Y se marchó…
Varios funcionarios de alto nivel están convocados a una reunión virtual, hoy. Los indicios apuntan a que habrá noticias sobre el futuro del Instituto Nacional de Migración, pues su titular Francisco Garduño desalojó ya su oficina. Los que saben creen que se definirá la desaparición del Instituto, para dar paso al organismo propuesto por Alejandro Solalinde.
Evitan nueva tragedia
Nos dicen que la coordinación a cargo de la secretaria de Seguridad, Rosa Icela Rodríguez, permitió el rescate de 35 migrantes en la zona de Matehuala. En los trabajos participaron la Sedena, de Luis Cresencio Sandoval, y los gobiernos de Guanajuato y San Luis Potosí. En otras palabras, se evitó una nueva tragedia migrante. (El Heraldo de México, La dos, p. 2)
Una de cal… En medio de la tragedia que enlutó a 40 familias de migrantes en Ciudad Juárez, surge un rayo de esperanza en Piedras Negras, Coahuila. Un hondureño desesperado, preocupado por la salud de su padre, acudió al Instituto Nacional de Migración en busca de ayuda y, sorprendentemente, fue atendido. Un acto compasivo en un contexto de desdén. Pero no nos engañemos, un gesto no borra una historia de indiferencia. Celebremos la empatía, pero no olvidemos exigir justicia. En esta pesadilla migratoria, una luz en la oscuridad no basta para encontrar la salida. Y en temas tan delicados no encontraremos la esperanza si no viene acompañada de la justicia. Ya hay imputados. ¿Y Francisco Garduño, el titular del INM, para cuándo? (Excélsior, Nacional, p. 7)
En medio del gusto por sabernos juntas, no dejamos de sentir profundamente el dolor causado por tanta inconsecuente “politiquería” en torno a las vidas de las personas en situación de movilidad (migrantes). A 40 de ellos se les infligió una muerte atroz, absolutamente condenable. El gobierno debía cuidar la dignidad de su vida y, ya sabemos, la responsabilidad no es una de sus virtudes. Dar explicaciones no le corresponde a quienes no tienen atribuciones. Eso, ni duda, sí le corresponde al Sr. Garduño, director del Instituto Nacional de Migración. (Clara Scherer, Excélsior, Nacional, p. 7)
Retales
SECUESTRADOS. Rosa Icela Rodríguez informó anoche la localización no solo de las 23 personas secuestradas la madrugada del martes en Matehuala, y que habían salido de Guanajuato, sino del otro grupo de 15. El reporte oficial dice que son migrantes. De ser así, el crimen organizado ha encontrado otra vía de tráfico de personas. (Joaquín López – Dóriga, Milenio Diario, Al frente, p. 3)
Pasó rosando
Otra vez la tragedia pasó rosando. Un grupo de 35 migrantes fue secuestrado aunque por fortuna el contingente fue detectado en San Luis Potosí y los migrantes, la mayoría centroamericanos, salvaron el pellejo.
El problema de la migración exige trabajo de campo, inteligencia, recursos económicos, materiales, personal capacitado, investigadores sagaces. Es un asunto de vida o muerte, así de simple.
La versión es que un grupo de la delincuencia organizada, se dijo por allá que del Cartel del Golfo, en su línea de negocios relacionada con el tráfico de personas, quería hacer negocio con ellos.
Se requiere información concluyente para hoy mismo, sin importar que sea un día de guardar, porque claro lo más importante para guardar es la vida. ¿Y a todo esto alguien sabe dónde anda el titular del Instituto Nacional de Migración? (La Crónica de Hoy, Columnistas, p. 5)
Luego a grillar
Vaya enredo el que se generó tras la denuncia de la desaparición de un grupo que se suponía era de 23 personas, procedentes de Guanajuato, en el municipio de Matehuala, en San Luis Potosí. Porque resultó que al principio esto se confundió con otro hecho, y después, cuando por fin se logró el rescate, resultó que la cantidad de personas buscada era distinta y que las víctimas no eran turistas, como originalmente se señaló, sino migrantes. El caso es que pese a lo complicado que resultaba el rescate, éste finalmente se logró. Sin embargo, no podía faltar el elemento grilloso que corrió por cuenta de un morenista, quien quiso aprovechar el caso para criticar al gobierno de la entidad, desdeñando que es un aliado de la 4T. De ahí el jalón de orejas que vino después desde las filas del PVEM, nos comentan. (La Razón, La dos, p. 2)
Sigue sin aparecer un auténtico acuse de recibo en el gobierno por lo sucedido en el centro migratorio de Ciudad Juárez.
Está visto que los migrantes viven en vilo en el país. Sin ir más lejos 23 de ellos desaparecieron en una carretera de San Luis Potosí, afortunadamente ya aparecieron. Como este caso hay muchos más, días después del horror en Juárez un grupo de migrantes fue agredido y retenido por parte de las autoridades, afortunadamente todo quedó en una gresca sin consecuencias.
Se está sumando información que refleja la vida ruda del país. Somos la tercera nación en el mundo con más agresiones a los defensores de los derechos humanos. También somos uno de los países con mayor agresión a los periodistas.
A pesar de todo esto y de muchos otros temas, como la violencia, la agresión a las mujeres y el alto número de personas desaparecidas, el gobierno ve las cosas por el espejo retrovisor. No se asume como corresponsable y como el centro para enfrentar todo este tipo de problemas.
El pasado se ve cada vez más lejos como elemento responsable de lo que estamos viviendo. No hay duda que traemos una losa de años en muchos temas, pero el gobierno lleva más de cuatro años en Palacio Nacional y algunos asuntos tendrían que tener matices distintos de los que tienen.
En algunas áreas en lugar de resolverse o al menos atemperar los problemas se han agudizado. Está dejando de tener razón de ser que para explicar las cosas todo se centre en el pasado echando por delante a los neoliberales, a los conservadores y a la corrupción imperante en aquellos años.
Es cierto que revertir las cosas es una empresa realmente compleja, pero en algunas áreas se ve muy poco avance y las que están padeciendo todo ello son algunas comunidades.
Con los migrantes la realidad le gana por mucho a los discursos y a lo que se presume es la buena voluntad. Estos días hemos conversado con defensores de derechos humanos y con algunas personas que encabezan los albergues migrantes.
No es exagerado consignar que en la gran mayoría de los casos señalan en buena medida al gobierno como responsable de muchos actos de violencia en contra de los migrantes. No se trata y no tiene sentido generalizar, pero lo cierto es que algunos de quienes trabajan con los migrantes señalan cada vez con más vehemencia al Presidente.
La visita que hiciera el Presidente a Ciudad Juárez dejó una mala imagen convirtiéndose en el centro de la crítica de estos grupos. Si bien estaba contemplada desde días atrás, lo que se vivió debió ser ocasión para que el Presidente al menos se detuviera a hablar con migrantes o incluso hiciera una visita al centro migratorio del horror. No se trataba de sacarse la foto como muchas veces ha dicho el Presidente que no quiere hacer, se trataba de un acto de solidaridad y, sobre todo, de que viera directamente lo que se vive en los centros migratorios del INM.
El extremo de las cosas fue cuando el Presidente acusó a una manifestante de ser enviada por la gobernadora de Chihuahua rubricando su molestia con un muy fuera de lugar “mi amor”. Estando el Presidente en Ciudad Juárez y habiendo pasado lo que sucedió, lo cual provocó la calcinación de 40 migrantes, lo menos que se pedía era una referencia al tema, sobre todo ante la exaltación de los ánimos, por el horror vivido y por lo que viven muchos migrantes.
Después de 12 días seguimos sin saber cómo vio las cosas el director del INM, el titular de Gobernación, el subsecretario de Derechos Humanos y el señalado canciller que lo único que ha dicho hasta ahora es que había cinco personas detenidas.
No hay acuse de recibo por más que quieran cambiarle el nombre al INM y habría que reparar que en el tema migratorio el discurso está siendo rebasado. (Javier Solórzano, La Razón, La dos, p. 2)
Antinomias // La situación jurídica de los migrantes en México
La definición de Migrante, de acuerdo con la fracción décima octava del artículo tercero de la Ley de Migración, es el individuo que sale, transita o llega a territorio de un Estado distinto al de su residencia por cualquier tipo de motivación. La actual Ley de Migración fue publicada el 25 de mayo del año 2011.
Las disposiciones de la Ley de Migración, según su artículo primero: son de orden público y de observancia general, y tienen por objeto regular lo relativo al ingreso y salida de mexicanos y extranjeros del territorio nacional, el tránsito y la estancia de los extranjeros, en un marco de respeto, protección y salvaguarda de los derechos humanos, así como la preservación de la soberanía y seguridad nacional.
La Ley de Migración contempla un marco para regular a los migrantes en el territorio nacional y contiene estándares internacionales de medidas de protección, como lo señala su artículo once: “En cualquier caso, independientemente de su situación migratoria, los migrantes tendrán derecho a la procuración e impartición de justicia, respetando en todo momento el derecho al debido proceso, así como a presentar quejas en derechos humanos”.
El artículo sesenta y seis, establece: “La situación migratoria de un migrante no impedirá el ejercicio de sus derechos y libertades reconocidas por la Constitución, los tratados y convenios internacionales…El Estado mexicano garantizará el derecho a la seguridad personal de los migrantes con independencia de su situación migratoria”. Lo cual parece un absurdo, pues no se aplica ninguna de estas disposiciones.
En lo referente a las estancias migratorias, la Ley de Migración dedica el capítulo sexto a ellas, y establece claramente en qué deben de consistir, por ello trataré de resumir en lo siguiente: Art. 106… No se alojará un numero de migrantes que supere la capacidad física de la estación migratoria asignada. Art.107.- Las estaciones migratorias deberán cumplir al menos con los siguientes requisitos: I.- Prestar servicios de asistencia médica, psicológica y jurídica. II.- Atender los requerimientos alimentarios del extranjero presentado, ofreciéndose tres alimentos al día…III.- Mantener los lugares separados y con medidas que aseguren la integridad física de las personas extranjeras…VI. Mantener las instalaciones adecuadas que eviten el hacinamiento, etc.
En la propia ley de Migración se establecen los derechos y obligaciones de los servidores públicos del Instituto de Migración, en su artículo 22, señala que su actuación invariablemente se sujetará a los principios de legalidad, objetividad, eficiencia, profesionalismo, honradez y respeto de los derechos humanos.
Por todo lo anterior, y después de conocer la forma en que murieron los 39 extranjeros en la estación migratoria de Ciudad Juárez, y como se tenián retenidos a los extranjeros, hacinados y casi sin alimentos, podemos observar que las estaciones migratorias no cumplen con lo mínimo que establece la ley, además sin el más mínimo respeto de los derechos humanos, una completa violación de todos sus derechos.
Por lo anterior, la propia ley de Migración es la justa medida para juzgar a los responsables, solo se tiene que aplicar la ley, parece muy sencillo, pero se necesita de una fuerte decisión política, y juzgar a los verdaderos responsables, para no pasar a formar parte de una historia más de injusticias en México. (Antonio Fernández, La Razón, México, p. 8)
Una chaira en El Heraldo // desde endenantes
Ante la tragedia se deberían replantear las políticas migratorias que mucho tienen de simulación, popular práctica heredada de atrás tiempo. Y no les hablo de oídas, a mí me ha tocado vivirlo en estos 40 y tantos años que llevo en los medios. Por ejemplo en 2015 se suscitó un súper encontronazo en la ciudad de Tenosique dónde se encuentra el albergue de migrantes (atendido por religiosos) conocido como La 72. Se llegaron a juntar 300 indocumentados que decidieron seguir su camino y para no ser detenidos por las autoridades de migración, decidieron salir todos juntos acompañados de uno de los curas.
Dicho religioso tenía una discapacidad visual y una motriz. Sin embargo se armó de valor y de un bastón para la caminata. No tardaron en llegar los agentes de migración quienes amenazaron a toda la comitiva. Y para demostrar que hablaban en serio empezaron a surtirse a una mujer. El padrecito les dijo: “…si vas a golpear a mi gente primero golpéame a mí”. Los agentes le tomaron la palabra y le metieron una arrastriza al pastor.
No, no lo hicieron “tacos”, me refiero al curita. Se armó la campal y después Derechos Humanos pidió que las autoridades competentes revisaran el caso. Como nada sucedió, organizaciones de derechos humanos, junto con integrantes de la diócesis de Tabasco decidieron realizar una misa en la frontera para orar por la paz en el lugar. Asistimos medios locales, nacionales y de fueras. Por cierto, yo iba convaleciente de una cirugía, vendada y fajada. Se montó un altar improvisado en la carretera junto a la entrada desde Guatemala.
Llegó el Obispo desde Villahermosa. Una monjita le cubría del sol con una sombrilla y caminaba a trompicones tratando de que el sacerdote no perdiera sombra. Cuando empezaba la misa, aparecieron unos personajes que se ostentaban como trabajadores del Instituto Nacional de Migración y comenzaron a amenazar a los presentes. A los de medios nos tomaban fotos con su celular.
Empezaron los empujones y aunque la gran mayoría de los asistentes éramos mexicanos, todos terminamos moviendo el altar y las mantas para finalmente realizar la misa y el acto de denuncia, del lado Guaremalteco! Es un tema espinoso y lleno de mitos: Obama (y no Trump) es el presidente gringo que más migrantes ha deportado! Cuando mencionan “Estancia Migratoria”, no se trata de un albergue sino de una cárcel temporal.
Cuando leemos que un grupo de migrantes fue “rescatado”, Tal vez, en realidad sólo fueron detenidos. Ser indocumentado en México, no es un delito, es una “falta administrativa” por lo que no deberían tenerlos detenidos durante más de 36 horas. Y por último recuerdo una frase del copetes cuando se le cuestionó acerca de las redadas en fronteras para impedir la entrada de MIGRANTES centroamericanos. El declaró con la mano en la cintura: “Es para evitar que les pase algo malo. Los estamos protegiendo”. (Fernanda Tapia, El Heraldo de México, País, p. 6)
Migración, un problema colosal y soluciones integrales
Las consecuencias del modelo económico que durante siglos ha prevalecido en el mundo, ha empezado no solamente a mostrar los signos más importantes de su ocaso, sino, además, ha ofrecido demostraciones masivas de su desgaste de principios filosóficos. En el mundo de la actualidad gran parte de las sociedades han cuestionado no solamente el fortalecimiento de sus principales doctrinas de consumo, sino la forma en que se construyen los estándares de adquisición de productos a nivel global y las terribles consecuencias en el medio ambiente que esto ocasiona.
En medio de este contexto de cambios históricos, otro problema global y regional, se ha acentuado en las últimas décadas de manera notoria y significativa: los grandes flujos migratorios en todo el mundo son un fenómeno que ha llegado para quedarse y con el tiempo, aumentar su intensidad, transformando su dinámica de comportamiento.
Los 40 muertos en una estación de detención del Instituto Nacional de Migración en Ciudad Juárez, Chihuahua, se suman a los cientos de migrantes asfixiados en cajas de tráileres como los registrados en los eventos de San Antonio, Texas o Comitán Chiapas, en los años recientes, a los ahogados al cruzar el río Bravo, a los que se quedan en las vías del tren, o desaparecen simplemente en el camino rumbo hacia el sueño americano.
Los perecidos en la ciudad fronteriza del estado grande, pasan a engrosar la cifra de heridos, violadas, denigrados y discriminados mexicanos, venezolanos, guatemaltecos, hondureños, salvadoreños, cubanos, entre muchos más, que dejan sus países de origen en busca de una vida mejor.
Las constantes tragedias de los migrantes reflejan una fallida e inhumana política migratoria, que contraria al discurso oficialista, parece servir a los intereses de los Estados Unidos de Norteamérica (E.U.A.) y atenta contra los derechos humanos. Lo último, tiene una lógica de Seguridad Nacional a nivel regional, que los estadounidenses han implementado desde hace varias décadas en el continente americano y por supuesto, no debería sorprender a nadie su reacción oficial hacia este fenómeno. El problema radica en la magnitud y habilidad diplomática y política que tenga el Estado mexicano para lidiar con este difícil fenómeno que comparten con su vecino del norte.
Ya que la verdadera esencia del problema radica en que no se ven la dimensión real de dicha circunstancia, pues de acuerdo con el “Informe sobre las migraciones en el mundo 2020” elaborado por la Organización de Naciones Unidas Europa y Asia acogían a alrededor de 87 millones y 86 millones de migrantes internacionales, respectivamente, sumando el 61% de la población mundial total de migrantes internacionales. La migración entre México y los Estados Unidos solo representa un 7% del total de la población migrante.
El paradigma en este sentido es claro, para ellos, la forma de concebir el problema de la migración y sus efectos, se da a partir de la edificación de un muro perimetral en su frontera con México, así como, en el incremento de efectivos de la guardia nacional designados en las ciudades fronterizas que ayuden a detener a los indocumentados que llegan a diario a su país, todo lo anterior, por supuesto, cobijado por insumos de la más alta gama tecnológica que facilitan las labores encomendadas a los militares y la policía en este sentido.
No hay una visión de integración y participación humanitaria, a partir de un fenómeno de concentración de la riqueza que ellos mismos han generado en conjunto con todos los países que en la actualidad se ciernen como receptores de grandes flujos de personas en condición de vulnerabilidad social o económica. Tampoco existe la voluntad para entender las fragilidades económicas y sociales que están detrás de cada historia de migrantes que deciden emprender el viaje hacia los Estados Unidos.
Todo lo contrario, el entendimiento que se tiene acerca de este fenómeno es reactivo y coercitivo, ya que atenta en todos los sentidos en contra de los derechos humanos de libre tránsito y, sobre todo, del desarrollo humano, pero estos preceptos no son prioridades en la política de Seguridad Interior y Nacional de los estadounidenses y eso ha quedado demostrado en numerosas ocasiones.
Un ejemplo de esto fue a través del Protocolo de Protección al Migrante (PPM), conocido como el programa “Quédate en México”, el cuál se implementó en 2019, por los presidentes Donald Trump y Andrés Manuel López Obrador.
Este programa, se acordó por “razones humanitarias”, permitiendo a los indocumentados una estadía en México durante la vigencia del trámite migratorio legal; lo que convirtió a este país, en el guardián de la frontera sur estadounidense y un primer filtro de las poblaciones que decidan recibir.
Mas adelante, en febrero de 2021, el presidente Joe Biden, flexibilizó la política migratoria permitiendo la entrada a su país de solicitantes de asilo y en junio de ese año, puso fin oficialmente al programa “Quédate en México”, calificándolo de peligroso e inhumano.
Sin embargo, en diciembre de ese mismo año, una orden judicial obligó al gobierno estadounidense a reiniciar el programa con supuestas mejoras. Esta decisión fue aceptada por el Gobierno Mexicano, señalando que se ofrecerían, “mayores recursos para albergues, la protección para grupos vulnerables, la consideración de las condiciones locales de seguridad y de capacidad de los albergues y de atención del Instituto Nacional de Migración”. Todo lo anterior, está claro que no ha sucedido de la manera en que los estadounidenses prometieron, una muestra de ello es el desafortunado incidente en Ciudad Juárez.
El problema migratorio en el mundo y por supuesto, en la frontera entre México y Estados Unidos es un fenómeno que seguirá incrementándose en la medida que las condiciones de desigualdad económica no disminuyan en el continente. Para solucionarlo se requieren de acciones conjuntas que, ayuden a potencializar el desarrollo regional en Centroamérica y Latinoamérica, si los estadounidenses quieren tener un frontera sur más segura, no será por medio de insumos tecnológicos y coercitivos que, habrán de conseguirla, sino por medio de acuerdos estratégicos con las economías en desarrollo para ayudarles a generar oportunidades de bienestar en sus países y frenar de esta manera, la necesidad de muchas generaciones de jóvenes que, a diario sueñan con cruzar el rio bravo y vivir el famoso sueño americano. Urge replantear estrategias, pero reformular enfoques de tratamiento, sería más necesario. (Luis Miguel Martínez Anzúres, El Heraldo de México, Editorial, p. 13)
Atajar el tráfico de personas
Corporaciones policíacas de San Luis Potosí, Guanajuato y Zacatecas, así como el Ejército y la Guardia Nacional, colaboraron ayer en un operativo que permitió localizar y liberar a 35 personas presuntamente secuestradas desde la noche del martes. De acuerdo con la información disponible al cierre de esta edición, las víctimas son migrantes provenientes de El Salvador, Honduras y Venezuela, así como algunos guanajuatenses. Sin embargo, las versiones se han sucedido de manera confusa y contradictoria al paso de las horas: en un principio, se informó que 23 turistas abordaron dos camionetas en el municipio de San Felipe, Guanajuato, la noche del lunes 3, y que durante la madrugada del martes 4 la empresa que les rentó los vehículos perdió tanto la capacidad de rastrearlos vía GPS como el contacto con los choferes.
Posteriormente, se dijo que quienes emprendieron el viaje desde la entidad del Bajío con rumbo a Saltillo eran migrantes, y que otros 12 individuos se les unieron en algún punto del camino. Se reporta que tanto los conductores como Grupo Eifel se encuentran bajo investigación para deslindar responsabilidades por tráfico de personas; mientras las autoridades locales y federales analizan cómo proceder con los migrantes.
Es necesario despejar todas las confusiones en torno al caso y establecer de manera precisa la cadena de acontecimientos que culminó con el operativo aéreo y terrestre efectuado ayer. Si bien cabe congratularse porque en esta ocasión se tenga un desenlace positivo, no puede soslayarse que la industria del tráfico de personas es un problema real y de graves consecuencias para miles de personas.
Este negocio delictivo cobra un carácter estructural por factores como la desigualdad en los grados de desarrollo entre el norte del continente y las naciones centroamericanas y caribeñas, o la sed de mano de obra de la economía estadunidense.
Pero el problema central del drama migratorio radical en el empecinamiento de la clase política estadunidense en ilegalizar un flujo humano que es económicamente necesario para el propio Washington. Esta postura crea las condiciones de rentabilidad para el siniestro negocio del tráfico de personas y es la causa raíz de tragedias recurrentes como la que tuvo lugar en Ciudad Juárez la semana pasada, o como la muerte de 53 migrantes abandonados en un camión en Texas en junio de 2022.
Por otra parte, la actividad de los polleros no puede operar sin complicidades en los tres niveles de gobierno. Esta realidad recuerda la importancia de reforzar el combate a la corrupción en los aparatos gubernamentales locales, estatales y federal, pues la migración no tiene por qué ser una actividad riesgosa; se vuelve insegura en la medida en que quienes lucran con la necesidad y las esperanzas de los migrantes cuentan con la connivencia de las autoridades. En suma, sin olvidar que la razón última de la crisis migratoria se halla en la política xenofóbica de Estados Unidos, deben tomarse todas las disposiciones al alcance del Estado mexicano para atajar los ataques contra las personas en tránsito. (Editorial, La Jornada, p. 2)
Astillero
Y, mientras han batido récord las autoridades de San Luis Potosí y Guanajuato (y vaya que la competencia de desatinos institucionales es reñida en el país entero), al abordar de manera imprecisa y contradictoria el tema de la desaparición de decenas de personas que viajaban a bordo de camionetas rumbo a Saltillo (otras, a Monterrey), primero señalando que eran turistas, y luego, migrantes; enredando episodios que parecerían distintos, aunque en realidad aún no se sabe si lo son; incapaces esos gobiernos estatales, a largas horas de los hechos, de precisar el número y características de vehículos involucrados, el lugar concreto de los sucesos y los presuntos delitos específicamente cometidos, ¡hasta el próximo lunes, con Genaro García Luna en esperanzado apoyo a la petición de un senador de Estados Unidos de conocer lo que en el expediente judicial del ex secretario mexicano de seguridad pública hay sobre operaciones de la DEA y el FBI en México! (Julio Hernández López, La Jornada, Politica, ´p. 8)
El lector escribe / Plumazo migratorio
El gobierno de la 4T cree que a base de decretazos puede solucionar los problemas de este país.
Ahora resulta que para evitar más fallas e irregularidades del Instituto Nacional de Migración la medida que se plantea es desaparecerlo de un plumazo.
Desaprovechar la experiencia es política de la 4T.
La creación de cualquier otra figura, no resolverá el problema de la migración. (Mónica Mendoza, Reforma, Opinión, p. 8)