Opinión Migración 060522

Bajo Reserva

Capital Provida de Iberoamérica

Las giras internacionales del presidente López Obrador y su esposa, la doctora Beatriz Gutiérrez Müller, arrancaron muy bien, pero en una cosa contrastaron. En la capital estadounidense el presidente Joseph Biden tuvo gestos de cercanía con la representante mexicana y sorprendió gratamente cuando soltó la frase de que México “no es patio trasero” del vecino del norte. En cambio, en Guatemala, el recibimiento al presidente iba muy bien, pero a la hora de la ceremonia oficial varias cejas se levantaron porque al mandatario de nuestro país le tocó quedar parado justo frente al escudo que proclama a la capital guatemalteca como “capital provida de Iberoamérica”. Más allá de que el anfitrión Alejandro Giammattei adopte la lucha antiaborto como distintivo, diplomáticamente se habría podido evitar un momento incómodo para el visitante. ¿Lo habrán sabido de antemano los encargados del protocolo? (El Universal, A2, p.2)

¿SERÁ?

 

A hacer la tarea

Nos dicen que con urgencia el presidente Andrés Manuel López Obrador buscará ayuda en Honduras, Belice, El Salvador, Cuba y Guatemala, para contener los altos flujos migratorios. Y es que tan solo estos países que visitará López Obrador representan el 52.2% del total de solicitudes de refugio en México, es decir 20 mil 899 en conjunto. Pues comentan que quiere llegar a la Cumbre de las Américas con buenos resultados en materia migratoria. ¿Será? (24 Horas, La 2, p.2)

Sacapuntas

México, según Biden

Ayer en la Casa Blanca, Joe Biden, emitió una declaración que levantó cejas en muchos. Durante la ceremonia por el 5 de mayo, y ante Beatriz Gutiérrez Müller, esposa del presidente Andrés Manuel López Obrador, el estadounidense recriminó a quienes se refieren a México como “patio trasero” de Estados Unidos. Porque, dijo, en realidad es el “patio delantero”. (El Heraldo de México, La 2, p.2)

Frentes Políticos

Hombro con hombro. El presidente Andrés Manuel López Obrador advirtió que no permitirá que se le falte al respeto a los migrantes mexicanos en Estados Unidos, luego de que el gobernador de Texas, Greg Abbott, amagara con declarar una “invasión” ante el aumento de migrantes. El planteamiento de Abbott “es una exageración, muy deshonesto, una desproporción”, dijo, y cuestionó que en tiempo de elecciones haya una campaña en contra de los migrantes y de los mexicanos a fin de ganar votos. Aseguró que los migrantes tienen “todo el derecho de buscar la vida” y dijo que toda la humanidad y el crecimiento de las naciones tiene que ver con la migración.

El mensaje: no están solos. (Excélsior, Nacional, p.9)

Desde Afuera / Por una reforma migratoria mexicana

 

En 2013, México recibió cerca de mil 300 solicitudes de refugio; mientras que en 2021, registró más de 131 mil peticiones, un número sin precedentes, pero sólo 37 mil han sido resueltas.

El aumento de peticiones, y la disparidad entre solicitudes y resoluciones, ponen de relieve un hecho real: México ya no es únicamente un emisor de migrantes sino un receptor, ya no sólo debe pedir apoyo para los indocumentados en Estados Unidos sino ofrecerlos, en la medida de lo posible, en su propio territorio.

“Los flujos migratorios han dejado de ser silenciosos, al centro de este fenómeno se encuentran hombres, mujeres, niños y niñas que tienen en México un nuevo hogar, y cuyas necesidades deben ser cubiertas, y sus habilidades, aprovechadas. La diversidad de pensamiento genera innovación y sinergias deseables –necesarias– para la economía mexicana”.

Y es cierto. No puede ni debe olvidarse que muchos de los que han venido a aposentarse en México lo han hecho por propia voluntad y en su mayoría son profesionistas, y que entre los que se han quedado porque no pueden entrar a EU no faltan profesores, médicos e ingenieros.

Y si se añade que hay varios cientos de miles de soñadores, jóvenes nacidos en México, pero que fueron llevados a EU por sus padres y son estadounidenses en todo menos en los documentos, además de casi un millón de niños exiliados con sus padres deportados en México, principalmente, pero también en Centroamérica, la magnitud y la complejidad del problema migratorio son brutales.

A reserva de información que diga otra cosa, ni las autoridades, ni el sistema, ni la economía parecen adaptarse a la nueva realidad.

Los soñadores han tenido problemas para revalidar sus estudios y, aunque muchos se han readaptado al país, sus capacidades no han sido aprovechadas; los niños estadounidenses eventualmente pueden regresar a ese país, pero quién sabe si con la preparación necesaria para enfrentar esa realidad.

Los mexicanos, en especial los que han migrado a EU, han tenido problemas de rechazo y xenofobia, y sería del todo absurdo que los migrantes en México pasen por situaciones sociales o legales de hostigamiento.

Urge, pues, “crear y/o actualizar las políticas públicas migratorias”, señala el reporte.

El fenómeno migratorio en nuestro país es en alguna medida, consecuencia de acciones de EU, como su cierre de fronteras, pero es una realidad a la que es necesario ajustarse y enfrentar de la mejor manera, no a cuentagotas. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p.28)

Corporativo / Remesas sin costo

La fortaleza de la economía de Estados Unidos sigue elevando el monto de las remesas que recibe México.

Como es público, en el primer trimestre del año las remesas acumularon 12 mil 521 millones de dólares, de acuerdo a cifras del Banco de México, lo que significó un alza de 18 por ciento con relación al mismo lapso de 2021.

Pues bien, la nota es que Broxel, que está en el negocio de medios de pago a través de nuevas herramientas tecnológicas, pone costo cero al envío de remesas procedentes de Estados Unidos, sin importar el monto.

Como sabe, las remesas han sido esenciales para la economía de México en estos años de pandemia, y sólo el año pasado alcanzaron 51 mil millones de dólares, y el gobierno federal ha buscado que esos envíos tengan el menor costo para nuestros paisanos.

Datos de Broxel indican que el costo de la remesa es de 5 por ciento de la transacción, y el envío promedio es de 378 dólares, con más de 136 millones de operaciones el año pasado.

La firma que preside Gustavo Gutiérrez Galindo basa su oferta de servicios en la tecnología para llevar el envío de remesas a costo cero, lo que sin duda será disruptivo para un mercado muy competido, sobre todo por los bancos comerciales.

Empero, Broxel no busca convertirse en una remesadora sino seguir siendo una opción integral y atractiva como medio de pago en México y Estados Unidos por la variedad de servicios que ofrece, y las alianzas que tiene con otras firmas que apoyan al trabajador al otro lado del río Bravo, y por supuesto a sus familias en territorio nacional.

Y bueno, la aplicación de Broxel hace posible que el beneficiario de la remesa tenga disponibilidad del dinero en menos de un minuto.

LA RUTA DEL DINERO

Nada, que los contratos realizados por Conagua y ejecutados en la pasada en la temporada de lluvias de 2021 tiene al borde de la quiebra a varias empresas, en especial a las pequeñas. Esto ante la circunstancia que Agroasemex, que dirige Francisco Delgado, no quiera pagar a pesar que Conagua tiene un seguro contratado ex profeso para ese tipo de siniestros. ¿Será necesario que la Secretaría de Hacienda, de Rogelio Ramírez de la O tome cartas en el asunto? Es pregunta… Las alzas constantes de Traxión en materia financiera y operativa se reflejan también en su compromiso con la comunidad, tan es así que fue reconocida por Tops México como líder responsable con el medio ambiente en el área de Logística y movilidad dentro del ranking dedicado a las Mejores Empresas Socialmente Responsables. La decisión para incluir a la compañía de Aby Lijtszain estuvo basada en un estudio profundo, en el cual captó especial reflector la visión verde en cada uno de sus proyectos, las acciones y resultados para trazar su avance mediante actividades sustentables, la mejora continua de su clima laboral, el impulso a la responsabilidad social.   (Rogelio Varela, El Heraldo de México, Merk2, p.17)

La diplomacia ciudadana en Centroamérica

En el marco de la gira del presidente de México por Guatemala, El Salvador y Honduras del 5 al 7 de mayo, la cooperación mexicana en Centroamérica necesita urgentemente una puesta al día.  Está marcada por tres contradicciones:

  1. ¿Qué me das?

México está alimentando al viejo esquema de reducir la cooperación al ‘¿qué me das?’, en vez de favorecer la dinámica del ¿qué hacemos juntos? y ¿cómo construimos soluciones conjuntas ante problemas comunes?  

  1. El monopolio gubernamental y la exclusión del resto de la sociedad.

La ayuda y la asistencia se deciden unilateralmente por el gobierno de México. La cooperación de nuevo cuño incluye a empresarios, organismos de sociedad civil, académicos y estudiantes, iglesias, comunidades culturales, artísticas, entre otros muchos, que en la región son excluidos e incluso perseguidos. 

  1. ¿Se puede hablar de cooperación cuando criminalizo a tu gente?

El gobierno desplegó más de 25,000 elementos de la Guardia Nacional en sus fronteras para controlar la migración y aceptó el programa “Quédate en México”. Las masacres de migrantes siguen impunes y en el olvido.  En contraste, la Fundación para la Justicia @FJEDD apoya a familiares de personas migrantes centroamericanas desaparecidas, en su búsqueda de justicia en México.   

Los fiscales y jueces que en Guatemala han investigado a los más poderosos funcionarios de su país, se han visto forzados a exiliarse en Washington, DC  https://bit.ly/3vO9epf

AMLO visita a Nayib Bukele bajo estado de excepción. Es un autócrata que ha anulado a los poderes legislativo y judicial, y encarcela a sus opositores sin orden de aprehensión alguna. Lleva casi tres años en el gobierno y AMLO es apenas el segundo jefe de Estado en visitarlo, además de su vecino guatemalteco. En Washington no es confiable ni para los demócratas, ni para los republicanos.

El exrector de una universidad jesuita de Nicaragua se vio forzado a salir de su país para no acabar en prisión, como ha sido el caso para centenares de sus compatriotas a manos de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Mientras el gobierno de México respalda a los presidentes de Guatemala, El Salvador y Nicaragua, cada semana están llegando exiliados a México periodistas, políticos y exfuncionarios de esos países. El salvadoreño Carlos Dada, fundador del periódico digital www.elfaro.net me comenta el alto costo de hacerlo frente a un régimen empeñado en silenciar todo periodismo que no sea sumiso, obediente y cómplice de su corrupción. 

Los gobiernos se han aliado en la contención migratoria. ¿Pueden apoyar reivindicaciones de sus propios pueblos como el acceso a la justicia, la defensa de nuestras frágiles instituciones democráticas, revertir la militarización de la vida pública e impulsar la seguridad humana?

En contraste, saludamos la decisión del pueblo hondureño de elegir a la presidenta Xiomara Castro para encabezar la recuperación del Estado en favor de las mayorías.

Un grupo de ciudadanos y comunidades de fe, que ejercemos la diplomacia ciudadana en esfuerzos de cooperación educativa pro-jóvenes en situación de riesgo, entre México, Guatemala, El Salvador y Honduras bit.ly/3N5BTft, reiteramos: lo que ocurre en cada uno de nuestros países es asunto del resto de nosotros.

Muchos ciudadanos resisten juntos.  Converso con universitarios centroamericanos en México: con ellos, el camino sigue siendo esperanzador.   (Carlos Heredia Zubieta, El Universal, Opinión, p. 17)

A fuego lento / Busca AMLO la europeización del continente

En aras de convertirse en el Simón Bolívar del siglo XXI, el presidente Andrés Manuel López Obrador busca presionar a Estados Unidos para que incluya en todos sus planes de integración a Cuba, Venezuela y Nicaragua.

Pero desde Washington ya le dijeron que, por lo menos, a la Cumbre de las Américas, que se realizará el 6 de junio en Los Ángeles, California, no están invitados.

El subsecretario estadounidense para América Latina y el Caribe, Brian Nichols, fue contundente al menos en esta coyuntura. Dijo que su presidente, Joe Biden, ha sido bien claro: los países que no respeten la democracia no van a recibir nunca su invitación.  Se refería por supuesto a los gobiernos del cubano Miguel Díaz-Canel, el nicaragüense Daniel Ortega y el venezolano Nicolás Maduro.

Sin embargo, a pesar de la determinación de la Casa Blanca, nuestro Presidente decidió abanderar una causa ajena y de último momento envió al canciller Marcelo Ebrard para convencerlos de que abran la invitación. Se desconoce cuál fue la respuesta. Pero más allá de la insistencia de los mexicanos para el magno evento de junio, lo que hay de fondo es un deseo de AMLO por extender su influencia no sólo a Centroamérica, sino a EU, Canadá y el cono sur del Continente. Recordemos que, a principios del pasado mes de marzo, Luiz Inácio Lula da Silva estuvo de visita en México, y, entre sus múltiples actividades, tuvo un encuentro con López Obrador. En esa reunión, me dicen desde Palacio Nacional, el Presidente mexicano le compró al brasileño la idea de empujar la “europeización” del continente Americano. Eso quiere decir, seguir los pasos de la Unión Europea, creando un solo bloque de países y, entre otras cosas, tener un parlamento y una moneda única. Un esbozo de esto dejó también en México el presidente argentino, Alberto Fernández, durante su visita de finales de febrero.

Los tres personajes comparten su visión de integración, pero Lula y Fernández ven que el mexicano es quien tiene mayores posibilidades de lograrlo. Por su cercanía geográfica, política y económica con EU y Canadá, pero también por el liderazgo, que dicen, tiene en la región de Centroamérica y parte del sur del continente. AMLO también lo cree y ya se montó en ese tren. Para eso inició ayer una gira por Guatemala, El Salvador, Honduras, Belice y Cuba. El pretexto es llevarles sus programas Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo Futuro. Y de regalo quería entregar en La Habana la invitación para ir a Los Ángeles, cosa que no sabemos si será posible. Por lo pronto él sigue alimentando el mismo sueño que tuvo Bolívar, allá por 1810, de formar una gran confederación que uniera todas las antiguas colonias españolas. El Libertador de América se unió a la revolución independentista que estalló en Venezuela, ahora falta ver cómo es que AMLO logrará unir el agua y el aceite, entre países que defienden la democracia y entre quienes viven anclados al pasado, alimentando trasnochadas dictaduras en el Continente.

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Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: “Las únicas conquistas que son permanentes y no dejan lamentos, son las conquistas sobre nosotros mismos”. (Alfredo González, El Heraldo de México, País, p.7)

Uso de Razón / Cuba agoniza y se vacía

Ni con la caída de la Unión Soviética los cubanos habían padecido la falta de alimentos que viven ahora. El hambre, la represión y la ineptitud del gobierno han provocado el éxodo más grande en la historia de Cuba.

Las cifras dadas a conocer esta semana por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) señalan que en abril fueron detenidos 35 mil cubanos que buscaban entrar ilegalmente a Estados Unidos. En marzo la cifra fue de 32 mil. Huyen del hambre.

(Hoy Cuba es el segundo país de origen con mayor número de migrantes ilegales detenidos en la frontera. El primero es México y el tercero es Nicaragua. Vaya triángulo. Algo tendrán en común).

Cuando ocurrió el gran éxodo de cubanos en 1980, en que el gobierno de la isla permitió a embarcaciones estadounidenses llegar a sus costas a recoger a los que se querían ir, en Puerto Mariel, la avalancha en ese año fue de 175 mil personas.

Durante “la crisis de los balseros”, en 1994, salieron 30 mil cubanos.

Ahora, en un solo mes, abril, hubo 35 mil detenidos en la frontera México-Estados Unidos.

El hambre y la desesperación los expulsa de su país.

Imposible culpar de ello al bloqueo, porque los alimentos no están sujetos a embargo. La escasa comida que hay se importa, mayormente, de Estados Unidos.

La dimensión humana de la crisis la pudimos ver por televisión esta semana, en sendos reportajes de la periodista mexicana Carolina Rocha, en Azteca Noticias (se pueden encontrar en YouTube). Colas, colas y colas para comprar algo de comer.

-¿Qué va a comprar?

-Ahora no hay nada. Uno hace cola para cuando llegue algo-, dice una entrevistada en la fila que no se mueve. La gente se adormece sentada en las banquetas.

Hacen colas desde la madrugada (cuadras y cuadras) afuera de tiendas que abren a las 10, vacías, para comprar un poco de lo que llegue.

Un joven le explica a la periodista que para su alimentación el gobierno les da una tarjeta de racionamiento (que data de la época del ministro de Economía Ernesto Guevara de la Serna –el Che–), en la que cada persona tiene derecho a cinco huevos y una libra de pollo al mes. Una libra equivale a 450 gramos.

En las colas la gente explica que la poca comida que llega “el gobierno nos obliga a pagarla en euros o en dólares”. Y les pagan con pesos.

¿Cuánto ganan? Un ingeniero jubilado, con 38 años de trabajo, recibe mil 578 pesos cubanos al mes, que equivalen a mil 340 pesos mexicanos.

La mecánica ha sido así desde que la Unión Soviética desapareció, pero ahora se ha agravado por la monumental ineptitud y cerrazón del gobierno.

Oficialmente la inflación en 2021 fue de 70 por ciento, aunque la gente dice que en realidad es mayor al mil por ciento. Y enseñan montones de billetes que no valen nada.

Otro se queja de que “el agua subió, el gas subió, la electricidad subió”. ¿El agua, en un país comunista?

“Hasta la limosna la piden en moneda extranjera”, dice el reportaje que toma a una mujer que ruega a la periodista un billete de su país, del que sea está bien.

Se van, contra la voluntad de su corazón.

“Amo a mi patria, la quiero, no quisiera nunca abandonarla. Tengo a mi hijo fuera, y si me dice vengan, iremos”, dice una señora jubilada.

No hay comida. Ese país va rumbo al colapso económico y social.

En julio del año pasado hubo manifestaciones en varias ciudades de Cuba, por la situación económica.

Hace un mes y medio, el 17 de marzo, fueron sentenciados 127 de los manifestantes. Las penas impuestas por el Tribunal Supremo de la República fueron de seis a 30 años de cárcel.

Sí, 30 años en prisión, en las mazmorras cubanas, por reclamar que no hay comida.

Cuba es un país de 11 millones de habitantes, y en un solo mes fueron detenidos 35 mil de sus ciudadanos al tratar de entrar ilegalmente a Estados Unidos. Una cantidad similar, seguramente, logró ingresar.

La isla se está vaciando. (Pablo Hiriart, El Financiero, Nacional, p.36)

México-Centroamérica: viraje histórico

 

El presidente Andrés Manuel López Obrador arribó ayer a Guatemala, primera parada de una gira de trabajo en la que también visitará Belice, El Salvador, Honduras y Cuba, acompañado por el canciller Marcelo Ebrard y otros integrantes de su gabinete. En su cuenta de Twitter, Ebrard informó que existen diferentes agendas de trabajo importantes con cada país, entre las que se cuentan comercio, inversiones, iniciativas de carácter cultural y para impulsar que jóvenes vengan a estudiar a México, así como el arranque o seguimiento de los programas Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro, ejes de la política mexicana para atender las causas de la migración. Horas antes, durante su conferencia de prensa matutina, el mandatario adelantó su enfoque sobre ese tema central al recordar la contradicción entre la necesidad de mano de obra en Estados Unidos y Canadá y el rechazo a los migrantes que podrían cubrir ese déficit, así como los usos electoreros que la clase política estadunidense da a este fenómeno.

Aunque todos los presidentes mexicanos de las décadas recientes han visitado Centroamérica, durante el periodo neoliberal el principal propósito de los encuentros con sus homólogos fue, además de cumplir con formalismos diplomáticos, procurar la expansión de los grandes capitales mexicanos en esas naciones, con el resultado de que algunas de las mayores corporaciones fincadas en nuestro país se asentaron e incluso se volvieron predominantes en la región, sin que ello redundase en un beneficio para las mayorías sociales de ninguno de las naciones ni en una reducción de las graves carencias que allí se padecen.

En contraste, ésta es la primera vez que México se acerca a sus vecinos con una verdadera agenda social, basada en la política de bienestar que el gobierno de López Obrador promueve en nuestro país. Esta agenda incluye una propuesta de acción multilateral frente a los infortunios que se comparten con Guatemala, Honduras y El Salvador: la desigualdad, la falta de puestos de trabajo, la marginación de amplios sectores de la población y los altos niveles de violencia que, en conjunto, orillan a centenares de miles de personas a abandonar sus lugares de origen y emprender un viaje por demás incierto hacia Estados Unidos, cuando no a unirse a grupos delictivos.

Es deseable que las propuestas mexicanas tengan resonancia en los gobiernos y la sociedad del denominado Triángulo Norte de Centroamérica, que en ningún momento se les perciba como acciones injerencistas, porque está claro que no tienen dicho carácter, y que el compromiso con el bienestar de los pueblos se anteponga a cualquier diferencia ideológica y política. En este sentido, ayer se anunció, entre los acuerdos de la reunión bilateral con Guatemala, el inicio de Sembrando Vida en el departamento (estado) de Chimaltenango. Sin embargo, es evidente que cualquier avance sustantivo en el impulso al desarrollo y la atención de las raíces del fenómeno migratorio en Centroamérica exige que Washington se comprometa a ser parte de la solución de una problemática de la cual no puede sustraerse. (La Jornada, Editorial, p.2)

Estrictamente Personal / A tus órdenes, Joe

En mal momento, tan malo que parece deliberado, aparecieron en Washington detalles de una nueva cesión de México ante Estados Unidos en materia migratoria, que había sido mantenida en secreto. The Washington Post y Associated Press revelaron que México aceptó recibir a cubanos y nicaragüenses deportados de Estados Unidos, en caprichosa coincidencia con el día en que el presidente Andrés Manuel López Obrador inició una rápida gira por varios países de Centroamérica, que le servirá de coartada para visitar Cuba y respaldar al presidente Miguel Díaz-Canel.

Si bien el gobierno de Estados Unidos no puede decirle al Presidente de México, llámese López Obrador o no, que cancele una visita a Cuba, sí pueden aguarle la fiesta. Se puede conjeturar que Washington, siguiendo los primeros puntos de su manual de acción contra un líder o un gobierno que no le gusta lo que está haciendo, busca las vulnerabilidades de sus objetivos y, en un momento específico, lo exhibe. Es lo que ha pasado con López Obrador, que va a llegar a La Habana el sábado a darle la mano a Díaz-Canel, 48 horas después de haber sido mostrado como peón de Estados Unidos.

Una vez más, de acuerdo con las filtraciones, la dupla López Obrador-Ebrard otorgó concesiones al gobierno de Estados Unidos en materia de migración, con una diferencia importante. La primera vez, en 2019, cedieron ante el presidente Donald Trump, y militarizaron la frontera con Guatemala para frenar rápidamente la migración, cambiando la política de asilo, ante la amenaza de aranceles. La segunda, ahora, ante el presidente Joe Biden, que sin amenazas logró que abrieran la puerta mexicana para enviar a cubanos y nicaragüenses deportados.

Este acuerdo fue revelado por los dos medios de comunicación estadounidenses, que precisaron que se suscribió el 26 de abril, tres días antes de que hablaran por teléfono López Obrador y Biden, y siete antes de que Ebrard fuera a Washington para sostener reuniones bilaterales con varios miembros del gabinete. El acuerdo contempla la expulsión de 100 cubanos y 20 nicaragüenses de cada una de estas tres localidades: San Diego, California, y El Paso y el Valle del Río Grande, en Texas.

El gobierno de Estados Unidos inició la deportación al día siguiente, el 27 de abril, mientras que el gobierno mexicano se tragó los términos del acuerdo. “Hasta la semana pasada, México sólo había aceptado guatemaltecos, hondureños y salvadoreños, además de mexicanos, bajo la autoridad del Título 42″, reportó la agencia Associated Press, refiriéndose a esa ley provisional del presidente Trump, para expulsar migrantes y evitar potenciales contagios de coronavirus. “Era casi imposible para Estados Unidos expulsar migrantes de Cuba o Nicaragua debido a las pobres relaciones con esos países, que se había convertido en un problema difícil para el gobierno de Biden, ya que cada vez más personas de esos países buscaban refugio en Estados Unidos”.

López Obrador y Ebrard entraron al rescate y en los días finales de la aplicación de la autoridad del Título 42, frente al cual Biden siempre ha estado en contra, le dieron oxígeno, a cambio de nada. Con Trump, la sumisión fue producto de sus amagos comerciales. Con Biden no se sabe de algo parecido. Incluso, ahora tiene sentido lo expresado por la vocera de la Casa Blanca, Jen Psaki, quien en el briefing del viernes, poco después de la conversación telefónica entre los dos presidentes, respondió a preguntas expresas con afirmaciones de que no hubo ninguna amenaza al líder mexicano, porque tampoco es el estilo del estadounidense.

Por lo que se ve ahora, no hubo necesidad de ello, pero tampoco se dio un quid pro quo. La petición de López Obrador a Biden para que Estados Unidos inyectara dinero en efectivo al desarrollo en Centroamérica sigue como una buena intención, mientras que su apelación para que invite a Cuba, Nicaragua y Venezuela a la Cumbre de las Américas en junio fue ignorada.

Ebrard fue a Washington el lunes, en seguimiento de la plática entre los presidentes, para hablar con diferentes miembros del gobierno de Biden sobre migración. Se puede presumir que habló del nuevo acuerdo temporal sobre cubanos y nicaragüenses, que culminará el 22 de mayo, aunque de manera informal ya se venía haciendo. Desde octubre hasta marzo pasado, 737 cubanos fueron deportados a México bajo la autoridad del Título 42, aunque un incremento significativo de personas buscando asilo –517 del gran total– se dio en marzo. El número de inmigrantes cubanos detenidos en el mismo periodo entrando por México fue de 78 mil.

Los números deben haber propiciado la preocupación de Estados Unidos y la necesidad de buscar un nuevo acuerdo con México, que es lo que obtuvo el 27 de abril. Ninguno de los dos gobiernos habló sobre este tema en diferentes momentos que enfrentaron a la opinión pública, porque, se puede presumir, acordaron que así lo harían. Darlo a conocer beneficiaba a Biden, pero dejaba bastante mal parado a López Obrador, quien mientras vocifera constantemente contra su gobierno, acusándolo de conspirador y de financiar a sus adversarios, exigiéndole que recorte fondos a Mexicanos Contra la Corrupción y señalando a sus empresas como abusadoras y violadoras de la ley, en los hechos sigue siendo sumiso.

La opacidad sobre lo alcanzado pudo haber seguido en el mismo estatus, pero el viaje a Cuba para apoyar a Díaz-Canel, en el contexto público de un posicionamiento soberano de López Obrador, anclado en la petición de que lo invitara a la Cumbre de las Américas, probablemente propició un coscorrón, que llevó a la filtración del acuerdo firmado en lo oscurito. La filtración no causa un daño político o económico a ninguno de los países involucrados en este episodio, pero contribuye a desnudar el discurso etéreo latinoamericanista de López Obrador, y minar los intentos de Ebrard por hacer de su jefe un líder regional. Es, para efectos prácticos, una exhibición de la doble moral del Presidente mexicano. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, p.38)

México SA

Migración, prioridad /// Biden azuza la guerra // ¿Y la inversión gringa?

Comenzó el periplo del presidente López Obrador por cuatro naciones centroamericanas y Cuba, con cuyos gobiernos suscribirá convenios de colaboración y con los ojos puestos, también, en el tema migratorio, el cual se traduce en un creciente drama social consecuencia de un sistema político-económico que no los representa ni incluye. Por el contrario, expulsa a millones de personas que deben buscar mejores oportunidades en otras latitudes, en las que, a la vez, deben enfrentarse a la sistemática violación de sus derechos humanos.

Antes de iniciar el viaje por esas cinco naciones, el mandatario mexicano subrayó: tenemos probado que, si hay oportunidades de trabajo en Centroamérica se reduce mucho el flujo migratorio; no es sólo con medidas coercitivas como se va a resolver el problema; la migración debe ser opcional, que salga quien quiera hacerlo por gusto, no por necesidad, por falta de trabajo, por violencia.

El gobierno de Estados Unidos se comprometió a contribuir a la solución del drama migratorio pero, como no tiene palabra, la solución en la que participaría se mantiene en el limbo, desde tiempos de Trump. López Obrador explicó que a la Casa Blanca le estamos pidiendo que se apure, porque mientras el Capitolio resuelve en días enviar miles de millones dólares para alimentar la guerra en Ucrania, nosotros llevamos cuatro años sin que autoricen 4 mil millones (de inversión) para Centroamérica, con todo respeto. Que se entienda, y eso es lo que nos conviene; eso están pidiendo los presidentes de Centroamérica, que haya desarrollo. La paz es fruto de la justicia, por lo que esa inversión ayudaría mucho a mantener a la gente en sus pueblos y que no se vieran en la necesidad de emigrar, pero hasta ahora no se ha invertido prácticamente nada.

En efecto, el presidente estadunidense abrió la cartera para azuzar la guerra, porque para él y su industria militar eso de la paz no es negocio y menos la solución del problema migratorio: aparte de lo ya concedido en créditos y armamento (no es cortesía; los ucranios los pagarán), Joe Biden, solicitó al Congreso (en calidad de urgente) 33 mil millones de dólares en asistencia a Ucrania; Washington apuesta a un conflicto de largo plazo, que se está convirtiendo cada vez más en una guerra estadunidense, por ahora indirecta, contra Rusia, nutriendo preocupaciones sobre una posible ampliación del conflicto a otras regiones, y provocando alarmas sobre el uso de armas nucleares ( La Jornada, David Brooks).

Pero independientemente de si algún día hay visos y voluntad política de solucionar el problema migratorio, los países centroamericanos y caribeños (México no es ajeno a todo esto) deberán encontrar alternativas sólidas y permanentes a la eventual reducción o cancelación del cada día más elevado monto de remesas enviado por los expulsados de su tierra, que no sólo benefician a las familias receptoras, sino que fortalecen a sus respectivas economías nacionales.

De acuerdo con información del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en 2021 las remesas a Latinoamérica y el Caribe sumaron 128 mil millones de dólares. De ese monto, alrededor de 40 por ciento llegaron a México. Entonces, en el cuento de hadas de que se solucione el problema migratorio, ¿de dónde saldrán las divisas suficientes para suplir esa cantidad?

Esa misma institución financiera documenta que de 2001 a 2021 el monto de remesas captado por América Latina y el Caribe se incrementó 600 por ciento y en el periodo a la región ingresaron alrededor de un billón 300 mil millones de dólares por tal concepto. Para dar una idea de la proporción, vale mencionar que es similar al producto interno bruto de México y cuatro veces mayor al PIB centroamericano.

Para el caso de América Central las remesas son fundamentales no sólo para las familias receptoras, dado el creciente peso de ellas en el producto interno bruto de cada uno de los países que conforman esa región. Por ejemplo, para El Salvador esas divisas representan 24 por ciento de su producto interno bruto; Honduras 23.5 por ciento; Nicaragua, 15.3 y Guatemala, 15. En el caso mexicano, esa proporción es de 4 por ciento.

Las rebanadas del pastel

Hampón entre los hampones, e impune entre los impunes, el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, se ríe de los consumidores españoles de energía eléctrica y califica de tontos a quienes recurren al subsidio público para las familias más vulnerables. Calificarlo de hijo de puta sería piropo. (Carlos Fernández-Vega, La Jornada, Economía, p.16)