Quebradero / Migrantes. Se puede poner peor
No hay indicios de que vaya a cambiar el flujo migratorio en este año como tampoco parece que vayan a cambiar las políticas migratorias de EU y México.
Más bien estamos ante la posibilidad de que los gobiernos sean más severos, debido a que hay elementos para pensar que dentro de los muchos temas de la agenda bilateral, en este en particular, hay acuerdos tácitos.
El Gobierno mexicano se ha esmerado en responder a Trump en todos sus planteamientos migratorios. Si bien ya no somos un país marcadamente migratorio, nos hemos convertido en receptores de ocasión de la migración centroamericana. (Javier Solórzano Zinser, La Razón, Opinión, p.2)
Tanto el presidente López Obrador como el canciller Marcelo Ebrard han afirmado que México ha recuperado la política de no intervención de los gobiernos priistas del pasado que se perdió en el periodo liberal. La realidad, sin embargo, es otra: el intervencionismo siempre ha estado presente, solo que se aplica de manera discrecional e ideológica.
Este 5 de enero el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela utilizó a la Guardia Nacional Bolivariana para impedir el acceso de Juan Guaidó y los diputados de oposición a la sede de la Asamblea Nacional. En una sesión sin quórum, y sin legisladores de oposición, los diputados chavistas votaron para nombrar presidente del órgano legislativo al diputado Luis Parra. Maduro apareció en televisión para dar por buena la elección y decir con sorna a pesar de los videos que exhibían la acción de la policía: “Si Guaidó no entró es porque no tenía los votos”.
Guaidó calificó la maniobra como un “golpe parlamentario”. Sin embargo, el gobierno mexicano, que había calificado como un “golpe de Estado” la renuncia de Evo Morales a la Presidencia boliviana, no cuestionó la acción del régimen de Maduro. En un tweet el 5 de enero, la Secretaría de Relaciones Exteriores simplemente comentó: “México hace votos para que la Asamblea Nacional de Venezuela pueda elegir democráticamente su Junta Directiva conforme al proceso establecido en la Constitución de ese país hermano”. (Sergio Sarmiento, Reforma, Opinión, p.8)
En este nuevo año están vivas, como en el pasado, dos de las demandas más exigidas por los mexicanos: seguridad y crecimiento económico, en ese orden.
A lo largo de los primeros 13 meses de la presidencia de López Obrador, la violencia criminal ha mantenido su tendencia, siendo 2019 el año con el mayor número de homicidios dolosos de que haya registro, 32 mil 604 de enero a noviembre, uno cada 15 minutos, 2.7 por ciento más que en ese lapso de 2018, a lo que él ha respondido que es una herencia, lo que la estadística no le niega, pero que de mantener esa inercia, en 2020 no podrá seguir endosándolo al pasado, ya serán, como dicen, sus muertos, nuestros muertos, que lo han sido siempre, cuando los gobiernos han puesto sus estrategias, y el pueblo los muertos.
Este es uno de los vuelcos que tiene que dar el presidente López Obrador si de verdad quiere que su régimen sea una transformación, la cuarta transformación. Sin resolver este problema no habrá cuatroté.
RETALES
Plantea que México dé asilo a Julian Assange
Muy buenas las palabras del presidente López Obrador y sus deseos de perdón y libertad para el joven Julian Assange. Ahora, con todo respeto, sería memorable que nuestro país hiciera todo lo posible para dar asilo político a este héroe de nuestro tiempo.
Otro asunto: Que vivan los muchachos que protestan por las calles. Que vivan los estudiantes que gritan fervosos por las avenidas. Que vivan los trabajadores que agitan sus banderas por los parques y las alamedas. Que vivan las mujeres y los hombres que han salido dispuestos a rescatar la patria. ¡Que viva Chile!
(Jorge Foms La Jornada, Opinión, p.2)
La reunión anual de embajadores y cónsules de México comienza hoy en el edificio de la Secretaría de Relaciones Exteriores, encabezada por el canciller Marcelo Ebrard. Al encuentro tradicional de arranque de año, nos recuerdan, acuden todos los representantes de México en el exterior para recibir de primera mano información del acontecer nacional y delinear los temas de la agenda de política exterior para los 12 meses siguientes. Nos comentan que es muy destacable la transparencia y la inclusión de las sesiones de trabajo, en especial la que se llevarán a cabo con el tema de seguridad, encabezada por los titulares de Gobernación, Defensa Nacional, Marina, Seguridad Ciudadana y Guardia Nacional, que estará abierta a medios de comunicación. Ya se verá el mensaje que se llevarán los diplomáticos mexicanos con el tema de alta prioridad: la seguridad de los ciudadanos. (El Universal, Opinión, p.2)
Brasil, Bolivia “y otros dos países” de América Latina y el Caribe no vendrán a la reunión en la que Andrés Manuel López Obrador asumirá la presidencia pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), a realizarse aquí el próximo miércoles.
Un revés a las aspiraciones mexicanas de recuperar el liderazgo que alguna vez llegó a tener en la región con una política exterior que no se subordinaba a las presiones de Estados Unidos.
Allí está el episodio de Punta del Este, Uruguay, en 1962. Seguramente muchos jóvenes no saben que México fue el único país de la región que votó en contra de expulsar a la Cuba de Fidel Castro de la Organización de Estados Americanos, como pedía Washington. Tampoco rompió relaciones diplomáticas con la isla.
O la declaración conjunta franco-mexicana, en 1981, en la que se reconocía como legítima la beligerancia de los guerrilleros del FMLN en El Salvador o el valiente papel del embajador mexicano en Chile, Gonzalo Martínez Corbalá, cuando el golpe de Pinochet a Allende, en 1973. (Francisco Garfias, Excélsior, Opinión, p.4)