacional incierto y desafiante y, en el interior, consolidar el cambio.

En el ámbito internacional, es gratificante que, según un análisis de The Economist, “la generación Z (grupo demográfico de personas que nacieron entre 1997 y 2012) vive mejor que sus padres, pues 75 por ciento de la gente entre 12 y 27 años vive en economías emergentes (como la de México).

Los jóvenes ahora están mejor, tienen mayor calidad de vida que sus padres: son más ricos, más sanos y tienen mejor educación; están más informados y más conectados”. Pero todavía hay millones de jóvenes, sobre todo en zonas rurales del mundo subdesarrollado y en la periferia de las grandes urbes, que todavía no tienen una perspectiva sólida de vida y por eso muchos de ellos tienen que emigrar o caen en el inframundo de las adicciones.

Es gratificante que la pobreza extrema está en mínimos históricos, la tercera parte de la que había en 2000, según un análisis de OWID. Pero esa condición oprobiosa todavía la padece casi uno de cada 10 seres humanos. Es gratificante que el ingreso promedio real en el planeta se haya doblado este siglo, pues entre 2000 y 2024 pasó de 3 mil 600 a 7 mil 200 euros (por adulto y después de ajustar las cifras por la inflación), según un análisis de El País, pero todavía hay 700 millones de seres humanos que sobreviven con un ingreso inferior a dos dólares diarios.

Es gratificante saber que la inteligencia artificial ganó dos premios Nobel, uno para sus pioneros y otro por una aplicación en biología que ha despertado el entusiasmo de los científicos por el enorme avance que representa: “lo que nos llevaba meses o años, AlphaFold pudo hacerlo en un fin de semana”.

Pero al mismo tiempo, hay que ser muy prudente y regular el uso de la inteligencia artificial para que los logaritmos no terminen gobernando al mundo, como advierte el científico social y futurólogo Yuval Noah Harari.

Es gratificante saber que, con el esfuerzo global, se salvaron 20 animales en peligro de extinción, entre ellos el panda gigante, el narval, el cocodrilo siamés y el lince ibérico, como es alentador saber que la deforestación del Amazonas se frenó con el retorno al poder del presidente Lula da Silva y la salida de Jair Bolsonaro; pero la acción depredadora del ser humano ha hecho que el calentamiento global no cese, lo que se ha traducido en fenómenos naturales cada vez más extremos, como huracanes y sequías. Salvar al planeta, la vida inteligente y la biósfera en general, es uno de los grandes, si no es que el mayor, desafíos de la humanidad.

El cambio climático es una realidad, no un invento de mentes aprehensivas y radicales como afirma la ultraderecha mundial. En el ámbito nacional, es una buena noticia que, en lo social, México haya pasado de tener el salario mínimo más precario de América Latina durante el prolongado periodo neoliberal, al sexto lugar en poder adquisitivo al cierre del año pasado.

Es el resultado de seis años de incrementos graduales, los mayores en términos reales no sólo en el hemisferio, sino entre los 38 países miembros de la OCDE. Pero no es suficiente, nuestro país tiene que ser vanguardia en el subcontinente y hay mucho potencial para pasar al frente. El proceso de reposicionamiento ha iniciado, y no tiene que detenerse.

Es una buena noticia que la pobreza haya descendido 5.6 puntos porcentuales, pasando de 42 por ciento a 36.3 por ciento en el sexenio, un promedio de 100 mil mexicanos saliendo de esa condición social cada mes de cada uno de los seis años, personas ahora ya por encima de los mínimos de bienestar social. Pero el proceso debe mantenerse, y aún acelerar el ritmo, pues somos un país cada vez más escolarizado y productivo.

Es una buena noticia que la desigualdad social haya descendido, los abismos entre los deciles más altos de ingreso y los más bajos de la pirámide social, los extremos de la riqueza y la pobreza, pues el coeficiente de Gini pasó de 0.464 en 2016 a 0.413 en 2022 y esa tendencia descendente continuó los siguientes dos años.

Pero sigue habiendo millones de mexicanos que todavía no disfrutan de lo que Carlos Marx llamaba “bienes de cultura y felicidad de este mundo”, sobre todo los pueblos y las comunidades indígenas.

Ya se les atendió en su dignidad milenaria, reconociéndolos como sujetos de derecho público y, por tanto, derecho a administrar justicia y un presupuesto público propio como un cuarto nivel de gobierno, pero hay que profundizar su proceso de reivindicación histórica, política y social.

Como es un reto también defender a los millones de migrantes mexicanos que viven, trabajan y producen en Estados Unidos y que se enfrentan a una nueva etapa, especialmente desafiante pero atendible con diálogo y responsabilidad bilateral, de su ya de por sí azarosa vida fuera de las fronteras nacionales.

En suma, la humanidad entera y los mexicanos en particular han dado importantes pasos hacia adelante, hacia mejores niveles en la calidad de vida, pero es mucho lo que hay que conquistar. En México, en particular 2025 es una oportunidad para consolidar el cambio. ¡Que sea el mejor año para todas y todos! (José Murat, La Jornada, Política, p.14)

American curios / Magos

EL ANOCHECER ESTADUNIDENSE marca el inicio de 2025, con todo ser consciente anticipando con enorme preocupación la toma del poder por una derecha que justo hace cuatro años intentó un golpe de Estado y que ahora bromea con ser dictadura. Promete perseguir a todos sus opositores, desde el presidente saliente, cualquier burócrata que no se subordine, a todo periodista que se atreva a criticar, a todo activista que salga a la calle a protestar y a todo inmigrante que no sea multimillonario como el que llaman “el primer cuate” del presidente (y el hombre más rico del planeta).

LA GRAN PREGUNTA aquí, como lo es en México y otros países, es qué tanto de lo que ha amenazado se va a implementar. Pero si todos se esperan hasta saberlo, ya será demasiado tarde.

SÓLO EN ESTOS días se ofrecieron vistazos de lo que viene. Cuando dos estadunidenses, ambos veteranos militares, cometieron por separado lo que al inicio fue calificado de actos de terror –uno en Nueva Orleans, el otro en Las Vegas– al arrancar el año, la primera declaración del presidente electo fue acusar a extranjeros que ingresan al país por las “fronteras abiertas” (vale recordar que recientemente el gobierno de Biden superó al de Trump y el nivel récord de Obama en el número de deportaciones y expulsiones de inmigrantes). Más aún, envió un oscuro mensaje: “Estados Unidos se está deshaciendo. Una erosión violenta de seguridad, seguridad nacional y democracia está tomando lugar a través de nuestra nación. Sólo la fortaleza y el liderazgo poderoso podrá detenerla”. Por supuesto, ese “líder poderoso” es el autor del mensaje.

LAS BIOGRAFÍAS DE casi todos los que ha nominado para su gabinete y otros puestos en la Casa Blanca asombran por sus antecedentes ultraderechistas, por su racismo y misoginia, por sus problemas legales o profesionales, por su rechazo a la ciencia y los hechos, o por su disposición a subordinarse al supremo líder. Es un equipo que es capaz de cumplir con casi cualquier orden del próximo comandante en jefe, incluyendo violaciones de normas y leyes, anular décadas de avances en derechos y libertades civiles y leyes internacionales. El Estados Unidos que desean “hacer grande otra vez”, o sea, al que desean regresar, es uno que entre otras cosas fue racista y xenofóbico contra indígenas, afroestadunidenses, mexicanoestadunidenses y migrantes del sur global. Vale recordar que los nazis fueron inspirados por las políticas y leyes racistas estadunidenses prevalecientes al inicio del siglo XX al elaborar sus propuestas para depurar a Alemania.

ESTE LUNES NO se espera otro intento de golpe como hace justo cuatro años, tal vez porque esta vez el incitador de ese intento dice que ya que ganó, esta elección sí fue libre e imparcial. De hecho, será certificada por el Congreso en una sesión presidida por la contrincante derrotada, Kamala Harris, en su calidad de vicepresidenta, como marca la ley. Con ello concluye el proceso electoral y el ex mandatario recuperará su corona el 20 de enero. Tendrá la distinción de ser el primer mandatario condenado por cometer un delito penal (el juez encargado de su juicio por pagos ilegalmente ocultados para comprar el silencio sobre su relación extramarital con una estrella de pornografía indicó que dictará sentencia el 10 de enero en Nueva York, pero no habrá pena de prisión). Mientras, el presidente electo se ha quejado de que las banderas estarán ondeando a media asta el día de su inauguración como parte del homenaje tradicional oficial por el deceso del ex presidente Jimmy Carter.

LO OBSCENO SÓLO es superado por lo absurdo en esta coyuntura política.

DICEN QUE EN estas fechas –según una versión– unos reyes magos, convocados por una estrella, llevaron las sabidurías antiguas a una nueva luz recién nacida. En Estados Unidos en este anochecer se espera impacientemente, urgentemente, el nacimiento de nuevas luces, y algo como la llegada de unos magos que puedan reconocerlas y regalar con la sabiduría colectiva y la historia de resistencia y rebeldía, un mapa hacia otro futuro. (David Brooks, La Jornada, Mundo, p. 23)

Trascendió

Que los legisladores de Morena, Verde y PT sostendrán un encuentro previo antes de la cita respectiva en la Comisión Permanente para analizar el escenario que depara la relación México-Estados Unidos en las próximas semanas, lo que incluye la posibilidad de reunirse con el canciller Juan Ramón de la Fuente para ver qué puede hacer el Poder Legislativo ante al endurecimiento de la política migratoria de los vecinos del norte, sobre todo en los temas de deportaciones y aranceles. Por lo pronto, celebraron la posición firme que ha asumido la presidenta Claudia Sheinbaum en ese tema. (Milenio, Al Frente, p. 2)

Política zoom / No es nuestra la responsabilidad

Estados Unidos es víctima de actos terroristas, pero no hay alguno que pueda relacionarse con nuestra frontera. Sin embargo, Donald Trump continúa obsesionado con hacer encajar la realidad con su versión mentirosa de las cosas.

El año comenzó con dos eventos serios. El primero fue la explosión de una Cyber Truck de Tesla, fuera de un hotel en Las Vegas, propiedad de quien próximamente retornará a la Casa Blanca.

El responsable se pegó un tiro en la cabeza poco después de incendiar el vehículo. Siete personas resultaron heridas como consecuencia de este atentado.

El mismo día, un vehículo se lanzó contra un mundo de personas que se encontraba festejando en la avenida principal de Nuevo Orleans. En este caso murieron catorce y treinta y cinco resultaron heridas.

La mañana posterior, Trump se apresuró a señalar a la migración ilegal como causa de ambos episodios: “Con la política de fronteras abiertas de (Joe) Biden (…) el islamismo radical y otras formas de criminalidad violenta han traído tanto mal (a EU) que es incluso difícil imaginarlo”.

Casi al mismo tiempo las investigaciones emprendidas tanto por las autoridades tanto civiles como por las militares arribaron a conclusiones distintas.

El perpetrador del atentado suicida en Las Vegas fue Matthew Livelsberger, un militar en activo, blanco, de treinta y siete años, que vivía en Denver, Colorado.

Respecto del evento de Nueva Orleans, el responsable fue un militar estadunidense retirado de nombre Shamsud-Din Jabbar, quien murió abatido por la policía después de cometer el homicidio múltiple.

El nombre y los apellidos de este sujeto no deben confundir: Jabbar no era migrante y cuando se dio de baja el ejército lo trató con honores.

Para completar el cuadro vale la pena recordar que Thomas Matthew Crooks, el joven de veinte años que alcanzó con una bala la oreja de Trump durante un evento de campaña, tampoco era un ilegal que llegó a Pensilvania después de cruzar por México.

Zoom: Es falso que la frontera entre nuestro país y Estados Unidos represente la principal amenaza contra los vecinos. Nos están echando encima una responsabilidad que es suya porque el verdadero problema es interno. (Ricardo Raphael, Milenio, Al Frente, p. 3)

El cajón del filoneísmo / Trump regresa; ¿y AMLO?

El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca será más nocivo para México de lo que muchos creen. No solo dañará a miles de paisanos migrantes en Estados Unidos y pondrá en jaque a nuestra economía, también provocará movimientos telúricos en el subsuelo político mexicano. Ya sabemos que la presidenta Sheinbaum ha pasado la primera prueba de cara a lo que será una endemoniada relación bilateral —no atemorizarse y adoptar una actitud firme frente al bully, a diferencia de su homólogo canadiense que ahora paga las consecuencias en una escalada de buleo—, y suponemos que tiene una estrategia para la segunda —desechar el laissez faire en el combate al crimen organizado, amortiguar las deportaciones y responder amagos arancelarios— y que por tanto está en condiciones más o menos aceptables para negociar. Lo que no sabemos es qué hará Andrés Manuel López Obrador.

Hace casi un año escribí en este espacio un artículo titulado “La voz que se impone en silencio” (Milenio, 29/01/24). Retomo algunos fragmentos: “Algunos se preguntan por qué AMLO se ha esforzado tanto en mantener su vergonzosa ‘amistad’ con Trump después de 2022. No solo se mostró renuente a reconocer la victoria de Joe Biden y esperó hasta el último minuto para enviarle su felicitación…, cuantas veces se le ha pedido desde entonces su opinión sobre los exabruptos antimexicanos de su ex homólogo, AMLO ha hecho toda suerte de maromas para evitar cualquier cosa que pueda interpretarse como una descalificación. Si ya no era el miedo que le tenía al principio, cuando Donald Trump estaba en el poder, ¿qué hay detrás del excesivo cuidado en no contrariarlo?”

Continúo la cita: “Creo que la respuesta está en mi tesis del ex presidente indispensable. Más allá de la empatía que lo vincula a su correligionario populista… tengo para mí que AMLO intuye que Trump volverá a la Casa Blanca y procura seguir siendo su ‘amigo’. Y si estoy en lo cierto resulta obvio que no lo haría en aras de allanar el camino de su gobierno, que ya termina, sino de tener una razón más para que quien lo suceda tenga que voltear a verlo. Soy de los que piensan que la supuesta buena relación que AMLO cultivó no pasa un análisis de costo-beneficio, porque hizo concesiones hasta la ignominia y recibió muy poco a cambio, pero no hay duda de que a fin de cuentas se ganó la displicente aprobación del bully”.

Un documento atribuido a la bancada de Morena en el Senado podría, por desgracia, darme la razón. Según la nota “Morena advierte de revueltas sociales con intervención de Estados Unidos” (El Universal, 30/12/24), en él se dice que si Donald Trump clasifica a los cárteles mexicanos como grupos terroristas podría haber incluso “levantamientos armados” en México. Más allá de la intentona de mandar un mensaje al futuro mandatario estadunidense, conviene recordar que el texto emergería en el reducto donde se operó la reelección de la presidenta de la CNDH y leer con cuidado la admonición que hace contra el abandono de la política de abrazos y no balazos, porque ahí el recado tendría otra destinataria. Si es cierto que Adán Augusto López, vía Esquer, es caja de resonancia de Palenque, cuidado. El escrito podría ser una alerta sísmica que preludie el regreso de AMLO, acicateado por el de Trump, a un plano más visible. (Agustín Basave, Milenio, Política, p. 10)

100 días con una Presidenta

La Presidenta tiene a la mano cambiar los términos de la relación con Donald Trump. En el tema migratorio Sheinbaum va a tener que hilar fino y tratar a toda costa de hacer ver el fenómeno migratorio como multilateral. Es un buen discurso para la tribuna, pero no va a servir de mucho hablar de que a México se le respeta y que los migrantes son valientes, las cosas están en otra cancha. (Javier Solórzano Zinser, La Razón, México, p.2)

Pulso Político / 2025: año de incertidumbre general

Más allá del obvio y reiterado optimismo oficial y la esperanza de algunos sectores, entre ellos el empresarial, este año de 2025 se inicia en medio de una incertidumbre general de lo que ocurrirá tanto en lo interno como en lo internacional, una vez que el lunes 20, Donald Trump asuma por segunda ocasión la presidencia de Estados Unidos y empiece a cumplir algunas amenazas contra México, como deportación de migrantes, cierre de la frontera si no se frena la migración, deportación masiva, imposición de aranceles o declarar “terroristas” a los cárteles de la droga, todo lo cual tendrá serias consecuencias para el país. (Francisco Cárdenas Cruz, La Razón, México, p.4)

Marcelo, el speaker, Crapo y Jason Smith

Luego de haber reelegido al republicano Mike Johnson como presidente (speaker) de la Cámara de Representantes, la 119 Legislatura del Congreso de Estados Unidos inicia hoy sus trabajos con la certificación de los resultados del cinco de noviembre. Trump tomará posesión el 20 de enero con una mínima mayoría en ambas cámaras, 53/47 en el Senado y 218/215 en la Cámara de Representantes, lo que presagia que el nuevo presidente tendrá que aplicar mucha presión para lograr las mayorías necesarias para obtener la aprobación de sus iniciativas, como sucedió el viernes. Cabe aclarar que para esa fecha habrá dos vacantes en la Cámara Baja que requerirán de elecciones: la de Mike Waltz, designado como nuevo asesor de Seguridad Nacional, y la de Matt Gaetz, que renunció a su escaño luego de las revelaciones sobre su vida personal a partir de que fuera nominado como nuevo procurador general de ese país.

El speaker controla las operaciones de la Cámara Baja: preside las sesiones, asigna las propuestas de ley a los comités, las firma cuando el pleno las aprueba y es el principal enlace con el presidente. En su discurso después de la reelección, Johnson comentó que las prioridades durante su gestión serán las de Trump: deportar a los ilegales, reducir la inflación, extender las exenciones fiscales, hacer que las inversiones regresen al país, promover la autosuficiencia energética y eliminar el mandato para producir autos eléctricos. Agregó que resulta indispensable reducir al mínimo el tamaño de la burocracia gubernamental y darle mayor capacidad de gestión al presidente, lo que va de la mano con el Proyect 2025, diseñado para maximizar el poder del presidente. Aunque votó en favor del T-MEC, Johnson mantiene una postura dura en migración y apoya el programa “Quédate en México”, en vigor desde 2019 y que el gobierno de Biden fue incapaz de enmendar.

La 119 Legislatura será responsable de establecer los objetivos que el USTR deberá alcanzar durante la renegociación del T-MEC el próximo año, aunque no será quien lo apruebe. Se espera que las audiencias para escuchar al sector privado, a los sindicatos y a los organismos no gubernamentales inicien en septiembre, de manera que el USTR envíe al Congreso en enero del 2026 un reporte con los temas que se deberán atender en la renegociación. Los comités responsables de establecer estos objetivos serán principalmente el de Finanzas del Senado, presidido por Mike Crapo, y el de Medios y Procedimientos de la Cámara de Representantes presidido por Jason Smith, ambos republicanos. La mayoría republicana en ambas cámaras se refleja en los comités, dándole la mayoría y la presidencia en todos ellos.

El senador Crapo ha criticado con regularidad a México por lo que considera ha sido una implementación inadecuada del T-MEC, enviando varias cartas a la embajadora Tai pidiendo su intervención para corregir una serie de problemas detallados en dichas cartas, en base al reporte anual sobre barreras comerciales del USTR. Se entrevistó con López Obrador y con el secretario Ebrard en julio del 2021, como parte de una delegación de senadores que solicitaron un cambio en la reforma energética. El comité de Finanzas incluye a varios críticos importantes de la 4T, como John Cornyn, Chuck Grassley, John Barraso, Marsha Blackburn y el líder republicano John Thune, entre otros.

El representante Smith, a quien se considera un aliado de Trump, fue reelecto sin oposición como presidente del comité de Medios y Procedimientos y con el apoyo de diversos organismos del sector privado. En marzo del 2023 encabezó una delegación de miembros del comité que se entrevistó con López Obrador, donde se tocaron varios temas que provocaron el enojo del expresidente, como sus comentarios sobre la integridad de las elecciones en Estados Unidos, la mala implementación del T-MEC, el impacto del decreto sobre maíz transgénico, la reforma energética y la necesidad de fortalecer el control de narcóticos. Este comité inició la queja contra México en mayo pasado por no cumplir con el Tratado de Aguas Internacionales.

El éxito de cualquier plan del gobierno mexicano para lograr la ratificación del nuevo T-MEC requiere de un robusto plan de cabildeo, para lo que resulta indispensable establecer una sólida relación con legisladores claves, como el senador Crapo y los representantes Johnson y Smith, tanto por su influencia sobre otros legisladores como por el intenso cabildeo a que estarán sujetos por los aranceles, la migración y las exenciones fiscales. (Jorge Molina Larrondo, El Financiero, Economía, p.9)

La amenaza patente

Arrancamos el año 2025 con las tradicionales buenas intenciones de salud, dinero y amor después de un periodo, para unos, de paz, recogimiento y reflexión o, para otros, de fiesta y diversión, con los que se festeja la transición del calendario y se renuevan los votos de esperanza y prosperidad para el año venidero.

Pero el retorno a la actividad, a la rutina diaria, pronto nos sitúa en la necia realidad que nos despierta del momentáneo y efímero ensoñamiento de las avidades y nos retorna al contexto que por un momento creímos dejar atrás: los mismos asuntos pendientes, los mismos problemas y las mismas ansiedades. No hay solución de continuidad.

Cerramos el año 2024, sin sutileza alguna, bajo una amenaza abierta y expresa por parte del futuro gobierno de nuestro vecino del norte en la que se conjugan aspectos que en su conjunto tienen, ya en el presente, un impacto determinante en la relación bilateral y potenciales efectos en la seguridad nacional de nuestro país.

Y no solo es la verbalización de las intenciones en materia de seguridad, relaciones comerciales y migración de quien asumirá la dirección de los destinos de la nación norteamericana el día 20 del presente mes, sus declaraciones públicas vienen acompañadas de hechos que las respaldan de manera patente, en principio con el anuncio anticipado de quienes le acompañarán en su gabinete, cuyos reputados perfiles dan cuenta de la seriedad de sus planteamientos.

El gobierno de México, desde las cotidianas conferencias matutinas ha tratado de atemperar el tema con una narrativa relajada sobre la colaboración, minimizando los riesgos y recurriendo incluso al discurso nacionalista y a la soberanía nacional que es, a fin de cuentas, la que ya, de manera patente, se encuentra amenazada.

Tres temas destacan en la agenda expresa de Trump: la presunta declaración de los cárteles de la droga como grupos terroristas; la deportación masiva de migrantes y la revisión del TMEC, en los que la asimetría de capacidades de negociación y presión son evidentes.

En el primer caso, se desestima la probabilidad de acciones directas contra los grupos criminales por parte de Estados Unidos, pero sin mayores argumentos y sin tomar en cuenta la posibilidad más peligrosa. En el segundo caso, las caravanas migrantes se incrementan y aunque se ha señalado que existen planes para atender el problema, ya ejercen una fuerte presión interna al gobierno mexicano sin capacidad de contención. Estos dos factores tendrán una influencia determinante en la futura revisión del TMEC que ofrecerá elementos para obtener ventajas y establecer los términos que le sean favorables al gobierno norteamericano.

Más allá del optimismo que desee mostrar la narrativa y proyectar un panorama de calma y despreocupación, las señales deben ser percibidas en su real dimensión y prepararse para escenarios complejos que pondrán a prueba la solidez y capacidades del régimen. (Gerardo René Herrera Huízar, El Financiero, Opinión, p.24)

Estrictamente Personal / Las advertencias de Salazar

Este año comienza con presagios ominosos para México por el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en exactamente 15 días. Trump ha enfocado en México el mayor número de amenazas, comerciales, deportaciones masivas, y contra los cárteles de las drogas, pero funcionarios del gobierno de Claudia Sheinbaum y algunos empresarios quedabién, sostienen que el segundo periodo de Trump en la Presidencia de Estados Unidos será positivo para México. Fuera de ese grupo y algunas voces aisladas en Estados Unidos que piensan que las amenazas son de humo, nadie duda aquí o afuera que tomará medidas en distintos grados desde el primer día en la Oficina Oval que afecten a mexicanos en ese país e impacten en México.

La presidenta Sheinbaum se ha inclinado hacia la minimización de las amenazas de Trump, aunque ha tomado medidas en el campo sólo de la migración, que es la primera amenaza planteada, porque ha comprado el argumento de que Trump es transaccional. Es cierto, pero ese análisis, que se basa en su primer periodo de gobierno no se aplica para el segundo, donde las condiciones y circunstancias –al no poderse reelegir no necesita hacer concesiones, y la sociedad está radicalizada– son muy diferentes a las que había hace ocho años.

El escenario más realista que le han presentado a Sheinbaum sobre lo que significará el segundo mandato de Trump, lo planteó Ken Salazar, el saliente embajador de Estados Unidos a un alto funcionario del gobierno, que lo hizo llegar a la Presidenta. Salazar comentó que México deberá esperar un endurecimiento superior al que tienen previsto en Palacio Nacional, porque lo que cree su gobierno es que Trump desmantelará las políticas comerciales –toleró las violaciones al T-MEC a cambio de frenar la migración–, migratorias –relajamiento a las medidas draconianias de su predecesor–, y de seguridad –frenó dos investigaciones contra el expresidente Andrés Manuel López Obrador por presuntos vínculos con el narcotráfico– del gobierno estadounidense.

Trump lo ha venido subrayando en los mensajes que coloca en la plataforma X, donde se ha enfocado en los últimos días en la migración y las fronteras abiertas, a quienes responsabiliza de todos los males en su país.

Salazar reiteró, para que no se equivoquen en el gobierno, que los principales temas en los que se enfocará Trump en el inicio de su administración son la migración –hace semanas adelantó que en su primer día en la Oficina Oval firmaría cinco decretos contra los migrantes– y el crimen organizado, cuyo subtexto es el tráfico de fentanilo.

La respuesta de México ha sido contratar abogados para pelear en las cortes estadounidenses contra Trump una decisión doméstica, un botón de pánico para cuando aceche la migra, y decirle mentiroso a The New York Times por un trabajo sobre las cocinas de fentanilo en Culiacán. La pelea allá es contra molinos de viento; en México, es para construir consenso para gobernar, creando un enemigo externo.

La señal que envió Trump es que esos dos temas son prioritarios en su agenda, señaló Salazar, como el nombramiento de Ronald Johnson, un coronel retirado que participó también en misiones paramilitares de la CIA en varias zonas calientes en el mundo, como su embajador en México. Salazar, que parece saber que Sheinbaum no tiene un canal abierto con el equipo de Trump, sugirió que buscaran a Christopher Landau, su predecesor, designado como subsecretario de Estado, para servir como una ventana en la nueva Casa Blanca.

No obstante, Landau no tiene una buena relación con varios miembros del equipo de Sheinbaum. Durante su paso por México tuvo varias fricciones con el entonces canciller Marcelo Ebrard, que comenzaron con la necedad de López Obrador de reabrir el caso de Rápido y Furioso, que había sido investigado y concluido por el gobierno de Barack Obama en 2012. Ebrard se burló de Landau en otro momento y dijo que tenía problemas de traducción cuando señaló que la seguridad era fundamental para el crecimiento económico de México –que en los hechos probó ser cierto–. El exembajador también le reclamó el ofrecimiento de asilo político de López Obrador a Julian Assange, el fundador de WikiLeaks, al que perseguían por violar leyes de seguridad nacional, y ante las críticas a Estados Unidos por el tráfico de armas que entraban a México para los cárteles, afirmó que Ebrard se había negado a recibir equipo para detectarlas.

Landau, de cualquier forma, será un canal diplomático, aunque quizás no tan amigable como Salazar se imagina, porque Sheinbaum ha tenido declaraciones y acciones muy opuestas a la futura política exterior de Washington. La más relevante es haber calificado recientemente al gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, como “progresista” y anunciar que enviará una representación oficial a su toma de posesión esta semana.

Landau, así como el próximo secretario de Estado, Marco Rubio, ven a Maduro como un dictador, y no hay prácticamente nadie en el mundo, incluidos los gobiernos de izquierda latinoamericanos, que definan a Venezuela como “progresista” (o democrático, como sugirió la Presidenta), y que se reeligió mediante un fraude electoral que los tribunales venezolanos no han desmentido.

Posiciones de Sheinbaum como el mencionar a Maduro como un “progresista” –mismo nivel en el que ubicó a la dictadura cubana–, o las versiones de empresarios mexicanos que han mencionado que en al menos una reunión la Presidenta elogió y pareció admirar al presidente ruso, Vladímir Putin –otro autócrata–, siembran más sospechas.

La actividad pública en México retomará su dinamismo a partir de esta semana, y continuaremos escuchando lo que está haciendo el gobierno para contener o enfrentar las políticas que quiere Trump poner en marcha al retomar el mando. Sheinbaum ha perdido mucho tiempo al no establecer grupos de trabajo informales con el equipo del presidente electo “porque no han sido ratificados por el Senado”, que es un tecnicismo impreciso porque no todos tienen que pasar por ese proceso, como, por ejemplo, quienes redactan los decretos contra los inmigrantes. Su pasividad no ha sido prudente, sino un error estratégico, y aunque Trump no haga todo lo que amenazó con realizar de manera inmediata, nadie duda que habrá acciones antimexicanas. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 34)

Las amenazas de Trump

Una razón por la cuál este año será crítico se debe a las amenazas de Trump: aranceles a las exportaciones mexicanas, deportación masiva de migrantes indocumentados y designar a grupos del crimen organizado como organizaciones terroristas. Cada una de ellas representaría un choque real negativo para la economía mexicana; las tres simultáneamente magnificarían el choque y serían demoledoras.

Primero los aranceles. Trump tiene una idea errónea del comercio internacional al creer que se trata de un juego de suma cero y no uno positivo resultado de las ventajas comparativas que tiene cada país. Tampoco entiende que el déficit comercial (y de la cuenta corriente de la Balanza de Pagos) es el reflejo de tener un superávit en la cuenta de capitales y del déficit fiscal en que incurre el gobierno estadounidense y se lo atribuye a prácticas desleales. También cree que el déficit comercial que tiene Estados Unidos con México y Canadá es un subsidio para estos dos países.

Con esa idea equivocada de lo que es el comercio internacional es que Trump piensa establecer aranceles. Más aún, para él los aranceles son un instrumento que se puede utilizar para conseguir otros objetivos, sean migratorios como en el caso de México o usarlos como represalia si los países europeos miembros de la OTAN no incrementan su gasto militar.

La economía mexicana es particularmente vulnerable a la imposición de aranceles ya que el 80% de nuestras exportaciones tienen como destino a Estados Unidos por lo que si Trump cumple su amenaza, aunque viole el T-MEC, habría una significativa disminución de estas. Como resultado, el empleo y los salarios efectivamente pagados en las empresas exportadoras caería así como el valor agregado generado. La caída en el PIB sería un severo choque real negativo ya que las exportaciones se han constituido como la principal fuente de modernización y de crecimiento de la economía. Que la imposición de aranceles a las exportaciones mexicanas afecte negativamente a las cadenas productivas que se han construido en los últimos 30 años entre productores de los tres países norteamericanos y al mismo PIB estadounidense parecería no importarle a Trump.

Un efecto adicional negativo sería sobre la inversión, tanto nacional como extranjera. Si la expectativa es que los aranceles permanezcan por un período relativamente largo esta se desincentivaría aún más, lo que impactaría el crecimiento de la economía mexicana este año y en los subsecuentes. Otro impacto sería sobre el tipo de cambio que aunque compense parcialmente el efecto de los aranceles, generaría presiones inflacionarias.

La segunda amenaza es deportar a todos los migrantes indocumentados. Se estima que hay un poco más de 11 millones de personas con ese estatus de los cuales aproximadamente cuatro millones son mexicanos. Aunque Trump promete iniciar desde el inicio de su gobierno un proceso de deportaciones masivas, en la práctica eso es difícil por la necesidad de tener el personal que pueda identificarlos y detenerlos para posteriormente deportarlos.

Aunque la deportación no sea rápida y masiva, el que esta se empiece a dar implica tres cosas. La primera es una caída en las remesas que reciben las familias mexicanas (el año pasado ascendieron a casi 65,000 millones de dólares) ya sea porque el trabajador fue deportado o porque los que aún no hayan sido deportados acepten un menor salario o estén escondidos y sin empleo. Menores remesas implican menor ingreso familiar y mayor pobreza.

Segunda, la deportación aumentaría la oferta total de trabajadores en México, lo que repercutiría en menores salarios en el mercado, mayor informalidad laboral y menor ingreso familiar y mayor pobreza. Tercera, la caída de las remesas aumentaría el déficit en la cuenta corriente de la Balanza de Pagos el cual habría que financiar, generando presiones alcistas sobre el tipo de cambio y presiones inflacionarias.

Seis años de “abrazos no balazos” y de consentir al Cartel de Sinaloa tiene consecuencias. La tercera amenaza es la de designar a grupos criminales, sobre todo aquellos ligados al narcotráfico como organizaciones terroristas con el argumento de que la producción y exportación de drogas, particularmente el fentanilo, constituyen un daño a los estadounidenses y ponen en peligro su seguridad nacional. No ayuda, particularmente con Marco Rubio como futuro secretario del Departamento de Estado, que el gobierno mexicano se haya alineado con las dictaduras cubana y venezolana.

De cumplirse tal amenaza, México podría ser sujeto a diferentes sanciones entre las que se encuentran la imposición de aranceles, congelamiento de fondos en cuentas financieras bajo la sospecha de estar ligadas a estas organizaciones, pérdida de acceso de bancos mexicanos al sistema financiero estadounidense, incautación de remesas si se sospecha son utilizadas para lavar dinero del narcotráfico, el veto a créditos por parte del Banco Mundial y el BID, pérdida de los apoyos de USAID al gobierno, sanciones diplomáticas a funcionarios del gobierno mexicano y un largo etcétera.

Tres choques reales negativos que harían más pobre a México. La “masiosare” respuesta de Sheinbaum ante estas amenazas: “Somos un país soberano y a México se le respeta”. Aplausos desde la galería. (Isaac Katz, El Economista, El Foro, 39)

Será

El efecto Trump

Parece que las bravuconadas del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, ya le están dando resultados, de tanto minimizar a Trudeau, el canadiense se encuentra en una cuerda floja, como dirían algunos: “más pa’llá que pa’cá”, y en México casualmente se dieron los mayores decomisos de fentanilo, y se ha fortalecido el muro policial antiinmigrante… Parece que enseñar los colmillos sí resulta. ¿Será? (24 Horas, Opinión, p.2)

Bajo Reserva

Crecen consultas en consulados de México en EU

A unos días de que Donald Trump tome posesión como presidente de Estados Unidos, nos comentan que algunos consulados mexicanos en la vecina nación han tenido aumento de connacionales que acuden a solicitar algún tipo de orientación. Nos señalan que después de la instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum de dar atención a los mexicanos en Estados Unidos, se han registrado más personas ante el “Consulado de Puertas Abiertas” en busca de orientación. Las autoridades consulares estiman que esta semana y la próxima crezca el número de visitas ante las amenazas de Trump de realizar deportaciones masivas de inmigrantes. (El Universal, Nación, p.2)

Cartones

Muñeco Infame

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(Tacho, Milenio, Al Frente, p. 3)

Ya no es como antes

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(Garci, El Financiero, Opinión, p.22)